Elígeme, un espacio para gatos adultos en Chilpancingo

Texto: Itzel Urieta

Fotografía: Cortesía Elígeme

Chilpancingo

 

Los brazos de Wendy Flores salinas están marcados por pequeños rasguños, no se queja y no le duelen. No es nada grave. Son rasguños que hicieron los gatos que tiene a su cuidado.

Wendy dedica su vida al rescate de gatos adultos, los acepta, les da alimento, cuidado, los lleva al veterinario y los pone a salvo en Elígeme, una casa hogar para gatos adultos.

Wendy es amante de los gatos. Desde pequeña siempre quiso tener gatos, pero a su mamá no le gustaban.

Cuando se independizó y se fue a vivir sola, lo primero que hizo fue adoptar a su primer gato que se llama Kodiac.

Después de Kodicac, Wendy adoptó a otra gata y posteriormente rescató a otra gatita que falleció por una mala cirugía.

Se dio cuenta de que los gatos son un sector invisibilizado y que existe mucha desinformación respecto a ellos. Eso fue la que la motivó a ayudar a otros gatos, comenzó con su labor de rescate para después crear su refugio dedicado al apoyo a gatos en situación de calle, adultos, enfermos y con discapacidad.

Tommy es uno de los gatos que Wendy alberga en su refugio, cuando Tommy llegó, Wendy pensó que el daño de sus ojos era porque alguna persona o animal lo habían golpeado. Pero no , Tommy era un gato en situación de calle que contrajo una infección que al no atenderse hizo que perdiera la vista.

El caso de Tommy fue para Wendy un reto, los veterinarios no le daban esperanza de vida, le decían que dormirlo era una de las opciones.

No se dio por vencida e investigó en grupos y con más rescatadoras de gatos qué podía hacer.

Le dijeron que un gato ciego podía desarrollarse normal, por lo que Wendy decidió no dormir a Tommy.

“Hasta ahorita ha sido un gato que se guía por lo que escucha, olfatea, brincar, no se cómo le hace para saber si está alto o no”.

Elígeme, el asilo para gatos, comenzó en el 2012. Junto con su amiga Xóchitl, quien ya falleció, hacían rescate de gatos, pero aun no tenían el refugio. El refugio se llamaba en un inicio, Todos por una segunda oportunidad.

Xóchitl apoyaba a Wendy con los rescates y con la página de Facebook, después del fallecimiento de Xóchitl, Wendy se encargó de todo. Así decidió cambiar el nombre a Elígeme e implementar una imagen nueva en sus redes sociales.

El refugio está en la casa de Wendy, no informa dirección para protegerse a ella y a los gatos.

Aunque su labor inició en 2012, fue en 2015 cuando creó la página de Facebook y en 2020 modificó el nombre y la imagen del refugio.

Ahora, Elígeme es un refugio para gatos adultos con discapacidad y gatos ferales.

Primero rescataba a gatos cachorros, cuando notó que era más fácil que adoptaran a gatos pequeños, vio la necesidad de crear un espacio para ese sector de animales.

A raíz de la pandemia por Covid-19, Wendy renunció a su trabajo para dedicar todo su tiempo a los gatos de su refugio. Al ver que había dificultades para mantenerlos, pagar sus gastos médicos y alimento, comenzó a realizar cosas para vender en bazares y a través de su página de Facebook. Todo lo recaudado es para el refugio.

“Tengo que trabajar en ellos, porque ellos son mi prioridad. Para otros su prioridad son sus hijos, para mi son mis gatos”.

La mayoría de gatos que están en Elígeme son gatos rescatados de la calle, algunos tenían hogar y fueron abandonados.

Actualmente hay 40 gatos en el refugio. Tenía 45 gatos, cinco fallecieron en estos meses del año.

Los gatos están divididos, en una parte tiene a los gatos con discapacidad, en otra a los gatos con alguna enfermedad y después están los que recién llegan, éstos tienen que pasar unos días en cuarentena para posteriormente incorporarse con los demás.

La adopción es algo importante, Wendy sabe que no todos los gatos son aptos para adopción, al ser un refugio de gatos adultos algunos padecen enfermedades que requieren de cuidados especiales.

Para adoptar en Elígeme es necesario aportar una cuota de recuperación y llenar un formulario.
Elígeme visita el hogar del adoptante para corroborar que sea adecuado, en esa visita se lleva al gato para ver como reacciona ante su nuevo hogar, se firma un contrato de adopción y los gatos se entregan esterilizados, vacunados y desparasitados.

“Siempre estoy al pendiente y les pido que me manden fotos para ver cómo están”.

El refugio cuenta con el apoyo de veterinarios que le dejan los estudios, el medicamento y cuando se requiere, las cirugías, de manera económica, así la apoyan en su labor.

Dificultades

Elígeme se mantiene de las aportaciones que hacen las personas. Wendy realiza diversas actividades y programas para obtener recursos económicos y en especie.

El dinero para mantener el refugio es una de las dificultades, concientizar a las personas sobre la sobrepoblación de gatos y que éstas aporten para la causa, es otra.

Elígeme recibe aportaciones económicas a través de un número de cuenta en el que se deposita el dinero, también asiste a bazares en los que vende productos para mascotas, tiene un programa llamado Michipadrinos, que consiste en que una persona elija a un gato y por mes deposite 100 pesos para sus gastos.

En Amazon tiene una lista de deseos para que las personas que gusten apoyar con objetos de esa lista como camas para gatos las compren y la envíen al refugio. Realiza una colecta cada primer domingo de mes.

Aunque el apoyo de los chilpancingueños es bueno, reconoce que tiene más aportaciones de personas de otros estados que la siguen por redes sociales.

Más que el dinero, lo difícil para Wendy es ver partir a los gatos.

Convive todos los días con ellos, se encariña, sabe que hay ocasiones en las que llegan gatos enfermos por los que no hay mucho qué hacer. Emocionalmente eso le afecta.

En lo que va del año cinco gatos fallecieron. Recuerda a Timothy, un gato que estuvo con ella seis meses y enfermó de cáncer. Ella tuvo que viajar con él a sus quimioterapias, alimentarlo y cuidarlo.

“Timothy fue un gato querido por muchas personas, gracias a eso pude viajar con él a sus citas, y cuando llegó el momento de dormirlo me sentí muy mal, estuve mal por algunos meses”.

Llama a que las personas sean dueños y dueñas responsables, para evitar que se den más casos de abandono y maltrato hacia gatos.

Elígeme a futuro

Además de continuar con su labor de rescate de gatos, Wendy quiere crear conciencia entre la sociedad sobre estos animales.

“Hay muchos mitos sobre los gatos, algunas personas piensan que no se vacunan o que no se enferman, pero son propensos a desarrollar muchas enfermedades, como la leucemia”.

Reconoce que actualmente hay más cultura sobre el cuidado de los gatos, ya los llevan a vacunar y a esterilizar más.

“La gente poco a poco está cambiando no como quisiéramos, pero ya son más responsables”.

El sueño más grande de Wendy es tener un terreno donde tenga su refugio, un espacio seguro para los gatos, adaptar la casa hogar, abrirla para que más personas que quieran ayudar se unan y brindar apoyo a muchos más gatos.

“Ahorita estoy en un plan de ahorrar para comprar un terreno, por si en un futuro algo me pasa dejarles a ellos un hogar seguro”.

 


Este texto es parte de una iniciativa de Amapola periodismo para sensibilizar a la sociedad acerca del respeto y cuidado de los animales.

En Amapola Periodismo creemos que los altos índices de violencia en México, expresado principalmente en la tasa de homicidios, están relacionados a la falta de respeto a la vida.

El cuidado o maltrato a los animales silvestres y domésticos demuestran nuestra calidad humana.

¡No maltrates, protege!


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«Ya perdimos la confianza en este gobierno: madres y padres de los 43

En el cierre de la jornada de lucha por la presentación de sus hijos exigen a López Obrador cumplí la promesa de «tope hasta donde tope»


Texto: Jesús Guerrero

Fotografía: Oscar Guerrero

Iguala

 

El tope hasta donde tope, como prometió en campaña en esta ciudad Andrés Manuel López Obrador a los padres y madres para hacerles justicia castigando a los responsables de la desaparición de sus hijos, sólo quedó en promesas.

Así se escuchó durante la protesta que realizaron durante la tarde de ayer martes los padres y madres acompañados por cientos de estudiantes de al menos ocho normales rurales del país durante el cierre de la jornada de lucha al cumplirse ocho años de los hechos ocurridos en las calles de esta ciudad.

«Ya le perdimos confianza a este gobierno», dijo una madre de uno de los normalistas desaparecido durante los homenajes a los normalistas asesinados Julio César Ramírez, Daniel Solís Gallardo y Julio César Mondragón Fontes, quienes en esta avenida del Periférico Norte fueron asesinados en una acción concertada entre policías de diferentes niveles e integrantes del grupo del crimen organizado Guerreros Unidos, la noche del viernes 26 de septiembre.

Mondragón Fontes fue hallado desollado la mañana del sábado 27 en un lote baldío contiguo a la avenida del Periférico.

Clemente Rodríguez, padre de Cristian Alfonso Rodríguez, al igual que las demás madres y padres se subieron a un templete.

«Nosotros no nos vamos a regresar a nuestras comunidades para llorar por las mentiras que nos han dicho durante estos ocho años», dijo con voz fuerte doña Cristina Bautista, madre de Benjamín Ascencio Bautista.

Son casi las cuatro de la tarde y entre el grupo de los padres y madres se habla de las declaraciones de este mismo martes del presidente Andrés Manuel López Obrador en la que dio a conocer la renuncia del fiscal de la Comisión de la Verdad del caso Ayotzinapa, Omar Gómez Trejo.

«Nos enteramos apenas ayer de que había renunciado (Omar Gómez Trejo) porque había recibido amenazas de gente de la propia Fiscalía General de la República», contó un padre.

Los padres y madres, así como su asesor Vidulfo Rosales Sierra, hablaban entre ellos sobre la renuncia pero ninguno de ellos quiso tocar el tema en el mitin, por precaución.

El único que lo hizo, sin profundizar, fue Clemente Rodríguez, quien aseguró que la renuncia de Gómez Trejo fue una decisión personal.

«El (Gómez Trejo) renunció porque quiere cuidar a su familia y nosotros vamos a reunirnos para ver si proponemos a otro fiscal», afirmó Clemente Rodríguez.

Durante el mitin, evocó que su hijo al igual que otros normalistas fueron perseguidos a balazos la noche del 26 de septiembre, hace ocho años.

«Esta calle me recuerda que aquí andaba mi hijo y nadie lo ayudó», dijo con voz entrecortada.

Clemente Rodríguez refutó la versión de la FGR de que uno de los huesos hallados en un sitio llamado barranca de La Carnicería, cerca del basurero de Cocula, pertenece a su hijo Cristian Alfonso.

«La FGR canceló las órdenes de aprehensión contra militares del 41 Batallón y 27 Batallón, eso quiere decir que este gobierno no los quiere culpar cuando existen pruebas de que el Ejército fue el responsable», acusó.

Al grupo de unos 20 madres y padres se les nota cansancio. En esta jornada de lucha que duró un mes encabezaron marchas y plantones. Muchos de ellos y ellas tienen más de 50 años y están enfermos. En este camino de ocho años para encontrar la verdad y la justicia, cinco de ellos han fallecido una madre y cuatro padres:

Minervina Bello, Saúl Bruno Rosario, Bernardo Campos, Tomás Ramírez y Ezequiel Mora, murieron sin que el gobierno les hiciera justicia.

Un anuncio publicado en las redes sociales el lunes 26 en donde se daba a conocer que la población civil de Iguala no iba a permitir «actos vandálicos» generó tensión en Iguala previo a las protestas del contingente que llegó alrededor de las tres de la tarde a bordo de 28 autobuses.

Decenas de agentes de gobernación federal y estatal así como elementos de inteligencia militar, algunos camuflados como reporteros, seguían de cerca los movimientos de las madres y padres de los 43 así como de los estudiantes.

También se notó el ir y venir de individuos a bordo de motocicletas y en motonetas con teléfono celular para grabar las protestas e incluso de los movimientos de los periodistas que realizaban la cobertura.

Durante la marcha uno de los reporteros de Iguala decía que en una colonia de esta ciudad un grupo de hombres armados había asesinado a balazos a un individuo.

Y que esta ciudad, de donde es originaria la gobernadora Evelyn Salgado Pineda, es famosa por el trasiego de la droga que se transporta a Estados Unidos.

Esta región también es bastión político de los Figueroa, Rubén Figueroa Figueroa, padre que ya falleció y Rubén Figueroa Alcocer, ambos gobernaron el estado, el primero fue acusado de desaparición de guerrilleros y activistas universitarios en la década de los setentas, el segundo de la masacre de los 17 campesinos en Aguas Blancas y fue obligado a pedir licencia al Congreso local en marzo de 1996. Solo duró tres años en el cargo.

En el día, Iguala, luce normal, por la noche, la gente no sale de sus casas, es lo que dicen algunos ciudadanos.

Cerca de las dos de la tarde empezó la marcha cerca de donde inicia la avenida Periférico Norte. El contingente descendió de 28 autobuses. Ningún vehículo se detuvo en las instalaciones del 27 Batallón de Infantería.

«No, hoy no será aquí la fiesta (en el cuartel militar) iremos a Ciudad Judicial», dijeron entre los normalistas.

Durante el mitin que se desarrolló en el sitio donde fueron asesinados a balazos Julio César Ramírez y Daniel Solís, un grupo de normalistas llenaron sus mochilas de piedras.

Otros grupo de jóvenes encapuchados detuvieron a los conductores de un camión de la empresa refresquera Pepsicola y al de una camioneta repartidora de Marinela. A los dos choferes los bajaron y se apoderaron de los dos vehículos.

Durante el mitin Vidulfo Rosales recordó que en el 2018 en las campañas para la presidencia López Obrador estuvo aquí en Iguala en un mitin y ante las madres y padres de los 43 normalistas de Ayotzinapa desaparecidos se comprometió públicamente a esclarecer el caso y castigar a los responsables.

«Aquí dijo (López Obrador) que tope hasta donde tope habrá castigo a los responsables, pero vemos que eso no ha sido verdad», afirmó Rosales Sierra.

«Este gobierno que prometió ser progresista está cobijado por la oligarquía y es conservador», acusó Rosales Sierra.

En las dos últimas conferencias matutinas, López Obrador acusó a los asesores de las madres y padres de los 43 de convenirles que este conflicto se alargue.

Rosales Sierra aseguró que el Ejército, al que hoy protege el gobierno federal, ha sido partícipe de graves violaciones de los derechos humanos.

Es más el abogado activista y director jurídico del Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan comparó a este gobierno con los del PRI y el PAN.

Rosales Sierra recordó que el Ejército tiene una larga historia de atrocidades cometidas contra la población civil de Guerrero.

Citó el caso de la comunidad de El Charco, municipio de Ayutla de los Libres, cuyo caso él lo llevó a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) acusando al Ejército de esos hechos.

En el mitin y la marcha tres viudas de la matanza de El Charco, ocurrida el 7 de junio de 1997, estuvieron presentes. Una de ellas habló.

«Nosotros llevamos más de dos décadas exigiendo justicia porque lo que hizo el Ejército fue una masacre», acusó una de las viudas.

La jornada de lucha por los ocho años sin castigo a los responsables de lo que ocurrió aquí en Iguala, terminó cuando un grupo de normalistas encapuchados estrellaron los dos camiones repartidores de productos chatarra contra los accesos de la Ciudad Judicial, ubicada al norte de esta ciudad, ya para salir a Chilpancingo.

Los jóvenes encapuchados atacaron con piedras, petardos y bombas molotov el edificio y les prendieron fuego a los dos camiones.

Este ataque, dijeron los estudiantes, es en repuesta a que la FGR se desistió de la orden de aprehensión contra la expresidenta del Poder Judicial, Lambertina Galeana Marín, por ser presuntamente responsable de haber ordenado la destrucción del video en el que se capta cuando un grupo armado y policías de Huitzuco bajan por la fuerza de un autobús a 17 normalistas, los suben a sus patrullas y se los llevan.

El nombre de Galeana Marín, magistrada en retiro quien recibe un salario como si estuviera en activo en el Poder Judicial, aparece en la página 17 del informe que rindió en agosto de este año el subsecretario de Derechos Humanos, Alejandro Encinas Rodríguez.

Ahí en ese documento oficial, a Galeana se le acusa de haber ordenado la destrucción de los videos. Pero la FGR pidió la cancelación de esa orden.

Para justificar la acción, López Obrador dijo que se cancelaron las «órdenes porque no venían en el informe».

 

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Activista de las poblaciones LGBTTT+ recibe reconocimiento al Mérito Juvenil 2022

Texto: Itzel Urieta

Fotografía: Oscar Guerrero 

Chilpancingo

 

La mañana de este miércoles, Ricardo Alexis Locia Hernández recibió de manos de la gobernadora del estado Evelyn Salgado Pineda, el premio al Mérito Juvenil 2022 en la categoría de derechos humanos.

Locia Hernández es antropólogo y activista por los derechos de las poblaciones LGBTTT+.

El acompañamiento a personas que viven con VIH, pláticas a comunidades indígenas y afromexicanas sobre temas LGBTTT+ son parte del activismo que Locia Hernández realiza.

“Este reconocimiento no representa una mezquindad, sino un ejercicio de visibilidad que no debe quedar ahí”, expresó Herndández Locia.

Estos reconocimientos fueron otorgados por la Secretaría de la Juventud y Niñez de Guerrero.

Fue mediante una convocatoria a la que se postularon 112 jóvenes guerrerenses que 10 jóvenes en diferentes categorías fueron seleccionados.

Jessica Maldonado Morales, secretaria de la Juventud y Niñez de Guerrero, felicitó a las y los galardonados y reconoció su labor en diferentes ámbitos.

“Es importante visibilizar lo que las y los jóvenes hacen por sus iguales desde sus municipios”, mencionó Maldonado Morales.

Llamó a que las historias de los jóvenes galardonados sirvan de ejemplo para otros jóvenes e hizo la invitación a que continúen con sus labores desde sus ámbitos.

En el evento estuvo presente el senador de Morena, Félix Salgado Macedonio, padre de la gobernadora, quien felicitó a Salgado Pineda por apoyar a los jóvenes.

“Tener una gobernadora joven como Evelyn es el ejemplo de que todo se puede lograr”, dijo Salgado Macedonio.

Además, sugirió a Salgado Pineda que esta entrega se realice cada mes para motivar y reconocer a las y los jóvenes.

Por su parte, Salgado Pineda felicitó a los galardonados, así como a sus madres y padres.

Reconoció la participación de los jóvenes en la vida política.

“Los jóvenes y las mujeres son el motor de la Cuarta Transformación”, comentó en su discurso.

Aseguró que en su gobierno la mayoría de espacios son ocupados por jóvenes y mujeres. Además de apoyar a las juventudes del estado.

Los galardones entregados fueron: logro académico entregado a Arleth Pamela Silva Hernández, originaria de Acapulco, quien ganó una beca para una estancia de una semana en la NASA por un proyecto para realizar procedimientos oncológicos no invasivos y al vacío.

El mérito de expresiones artísticas y artes populares fue para Ámbar Stephanie Santos Ríos, quien se desempeña como actriz y productora; tuvo participaciones en Netflix, como en Luis Miguel, la serie.

Mérito compromiso social fue para Sergio Daniel Agüero Ramírez. La categoría de derechos humanos fue para Ricardo Locia Hernández.

Protección al ambiente y desarrollo sostenible lo ganó Lizeth Alejandra Helguera Peralta, ingenio emprendedor fue para María de Los Ángeles Arcos González, y discapacidad e integración para Ulises Daniel Díaz Adame.

Ciencia y tecnología lo recibió Dillan Michael Pérez Ramos, aportación a la cultura política y a la democracia fue para Jana Laura Voorting Salazar, y mérito deportivo para Miguel Ángel García Ramos.

Las y los galardonados recibieron una presea, un reconocimiento y un estímulo económico para que continúen con sus labores.

 

La familia Salgado es la protagonista durante el Grito de Independencia

Texto: José Miguel Sánchez

Fotografía: Oscar Guerrero

Chilpancingo

Durante el festejo con motivo de la Independencia de México el protagonismo de la familia Salgado se notó.

El senador Félix Salgado Macedonio, la gobernadora Evelyn Salgado Pineda y su sobrino, Félix Salgado Jr. fueron los protagonistas de la verbena popular realizada en la explanada de palacio de gobierno con motivo de la celebración de independencia este 15 de septiembre.

Varios días antes del grito se anunció a Félix Salgado Jr. como uno de los artistas invitados para amenizar la verbena popular. Nadie sabía que era artista, pero en el anunció del festejo patrio apareció su nombre.

En la noche, el primero en aparecer en escena fue Félix Salgado Macedonio, quien ingresó a la explanada de palacio de gobierno acompañado de una multitud que le seguía y le pedía fotos.

El primer artista en amenizar el evento fue el cantante Erasmo Catarino, originario de Xalpatlauac, de la Montaña de Guerrero, al que se le sumó Salgado Macedonio.

«¡Félix, Félix!», «¡Hay toro!», le gritaron sus simpatizantes que lo rodeaban y lo seguían por toda la explanada.

Salgado Macedonio cantó junto con Erasmo Catarino la canción Tatuajes, del compositor guerrerense Joan Sebastian.

Vestido de traje azul, corbata roja y lentes oscuros, el senador cantó: «Tatuajes de tus besos llevo en todo mi cuerpo…»

Al final Salgado Macedonio bajó del escenario y Erasmo Catarino finalizó su participación con un popurrí de música guerrerense acompañado de un ballet folclórico.

Los siguientes artistas fueron Los Yonics, quienes apoyaron abiertamente a Salgado Macedonio durante su campaña antes de que el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) le retiró la candidatura por no comprobar gastos de campaña.

Cuando se supo que la hija de Salgado Macedonio sería la candidata, el grupo musical continúo apoyándola.

El vocalista de Los Yonics, José Manuel Zamacona, enfermó de Covid-19 durante la campaña y falleció.

Desde entonces, Los Yonics tocan en todos los eventos organizados por el gobierno morenista de Salgado Pineda.

El siguiente integrante de la familia Salgado en subir al escenario fue Félix Salgado Jr. hijo de la titular del DIF estatal, Liz Salgado Pineda.

Salgado Jr. cantó un par de canciones antes de que la gobernadora saliera a dar el Grito de Independencia.

No es la primera vez que Salgado Jr. sale a los escenarios. El pasado 1 de septiembre actuó en el Lunario del Auditorio Nacional en la Ciudad de México, acompañado de su abuelo, con quien cantó a dúo.

A las 10:38 de la noche, Salgado Jr. cerró con un popurrí de canciones guerrerenses ante un público que pocas veces aplaudió.

Al término de la participación de Salgado Jr. salió Salgado Pineda, vestida con un vestido de gala estilizado con bordados de Xochistlahuaca, a dar el Grito de Independencia.

Durante el grito, la gobernadora mencionó un viva para los pueblos indígenas y afromexicanos; el padre secundó.

En el palco de honor, desde donde Salgado Pineda dio el grito, estuvieron su padre; la alcaldesa de Chilpancingo, Norma Otilia Hernández Martínez, y mandos militares.

Después del grito, Salgado Pineda procedió a ondear la bandera de México frente a la multitud que coreaba su nombre.

Mientras la gobernadora ondeaba la bandera, la alcaldesa de Chilpancingo tocó la campana, momento en que se notó una clara sonrisa en el rostro.

La verbena popular realizada por la conmemoración del grito de independencia se canceló dos años por la pandemia del Covid-19.

Durante el reinicio de la verbena no se observó una multitudinaria participación de la gente.

En la explanada del palacio se instalaron stands con antojitos mexicanos que regalaron a la gente. Durante la fiesta popular también participó el grupo Sabor Oro Norte, y Los del Sabor.

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Intacto el imperio Abarca-Pineda en Iguala*

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Texto: Margena de la O

Fotografía: Tomada de internet

 

En Iguala, la familia de empresarios Abarca Pineda es una de las económicamente más acomodadas. Sus negocios, de diferentes ramos, funcionan sin contratiempos aun con la crisis de violencia que se sabe existe en la ciudad.

La posición de la familia podría resultar intrascendente en un lugar donde la economía se basa en la venta de oro en grandes centros comerciales, si no fuera porque la pareja pilar de esa familia, José Luis Abarca Velázquez (ex alcalde de Iguala) y María de los Ángeles Pineda, enfrentan un proceso judicial por homicidio, secuestro y delincuencia organizada.

Ambos, señalados por la noche de Iguala ocurrida el 26 de septiembre de 2014, donde asesinaron a tres estudiantes de la Normal Rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa y desaparición a 43 más. También de operadores en primera fila del grupo criminal Guerreros Unidos en esa zona del estado. (La información más reciente es que Abarca fue absuelto por un juez por este caso).

En el contexto de la captura y detención de la pareja (5 de noviembre de 2014, delegación Iztapalapa), la Procuraduría General de la República (PGR) difundió que 65 propiedades de la familia eran investigadas por un probable involucramiento en el lavado de dinero del «narcotráfico».

El abogado del Centro de Derechos Humanos de la Montaña, Tlachinollan, Vidulfo Rosales Sierra, asegura que en casos donde se determina lavado de dinero debería existir una revisión del origen de los bienes.

Galerías Tamarindos, ubicada sobre Periférico Oriente, frente a las instalaciones del 27 Batallón de Infantería, es la propiedad públicamente más conocida de José Luis Abarca Velázquez, sobre todo por las facilidades concedidas por sus amigos políticos. El ex perredista, Lázaro Mazón Alonso, apoyó el proyecto desde su segundo periodo de alcalde (2002-2005), pero como senador (2006-2012, aunque lo dejó en 2011) gestionó a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) la donación de una franja de tierra que cedieron con la condición de que sólo fueran «vías de acceso y áreas recreativas».

Otro político que ayudó a conseguir la donación de la Sedena, fue el priísta Rubén Figueroa Smutny, hijo y nieto de ex gobernadores del estado de Guerrero –familia acusada por las organizaciones sociales del estado de caciques–, en sus tiempos de diputado federal (2003-2006). Mazón Alonso, en la ceremonia de inicio de la obra, el 22 de enero de 2008, agradeció al menor de los políticos Figueroa por su colaboración, que consistió en buscarle una entrevista con los mandos de la Sedena. Todo esto quedó asentado en la prensa.

La PGR difundió que investigaba, entonces, las propiedades de la familia Abarca-Pineda. Entre los comerciantes de Galerías Tamarindos nunca se supo de algún cierre o del escrutinio de alguna medida judicial, por que funciona con cierta normalidad. Los negocios cierran a las 10 de la noche, y las actividades concluyen con la última función de cine; sólo la administración cierra a las 6:30 de la tarde.

Las medidas salieron de los arrendatarios: terminaron su relación de arrendamiento con la familia Abarca y cerraron su negocio. En plaza, se contaron el viernes 27 de marzo del 2015, 11 locales cerrados, en un espacio de 40 cortinas disponibles–aunque la plaza en general cuenta con 62 locales–; el negocio cerrado más reciente es mariscos Miguelitos. Cerraron otras líneas de comidas rápidas, como Subway y MacDonald’s, aunque éste último sólo por un par de meses, pero ya reabrió.

El 22 de octubre de 2014, Iguala fue la sede de la movilización nacional por la aparición con vida de los 43 normalistas desaparecidos, ocasión que un grupo de personas utilizó para saquear las tiendas de Galerías Tamarindos. Los arrendatarios, en medio del caos, llegaron, muchos con los nervios desbordados, a tratar de rescatar lo que pudieron.

La plaza comercial se construyó con una inversión aproximada de 300 millones de pesos (de éstos 80 millones requirió la mega Comercial Mexicana que ocupa la mitad de la fachada), información que circuló en los medios de comunicación. La plaza es administrada actualmente (en 2015) por la hermana del ex alcalde de Iguala, Roselia Abarca Velázquez, directora del Centro de Estudios Benemérito de las Américas, también negocio familiar.

Existe todo un protocolo en la administración de la Plaza para que ofrezcan información del arrendamiento de los locales: llenar una solicitud con todos los datos personales y empresa o giro; entregarla a la asistente, y después, la maestra Roselia Abarca se comunica para otorgar una cita.

–¿Quién es la administradora, perdón?

–La maestra Roselia, –responde la mujer joven a cargo de oficina en ese momento.

–¿Cuál es su apellido?

–Abarca, –dice en un tono bajito, y cambiando la dirección de la mirada.

En Iguala se sabe –es lo que comentaron algunas personas– que las farmacias Guadalajara también son de los Abarca Pineda, empresarios, servidores públicos y generadores, en parte, de la crisis actual del estado de Guerrero. Abarca Velázquez logró ser alcalde de Iguala por el respaldo de Lázaro Mazón Alonso, en principio, y después por el de Sebastián de la Rosa Peláez, líder local de Nueva Izquierda (NI), diputado federal con licencia, y actual candidato a diputado plurinominal en tercera posición.

Habitantes del municipio recuerdan a Abarca Velázquez justificando el ingreso de las dos farmacias, ubicadas en Morelos esquina con Aldama y Periférico Norte, como opción generadora de empleo para la ciudad. Ambas funcionan normalmente hasta las nueve de la noche. Pero la actividad por la que se le conocía mucho antes del caso Iguala, era la de orero (vendedor de piezas de oro), aunque su familia tiene toda una historia en el comercio.

Su familia vendía sombreros y vestidos de novia. Isidoro Velázquez Hernández, abuelo del ex alcalde, era comerciante de sombreros. Nicolás Abarca, su padre, también es comerciante, tiene una tienda de vestidos de novia.

Iguala tiene toda una tradición artesanal del oro, de familias que se dedicaron desde los años 50 a crear a mano cada uno de las piezas. Con los años, las casas de cambio de Guadalajara, Jalisco se convirtieron en los principales proveedores de los oreros de Iguala, y dejaron la orfebrería.

El Centro Joyero de Iguala, ubicado en el centro de la ciudad, Reforma esquina con Obregón, es uno de los cuatro centros comerciales de oro más grande de la ciudad, aún con varios de sus locales cerrados. También el empoderamiento de los Abarca Velázquez: Arte en joyería Aurium (locales 13, 14, 15, 28, 36, 96, 97 y 98, en los que se solía ver a la pareja Abarca-Pineda), Joyería Orovel’s (locales 3,4 y 34), y Stela (local 19).

La tarde del 27 de marzo del 2015, el local 36 de Arte en joyería Aurium, lo atendía una mujer mayor, cabello oscuro al hombro. Los que la conocen, dijeron que se trata de Esther Velázquez, la madre de José Luis Abarca Velázquez. Y debe de ser, porque la adolescente de cuerpo espigado, piel clara y cabello largo y rizado de las fotos de promoción del Centro de Estudios Benemérito de las Américas distribuida por Galerías Tamarindos, llega y la saluda con familiaridad.

En las publicaciones periodísticas inmediatas a la información proporcionada por la PGR de que investigaba 65 propiedades de la pareja de empresarios y políticos, se conoció que son propietarios de al menos 19 inmuebles en Iguala y otros cinco en Morelos.

En el contexto de la captura y detención de la pareja (5 de noviembre de 2014, delegación Iztapalapa), la Procuraduría General de la República (PGR) difundió que 65 propiedades de la familia eran investigadas por un probable involucramiento en el lavado de dinero del «narcotráfico».

En el número 8 de la calle Roble, entre Álamo y Laurel, en la colonia Jacarandas, hay una casa de una extensión un poco menor a la tercera parte de toda la vía; paredes altas, pintada a dos colores neutros distintos, portón eléctrico y una cámara en dirección a la puerta y el portón. «Allí vivía José Luis Abarca», dijo un joven sobre la casa grande, de fachada lujosa.

Es el mismo 27 de marzo del 2015 por la tarde y un muchacho moreno y esbelto abre la puerta y sale de la casa; tras él otro que le rebasa un poco en estatura y de piel un poco más clara. Los dos se suben a una motoneta estacionada afuera y se van por la calle Álamo. Después, se enciende la luz de una lámpara que se asoma a la calle.

Los vecinos de los Abarca Pineda no han visto que alguna corporación vigile la casa o realice alguna actividad parecida a una especie de aseguramiento, de no ser por la vez que gente de la PGR, lo supieron porque llevaban estampada las siglas en las ropas, estuvieron por allí cuando recién capturaron a la pareja. Más bien, dicen, parece todo normal en esa casa, y hasta reparaciones le hacen: hay dos montones de arena y grava en la banqueta.

Desde la noche que desaparecieron los normalistas han pasado seis meses, tiempo en que las madres y padres, casi a diario, libran una protesta con la consigna firme desde el principio: se los regresen vivos. En ese mismo tiempo, los Abarca Velázquez y Abarca Pineda, recobraron gran parte de su vida de antes.

 

*Este texto se publicó en el Semanario Trinchera en 2015, en los siguientes años hasta este 2022, la plaza comercial Galerías Tamarindos y otros negocios de los Abarca Pineda continuaron igual.

Lauro Miranda, el último tejedor de rebozo de Chilapa

Texto y fotografía: Luis Daniel Nava

Chilapa

 

Lauro Miranda Miranda conoce todo el proceso del rebozo, desde su elaboración hasta su venta.
A mediados de los años 50, junto a su padre, Genaro Miranda, caminaba tres días cargando en la espalda una caja de unos 40 kilos, de Chilapa a Tlapa.

“Cada hora nos íbamos cambiando, cuando mi papá se cansaba decía ‘ahora si hijo, carga’. Me cansaba y ya después él cargaba hasta que llegábamos”, recuerda Lauro.

En el camino de veredas se topaban con toda clase de peligros, desde culebras, amenazas de soldados y asaltantes.

Una noche llegando a la “subida del tigre”, delante de Petatlán, Atlixtac, un par de bandoleros se les cruzó en el camino pero lograron escabullirse.

“Nos querían quitar la caja de rebozo”, rememora.

Ahora, Lauro Miranda tiene 84 años. Junto a sus cuatro hermanos trabajó en el taller que encabezó su padre desde los años 20.

Elaboraban los rebozos de bola, oriundo de Chilapa, el de media bola, el torsal, de niña, el coyote y el de lagrimita.

A mediados del siglo pasado y con una industria en auge, era uno de los 15 talleres familiares de rebozo que existían en la ciudad.

Aparte existían cinco talleres de empresarios que fabricaban a gran escala y empleaban a más personal.
En los 70, Lauro formó un matrimonio con Elia Rendón. Aunque los recién casados vivían aparte, Lauro continuó trabajando en taller de su padre tejiendo durante jornadas completas. Sólo iba a su hogar a comer y a descansar.

Lauro aprendió a elaborar diferentes tipos de rebozo, como el de tres óvalos, de principio a fin, paso a paso. Desde colgar las telas, remojar el hilo, cortarlo, tenderlo en un calegual, esperar a que secara para hacer cañones y urdir.

En ese tiempo, Chilapa ya era famoso en el estado, también en el Estado de México, Puebla y Veracruz por la calidad y belleza de sus rebozos.

En esos años, era característico que en las calles hubiera tiras de hilo teñidas de unos 30 metros que se colocaban a lo largo de las banquetas y fuera de las casas.

Ahí los obreros amarraban y desataban la hilaza. Los reboceros de esa época jugaron un papel importante en la historia de la ciudad: ayudaron con mano de obra a construir la actual catedral.

Trabajo para hombres

Elia Rendón recuerda que el oficio de rebocero no era para mujeres. “Elaborarlo era cosa de los hombres”.

Su trabajo consistía en ayudarle a vender a Lauro. El matrimonio distribuía su producto artesanal en Tlapa, Xalpatlahuac, Igualita, Xochihuehutlán, Colotitlipa.

En el centro de la ciudad tenían un puesto de tres por cuatro metros en un corredor comercial instalado en la avenida José María Andraca, fuera de la Ferretería Villalva de Don Chanito. Ahora venden al interior del mercado nuevo.

Me hubiera gustado seguirlo

Lauro Miranda Rendón es el único hijo varón de don Lauro y Elia. A él ya no le tocó el proceso de elaboración, pero conserva recuerdos de aquella época: como que su papá siempre andaba con las manos pintadas del añil al grado que la gente no lo saludaba porque temía contagiarse de tinta azul.

En esos años, dice, el rebozo era asequible para las personas de todas las clases sociales. Era parte de la vestimenta para ir a misa, cargar niños, comprar y para hacer ver más elegante a la mujer.

Del rebozo de bola elaborado en el taller de su abuelo Genaro recuerda:

“La punta es fina, tiene que pasar por un anillo. Significa que el hilo es delgado, el empuntado es delgado. Cuando ya está elaborado se dobla y a pesar que es rebozo entero queda bien dobladito y cabe en tu mano. Cosas que hacen extraordinario al rebozo”, dice.

Lauro hijo describe el oficio como muy bonito y que lo marcó.

“A mí me ha marcado, porque me hubiera gustado seguirlo pero ahora que entiendo el procedimiento del rebozo, sé que no es fácil y se necesita mucha inversión”.

Actualmente, dice, ya no es tan fácil vender o ver a alguien portando un rebozo.

“La moda, los estereotipos actuales ya no te llevan a utilizar un rebozo, ya no es parte de la vestimenta.

“Una que otra mujer utiliza su rebozo, otras utilizan mantas o rebozo de estambre pero un rebozo fino caro, ya muy poca gente”.

El precio de un rebozo similar al de bola y con punta fina oscila en 1,500 pesos pero ya no son producidos en Chilapa.

Ahora, lamenta, todo es comercializado, y en Chilapa ya no hay quien lo teja.

“Se desconoce el procedimiento del rebozo, no hay quien te amarre, no hay quien te ate, quien te hurda, quien te haga los cañones, quien azote el hilo, quien lo achine, ya no existe el procedimiento”.

Incluso, dice, si se hiciera una inversión monetaria sería difícil reactivar la industria del rebozo.

El declive

Lauro hijo estima que el declive de la industria empezó hace por lo menos 20 años cuando empezó a llegar a Chilapa una variedad y cantidad de rebozo de otros lugares.

Pero también ve otro factor:

“Empezaron a morir las personas de mayor edad que lo trabajaban y de ahí el negocio del rebozo de vino para abajo”.

Su papá es el único de los cinco hermanos que vive, y aunque ya no elabora sigue tiñendo, planchando y vendiendo rebozo. Y Emilio Barrera, un heredero del oficio en otra parte de la ciudad, que elabora el rebozo de Acatlán.

Para el historiador Jesús Hernández Jaimes la industria del rebozo en Chilapa estuvo muy vinculada con la cultura pues hubo un momento que la religiosidad era muy fuerte.

“A las mujeres se les exigía y estas acataban la disposición eclesiástica de usar la mayor parte del tiempo el rebozo para cubrir la cabeza, particularmente para entrar al templo”, explica.

De ahí que cuando estos hábitos comenzaron a modificarse, continúa el catedrático de la UNAM, el mercado del rebozo cayó.

“Ahora pocas mujeres se cubren la cabeza para asistir al templo y eso explica el declive de la producción en serie que afecto muchísimo la actividad artesanal”, comenta Hernández Jaimes.

Un nuevo auge

El rescate, indica el académico, lo ve muy difícil porque con el paso del tiempo es difícil restaurar hábitos de tal forma que el rebozo vuelva a ser parte de la vestimenta, una prenda utilitaria o de necesidad.

No obstante, dice Jesús Jaimes, ve más posibilidades que el rebozo retome un impulso pero como artesanía de lujo.

“Es decir, el rebozo como una prenda elegante, sofisticada, que acompaña cierto tipo de vestimenta con propósitos artísticos o artesanales.

“Un accesorio, una prenda suntuaria, elegante, lujosa. De hecho hoy el rebozo sigue provocando cierta sensación, como un elemento estético muy notorio. Es ahí que el rebozo puede tener un nicho de mercado importante”, explica.

La resistencia del oficio

Un día de enero de 2022, la familia Miranda Rendón se organiza para una jornada laboral. Teñir los paños, planchar, extender, rociar y doblar rebozos negros que venden en el mercado de Chilapa.

Entre los tres le dan vueltas a las dos estrellas de un antiguo y pesado tórculo de madera de unos dos metros de altura. Ahí planchan los famosos rebozos que identifican a las mujeres de la zona de San Jerónimo Palantla, municipio de Chilapa.

Son vendidos en el mercado nuevo junto a otros modelos de estambre, de artícela o los de puntas finas como el Nevado, el Tenancingo o el Santamaría, estos últimos rebozos son similares a los que Lauro, sus hermanos y padre produjeron hace décadas pero que ahora son traídos del Estado de México.

En la despedida de este reportero a la familia, una comerciante de Atliaca llega para escoger y comprar decenas de rebozos por una cantidad de 10 mil pesos.

Parece que los años no han pasado en este hogar chilapeño que aún se sostiene de un oficio que se niega a desaparecer.

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“En 2024 no postularemos candidaturas sin identidad y sentido de pertenencia a Morena”: González Varona

El nuevo líder estatal ve a la fracción morenista en el Congreso local extraviada y con miedo de abordar la agenda de la izquierda y a los alcaldes reproduciendo los mismos esquemas de las autoridades municipales anteriores


Texto: Marlén Castro

Fotografía: Oscar Guerrero

Chilpancingo

 

La fórmula que tiene en mente Jacinto González Varona (Atoyac de Álvarez, 1992) para impedir que Morena se convierta en un partido de Estado, al que dirijan desde el poder estatal, es sencilla: la formación política para crear identidad y sentido de pertenencia en la militancia.

González Varona fue elegido presidente estatal de Morena el pasado 4 de septiembre, en Chilpancingo. Aunque asume la dirigencia estatal a los 30 años, los cumplió el pasado 17 de agosto, no es un novato en la política. Cuando Morena nació como partido, en 2015, sumaba una trayectoria de siete años en las bases que dieron origen a ese partido. En 2008 comenzó a participar en la Convención Nacional Democrática (CND), movimiento que nombró a Andrés Manuel López Obrador, presidente legítimo. Entonces, González Varona tenía solamente 16 años.

14 años después de esta experiencia, González Varona dice en una amplia entrevista que con formación política, la militancia de Morena exigirá la revocación de mandato cuando las autoridades desde su posición de poder quieran manosear la vida interna del partido.

El recién nombrado dirigente de Morena en Guerrero tiene una posición crítica con respecto a los logros de Morena en el ámbito estatal. Ve a una fracción morenista en el Congreso local –de la que hasta hace unas semanas formó parte y pidió licencia para buscar la presidencia del partido– extraviada y con miedo de entrarle a la verdadera agenda de izquierda, ve a los alcaldes morenistas de Guerrero reproduciendo los mismos esquemas de las autoridades municipales anteriores, porque no se prepararon para gobernar.

En el gobierno estatal también ve una situación complicada porque una parte de los funcionarios del gabinete que acompañan a la gobernadora Evelyn Salgado Pineda carecen de identidad y sentido de pertenencia a lo que representa Morena en lo político y social.

¿Cómo impedir que Morena se convierta en partido de Estado?

Yo quiero centrarme en la formación política de las bases para fomentar una cultura de la democracia y las bases hagan valer las leyes. Si nosotros fortalecemos la formación política de las bases vamos a tener militantes y ciudadanos conscientes que le apuesten a la cultura de las consultas, de los plebiscitos, sin importar cuál es el gobierno que se somete a estos referéndums. Por ejemplo, en la elección interna del 30 de julio de Morena (se refiere a la elección de consejeros), salieron a relucir viajas prácticas, viejas mañas del sistema y si los ciudadanos y la militancia fuera consciente y conocedora de los principios básicos de este partido hubieran pedido la revocación de mandato de varios alcaldes que metieron la mano, pero como no hay esa formación política de la ciudadanía y de la militancia hay posibilidades de que los gobiernos de todos los niveles puedan meterle la mano a los partidos, en este caso, a Morena.  

¿Cuál es el aspecto más débil de la militancia de este partido?

El 80 o 90 por ciento de los militantes no conocen los documentos básicos del partido, no saben cómo deben llevarse a los procesos internos, como la elección de consejeros, este desconocimiento de su militancia sobre sus documentos, nos convierte en un partido político manipulado desde el poder.

¿Hace una semana fue elegido un nuevo comité estatal y algunas carteras recayeron en personajes no tan aceptados por esa base militante, se puede conseguir esta meta así como quedó integrado este comité?

Yo creo que sí hay posibilidades, quedaron en este comité estatal compañeros con una trayectoria dentro del movimiento social, como por ejemplo, Abel Bruno (ex alcalde de Malinaltepec y quien quedó en la Secretaría de Asuntos Indígenas) y Jonathan Márquez (Secretaría de Organización).

¿Cuáles son los principales obstáculos para tener un partido lejos del estigma de partido de Estado una vez que se ha llegado al poder?

El principal obstáculo es el arribismo, el oportunismo de ciertos liderazgos políticos, con formación del viejo régimen, quienes, dentro, repiten las mismas prácticas. El reto es que la gente de base pelee estar en la dirigencia para cerrarle el paso a esos liderazgos arribistas, para eso me voy a apoyar en las bases. Me he puesto una fecha próxima para lograr que por lo menos en cada sección electoral tengamos un comité de por lo menos 20 personas, las que serán capacitadas y formadas políticamente para que a la hora de que se vayan a disputar las dirigencias municipales sean estos comités los que tomen la mejor decisión y de ahí salgan los futuros dirigentes.

¿Cuáles consideras que han sido los errores del partido de tipo organizativo que hay que evitar?

Alejarse de su militancia, abandonar el asambleísmo, tomar decisiones de cúpula, abandonar lo que somos, pues. El error más garrafal de Morena fue desaparecer los comités municipales del partido, ahí se perdió la identidad desde abajo porque el primer contacto con el militante es el comité municipal.

¿Cuál fue el error político que se cometió y que de ahora en adelante se tendría que evitar?

El principal error de este tipo fue atraer candidaturas externas sin importar mucho el pasado político de los candidatos; eso hizo que la gente votara por la identificación de un proyecto de identidad nacional pero no por un proyecto de identidad local. Ese error se profundizó y se perdió esa identidad distrital y municipal, tenemos diputados locales y presidentes municipales que no conocen el movimiento, que no atienden los postulados del partido y que no hacen caso ni atienden a la militancia.

¿Faltan dos años para la próxima elección de autoridades y representantes locales en Guerrero, tiene Morena tiempo para reencauzar sus candidaturas?

Para la selección de candidatos en 2024 tenemos que echar a andar el programa que contempla el instituto de formación política: que los candidatos pasen el filtro de la formación dentro del partido, que acrediten cuando menos haber cursado el plan de formación del Instituto. Tengo claro que Morena contempla el 40 por ciento de candidatos externos, eso no se puede evitar, pero si podemos evitar que la mayoría de candidatos sean gente externa y, para esas candidaturas, también vamos a buscar un filtro, hay muchos ejemplos de candidatos que renuncian el día anterior a su militancia y amanecen como candidatos de otro partido, eso no ya no nos puede pasar, dejarlo bien puntual, tienen que tener una trayectoria mínima, como lo hicimos con los consejeros, los consejeros que se eligieron en julio pasado, de acuerdo con la convocatoria, por lo menos no debían haber sido candidatos de otro partido en 2021.

González Varona formó parte de la 63 Legislatura local, en donde solicitó licencia para contender por la dirigencia de su partido. Formó parte de una fracción cuestionada porque varios diputados se reeligieron, a pesar de que uno de los principios de Morena es la no reelección. Entre estos casos, se puede mencionar el de Alfredo Sánchez Esquivel, quien fue el coordinador de Morena y líder de la Junta de Coordinación Política (Jucopo), recientemente relevado en ese cargo. Sánchez Esquivel, además, fue criticado porque para volver a ocupar un cargo en el Congreso local, usurpó un espacio destinado a la representación de los pueblos originarios.

González Varona habla en esta entrevista del oportunismo de ciertos liderazgos, como lo que más daño ha hecho a este partido. Para llegar a la dirigencia se alió con estos liderazgos, como el que representa la misma gobernadora y su padre Félix Salgado Macedonio, y el de los Mora Eguiluz, en la región de Tierra Caliente, una de ellas, por cierto, Celeste Mora Eguiluz, lo acompañará como secretaria de Formación Política, una de las tareas cruciales para el nuevo dirigente.

¿Cómo está Morena en el Congreso local en sus números y en la calidad de su trabajo legislativo?

En el Congreso, de 28 curules que debíamos haber ganado, hablando de una hegemonía sólo tenemos 15 de mayoría y siete son de representación proporcional. Veo en el Congreso a un Morena endeble en lo local porque hubo distanciamiento de la base con el partido. Cómo te explicas que ganas en lo federal y no ganas en lo local. En la tarea legislativa, la fracción anda extraviada, lejos de su plan de acción, con miedo de entrarle a la verdadera agenda de izquierda, porque tiene diputados que, en su mayoría, no surgen del movimiento y también depende mucho de la dirigencia al interior de la fracción, de donde venga, porque lo que se ve es que le apuestan a las mismas prácticas del régimen pasado para conquistar al electorado.(Esta entrevista se realizó antes del cambio en la coordinación de la bancada) Los diputados están más preocupados en tener presencia en el territorio y llevar paliativos a sus representados, que en llevarles una agenda legislativa, una propuesta de reformas para mejorar sus condiciones de vida, o simplemente que escuchar al pueblo, cuáles son las propuestas de la gente que vive en los lugares que representan. Como diputados no estamos invitando al pueblo a la participación, estamos reproduciendo las prácticas, se está en lo mismo repartiendo dádivas, despensas, duplicando funciones de presidencias municipales, dando la silla de ruedas, la despensa, quien tiene que hacer eso es el DIF, quien inaugura una calle pues el director de obras, no un diputado, pero sale a colación también la falta de formación política de los ciudadanos, quienes siguen exigiendo que se continúe con estas prácticas y los diputados no tienen interés en decirle a los ciudadanos mira mi función es esta: crear, modificar o derogar leyes.

¿Qué pasa en las presidencias municipales, en números y en la forma del gobierno?

En las presidencias municipales tenemos una presencia muy débil, sólo ganamos 15, de 81, completamos 18, pero con aliados. En el quehacer de gobierno lamentablemente quienes llegaron no se prepararon para ser gobierno. Somos políticos y conquistamos pero quien antes de ser candidato se echó un diplomado en cuenta pública y en presupuesto, tienes que conocer de presupuesto, sus fondos y la aplicación de los mismos para hacer una propuesta diferente en el gasto. Llegaron y no sabían ni cuanto personal tenía su ayuntamiento, o cuántos fondos. ¿Qué hicieron? Agarraron al asesor que acaba de dejar al alcalde que salió. ¿Qué pasó ahí? Pues a reproducir lo mismo. Lamento decirlo pero hay alcaldes de Morena que no le cambiaron un solo artículo a la ley de ingresos de la administración saliente. Nomás le cambiaron el nombre del alcalde. No tienen, pues, preparación.

A nivel nacional hay presidencias municipales que sí representaron bien los ideales del movimiento, por ejemplo, Tecaman, Estado de México y, Valladolid, en Yucatán. Se trató de gobierno en donde la gente decidió cómo gastarse su presupuesto.

¿Qué pasa a nivel estatal?

A nivel estatal sí hay una identidad de la gobernadora con el movimiento. La gobernadora tiene bien clara la identidad del movimiento y lo que quiere el presidente Andrés Manuel López Obrador, pero no es suficiente que sólo la cabeza del Ejecutivo tenga esa identidad, porque en su gabinete no cuenta con suficiente servidor público con el mismo sentido de pertenencia. Tiene 15 secretarios y algunos están repitiendo y no creo que tenga ese sentido de identidad, pero si veo a la gobernadora identificada con Morena.

¿Cómo puede incidir la dirigencia de Morena en una situación que pega mucho a este gobierno y que probablemente tenga un costo político en las próximas elecciones y tiene que ver con la presencia del senador Félix Salgado en el gobierno de su hija y la opinión de que la toma de decisiones no recae en la gobernadora?

Ahí Morena no tenía que meterse, es un tema familiar…

Es público, porque se trata de un tema del poder público estatal…

Es muy complicado opinar, es una decisión personal. En un sentido autocritico y ético diría que no es malo tener acompañamiento de su familia pero que no es sano que se tome el papel de gobernante cuando no eres tú el gobernante, pero queda confinado a un tema personal. El partido no le puede decir que no se meta su familia. Es un tema muy complejo.

La llegada de González Varona a la dirigencia estatal de Morena se concretó por una alianza entre Los Salgado, encabezada por el senador Félix Salgado Macedonio y su hija la gobernadora Evelyn Salgado Pineda, nuevos en este partido, y los nuñistas, el grupo del que procede el ahora líder estatal, encabezado por César Núñez, militantes desde el origen de Morena.

Como integrante de la 63 Legislatura, González Varona también fue cuestionado ya que el espacio que ocupó pertenecía a las poblaciones LGBT+, quienes consideraron que era una usurpación, desde ahí, su nombramiento como dirigente estatal de Morena también tiene una mancha.

¿Era este un espacio de la comunidad LGBT+, eres integrante de la comunidad LGBT o porqué lo tomaste?

Hubo una mala fe de la dirigencia de Morena y yo tuve que tomar una decisión. Este espacio que finalmente yo ocupé lo querían dar a un integrante que sí era de la comunidad LGBT pero que venía del PRI y Nueva Alianza. Era de nuevo lo mismo, otro espacio puesto en manos de gente que no tiene identidad y sentido de pertenencia hacia el partido, que no iba a representar en el Congreso los principios de Morena y pues era alguien que tampoco venía del trabajo que hemos hecho las bases, tenía la opción de dejar pasar, como otras veces, como le hemos hecho la militancia, de que sean otros los que ocupen los espacios y dije no, nos ha costado y yo no podía permitir que otra vez nos volviera a pasar. Dije que hubo mala fe de la dirigencia porque había dos espacios: el de jóvenes y el de la comunidad LGBT, pero el de jóvenes ya tenían un perfil y yo tenía sólo esta posibilidad en el perfil de la población LGBT, tomé el riesgo y lo asumí. A la distancia creo que el daño por tener a alguien en el Congreso que no tuviera que ver nada con el espíritu de Morena fue menor al daño del cuestionamiento de porque tomé ese espacio, porque además me comprometí con la comunidad a sacar leyes y, esas, ahí quedan.  

 

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No queremos las migajas que nos quiere dar el gobierno: Madres y padres de los 43 

Texto: José Miguel Sánchez

Fotografía: Óscar Guerrero 

Chilpancingo

 

Madres y padres de los 43 normalistas desaparecidos de Ayotzinapa exigieron al presidente Andrés Manuel López Obrador acceso real a la verdad y castigo a los responsables de la desaparición de sus hijos.

En un mitin en la Autopista del Sol, las madres y padres de los 43 estudiantes desaparecidos exigieron al gobierno encabezado por López Obrador dar a conocer la verdad de los hechos ocurridos la noche del 26 de septiembre del 2014 en Iguala.

«Que no piense el presidente que con su informe ya cumplió, nosotros queremos la verdad y hasta que no haya pruebas de que fueron asesinados yo seguiré exigiendo que me regresen a mi hijo con vida», mencionó María Martínez Zeferino, madre de Miguel Ángel Hernández Martínez.

Durante su participación exigió que se cumplan las 80 órdenes de aprehensión que hay contra elementos de seguridad y administrativos por sus implicaciones en el caso Ayotzinapa.

Además dijo que López Obrador solo los ignora porque, «en las reuniones y encuentros nos dice que sí a todo pero después se va y nos da la espalda».

Al mitin asistieron estudiantes de la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos, de Ayotzinapa, y de distintas normales del país y organizaciones sociales.

Por su parte, Cristina Bautista Salvador, madre de Benjamín Ascencio Bautista, pidió cárcel para el ex gobernador Ángel Aguirre Rivero y lo catálogo del principal culpable de la desaparición de los 43 normalistas.

«Ángel Aguirre los mandó asesinar y a desaparecer, el era el gobernador y supo todo lo que pasó y debe ser castigado».

«No queremos las migajas que nos quiere dar el gobierno, nos quieren engañar con la detención de Murillo Karam pero hay más de 80 órdenes de aprehensión que tienen que ejecutarse», mencionó Cristina Bautista.

Además del acto político realizaron una misa y una ofrenda floral en el punto conocido como Parador del Marqués, donde el 12 de diciembre del 2011, los estudiantes Gabriel Echeverría de Jesus y Alexis Herrera Pino fueron asesinados por elementos de seguridad durante un desalojo después de que los normalistas bloquearon el paso vehícular para exigir plazas y presupuesto para la Normal.

Con el acto de este medio día, las madres y padres de los 43 comienzan una jornada de movilización rumbo al octavo aniversario de la desaparición de los estudiantes de Ayotzinapa en Iguala en 2014.

Durante la protesta, los manifestantes bloquearon los cuatro carriles de la Autopista del Sol por una hora.

«No tenemos la necesidad de estar aquí bloqueando y causando molestia a la ciudadanía, pero no me puedo ir a mi casa hasta saber donde está mi hijo».

«No me van a decir que mi hijo murió con unos huesitos de cinco centímetros, quiero pruebas de verdad y científicas para creer que fue asesinado», dijo María Martínez.

Después del mitin de dos horas aproximadamente, los manifestantes entonaron el Himno Venceremos y realizaron el pase de lista de los 43 normalistas desaparecidos.

A las 2:30 de la tarde, la circulación en la Autopista del Sol se restableció.

 

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Amotlazolli, un espacio para reciclar los residuos de los capitalinos

Texto y fotografía: Itzel Urieta

Chilpancingo

 

Crecer en una ciudad con problema de residuos de basura hizo que desde pequeño Moisés Emmanuel Manzanares Manzanares se planteara hacer algo en beneficio del medio ambiente.

Moisés recuerda que, en su infancia, buscaban con su papá un lugar donde tirar la basura, ya que no pasaban camiones recolectores, e iban al tiradero de la colonia La Cinca.

Se preguntaba qué podía hacer él por tratar de aminorar este problema y decidió estudiar ingeniera ambiental. Moisés es egresado del Instituto Politécnico Nacional (IPN).

La problemática sobre la basura y los residuos siempre estuvo presente en Moisés, por eso decidió que después de culminar su carrera universitaria regresaría a su ciudad con el objetivo de hacer algo con los residuos. Cumplió. Por eso existe Amotlazolli.

Amo significa no en náhuatl y tlazolli es basura. Al unir estas palabras se forma la frase: No basura o No es basura. “Buscábamos un nombre que fuera parte de nuestra identidad y por eso nos decidimos por un nombre nahuatl”.

Desde hace un año, Moisés y su hermana crearon Amotlazolli, una casa de reciclaje ubicada en la calle Nicolás Bravo número 8, en el centro de Chilpancingo.

Decidieron ubicarse en el centro para que más personas los conozcan, tengan la facilidad y la cercanía de llevar sus residuos.

“Muchas veces las personas buscan lugares donde llevar sus residuos y hay lugares a los que es muy difícil llegar por eso decidimos que fuera un lugar céntrico”. Ahí reciben los residuos de martes a sábado de 11 de la mañana a seis de la tarde.

El objetivo de Amotlazolli es recuperar la mayor cantidad de residuos que las personas acumulan en sus espacios para darles otro uso. Reciben materiales como papel, cartón y tetra pack, plásticos, pet, vidrio de grado alimenticio, es decir, vidrio que tenga contacto con alimentos y vidrio plano. De metales reciben latas de chile, de conserva, de atún y de aluminio.

Amotlazolli revende algunos materiales como el periódico y el cartón. El tetra pack y el vidrio los mandan a reciclar a Ciudad de México, ya que en el estado no hay casas de reciclaje con la infraestructura necesaria para recibir estos materiales.

Las personas pueden llevar cualquiera de esos residuos por donación, por trueque o para vender.

En Amotlazolli también reciben ropa, tortillas, aceite de cocina, peluches y muebles. Esto es para realizar los trueques.

“Si alguna persona trae lo equivalente a 20 pesos le podemos dar dos libros, dos despensas o una playera”, comenta Moisés.

Con el trueque evitan tres impactos ambientales que son: en vez de tirar lo que ya juntaste ya no haces un impacto ambiental, al recibir un libro de segunda mano ese libro no fue tirado y otro impacto ambiental es que no se cortó un árbol para producir ese libro.

Aunque mandan a reciclar algunos materiales fuera del estado, en Amotlazolli tratan de que todo se recicle y se venda en Chilpancingo.

Amotlazolli también tiene contacto con emprendedores locales que se dedican a vender productos para disminuir el impacto ambiental, en Amotlazolli les hacen publicidad y los venden.

Dificultades

Una de las dificultades a las que se enfrentan es la falta de educación ambiental que existe en lo habitantes de la capital.

Hacer las cosas en pro del medio ambiente también es difícil. Hay personas que llegan con sus materiales y buscan una remuneración económica, se olvidan de hacerlo por disminuir el impacto ambiental.

La falta de difusión es otra dificultad. Amotlazolli tiene redes sociales, participan en algunas exposiciones sobre el medio ambiente y hacen difusión en otros medios de comunicación como radio, pero aún hay personas que no los conocen.

A un año de Amotlazolli, Moisés considera que la aceptación de las personas es un poco lenta.

Amotlazolli a futuro

Moisés quiere que Amotlazolli crezca, que sea sustentable. “Hoy en día seguimos con la inversión, rentando el local con los trabajadores”, comenta.

Quieren hacer recolecciones en escuelas y negocios porque se los han pedido, pero por la falta de personal y un vehículo adecuado no es posible.

Planean tener una mayor difusión para llegar al diez por ciento de la población de Chilpancingo y que su proyecto sea rentable.

Para Moisés este proyecto implica mucho sacrificio. Espera que en un futuro Amotlazolli se convierta en un banco de materiales. “Tener estantes de objetos que se puedan reutilizar y que la gente vaya a intercambiar, a hacer trueque, a comprar objetos de segunda mano que se puedan reutilizar”.

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En agosto 35 denuncias por desaparición de personas

Texto: Beatriz García

Fotografía: Oscar Guerrero

Chilpancingo

 

En agosto, la escalada de desaparecidos en Guerrero continuó como en los últimos meses.

La Fiscalía General del Estado (FGE) recibió 35 denuncias de desaparición, casos por las que se emitieron alertas Alba y Amber, para mujeres mayores de edad y niñas y niños menores de 18 años.

De las 35 denuncias que familiares interpusieron durante agosto de este 2022 para pedir la localización de sus seres queridos, hubo alertas Violeta, un protocolo empleado recientemente dirigido para la desaparición de mujeres que se activa con una denuncia a través del número de emergencias 911. De las que se activaron 16 durante este mes que está por cerrar: 16 mujeres desaparecidas, de las cuales 13 aparecieron, sin que las autoridades informaran en qué condición.

Familiares de ocho menores de edad, de igual manera, interpusieron denuncia por igual número de desaparecidos, de los cuales cinco fueron localizados.

Además se activaron dos Alerta Alba, es decir dos familias interpusieron denuncia por la desaparición de dos mujeres mayores de edad y por otros ocho hombres mayores de edad, por quienes las FGE activó las fichas Has visto a; dos de éstos aparecieron, tampoco difundieron en qué condiciones.

Agosto del 2022 rebasó por dos el número de desaparecidos en relación al agosto de un año anterior, que tuvo un registro de 32 desaparecidos. Pero agosto del 2021 registró esa cifra con desaparecidos por los que sus familiares presentaron denuncias formales y denuncias que solo se hicieron vía redes sociales.

Entonces, es probable que agosto de este año la cifra sea mayor a 35, si se contemplaran los desaparecidos por los que sus familiares pidieron ayuda para su localización vía redes sociales.

En menos de 20 días, durante agosto, desaparecen un menor y una menor en Chilapa

El 14 de agosto, familiares de María de Jesús Antonio Rodríguez, de 16 años, supieron por última vez de su familiar.
Los familiares supieron que ese domingo estuvo en el zócalo de la cabecera municipal, de acuerdo con información que publicaron vía Facebook y la ficha Alerta Amber que se emitió después de que interpusieron su denuncia ante el Ministerio Público.

No se sabe qué ropa o zapatos portaba el día que desapareció, pero los familiares informaron a las autoridades que la menor es delgada, tiene el cabello negro lacio, cejas semipobladas, ojos grandes y labios delgados. Además tiene un tatuaje de corazón en la mano izquierda, otro más de un rosario en el tobillo derecho y un lunar en el cuello.
María de Jesús sigue desaparecida.

Jesús Manuel García, de 17 años, desapareció 22 días después que María de Jesús, también en la cabecera municipal de Chilapa. Sus familiares también interpusieron una denuncia ante el Ministerio Público, además pidieron ayuda a la población mediante Facebook.

El menor es estudiante del Colegio Nacional de Educación Profesional Técnica (Conalep) de Chilapa.

El 26 de agosto, la última comunicación que tuvo con sus familiares fue a las ocho de la noche y dijo que ya iba para su casa, pero nunca llegó. Sigue desaparecido.

Jesús Manuel como señas particulares tiene una cicatriz en la mejilla derecha y tiene brakets. Es delgado, su cabello es negro lacio, cejas pobladas, nariz grande y labios gruesos.

Julio cerró con 22 desaparecidos

Un mes antes, en julio, de acuerdo con el recuento mensual que hace este medio mediante los reportes de familiares de desaparecidos en denuncias formales, en medios de comunicación y en redes sociales, el mes cerró con 22 desaparecidos.
En julio del 2021 este medio registró 50 desaparecidos, que cuentan con denuncias formales y otros con denuncias vía redes sociales, es decir, 28 desaparecidos más que este 2022.

El panorama de este año sigue igual para cientos de familias en el estado, situación que los lleva a buscar sus propios mecanismos de búsqueda y justicia.

El 25 y 26 de julio pasado en Chilpancingo, por ejemplo, en el Centro Cultural Zanate Azul se reunieron integrantes del Colectivo de Familiares de Personas Desaparecidas María Herrera y del Colectivo Familiares en Búsqueda Lupita Rodríguez Narciso, quienes participaron en la Caravana Nacional Narrativas y Memorias de la Desaparición en México.

Esta actividad la realizó el Colectivo de Puebla Técnicas Rudas, en articulación con Amapola. Periodismo transgresor.

De los desaparecidos de julio, sólo localizaron a ocho

De los 22 desaparecidos documentados por este medio, 14 están sin ser localizados; ocho fueron localizados según las fichas emitidas por la FGE, sin que difundieran sus condiciones al momento de la localización.

En julio, en comparación con las denuncias formales de agosto, fueron menos desaparecidos entre denuncias formales y por redes sociales, pero también fueron menos los localizados.

En una desglose de los datos que Amapola. Periodismo transgresor registró sobre las y los desaparecidos de julio, el panorama queda así: el mayor número de reportes de desaparecidos se dio mediante la línea telefónica Locatel, por la que se emitieron nueve fichas de seis mujeres y tres hombres de entre cuatro y 80 años, de ellos, seis fueron localizados.

En la FGE, familiares de cinco hombres mayores de edad interpusieron una denuncia formal, por los que se activó la ficha Has visto a, los desaparecidos tienen entre 18 y 45 años. Todos siguen sin ser localizados.

En julio cuatro menores de edad desaparecieron en Guerrero y sus familiares interpusieron una denuncia formal que activó cuatro fichas por su desaparición y que circularon principalmente en redes sociales. Dos de ellas siguen desaparecidas.

Dos mujeres más, pero mayores de edad, también desaparecieron en julio; por ambas hay una denuncia formal ante las autoridades ministeriales y circulan sus fichas de la Alerta Alba. Ambas siguen sin ser localizadas.

Por una mujer desaparecida junto con su hijo se activó la alerta Violeta. Se trata de Liliana López de la Cruz, de 23 años, quien desapareció el pasado 31 de julio en Ometepec, junto a su hijo Fabián Victoriano López, de dos años. Ninguno ha sido localizado.

La Alerta Violeta es un protocolo estatal que fue activado el 18 de julio día que lo presentaron autoridades locales.

Así quedaron las cifras de desaparición en junio.

En junio, en el puerto, las manifestaciones y bloqueos fueron constantes para exigir búsquedas de desaparecidos.

Luego de la desaparición en mayo de Yoselín Patricio Vendrel, de 16 años, sus familiares bloquearon la Autopista del Sol para presionar a las autoridades. La joven fue localizada con vida.

Mayo, de acuerdo con el recuento de este medio, cerró con 56 víctimas de desaparición entre hombres y mujeres adultos y menores de edad.

En junio dos veces se replicaron los bloqueos. El 5 de junio, familiares de Andrés Ayala Silva, quien también tiene el apodo de Sexy Lola dentro de la lucha libre, bloquearon el bulevar Vicente Guerrero, después de que desapareció un día antes cerca de las cuatro de la tarde, después de salir de su trabajo como mesero en un restaurante de la Isla Roqueta, de acuerdo con lo documentado en los medios.

Ese mismo día hubo otro bloqueo en la avenida Escénica de familiares y amigos de Clemente Mejía Ávila, de 75 años, quien desapareció el 31 de mayo de este año.

El adulto mayor desapareció después de salir de su casa en Cumbres de Llano Largo, en el puerto, rumbo a sus labores de campo. No hay indicios de su paradero.

Familiares de desaparecidos consideraron que sólo con la presión social las autoridades gubernamentales responden.

 

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El Calehual, la galería urbana que concentra a Guerrero sin salir de Chilpancingo

El mezcal, las máscaras y la buena charla son la personalidad de este espacio 


Texto: Margena de la O

Fotografía: Oscar Guerrero 

Chilpancingo

 

José Luis Correa Catalán llena dos botellas de mezcal, una natural y otra con un preparado de cajel, al fotógrafo Pedro Agüayo, quien visita por primera vez El Calehual.

Él y una mujer que lo acompaña recorren el primer nivel de la casa del anfitrión, un espacio con 450 máscaras de diferentes puntos de las siete regiones del estado, y decenas de litros de mezcal de Axaxacualco (Eduardo Neri) y Apango (Mártir de Cuilapan), dos elementos simbólicos de Guerrero, los que, a la vez, configuran la historia del linaje de los Correa.

Una vez servidos los mezcales, Correa explica las diferencias entre las máscaras de los tecuanes, según la región del estado en que fueron elaboradas. Después intercambian comentarios del uso ritual de la máscara, en particular de Acatlán, Chilapa, y de Zitlala, dos lugares nahuas de la Montaña baja de Guerrero donde la ritualidad es muy importante. Lo hacen mientras recorren el lugar.

El Calehual es una habitación con paredes cubiertas por el casi medio millar de máscaras de todos los tamaños, sin contar las miniaturas que cubren los arcos de unas de las divisiones, y algunas antigüedades. Ante eso, es casi imposible no engancharse y preguntar, y preguntar, y preguntar.

La mujer comentó al principio que sería una visita rápida, la que se alargó para escuchar atentos a Correa. Les dijo, por ejemplo, que algunas máscaras son decorativas u ornamentales, como las que elaboran los artesanos en San Francisco Ozomatlán, Huitzuco y de Ayahualulco, Chilapa, “la nueva tendencia de la máscara en Guerrero a partir de los setentas” que nunca perdió su valor artesanal.

También les compartió sobre la importancia de los saberes y las técnicas empleadas en los tres grupos en que divide su colección: las auténticas asociadas a una danza tradicional, las réplicas que mantiene para fines de archivo, y las decorativas que también tienen alguna asociación con las danzas y ritualidades, con las adecuaciones de las nuevas generaciones de mascareros y sus contextos.

Cuando los visitantes se despiden –asegurándose de llevar las dos botellas de mezcal que compraron–, anticipan a Correa que volverán, porque a El Calehual siempre se regresa. Para construir este texto, por ejemplo, se visitó el lugar más de un par de veces, la primera para conocerlo, las siguientes sólo por gusto.

Pedro Agüayo expuso, como argumento para una siguiente visita, su deseo por aprender más sobre las máscaras y las danzas de Guerrero.

Un dato que se conoce al visitar El Calehual es que la máscara de diablo colgada cerca de la ventana, desde donde se ve la calle 18 de marzo, es de las primeras que obtuvo Correa para su colección. Se trata de un diablo hecho por los artesanos de San Francisco Ozomatlán, una comunidad nahua ubicada a orilla del río Mezcala, considerada como el lugar del país donde se producen más máscaras de madera, de acuerdo con lo que han documentado algunos medios de comunicación.  

O que la máscara más antigua en la colección es un diablo de un pueblo de  Teloloapan, hecha en los años veinte.

Es probable que se asombre después de saber que en 2020, después de tres años de buscarlo en San Martín, Quechultenango, Correa logró que don Cuco Gudiño, uno de los dos últimos mascareros sanadores –que fungen como una especie de chamán en sus comunidades– de los que sabe sobreviven en el estado, le traspasara una colección de siete máscaras originales de la generación de danzantes de los años cincuentas. Son máscaras que corresponden a los danzantes originales de esa época, una de ellas es la de un hombre apellidado Bello, la gente lo reconoció porque la máscara tenía los ojos muy juntos, como él.

 La visita de la pareja ocurrió la tarde del 29 junio pasado, pero así suelen ser todas las visitas a El Calehual, que el mismo Correa define como una galería urbana, donde confluyen una especie de simbiosis que superan la degustación y la contemplación, porque queda de manifiesto la manera en que otros saberes se expresan.

Además, compartió más adelante, después de atender a sus clientes, es fundamental entender las máscaras y las danzas como dos eslabones contiguos, y a las máscaras con el mezcal, como un eterno ritual de Guerrero.

Para que estos elementos tengan ese sentido, Correa juega un papel muy importante, de entrada, garantiza una amena charla, por todo su bagaje intelectual y artístico, y todo su conocimiento sobre las máscaras, tema que ha abordado hasta en un plano académico. Su investigación de maestría lleva por título La vida social de las máscaras en Guerrero, 1970-1990.

Después, una degustación de un buen mezcal. En El Calehual ofrecen y sirven cuatro gamas de mezcal: el natural o blanco; los destilados, como el de borrego y el de pechuga; los macerados, como el amargo, el de damiana, el de hierbas, y por último, los licores que son hechos con frutas de la región. En total, unos 150 tipos de mezcales.

El elemento incorporado más reciente al mezcal, las máscaras y la charla en El Calehual, son los quesos de prensa que la familia de Correa trae de Chichihualco y Tlacotepec para ofrecerlo en venta; siempre hay prueba. Este complemento es otra ala de su historia familiar, porque está conectado a la Sierra de la zona Centro, donde se mantiene parte de la familia de su madre, Nohemí Catalán García.

Una mezcalería convertida en galería

La historia de El Calehual comenzó hace varias décadas; sólo en su espacio actual lleva 20 años. La abuela paterna inició con la venta de mezcal en la casa familiar, un poco desde la clandestinidad, porque en Chilpancingo se consideraba que era una bebida para peones, cuenta Correa. 

Por esa razón, con el paso de los años, vendían el mezcal a la usanza de las más antiguas pozolerías de Chilpancingo, fundadas por las familias tradicionales de la ciudad, quienes adaptaban una parte de sus casas para el negocio y compartían parte de su intimidad con los clientes.

Además de que hace años el mezcal de Guerrero enfrentó la estigmatización de que no era bueno y la familia de Correa, a través del El Calehual, se sumó a la tarea de cambiar esa idea. “Nos tuvimos que volver anfitriones para explicarles qué era el mezcal, qué era lo que se estaban tomado”, comenta.

Ahora, con un espacio propio, pero dentro del perímetro familiar, ofrece a sus visitantes y clientes la posibilidad de conocer diferentes lugares de Guerrero sin salir de Chilpancingo, de reconocerse a través del mezcal y las máscaras, convirtiéndose a la vez en un recinto que responde a “contextos, memorias, ritualidades” del estado.

Está en el primer nivel de una estructura modificada, con frente tanto a la avenida Ignacio Ramírez como a la calle 18 de marzo, en el centro de la ciudad.

Correa es quien está al frente del proyecto en la actualidad, pero sus padres, José Luis Correa Rivera y Nohemí Catalán García, también tienen el crédito del arranque y de que se mantenga, porque tienen una conexión familiar con el mezcal. El 13 de julio pasado, en su perfil personal de Facebook, Correa publicó una fotografía de su padre en el esplendor de El Calehual, con el siguiente pie de foto: “La mano detrás de El Calehual. Mi alquimista favorito”.

Aquí algunos datos de la tradición mezcalera de la familia de Correa. De lado de su padre solían tener mezcal en casa para elaborar remedios, amargos o licores, por la tradición que les traspasaron sus bisabuelos de Tixtla y Mochitlán. De ahí mismo proviene el hábito de elaborar licores con almíbar, propio de las frutas tradicionales, como el cajel, un cítrico ya complicado de conseguir en Guerrero. Su abuela, cuenta Correa, solía preparar antes esos licores con agua ardiente.

En La Reforma, un pueblo de Heliodoro Castillo, su bisabuelo y su abuelo materno producían mezcal para intercambiarlo en Chichihualco, cabecera de Leonardo Bravo, por insumos para alimentar a su familia.

El nombre de la galería está asociado al maguey, planta con la que se produce el mezcal. El calehual es el quiote que crece en medio de la planta cuando ya es veterana y puede alcanzar varios metros de altura; cuando ese tallo florece anuncia la muerte del agave, según se lee en una ficha sobre agroalimentación difundida por el gobierno federal.

Entre los mezcaleros de Guerrero se supo que en los plantíos, al calehual lo dejan crecer sólo entre algunas plantas para garantizar la reproducción silvestre del maguey. Para abastecer la demanda de El Calehual, Correa y su familia mantiene relación con productores de Axaxacualco y Apango, sus principales proveedores.

En El Calehual prevalece la idea inicial (y quizá ese es el motivo de que se mantenga) de ofrecer una buena bebida y un espacio íntimo de diálogo que inicia sobre las tradiciones y costumbres de un pueblo y puede concluir en un debate sobre temas políticos o sociales.

El lugar es recomendado de boca en boca por los clientes que, al salir de ahí, se convierten en amigos. Para llegar ahí hay que conocer a Correa, a su familia o a sus amigos.

Quizá esa es la razón por la que Correa le da todo el crédito a ellos de la apariencia y el alcance actual de El Calehual. La mayoría forman parte de los círculos en los que se desenvuelve: es historiador, artista plástico y un joven interesado en los sucesos sociales y políticos de Guerrero.

“Los clientes fueron nutriendo el lugar, donando (máscaras y antigüedades), y de ahí me di cuenta que había una posibilidad de hablar del estado, aventurándose a Guerrero a partir de las cosas”.

Los primeros en donarle máscaras fueron Teresa Leyva, quien le llevó 20, y Ricardo Klimek, quien le donó otro número importante; ambos son habitantes conocidos de la ciudad. Otras piezas, él mismo las adquirió o intercambió, al principio por lo estético, después por un interés de estudio.

El intercambio de máscaras sigue haciéndolo con conocidos o curiosos, que después se convierten en aliados porque los mueve el mismo interés de saber más de las máscaras y las danzas de Guerrero.

El 18 de julio pasado, lo dejó asentado en sus redes sociales, hizo un intercambio de máscaras con César Aparicio, un joven originario del barrio de San Antonio de Chilpancingo, quien, según escribió en un posteo, tiene una colección de máscaras específica de danzas de este municipio, como la de Los siete vicios: “Un Abraján por otro Abraján. César me pasó una Diablita tradicional elaborada por don Ernesto Abraján y yo le pasé un diablo, también de don Ernesto Abraján”.

El mezcal y las máscaras, un sincretismo de la ritualidad en Guerrero

Aun cuando Guerrero está en la lista del puñado de estados con denominación de origen del mezcal, lo que les concede al estado supuestos beneficios de desarrollo económico, el mezcal está asociado a un asunto más profundo: la ritualidad de los pueblos que tienen sus maneras particulares de vincularse con el entorno.

Las máscaras también son evidencia de ciertas maneras de interpretación del ambiente, y “tienen también mucho que ver con el mezcal, porque en las fiestas patronales de Guerrero el mezcal está junto con pegado, es parte de la festividad, de la ritualidad. Es una manera de ponerle un lugar donde también hay una eterna ofrenda de las máscaras”, comenta Correa sobre estos elementos vinculados a la manera en que se organizan ciertas comunidades.

Por ejemplo, las máscaras lo llevaron a conocer un mundo menos evidente, que congrega una amalgama de discursos de las comunidades. Son piezas que la misma comunidad crea como depósito de su memoria o como testigas de momentos o procesos históricos importantes, como los étnicos o de conflictos raciales en Guerrero. “Entonces, las máscaras resultan ser también el mejor testimonio de un estado que tiene una gran política de olvido sobre sus raíces”.

Para Correa, las máscaras configuran una vía que permite romper “los bronces” o las versiones institucionales que todo folcloriza y ofrece únicas versiones.

“¡No! Las máscaras hablan de cuestiones mucho más complicadas, inclusive contradictorias, acerca de lo que creemos que es la patria o el territorio”.

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Con protestas para exigir justicia, colectivos conmemoran el Día Internacional del Desaparecido

Texto: José Miguel Sánchez

Fotografía: Oscar Guerrero

Chilpancingo

 

El Colectivo de Personas Desaparecidas Lupita Rodríguez Narciso, un grupo de madres y padres de los 43 normalistas de Ayotzinapa, junto con estudiantes, protestaron en la Fiscalía General del Estado (FGE) para exigir justicia y atención a los casos de sus familiares.

Durante la protesta, afuera de la FGE, salió la fiscal del estado, Sandra Luz Valdovinos Salmerón, con ocho guardaespaldas a su alrededor, a buscar diálogo con los manifestantes.

Durante su salida, normalistas de Ayotzinapa gritaban consignas.

Valdovinos Salmerón se acercó a los estudiantes y acarició a uno de ellos en la cara, mientras decía, «quiero que sepas que estoy para apoyarte».

Los normalistas no respondieron a la fiscal y continuaron gritando consignas.

Los integrantes del Colectivo Lupita Rodríguez se negaron a dialogar con la fiscal porque lo consideraron una falta de respeto que en este día conmemorativo y en medio de una manifestación busque el diálogo.

«Por respeto a nuestro compañeros normalistas y a los padres y madres de los 43 y por respeto a nuestro dignidad no vamos a hablar con la fiscal, es su trabajo y tiene todo el tiempo del mundo para atendernos, porque solo cuando nos manifestamos y es un día conmemorativo se acerca a nosotros», mencionó Molina Rodríguez.

Al término de la manifestación, Valdovinos Salmerón comentó que trata de atender los problemas de la fiscalía, uno a la vez.

«No voy a resolver un problema de 10 años en ocho meses», mencionó la fiscal.

La manifestación se realizó en el marco del Día Internacional de la Desaparición Forzada

El contingente encabezado por el hijo de Lupita Rodríguez, David Molina Rodríguez, dijo que en la entidad hay un estimado de unos 5,000 desaparecidos.

El activista señaló que el colectivo optó por rechazar las invitaciones de las instituciones de gobierno, puesto que no se trata de celebrar el día.

Agregó que existe un distanciamiento con la FGE porque no hay apertura al diálogo con la fiscal ni sus funcionarios.

De 2018 a la fecha, el Colectivo halló 180 cadáveres, los cuales ya fueron entregados a sus familiares.

El colectivo se fundó el 23 de septiembre de 2016 y primero era encabezado por Guadalupe Rodríguez Narcizo, quien falleció en agosto del 2021.

Otra de las exigencias del Colectivo es que el Congreso local homologue y apruebe la Ley de Declaración de Ausencia, para que los familiares de desaparición tengas acceso a apoyos sociales y reconocimiento.

«Conmemoramos un día que no tendría que existir»

Durante un acto de conmemoración por el Día Internacional de las Víctimas de la Desaparición Forzada Ema Mora Liberato, presidenta de la asociación Familias de Acapulco en Búsqueda de sus Desaparecidos, dijo frente a autoridades que por irresponsabilidad del Estado es que existen personas desaparecidas.

«El Estado nos falló y nos vemos en la necesidad de conmemorar un día que no tendría que existir», mencionó Mora Liberato frente a la fiscal general del estado.

En el marco del día Internacional de las Víctimas de la Desaparición Forzada, la Fiscalía General del Estado (FGE), la Cruz Roja Mexicana, la Secretaría de Salud, y el Servicio Médico Forense (Semefo) realizaron una ofrenda floral en el Cementerio Estatal Forense.

Al acto asistieron como invitados integrantes de la asociación Familias de Acapulco en búsqueda de sus desaparecidos.

Durante su participación, Mora Liberato dijo que la construcción de un cementerio estatal es un avance para las familias de las víctimas pero que eso no resuelve el problema.

«Este cementerio no nos da una respuesta para evitar la desaparición de personas, necesitamos saber quiénes están ahí y que tengan una identidad», mencionó.

También le pidió a la fiscal del estado, Sandra Luz Valdovinos Salmerón, que sus funcionarios se apeguen a los protocolos y respeten el dolor de las víctimas.

«No se olviden que tienen un puesto derivado de una necesidad».

Mora Liberato explicó que muchas veces les entregan cadáveres incompletos y cuando son completos no todas las partes pertenecen a uno mismo.

Por lo que pidieron entregas de cadáveres dignas para las familias de las víctimas y que dejen de apilarlos en bolsas de basura sin algún registro.

«Sin algún protocolo ni tacto, en el Ministerio Público nos dicen que nuestro familiar ya está en Semefo y que vayamos por él, esas palabras nos laceran».

Exigió también los apoyos que por ley les deben otorgar como víctimas indirectas, ya que explicó que muchos familiares por las búsquedas se quedan sin empleo y quedan vulnerables.

Durante la participación, la fiscal general dijo que no puede influir en las desapariciones ni en las mentes de quienes las cometen.

“Es un hecho que no podré cambiar, el que sigan desapareciendo personas, o que no pueda influir en la mente malvada de un ser humano”, mencionó Valdovinos Salmerón.

Lo que sí puede hacer, dijo, es brindar apoyo para la localización de sus seres queridos.

Personal del Semefo informó que en el cementerio estatal hay un total de 673 cadáveres sin identificar, de los cuáles, en los últimos seis años, identificaron solamente ocho.

La cifra del total de cadáveres sin reclamar en todo el estado asciende a 680.

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