Guerrero es un laboratorio del terror: colectivos de familiares de personas desaparecidas

Texto: José Miguel Sánchez

Fotografía: Oscar Guerrero

Chilpancingo

 

Durante el conversatorio Narrativas y memorias de la desaparición en Guerrero, Colectivos de familiares de personas desaparecidas denunciaron los riesgos a los que se enfrentan, la omisión de los tres niveles de gobierno, a demás del desgaste físico, emocional y económico que viven durante la búsqueda de sus seres queridos.

El Colectivo de Familiares de Personas Desaparecidas María Herrera y el de Familias en Búsqueda Lupita Rodríguez Narciso coincidieron en la falta de presupuesto para atender a las víctimas de personas desaparecidas, en la falta de protocolos para investigar los casos de desaparición y en el peligro que implican las búsquedas en fosas clandestinas.

En el conversatorio las integrantes de los colectivo contaron las condiciones en las que realizan sus labores de búsqueda y las dificultades a las que se enfrentan en su lucha por visibilizar la problemática de los desaparecidos.

“Cuando buscamos cuerpos en fosas clandestinas nunca es cerca, caminamos siempre entre ocho y 10 kilómetros solo para que los grupos de la delincuencia nos amenacen con disparos al aire, pero eso nunca nos ha detenido”, comentó durante el conversatorio Ivon Álvarez Gil del colectivo Lupita Rodríguez.

Álvarez Gil busca a su hermano, Juan Álvarez Gil, desaparecido el 5 de julio del 2013, secuestrado por un grupo de civiles armados en las calles de Chilpancingo, para ella la búsqueda de su hermano es un compromiso que hizo con su madre, que falleció hace cinco años. “Mi madre se fue y no le pude cumplir la promesa de regresarle a su hijo”, contó con la voz entre cortada.

Gema Antúnez Flores, del colectivo Lupita Rodríguez, también abordo el tema de las búsquedas.

“Como familiares nos enfrentamos al clima, a los grupos criminales, muchos recibimos amenazas de esos grupos, pero lo que nos mueve es algo más grande, es el amor por nuestros familiares y por eso nunca nos hemos detenido”.

El conversatorio se realizó en el marco de la Caravana Nacional Narrativas y Memorias de la Desaparición en México, capitulo Chilpancingo, donde a demás del conversatorio se realizó una muestra colectiva de carteles, un concierto y un taller para los familiares de personas desaparecidas.

Otro de los temas que se abordaron durante el conversatorio fue el papel de las instituciones gubernamentales y como hacen caso omiso a la problemática.

En el caso de Guerrero, de parte de la administración morenista de Evelyn Salgado Pineda, los colectivos contaron sobre la falta de apoyos que hay hacía su labor.

Gema Antúnez contó que desde el comienzo de la administración, en octubre del 2021, buscan una reunión con la gobernadora pero siempre que agendan les cancelan de último minuto.

Lo único positivo que lograron en esta administración es la apertura al diálogo con la fiscal general Sandra Luz Valdovinos, quien, dijeron, está en la disposición de atender al colectivo María Herrera.

Al respecto, Álvarez Gil mencionó que de parte de su colectivo (Lupita Rodríguez) ya se reunieron con la gobernadora pero no hay acuerdos concretos.

“Es lo de siempre, solo vamos y la gobernadora nos dice que tenemos a disposición a todos los secretarios, pero nosotros no queremos eso, no queremos a un funcionario detrás de un escritorio, queremos que salgan y nos apoyen en nuestras búsquedas”.

Un punto en el que coincidieron los colectivos es en aumentar el presupuesto para los organismos que trabajan directamente con las víctimas y sus familiares, pues denunciaron que las oficinas de la Comisión de Atención a Víctimas (CEAV) en Acapulco no hay ni garrafones de agua para los trabajadores, menos para apoyar y solucionar peticiones de las víctimas y colectivos.

Llamqron a las autoridades a dotar de presupuesto y herramientas como palas, picos y retroexcavadoras para las búsquedas y que queden a disposición de todos los colectivos

En el caso de las fiscalías piden agilizar las investigaciones porque dijeron que los avances que hay en las carpetas de investigación es porque los familiares aportaron todas las pruebas.

Al finalizar el conversatorio Gema Antúnez llamó a los grupos del crimen organizado parar las desapariciones.

“Les preguntamos a todos esos perpetradores, ¿si ya los mataron por qué enterrarlos, que les cuesta dejarlos donde podamos encontrarlos para que sus familias puedan estar en paz”.

Muestra colectiva de cartel

En el marco de la Caravana se realizó la muestra colectiva de carteles Narrativas y Memorias de la Desaparición en México, una serie de 97 carteles creados por artistas de diversos colectivos y universidades que plasmaron su sentir por las desapariciones en el país.

Los carteles tienen la temática de desaparecidos y estará expuesta hasta el próximo viernes en el centro cultural El Zanate Azul, espacio que fue sede de estas actividades.

El evento fue organizado por los colectivos Técnicas Rudas, Amapola periodismo y el Centro de Estudios sobre Infancias y Juventudes en Guerrero (Ceijgro).

Además de la exposición de carteles se realizó un concierto gratuito de los rockeros mexicanos Francisco Barrios, conocido como El Mastuerzo y Arturo Muñoz, Cárcara, quienes cantaron canciones dedicadas a personas desaparecidas.

El Mastuerzo es conocido por formar parte del grupo de rock Botellita de Jeréz, además de ser solidario con diversos movimientos sociales que van desde la Guerra sucia, el levantamiento armado del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) y actualmente con colectivos de familiares de personas desaparecidas.

Una de las canciones que tocó está dedicada a una sobrina desaparecida durante la guerra sucia.

En el conversatorio tambien participaron la reportera Marlén Castro, de Amapola periodismo y Arturo de Dios, también fundador de este medio nativo digital.

Castro y De Dios señalaron la responsabilidad del Estado en todas las desapariciones registradas en Guerrero, estado en el cual se documento la primera documentación forzada en el país.

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Familiares de desaparecidos rechazan que militares represores sean glorificados

Texto: José Miguel Sánchez

Fotografía: Oscar Guerrero

Chilpancingo

 

Colectivos de víctimas de familiares de personas desaparecidas durante la década de los setentas pidieron al secretario de la Defensa Nacional, Luis Crescencio Sandoval González, se retracte de su propuesta, que tiene la venia presidencial, de colocar en letras de oro a los militares abatidos en combate durante el periodo conocido como guerra sucia.

En conferencia de prensa, este martes los representantes de los colectivos hicieron un pronunciamiento dirigido a Sandoval González para, entre otras cosas, desista y pida disculpas por lo dicho el pasado 22 de junio durante el inicio de actividades conjuntas entre la Comisión de la Verdad (Comverdad), y el Ejército para abrir sus cuarteles y archivos.

Sandoval González dijo en esa ocasión que los militares caídos en aquella etapa serán homenajeados.

“Es un agravio y una ofensa para las victimas enaltecer a los perpetradores como si fueran héroes nacionales”, mencionó Octaviano Gervasio Benítez, representante del Colectivo de grupos de desaparecidos de la guerra sucia.

“Por eso pedimos al secretario se retracte de su propuesta de enaltecer a los perpetradores”.

Además de la petición de que el secretario se retracte, los colectivos piden al presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, y al subsecretario de Gobernación y presidente de la Comverdad, Alejandro Encinas Rodríguez, una serie de peticiones que garantice a las víctimas y familiares un acceso pleno a la justicia.

Los colectivos pidieron que a los trabajos de la Comverdad se sume la Secretaría de Marina (Semar), para que explique el tema de los vuelos de la muerte, donde supuestamente a través de aviones tiraron en el mar a activistas desaparecidos desde entonces.

También pidieron incluir a la Fiscalía General de la República (FGR), para comenzar a judicializar los casos y después la creación de una Fiscalía Especial para los casos sucedidos durante la guerra sucia y poder enjuiciar a los perpetradores y que las entrevistas a los perpetradores sean realizadas por ministerios públicos y no por historiadores.

“Hasta que cada perpetrador sea presentado a la justicia vamos a estar en paz, ya basta de actos protocolarios que fomentan la impunidad“, mencionó Gervasio Benítez quien comentó que su padre fue desaparecido por el Ejército durante la guerra sucia en Atoyac.

Los colectivos también denunciaron el enfoque que la Comverdad a las investigaciones y anunciaron que ellos no quieren un informe o un libro, como pretenden, lo que piden es castigo a los culpables.

De acuerdo con datos de la Comisión Nacional de Derechos Humano (CNDH), las victimas directas durante la guerra sucia ascienden a 542 personas, pero los colectivos dijeron que a través de sus propias indagatorias ellos contabilizan alrededor de 1,200.

A tres años del gobierno de López Obrador, los colectivos piden justicia y concluyeron que la ola de violencia y desapariciones que generan los grupos del crimen organizado se debe a que sucesos como la guerra sucia continúan impunes.

 

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«10 de mayo hay nada que festejar», dicen madres de desaparecidos

Texto: Jesús Guerrero

Fotografía: Oscar Guerrero

10 de mayo del 2022

Chilpancingo

 

Entre las fotografías de desaparecidos regadas sobre el piso sobresalen las letras de una consigna: “10 de mayo, no hay nada que festejar”.

El colectivo de madres En Búsqueda María Herrera, realiza muy temprano una protesta junto el kiosco de la plaza central Primer Congreso de Anáhuac para exigir justicia por sus hijos desaparecidos.

Gema Antúnez Flores, representante de esta organización, señaló que para ellas este 10 de mayo no es un día de regocijo o de alegría.

“Para nosotros este día es de duelo, de dolor”, explicó.

Antúnez Flores lleva once años buscando a su hijo Juan Sebastián García Antúnez quien fue privado de su libertad aquí en Chilpancingo.

Desde las diez de la mañana las madres que tienen a un hijo o hija desaparecido llegaron al zócalo.

Doña Gema llevaba pegada a su cuerpo la fotografía de su hijo desaparecido Juan Sebastián.

“En la mesa de nuestra casa está una silla vacía porque falta esa persona”, señala Gema.

Dijo que para el colectivo En Búsqueda María Herrera, prefirieron protestar aquí en Chilpancingo y no ir a la Ciudad de México para participar en una movilización nacional.

Señaló que en Guerrero y en resto del país no hay justicia para las madres que tienen un hija o hijo desaparecida.

“Se habla de cien mil personas desaparecidas en todo el país y aquí en Guerrero seguramente son miles”, expresó.

Desde que su hijo desapareció Gema ha participado en unas 20 búsquedas en campo y en los penales. Contó que en el 2021, en varias búsquedas que realizaron localizaron restos humanos de ocho personas. «Yo seguiré buscando a mi hijo porque para una madre siempre hay una esperanza para encontrarlo aún de que pasa el tiempo y obviamente se pierde la esperanza de encontrarlo con vida pero muertos los queremos encontrar», expresó la activista.

Aclaró que ellas no buscan a culpables y lo único que quieren es encontrarlos con vida. «Queremos lograr esa paz encontrándolos», añadió. Recordó que en esta lucha que han realizando cientos de madres de Guerrero buscando a sus hijos han fallecido muchas de ellas. Las más recientes son las madres de dos normalistas de Ayotzinapa desaparecidos en Iguala. Y en el 2021, doña Guadalupe Rodríguez Narciso quien fue fundadora de uno de los primeros colectivos de familiares de desaparecidos y asesinados en Chilpancingo. Doña Guadalupe murió de Covid-19 en agosto del 2021. «Esto (de las búsquedas) es muy pesado porque nos exponemos a muchos peligros», aseveró.

Busca a su mamá

Una adolescente que tiene a su mamá desaparecida desde 1993, participó en la protesta y junto con su abuela, pidió a las autoridades que le busquen y localicen. «Hoy es un día muy especial y se necesita alguien que esté con nosotros por ejemplo mi mamá», señala la joven quien es hija de Maricarmen Rodríguez Nava. Dice que su mamá fue desaparecida el 9 de diciembre de 1993 aquí en la calle Abasolo, en el centro de Chilpancingo. Carmen Nava González, mamá de la mujer desaparecida, señala que las autoridades siguen sin hacer nada para localizar a su hija. La anciana tiene a su cargo a su nieta desde que su hija desapareció.

Con exposición de fotografías, venta de comida y ropa, familiares de desaparecidos exigen justicia

Texto: Jesús Guerrero

Fotografía: Especial

8 de mayo de 2022

Chilpancingo

 

Durante los días sábado y domingo, familiares de personas desaparecidas expusieron fotografías, realizaron venta de comida y ropa en diferentes sitios de Acapulco para visibilizar la situación por la que atraviesan y denunciar que el gobierno no hace nada por hacerles justicia.
Durante la exposición de fotografías de los desaparecidos que se instaló en el zócalo, se leyó un comunicado en donde los familiares hacen responsable al Estado Mexicano de esta crisis humanitaria por acción, omisión o por complicidad con los grupos delincuenciales.
«Las autoridades los detienen (a las víctimas) y luego se los entregan a las bandas para que sean en trabajo esclavo, venta de órganos, prostitución y otros delitos, dependiendo, si son hombres o mujeres», expone.
Señalan que aún de que las familias no interpongan la denuncia por la desaparición de alguno de sus parientes las autoridades están obligadas a realizar su búsqueda porque eso lo establecen los principios rectores de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) de los cuales el Estado Mexicano firmó esos compromisos.
Denunciaron que debido a que el gobierno no realiza la búsqueda de los desaparecidos las familias tienen que hacerlo como ocurre aquí en Guerrero.
Mencionan que el Agente del Ministerio Público da un plazo de 72 horas después de la desaparición para que los familiares presenten la denuncia.
«Durante ese proceso revictimizan a los familiares y además las autoridades nunca realizan el protocolo de búsqueda», afirman.
Doña Socorro Gil quien desde el 5 de diciembre del 2018 tiene a su hijo Jhonatan Guadalupe Romero Gil, dijo que en la actividad que realizaron este sábado en el zócalo de Acapulco participaron madres y padres que tiene un familiar desaparecido en diversos municipios de Guerrero.
«Todos trajeron la fotografía de un familiar desaparecido que se montó en la exposición y una acción para visibilizar nuestra lucha y porque el gobierno atienda nuestro reclamo de justicia», dijo doña Socorro en entrevista.
Dijo que su caso muchos más permanecen en la impunidad porque las autoridades no les interesa atender.
«Nosotros tenemos realizar nuestras propias búsquedas con nuestros propios recursos económicos porque el gobierno no nos da nada», expresó.
En diciembre del 2018, doña Socorro denunció que el 5 de ese mes a las nueve de la noche su hijo Jhonatan junto con su amigo de nombre Carlos Ignacio Rojas Montes de Oca caminaban por la avenida Costera Miguel Alemán y se dirigían a jugar fut bol la cancha deportiva que está ubicada a unos metros de la playa Tlacopanocha, cerca del zócalo de Acapulco.
Frente a la playa, los dos jóvenes fueron interceptados por policías municipales que iban a bordo de una patrulla. Los agentes se llevaron por la fuerza a Jhonatan y a Carlos Ignacio Rojas.
El seis de diciembre apareció muerto y con huellas de tortura Carlos Ignacio Rojas.
Jhonatan quien en esa época recientemente había egresado de la Escuela de Ciencias Sociales de la Universidad Autónoma de Guerrero (UA-Gro), sigue sin aparecer.
Doña Socorro quien en la exposición fotográfica de este sábado que se montó en el zócalo de Acapulco y llevó el retrato de su hijo, dijo que desde un principio el gobierno municipal -que encabezaba la entonces alcaldesa morenista Adela Román- y la Fiscalía borraron las evidencias para tratar de exonerar a los policías municipales.
«En la carpeta de investigación que integró la Fiscalía se borró el nombre del número de la patrulla en donde iban los policías que se llevaron a mi hijo», expresó doña Socorro.
Dice que ya han pasado más tres años de la desaparición de su hijo y el caso sigue en la impunidad.
Mencionó que ella ha encabezado en dos búsquedas por uno de los cerros de la colonia Alta Progreso en donde se supone que los policías municipales se llevaron a su hijo.
«Yo he puesto de mi dinero para realizar la búsqueda y lo único que nos da el gobierno es la protección policiaca cuando realizamos las actividades», señaló doña Socorro.
Dijo que en la exposición fotográfica que se montó en el zócalo, varias personas le dijeron que tenían a un familiar desaparecido pero que no habían puesto la denuncia.
«En Guerrero, en Acapulco, siguen las desapariciones pero la gente no acude ante la autoridad para poner la denuncia por miedo o porque sabe que nunca harán nada», contó.
Este domingo, integrantes de la Asociación de Familias en Busca de sus Desaparecidos instalaron en el zócalo del Fraccionamiento Costa Azul en Acapulco un tianguis de venta de comida y ropa para recabar recursos económicos que utilizarán para realizar las búsquedas de sus familiares.
Los familiares dijeron que por cada jornada de búsqueda que realizan se requieren mil 500 pesos para la compra de insumos.
El grupo de 30 personas instalaron su tianguis a un costado de la iglesia de este fraccionamiento.

Víctimas desconocen a la nueva representante de la CEAV en Guerrero

Señalan que nunca ha hecho trabajo con las víctimas


Texto: Beatriz García

Fotografía: Oscar Guerrero / Archivo

18 de marzo del 2022

Chilpancingo

 

Familiares de desaparecidos y organismos de defensa de derechos humanos expusieron que la designación de la nueva representante de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV) en Guerrero, Enedina Medrano Serrano, nunca ha tenido acercamiento con ellos, mucho menos ha hecho trabajo a favor de las víctimas.

“El secretario de Gobierno, Ludwig Marcia Reynoso Núñez, tomó protesta a Enedina Medrano Serrano como Encargada de la Comisión Ejecutiva Estatal de Atención a Víctimas sectorizada a la Secretaría General de Gobierno del Estado de Guerrero”, se lee en un pie de foto donde está el secretario con Medrano Serrano, mientras le entrega su nombramiento. La fotografía fue publicada el miércoles en el Facebook oficial de la Secretaría General de Gobierno del estado.

Ante esta designación de la nueva funcionaria, que además es cercana al senador con licencia Félix Salgado Macedonio y papá de la gobernadora, Evelyn Salgado, la representante del Colectivo de

Familiares en Búsqueda María Herrera, Gema Antúnez Flores y a la representante del Centro Regional de Defensa de Derechos Humanos José María Morelos y Pavón (Centro Morelos), Teodomira Rosales Sierra, dijeron que no conocían a Medrano Serrano, pues siempre han pugnado que quienes estén a cargo de este tipo de organismos sean personas que hayan hecho trabajo con las víctimas.

Gema Antúnez comentó, de entrada, que junto con otros colectivos como el Centro de Derechos Humanos Minerva Bello, el Centro Morelos, el Colectivo Siempre Vivos, Colectivo de Madres Igualtecas expusieron su preferencia de que quien estaba en ese momento como encargada de la CEAV, Lucia

Molina Catalán, fuera a quien designaran como la representante de ese organismo, porque la conocían y sabían de su interés por ayudar a las víctimas.

El 15 de marzo se cumplieron cinco meses de que la CEAV no tenía representante, solo estaba de encargada Molina Catalán.

Los integrantes de colectivos y organismos de derechos humanos, dijo la víctima, firmaron anteriormente un documento de respaldo a Molina Catalán.

“Estamos por reunirnos para saber qué estrategias, para ver qué podemos hacer para entrevistarnos con la licenciada Evelyn o con el ingeniero Félix porque se puede decir que ya no sabemos quién toma las decisiones, se ve raro porque parece que tenemos dos personas gobernantes”, manifestó la representante del colectivo.

Mientras que la directora del Centro Morelos, Rosales Sierra, quien acompaña a víctimas de desaparecidos y desplazados por la violencia, dijo que no conocían a la nueva representante de la CEAV.

En el caso de las víctimas que acompaña nunca se presentó con ellas, dijo.

La también abogada expuso que ni siquiera fueron tomados en cuenta quienes están al frente de organizaciones que acompañan a las víctimas para designar a quien representaría a la Comisión Ejecutiva, y se direccionara a sus necesidades, sobre todo que fuera una persona cercana a las víctimas.

El documento que comentó anteriormente Gema Antúnez, el que firmaron los colectivos en favor de Lucía Molina, fue entregado a diputados del Congreso local, para que los tomaran en cuenta.

Insistieron a los diputados que si no designaban a su propuesta les permitieran tener injerencia en la decisión que se tomara de quien representaría al organismo.

“Es gente de Félix Salgado Macedonio (Enedina Medrano) pero nadamás, no sabemos cuál es el plan de trabajo, si tiene o no tiene compromisos con la atención a las víctimas, porque lo que se necesita aquí es una persona que sea sensible, porque el tema de desaparición forzada, de desplazamiento forzado, homicidio, feminicidio son temas muy dolorosos”, expresó.

Teodomira Rosales informó que recibió una llamada de la nueva representante de la CEAV y que supuestamente está citando a los representantes de colectivos a una reunión este viernes, para presentarse y dar a conocer su plan de trabajo.

Tanto Gema Antúnez como la abogada están en espera de saber el plan de trabajo o las actividades que Medrano Serrano desempeñará en esta gestión y que esté apegado a las víctimas. Además, saben que eso que esperan es lo mismo que espera el resto de colectivos y organismos defensores, porque en su momento, juntos, votaron porque Lucia Molina tomara el cargo de la Comisión Ejecutiva.

 

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Colectivo María Herrera inicia su primera búsqueda en penales

Los familiares de desaparecidos iniciaron la primera jornada de la búsqueda de sus seres queridos en vida, porque las estrategias ministeriales para su localización, incluso sus propias búsquedas, habían partido de la primicia de hallarlos muertos: en fosas clandestinas o en el listado de cuerpos sin identificar que tiene la Fiscalía General del Estado


Texto: Beatriz García
Fotografía:
16 de marzo del 2022
Chilpancingo

Integrantes del Colectivo de Familiares en Búsqueda María Herrera iniciaron su primera búsqueda en vida de sus seres queridos en penales del estado, con el objetivo de que en tres días que durará esta jornada obtengan indicios de sus desaparecidos.

“Somos parte del Colectivo María Herrera y venimos a buscar un poquito de esperanza en ustedes. Si pueden reconocer a alguno de los familiares que están aquí en las fotografías y si nos pueden dan información, por si los han visto dentro del reclusorio o los privaron de la vida. Queremos encontrar a nuestro familiar para descansar en paz”, les dijo a reclusos del penal de Acapulco, Gema Antúnez Flores, representante del colectivo.

En nueve ocasiones los integrantes del colectivo han hecho búsquedas de sus familiares en fosas. Es la primera vez que el colectivo pide apoyo en lugares donde podrían haberlos visto vivos.

Hace dos años, la líder del colectivo María Herrera-Guerrero conformó esta agrupación junto a otras familias que enfrentan la desaparición de un hijo, esposo o hermano.

Gema Antúnez busca a su hijo Juan Sebastián García Antúnez desde hace 11 años.

Para que ella, compañeras y compañeros del colectivo consiguieran que las autoridades les autorizaran buscar a sus desaparecidos en vida tuvieron que pasar por una serie de trámites y finalmente este lunes comenzó esta búsqueda que culmina el próximo viernes.

Este miércoles la búsqueda inició en el penal de Acapulco. Los familiares se reunieron a las 6:30 de la mañana fuera del reclusorio. Duró cinco horas la actividad. Los integrantes del Colectivo estuvieron acompañados por representantes de la Comisión Estatal de Búsqueda y de autoridades del penal, contó vía telefónica, Gema Antúnez, representante del Colectivo de Familiares en Búsqueda María Herrera.

Los 12 familiares que participaron la actividad a su ingreso al penal portaron la fotografía de su ser querido desaparecido y así celda por celda preguntaron si de casualidad habían visto en algún momento a la persona retratada.

En el recorrido en el penal, los familiares, los resguardaron policías estatales del mismo penal.

Gema Antúnez compartió que para ella era muy importante que a sus compañeros del colectivo se le permitiera hacer esta búsqueda en penales, porque hace dos años, en una cárcel a ella le dieron datos de su hijo, los cuales no especificó para no entorpecer las investigaciones del caso en curso. La víctima espera obtener información de su hijo en esta búsqueda.

Los presos, dijo la representante, fueron amables con los familiares, pero no encontraron indicios de sus desaparecidos en este penal.

“No tuvimos ningún positivo pero fue muy agradable ver la colaboración que se brindó con esta diligencia que se realizó en búsqueda en vida”, compartió la familiar víctima.

Antúnez Flores insistió que esta búsqueda es una esperanza, porque sabe que muchos de los presos participaron en hechos delictivos, como en el caso de las desapariciones y que el argumento a los presos es que aunque están ahí por un delito que cometieron, dentro de su ser, seguramente, sienten el dolor de las familias, porque son seres humanos.

Este jueves la búsqueda está programada en el penal de Chilpancingo.

Niña Ayelín: la búsqueda de una madre por los huesitos de su hija

Los restos óseos encontrados en esta jornada de búsqueda serán analizados y posteriormente en una conferencia de prensa, autoridades de la fiscalía informarán los resultados, no se sabe en cuánto tiempo


Texto: Beatriz García

Fotografía: Óscar Guerrero

10 de febrero del 2022

Tixtla

 

“¡Ayelín escucha, esta es tu lucha!”, resonó en el cetro de Tixtla, municipio donde hace un año cuatro meses, Ayelín Iczae Gutiérrez Marcelo, una niña de 13 años oriunda del lugar fue encontrada mutilada en una barranca a 400 metros de su casa.

En esta cuarto día de exigencia de justicia por el feminicidio de Ayelín, hubo un mitín y una ofrenda a la niña y a las víctimas de desaparición forzada y feminicidio. Con esta actividad se cierra la jornada de búsqueda de los los 89 huesitos que faltan a Flora Rojas Marcelo de su hija Ayelín.

Los gritos de: “¡Ni una más, ni una más, ni una asesinada más!”, “¡Porque nos faltan 43 y nuestros hijos también!”, “¡Ayelín escucha, tu madre está en la lucha”, se escucharon al unísono de las víctimas, defensoras feministas y de derechos humanos, mientras cargaron una cruz delgada, grande y de metal rosa, otras en manos tomaron racimos de flores blancas, moradas y naranjas, además de frutos y semillas, y Flora Rojas no soltó el cuadro con la fotografía de su hija. Exigieron justicia.

Tres días después del feminicidio de su hija, Flora Rojas huyó de Tixtla, ante las amenazas de muerte que recibió por exigir justicia.

Desde ese entonces vive intranquila, su vida cambió radicalmente, acompañada de otras víctimas de desaparecidos, con quien cobra fuerza para seguir y buscar respuesta con las autoridades que mostraron su negligencia desde un inicio cuando hallaron el cuerpo de Ayelín, pero no le notificaron que no estaba completo, dijo este jueves durante el mitin que realizó junto a integrantes de colectivas feministas, de derechos humanos y familiares de desaparecidos y asesinados en la explanada de Tixtla.

Después de sepultar a su hija, Flora protestó con fuerza hasta conseguir que un año y cuatro meses después, comenzara una búsqueda en la zona donde yacía Ayelín, porque exige le entreguen los 89 huesitos que no le dieron de ella.

“No me notificaron, yo me enteré cuando tenía todos los resultados en mis manos. Entonces donde empiezo a exigir que como no se me había dicho que se hablaba de un cuerpo incompleto que fiscalía me entregara hasta el último huesito del cuerpo de mi hija”, dijo.

El pasado lunes Flora Rojas regresó a Tixtla, pero custodiada por peritos y efectivos de la Guardia Nacional, y con el acompañamiento de feministas y otras familias que viven lo mismo que ella. Aunque después de esta jornada se irá nuevamente de Tixtla por su seguridad.

Tres días de búsqueda intensiva fueron las que encabezaron familiares de desaparecidos, peritos de la Fiscalía General de Justicia (FGJ) con perros adiestrados y efectivos de la Guardia Nacional, que terminó ayer miércoles. Durante estos tres días se encontraron restos óseos que serán analizados para determinar si pertenecen a la menor.

Los restos óseos encontrados serán analizados y posteriormente en una conferencia de prensa autoridades de la fiscalía informarán los resultados, pero no se sabe en cuánto tiempo.

Flora Rojas informó que ya hay una queja ante la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Guerrero (CDHG) en contra de las autoridades implicadas desde la desaparición hasta el hallazgo de la menor por omisión.

Dijo que los cuatro detenidos por estos hechos todavía no son sentenciados, porque faltan audiencias y hay retraso ante la pandemia de la Covid-19, de quien exige prisión vitalicia para cada uno de ellos, porque se le identificó ADN de ellos en Ayelín.

En la carpeta de investigación estos cuatro hombres están acusados por violación, feminicidio y privación de la libertad.

Hay más responsables de los hechos. “Sí, hay más. Obviamente que van a seguir con la investigación”.

Memoria. Ayelín hermanó otras exigencias de justicia

Este jueves, cuarto día de jornada para exigir justicia por la niña, en su mayoría mujeres, soldaron la cruz de metal en la explanada del zócalo de Tixtla con una placa en memoria de Ayelín, al pie una ofrenda floral, frutal y de semillas, donde colocaron su foto que la alumbraron una veintena de veladoras de colores.

Guerrero cuenta con dos Alertas de Violencia de Género (AVG) ante el incremento de feminicidios, motivo por el que en el 2016 colectivos feministas solicitaron la medida. Los municipios alertados son: Acapulco, Chilpancingo, Zihuatanejo, Ometepec, Chilapa, Ayutla, Coyuca de Catalán, Tlapa e Iguala, excepto Tixtla.

En la explanada de Tixtla resaltaron carteles con frases como: “Justicia para Ayelin. Somos tu voz porque tú ya no estás ¡¡Que las niñas vivan libres y sin miedo #NiUnaMenos” y “Ni una más, ni una más, ni una asesinada más”.

Tercer día de búsqueda de restos de Ayelín

Los peritos y la mamá de Ayelín, Flora Marcelo Rojas, recorrieron la vereda donde fue la última vez que caminó la niña y que se presume en esa zona fue privada de su libertad


Texto: Jesús Guerrero

Fotografía: Oscar Guerrero

9 de febrero del 2022

Chilpancingo

 

Por tercer día consecutivo, peritos de las fiscalías General de la República (FGR) y del Estado (FGE) realizaron la búsqueda de los huesitos de la niña Ayelín que fue hallada mutilada en octubre del 2020 pero que en esa ocasión todos sus restos no fueron recuperados.

Esta vez, los peritos y la mamá de Ayelín, Flora Marcelo Rojas, recorrieron la vereda donde fue la última vez que caminó la niña y que se presume en esa zona fue privada de su libertad por sus victimarios.

Esto fue en la colonia La Candelaria, en una de las zonas más empobrecidas de Tixtla.

Desde este lunes, peritos forenses acompañados por perros que son adiestrados para localizar a personas fallecidas y la mamá de Ayelín, recorrieron la zona para hallar los 89 huesitos de la niña de 13 años que quedaron en ese lugar.

A los peritos de la Fiscalía de Guerrero que en octubre del 2020, después de la desaparición de Ayelín, no pudieron recuperar los 89 huesitos de la niña.

La niña desapareció el 15 de octubre del 2020 y después de cuatro días de búsqueda por parte de peritos de la Fiscalía del Estado fue hallada mutilada pero no fueron recogidos todos sus restos.

Doña Flora Marcelo Rojas quien después de que su hija fue sepultada se desplazó de su comunidad por haber recibido amenazas realizó protestas en la Ciudad de México para exigir castigo a los responsables y la localización de los demás restos de su niña.

Se informó en esa ocasión que el 15 de octubre la niña recibió una llamada telefónica de su madre quien le dijo que la esperaría en su negocio de material de reciclaje ubicado en la colonia Santa Cruz que estaba ubicado a un costado de la carretera federal Tixtla-Chilapa.

La niña se dirigió caminando por una vereda de la barranca de la Candelaria para reunirse en el sitio donde la esperaba su mamá pero nunca llegó.

Ese mismo día 15 de octubre, doña Flora Marcelo acompañada por sus familiares y vecinos realizaron la búsqueda de Ayelín.

Fue hasta el 19 de octubre cuando peritos de la Fiscalía del estado localizaron mutilada a la niña.

En estos dos días de búsqueda de los demás restos de la niña, fueron hallados varios huesitos pero que se podrá determinar si pertenecen a Ayelín después de que se realicen los estudios de ADN.

Por el homicidio de la menor de 13 años, desde el 25 de octubre del 2020 hay cuatro hombres bajo proceso judicial.

Doña Flora Marcelo, señala que debido a la pandemia por el Covid-19, el proceso judicial en contra de los presuntos responsables del asesinato de su hija, va muy lento.

Mañana jueves a las diez de la mañana, se realizará una protesta en las calles de Tixtla para exigir castigo a los responsables del asesinato de la niña.

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La lucha por la búsqueda de personas desaparecidas en Guerrero tiene rostro de mujer

Exigiendo en la Fiscalía investigaciones, recorriendo cerros y veredas para buscar a sus seres queridos, así se encuentran las mujeres buscadoras en Guerrero: en Chilpancingo, Acapulco, Tlapa, Iguala y otros lugares madres, esposas, hijas, sobrinas o compañeras de las y los desaparecidos fundaron sus propios colectivos y gritan justicia


Texto: Beatriz García

Fotografia: Oscar Guerrero y Angie García

9 de febrero del 2022

Chilpancingo

 

En los últimos 11 años Gema Antúnez Flores ha sido aprendiz y maestra. Ha aprendido a buscar a su hijo junto a otras familias de víctimas de desaparición forzada, pero también ha enseñado la ruta que ella tuvo que trazar ante la poca o nula ayuda que recibe de las autoridades para realizar investigaciones y búsquedas en fosas clandestinas, sobre todo.

De acuerdo con el Comité de las Naciones Unidas contra la Desaparición Forzada (CED), hasta el 26 de noviembre del año pasado, estaban registradas oficialmente 95 mil 121 personas desaparecidas en el país, a estas se suman los que los familiares no denuncian, muchas veces por temor.

México también vive una grave crisis con más de 52 mil cuerpos no identificados de personas fallecidas.

La desaparición en Guerrero está a la orden del día, en la prensa local y en las redes sociales se leen las denuncias de familiares, hijas, hijos, esposos o esposas que desaparecieron.

La omisión de las autoridades es constante ante estos hechos de desaparición. Los familiares de desaparecidos decidieron unirse, crear colectivos para reunir fuerza y salir a las calles a marchar, bloquear avenidas, hacer huelgas de hambre y presionar a las autoridades. Deciden hacer sus propias investigaciones, búsquedas en campo, aprenden a identificar lugares donde posiblemente haya algún cadáver enterrado.

Estas luchas burocráticas, recorriendo cerros y veredas las encabezan, principalmente mujeres: madres, esposas, hijas, sobrinas o compañeras de las y los desaparecidos.

En Guerrero hay colectivos de familiares de desaparecidos en diferentes partes del estado: el Colectivo Familiares en Búsqueda María Herrera, el Colectivo de Familiares de Desaparecidos y Asesinados del País Guadalupe Narciso, las madres y padres de los 43 normalistas desaparecidos, el Colectivo Siempre Vivos de la Montaña baja, el Colectivo Madres Igualtecas, Los Otros Desaparecidos de Iguala, Colectivo Luciérnaga de Tlapa, Familias de Acapulco en Busca de sus Desaparecidos A.C.

En la región centro el Colectivo de Familiares de Desaparecidos y Asesinados en Guerrero y el País, era liderado por Guadalupe Rodríguez Narciso –que actualmente lleva su nombre-, antes de que el 28 de agosto del año pasado muriera víctima de la Covid-19, sin encontrar a su hijo desaparecido en junio del 2014, Josué Molina.

Doña Lupita, como le nombraban de cariño fue un ícono y referente de la lucha y exigencia por sus desaparecidos en Guerrero, así la recuerda Gema Antúnez, que como ella dice, gracias a sus enseñanzas ahora también lidera otro colectivo, Familiares en Búsqueda María Herrera, e Ivón Álvarez Gil, integrante del ahora Colectivo de Familiares de Desaparecidos y Asesinados en Guerrero y el país Guadalupe Rodríguez Narciso.

La unión hace la fuerza: Gema Antúnez

El calvario de Gema Antúnez inició por la desaparición de su hijo, el próximo 27 de febrero cumple 12 años sin saber de él, Juan Sebastián García Antúnez. Gema no tiene ni el menor indicio de su paradero, porque ninguna autoridad le ha informado nada. Los chispazos de información que tiene los ha obtenido por sí sola, pero sin una versión verídica que indique su paradero.

A 12 años de la desaparición de Juan Sebastián García, que en ese entonces tenía 22 años, Gema Antúnez no camina sola, camina con familias de 69 desaparecidos que conforman el colectivo en Guerrero llamado María Herrera.

Juan Sebastián estaba feliz porque su negocio de hamburguesas, ubicado en la plaza comercial de la colonia Universal en Chilpancingo, tenía éxito. Recientemente acababa de abrir otro negocio por el bulevar. Estos eran sustento de él, su hijo de dos años y de su pareja.

Eran las 10 de la noche, recuerda Gema Antúnez, cuando a Juan Sebastián se le acabaron algunos insumos y fue a su casa a traerlos para continuar con la preparación de sus hamburguesas. Se fue del puesto junto a un menor de 14 años que le ayudaba en el negocio.

A un costado del río Huacapa, esquina con calle 18 de marzo, hombres armados lo interceptaron, lo golpearon y se lo llevaron, el niño que fue testigo y que después contó a la mujer, logró huir porque se aventó al cauce del río.

Gema Antúnez es madre soltera de Juan Sebastián y de otros dos hijos, se puso al frente para buscarlo, porque su nuera decidió irse con su bebé, no quiso saber más de la situación. Gema llora al recordar que desde ese entonces no sabe de su nieto, lo único que le quedó de su hijo.

La mujer interpuso la denuncia ante el Ministerio Público, pero le refutaron que su hijo seguramente estaba de fiesta, aunque sus hijos no toman, no fuman, no van a fiestas. Se sintió sola, sin apoyo. Acudió al penal de la capital, a los hospitales, al Servicio Médico Forense (Semefo), pero no encontró nada.

Luego pidió apoyo a la Comisión Estatal de Derechos Humanos. Tampoco.

En este tiempo ha estado en tres colectivos, pero desistió de dos porque no le gustó la forma de trabajo, en ese tiempo conoció a Guadalupe Narciso, con quienes formaron en el 2016 el Colectivo de Familiares de Desaparecidos y Asesinados del Estado y el país.

Entonces las y los integrantes del colectivo protestaron, hicieron huelgas de hambre, pese a la diabetes de Gema Antúnez y de la propia Guadalupe Rodríguez.

La última huelga de hambre la hizo Gema Antúnez con sus compañeras y compañeros en la Ciudad de México. Durante 15 días lograron que las autoridades de la Fiscalía General del Estado (FGE) y la Secretaría de Gobernación (Segob) les recibieran carpetas de investigación que se efectuaron en el estado para que se investigaran sus casos desde la federación.

En marzo del 2020, Gema Antúnez conformó el Colectivo María Herrera, pero no dejó de coordinarse con el colectivo de Guadalupe Narciso.

La organización ha sido importante para las familias que tienen un desaparecido, mencionó, porque allí depositan su fe y esperanza, hay empatía, se acompañan, confían en que hallarán a sus hijos, además de gestionar apoyo para las madres e hijos que se quedaron sin el sustento principal en casa.

Ivón Álvarez Gil y el legado de Lupita Narciso

Ivón Álvarez Gil es otra muestra de fortaleza para seguir en pie y en colectivo para buscar a su hermano Juan Álvarez Gil, que desapareció el 5 de julio del 2013 en Chilpancingo. Ellos son familiares de Guadalupe Rodríguez, quien les dejó grandes enseñanzas, compartió en entrevista.

Ivón coincidió con Gema Antúnez en la importancia de caminar en colectivo para unir fuerza y exigir a las autoridades ser escuchados, además de liderar las búsquedas de sus desaparecidos ante la inacción de las autoridades.

Juan Álvarez era policía ministerial y guardaespaldas y ese 5 de julio le dijo a su hermana que iría a un compromiso a Petaquillas, municipio de Chilpancingo, que regresaría a comer a las cinco de la tarde.

Supo que su hermano llegó a la casa de un conocido, donde había una fiesta, luego se ofreció a ir a comprar bebida, pese a que él no tomaba alcohol. Llegó al Oxxo en el Parador del Marqués y ahí hombres armados se lo llevaron. Es el recuento de hechos que investigó por su propia cuenta Ivón.

Cinco días después Juan la llamó, pero lo único que le dijo fue que tenía problemas, no dijo más. A su teléfono celular entraban las llamadas pero no respondía, después el celular ya estaba apagado. Dos semanas después hallaron su vehículo y desde ese entonces Ivón busca a su hermano, además de interponer la denuncia formal, pero no hay avances en la investigación.

Guadalupe Rodríguez la invitó a ser parte de su Colectivo y desde ese momento Ivón registró cada uno de los hallazgos de las cerca de 10 búsquedas que hicieron en campo y en fosas, lideradas por su organización, hallaron más de 200 cadáveres y restos óseos. Tres de ellos ya fueron entregados a sus familiares, compartió.

“Somos hermanos del pinche dolor que tenemos. Es un pinche coraje que tenemos, cada quien trae su pinche dolor contra el gobierno que nos está mintiendo. Debemos unirnos”, soltó entre llanto la mujer.

Ivón Álvarez ha sido amenazada para dejar de buscar a su hermano, pero en lugar de debilitarse se siente con más fortaleza para seguir y no dejar de buscar, una promesa que además le hizo a su madre, quien murió hace dos años si conocer el paradero de su hijo.

La hermana de Juan tampoco desiste a pesar de la diabetes que padece, es como si ella se autoimpusiera que no tiene el permiso de descansar, porque debe hallar a su hermano.

Enseñanza, lealtad y empatía entre hermanos del mismo dolor

Gema Antúnez tiene clara su misión al acompañar a decenas de familias que así como ella, buscan a sus desaparecidos, alzar la voz juntos y exigir a las autoridades respuestas de sus seres queridos y crear precedente de lo que se vive en el país.

“Desde el momento que nos desaparecen a un ser querido nuestra vida cambia totalmente, es como si nos dejaran huecas. Pueden suplir a un hermano, a un esposo, pero un hijo es como si te dejaran vacía”, replicó.

—¿En estos dos años qué ha ganado el colectivo María Herrera?

— No recursos económicos pero sí un prestigio de trabajo, de lealtad y no necesitan ser parte de María Herrera para yo brindar un apoyo. Hay compañeras que tiene colectivos en otras ciudades, por ejemplo

Iguala, Chilapa, Zitlala, Acapulco, donde existe la coordinación

Hace dos años que surgió el colectivo logró con sus compañeros seis búsquedas en campo —la última del martes al viernes pasado— en compañía de efectivos de la Guardia Nacional, Comisión Estatal de Búsqueda y peritos de la FGE.

En ocasiones, como en la última búsqueda que hicieron, no encuentran cadáveres o restos óseos, pero sí indicios de que ahí retuvieron a personas, sus objetos como credenciales, carteras, bolsas de mujer, zapatos, ropa.

En estos dos años han encontrado ocho cuerpos, dos incompletos y seis completos. Y de todos, la fiscalía, no ha entregado ninguna identificación genética, con la justificación de que no cuentan con dinero para hacer las confrontas.

Gema Antúnez no se rinde aun con su fractura de columna porque en una búsqueda cayó a una barranca. Desea que sus compañeras aprendan, por si un día falta sepan qué camino seguir para no quedarse calladas. Su motivo: Juan Sebastián. Gema mantiene la esperanza de encontrarlo.

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