Familiares de tripulantes de embarcaciones exigen al gobierno que busque a capitanes desaparecidos la noche del huracán Otis

Texto: Amapola Periodismo

Fotografía: Oscar Guerrero 

Acapulco

15 de noviembre del 2023

 

Cerca de las 12 de la noche del 25 de octubre, cuando el huracán Otis con sus vientos y lluvia alzaba olas a grandes alturas, el pescador Ulises Castillo Hernández, El Ceviche, no midió las consecuencias y se tiró al mar para amarrar los cabos de su embarcación que estaba lejos del muelle El Paseo del Pescador.

El Ceviche no quería que su cayuco, al que bautizó como Valeria Abigail se lo tragara el mar, porque era el único patrimonio y sustento económico de su familia.

El Jerry, un amigo de Ulises, lo apoyó tirándole las luces desde su camioneta. El Jerry vio cuando Ulises se tiró al mar y se perdió entre las olas. Es la fecha que no aparece.

Familiares de tripulantes de embarcaciones desaparecidos cuentan que al amigo de Ulises Castillo le dio mucho miedo y se alejó del lugar y dejó abandonada su camioneta para ponerse a salvo de los vientos y el agua que ya inundaba la avenida Miguel Alemán, cerca de la playa Tlacopanocha.

Desde el 25 de octubre, la señora Yazmín Hurtado Alarcón y Valeria Castillo Hurtado, esposa e hija de Ulises Castillo se plantan al pie de un árbol en la rotando de Los Hombres Ilustres, cerca del muelle del Paseo del Pescador en espera que las autoridades les den noticias de que ya hallaron a su familiar.

Yazmín y su hija Valeria llegan desde las ocho de la mañana a este lugar al igual que familiares de otros tripulantes de yates y lanchas que llevan 21 días desaparecidos.

Yazmín de vez en cuando se para y camina hacia el muelle y fija su mirada en algún punto del mar donde ella supone que su esposo y la embarcación se perdieron entre las olas.

Sobre los troncos de los pocos árboles que quedaron en pie cerca del muelle están pegados carteles con las fotografías y los nombres de algunos de los tripulantes de embarcaciones que siguen desaparecidos.

Yazmín Hurtado se sienta en una piedra recargada de un árbol donde está pegada el cartel con la foto de su esposo Ulises.

“No todavía no aparece y estamos a la espera de que nos den información”.

Valeria Castillo, hija de Ulises, acusa al gobierno de no informar la verdad de la tragedia que ocurrió durante la entrada de Otis en Acapulco.

“Si el gobierno está diciendo que hay más de 600 embarcaciones y que la mayoría fueron destruidas y entonces dónde están los tripulantes?, pregunta Valeria.

De acuerdo con el compromiso que suscriben los tripulantes con el dueño de las embarcaciones, éstos deben de cuidarlas en todo momento aun cuando se registren tormentas o huracanes y en caso de que no lo hagan es motivo para una demanda judicial en su contra.

Eso lo establece un documento que, según los familiares de las víctimas, firman con los empresarios.

Los familiares de capitanes y marineros realizaron una nueva protesta el pasado domingo afuera de las instalaciones de la Zona Naval para exigir a las autoridades que busquen a sus familiares desaparecidos.

“Aquí en esta zona murieron muchos tripulantes solo hay que ver como quedaron las embarcaciones que quedaron encalladas en varios lugares como en el Club de Yates o en La Marina”, dijo Valeria Castillo, hija de Ulises.

 

Alfonso Arguello Benítez quien tres de sus familiares que la noche del 25 de octubre estaban en el yate Rose Mary siguen desaparecidos contó que hay testigos que se dieron cuenta que el miércoles 26 al menos diez cadáveres salieron a flote en el mar cerca del muelle del Paseo del Pescador.

“Obvio que en estos momentos ya no van aparecer los cuerpos flotando porque ya reventaron y se encuentran en el fondo del mar pero la Marina no los busca”, denunció Alfonso Arguello.

Los familiares desaparecidos que tiene Alfonso Arguello es su suegra, María Delgado Valdovinos, así como el hijo y nieto de ella, Luis Sebastián Herrera Delgado, de nueve años y Luis Alberto López Sarabia, de dos años.

La señora, su hijo y nieto acompañaron ese día a su esposo el capitán del yate Rose Mary, Inocente Herrera, el único que logró sobrevivir esa noche del 25 de octubre.

“Mi suegra acompañaba a su esposo en el yate porque le ayudaba y pues la verdad creo que no se esperaba fuera así de fuerte el huracán”, menciona Alfonso Arguello.

Dice que Sebastián Herrera, el pequeño de nueve años y nieto de su suegra María Delgado, le gusta mucho andar en el mar porque su sueño es ser capitán de una embarcación como su padre.

Alfonso Argüello criticó a las autoridades de los gobiernos federal y estatal el no haber obligado a los dueños de las más de 600 embarcaciones (yates y lanchas) que sus trabajadores no acudieran a al mar para cuidarlas.

“El gobierno ya sabía cómo venía de fuerte el huracán Otis y no tomó medidas preventivas para evitar muchas muertes en el mar y tierra aquí en Acapulco”, criticó Alfonso Argüello.

Desde el paso del Otis, los dueños de los yates y lanchas no se han acercado con los familiares de sus trabajadores que no aparecen.

“En el caso del dueño del yate Rose Mary no nos apoya en nada y la búsqueda la están haciendo buzos privados a quienes se les está pagando”, dijo Alfonso Argüello.

Menciona que un familiar que trabajaba en el yate Orca ya fue hallado muerto.

En el tronco de otra palmera de la Rotonda de los Hombres Ilustres está pegado una cartulina con la fotografía de Gustavo Hurtado Carranza, de 39 años, que estaba en una embarcación llamada Bacchus. La última vez que se le vio fue en la playa Icacos, la noche del 25 de octubre, el día del huracán.

Otro grupo de familiares de tripulantes de embarcaciones desaparecidos se instala frente a la playa Tlacopanocha.

En la página de Facebook del Club de Yates se pide la colaboración de las autoridades y la ciudadanía para la localización de 13 tripulantes de embarcaciones desaparecidos durante el huracán Otis.

A las dos de la tarde, Valeria Castillo y su madre Yazmín Hurtado se paran de su lugar y después de despedirse se dirigen para tomar el autobús que las llevara a su casa en la colonia La Laja. Hoy, otra vez, no tuvieron noticias.

Reactivación económica, basura y malos olores conviven en Acapulco ante la necesidad de recuperación

Texto: Margena de la O

Fotografía: Oscar Guerrero / Archivo

Acapulco

14 de noviembre del 2023

 

La reactivación económica ya se percibe en Acapulco, en particular en la costera Miguel Alemán, donde ya hay negocios abiertos y puestos ambulantes establecidos con comida, pero en la zona también hay malos olores y las moscas vuelan alrededor.

La basura, producto de la magnitud de la destrucción del huracán Otis en Acapulco, sigue apilada en las calles. Es basura de todo lo que derribaron los vientos, pero también la materia orgánica descompuesta de lo que no perduró por la falta de energía eléctrica. Aun cuando la Comisión Federal de Electricidad (CFE) reporta que ya se restableció la energía en los hogares, muchos habitantes se quejan de la falta de servicio.

En la costera Miguel Alemán, que congrega la zona dorada del puerto, una de las tres áreas turísticas más importantes, conviven estos dos rasgos: la necesidad de los prestadores de servicios de reabrir y retomar sus actividades y los montones de basura que ahora distinguen la costera.

Momentos en que personal del Ayuntamiento de Acapulco recoge escombros y basura sobre la costera.

Esta mañana, a la altura de Galerías Acapulco, pero del lado del hotel Ritz en adelante, los trabajadores del Ayuntamiento de Acapulco levantaban con palas parte de los cerros de basura, y aun cuando con eso despejaron la zona, quedó un olor penetrante a materia orgánica descompuesta.

Los trabajadores siguieron sobre esa franja recogiendo la basura con sus posibilidades, porque no llevaban equipo especializado. En algunos tramos intervino maquinaria pesada para recoger escombros y desechos más pesados.

En esa misma zona de costera se observó muy temprano a jóvenes de la Universidad Autónoma de Guerrero (Uagro), distinguidos porque llevaban ropa y accesorios, como gorras, con el logo y siglas de la institución, pero en particular porque llevaban impreso el nombre de Javier Saldaña, el rector universitario que acaba de comenzar su tercer periodo y se ha distinguido por sus aspiraciones permanentes de contener por un puesto de elección popular.

En la imagen cerros de basura en la costera Miguel Alemán después de 20 días del impacto del huracán otis en el puerto

En medio de esta contingencia por el huracán Otis sobran políticos, porque también se atraviesa por un proceso electoral, que aprovecharon el desastre para promocionarse. El rector de la Uagro, quien es cercano a la gobernadora Evelyn Salgado Pineda, y ha vestido muchos de sus actos con universitarios acarreados, no dejó pasar la oportunidad.

La Uagro como institución puso sus camiones institucionales para trasladar personas de Chilpancingo a Acapulco y viceversa. Este martes había una de esas unidades al lado de los universitarios que colaboraron con remover algunos escombros y basura; después se retiraron.

Los empresarios, comerciantes y prestadores de servicios turísticos, de acuerdo con lo que reportó Amapola Periodismo, anticiparon que reactivarán sus negocios lo más pronto posible, en particular el próximo periodo vacacional de diciembre. Llamaron a los turistas a que vengan a Acapulco, porque dependen de ello para tener ingresos.

Lo que se percibe hoy en gran parte de la zona turística dorada son los malos olores, aun cuando no se esté cerca de un cerro de basura, porque los vientos los dispersan.

La Secretaría de Salud en sus redes sociales no han alertado de los riesgos sanitarios de que los establecimientos de comida convivan con estas condiciones.

Sólo han difundido a los habitantes que de presentar “fiebre, dolor de pecho, diarrea de seis o más evacuaciones o que tengan moco o sangre, deshidratación, ojos hundidos, dolor abdominal, somnolencia, entre otros; o si tienes una herida que requiere curación acudan a una unidad de atención o brigada médica”.

El tema acá también es que el tiradero de Acapulco ya no tiene capacidad, de acuerdo con lo que alertaron autoridades estatales.

Por otro lado, todo el personal que participa en la reactivación de Acapulco busca dónde comer u otros servicios elementales, y eso beneficia a prestadores de servicios turísticos afectados.

Afectados por Otis reciben refrigeradores pero no tienen luz eléctrica

Texto: Jesús Guerrero

Foto: Óscar Guerrero

Chilpancingo

14 de noviembre del 2023

Familias de la colonia La Poza afectadas por el huracán Otis recibieron enseres domésticos de parte del gobierno federal pero algunos artículos como el refrigerador, la licuadora y el ventilador no podrán utilizarlos a la brevedad porque en sus casas siguen sin suministro de luz eléctrica.

«No tenemos luz, agua y comida. Hay un comedor, pero mucha gente ni va», dice María Nogueda, vecina de La Poza, quien hizo fila para recibir sus enseres domésticos.

Las familias de La Poza, colonia ubicada por el aeropuerto internacional Benito Juárez, en Acapulco, empezaron a llegar a la calle El Pino, desde las siete de la mañana, para recibir su refrigerador, estufa, colchón, licuadora, ventilador y vajilla, parte de los apoyos que entrega desde hace una semana el gobierno federal a los afectados por Otis.

Con el papelito del censo en la mano que les entregó un servidor de la nación de la Secretaría del Bienestar las mujeres se formaron en la fila y como muchas de ellas se percataron de que la espera sería larga se llevaron un banquito o una silla para descansar mientras llegaba su turno.
Varios camiones del Ejército llegaron con la carga de los enseres domésticos.

«A ver hoy solamente vamos a entregar los paquetes (enseres domésticos) a los de la colonia La Poza y a los rezagados y los demás que estén aquí se les avisará el día les tocará su turno», le gritó a la gente un militar que iba acompañado por varios servidores de la nación.

En la estrecha calle había una fila de unas 300 personas y a las 11 de la mañana los militares dijeron que solamente entregarían 40 paquetes.

Mujeres de las colonias Las Delicias, Alfredo B. Buenfil y de la comunidad de Barra Vieja llegaron desde las siete de la mañana para recibir sus enseres domésticos, pero se fueron con las manos vacías después de esperar tres horas bajo el sol.

«Oiga, no es justo. Yo aquí traigo mi censo y me citaron para hoy», le dice una señora de la colonia Las Delicias a una mujer del grupo de los servidores de la nación.

Casi a las 12 del día termina la entrega de 40 paquetes de electrodomésticos a los afectados por Otis de la colonia La Poza donde viven tres mil familias, según María Nogueda.

A los que sí se les entregó su refrigerador, estufa, licuadora, colchón y vajilla tuvieron que alquilar un diablito o una camioneta para llevarlos a su casa.

El alquiler de un diablito para llevar el refrigerador y la estufa era de cien pesos.

Un adulto mayor espera en la esquina de la calle El Pino, en la colonia La Poza, en Acapulco, este 13 de noviembre del 2023.

Algunos hombres que acompañaron a su esposa o a su mamá para recoger el paquete de artículos electrodomésticos cargaron en hombros el colchón, refrigerador o estufa.

Aunque otras familias afectadas alquilaron una camioneta para que les llevaran su mobiliario.

Un joven de la colonia Arroyo Seco, ubicada al otro extremo de Acapulco, acudió a la colonia La Poza para ayudar a su mamá con el traslado de sus enseres domésticos.

«Allá en mi colonia de Arroyo Seco nos fue muy mal aunque apenas hace tres días nos llegó la luz, pero seguimos con muchas carencias como el agua», dijo el joven.

María Nogueda llegó desde las siete de la mañana y trajo su silla en espera de que la nombraran para que recogiera el apoyo.

La gente calculó que los cinco artículos tienen un costo de alrededor de 12 mil pesos.

«Seguro esos refris y estufas el gobierno las compró en Elektra o Aurrerá porque los dueños de esas empresas son amigos del presidente Andrés Manuel López Obrador», dijo uno de los afectados por el huracán Otis.

María Nogueda se ríe cuando se acuerda que por el momento no podrá utilizar el refrigerador y la licuadora que le dio el gobierno porque en la colonia La Poza, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) no ha reconectado el suministro de energía eléctrica.

Aunque el gobierno de López Obrador y la gobernadora Evelyn Salgado Pineda han dicho que en Acapulco ya casi está al cien por ciento con la reconexión de luz eléctrica, hay zonas incluso del centro de este puerto que se quejan de que en sus domicilios les llega el servicio un momento, pero luego se va.

La colonia La Poza es una demarcación que antes de que se fundara la exclusiva zona Diamante (durante el gobierno de Carlos Salinas, hace más de 30 años) estaba constituida por grandes extensiones de huertas y sembradíos de cultivos básicos como maíz y frijol.

«Antes de que el gobierno fundara zona Diamante esto eran solo huertas y manglares pero todo esto se devastó y por eso cada vez que hay una lluvia medio fuerte se inunda todo», dijo uno de los habitantes de La Poza.

Doña María Nogueda dice que ella vivió lo del huracán Paulina, la tormenta tropical Manuel y el huracán Ingrid y que las consecuencias no fueron tan devastadoras como Otis.

«Yo sentía que me moría», recuerda María la noche del martes 24 de octubre, cuando los vientos y la lluvia arreciaba en todo Acapulco.

De acuerdo con la versión que dio un mando militar, los paquetes de enseres domésticos ya se están repartiendo en distintas colonias y fraccionamientos de esta zona de Acapulco.

A 20 días del paso del huracán Otis, en esta zona de Acapulco, se nota el movimiento de trabajadores de la CFE y ambulancias médicas de la Secretaría de Salud.

Sin embargo, en cada cuadra aún hay postes, árboles o espectaculares tirados, así como basura acumulada en banquetas y calles.

«Aquí ya llegó la luz, pero cada rato se va», cuenta un vecino de la colonia Luis Donaldo Colosio en cuya entrada hay un gran charco de aguas de drenaje.

Un hombre afectado por el paso del huracán Otis lleva la estufa que recibió por parte del gobierno federal el 13 de noviembre del 2023 en Acapulco.

Álvaro Suarez, un tatuador que va más allá de pigmentar la piel

Texto y fotografía: Andrea Michelle Mendoza García

Chilpancingo

13 de noviembre de 2023

 

Álvaro Suárez (23 años) tiene un sueño como artista de la piel, quiere llegar a competencias internacionales y, para ello, a diario, se auto corrige en sus técnicas y pigmentación de colores en la piel, así como de la cicatrización y los resultados.

Su meta es representar a Chilpancingo en otros países y hacer saber que el talento guerrerense está presente. Sus trabajos más sobresalientes son de realismo.

Aunque sus habilidades artísticas fueron notorias desde su infancia, hasta los 17 años comenzó a practicar en naranjas, pieles sintéticas y en su propia piel con una máquina china de 300 pesos.

Su aprendizaje siempre fue empírico, con ayuda de algunos amigos locales aprendió técnicas de tatuaje, grafitti y muralismo.

Álvaro Martín Aparicio Suárez es el nombre completo del joven de 23 años, originario de Chilpancingo de los Bravo, que a su corta edad es considerado en su ramo, uno de los artistas mejor cotizados de la ciudad.

Álvaro es fundador y trabajador de tiempo medio en 420 Tattoo, estudio que comenzó a funcionar hace apenas un año. Es trabajador de tiempo medio pues cursa una licenciatura en Psicología en el Instituto Everest. Para Álvaro el tatuaje va más allá de dejar pigmentada la piel.

Los inicios de Álvaro fueron en Guadalajara, ciudad en la que en sus tiempos libres, acompañaba a un amigo para ver el proceso del trabajo y las herramientas utilizadas para la creación de un tatuaje. Seis meses después regresó a la ciudad de Chilpancingo donde comenzó tatuando en su casa, ya que no tenía los suficientes recursos para montar un estudio.

Para darle formalidad y profesionalismo, al término de su primer año formándose como tatuador, Álvaro decidió tomar seminarios y cursos fuera de Guerrero, en ciudades como Guadalajara, estado de Jalisco y Tulum, de Quintana Roo. En 2020 juntos con sus compañeros abrió El Cantón Estudio, para hacer tatuajes y perforaciones, en el que participaron otros artistas de la piel.

Álvaro Suárez en el estudio 420 Tattoo, en el centro de Chilpancingo.

Con la pandemia dicho estudio cerró sus puertas. Algunos tatuadores, comenta Álvaro, tuvieron que dedicarse a otras profesiones u oficios y otros, como Álvaro, decidieron sobrellevar la pandemia con poco trabajo, para no apartarse de su sueño.

Álvaro considera que, aunque se intenta tener una comprensión y difusión del arte, aún no se tiene una constancia del apoyo para artistas. «Cuando se llegan a ver exposiciones, concursos, o eventos de cualquier medio artístico no están bien enfocados, ya que los que realizan los eventos no son personas que estén enfocadas en el medio artístico o el medio local y resultan de una manera deficiente, se gasta más dinero en el mismo evento que en el apoyo económico a los artistas».

La persistencia y constancia de Álvaro hacen que sus proyectos a largo plazo no se vean tan lejanos, actualmente 420 Tatto cuenta con cuatro tatuadores, entre ellos Álvaro Suárez, Alejandro Tolentino, Emiliano «Satanases» y Alejandro Guadaña.

Álvaro agradece a su familia porque es el pilar para que su arte se haya vuelto su trabajo y su forma de vida, a sus amigos guerrerenses por haberlo formado como tatuador y a todos sus colegas que han estado con él en los proyectos de arte.

El estudio 420 Tattoo se ubica en el Centro de Chilpancingo, entre la calle Corregidora y la calle Ignacio López Rayón, la cotización y citas son por medio de su página de Instagram (@cuatroveinktetatto).

Diputada de Morena que aspira a la presidencia municipal de Acapulco reparte despensas con ayuda de la Marina

Se trata de la presidente de la Junta de Coordinación Política del Congreso local, Yoloczin Domínguez Serna


Texto: Amapola periodismo

Fotografía: Redes

Chilpancingo

13 de noviembre del 2023

 

Durante la entrega de despensas a familias afectadas por el huracán Otis que realizan elementos de la Marina y en donde está la presidenta de la Junta de Coordinación Política del Congreso Local, Yoloczin Domínguez Serna, una mujer les grita que la ayuda sea para todos.

“Esa Yoloczin se quiere parar el cuello”, grita una mujer al identificar a la morenista Yoloczin Domínguez quien es diputada por el distrito III de Acapulco y que está parada en la parte trasera de un camión de La Marina durante la entrega de despensas.

En un video que se difundió en las redes sociales se ve parada en el camión de la Marina a Yoloczin Domínguez, quien con un megáfono grita los nombres de las personas a las que se les dará su despensa. Al lado de la legisladora están dos elementos de la Marina.

“Magdalena Zapata”, grita Yoloczin al leer los nombres que tiene en una lista y al lado de ella están dos elementos de la Marina quienes de varias cajas de cartón sacan casilleros de huevos.

Varios elementos de la Marina organizan las filas de las personas que van a recibir la ayuda.

La diputada local Yoloczin Domínguez quien es aspirante de Morena a la alcaldía de Acapulco para las elecciones del 2024, viste una blusa roja, pantalón de mezclilla azul deslavado y lentes oscuros.

Una mujer que al parecer no le quieren dar el apoyo identifica a la diputada morenista y grita: “ay, es Yoloczin, se quiere parar el cuello. Tiene que ser para todos la despensa”.

El lugar donde está la legisladora acompañada por elementos de la Marina es en una colonia de la zona suburbana de Acapulco y el video fue grabado este viernes 11 de noviembre.

El jueves 10 de noviembre, la diputada Yoloczin Domínguez escribió en su perfil de Facebook que estaría en las colonias La Frontera, Rinconada, Costa Azul y El Veladero.

“Quiero expresarles que no soy partidaria de exponer las condiciones tan lamentables en las que se encuentran las miles de familias acapulqueñas y por respeto a ello no subiremos fotos”, escribió la legisladora.

“Seguiremos trabajando de la mano de todos ustedes para que juntos levantemos Acapulco”, dice Yoloczin Domínguez.

El pasado 8 de noviembre, la dirigencia de Morena en Guerrero divulgó un spot en el que promociona al gobierno federal, a través de la Secretaría del Bienestar, entrega los apoyos a las familias afectadas por el huracán Otis en Acapulco.

En el video se ve a una mujer de la comunidad de Barra Vieja que recibe un refrigerador, estufa, colchón, licuadora y una vajilla.

«¡Hola! Soy Mariana, de aquí del pueblo de Barra Vieja, agradezco al gobierno por el apoyo que nos está dando y esperamos que nos sigan dando más apoyo porque la verdad muchos de nosotros nos quedamos sin techo”, dice la mujer en ese spot.

A más de 20 días del paso del huracán Otis, no solamente políticos de Morena que tienen aspiraciones para un cargo de representación popular han intensificado sus recorridos en las zonas afectadas de Acapulco.

También han visitado estos colonias y comunidades de este puerto el ex gobernador Héctor Astudillo y su grupo político, entre ellos, su hijo Ricardo Castillo Calvo, quien es diputado local, Mario Moreno Arcos, ex candidato a la gubernatura de la alianza PRI-PRD, el alcalde de Tlapa, Gilberto Solano Arreaga.

Otro que también recorre las zonas afectadas por Otis es el ex senador priísta y ex delegado de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), Héctor Vicario Castrejón, quien fue investigado por la Secretaría de la Función Pública (ASF) por presuntas irregularidades en el manejo de recursos públicos destinados a la reconstrucción de las obras por la tormenta Manuel y el huracán Ingrid que pegó a Guerrero en el 2013.

Con exigencia de justicia y un alto a los crímenes de odio, poblaciones LGBTI+ recuerda a sus fallecidos

Texto y fotografía: Itzel Urieta

1 de noviembre del 2023

Chilpancingo

 

Con exigencias de justicia y de un alto a los crímenes de odio, integrantes de diversas asociaciones en favor de los derechos de las poblaciones LGBTI+ colocaron un memorial de Día de Muertos para recordar a activistas en pro de sus derechos y a miembros de sus poblaciones.

De acuerdo con datos del Observatorio Nacional de Crímenes de Odio contra Personas LGBTI+ en México (Onco), del 2016 al 2023 asesinaron a 37 personas de la comunidad LGBTI+.

Estos crímenes de odio, los cuales permanecen en la impunidad, ocurrieron principalmente en Chilpancingo, Acapulco, Taxco, Iguala y Ometepec.

En lo que va de 2023, de acuerdo con Uriel Mena Flores, integrante del Onco Guerrero, asesinaron a nueve personas integrantes de la comunidad LGBTI+, en diferentes municipios de la entidad.

Por todos estos asesinatos, diversos colectivos y organizaciones defensoras de los derechos de las poblaciones, colocaron su ofrenda para recordarlos.

Sobre una gran bandera de arcoíris, principal símbolo de la comunidad LGBTI+, los activistas colocaron algunas lonas con fotografías de sus compañeros fallecidos, algunos asesinados por crímenes de odio y otros fallecidos enfermedad o por muerte natural.

En las fotografías está Quetzalcóatl Leíja Herrera, considerado por sus compañeros como uno de los pioneros de la lucha LGBTI+ en Chilpancingo y en Guerrero.

Quetzalcóatl fue asesinado el 4 de mayo del 2011, en el zócalo de Chilpancingo, uno de los lugares más transitados y vigilados de la ciudad.

Fue apedreado hasta que le desfiguraron el rostro y falleció.

El caso de Quetzalcóatl es considerado un crimen de odio y hasta la fecha, 12 años después, su asesinato sigue impune.

Uno de los casos más recientes es el del activista y director de la Diversidad Sexual del PRD, Tomás Moisés Juárez Abarca, originario de Acapulco, a quien desaparecieron hombres armados, junto a otras seis personas de un centro de rehabilitación en el puerto.

Moisés Tomás desapareció el 1 de septiembre y días después su cadáver fue localizado en una fosa clandestina. No hay avances sobre su asesinato.

Orlando Pastor Santos, David Moyao, Francisco Viruel y Pamela Sandoval, todos activistas también forman parte de esta ofrenda.

«Esta ofrenda es por todas y todos, para que sus crímenes no queden en la impunidad, para que se sepa quiénes eran, que existieron y que algunos de ellos estuvieron frente al movimiento y quienes no estuvieron pero también eran parte de nuestras poblaciones y seguramente en su vida cotidiana tuvieron que luchar contra la violencia y la discriminación», mencionó Mena Flores.

Datos del Onco Guerrero establecen que en lo que va del año, además de los asesinatos, hay registro de ocho atentados en contra de la comunidad.

Juan Carlos Salvador López, presidente del Colectivo LGBT+ Orgullo Guerrero, llamó al Congreso del estado a legislar sobre la tipificación de los crímenes de odio en el Código Penal estatal.

Ante la situación de las poblaciones LGBTI+ en Guerrero, los activistas, a través de un posicionamiento, también solicitaron al Congreso local la tipificación de los crímenes de odio.

Además de la ofrenda, instalaron un centro de acopio para apoyar a los damnificados por el huracán Otis en Acapulco.

Por compras de pánico aumentan precios de la canasta básica en Chilpancingo

Texto: Itzel Urieta

Fotografía: José Miguel Sánchez

1 de octubre del 2023

Chilpancingo

Los pasillos del Mercado Baltasar R. Leyva Mancilla, principal centro de abastecimiento de Chilpancingo, lucen abarrotados de personas, aun cuando hay un evidente aumento de precios en muchos de los productos de la canasta básica.

Por la gran cantidad de compradores es difícil caminar por los angostos pasillos y corredores del mercado más grande de la capital.

Es 1 de noviembre, Día de Muertos, y muchos capitalinos compran lo necesario para sus ofrendas.

Abunda el pan, fruta, flores y veladoras en los alrededores del mercado central.

Por otra parte, cientos de acapulqueños afectados por el huracán Otis, acudieron a surtir productos de la canasta básica, y tanto la población local como foránea halló un aumento en los precios de los productos alimenticios.

Durante un recorrido por el mercado central se observó que el kilo de frijol, hasta antes del huracán Otis costaba entre 30 y 35, ahora 50 pesos.

El kilo de arroz estaba entre 18 y 20 pesos, este día se ofertaba en 30 y 35 pesos.

El huevo es uno de los productos que más aumentó de precio, antes de Otis la tapa de huevo rondaba los 60 y 70, en los últimos días, dentro del mercado, el costo va de los 90 a los 100 pesos. En pequeños comercios y tiendas fuera del mercado la tapa llega hasta los 125 pesos.

«Así nos la vende el proveedor, aunque queramos darlo barato no podemos, desde que empezó a aumentar la demanda nos empezó a llegar más caro», mencionó una vendedora de huevo.

Aunque no es la norma, en algunos negocios, los precios se mantienen igual.

El Ayuntamiento capitalino llamó a los comerciantes y empresarios a la solidaridad, responsabilidad y a no aumentar los precios de la canasta básica, lo cual, a tres días de emitir el comunicado, es acatado por varios comerciantes.

“Mantener precios justos y accesibles es crucial en este momento para ayudar a quienes más lo necesitan”, menciona el comunicado del Ayuntamiento y advirtió que junto con la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) se harían recorridos de inspección para garantizar “que los precios se mantengan dentro de los límites justos y que no se aproveche la situación”.

Aunque en el mercado, los precios están elevados ningún negocio fue suspendido por Profeco.

En supermercados como Bodega Aurrera, Soriana y Wal-Mart se constató que hay desabasto de productos como atún enlatado, sardinas y pan.

Ante la llegada de habitantes de Acapulco y de comunidades aledañas en búsqueda de agua, alimentos, productos de limpieza y demás artículos que escasean en el puerto, se abarrotan los mercados y centros comerciales.

En los supermercados se ven carritos llenos y cuentas de por encima de los 3,000 pesos para llevar a Acapulco, debido a la emergencia y escasez de productos.

Cientos de acapulqueños llegan a Chilpancingo a buscar masa minsa (una especie de harina para tortillas), agua, productos enlatados y huevo.

Habitantes de comunidades rurales de Acapulco caminan hasta hallar señal para avisar a sus familias de su paradero

Texto: Marlén Castro y Jesús Guerrero

Fotografía: Oscar Guerrero 

Acapulco

1 de noviembre del 2023

 

Victoria Mayo Luna y su hija Hillary mandaron hasta el martes 31 de octubre, siete días después del paso del huracán Otis, un mensaje a sus familiares de Estados Unidos de que están bien.

Victoria e Hillary están en la esquina de la Base Naval de Icacos, como decenas de personas de Acapulco, porque ahí hay señal de internet. Utilizan como centro de operaciones, las instalaciones destruidas de un Oxxo.

Las conversaciones de las diferentes personas que están ahí son indistintas. Unas hacen llamadas, otras sólo escriben mensajes.

“Estoy bien mamá, solamente pasando mucho calor”, cuenta otra mujer del área de Costa Azul.

“Bueno, pasando calor y hambre, porque hay pocas cosas que comer pero no nos pasó nada. La casa quedó destruida pero lo que importa que es nuestra vida, no nos pasó nada. No, nuestra casa no se la llevó el agua, si se metió el agua pero por las ventanas, porque se rompieron los vidrios. Todos estos días hemos estado limpiando”.

Son las cuatro de la tarde del martes. Victoria e Hillary en estos momentos retornan a El Salto, una comunidad rural de Acapulco, de 1,400 habitantes, porque tienen que retornar antes de que anochezca y a pie, de la misma forma que llegaron, probablemente estén en la comunidad alrededor de las nueve de la noche.

Victoria Mayo cuenta que salieron a las nueve de la mañana de El Salto y llegaron hasta la base naval de Icacos, alrededor de las tres de la tarde y, eso, porque en algunos tramos, consiguieron aventón.

“Ahorita de regreso si conseguimos que en algunos tramos alguien nos lleve podríamos llegar a las siete de la noche, sino probablemente hasta las nueve o hasta las once de la noche”, contó.

Victoria avisó a un hermano en Estados Unidos que estaban bien en El Salto. Ellas mismas estaban muy preocupadas de pensar que su hermano por la falta de noticias viniera a buscarlas, con todos los riesgos que implica para los migrantes retornar.

Lo hubieran hecho antes pero sabían que en el puerto no había señal y, además, había muchos obstáculos en el camino que implicaban hacer mucho más tiempo en el recorrido. En El Salto, como en todas las comunidades rurales de Acapulco, están sin energía eléctrica, sin agua y no hay señal de teléfonos y celulares.

“No tenemos casi nada para comer pero afortunadamente en El Salto nadie se ahogó, nadie está desaparecido. Todos los que ahí vivimos estamos bien, aunque no hay luz, no hay agua y tenemos que salir hasta acá caminando para comunicarnos con nuestra familia”.

Buscan a 12 capitanes de la Marina y oficiales entre los desaparecidos de Otis

Trabajadores de embarcaciones del Club de Yates de Acapulco que cuidaban embarcaciones también están desaparecidos


Texto: Marlén Castro y Jesús Guerrero

Fotografía: Oscar Guerrero 

Acapulco

1 de noviembre del 2023

 

En el muelle de la Marina, el que se aprecia desde el condominio Los Cocos, dos buzos se preparan para una sumergirse en el océano. Se colocan los trajes de neopreno y después prueban los reguladores que harán posible que respiren bajo el agua.

Hay otras dos personas más en la lancha rápida. Salen del muelle y se pierden en la inmensidad azul de las aguas de la bahía.

Ya pasaron siete días del paso del huracán Otis, poco a poco, la tragedia que significó para muchas personas, es revelada, pero aún se desconoce el número total de víctimas. Hasta ahora, el conteo oficial indica que hay 48 muertos y 47 desaparecidos.

En esa lista de desaparecidos podrían estar 12 capitanes de la Marina que la noche del martes 25 de octubre estaban en sus embarcaciones, las que también están desaparecidas. El dato no es oficial.

Un oficial de la Marina, que resguardaba las instalaciones, las que quedaron completamente destruidas, reveló esta información de manera informal.

Indicó que en el muelle había unas 100 embarcaciones ancladas y unas 30 se perdieron: se hundieron. Desde el miércoles y hasta hoy miércoles 1 de noviembre, poco a poco comenzaron a saber de la situación de los capitanes y oficiales a su mando en esas embarcaciones, los que habrían llegado a puertos cercanos y salvado sus vidas. De los capitanes de 12 embarcaciones y sus oficiales no se sabe nada.

Se buscó al titular de la Capitanía de Puerto, Gamaliel Reyes Ramírez, para una información oficial con respecto a los capitanes y oficiales desaparecidos, además de reportes de otros trabajadores del mismo sector también desaparecidos, pero nunca estuvo disponible en las oficinas y nadie más del personal de Capitanía podía proporcionar información.

Estos dos yates anclados en la bahía Santa Lucía encayaron en un lote baldío entre la Marina y el Club de Yates de Acapulco.

Los capitanes y los oficiales de esas 12 embarcaciones no son los únicos no localizados.

Adán Enzo, trabajador de una embarcación anclada en el Club de Yates de Acapulco, indicó que siete amigos personales trabajadores también de otras embarcaciones están desaparecidos.

“Le digo de mis amigos, personas que conozco desde hace muchos años y que sé que sus familias los andan buscando, pero esos amigos míos no son los únicos que están en esa situación”, aseguró Adán Enzo.

Entre el Club de Yates de Acapulco y el Condominio Los Cocos, ambos privados, hay un terreno baldío, con escombros enfrente de los destrozos que arrancó y arrastró el viento y la lluvia de Otis. En ese terreno baldío encallaron cinco yates, el Loki ll, totalmente destruido. Los yates anclados ahí son Deja-vu, Santa Lucía (es un velero), Ondina, Loki ll y de otro que ni siquiera se aprecia el nombre.

Juan Quiñones Hernández, capitán del yate Perro de Luna, salvó la vida porque no se quedó a cuidar la embarcación esa noche del 25 de octubre.

Perro de Luna es una de las embarcaciones hundidas del Club de Yates de Acapulco. Quiñones Hernández ahora no tiene trabajo pero su patrón un extranjero de nacionalidad portuguesa hasta ayer martes 31 de octubre le depositó su pago mensual y cree que le sostendrá su salario aunque no tenga embarcación.

“Perro de Luna tenía ancla nueva y fortificada, yo creí que la embarcación estaba segura y la dejé y me fui mejor a cuidar a mi mujer y mis hijos. Esa decisión me salvó la vida”.

Tlacolol-Otis desmaquilló a los tres órdenes de gobierno con un Acapulco devastado

Arturo de Dios Palma, Emiliano Tizapa Lucena y Jesús Guerrero


La madrugada del miércoles 25 de octubre Acapulco se quedó solo. El huracán Otis devastó la ciudad y sus localidades rurales. Desmaquilló la ineficaz estructura gubernamental para prevenir y atender los estragos de eventos naturales de gran magnitud.

A una semana del desastre, la ayuda está llegando a la población de manera lenta, mientras se siguen contabilizando más víctimas y aumentan los casos de personas desaparecidas.

La furia de Otis se quedará en la memoria colectiva de los guerrerenses por la amplia lista de desastres y tragedias.

Para aquellos que no contemplaron los desastres del huracán Paulina en 1997, Otis nos mostró, en 2023, lo que la naturaleza pueda hacer a la endeble humanidad y cómo todos los avances tecnológicos de décadas pueden quedar hechos añicos en unas cuantas horas.

Otis no respetó clases sociales; pero como siempre, los pobres son los más afectados, los desprotegidos y los últimos –aunque se diga lo contrario– en ser atendidos.

Otis nos mostró que nuestro ritmo de vida en el planeta está trayendo consecuencias a niveles no previstos antes. Doce horas bastaron para que una tormenta tropical evolucionara a huracán a la máxima categoría en la escala medible (Saffir Simpson).

Este fenómeno demostró que como país no hemos avanzado en la prevención y que la lucha se ha centrado sólo por dominar el erario entre los fantoches partidistas.

Las horas después de Otis trajeron una interminable discusión y verborrea inútil en televisión, redes sociales y más medios convencionales de si con otro partido en el poder la atención sería mejor o peor, que si hay un fondo de desastres o no lo hay, que si antes se desviaba el dinero y ahora no.

Lo que se debe analizar con el paso de Otis, es cómo y qué hacer para que no se repita lo mismo, porque la recuperación de Acapulco es inminente, Guerrero es sinónimo de un pueblo trabajador, aguerrido; lo incógnita es si será de forma gradual o acelerada, y dependerá del nivel de impulso gubernamental y no gubernamental.

Sin embargo, para saber cómo atender este problema se debe tener certeza de qué se hizo antes de que Otis tocara tierra y arrasara con casi todo en Acapulco.

Antes de Otis

La madrugada del miércoles 25 de octubre Acapulco se quedó solo, es decir, sin ley ni autoridades.

Para entender un poco más, hicimos una cronología de la información que el gobierno estatal dio el martes mediante sus redes sociales, especialmente en Facebook y el grupo oficial de WhatsApp.

Martes

8:24 A.M. El gobierno estatal informó en su boletín diario que la tormenta tropical Otis podría convertirse en huracán categoría uno con rachas de 90 kilómetros por hora.

10:18 A.M. La gobernadora Evelyn Salgado Pineda encabezó una videoconferencia online con alcaldes y autoridades de Protección Civil y militares. Se advirtió que Otis tocaría tierra entre las 4 y 6 de la mañana del miércoles pero en el municipio de Tecpan, en la Costa Grande.

11:42 A.M. El gobierno estatal indicó que por Otis se posponía para el 9 de noviembre la ceremonia del Segundo Informe de gobierno de Evelyn Salgado que daría el jueves 26 de octubre en Palacio de Gobierno, en Chilpancingo.

12:33 P.M. La Secretaría de Educación Guerrero (SEG) difundió que el martes se suspendían clases para el turno vespertino en Acapulco, Costa Grande y Costa Chica y que el miércoles en todo el estado no habría labores.

2:04 P.M. El gobierno estatal avisó que Otis ya era huracán categoría uno.

2:13 P.M. Evelyn Salgado publicó en Facebook una supuesta entrevista en la que condenó el asesinato un día antes del secretario y director de Seguridad Pública de Coyuca de Benítez, y 11 policías más por un grupo armado.

2:36 P.M. El gobierno estatal indicó que la tormenta Otis continuó su evolución a categoría dos.

4:16 P.M. El gobierno del estado indicó que Otis ya era categoría tres, y que antes de que tocara tierra podría aumentar su fuerza.

6:38 P.M. Evelyn Salgado informó que se instaló el Centro de Mando para la Atención de los efectos del huracán Otis. Aseguró que habría 6,750 militares y 1,760 marinos de Acapulco a Zihuatanejo, con cuatro plantas generadoras de electricidad, tortilladoras, planta potabilizadora,1,000 despensas y 8,000 litros de agua.

6:48 P.M. La gobernadora indicó mediante sus redes sociales que Otis ya era categoría cuatro.

9:25 P.M. Salgado Pineda expuso en sus redes sociales que Otis ya había alcanzado la categoría máxima de cinco, y comenzó a difundir un video de advertencia del huracán.

10:35 P.M. La gobernadora Evelyn Salgado realizó un último video en vivo en Facebook a bordo de un vehículo y la acompañaba detrás de ella su hermana Liz Salgado Pineda, para advertir de Otis.

Miércoles

1:14 A.M La gobernadora Evelyn Salgado informó en Facebook que el huracán Otis tocó tierra a la 00:25 A.M.

Varios medios de comunicación han asegurado que la gobernadora Evelyn Salgado no se encontraba en Guerrero. Sin embargo, gracias a diversas fuentes confirmamos que Evelyn Salgado el martes estuvo en Acapulco, pero las hermanas Salgado Pineda realizaron el video en vivo cuando salían de Acapulco hacia Chilpancingo para ponerse a salvo, es decir, por eso no mostraron que a bordo del vehículo estaban abandonando el puerto.

Independientemente de si la gobernadora huyó del desastre, a las 6:48 de la tarde del martes ya se sabía que Otis era un huracán categoría cuatro. ¿Por qué no se implementó una medida máxima en radio y televisión para avisar del gran peligro que se corría?, ¿por qué no evacuar a turistas que pudieran hacerlo y sin cobrar las casetas para avanzar rápidamente?, ¿por qué no se movilizó a los militares antes para trasladar a la población a los albergues temporales?

Si lo que se pretendió no causar pánico antes, la estrategia falló, porque el pánico y terror que provocó Otis ya no se pudo controlar después.

El amanecer en Acapulco fue un capítulo que muchos querrán borrar de sus recuerdos.

El saqueo y el robo no sólo evidenciaron los instintos de sobrevivencia de miles de personas sino también el abandono de las instituciones. Las autoridades también quedaron desconcertadas, rebasadas, inmovilizadas y evidenciadas por su ineficacia.

En la crítica se debe reflexionar que no es sólo Morena, hubiera sido cualquiera: PRD, MC, PAN, PRI, PT y anexas.

La confirmación del daño y la incomunicación.

Eran las 4:43 de la madrugada del miércoles 25 de octubre. “Aún no restablecen el suministro de energía eléctrica, no tenemos contacto con los coordinadores regionales”, contestó vía un mensaje de WhatsApp el secretario de Protección Civil estatal, Roberto Arroyo Matus, quien estaba en Chilpancingo y no en Acapulco en el momento en que el huracán Otis devastó parte de Guerrero.

Las mismas autoridades confirmaron que a las 00:25 horas del miércoles cuando Otis tocó tierra, no pasaron muchos minutos después cuando se perdió la señal de comunicación en Acapulco.

¿Cómo pudo Roberto Arroyo Matus estar activo contestando mensajes por WhatsApp casi a las 5 de la mañana del miércoles si es que estuvo en Acapulco?

El jueves 26 en la conferencia matutina, el presidente Andrés Manuel López Obrador confirmó que cuando el huracán Otis tocó tierra en Acapulco se perdió toda comunicación.

La mañana del miércoles un grupo de reporteros de Chilpancingo viajó hacia Acapulco porque también la comunicación con los corresponsales y la prensa local se interrumpió. No se sabía nada del puerto.

Eran las 4:30 de la tarde del miércoles, cuando a un kilómetro de la caseta de La Venta en la Autopista del Sol, se observó el convoy de la gobernadora Salgado Pineda llegando al puerto por el bulevar Vicente Guerrero.

La camioneta blanca oficial donde viajaba la gobernadora era manejada por el coordinador general operativo de la Oficina de la Gubernatura, Rubén Hernández Fuentes, y pareja sentimental de la mandataria estatal.

Adelante del convoy iba el subsecretario de Prevención y Operación Policial de la Secretaría de Seguridad Pública estatal, Irving de Jesús Jiménez Sánchez, que a pie abría el paso para que avanzara el vehículo de la gobernadora.

A esa hora, transitar por el bulevar Vicente Guerrero fue difícil, porque en la avenida se acumuló lodo, agua, árboles y postes de energía eléctrica tirados, además cientos de personas saqueaban de toda clase de productos de las tiendas departamentales.

La gobernadora Salgado Pineda no se bajó de su camioneta. Ante el panorama el convoy de vehículos se dio la vuelta y enfiló hacia la carretera Metlapil la cual conecta hacia la zona Diamante y la avenida Escénica, ahí el grupo de reporteros perdió de vista a la gobernadora.

De acuerdo con los informes del gobierno federal, a las siete de la noche del miércoles, Salgado Pineda y López Obrador se reunieron en las instalaciones de la IX Región Militar, en la colonia Icacos. El presidente tardó 10 horas por tierra de la Ciudad de México a Acapulco, debido a que su camioneta se atoró en la carretera federal Chilpancingo-Acapulco a la altura de la comunidad de El 39.

Ante las críticas a una semana de la tragedia ambiental por Otis, la gobernadora Evelyn Salgado Pineda se ha preocupado por difundir en su perfil de Facebook fotografías donde aparece recorriendo las colonias y comunidades de Acapulco que resultaron afectadas.

El senador Félix Salgado Macedonio, padre de la gobernadora, tampoco estuvo en Acapulco durante el paso del huracán, y fue hasta la mañana del jueves 26 cuando reapareció en Chilpancingo junto con un grupo de sus seguidores anunciando que se dirigían a Acapulco para entregar víveres a las familias afectadas.

El senador estuvo el lunes y martes en la Ciudad de México en las sesiones del senado de la República.

La que sí estuvo fue la alcaldesa de Acapulco, Abelina López Rodríguez, aunque ante el caos fue lo mismo a que estuviera ausente, y sólo reapareció hasta el viernes cuando se intensificaban los saqueos en tiendas y comercios, y muy a su estilo declaró que no eran robos sino “cohesión social”.

La ausencia de las autoridades durante las tragedias de fenómenos metereológicos que viven los guerrerenses no es nueva. En 2013, la noche de 13 de septiembre del 2013, mientras tocaban tierra en Guerrero la tormenta tropical Manuel y el huracán Ingrid, el gobernador perredista Ángel Aguirre Rivero ofrecía una cena a senadores, diputados federales y alcaldes en la residencia oficial de Casa Guerrero en donde hubo bebidas alcohólicas y hasta un mariachi para festejar.

El convivió que ofreció Aguirre Rivero fue después del evento oficial de la conmemoración de la instalación del Primer Congreso de Anáhuac que se lleva a cabo desde hace décadas en la catedral de La Asunción, en el centro de Chilpancingo, habían pasado tres días de lluvias intensas que dejaron un saldo oficial de 123 guerrerenses muertos y pérdidas materiales incalculables.

Ante lo ocurrido, la prioridad es ayudar a los damnificados, dotar de víveres y agua potable todas las zonas afectadas de Acapulco. La reconstrucción tomará su tiempo.

Lo que no se puede repetir es que el gobierno estatal crea que todo se resuelve en redes sociales. En los días posteriores empresarios, turistas y habitantes han externado su descontento por la necesidad de víveres y que no se avisó con tiempo de la peligrosidad de Otis.

Salgado Pineda se debe replantear que toda su política de comunicación se base en Facebook y WhatsApp. Debe replantearse muchas otras cosas más, pero prevenir debe ser la prioridad. Porque la violencia ha quedado claro que no lo es.

Otis también le cayó perfectamente para desviar la atención a un problema mayúsculo, cómo es que un grupo armado asesina a 11 policías, al secretario y al director de Seguridad Pública municipal de Coyuca de Benítez. ¿Nadie ha cuestionado eso? Y la violencia en los demás municipios no para, pues, el lunes fue baleado el alcalde de Cualac, Hazael Aburto Ortega.

CHIRRIONAZO. La ignominiosa Norma Otilia Hernández Martínez, en medio de la desgracia celebró con whiskey en el salón Pérgolas antes de dar su estridente segundo informe en el zócalo capitalino el pasado jueves, donde con acarreados y fuegos artificiales sació su ego.

Además, un grupo de mujeres policías municipales sacaron a jalones a un grupo de jóvenes que se manifestaron por la actividad política. Días después, los comerciantes capitalinos comenzaron a subir los precios de la canasta básica, y Norma Otilia pidió descaradamente “solidaridad” con los acapulqueños y que mantuvieran los precios. Obviamente nadie le hizo caso.

Por quienes nos preguntamos en estos momentos dónde están son por los avisados politiquillos que aspiraban a las candidaturas de Acapulco: la diputada local y presidenta de la Junta de Coordinación Política del Congreso del Estado, Yoloczin Domínguez Serna; el diputado local Joaquín Badillo Escamilla; la diputada local Julieta Fernández Márquez; el soñador Yoshio Ávila González; el candidato eterno y nuevo morenista, Ricardo Taja Ramírez; el que dice amar mucho al puerto y ex gobernador, Zeferino Torreblanca Galindo; o el rey del nepostimo, Fermín Alvarado Arroyo.

Caleta y Caletilla destruidas por Otis


Texto: Jesús Guerrero

Fotografía: Oscar Guerrero

Acapulco

1 de noviembre del 2023

 

De las tradicionales playas de Caleta y Caletilla nada quedó.

Hasta el martes 25 de octubre en la tarde, unas horas antes de que entrara de lleno el huracán Otis, en estas dos playas se escuchaba el bullicio de la gente que se divertía en el mar o sentado en las sillas con sombrilla escuchaba música, comía y bebía.

Pero todo se apagó.

Ahora estas dos playas lucen con sus restaurantes y fondas destruidas y con toneladas de basura tiradas en la arena.

Del zócalo hacia estas dos emblemáticas playas hay un recorrido de aproximadamente dos kilómetros en una vía en donde hay escombros, árboles y postes de luz eléctrica tirados sobre el pavimento o en las banquetas.

A siete días de la tragedia por el Otis, sigue el caos en esta zona de Acapulco. Los prestadores de servicios y dueños de restaurantes permanecen sentados en la banqueta afuera de la playa en espera de ayuda.

Aquí aún no se ha restablecido el servicio de luz eléctrica, aunque si en algunos puntos hay conectividad por internet.

“Aquí no hay luz pero esperamos que el presidente Andrés Manuel López Obrador cumpla con su promesa de que en estos días habrá el servicio”, dijo un lanchero.

En el recorrido para llegar a Caleta y Caletilla se observan a varias cuadrillas de trabajadores de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) levantando postes de luz.

Fernando Ruiz Hernández, mesero del restaurante Cocoluyo, es optimista y dice que en diciembre próximo este sitio otra vez estará lleno de turistas.

“Aquí en Caletilla se cayeron 22 restaurantes; nos quedamos sin nada, dice Fernando Ruiz quien recoge los escombros de su lugar de trabajo.

En estos restaurantes de Caletilla y Caleta, los turistas disfrutan la comida tradicional de este puerto; pescado a la talla, ceviche, pulpo enamorado, caldo de camarón, quesadillas.

“Vamos a salir adelante”, señala Fernando Ruiz quien insiste en que en unas semanas toda esta zona volverá a la normalidad.

El mesero del restaurante Cocoluyo camina entre los escombros y con sus manos recoge las ramas.

Afuera de las dos playas la gente que tiene una fonda o un pequeño negocio de ropa, que también fueron destruidos, hacen fila para que les den agua.

Pero también en la arena de las dos playas hay varias lanchas semi destruidas.

En un islote que separa a estos dos balnearios el Mundo Mágico Marino que es un espacio de diversión y que también quedó derruido por Otis aunque desde el 2012 está abandonado por las deudas que tenía con sus trabajadores que tienen una demanda laboral.

Este islote que está en medio de las dos playas era propiedad del general Maximino Ávila Camacho, pero en 1949, este espacio fue expropiado por el entonces presidente Miguel Alemán Valdez.

Otro de los emblemáticos lugares que tuvo destrozos es el hotel Boca Chica que está a un costado de la playa Caletilla. Todas las habitaciones tienen los vidrios rotos.

“Durante la pandemia del Covid-19, cerró y al parecer ya hasta estaban a punto de abrirlo otra vez”, dijo Fernando Ruiz al referirse al hotel Boca Chica que durante la época de bonanza de Acapulco del turismo nacional e internacional cobró fama porque aquí se hospedaban actores y actrices de gran prestigio como Germán Valdez Tintán.

A varias millas y de frente a Caleta y Caletilla la isla de La Roqueta luce sola.

“Desde las cinco de la tarde del martes 25 (de octubre), toda la gente que estaba en la Roqueta regresó en las lanchas. Nadie se quedó y no sabemos qué tan graves fueron los destrozos pero suponemos que el huracán lo arrasó todo”, dijo Fernando Ruiz.

La osadía de las familias que buscan a fallecidos por huracán en medio de la devastación de Acapulco

Texto: Margena de la O

Fotografía: Oscar Guerrero

Acapulco

31 de octubre del 2023

 

Estefanía Orozco llegó a Acapulco a principios del mes. Se alojó, como lo había hecho antes en casa de Yanet Ortega, su amiga, que vivía en la colonia popular Nueva Era.

La vivienda se desgajó minutos después de que el huracán Otis tocó tierra en el puerto, porque el cauce del arroyo donde estaba asentado reconoció su paso y, con ella, se vinieron cinco de las seis personas que la habitaban, incluida Estefanía.

Este lunes 30 de octubre, los policías ministeriales de la Fiscalía General del Estado (FGE) llegan a la colonia a auxiliar con la búsqueda de cadáveres de víctimas del huracán, y una mujer los increpa y reclama por qué no lo hicieron antes. Es la madre de Estefanía y está molesta o quizá desesperada; sin duda dolida. Es su única hija.

La mujer se mueve de un lugar a otro sobre la entrada de la colonia para que la maquinaria que contrató, junto a familiares de las otras personas, entre a cavar en el desagüe donde impactó la casa donde estaba. Ella repite que sólo quiere el cadáver de su hija para llevárselo.

Estefanía, de 24 años, que vivía con su esposo, Saúl, y su hijo de tres años, venía de la Ciudad de México a Acapulco a trabajar por temporadas cortas. Esta vez sólo estaría casi todo octubre, ayer lunes, debió regresar a casa para asistir al festival de disfraces de terror de su hijo.

Desde la entrada de la colonia, ubicada rumbo a Pie de la Cuesta, se ve la calle empinada por donde descendió la vivienda con los habitantes dentro. El terreno está barrido, en una expresión clara de un deslave. En el punto justo donde alguna estuvo la modesta vivienda, sólo hay palos y escombros.

Yanet Ortega, de 35 años, vivía en casa con sus hijos, Ángel y Camila Trinidad, de 16 y 13 años; también con la pareja de Ángel, una adolescente de nombre Arely, y su esposo, Cándido Trinidad, padre de sus hijos, y tenía hospedada a Estefanía.

De todos ellos, él único que se salvó fue Cándido, porque estaba en un cuarto pequeño, aledaño al dormitorio donde estaban todos los demás. “Llegó mi hijo llorando. Él afortunadamente tuvo suerte de salir. Hubo un momento en que salió a sacar el agua que estaba entrando, y llega un golpe así nomás”, dice Arturo Trinidad, el suegro de Yanet, quien vive más arriba de lo que era su casa.

Cándido no estaba en la zona de búsqueda ayer, reposa en la casita de madera de sus padres, ubicada a unos metros de lo que era la suya, porque quedó herido de su pierna y le dificultaba moverse. Aún así, contaron los vecinos, minutos después de que su casa se desgarró salió a pedir ayuda a gritos.

La gravedad del arroyo donde estaba la casa de los Trinidad, que llevaba muchos años sin formarse, según los vecinos, conduce justo al desagüe donde los ministeriales llegaron a buscar con un canino y un rastreador de la Unidad Canina de Búsqueda y Rescate de la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil.

El punto es importante porque el jueves pasado, después de muchas horas, los vecinos sacaron del cuello de botella de ese desagüe, que se forma en la parte baja de la colonia, donde concurren las casas del acceso principal, el cadáver de Arely.

Entre los escombros se asomaba parte de la cabeza; los vecinos veían su pelo. Comenzaron a cavar con sus herramientas y después les ayudaron los militares, a quienes fueron a buscar.

Uno de los vecinos que participó en la búsqueda fue Jesús Arzate Hernández, quien ahora observa los trabajos de localización de personal oficial. “Nos llevamos dos días, porque ya ves que en la noche sin luz, lo teníamos que dejar para otro día”, comenta.

En el lugar también estaba Saúl, el esposo de Estefanía, la última persona con la que tuvo comunicación antes del huracán. Alrededor de las 11 de la noche del martes 24 de octubre, Estefanía le dijo que si la lluvia incrementaba había un refugio cerca al que se iría toda la familia de su amiga.

En ese momento ya se conocía que el huracán era categoría cinco, con una alta probabilidad de que tocará tierra en Acapulco y lo hizo una hora después.

La búsqueda sin rastro

A la búsqueda se sumaron más personas, bomberos e integrantes de organizaciones y servicios privados que están como voluntarios en el puerto devastado por el paso del huracán Otis.

Por lo que dijo de a retazos la mamá de Estefanía, cuando bajaba su enojo, ella y su yerno llegaron desde el domingo al puerto, y nadie les ayudaba a remover escombros, pero los vecinos comentaron que hicieron hasta donde pudieron.

Además de que la máquina pesada contratada rascó hasta donde le fue posible en el desagüe del lado habitacional, el binomio canino y el equipo de Servicio de Urgencias, Capacitación y Rescate (Sucre) con cámaras térmicas con drones rastrearon el otro extremo de la carretera donde desemboca ese canal.

Hasta cerca de las siete de la tarde, cuatro horas después de que comenzaron los trabajos de rastreo y búsqueda, pararon porque en esa zona todavía no hay energía eléctrica, pero tampoco localizaron ninguno de los cuatro cadáveres que buscaban.

 

Los integrantes del equipo reportaron que no habían indicios en sensación térmica y rastreo canino de que pudieran estar por la zona. Plantearon la probabilidad de que fueron arrastrados al mar. Todo es una probabilidad, no hay ninguna certeza.

En medio de la falta de certezas fue que Saúl comenzó a hacer preguntas que no tienen respuestas en medio de la devastación. Una de ellas fue que si el cadáver de su esposa no estaba en esa zona, dónde podría estar.

La madre de Estefanía, con el margen probabilidades, se movió, ya a oscurecer, hacia el Servicio Médico Forense (Semefo), ubicado en El Quemado, al otro extremo del puerto, a cerciorarse de que el cadáver que sacaron del desagüe no fuera el de su hija, aun cuando los habitantes de la colonia sabían que era el de Arely.

Ella había dicho que haría todo para llevarse a su hija en cualquier estado.

La madre y esposo de Estefanía se funden en un abrazo en un momento de búsqueda en la colonia Nueva Era.
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