Adeuda el Iepcgro 12 mdp al INE; el gobierno estatal no entrega los recursos

Texto: Jesús Guerrero

Foto: Portal IEPC oficial

Domingo 28 de abril de 2024

Chilpancingo


A 36 días de las elecciones federales y locales, el Instituto Electoral de Participación Ciudadana (Iepcgro) adeuda al Instituto Electoral Nacional (INE) 12 millones de pesos destinados para la instalación 5 mil 28 casillas y otras actividades inherentes a la jornada electoral, reconoció la presidenta del órgano electoral del estado, Fabiola Matildes Gama.

Entrevistada por _Amapola, periodismo transgresor_, la fundionaria aseguró que ya le solicitaron los 12 millones a la gobernadora Evelyn Salgado Pineda, pero hasta el momento no ha habido una respuesta.

«Hay un convenio que se firmó con el INE, que establece que para la instalación de la casilla única en Guerrero, hay un gasto de 24 millones de pesos, 12 millones los pone el INE y los otros 12 millones de pesos, nosotros, pero no los tenemos en este momento, porque carecemos de presupuesto suficiente», declaró Fabiola Matildes.

Este recurso, detalló, se destina para los escritorios que utilizarán los funcionarios de casilla, apoyo a la alimentación de éstos, limpieza de las sedes donde se instalarán las mesas receptoras de votos, papelería electoral compartida, equipamiento y acondicionamiento de casillas, gafetes e impresión de listado nominal.

«Ya hablamos con la gobernadora (Evelyn Salgado) y me dijo que va hablar con el secretario de Administración y Finanzas», dijo Fabiola Matildes al referirse a los 12 millones de pesos que les deberá de entregar el gobierno estatal para que se realicen las actividades conjuntas con el INE.

Matildes Gama confió en que la casilla única va a avanzar, porque finalmente el INE ya puso el recurso y lo que hará el IEPC es pagarle los 12 millones de pesos.

Desde a finales de 2023, la presidenta del órgano electoral ha denunciado la falta de recursos para la organización de las elecciones locales, debido a que el gobierno estatal, aparte de que le recortó el presupuesto, el ya asignado, se los entregaba a cuentagotas.

En enero de este año, el Iepcgro presentó ante el Tribunal Electoral del Estado (TEE) una demanda de juicio electoral por el incumplimiento en la entrega de 26 millones de pesos de dos meses del año 2023.

Estos 26 millones de pesos eran para el pago de las prerrogativas a los partidos políticos.

Después de la demanda de juicio electoral y protestas que realizaron trabajadores de los partidos políticos, menos Morena, el gobierno del estado entregó los 26 millones de pesos.

Al Iepcgro le corresponde organizar las elecciones del próximo 2 de junio en las que se van a renovar las 83 alcaldías y 28 diputaciones locales.

Otis: un censo a la medida de un huracán categoría 5

Texto: Marlén Castro

Foto: Cortesía Javier Iván Aranda Macedo

24 de abril del 2024

Chilpancingo

Cuando uno está así de cansado, platica con uno mismo, porque ni ganas hay de gastar energía en jalar aire para sacar las palabras. Para que me escuchen, tengo que jalar más aire para hablar más fuerte. Mejor me grito solo hacia dentro de mí: “¡Iván! ¡Iván!Aguanta ya estás por llegar. Te espera el cuerpo tibio de Erika, su olor en las sábanas. Los besos de tus hijos. Sobre todo, acuérdate de ellos. Si te duermes ya no los vas a abrazar. Quiero cerrar los ojos para que el dolor se vaya. Los muertos ya no sienten nada y sería bueno no sentir este dolor desde abajo del cuello hasta la altura del coxis, también en las pantorrillas, en los talones, en los dedos. Me hormiguea todo el cuerpo y siento que cargo una losa que me aplasta y me hunde en el suelo. Oigo los ronquidos de no sé quién. Quisiera tener la misma libertad de dormirme. No por el cansancio;por el dolor. Quiero dormirme para no sentir el dolor, y es el dolor el que me ha mantenido vivo todos estos días, en realidad, semanas. Tres semanas. Llevamos tres semanas. No quiero pensar en todos estos días agotadores, porque siento que el dolor del cuerpo arrecia. No quiero pensar. No pienses en eso, me digo. No pienses. No pienses. Luego cambio de parecer. Si ya no pienso, me duermo. Así que sí pienso. Pienso en todos esos pinches cerros pelones, en los árboles caídos, en la gente que duerme en sus casas sin techos, sin puertas, sin ventanas; en sus caras cuando les damos nuestros desayunos. Algunos tenían dos o tres días sin haber comido algo.Veo la entrada a Chilpancingo. Llegamos. Hoy llegamos. ¿Mañana llegaremos? Espero que sí.

 

17 de noviembre del 2023

El color moreno de Jorge Iván Aranda Macedo (32 años) se acentuó en estas tres semanas en Acapulco. Va y viene todos los días. Sale a las seis de la mañana y regresa alrededor de las nueve de la noche. Además de encabezar a un grupo de encuestadores que recorren las colonias devastadas de Acapulco, Jorge Iván tiene la misión demanejar un vehículo de la Secretaría del Bienestar, en el que viajan otras cuatro personas.

El 17 de noviembre, Jorge Iván sintió que ya no podía más. Su cuerpo se acalambró y un sudor frío recorrió su cuerpo castigado, desde el cuello hasta los pies. Se le quedó un hormigueo en los hombros, en la cintura, en las pantorrillas, en la planta de los pies. Un hormigueo que por ratos sentía que no lo dejaría caminar más. También se acentuó la molestia en el ojo izquierdo. Al principio pensó que era una partícula de ese polvo que flota en Acapulco y que llega a meterse en las fosas nasales y les reseca la boca, la garganta, los ojos. Pero no. Al paso de los días, ya sabe que no es un polvo que se le quedó en las cuencas resecas de los ojos. Creció y empaña su vista. Ya fue al oftalmólogo y ahora sabe que ese bultito es carnosidad y le salió por los rayos del sol. Ha estado días completos bajo el sol, sin guarecerse bajo una sombra de nada, porque no hay palmeras, no hay árboles, no hay casas con techos. Puro sol, intenso y quemante.

 

27 de octubre del 2023

Desde la mañana del 25 de octubre, Jorge Iván recibió la orden de acuartelarse en el auditorio Sentimientos de la Nación, en Chilpancingo. Esa mañana salió a trabajar para censar a un grupo de adultos mayores. Le hablaron de la oficina, con la orden de que dejara cualquier cosa que estuviera haciendo. Obedeció de inmediato. Llegó al lugar indicado y poco a poco llegaron los demás servidores de la nación, nombre que tiene el grupo de trabajadores de la Secretaría del Bienestar que manejan los programas sociales del gobierno federal.

La noche anterior, Jorge Iván se fue a dormir con la noticia de que un huracán tocaría tierra en Acapulco. Cuando se levantó, se ocupó de tareas domésticas y dejó las noticias para después.  No sabía bien cómo amaneció la gente de Acapulco, porque la comunicación con el puerto se cayó desde la noche. La orden fue que esperaran en el auditorio para salir hacia Acapulco en cualquier momento, apenas tuvieran noticias concretas. También porque en el auditorio esperarían la llegada de la secretaria del Bienestar, Ariadna Montiel Reyes, quien llegaría a coordinar el programa de apoyo para los acapulqueños.

Ariadna Montiel llegó hasta el jueves 26. La noche del 25, conocieron algunas noticias de los daños que dejó el huracán Otis, entre ellas, que no tenían comparación con otros fenómenos anteriores; por ejemplo, no había acceso por la Autopista del Sol ni por la carretera federal, igual como cuando pasó el huracán Paulina, en 1997. La gente de la capital no tenía noticias de sus familiares en Acapulco, porque la comunicación seguía rota. Circularon algunos videos por las redes sociales. Esos videos pintaron una catástrofe.

El jueves muy temprano en una caravana formada de unas 200 camionetas, llegó Ariadna Montiel, acompañada de las delegadas y delegados estatales del Bienestar de: la Ciudad de México, Estefanía Correa García; de Morelos, José Isaías López Rodríguez; de Puebla, Vida Inés Vargas Cuanalo, y de Guerrero, Iván Hernández Díaz, entre otros delegados de 25 estados, además de sus equipos.

Ese día, Jorge Iván, junto a 500 servidores de la nación, recibió una capacitación intensa para censar a las familias afectadas del huracán Otis. La idea era que tan pronto como recibieran la capacitación, se irían a Acapulco a alcanzar a la secretaria. Ariadna Montiel y su equipo en la Secretaría del Bienestar salieron antes, como avanzada. Ella avisaría para que los demás los alcanzaran. Al cabo de seis horas, Ariadna Montiel y su equipo regresaron con la noticia de que no pudieron pasar por la Autopista del Sol ni por la carretera federal; ambas vías estaban taponadas por árboles y lodo. Se podía pasar con maquinaria que fuera por delante para limpiar la vía.

El viernes a las seis de la mañana, partieron unas 250 camionetas de Chilpancingo hacia Acapulco. Ahora sí, por fin, llegaron.

 

Barra Vieja, por fin llega la ayuda

El primer día que nos fuimos a Acapulco en caravana, yo me fui manejando una de las 250 camionetas. Sentíamos una especie de ansiedad por llegar, ver de qué tamaño eran los daños y dar la ayuda que, seguramente, esperaba la gente desde el miércoles. No fue fácil llegar. Nos deteníamos mucho mientras se habilitaba el camino. Hicimos unas seis horas de trayecto.

Ninguno de nosotros estábamos preparados para enfrentar lo que vimos. Los pensamientos más catastróficos se quedaron cortos frente a lo que hallamos. No había nada de vegetación, absolutamente todas las construcciones que topábamos estaban dañadas, sin techos, sin ventanas, sin puertas, otras sin parte de las paredes. Lo más impresionante era ver cómo estaba la gente. Caminaba como sin voluntad. Se te acercaban a ver si uno llevaba ayuda.

La primera zona que atendimos fue la de Barra Vieja y la secretaria Ariadna Montiel iba al frente. Ahí empezó el censo del bienestar. Llegamos a la cancha techada, fuimos a buscar al comisario para que supiera quiénes éramos y a que íbamos. El comisario nos puso al tanto. Era desolador el resultado. Muchas viviendas se cayeron y la gente durmió esos días, miércoles y jueves, dentro de lo que quedó de sus casas, o si no había forma ni de meterse, por los destrozos, afuera de lo que eran sus viviendas; también para cuidar sus pertenencias. Ya había habido saqueos en varias tiendas y temían que cuando las tiendas quedaran vacías robaran en las casas. Cuando nosotros llegamos, para es muy importante que se sepa, ya había gente de la Comisión Federal de Electricidad levantando postes caídos. Nunca tuve tiempo de preguntarles a ellos cómo llegaron tan pronto, antes que todos los que llegamos a ayudar. Por todos lados había desolación. La gente caminaba como ida de sí. Caminaba para hallar agua para tomar. Eso fue lo primero que nos dijeron con ansiedad: “¿Traen agua?”. Estaban deshidratados, insolados y hambrientos.

Todos los que íbamos en la caravana nos repartimos el trabajo para el censo. A me tocó guiar a un grupo que venía de la Ciudad de México; todos los que estábamos en Guerrero, no nos tocó censar, nos tocó guiar. Era una medida para evitar que favoreciéramos a unos, y a otros los relegáramos. Fue lo que supimos. Porque los que éramos de aquí, probablemente, hallaríamos familia, amistades o algún conocido; entonces, nosotros sólo guiamos. A mi equipo, lo primero que nos tocó censar fue un fraccionamiento cerca del Forum Imperial. Era un fraccionamiento de clase media. Me impresionaron los daños a esas casas tan bonitas, pero más las barricadas y los vecinos con machetes y palos para defender su patrimonio.

Cuando nos vieron y supieron de dónde íbamos y que llevábamos víveres, algunos lloraron, porque por fin veían ayuda. Estaban solos. Fueron muchos días que en varios lugares estuvieron así, sin recibir nada. Yo hasta los ocho días empecé a ver a funcionarios del gobierno estatal; a veces del gobierno municipal. Ocho días después del huracán.

En esa zona, había casas a las que sólo les quedaron alguno que otro de sus muebles mojados. Los vecinos que tenían sus casas en mejores condiciones les daban hospedaje. Fue triste ver a tanta gente desolada porque absolutamente todo lo que era su patrimonio lo perdió.

 

Screenshot

Aunque nosotros sólo íbamos para censarlos, cuando llegábamos la gente sentía esperanza, alivio. Creo que eso nos motivaba a todos a seguir a pesar de las jornadas extenuantes y los males que nos aquejaban. El censo fue agotador para todos nosotros y yo creo que quienes participamos en este trabajo ya no somos las mismas personas. Cambiamos. Desafortunadamente en enero se accidentaron tres de los que participábamos en este censo. Yo no los conocí. No había manera de que nos conociéramos todos. Al principio éramos dos mil quinientos haciendo censos y en algún momento llegamos a ser hasta cuatro mil quinientos. Imposible quenos conociéramos. Los que se murieron en el accidente justo cuando iban a Acapulco eran de la delegación de Veracruz. Pero a todos nos afectó, aunque no los conociéramos. Fue una perdida muy dolorosa aún sin haberlos conocido.

 

Una cena de Año Nuevo

Ni en navidad ni en Año Nuevo, Jorge Iván descansó de ir a censar. Lo único que cambio es que regresaron más temprano para estar más tiempo con sus familias. Para diciembre, dos meses después de Otis, los servidores de la nación regresaban a Chilpancingo alrededor de las seis o siete de la noche. En navidad les dieron permiso de interrumpir las labores del censo más temprano. Aunque sabían bien que otro día repondrán ese tiempo, porque su obligación fue hacer 25 censos diarios. Si un día se retrasaban, al siguiente tenían que reponerse, trabajar más rápido, llegar más temprano o irse más noche, o no descansar ni para comer.

Cuando Jorge Iván dejó a sus compañeros en la Unidad Deportiva Chilpancingo, sintió pena por sus compañeros de otros estados. Pasarían ahí la navidad. También pasaron ahí Año Nuevo. A ningún trabajador le dieron permiso de irse a sus casas a pasar las fechas con su familia. La secretaria Ariadna Montiel Reyes se quedó en Chilpancingo en una carpa de la Unidad Deportiva, al sur de Chilpancingo, a esperar la navidad la noche del 24, y el nuevo año, el 31.

Ariadna Montiel pidió pavo para cenar, y muy temprano después de abrazarse por el Año Nuevo se fueron a dormir. A las seis del día siguiente, salieron de nuevo a Acapulco.

El censo

El censo en el que participamos, en los primeros días unas dos mil quinientas personas, fue algo que no se había hecho jamás y espero que no haya necesidad de volver a hacer algo igual; que no pase otro Otis jamás. En el momento más intenso de este trabajoestuvimos en Acapulco unas cuatro mil personas censando. Íbamos y veníamos de Chilpancingo a Acapulco. Terminamos censando a trescientos cuarenta y cinco mil familias. Fue algo intenso, a lo que uno no le veía el fin. Varios de nosotros nos enfermamos de males estomacales, algunos gravemente; otros por la deshidratación y falta de comida. No es que no nos dieran de comer, pero muchos de nosotros regalábamos nuestro luch a la gente que censábamos. Los veíamos que no habían comido y se los dábamos. Decíamos: “Bueno, cuando lleguemos a nuestras casas vamos a comer; ellos no, aquí se quedan”. Y no es que fuera mucho el desayuno que llevábamos, era un atún, galletas, agua y a veces una fruta. Fueron tres semanas muy duras, comíamos algo hasta muy tarde, casi de noche.

Yo tengo la certeza de que no se dejó a ninguna familia sin censar. Peinamos cada zona de arriba abajo. Fue la indicación y eso hicimos. Cada familia, dependiendo del daño, recibió de treinta y cinco mil a sesenta mil para arreglar su casa. Y si eran dueños de algún negocio, también recibió esas mismas cantidades. Yo hice las cuentas. Cada familia, como parte del apoyo, recibió alrededor de doscientos mil pesos. Hubo gente que lo aprovechó bien y no sólo arregló su casa de los destrozos, sino que la dejó mejor de como estaba. Quien hizo eso, empleó bien el dinero que recibió. Pero también hubo gente que no lo invirtió en donde debía. Esa gente va a lamentarlo y padecerlo más adelante.

No sólo recibieron apoyo para arreglar sus casas o sus negocios también un cupón de trece despensas, una por semana; es decir,durante tres meses, recibieron aceite, huevos, leche, arroz, frijol, atún, sardina, galletas, azúcar, su paquete de agua y una tarjeta de quinientos pesos que podían usar para comprar cualquier cosa en tiendas departamentales. El paquete de enseres domésticos: refrigerador, estufa, colchón, vajilla y licuadora.

Vi a la gente agradecer todo este apoyo, pero también escuché de ellos que hubieran preferido mil veces no vivir nada parecido a lo que Otis representa. Tengo la certeza de que, a nadie, jamás se le va a olvidar este huracán. Yo no lo viví, sólo vi sus efectos, pero ojalá nunca volvamos a tener un trabajo así. Yo no quiero volver a sentir este cansancio que me reventaba por dentro. Sigo cansado. A veces pienso que ya siempre me voy a sentir así. Y apenas tengo treinta y dos años.

Especial Otis: seis meses

Texto: Amapola Periodismo

Foto: Javier Verdín 

Sábado 27 de abril del 2024

Acapulco

 

El 24 de octubre del 2023, Acapulco amaneció con la amenaza de la presencia de una tormenta tropical que durante el transcurso del día aumentó su nivel, hasta que por la noche llegó a categoría 5.

Los acapulqueños amanecimos con la sensación de que habían enfrentado la fuerza más devastadora en la historia del puerto, pero aún desconocían la magnitud de los daños. Así fue el amanecer en Acapulco el 25 de octubre.

 

Primeras imágenes del paso del huracán Otis, en el amanecer del 25 de octubre en Acapulco, aún con intensa lluvia y rachas de viento intensas. Resultado: destrucción total.

Aspecto de la calle Nuevo León de la colonia Progreso de Acapulco. El río se desbordó. Dejó autos muebles y casas hundidas en el fango.

Así se veía el Club de Yates de La Marina, en la zona del fraccionamiento Las Playas. En este lugar se podía apreciar decenas de yates hundidos. Los capitanes y oficiales de las embarcaciones comenzaron a hacer las cuentas de las pérdidas humanas. El dato oficial indica que la noche de Otis fallecieron 52 personas y 32 siguen desaparecidas.

Otis provocó una destrucción enorme de la naturaleza, cientos de árboles cayeron y también animales domésticos y silvestres fueron arrasados, cuyo número es incuantificable.

Al primer día de la destrucción que dejó Otis, cientos de personas comenzaron con el saqueo en tiendas departamentales y también a casas, por lo que grupos de vecinos por las noches bloqueaban los accesos a las calles y se armaron con cuchillos, machetes y palos para defenderse. Esta imagen corresponde a la colonia Aguas Blancas.

Días después, pareciera que el gobierno quería minimizar los daños entre los marinos, por lo que familiares de desaparecidos de embarcaciones iniciaron protestas afuera de la Décima Segunda Región Naval de Acapulco, para exigir su búsqueda.

Durante la noche del huracán, varias familias perdieron a seres queridos y todas las desapariciones son importantes, sin embargo, el caso de la familia Trinidad Ortega, de la colonia Nueva Era, se convirtió en un caso emblemático.

La familia Trinidad Ortega, compuesta por Yanet Ortega González, madre de Ángel Martín, Camila de Jesús y la esposa de Ángel Martín, Arely Texta Sánchez, y Estefanía Orozco, amiga de Yanet, quien estaba de visita, fueron arrastrados por un aluvión de agua y tierra. Sólo quedó vivo Cándido Trinidad de la Cruz, el esposo de Yanet y padre de Ángel Martín y Camila.

 

En la imagen Cándido Trinidad y su madre colocan un altar con velas e imágenes en memoria de los desaparecidos y en el preciso lugar donde la corriente se los llevó.

Sentencian con cadena máxima a César N, el feminicida de la nutrióloga de Taxco

Texto: Andrea Mendoza
Foto: Cromática/Archivo 
27 de abril del 2024
Chilpancingo

Un juez dictó la pena máxima de 60 años a César N, el feminicida de Magdalena Aguilar Romero, la nutrióloga asesinada en Taxco en el 2018.

Por medio de una entrevista con La voz de la Noticia, Saúl Aguilar Romero, hermano de Magdalena, anunció que tras una lucha de seis años por la justicia de su hermana, un juez dictó sentencia máxima a César N.

En noviembre del año pasado se dictó una sentencia de 55 años a César N por el delito de feminicidio.

La familia de Magda no quedó conforme, pues exigían la pena máxima para el ex esposo
y feminicida de la nutrióloga.

Saúl Aguilar aseguró que aquel juez que dictó la primera sentencia no concientizó sobre los horrores que el feminicida hizo con su hermana después de privarla de la vida.

Para Saúl Aguilar recibir la noticia de la sentencia máxima es un logro y paz para él, para su madre, padre y sus dos sobrinos, los hijos de Magda.

Reconoció que la justicia estuvo de su lado y que es uno de los pocos casos donde se hace una justicia verdadera.

Saúl recordó el tormento de recibir la noticia del feminicidio de su hermana a sus 18 años y de los dolores por los que tuvieron que pasar su madre y padre.

“Fue un ir y venir, tocamos puertas, fuimos a Chilpancingo a la Fiscalía, para exigir justicia”, comentó Saúl Aguilar.

Saúl también lamentó que en Taxco no existan instancias de género que asesoren a las mujeres ante violencias domésticas y de género.

Comentó que en el 2018, cuando denunciaron al feminicida de su hermana, llegaron mensajes de muchas mujeres que le decían que gracias a esta noticia, dejaron a sus parejas violentas.

El hermano de Magda sabe que esta sentencia no le regresa a su hermana, pero para él y su familia es un logro y paz saber que jamás va a salir a hacerle daño a otra mujer.

Hay 29 incendios forestales en Guerrero, cuatro de ellos en Chilpancingo y dos en Acapulco

Amilcar Juárez

Foto: Oficial protección civil

Viernes 26 de abril de 2024

Chilpancingo


La Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil (SIRyPC) informó que hay 29 incendios activos en 15 municipios de la entidad y especificó que el municipio con el mayor número de siniestros es Chilpancingo, con cuatro.

En un comunicado, la dependencia asegura que hasta el mediodía de este viernes 26 , brigadistas oficiales y voluntarios siguen combatiendo los incendios activos.

En el caso de Chilpancingo, notifica el boletín, el incendio en el cerro El Alquitrán, en el poblado de Palo Blanco, está controlado en 95% y ha sido apagado 85%.

Este incendio fue el que, en gran medida, saturó de humo la atmósfera capitalina y ocasionó la caída de ceniza en la ciudad, lo que llevó a las autoridades educativas a suspender labores en escuelas de educación básica y en la Universidad Autónoma de Guerrero (Uagro), el jueves 25 y el viernes 26.

Foto: Oficial protección civil

En Acapulco, donde también se suspendieron las clases en todos los planteles educativos, los dos incendios activos son los del parque nacional El Veladero, que alcanzó las colonias Nueva Era, Santa Cecilia, María de la O y Palma Sola, en la zona del anfiteatro del puerto, y el del Carabalí, zona contigua al parque El Veladero.

El comunicado precisa que el incendio en El Veladero se encuentra controlado al 45% y lo combaten 330 brigadistas, de los cuales, 20 pertenecen a la SGIRyPC; 100, a la Secretaría de Marina; 70, a la Secretaría de la Defensa Nacional; 22, a la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas, así como 20 bomberos municipales, 50 trabajadores del ayuntamiento de Acapulco, 20 voluntarios y 18 brigadistas de la Comisión Nacional Forestal (Conafor).

Refiere que el incendio de Carabalí está controlado a un 90% y es atendido solo por la Conafor.

Estima que en lo que va de la temporada de incendios de este 2024, en Guerrero han sido afectadas 33 mil, 969 hectárea.

Los datos de la Conafor, ubican a Guerrero como el segundo estado con el mayor número de incendios activos del país, contabilizan mil 149 brigadistas combatientes y calculan la superficie afectada en 14 mil hectáreas aproximadamente.

Cándido Trinidad vive su prueba de fuego a seis meses de Otis

Texto: Margena de la O 

Foto: Javier Verdín y Margena de la O

26 de abril del 2024
Acapulco

Cándido Trinidad de la Cruz volvió del cuarto que le prestan en la casa al lado de donde construye la suya, con un portarretrato flexible de tres hojas y lo extiende para mostrar las fotos de sus hijos, Ángel Martín y Camila de Jesús Trinidad Ortega, y la de su esposa, Janet Ortega González.

Es su prueba de fuego. Una de las sicólogas que lo atendió después del huracán Otis, en plena devastación, incluida la de sus emociones, le dijo que cuando pudiera mostrar las fotos de sus hijos y esposa, y hablar de ellos, la herida comenzaría a sanar.

Aquí está, en plena recuperación. Cuando muestra las fotos, hay momentos en que aprieta la emoción y ahoga el llanto.

Seis meses después del paso de Otis por Acapulco, el huracán más destructor en la historia de México, Cándido se esfuerza por seguir con su vida, que es diferente desde entonces, pero la conserva. En medio de la penumbra, la lluvia y el viento del huracán, casi la pierde, como a su familia.

Una corriente salvaje de agua que se formó en lo más alto de la colonia Nueva Era, se llevó su casa, y en ella, a sus hijos y a su esposa.

El torrente de agua también lo arrastró a él, pero sin que pueda explicarse cómo o por qué, salió de ese aluvión con furia. Los cuerpos de sus hijos y esposa siguen sin ser localizados.

Ahora está motivado por el apoyo que ha tenido de personas que ni conocía, pero supieron lo que le pasó. “Ha habido gente que me ha apoyado muchísimo”, dice.

Producto de ese apoyo, construye su nueva casa, que ahora compartirá con su madre y su padre, María Concepción de la Cruz y Arturo Trinidad, en el mismo terreno familiar, pero en el área más firme.

Desde el jueves 18 de abril, suspendió la venta de las aguas naturales de fruta que ofrece en la calle Morelos, cerca del zócalo, para comenzar con los trabajos. Ese día, llegó el grupo de menonitas de Chihuahua que le construirá su casa.

Para el domingo 21, que descansaron, se notan los avances de tres días. El espacio donde levantarán la casa ya está emparejado. Debió ser un trabajo duro, porque el terreno está sobre una loma rocosa y de tierra correosa.

Para llegar hasta este momento, Cándido ha vencido varios retos. El primero fue pararse del sillón donde convalecía por la cortada que se hizo en el tobillo derecho cuando el agua lo arrastraba, la noche de Otis. Aunque en realidad, su malestar más asfixiante e inmovilizador era la emoción de su pérdida.

Venció el sillón unas semanas después ante la insistencia de su hermano menor, Arturo, que le pedía seguir con su vida. Aún recuerda parte de lo que le dijo: “Échale ganas… entonces no tiene caso lo que uno está haciendo por ti. Y toda esa gente que ha venido desde lejos, entonces no ha valido la pena”.

Después, a mediados de febrero, cerca de los cuatro meses, retomó la venta de aguas de fruta en el zócalo. El día que volvió a la esquina donde monta su puesto, había una larga fila, como cuando esperan por las tortillas. “Eso más me levantó”, recuerda.

Un instante de la noche de la furia

Era la segunda cubeta con agua que Cándido sacaba del primer cuarto de la casa cuando sintió que una corriente inesperada lo elevaba. Unos minutos antes estaba refugiado en la recámara principal, con su familia y una amiga de su esposa, pero salió para intentar bajar el nivel del agua que se filtró en el otro cuarto.

En un instante, la corriente llevaba consigo a Cándido cuesta abajo sin resistirse, como quien flota en una piscina, entregándose a su destino. Unos metros después sintió un borde de tierra que casi de manera involuntaria lo puso de pie. Estaba en la calle principal de su colonia.

“Parece que me agarró su mano de Dios y me sacó”, es como Cándido explica su sobrevivencia.

Para ese momento, era alrededor de la una de la mañana del 25 de octubre del 2023.

Cándido subió sobre la calle para regresar a casa, pero en ella ya no estaba nadie de su familia. La bestia de aire y agua que esa madrugada pisó Acapulco arrancó los dos cuartos y se los llevó hacia el canal de desagüe que desemboca en el mar, el cual se aprecia desde la colonia como una panorámica.

Dentro del terreno de la familia Trinidad de la Cruz, Cándido construyó la casa para su esposa y sus hijos en el espacio que da hacia la calle, un camino ascendente pavimentado. Es la parte menos alta de la propiedad familiar, porque gran parte de la colonia está distribuida sobre un cerro alto.

En la casa, estaban sus hijos, Ángel Martín, de 16 años; Camila de Jesús, de 13 años; su esposa Janet, de 37 años; la nuera de ambos, Arely Texta Sánchez, una adolescente también de 16 años. Hacía poco que su hijo llevó a vivir con ellos a su novia, a quien fue a seguir hasta Colima. La condición que les puso Cándido a ambos es que siguieran con sus estudios, cursaban el CBTIS 14, que está muy cerca de lo que era la casa.

En este espacio a espaldas de Cándido estuvo la vivienda que se llevó el huracán. Foto: Margena de la O.

Estefanía Orozco, una mujer de 24 años, también estaba de visita con ellos. Era amiga de Janet y venía de la Ciudad de México a trabajar por ciertas temporadas.

Amapola, periodismo transgresor documentó por primera vez este caso el 30 de octubre del 2023, a raíz de que la madre y el esposo de Estefanía llegaron al puerto para hacer todo por rescatar su cadáver. El primer punto de búsqueda fue desde la Nueva Era hasta el otro lado de la carretera que lleva hasta Pie de la Cuesta, y que desemboca al mar.

Junto a Arturo Trinidad, padre de Cándido, contrataron una máquina pesada para hacer un rastreo en el desagüe. Eso generó que en medio del caos por la devastación, elementos policiacos, de protección civil y rescatistas humanos y caninos se sumaran a las labores y montaran una operación de búsqueda sobre el cauce en dirección al mar.

Hasta ese momento, el único cadáver localizado era el de Arely. Los vecinos, con sus propias herramientas, lo sacaron del cuello más visible del desagüe, donde se hizo un tapón, a un lado de la colonia. El pelo del cadáver de la adolescente se asomaba entre el escombro.

La madre de Estefanía, que durante toda esa tarde se movía de un lugar a otro y repetía que no se iría sin su hija, siguió por su cuenta con la búsqueda. La familia de Cándido supo que al final halló el cadáver en la playa Icacos, un punto muy alejado de la Nueva Era.

En toda esa operación de rescate, Cándido no estuvo presente. Su padre, que también daba vueltas durante el rastreo, comentó entonces que estaba en la casa de ellos, recostado porque no podía caminar por la lesión en su pie. Pero su problema mayor, se sabe ahora, era su depresión.

Cándido Trinidad Cruz y su madre colocan un altar con velas e imágenes en memoria de su esposa y sus hijos en el preciso lugar donde la corriente se los llevó. Foto: Javier Verdín.

En un recorrido por donde estaba su casa, Cándido reconstruyó parte de lo que sucedió.

Antes de salir del cuarto principal, donde todos estaban amontonados en una litera, escuchaba la fuerza del viento que, sin exagerar, levantaba las piedras y las lanzaba como si alguien lo hiciera de manera intencional.

Después de lo que le pasó a él y su familia, ningún relato es desproporcionado. La furia del huracán categoría 5 se vio por todo Acapulco.

En un rincón sobre el borde de la calle por donde guía el recorrido Cándido, abajo donde ahora construye su casa, hay un altar con flores y las fotografías de sus hijos y esposa. Es un espacio pequeño, seguido de una especie de despeñadero.

El altar con velas e imágenes en memoria de la esposa e hijos de Cándido. Foto: Javier Verdín.

Resulta que en ese lugar, antes del huracán, había una amplia base de tierra, y en ella estaba la casa de Cándido y su familia.

“…no te reconstruyes, lo asimilas”

Este domingo 21 de abril, pasadas las dos de la tarde, el sol pega fuerte en Acapulco, pero Cándido, su madre, su hermano Arturo –Walter, su otro hermano, no está en casa–, sobrinos y algunos conocidos de ellos están sentados en medio del terreno recién emparejado, como quien contempla un paisaje, aun cuando un improvisado techo de manta cubre sólo una parte.

Ese espacio, dentro del mismo terreno familiar, pronto será una casa, la que Cándido comparta con sus padres. Antes del huracán, en este punto estaba la modesta vivienda de María Concepción y Arturo, que también afectó el huracán, sin saldos mayores a las pérdidas materiales como la mayoría de las familias de Acapulco.

Los tres tendrán una nueva casa por los apoyos y donaciones que han recibido, como el de la comunidad de menonitas asentados al norte del país, que trajeron el material, las herramientas y pagan la mano de obra y la comida para la misma familia de Cándido, a quienes subcontrataron para, además, darles empleo. Con todo lo que se perdió en el puerto, lo que más hace falta es personal para construcción.

El compromiso que los menonitas hicieron con Cándido, a dos meses de conocerse, fue que le construirían su casa. Y ya la comenzaron.

Con eso, parece que le inyectaron una dosis de bienestar a la familia, en el proceso de asimilar su nueva versión.

“Todo se está valorando. A veces, en la familia, uno pelea, uno discute, tiene diferencias, pero cada uno está tomando una reflexión”, dice Cándido sobre la unión que ahora hay en su familia.

Él se esfuerza porque así sea, y lo está “viviendo al máximo”. Pero admite que es complicado, porque la herida es interna y profunda, en la zona de las emociones, y seguro le dejará cicatriz.

“Es difícil, porque no te reconstruyes, lo vas asimilando, porque dentro está el dolor”, expone cuando habla sobre cómo se siente.

Después, él mismo ofrece mostrar las fotos de su familia y se dirige al cuarto de la casa que habitan de manera provisional. La mujer que cuida la vivienda al lado de su terreno habló con sus parientes para prestárselas, mientras los Trinidad de la Cruz levantan la suya.

De allá sacó el portarretrato con las tres fotografías. Sus hijos todavía son unos niños en esas imágenes; su esposa está al centro, flanqueada por ellos.

Cándido dice sus nombres y sus edades, y su voz cambia ligeramente, pero recupera el tono y sigue.

Suspende Mario Moreno sus actos de campaña al aire libre por la contingencia ambiental en Chilpancingo y Acapulco

Texto: Amilcar Juárez

Foto: Facebook oficial Mario Moreno Arcos

Jueves 25 de abril del 2024

Chilpancingo

 

El candidato al Senado de la República por el partido Movimiento Ciudadano (MC), Mario Moreno Arcos, anunció la mañana de este jueves 25 en sus redes sociales, la suspensión de sus actividades de campaña al aire libre, para cuidar la salud de sus seguidores. Esto como consecuencia de la contingencia ambiental que permea en Chilpancingo y Acapulco.

En su mensaje, Moreno Arcos llamó a las autoridades a tomar medidas acordes a la gravedad de los incendios que devastan varias hectáreas de zonas boscosas de Guerrero y que generan un problema de salud.

El jueves 18 de abril, la sala regional de la Ciudad de México del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) revocó las candidaturas de mayoría relativa al Senado de la República a Mario Moreno Arcos y a Gabriela Bernal Reséndiz, como consecuencia a la apelación interpuesta por el representante del PRI ante el Consejo General del INE y la apelación presentada por el ciudadano Salvador Mixalis Rodríguez Ignacio.

Ambas denuncias impugnan los registros por acciones afirmativas, donde Moreno Arcos y Bernal Reséndiz fueron registrados como parte de la comunidad afromexicana.

El miércoles 24, miembros del comité del PRI y PRD de Acapulco y Costa Chica solicitaron al TEPJF que ordene al candidato al Senado por MC suspender sus actos de campaña hasta que el INE determine su situación.

En la conferencia, estuvieron Greta Ventura Lemus, delegada del PRI en la Costa Chica; el presidente del Comité Directivo Municipal del PRI en Acapulco, Sofío Ramírez Hernández, y la secretaria general Jenyfer Hernández Peña.

Moreno Arcos ha declarado a medios de comunicación que el acto de las impugnaciones a su candidatura “es porque existe una desesperación, un miedo, por un partido político que busca tirar su candidatura”.

El INE tiene un plazo de siete días hábiles para resolver, a partir de la notificación al candidato.

 

Otros casos polémicos

 

Moreno Arcos no ha sido el único caso envuelto en polémicas por su autoadscripción a los espacios de acciones afirmativas. Uno de los casos más conocidos es el del diputado Alfredo Sánchez Esquivel, quien llegó al congreso local por la cuota indígena en la LXII legislatura.

El diputado plurinominal Jacinto González Varona, presidente estatal del Morena, llegó a la curul por acciones afirmativas de la comunidad LGBTIQ+.

La diputada presidenta de la Junta de Coordinación Política (Jucopo) del congreso local, Citlali Hernández Calixto, quien busca la reelección bajo esa misma acción afirmativa, se ha visto envuelta en la misma polémica y se ha cuestionado al colectivo de Chilpancingo que le extendió la carta que la reconoce como parte de la comunidad.

Dos representantes de ese colectivo buscan regidurías en el ayuntamiento de Chilpancingo por el mismo partido que postula a Citlali Hernández.

«El capitán se queda en su barco»

Noé es el capitan del Dinka, un barco para 160 personas que el huracán hundió en la bahía de Acapulco, la noche del 24 de octubre. El capitán y el oficial a bordo salieron vivos. Hoy se cumplen seis meses del huracán más destructivo que ha tocado tierra en Acapulco


Texto: Marlén Castro

Fotos: Javier Verdín y Marlén Castro 

Ilustración: Ignacio Ocampo Na’Chok

Jueves 25 de abril del 2024

Acapulco

 

Noé Alfaro Santos (56 años) iba a morir la noche del 24 de octubre del 2023 y no sabe por qué continúa con vida. Tiene seis meses de su posible y diferida muerte.

Sabe que no hizo nada diferente a lo que, seguramente, hicieron sus amigos Felipe Castro de la Paz, el capitán del Aca Rey, y Demetrio Felipe García, de El Sereno. Ambos, viejos lobos de mar. Ellos ya no están. A Felipe lo hallaron el 3 de diciembre, esponjado, atrapado entre los restos de su embarcación. Demetrio sigue perdido, quizá también está atrapado en los restos de El Sereno, embarcación que no ha sido ubicada.

Noé piensa que no existe lógica que explique por qué sigue vivo. Tiene diabetes; la azúcar se le dispara a pesar del control médico y, hace cuatro meses, lo operaron de una hernia. Vive con miedo y con tristeza. Llora mucho. Es un hombre que no reprime sus emociones, nunca lo hizo, después de Otis, solloza más fácil y seguido.

–Sólo Dios sabe, –resume Noé la extraña razón de mantenerlo en este mundo.

Noé y sus amigos capitanes del Acá Rey y El Sereno se quedaron a cuidar sus barcos. Para la gente que no conoce la vida en el mar este apego es incomprensible. Ellos lo dan por sentado desde que se hacen capitanes y oficiales de embarcación, como los periodistas que van hacia los desastres, en vez de correr a salvarse.

“Nadie tiene que pedírtelo, uno lo hace de forma natural, igual como cuando no quieres dejar tu casa. El barco es tu casa”, explica Noé.

Aspectos del Club de Yates el 25 de octubre del 2023. Foto: Javier Verdín

Esa noche, en la que se murieron casi todos sus amigos de juventud de la vida en el mar, Noé se fue a dormir al camarote del Dinka, el barco del que era capitán desde los 22 años. Para protección, las embarcaciones fueron ancladas en el Club de Yates y en la Marina. Sus capitanes y oficiales se quedaron a bordo. El mar estaba tranquilo, más quieto que otras noches. Pasó por su mente que era una exageración que cerraran la Capitanía de Puerto y que las autoridades les pidieran abandonar las embarcaciones, porque el huracán traía rachas de viento peligrosas.

No había viento y no había lluvia.

A las nueve de la noche, después de merendar su leche y sus roles de canela, con el mar en calma, Noé decidió ir a dormir. Si Otis llegaba, lo haría en la madrugada, ese era el pronóstico y era lo que decían las aguas mansas de la bahía. Era mejor descansar ahora, para estar en mejores condiciones cuando Otis tocara tierra.

Parece que el mar escuchó sus pensamientos. En cuanto se tendió en la cama, las olas comenzaron a sacudir al yate y se soltó la lluvia.

Como a las diez, Noé anunció a Javier Ochoa, su oficial, que se preparara para una noche larga, defendiendo al Dinka de las rachas de viento. Se equivocó. Minutos después, el mar tranquilo se transformó en una bestia negra llena de furia.

La compañía en la que trabaja Noé tenía tres embarcaciones: Dinka l, la más antigua, Dinka, la más grande, y Reina María, la pequeña. A las tres las anclaron cerca del Club de Yates.

Noé y Javier vieron olas enormes precipitarse encima de las embarcaciones. Vieron al Dinka I volar en el aire, como un avión que surca el cielo, con todo y ancla y un pedazo del concreto, de donde lo arrancaron las rachas de viento.

Noé era el experto. Javier tenía apenas ocho meses de experiencia en el mar. Cuando Dinka I voló por encima de sus cabezas ambos esperaron lo mismo con su propia embarcación. Intercambiaron miradas resignados.

El 24 de octubre, Acapulco un día antes de Otis. Foto: Javier Verdín

De pronto, Noé sintió una especie de paz. Su corazón disminuyó la cantidad de latidos por segundo. Vio como una revelación lo que tenía que hacer para salvarse. Pidió a Javier que ambos caminaran por la embarcación para hacer contrapeso mientras bailaban sobre las aguas turbulentas. En lugar de sucumbir en las olas o elevarse por el aire, el Dinka se acercó a un muelle. Noé supo que saltar era su salvación y tenían que hacerlo rápido. Cuando otra enorme ola aventó al barco contra el muelle, Noe y Javier brincaron. Segundos después, el Dinka se perdió entre las olas.

Noé: volver a altamar

El 18 de marzo Noé volvió a altamar. Octubre, noviembre y diciembre luchó para estabilizar su diabetes, después de sortear las olas enormes y los vientos huracanados, la azúcar se fue para arriba.

Uno pensaría que un capitán de un barco, sobre todo, de uno como el Dinka, con capacidad para 160 pasajeros, recibe lo que necesita para vivir. No. Al menos no es así con Noé. Su semana es de 1,600 pesos. Por lo menos tiene seguro social y, con ello, tuvo acceso a una casa para trabajadores.

Volvió a altamar con nostalgia. Lo primero que hizo el capitán del Dinka, cuando piso la nueva embarcación, bautizada como Dinkita, fue pedir un aplauso para los capitanes y sus oficiales que no tuvieron la misma suerte que él. El Dinkita tiene capacidad para 45 pasajeros.

Pidió el aplauso entre lágrimas.

Después Noé se aferró al timón del Dinkita, como se aferró a la vida la noche del 24 de octubre.

Esta era una mañana cálida, con un mar de olas mansas, intensamente azules.

Dinkita es la embarcación que tripula ahora el capitán Noé Alfaro, después de que su embarcación para 160 personas se hundió durante Otis. Foto: Marlén Castro

El Dinkita con el capitán Noé al timón, salió del muelle y se perdió en esta inmensidad que cuatro meses atrás se tragó a sus amigos.

Noé y la tempestad

El abuelo no era marino, pero quiso que su nieto se llamara Noé, como el patriarca bíblico que salvó a las personas y a los animales del diluvio.

“Creo que mi abuelo me marcó con ese nombre”, dice Noé.

A diferencia de sus tres hermanos y su única hermana, desde muy niño, quizá tenía siete u ocho años, cuando lo único que quería era estar en el mar con su papá, Elías Alfaro Valladares. Elías (80 años) si era un hombre de mar. Fue el capitán del yate Polaris, una de las primeras embarcaciones de fondo de cristal para el paseo de los turistas.

Las primeras experiencias de Noé con el mar son de tempestad. Cuando hacía mal tiempo y su papá se quedaba a bordo de su embarcación para cuidarla, convencía a su mamá de que lo dejara llevar comida a su papá. Bertha Santos (+) sabía que Elías podía pasarla sin comer mientras había mal tiempo, porque nadie se quedaba cerca del océano. A pesar de su resistencia dejaba ir a Noé, aunque nunca apartaba el Jesús de su boca.

El capitán Noé Alfaro Santos y su familia afuera de su casa en Acapulco, tres meses después de Otis. Foto: Marlén Castro

Elías y los demás trabajadores de las embarcaciones de cristal, las que llevan a los turistas a la isla Roqueta y a ver a la virgen de Guadalupe, una mole de cobre hundida en la bahía para atracción turística, resguardaban sus embarcaciones en la playa La Agüada. Hasta allá llegaba Noé con el bastimento en esos días de aguas turbulentas.

A los 18 años, Noé ya manejaba cualquier yate que le pusieran. A los 22 años, en 1987, se hizo capitán del Dinka ll. No era su único empleo, los marinos son como los periodistas, necesitan de más de uno para completar sus ingresos. En el Aca Rey, donde conoció al capitan Felipe, Noé trabajaba haciendo clavados para los turistas.

458 embarcaciones hundidas, 137 recuperadas

Acapulco amaneció el 25 de octubre sin un solo yate anclado en la bahía. Los que no se perdieron en las olas y se hundieron quedaron volteados en las playas o encallados en las rocas. La mayoría de las embarcaciones sucumbieron a las olas de hasta cinco metros y rachas de viento de más de 270 kilómetros por hora. Otis es hasta ahora la fuerza más devastadora que ha tocado tierra en el continente americano, de acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional de México (SMN) y National Weather Service (NOAA), de Estados Unidos.

El SMN reportó que, en el momento más intenso, Otis registró vientos de hasta 329 kilómetros por hora, fue como una licuadora con velocidad turbo. Nada quedó en buenas condiciones sobre el mar, todo lo que flotaba se hundió o encalló a muchos metros del lugar al que estuvo anclado, como el Aca Rey, el que se hundió con su capitán y sus cinco oficiales.

Así amaneció Acapulco el 25 de octubre del 2023. Foto: Javier Verdín

El capitán del Aca Rey, Felipe Castro de la Cruz, fue hallado el 3 de diciembre. Sólo dos cadáveres de los seis desaparecidos fueron recuperados. El otro cadáver recuperado es el del piloto naval José Andrés Soberano Mellado.

De este tipo de embarcación, el único que sorteó las olas fue el Bonanza. Ambos, con sus luces tintineantes, enmarcaron la bahía durante unas cuatro décadas. El Bonanza fue reparado y el 24 de diciembre, dos meses después del fenómeno devastador, reanudó sus paseos.

La noche de Otis, de acuerdo con el último reporte del gobierno de Guerrero, fallecieron 52 personas y 32 siguen desaparecidas.

Noé no quiere sentarse a hacer bien las cuentas de todas las personas cercanas y queridas que perdió esa noche. Sabe que la tripulación de El Sereno, una embarcación privada anclada en el Club de Yates, el capitán y dos oficiales y en el Aca Rey, el capitán y cinco oficiales, están en calidad de desaparecidos.

“Ahí nomás son nueve personas”. Noé sostiene que en la mitad de las embarcaciones hundidas esa noche, hay desaparecidos.

El 24 y 25 de octubre, de acuerdo con la Secretaría de Marina, se hundieron 458 embarcaciones, entre ellas, la Dinka I, para 90 pasajeros, el Dinka para 160 y la Reina María, para 80 pasajeros.

El último reporte de la Semar indica que han recuperado del lecho marino 137 embarcaciones: 75 en la bahía de Acapulco, 41 en la bahía de Puerto Marqués y 21 en áreas de La Bocana.

Noé y Otis

Horas antes de que Otis hundió su barco, Noé tuvo uno de los días más tranquilos de su vida, a propósito de la misma presencia del huracán.

Noé y el oficial Javier Ochoa llegaron al Paseo del Pescador, más temprano que cualquier otro día, porque iban a llevar a hacer una inspección a personal del gobierno federal a la Isla La Roqueta.

Esa mañana, Otis pasó de ser una tormenta tropical a un huracán categoría uno y la rapidez con la que se transformó generó la advertencia del Servicio Meteorológico Nacional de Estados Unidos, razón por la cual cerraron el puerto a la navegación.

Aunque se cernía sobre el cielo porteño esta amenaza, ni el viento ni la superficie del mar indicaban riesgo. Noé, Javier y las personas del gobierno federal zarparon como a las 8:20. A los diez minutos, cuando se dieron cuenta en Capitanía que el Dinka había salido a altamar. Noé recibió una llamada.

El capitán se regresó porque el puerto ya había sido cerrado.

Como a las nueve de la mañana su patrón lo mandó a descansar a su casa, porque en la noche iban a estar en el barco para cuidarlo.

“Aunque no me hubieran dicho que lo hiciera, yo habría ido, no vi otra cosa desde que fui niño. El capitán se queda en su barco”, sostiene Noé.

El capitán Noé Alfaro Santos y su familia afuera de su casa en Acapulco, tres meses después de Otis. Foto: Marlén Castro

Noé no echó en saco roto la recomendación. Recuerda que durmió como si tuviera días sin pegar los ojos. Despertó como a las cuatro y media de la tarde. Durmió tanto que, cuando despertó, tuvo la sensación de que era el día siguiente. Se levantó, se preparó algo sencillo de comer, y comió. Como a las ocho se dijo que ya era hora de ir a cuidar su barco. Él no supo que cerca de las seis de la tarde, oficiales de la Marina pasaron a las embarcaciones a advertirles que debían retirarse porque el huracán ya era categoría cuatro. Subió al barco con la idea firme de que se las verían con un huracán categoría uno.

Las condiciones del mar hasta cerca de las nueve y media de la noche reafirmaron su certeza.

Nada en toda su vida de marino, con más de 45 años pegado al mar, lo preparó para lo que viviría las horas siguientes. Pero está vivo, y vive para contarla.

Revela dirigente estatal del Morena que rechazó presiones del crimen organizado para poner candidatos

Texto y foto: Amapola Periodismo

Miércoles 24 de abril de 204
Chilpancingo

El dirigente estatal de Morena, Jacinto González Varona, reveló que rechazó las presiones de grupos del crimen organizado, en el sentido de que registrara a ciertos candidatos a las presidencias municipales y regidurías en municipios de las regiones Centro y Tierra Caliente de Guerrero.

El dirigente partidista confirmó que después de esas amenazas de la delincuencia, el gobierno federal le asignó un grupo de la Guardia Nacional como medidas para su seguridad.

«Recibí de la delincuencia presiones, pero no fueron más allá. Me decían cámbiame el género, ahí te va el nombre de fulano… en esta región vas a poner éste o a éste; y hasta en los regidores me quisieron meter», reveló.

Dijo que estas amenazas las recibió de grupos delictivos que operan en municipios de las regiones Centro y Tierra Caliente.

Este jueves 25 de abril, Jacinto González estará en Tierra Caliente en los mítines de campaña de los candidatos a las alcaldías y las diputaciones locales de esa región.

Sostuvo que pese a las presiones que recibió por parte de la delincuencia, no cedió a lo que ellos querían.
Otros morenistas que tiene medidas de protección son las candidatas y los candidatos a las alcaldías de los municipios de Xochistlahuaca, Tlacoachistlahuaca, Ometepec, Chilapa, Juan R. Escudero, Olinalá y Huamuxtitlán, además de un abanderado a diputado local.

Este grupo de candidatos, que son custodiados por la Guardia Nacional, temen por su seguridad personal.
La candidata a la presidencia del municipio de Huamuxtitlán, en la región de la Montaña, Rosalba Ramírez, arrancó su campaña este domingo 21 de abril, acompañada por elementos de la GN.

En febrero de este año, Abraham Ramírez, padre de la candidata Rosalba Ramírez, fue asesinado a balazos en Huamuxtitlán, cabecera de este municipio.

Jacinto González aseguró que en el arranque de las campañas de las planillas, el único incidente que se ha registrado es en el municipio de Acapulco, en donde en un mitin que realizaba la candidata a la alcaldía Abelina López Rodríguez, un individuo en aparente estado de ebriedad apedreó a los asistentes, lo que ocasionó que se cancelara la actividad.

Concluyó que existe la presunción de que ese acto fue algo planeado por los adversarios políticos de la candidata morenista.

«Nos parece todo muy raro, porque ese mismo día domingo, antes del acto de campaña en la comunidad de La Venta, circuló una camioneta en donde a través de un perifoneo se le decía a la gente que no fuera al mitin y lanzaban insultos a nuestra candidata y lo mismo ocurrió en la colonia Electricista», dijo Jacinto González.
Morena ya solicitó a la Fiscalía General del Estado que investigue la camioneta que circuló antes de los mítines de campaña de Abelina.

«Estamos pidiendo que se abra una investigación por lo que ocurrió en el acto de nuestra candidata en Acapulco, pero esto es un asunto político no de la delincuencia», aseguró el dirigente de Morena.

En Chilapa, en donde durante el mes de marzo de este año fueron asesinados a balazos el regidor morenista Antonio Crespo Bolaños y el aspirante a la candidatura a la alcaldía por este municipio Tomás Morales Patrón, la candidata morenista Paula Miranda empezó su campaña política.

«En Chilapa ya estamos en campaña», refirió Jacinto González al referirse a su candidata Paula Miranda, a quien custodia la Guardia Nacional.

Sobre el caso del subsecretario de planeación educativa de la Secretaría de Educación en Guerrero (SEG), Benjamín Adame Pereyra, asesinado a puñaladas en un aparente asalto, por varios sujetos, cuando estaba en su casa, Jacinto González dijo que el funcionario estatal era simpatizante de Morena y que en este 2024 era aspirante a la candidatura a diputado local por el distrito 02, pero que no se inscribió porque no renunció al cargo.

De acuerdo con la FGE, Benjamín Adame fue asesinado cuando estaba en su domicilio en la comunidad de El Ocotito, municipio de Chilpancingo, la madrugada de este miércoles.

En el proceso interno de Morena en el 2021, Benjamín Adame se inscribió para la candidatura a la diputación local del distrito 02, con sede en Chilpancingo, pero perdió la encuesta ante Jessica Rayo, quien actualmente es legisladora con licencia y candidata a síndica procuradora de esta capital.

Jacinto González afirmó que en El Ocotito, los promotores del voto de Morena han recibido amenazas vía telefónica y también les han robado las lonas de la campaña del candidato a la alcaldía, Jorge Salgado Parra.

El líder de Morena no quiso decir los nombres de los municipios donde a petición de la delincuencia, le proponían quiénes deberían de ir en las planillas para los ayuntamientos.
«Tengo una seguridad endeble y pues no quiero arriesgarme», se justificó.

Asesinan a puñaladas a funcionario de la SEG en su domicilio

Texto: Amapola Periodismo

Foto: Oficial

Miércoles 24 de abril de 2024
Chilpancingo

El subsecretario de planeación educativa de la Secretaría de Educación de Guerrero (SEG), Benjamín Adame Pereyra, fue asesinado, aparentemente, a puñaladas por varios sujetos la madrugada de este miércoles, en su domicilio de El Ocotito, municipio de Chilpancingo.

De acuerdo con la versión oficial el funcionario estatal fue atacado por hombres a quienes sorprendió en su casa para, presuntamente, robarle.

Foto: Oficial

La Fiscalía General del Estado (FGE) informó que Benjamín Adame fue asesinado con un arma blanca y que ya se están realizando las investigaciones para dar con los asesinos.

A través de un comunicado, el gobierno del estado lamentó el deceso de Benjamín Adame Pereyra y pidió a la FGE que realice las investigaciones.

Benjamín Adame, quien vivía en El Ocotito, a 50 kilómetros de Chilpancingo, se desemoeñó en el cargo referido desde el inicio del gobierno estatal de la morenista Evelyn Salgado Pineda, el 15 de octubre de 2021.

El poder político, como patrimonio familiar en Guerrero

Texto: Amilcar Juárez

Foto: Cortesía de redes

Martes 23 de abril de 2024
Chilpancingo

En zonas de Guerrero dominadas por las organizaciones criminales, presidentes municipales y diputados locales impusieron, en el proceso electoral en curso, a familiares en candidaturas para sucederlos en el cargo.

Se trata de cacicazgos que se han establecido, sobre todo en municipios rurales de la entidad, que llevan décadas en que familias se heredan los cargos cada tres años.

Y, al parecer, este 2 de junio no será la excepción.

El caso más emblemático es Tlalchapa, región Tierra Caliente, donde desde hace más de dos décadas, la familia Mora Eguiluz ha mantenido en su poder la presidencia municipal, al relevarse en el cargo solo entre este clan.

Para el actual proceso electoral, en este municipio está apuntada en la boleta electoral para reelegirse, la alcaldesa morenista Tania Mora Eguiluz, y lleva como suplente a su hermana Lucía Mora Eguiluz.

Desde el año 2002, la familia Mora Eguiluz no ha soltado el poder municipal, ya que desde ese entonces el padre Martín Mora Aguirre, ha sido dos veces alcalde; su esposa, Guadalupe Eguiluz, ocupó una vez la presidencia; luego, dos de las hijas de ambos, primero Amalia y actualmente Tania, quien pretende reelegirse para un periodo más.

Pero a lo largo de más de 20 años, la familia Mora ha tenido otros cargos en esa región. Martín Mora fue diputado local en una ocasión y en otra, diputado federal; Guadalupe Eguiluz Bautista fue presidenta municipal y legisladora local.

Celeste Mora, otra de las hijas del matrimonio Mora-Eguiluz, fue diputada local por el distrito 17, de 2018 a 2021, y en este proceso electoral es candidata a diputada federal por el distrito 01 con cabecera en Coyuca de Catalán.

De 2021 a 2022, Celeste Mora fungió como titular de la Secretaría de Asuntos Internacionales y Migrantes, en el gobierno estatal de la morenista Evelyn Salgado Pineda.

En estas más de dos décadas en que la familia Mora Eguiluz se ha alternado los cargos públicos también se han cambiado de partido político.

Antes de 2018, los Mora Eguiluz militaban en las filas del Partido de la Revolución Democrática (PRD), pero por su cercanía con el senador Félix Salgado Macedonio, padre de la gobernadora Evelyn Salgado, dieron la voltereta a Morena.

 

Félix Salgado, que también militó en el PRD hasta antes de 2017, tiene proximidad con los Mora porque también es originario de Tierra Caliente, que es una región controlada por el grupo criminal La Familia Michoacana.

Pero los Mora Eguiluz no son los únicos en esa región que heredan el cargo a sus hijos o hijas.

También está el caso del perredista Eusebio Echeverría Tabares, presidente del municipio de Coyuca de Catalán, que entró en funciones en 2018, luego se reeligió en 2021 y en este 2024, su hija Esbeydi Núñez Peralta es la candidata para sucederlo en el cargo.

Reynel Rodríguez Muñoz, diputado federal priista por el distrito 01 de esta misma región, impuso a su esposa Brenda Janet Núñez Peñaloza en la candidatura de la alianza PRI-PRD-PAN a la presidencia municipal de Pungarabato (Ciudad Altamirano).

Rodríguez Muñoz fue alcalde de este mismo municipio de Tierra Caliente de 2018 a 2021.

En Cutzamala de Pinzón, donde el Movimiento Ciudadano (MC) no registró planilla para competir por el ayuntamiento, por las presiones de la delincuencia organizada, la priista Mayte Lucero Arce Jaimes se registró como candidata para reelegirse en el cargo.

Mayte Lucero es hija de Timoteo Arce Solís y Rosa Jaimes López, quienes ya encabezaron este ayuntamiento también perteneciente a Tierra Caliente.

Timoteo Arce fue alcalde en 2015 y en las elecciones de 2018 se reeligió.

En el proceso electoral de 2021, Rosa Jaime López, esposa de Timoteo Arce, ganó el ayuntamiento en unas elecciones manchadas por el secuestro de la abanderada del MC, Marilú Martínez, su esposo e integrantes de su campaña.

En marzo de 2023, Rosa Jaimes renunció al cargo y su hija Mayté Lucero Arce, que era su suplente, asumió la presidencia municipal.

En este proceso electoral, Mayte Arce va en la papeleta electoral para reelegirse.

Otro de los casos donde el poder político se ha convertido en patrimonio familiar y en esta elección se conservará como tal, es La Unión de Isidoro Montes de Oca, con los hermanos Carlos y Crescencio Reyes Torres, quienes desde el año 2002 no sueltan el ayuntamiento de este municipio de la Costa Grande dominado por La Familia Michoacana que, según un mapa de riesgo del gobierno estatal, se disputa este territorio con Los Viagras.

Carlos y Crescencio se han alternado la presidencia municipal de ese municipio y la diputación local por el distrito 12, por la vía plurinominal.

En este proceso electoral, Crescencio Reyes va por su reelección como alcalde, con lo cual, en caso de ganar en las urnas el 2 de junio, será la cuarta vez que gobernará este municipio.

Jorge Sánchez Alec, que lleva dos periodos en la alcaldía del Zihuatanejo de Azueta, impuso a su esposa Lizet Tapia Castro como candidata para sucederlo en el cargo.

Victoriano Wences Real, quien lleva casi una década en la dirigencia estatal del Partido del Trabajo (PT) y dos periodos como diputado federal, una de ellas por reelección en alianza con Morena, ahora va como candidato a la presidencia municipal de Tlapa, cargo que ya ocupó de 2002 a 2005.

En este proceso electoral, Victoriano Wences, aparte de que se autodesignó como candidato a la alcaldía de Tlapa, también impuso a su esposa Leticia Mosso para su reelección como diputada local por la vía plurinominal. Leticia Mosso va en el número 1 en la lista que registró el PT ante el Instituto Electoral de Participación Ciudadana (IEPC).

En la Montaña baja de Guerrero, donde domina el grupo criminal Los Ardillos, un político que mantiene su hegemonía es el perredista Raymundo García Gutiérrez, quien inició su carrera política como presidente municipal de Acatepec de 2005 a 2008, y desde entonces ha saltado de un cargo a otro.

Con actitudes de cacique regional, Raymundo García ha impuesto en la presidencia municipal a sus amigos, mientras a su hija Jennifer García la colocó como diputada local por la vía plurinominal en 2021, y en el actual proceso electoral, el PRD la postuló para la reelección.

Raymundo García fue diputado al Congreso de la Unión de 2018 a 2021 por la vía plurinomial y actualmente ocupa un escaño en el congreso local, al que llegó también por la vía de la representación proporcional.

Ahora anda en campaña para reelegirse en el cargo como candidato de mayoría relativa, pero en esta ocasión por el distrito 14 con cabecera en Ayutla de los Libres, región Costa Chica.

El perredista Bernardo Ortega Jiménez, hermano de los líderes del grupo criminal Los Ardillos, Iván y Celso Ortega, se ha mantenido en cargos de representación popular desde el año 2002, cuando fue alcalde del municipio de Qechultenango.

De 2005 a la fecha, Bernardo Ortega ha sido diputado local en cuatro ocasiones y durante el periodo de gobierno de Ángel Aguirre Rivero, fungió como presidente de la Junta de Coordinación Política del Congreso.

En estas elecciones, Bernardo Ortega anunció que dejará el poder Legislativo, para dirigir el PRD en Guerrero, pero pretende heredar a su hijo Jorge Iván Ortega la diputación local por el distrito 24.

El presidente del Tribunal Superior de Justicia (TSJ), Raymundo Casarrubias, quien ha militado en el PRI y el PRD, movió sus influencias sobre la dirigencia estatal del Morena, para que sus hijos Pavel Raymundo y Cristian Raymundo Casarrubias Sánchez figuren en la planilla del candidato a la presidencia municipal de Chilpancingo, Jorge Salgado Parra, para una regiduría, uno como propietario y el otro como suplente.

Tenso inicio de campañas

Este fin de semana, el Instituto Electoral de Participación Ciudadana aprobó las planillas para los 83 ayuntamientos de Guerrero, por lo que autorizó el inicio de las campañas de los candidatos; sin embargo, las actividades políticas de los abanderados han iniciado con poca difusión en los medios tradicionales y las redes sociales.

La aprobación del registro de las candidaturas fue a las dos de la madrugada del sábado 20 de abril. El retraso se debió a que las dirigencias del Morena y el PT no se ponían de acuerdo si iban en alianza en los municipios de Zumpango de Neri y Tlapa.

Finalmente, Morena, aceptó que la planilla en Tlapa la encabezara el líder estatal del PT, Victoriano Wences Real, y en Zumpango de Neri, la petista Sara Salinas, quien va por la reelección.

Los arranques de las campañas que tuvieron más resonancia fueron las de los candidatos de los municipios más importantes de Guerrero: Chilpancingo, Acapulco, Iguala, Zihuatanejo y Tixtla.

En Chilapa, donde en este proceso electoral, grupos armados asesinaron a un aspirante de Morena a la alcaldía y a un regidor de este partido, la candidata priista, Mercedes Carballo Chino, arrancó su campaña el lunes 22.

En este munincipio de la montaña baja, la candidata del Morena, Paula Angélica Miranda Silva, y otros abanderados no han iniciado sus actividades de proselitismo.

La dirigencia del Morena y la de MC solicitaron al gobierno estatal medidas de seguridad en Chilapa, para que sus abanderados realicen sus campañas.

A 39 días de los comicios para la presidencia de la República, senadores, diputados federales, alcaldes en los 83 municipios y los 28 distritos locales, seis aspirantes y precandidatos a un cargo de representación popular han sido asesinados en Guerrero.

Compra y venta ilegal y desmedida de pericos, loros, guacamayas y cotorros en Guerrero 

Texto: Alberto Ramírez 

Foto: Redes

Martes 23 de abril del 2024

Chilpancingo 

 

En diversos grupos de compra y venta de Facebook traficantes de flora y fauna silvestre ponen a la venta diferentes psitácidos mexicanos. 

Esta práctica es ilegal porque todos se catalogan en alguna categoría de riesgo.

Los psitácidos se clasifican en cuatro categorías: guacamayas, loros, cotorros y pericos.

La Norma Oficial Mexicana -059 (NOM-059) de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), cataloga a todos los psitácidos mexicanos en alguna categoría de riesgo por lo tanto su compra y venta es ilegal. 

En México existen 22 especies de loros, todas protegidas, teóricamente, por las leyes mexicanas debido a que en los últimos años su población ha disminuido por su captura desmedida. 

En esta temporada nacen muchas aves de estas especies por lo que aumenta la venta y compra ilegal. 

Estas aves son hermosas e inteligentes, además muchas de ellas tienen la capacidad de imitar algunas palabras.

Las características que definen a los psitácidos genera que se conviertan en un gran negocio en las ventas que se realizan a través de redes sociales o lugares específicos.

En Facebook se puede leer que solo un ejemplar cuesta desde 300 a 4,000 pesos mexicano o más, el precio varía de acuerdo con la zona y lamentablemente hay muchos compradores, quienes se convierten en cómplices de este delito. 

En el estado de Guerrero los municipios con más reportes de ventas en Facebook son Atoyac, Tixtla, Iguala y Zihuatanejo. En los demás municipios también se realiza esta mala práctica.

 

Su captura y prisión

 

Las personas que los extraen directamente de su hábitat usan trampas que en la mayoría de las veces lastiman a las aves e incluso muchas de ellas mueren en ese momento. 

Las que sobreviven, regularmente las transportan en recipientes pequeños y duran horas sin alimentarse, muchas de ellas también mueren en el camino. 

Los traficantes saben que esto puede suceder, por eso capturan grandes cantidades de ejemplares porque probablemente sólo unos cuantos lleguen vivos a su destino donde están condenados a una vida de prisión en jaulas.

Foto: Redes

Cuando los compradores ya tienen a estas aves en sus manos, no solo las mantienen en prisión, sino que muchos de ellos les cortan las alas, las mutilan, para que cuando las saquen por momentos de su prisión no puedan volar y se escape.

 

¿Cómo puede contribuir la sociedad para evitar la extinción de estas especies? 

 

Enrique Vázquez Arroyo, biólogo fundador del grupo de difusión Bio-explora Guerrero realizó las siguientes sugerencias para cuidar las especies de psitácidos:

Comprar alguna de estas especies te convierte en cómplice de este delito, por eso es muy importante evitar su compra.

Vender fauna silvestre es un delito y es castigado por las leyes mexicanas, existen muchas opciones para generar recursos económicos de manera legal, sin duda, esta no es una de ellas.

De ser testigo de alguna compra o venta denunciar ante la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa).

En los grupos de Facebook existen muchas publicaciones ofertando diferentes tipos de psitácidos, denuncia las publicaciones y los perfiles que vendan flora o fauna silvestre.

Foto: Redes

Comparte la información acerca de la importancia de las especies silvestres para que las personas que ignoran estos datos y se dediquen a las ventas ilegales y las que compran reflexionen acerca del grave problema  que es la venta de flora y fauna silvestre.

Apoyar a las organizaciones y comunidades que realicen proyectos de conservación es de suma importancia; ayudará a una mejor concientización.

«La fauna silvestre no son mascotas», se lee en diversas denuncias en el grupo Bio-explora Guerrero.

Es importante recordar que sin  demanda no hay oferta, por lo tanto se recomienda y se les pide a las personas que no compren ninguna especie silvestre.

 

¿Igualdad en protección a animales o doble moral de la sociedad?

 

Recientemente, en redes sociales se dio a conocer un caso en Chilpancingo de un perrito que sufrió maltrato, pues en las fotos que circularon se observa que tiene el hocico amarrado y por lo tanto bastante hinchado.

Este caso desató opiniones encontradas por los internautas que aseguran que existe, en la ciudad y en el estado, una doble moral porque muchos de los que se preocupan por el perrito no alzan la voz por los psitácidos o cualquier otra especie de la flora y fauna silvestre.

Por encontrar al perrito ofrecían una recompensa de hasta 7,000 pesos, sin embargo por los psitácidos, evidentemente, no hay muchas acciones en pro de su conservación de parte de la sociedad.

Para la localización de Oso, que es como se llama el peludo, se organizaron labores de búsquedas por diferentes puntos de la ciudad.

Para exigir la protección de fauna y flora silvestre, al menos en la capital, no se ha visto algún tipo de manifestación de esa magnitud para exigir a las autoridades que cumplan con sus funciones y castiguen a las personas que vendan o compren especies silvestres.

En el mercado central Baltasar R. Leyva Mancilla de Chilpancingo se observan muchas especies de flora y, sobre todo, de fauna que están en alguna categoría de riesgo, por lo tanto su venta es ilegal y muchas personas o no saben acerca del tema o no les importa y hacen como que no pasa nada. 

Otras personas más afirman que la preocupación es en general tanto por la fauna y flora silvestre como por los animales domésticos.

Todas las luchas en pro de la supervivencia de alguna especie es importante, cada personas tiene una lucha propia y es válida, pero no podemos ignorar y ser parte de ventas ilegales y no hacer nada, no seamos partícipes y denunciemos las ventas ilegales o las publicaciones en Facebook donde se ejecuta el delito.

Salir de la versión móvil