9 años de Ayotzinapa: familiares marchan y gritan frente a Palacio su desilusión con el gobierno de AMLO por “obstaculizar” investigación

Familiares y cientos de participantes en marcha por Ayotzinapa expresaron en el Zócalo su desilusión con el gobierno de AMLO por «obstaculizar» la investigación para esclarecer la desaparición de los 43 normalistas ocurrida hace nueve años.


Texto y Foto: Animal Político 

27 de septiembre 2023

Tras la marcha de este martes por el caso Ayotzinapa, familiares de los 43 estudiantes normalistas expresaron frente a Palacio Nacional su desilusión del gobierno de Andrés Manuel López Obrador por considerar que obstaculiza la investigación para esclarecer la desaparición en 2014 de los jóvenes en Guerrero.

“Depositamos esperanza en este gobierno porque de verdad creíamos que habría un cambio y que realmente sabríamos qué pasó. Pero cuál fue la desilusión. Nos llevaron cinco años por el camino fácil. Y ahora quieren que aceptemos una narrativa que no tiene fundamentos”, dijo en el Zócalo Mario, familiar de los jóvenes desaparecidos.

Alrededor de cinco mil personas -según datos de la autoridad capitalina- participaron este martes en la marcha por el caso Ayotzinapa para exigir justicia por la desaparición hace nueve años de 43 normalistas en Guerrero.

Una manifestación multitudinaria como las que se realizaban en los primeros años de ocurrida la desaparación, pero ahora con la exigencia al gobierno de López Obrador de entregar toda la información del caso y de que no proteja al Ejército.

“No somos necios como el señor presidente, sabemos leer, no hace falta que el presidente nos diga que leamos. Estamos molestos porque no puede ser que no nos entreguen toda la documentación del caso. Este gobierno ahora quiere una segunda verdad histórica”, expresó una madre de los estudiantes desaparecidos durante los discursos en el Zócalo.

Hacia las 19:00 horas comenzaron a llegar los primeros participantes en esta manifestación al Zócalo de Ciudad de México, punto final de esta protesta.

Ahí, familiares agregaron que AMLO no quiere reconocer que el Ejército sabe a dónde se llevaron a los normalistas.

“No hay nadie más que sepa a dónde se los llevaron que el ejército mexicano. Que no lo quiera reconocer (AMLO) y jugar al desprestigio, es otra cosa. Hay pruebas de cómo se movió el ejército ese día”, dijo Mario.

Emiliano Navarrete, otro de los participantes que tomó el micrófono, lamentó que López Obrador dificulte a las familias el camino para llegar a esclarecer el caso Ayotzinapa.

“No estamos por caer en el juego del presidente. Lamentamos mucho su postura, porque nos hace difícil llegar a esclarecer el caso.

“El presidente no quiere aceptar el trabajo del GIEI, pero nosotros queremos saber dónde se llevaron a nuestros hijos. Porque el gobierno sigue siendo hoy los principales obstaculizadores de la verdad y la justicia”, añadió Navarrete.

Además, dijeron que el gobierno federal se ha puesto del lado de los militares y no de las víctimas, que ha ocultado información y eso “es criminal”.

“Hasta hoy no hay pruebas contundentes del paradero de los 43 y eso nos obliga a seguir exigiendo verdad y justicia y a seguir luchando. Y no nos van a acallar con desprestigio, amenazadas ni descalificación. Aquí vamos a seguir y vamos a mantener el plantón en el símbolo de la desaparición, que es el ejército mexicano”, dijo Vidulfo Rosales.

El paso de los contigentes transcurrió de manera pacífica, sin presencia de policías, sólo agentes de tránsito.

Únicamente algunos de los participantes realizaron pintas en fachadas por las calles donde pasa la columna de la manifestación.

En las vallas metálicas colocadas para resguardar el Palacio Nacional, participantes pintaron la frase “Fue el Ejército”.

Cuando se mencionó el nombre de Omar García Harfuch, aspirante a la candidatura por la jefatura de Ciudad de México y exsecretario de Seguridad en la capital, algunos de los asistentes gritaron “asesino”.

Manifestantes pintaron las vallas que resguardaban el Palacio Nacional con mensajes como “Narcoestado militar”. Foto: Manu Ureste

 

De acuerdo con las autoridades capitalinas, en la marcha por Ayotzinapa 2023 participaron alrededor de cinco mil personas y el saldo fue blanco.

“Con una afluencia de 5 mil personas se llevó a cabo de manera pacífica y con saldo blanco, la marcha a 9 años de los hechos de Ayotzinapa. El @GobCDMX garantizó el derecho a la libre manifestación en todo momento, salvaguardando la integrad de los manifestantes”, reportó en X Ricardo Ruiz Suárez, secretario de Gobierno capitalino.

Durante la concentración en el Zócalo, manifestantes lanzaron objetos que provocaron un par de explosiones, sin que se reportaran lesionados.

La marcha por el caso Ayotzinapa comenzó alrededor de las 16:00 horas de este martes en el Ángel de la Independencia, donde los contigentes se dieron cita para exigir justicia por los 43 estudiantes desaparacidos hace nueve años.

En el lugar se observó la presencia de múltiples contigentes para comenzar la marcha por Paseo de la Reforma.

“Ayotzinapa vive, la lucha sigue y sigue”, entonaron algunos de los participantes que se dirigen al Zócalo de CDMX.

Los manifestantes llegaron a bordo de autobuses, incluidos los padres de los estudiantes desaparecidos. Incluso, ya con la marcha iniciada, arribaron al menos otros 10 camiones con más participantes.

“Vivos se los llevaron, vivos los queremos. 26 de septiembre no se olvida”, gritaba otro contigente a su paso por Reforma.

Esta marcha ocurre un día después de una reunión entre los padres de los jóvenes desaparecidos con autoridades del gobierno federal.

Este 26 de septiembre se conmemora la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa. Foto: Manu Ureste

 

Los padres de los normalistas exigieron que el Ejército entregue toda la información relativa al caso Ayotzinapa.

Por su parte, el presidente Andrés Manuel López Obrador dijo que haría pública toda la información sobre el caso. Esta tarde, la Presidencia publicó en su sitio web un documento titulado “Caso Ayotzinapa: narrativa de hechos de acuerdo con la investigación realizada” para consulta del público en general.

 

Manifestantes señalan la participación de militares en el caso Ayotzinapa. Foto: Manu Ureste

Durante la marcha, algunos de los participantes realizaron pintas en fachadas y algunos monumentos con consignas y exigencias a las autoridades.

“Ejército asesino”, escribieron algunos.

A su paso, algunos manifestantes realizaron pintas de consignas en fachadas de los alrededores. Foto: Manu Ureste

Mientras que las autoridades movilizaron a un grupo de policías por la calle de Bucareli, cerca de Reforma.

Policías son movilizados en la calle de Bucareli. Foto: Nayeli Roldán

 

Mujeres expresan consignas en la marcha por los nueve años de la desaparición de 43 normalistas en Ayotzinapa. Foto: Manu Ureste

 

Piden madres y padres de los 43 al presidente más de 800 documentos que no quiso entregar el Ejército para saber del paradero de sus hijos

Texto: Amapola periodismo

Fotografía: Tlachinollan

Chilpancingo

26 de septiembre del 2023

Madres y madres de los 43 normalistas desaparecidos enviaron una carta al presidente Andrés Manuel López Obrador para pedir la entrega de 858 documentos que tiene el Ejército, que hablan del paradero de sus hijos y que ubicó el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) durante sus investigaciones.

De los documentos destacan uno que da cuenta del momento en que 17 de los 43 muchachos desaparecidos son llevados a cierto lugar para privarlos de la vida.

“Pero el mismo es una hoja tamaño carta que da cuenta de una comunicación intervenida incompleta, por lo que es necesario que el Ejército entregue la comunicación completa a fin de que se pueda saber qué ocurrió con los 17 jóvenes”, detalla la carta.

El documento contiene la relación de los documentos en poder del Ejército, junto con la fecha en que se generó, el folio y el estatus, algunos de los cuales si fueron entregados.

La relación de documentos que ubicó el GIEI arranca con el folio número 525, generado el 30 de abril del 2014, que si fue entregado, pero después enlistan del 526 al 872, sin entregar. El documento 873, generado el 3 de julio del 2014, fue entregado, pero no los documentos que van del 874 al 1076.

El documento 1077 fue entregado, no así los que van del 1078 al 1202.El 1203 sí, pero del 1204 al 1211, no. El 1212, sí y del 1213 al 1251, no. El 1252 tiene estatus de entregado pero no los documentos foliados del 1253 al 1314. El 1315 y 1316 los tienen en su poder pero no los foliados del 1317 al 1372.

Finalmente, el Ejército tampoco proporcionó al GIEI los documentos foliados del 1375 al 1400.

Las madres y padres de los 43 desaparecidos de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa se dirigen a López Obrador de manera respetuosa, incluso agradecen su indicación para la apertura de los archivos militares, pero aseguran que se identificaron varios documentos que no fueron entregados.

En la carta, recuerdan a López Obrador que el Ejército infiltró la Normal, por lo que agentes de inteligencia militar dieron seguimiento a los estudiantes desde que arribaron a Iguala.

“Como madres y padres tenemos la necesidad de conocer esos documentos incompletos que hablan del paradero de nuestros hijos. No nos mueve otro interés más que saber qué contienen tales documentos que pueden ayudar a saber qué pasó con nuestros hijos”.

 

Protestan en Guerrero por los 43 normalistas de Ayotzinapa

Texto: Jesus Guerrero

Fotografía: Oscar Guerrero

Chilpancingo

26 de septiembre del 23

Al cumplirse hoy martes nueve años de la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa y el asesinato de tres, estudiantes y organizaciones sociales realizaron protestas en Atoyac de Álvarez, Acapulco y Chilpancingo para exigir al gobierno de Andrés Manuel López Obrador su presentación con vida.

La jornada de movilizaciones iniciaron en Atoyac en donde alumnos de la preparatoria popular de la comunidad de El Quemado y militantes de la Organización Campesina de la Sierra del Sur (OCSS) realizaron dos mítines, uno en el antimonumento de los 43 y otro en el obelisco del extinto guerrillero Lucio Cabañas Barrientos.

En esta protesta en la que exigiieron castigo al Ejército Mexicano por su presunta responsabilidad en los hechos de Iguala el 26 y 27 de septiembre del 2014, también participaron integrantes del Frente Progresista Guerrerense.

En Acapulco, estudiantes de la Escuela Normal de Educación Física (ENEF) llevaron a cabo un mitin en el antimonumento de los 43, ubicado en la Costera Miguel Alemán.

En Chilpancingo, estudiantes de cinco normales marcharon desde su plantel escolar hasta el antimonumento de los 43, en la avenida Lázaro Cárdenas del Río.

Durante la movilización, las y los estudiantes gritaron las consignas «vivos se los llevaron, vivos los queremos», «ni perdón ni olvido, castigo a los asesinos».

Dos helicópteros que salieron de las instalaciones de la 35 Zona Militar sobrevolaron las cercanías donde unos 500 jóvenes protestaban.

«Ya se cumplieron nueve años de la desaparición de nuestros 43 compañeros y el gobierno no nos los entrega», dijo una normalista durante el mitin en el antimonumento.

Luego se escuchó el pase de lista de cada uno de los nombres de los 43 estudiantes desaparecidos.
Y la consigna: «presentación con vida».
«Este gobierno (el de López Obrador) prometió hacer justicia a los padres y madres de los 43 y al pueblo de México y nos falló», dijo una normalista.

Entre las normales que participaron en la movilización en Chilpancingo está la Adolfo Ramírez, Ignacio Manuel Altamirano y la Rafael Ramírez.

Después del mitin en el antimonumento, los jóvenes marcharon de regreso hacia sus planteles educativos.

Alrededor de las 10 de la mañana, 20 autobuses con estudiantes de Ayotzinapa y de otras normales del país se dirigieron a la Ciudad de México para participar en las protestas con los padres y madres de los 43.

La instrucción: Cómo el gobierno dinamitó la investigación del caso Ayotzinapa

Desde una ciudad de Estados Unidos, Omar Gómez Trejo, extitular de la Unidad Especial de Investigación y Litigación para el Caso Ayotzinapa, detalla cómo una “decisión de Estado” hizo posible cancelar en 2022 las órdenes de aprehensión contra 16 militares y armar en 24 horas la carpeta que permitió judicializar al exprocurador general Jesús Murillo Karam, el autor de la “verdad histórica”. 


Texto: Jhon Gibler / Quinto Elemento Lab

Fotografía: Quinto Elemento Lab

26 de septiembre 2023

 

Un mes después, el entonces procurador general de la República, Jesús Murillo Karam, llamó al jefe de la OACNUDH en México y le ofreció un viaje en helicóptero para observar el basurero de Cocula, donde, decía, fueron encontrados dos estudiantes. Para esa tarea designaron a Gómez Trejo y a su misma compañera de la ONU.

Fueron a sus casas por una muda de ropa y luego a la Procuraduría General de la República (PGR). Subieron al helicóptero y los llevaron a un campo de fútbol de la localidad, que había sido convertido en base de operaciones de la PGR y la Secretaría de Marina (Semar).

Ahí les pidieron esperar al “jefe”, que resultó ser Tomás Zerón de Lucio, director de la Agencia de Investigación Criminal de la PGR, quien ordenó llevarlos al basurero.

“Y entonces nos suben a una camioneta donde había dos hombres armados con ametralladoras. […] Íbamos todos apretados”. Ya en el lugar, “los ministerios públicos nos empiezan a explicar; al fondo veíamos como trabajaban los peritos. Nosotros nos quedamos en la parte alta”. Las explicaciones no eran claras: “No entendía absolutamente nada”, dice.

Tres meses después, el 27 de enero de 2015, Gómez Trejo estaba sentado en una fondita comiendo con dos colegas de la ONU. En la televisión transmitían la conferencia de prensa de Murillo Karam y Zerón, en la que presentaron la “verdad histórica” de lo ocurrido en Iguala, basada en videos de tres supuestas confesiones.

Las investigaciones permitían concluir, según el procurador, que los 43 estudiantes fueron asesinados e incinerados en el basurero de Cocula por miembros de Guerreros Unidos, que después metieron los restos de sus huesos calcinados en bolsas de plástico que arrojaron al río San Juan.

Un colega que tenía mucha experiencia documentando casos de tortura, al observar los videos de los detenidos dijo: “Mira, esa gente se ve bien madreada”.

Imagen del basurero de Cocula tomada por Omar Gómez Trejo cuando lo visitó en octubre de 2014. En ese tiempo, el gobierno de Peña Nieto quiso convertirlo en escenario del crimen de los estudiantes.

Para esa tarea designaron a Gómez Trejo y a su misma compañera de la ONU. Fueron a sus casas por una muda de ropa y luego a la Procuraduría General de la República (PGR). Subieron al helicóptero y los llevaron a un campo de fútbol de la localidad, que había sido convertido en base de operaciones de la PGR y la Secretaría de Marina (Semar).

Ya en el lugar, “los ministerios públicos nos empiezan a explicar; al fondo veíamos como trabajaban los peritos. Nosotros nos quedamos en la parte alta”. Las explicaciones no eran claras: “No entendía absolutamente nada”, dice.

Tres meses después, el 27 de enero de 2015, Gómez Trejo estaba sentado en una fondita comiendo con dos colegas de la ONU.  En la televisión transmitían la conferencia de prensa de Murillo Karam y Zerón, en la que presentaron la “verdad histórica” de lo ocurrido en Iguala, basada en videos de tres supuestas confesiones.

Las investigaciones permitían concluir, según el procurador, que los 43 estudiantes fueron asesinados e incinerados en el basurero de Cocula por miembros de Guerreros Unidos, que después metieron los restos de sus huesos calcinados en bolsas de plástico que arrojaron al río San Juan.

Un colega que tenía mucha experiencia documentando casos de tortura, al observar los videos de los detenidos dijo: “Mira, esa gente se ve bien madreada”.

Mientras el Estado construía su supuesta verdad, llegaba a México el GIEI. Gómez Trejo conocía a dos de sus integrantes: la fiscal guatemalteca Claudia Paz y Paz y el abogado colombiano Alejandro Valencia.

Fue este último quien lo buscó para decirle que necesitaban contratar a alguien en México para ayudarlos, y le preguntó si le interesaba.

“Sí, claro”, respondió. Después tuvo una entrevista con otro miembro del grupo, el médico vasco Carlos Beristain, que le pidió integrarse de inmediato. Desde ese día fue el secretario técnico del GIEI.

el gobierno ya había infectado los celulares de los miembros del GIEI, de Gómez Trejo, de periodistas y de abogados de las familias de los 43 estudiantes desaparecidos con el programa israelí de espionaje Pegasus.

“Sí, me dio miedo”, me dice cuando le pregunto sobre ese tiempo. “Porque hubo gente que después me enteré que trabajaba con Tomas Zerón que se me acercaba. Y de pronto hubo un día en que llegaron a mi casa: ‘Ah, ¿qué pasó, jefe? ¿Aquí vive?’. Y ahí sí yo entendí que había que tomar distancia. Entonces tuve que salir de México para evitar, este… pues cualquier cosa. O sea, esa gente de verdad era poderosa en ese momento”.

El gobierno se negó a renovar el acuerdo con el GIEI, sacando al grupo de expertos del caso y del país en abril de 2016, días después de la presentación de su segundo informe. Gómez Trejo salió de México con el abogado chileno e integrante del GIEI Francisco Cox en un vuelo a Santiago de Chile. Llevó dos maletas. “Fue duro,” dice. “Había una culpa, ¿no? ¿Por qué tengo que irme de México? Lo hicimos bien. Fue un buen trabajo”. De Chile viajó a Guatemala, luego a Washington y después a Nueva York, donde vivió un mes en un hostal, deambulando por las calles de Manhattan hasta que la ONU le ofreció trabajo nuevamente en la OACNUDH, pero esta vez en Honduras.

En ese momento, Juan Orlando Hernández –que actualmente enfrenta cargos de narcotráfico en Estados Unidos— era el presidente. Durante su gobierno, Honduras se había convertido en el país más mortífero para las y los defensores del territorio y del medio ambiente. El 3 de marzo de 2016, un comando al servicio de un exmilitar y empresario mató a la defensora indígena Berta Cáceres en su casa. A Gómez Trejo le tocó investigar su asesinato.

 

El reportaje completo está en Quinto Elemento Lab

La Normal Rural de Ayotzinapa un recinto de memoria por su lucha

Fotografía: Oscar Guerrero

Ayotzinapa

25 de septiembre del 2023

 

La Normal Rural Raúl Isidro Burgos, de Ayotzinapa, además de ser un edificio educativo de formación para maestros en Educación Primaria y Educación Primaria con enfoque bilingüe, es un recinto de memoria sobre las luchas sociales emprendidas por los normalistas desde los tiempos de Lucio Cabañas Barrientos.

Cada generación de estudiantes de la Normal Rural plasma en sus paredes los rostros, las consignas y los ideales de los actores presentes y ausentes de su historia. Es un ejercicio claro para no olvidarlos y fortalecer la memoria colectiva.

Este ejercicio se ha convertido, a la vez, en un recordatorio de la deuda del Estado con ellos al intentar frenar sus luchas en distintos periodos, lo que convierte las paredes del recinto en un grito permanente de justicia.

Recorrer el plantel en estos momentos que se conmemoran los nueve años de la desaparición de los 43 y el asesinato de tres de sus estudiantes durante la noche de Iguala reaviva la fuerza de su grito: castigo a los responsables de todos los niveles de una noche que refleja el involucramiento de agentes de Estado y fuera de él, asociados en un propósito, desaparecer y aniquilar estudiantes.

Aquí mostramos estos lienzos de concreto de la Normal Rural que han tomado vida propia.

Foto 1. Los rostros de nueve de los 43 estudiantes desaparecidos la noche del 26 y madrugada del 27 de septiembre del 2014, en la ventana de una caseta del plantel.

Foto 2. Estudiante de nuevo ingreso de la Normal Rural posa en un mural donde aparecen los rostros de sus compañeros caídos en diferentes momentos de la historia de su escuela.

Foto 3 y 4. Mural que presenta la lucha de nueve años por los 43 estudiantes desaparecidos; adelante una escena donde estudiantes se enfrentan a la Policía Estatal.

Foto 5. Mural en memoria de Julio César Mondragón Fontes, El Chilango, quien fuera torturado y asesinado en noche de Iguala. En la pared continua aparece Genaro Vázquez Rojas Rojas, profesor y guerrillero referente de lucha de los estudiantes de Ayotzinapa.

Foto 6. Mural en honor a la lucha emprendida por los padres y madres de los 43 normalistas desaparecidos.

Foto 7. En este mural están los rostros de Cristina Bautista, madre de Benjamín Bautista y Bernardo Campos, padre de José Ángel Campos Cantor, en un reconocimiento que hacen los estudiantes a la lucha ya de nueve años de madres y padres de los 43.

Foto 8. El rostro de Bertha Nava, madre de Julio César Ramírez Nava, asesinado la noche del 26 en Iguala.

Foto 9. Mural basado en la fotografía del fotorreportero José Luis de la Cruz, donde aparece Margarito Guerrero, padre de Jhosivani Guerrero de la Cruz, otro de los 43, cuando enfrenta a antimotines de la Policía Militar.

Foto 10. Mural con el que exigen de manera directa al presidente Andrés Manuel López Obrador que cumpla con su promesa de resolver el caso de los 43 normalistas desaparecidos.

“La lucha sigue”: así luce la Normal de Ayotzinapa, nueve años después de la desaparición de los 43

A nueve años de la desaparición de 43 normalistas de Ayotzinapa, los estudiantes de la Normal Rural Raúl Isidro Burgos mantienen espíritu de lucha y acompañan la exigencia de los padres y las madres para conocer el paradero de los jóvenes


Texto: Emiliano Tizapa Lucena 

Fotografía: Oscar Guerrero 

25 de septiembre 2023

 

En la víspera de cumplirse nueve años de los ataques y desaparición de 43 estudiantes, sus actuales compañeros de la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos, de Ayotzinapa, aún recriminan al gobierno federal de Andrés Manuel López Obrador que está lejos de esclarecer el crimen a pesar de que desde que inició su mandato fue uno de sus compromisos.

Tras la noche del 26 y madrugada del 27 de septiembre de 2014, Ayotzinapa quedó marcada por la desaparición forzada de los 43 estudiantes. Algunas cosas cambiaron físicamente en la Normal Rural, por ejemplo, la barda perimetral que los aisló en cierto grado de su conexión con los campesinos de Tixtla.

Sin embargo, la escuela mantiene su espíritu de lucha reflejada en los murales de los edificios de las aulas y dormitorios, en los que se observa desde estudiantes víctimas que fueron asesinados por fuerzas policiacas en distintos momentos, hasta los retratos de las madres y padres de los 43, así como los símbolos de movimientos civiles armados guerrerenses.

En un recorrido por la Normal Rural, guiado por dos alumnos de primer ingreso, fue posible constatar que permanece vigente el culto a Genaro Vázquez Rojas y Lucio Cabañas Barrientos o estandartes internacionales de la Revolución, como El Che Guevara.

De la institución, y por sus calles angostas, algunas empedradas, entran y salen jóvenes a bordo de motocicletas; otros lavan su ropa en pequeños lavaderos, y unos más se escuchan a lo lejos ensayar en la banda de guerra.

En la cancha de basquetbol continúan los 43 pupitres con las fotografías de los jóvenes desaparecidos que fueron colocados desde aquel 2014. Frente a ellas hay una mesa sobre la que descansan algunas fotografías de normalistas caídos junto a veladoras.

La solemnidad de la escena contrasta con su contexto, una escuela en la que se siguen impartiendo clases y debatiendo ideas en aulas comunes y corrientes.

Pupitres colocados en la Normal Rural Raúl Isidro Burgos para recordar a los 43 estudiantes de Ayotzinapa.

Los estudiantes primerizos, comisionados para el recorrido, portan unas sandalias de cuero cruzadas, muy típicas de la región, y lucen el cabello corto. Uno de ellos es originario de Tixtla, del barrio de El Fortín, la cabecera municipal, y confiesa que, a pesar de que es primo de uno de los 43 estudiantes desaparecidos, él decidió estudiar en la misma escuela.

Los dos jóvenes presumen que por la temporada han sembrado maíz en la normal y flor de cempasúchil, que cosecharán en la celebración de Día de Muertos; también relatan que cuidan de varios puercos, que se producen para la alimentación en la escuela.

En una de las aulas, un normalista de segundo grado -conocido como Jaguar– pinta junto con otros estudiantes las mantas para las distintas actividades de la jornada nacional por la presentación con vida de sus compañeros. Este año serán 30 mantas con diversos mensajes.

Jaguar en realidad se llama Carlos, tiene 21 años, es originario de la comunidad de Zotoltitlán, del municipio de Mártir de Cuilapan.

Cuenta que llegó a Ayotzinapa por su primo, quien también fue de la generación de los 43 estudiantes desaparecidos, y él lo motivó a estudiar para maestro rural, porque, además, le dijo que aquí hallaría apoyo para expresarse mediante la pintura, que es lo que realmente le apasiona. Confía que esa actividad le ayude, después, a sacar adelante a su familia.

Imagen de la Normal Rural a nueve años de los ataques y desaparición de 43 estudiantes de Ayotzinapa. Foto: Oscar Guerrero Ramírez/ AMAPOLA PERIODISMO

Las actividades en la Normal Rural transcurren a marchas forzadas, porque se acerca un 26 de septiembre más, y con ello las jornadas de lucha para exigir la presentación con vida de sus 43 compañeros.

Antes del recorrido, uno de los normalistas del comité estudiantil que organiza las actividades para esta jornada, narra la historia y vida de Ayotzinapa, en cuatro episodios.

El primero es que los estudiantes saben que la escuela fue creada en marzo de 1926, ubicada en sus inicios en el centro de la cabecera municipal de Tixtla, cuando aún no era una normal, pero sí un internado para formar maestros.

Ayotzinapa fue el resultado de la unión de una Central Regional con una Central Agrícola, esta última encargada de formar agrónomos; por ello fue fundada bajo los dos conceptos, porque también comenzaron a educar a maestros rurales.

El primer nombre que tuvo la Normal Rural fue Conrado Abundio, y también fue conocida como Vicente Guerrero. Después cambió a su actual ubicación en lo que es la hacienda de Ayotzinapa, a las afueras de la pequeña ciudad de Tixtla, que en náhuatl significa “lugar de tortugas”.

Luego fue llamada Raúl Isidro Burgos, nombre del que los estudiantes consideran sigue siendo el mejor director que ha tenido la institución, recordado por ser un gran gestor y apoyar a los jóvenes.

Ayotzinapa también es conocida por el paso en sus aulas de Lucio Cabañas Barrientos, maestro rural que, tras la represión en un mitin de padres de familia, el 18 de mayo de 1967, por policías judiciales, que dejó cinco muertos en la cabecera municipal de Atoyac de Álvarez, se internó en la sierra y fundó el Partido de los Pobres y la Brigada Campesina de Ajusticiamiento, que se inmortalizó en el país como un movimiento guerrillero.

Cabañas Barrientos ha dejado impregnado su paso en cada estudiante de generaciones posteriores, y es reflejado en diferentes murales de la escuela, además se convirtió en un símbolo para los docentes en formación: “Aquí en la normal se nos enseña a que todo esto debe ser encaminado a beneficio del pueblo, donde nosotros vamos a trabajar más adelante”.

La educación en Ayotzinapa continúa, según los jóvenes, basándose en cinco ejes: académico, político, cultural, deportivo y los módulos de producción. Con ello, los futuros profesores son encaminados para trabajar en las comunidades rurales.

 

Este es un contenido exclusivo de Amapola periodismo para Animal Político.

 

El texto completo está en Animal Político

Madres y padres de los 43 exigen a AMLO que el Ejercito entregue información clave sobre Ayotzinapa; realizarán plantón en la FGR

A seis días de cumplirse nueve años de la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, sus familiares se reunión con López Obrador y anunciaron un plantón.


Texto: Animal Político

Fotografía: Tlachinollan

20 de septiembre 2023

 

Las madres y  los padres de los 43 normalistas desaparecidos de Ayotzinapa se reunieron este miércoles con el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO), a seis días de cumplirse nueve años de la desaparición de los estudiantes en Iguala, Guerrero.

Emiliano Navarrete, padre de uno de los normalistas, dijo que durante el encuentro le insistieron al presidente que necesitan que el Ejército y la Marina entreguen la documentación que le negó al Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI).

“Sabemos que el presidente protege mucho a las Fuerzas Armadas, pero vamos a seguir insistiendo”, declaró al salir de la reunión.

Los familiares anunciaron que desde mañana, a las 11 am., harán un plantón en las instalaciones de la FGR para continuar con su demanda. 

 

Ejército y Marina negaron al GIEI información del caso Ayotzinapa

En su último informe del caso Ayotzinapa, el GIEI señaló que el Ejército y la Marina negaron información u ocultaron hechos, a pesar del compromiso del gobierno de López Obrador de garantizar apertura en las investigaciones sobre la desaparición de los 43 normalistas.

“La apertura de archivos ordenados por el presidente de México proporcionó mucha información relevante para el esclarecimiento, pero llegado un momento crucial, la negación de nuevo de otra parte de la documentación existente por parte de la Sedena ha supuesto un nuevo obstáculo”, señaló el equipo del GIEI en México.

El GIEI, que depende de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y que llegó en 2015 a investigar la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa a manos del crimen organizado, en contubernio con diversas autoridades policiacas y militares en septiembre de 2014, denunció en su sexto y último informe que la Sedena mintió en múltiples ocasiones ante el requerimiento de información clave.

Los familiares de los jóvenes ingresaron a Palacio Nacional portando imágenes y fotos de sus hijos desaparecidos, todos estudiantes de la Escuela Normal Rural Isidro Burgos.

Los acompañó el abogado Vidulfo Rosales y Santiago Aguirre, director del Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez.

Madres y padres de los 43 estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa durante la conferencia de prensa en la Ciudad de México después de la salida del GIEI. Foto: Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan.

AMLO asegura que se entregará la información del caso Ayotzinapa 

Por la mañana, el mandatario aseguró que se entregará completa la información sobre el caso Ayotzinapa, con el objetivo de esclarecer los hechos y dar castigo a los responsables del crimen.

López Obrador descartó que haya un rompimiento en la relación con los familiares de los desaparecidos y dijo que están en su derecho de manifestarse.

Normalistas de Ayotzinapa incendian e impactan vehículo contra sede militar en Iguala

Los normalistas cumplen hoy siete días de acciones por los nueve años de la desaparición de sus 43 compañeros


Texto: Amapola periodismo

Fotografía: La Lente de Guerrero

Chilpancingo

18 de septiembre del 2023

Estudiantes de la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos, de Ayotzinapa, incendiaron una camioneta Urvan en una de las puertas de la fachada de la sede del 27 Batallón Infantería, en Iguala, la que minutos antes impactaron en el sitio, como parte de su plan de acción por los nueve años de la desaparición de sus 43 compañeros.

La acción de los normalistas ocurrió en cuestión de minutos, porque los elementos de la Guardia Nacional vigilaron en todo momento la protesta y tan pronto los vieron acercarse lanzaron a los estudiantes gases lacrimógenos. En el contingente también estaba un grupo de padres y madres de los 43.

En estos nueve años, el 27 Batallón de Infantería y otras sedes militares fueron blindadas contra estas acciones de los normalistas de Ayotzinapa, las que ocurren cada mes de septiembre por el aniversario de la desaparición de los estudiantes. El portón principal del batallón está cercado con obstáculos de acero y alambre con púas para evitar el paso. Los normalistas impactaron la unidad sobre la puerta del costado, donde no había impedimentos más que el pequeño borde de la jardinera.

Los normalistas llegaron a la ciudad, según los reportes de Protección Civil, en unos 25 autobuses. Circuló la versión de que llegarían al centro de la ciudad, hasta el edificio de Ayuntamiento de Iguala reabierto después de que la administración municipal lo remodeló, pero nunca ingresaron; se encaminaron hacia el edificio local de la Ciudad Judicial y siguieron hasta la sede militar, ubicada sobre Periférico, frente a Plaza Tamarindos.

Normalistas de Ayotzinapa estrellaron e incendiaron un vehículo en uno de los accesos del 27 Batallón del Ejército, en Iguala, este lunes 18 de septiembre.

Toda la zona que hoy recorrieron los normalistas es donde desaparecieron a sus compañeros hace nueve años.

Ante la posibilidad de que los normalistas llegaran al centro de la ciudad, algunos comerciantes cerraron sus negocios.

En su trayecto, los normalistas retuvieron la camioneta de una empresa privada que impactaron en la sede militar; tenía los logos de una tienda departamental. El vehículo fue incendiado después de estrellarlo.

También lanzaron algunos petardos a la sede militar al responder a los elementos de la Guardia Nacional los gases lacrimógenos. El jueves pasado en la 35 Zona Militar, en Chilpancingo, donde protestaron por la misma razón, los militares también usaron gases.

Los estudiantes, las madres y los padres de los 43 normalistas señalan al Ejército como uno de los responsables directos de la desaparición ocurrida en Iguala la noche del 26 y la madrugada del 27 de septiembre del 2014, según los hallazgos de los integrantes del Grupo Independiente de Expertos Independientes (GIEI).

El reclamo de los estudiantes es que el gobierno federal no investiga a los miembros del Ejército como probables responsables de la desaparición de los 43.

Elementos de Protección Civil llegaron a las instalaciones del 27 Batallón para sofocar el fuego y retirar el vehículo.

Después, los estudiantes abordaron los autobuses en los que llegaron y siguieron, al parecer, hacia Ciudad de México, donde tienen contempladas otras acciones de protesta.

Aguirre insiste en ser inocente de la desaparición de los 43

Se refirió a Tomás Zerón como delincuente


Texto: Jesús Guerrero

Fotografía: Oscar Guerrero

Chilpancingo

A unos días de que se cumplan nueve años de la desaparición de los 43 normalistas, el ex gobernador Ángel Aguirre Rivero, señalado por los padres y madres, como responsable, asegura ser inocente y que de manera injusta el gobierno de Enrique Peña Nieto lo trató de encarcelar.

Aguirre solicitó licencia al Congreso para separarse del cargo de gobernador el 23 de octubre del 2014, 27 días después de los sucesos del 26 de septiembre.

En entrevista en Chilpancingo dijo que la extradición del ex jefe de la Agencia de Investigación Criminal de la Fiscalía General de la República (FGR), Tomás Zerón de Lucio, es pieza clave para esclarecer el caso.

A Tomás Zerón, el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) y la Comisión para la Verdad del Caso Ayotzinapa, lo acusaron de la fabricación de la «verdad histórica» .

El ex funcionario vive en Israel en donde se le dio asilo bajo el argumento de que es un perseguido político.

«Lo que yo sí veo muy difícil es la extradición de Tomás Zerón que es un punto clave para que se pueda llegar a la solución del caso; creo que ya no hay condiciones, ojalá y rectificara el gobierno de Israel para que traigan a ese delincuente a México, dijo Ángel Aguirre.

El ex gobernador perredista participó en el acto donde se recordó el 23 aniversario del fallecimiento del ex mandatario estatal Alejandro Cervantes Delgado, en el panteón de Chilpancingo.

La convocatoria de la ceremonia luctuosa reunió a la clase política del PRI y PRD y ex funcionarios del ex gobernador Ángel Aguirre, del fallecido Alejandro Cervantes y familiares cercanos de éste último.

En entrevista, Ángel Aguirre aseguró que cuando la FGR inició las investigaciones del caso Ayotzinapa, Tomás de Zerón siempre lo quiso involucrar a él y a otros funcionarios por el delito de delincuencia organizada.

«Lo que quería (Tomás Zerón) era llevarnos a la cárcel a mí y al ex procurador general de Justicia, Iñaky Blanco», afirmó el ex mandatario. estatal.

Ángel Aguirre aseguró que cuando sucedieron los hechos, el ex pocurador de Justicia, Iñaki Blanco Cabrera, inició las primeras investigaciones del caso Ayotzinapa, las que retomó la entonces Procuraduría General de la República (PGR).

«Esas investigaciones del entonces procurador, Iñaki Blanco han sido reconocidas por el Alto Comisionado de la ONU, de la Comisión de la Verdad y de la FGR», aseguró el ex gobernador.

Mencionó que ninguno de los detenidos por la Procuraduría que dirigía Iñaki Blanco han salido en libertad y tampoco se ha podido acreditar que se les torturara.

Ángel Aguirre afirmó que durante la noche del 26 de septiembre del 2014 hubo una serie de actuaciones que él todavía no puede entenderlas.

«Una de ellas es de que a mí como gobernador, el Ejército no me informó en tiempo real de cómo sucedían los hechos pese a que el Ejército tenía el control y mando del C-4 en Iguala».

«Dos días después (del 26 de septiembre) el entonces comandante de la región militar (35 Zona Militar con sede en Chilpancingo) me informó que los muchachos se encontraban en la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa y solo era una farsa (su desaparición) que se había montado y ahora nos parece delicado que un jefe militar le comunique al gobernador que no tenga mayor preocupación porque ahí están los jóvenes, lo cual era absolutamente falso», detalló Ángel Aguirre.

¿Usted tiene las manos limpias?

—Yo he estado atento a todo el proceso siempre hemos estado en la mejor disposición de colaborar. Yo espero que en las últimas aportaciones que se han dado haya avances más sustanciales y se pueda conocer más sobre estos hechos tristes y lamentables.

¿Cuántas veces ha comparecido ante la FGR?

—Tres veces y si me vuelven a citar, lo haré.

¿Cree que se resolverá el caso Ayotzinapa?

–Yo le pido con todas las fuerzas de mi alma a quien tenga que ayudarnos que se resuelva y que se llegue al fondo.

 

El ex gobernador de Guerrero, Ángel Aguirre Rivero, durante la entrevista en Chilpancingo este 17 de septiembre.

Normalistas de Ayotzinapa toman caseta de la Autopista del Sol para protestar por los 43 desaparecidos

Estudiantes de la Normal Rural Raúl Isidro Burgos, de Ayotzinapa, estuvieron concentrados por unas dos horas en la caseta de Palo Blanco en la Autopista del Sol, donde dieron el libre paso a los usuarios


Texto: Margena de la O

Fotografía: Oscar Guerrero 

Chilpancingo

17 de septiembre del 2023

Estudiantes de la Normal Rural Raúl Isidro Burgos, de Ayotzinapa, estuvieron concentrados por unas dos horas en la caseta de Palo Blanco en la Autopista del Sol, donde dieron el libre paso a los usuarios, como parte de su jornada de acciones por los nueve años de la desaparición de sus 43 compañeros ocurrida en Iguala, en reclamo del esclarecimiento del caso por el que expertos independientes señalan al Ejército.

Hasta la caseta también llegaron policías estatales con equipo antmotín, quienes todo el tiempo estuvieron a la expectativa de cualquier acción de los normalistas. Permanecieron junto a los muchachos cuando hicieron el mitin en las cajas de cobro.

Los estudiantes arribaron a la caseta en autobuses alrededor de la una de la tarde y se desplegaron por todas los accesos de cobro de la caseta para dar el paso libre a los automovilistas.

Primero se creyó que los normalistas estarían en un punto sobre la autopista conocido como Parador del Marqués, lugar ubicado al sur de la ciudad, donde se unen las carreteras libre y de cuota hacia Acapulco, pero siguieron hasta la caseta.

En el mitin político en Palo Blanco, los estudiantes informaron que la razón de sus acciones eran por la falta de resultados en la investigación de la desaparición de sus compañeros.

Reclamaron a los policías presentes el papel que juegan de contener y, muchas veces de reprimir, sus protestas y no de detener a delincuentes reales.

Los normalistas sostuvieron su discurso contra el Ejército, institución que, denunciaron, tiene responsabilidad directa en la desaparición de sus 43 compañeros, pero que sigue sin ser tocada por el gobierno federal, además de la indiferencia de las autoridades locales.

“Tenemos una conciencia que nos motiva a salir a exigir justicia, porque este acto no se puede quedar impune (…), y mientras tanto, allá en el zócalo capitalino, trayendo bandas, grupos, haciendo multitud, se les olvida que nos deben 43, y en lugar de estar haciendo fiestas deberían estar trabajando”, comentó uno de los estudiantes.

La jornada de acciones por los nueve años la comenzaron los normalistas el martes 12 de septiembre y el jueves 14 se manifestaron en 35 Zona Militar, donde lazaron petardos en protesta por la presunta responsabilidad de los militares en la noche de Iguala. Esa acción los militares la respondieron con gases lacrimógenos que llegaron hasta una escuela primaria de la colonia del PRI, ubicada a unos metros, y provocaron reacciones a las niñas y niños del plantel.

“Por qué la Sedena (Secretaría de la Defensa Nacional) no quiere soltar archivos importantes, porque sabe que estuvieron implicados en ello”, dijo otro de los estudiantes.

Los estudiantes se retiraron de la caseta poco después de las tres de la tarde.

Detienen policías municipales de Tixtla a padre de uno de los 43 por supuesta falta de tránsito

Mario González, a través de mensajes, informó que se lo llevaron, en realidad, detenido por nada, que estuvo en la cárcel municipal, y que tenía la mano hinchada de la agresión de los policías


Texto: Margena de la O

Fotografía: Redes

16 de septiembre 2023

Chilpancingo

Mario César González Contreras, padre de César Manuel González Hernández, uno de los 43 normalistas desaparecidos, fue detenido esta tarde en la cabecera municipal de Tixtla por policías municipales, por una supuesta falta de tránsito.

Después de unas dos horas fue liberado, de acuerdo con el Colectivo Contra la Tortura y la Impunidad (CCTI).

La detención ocurrió alrededor de la una de la tarde, en el punto conocido como el triángulo, porque es el punto donde la cabecera municipal de Tixtla conecta a las carreteras hacia Apango, cabecera municipal de Mártir de Cuilapan, y continua hacia Chilapa.

Él mismo compartió el momento de su detención a través de su cuenta personal de Facebook, Don Mario Ayotzi, mediante un en vivo.

En ese video se escucha que él les dice a los policías que no hay razón para una infracción, al mismo tiempo que trata de indicarles dónde ocurrió el percance.

Después él exige que no lo toquen y uno de los policías, de varios que lo rodean, dice ya molesto que lo detendrá; el video se corta donde, al parecer, González Contreras se resiste a la detención.

En el mismo perfil de don Mario hubo un posteo unos minutos después con el siguiente mensaje: “No sé dónde lo llevaron, lo golpearon y se lo llevaron estos policías, fueron muchos. Hago la denuncia que elementos de Tixtla se llevaron a don Mario, fueron bastantes los que lo llevaron y lo golpearon”.

Raymundo Díaz Taboada, integrante del CCTI, informó que se comunicó con Hilda Hernández Rivera, esposa de González Contreras y madre de César Manuel, quien le reportó que todo ocurrió por una supuesta falta de tránsito al arribar a la cabecera municipal.

“Me comentó que iban llegando a Tixtla y los detuvo la Policía Municipal, con pretexto de que se había pasado un tope, como una falta de tránsito, y estuvieron alegando con don Mario. Le pedían que se bajara, que enseñara documentos, que quién era, que a dónde iban, y ya don Mario defendiéndose, hasta que llegaron otros policías”, comentó en una breve comunicación.

Unas dos horas después de que se supo de la detención, el CCTI reportó que el padre de César Manuel fue liberado. La organización lo posteó a las 15:22 horas a través de sus redes sociales.

Don Mario, a través de mensajes, informó que se lo llevaron, en realidad, detenido por nada, que estuvo en la cárcel municipal, y que tenía la mano hinchada por la agresión de los policías.

Él y su familia son originarios de Huamantla, Tlaxcala, pero se mantienen en Guerrero, en particular en Tixtla, desde la desaparición de su hijo en Iguala junto a otros 42 estudiantes de la Normal Rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa, ubicada en esta cabecera municipal.

Mario César González, padre de uno de los 43 normalistas desaparecidos, en los momentos de su detención por parte de policías municipales de Tixtla.

La detención de don Mario ocurre a unos días de que se cumplan nueve años de la desaparición de los normalistas de Ayotzinapa sin que el gobierno federal aclare lo que pasó la noche de 26 y la madrugada del 27 de septiembre del 2014 en Iguala.

Los estudiantes de la Normal Rural comenzaron la jornada de acciones de este año por el esclarecimiento de los hechos el martes 12 y el jueves 14 se manifestaron en la 35 Zona Militar, donde lanzaron petardos porque, insisten, las instituciones han obviado al Ejército de su responsabilidad de la noche de Iguala.

Los policías municipales que detuvieron al padre de César Manuel forman parte de la administración municipal que encabeza el alcalde morenista Moisés Antonio González Cabañas, quien es profesor egresado de la Normal Rural de Ayotzinapa, y llegó a la alcaldía precisamente por su activismo a favor de la presentación con vida de los 43 estudiantes.

Tixtla, de acuerdo con las autoridades, es un municipio controlado territorialmente por el grupo del crimen organizado conocido como Los Ardillos, encabezado por los hermanos Iván y Celso Ortega Jiménez.

Normalistas de Ayotzinapa lanzan petardos en zona militar y soldados responden con gases lacrimógenos

Los gases de los militares causaron la intoxicación en menores y en comerciantes de una escuela primaria y del mercado que se ubican en la colonia del PRI


Texto y fotografía: Amapola Periodismo

Chilpancingo

14 de septiembre del 2023

A unos días de que se cumplan nueve años de la desaparición de los 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos, de Ayotzinapa, normalistas de esta escuela lanzaron petardos y piedras a las instalaciones de la 35 Zona Militar, aquí en Chilpancingo.

Los policías militares dentro de las instalaciones contestaron lanzando bombas de gas lacrimógeno a los estudiantes.

Los militares empezaron a lanzar los gases cuando un grupo de estudiantes pretendía estrellar una camioneta de la empresa Barcel contra el portón del edificio militar.

Fue entonces que se intensificó el intercambio de lanzamiento de petardos y bombas de gases lacrimógenos.

A las 11:30 30 de la mañana, los estudiantes llegaron en 13 autobuses que estacionaron frente a las instalaciones militares.

Los estudiantes de Ayotzinapa protestaron para exigir al presidente Andrés Manuel López Obrador la presentación con vida de los 43 desaparecidos en septiembre del 2014. Se instalaron en plantón frente a las instalaciones de la 35 Zona Militar e hicieron ahí un mitin.

«Fue el Ejército» escribieron los estudiantes en una de las paredes de lasi nstalaciones militares.

«En estos casi cinco años del gobierno el presidente Andrés Manuel López Obrador nos ha mentido y está protegiendo al Ejército», dijo uno de los normalistas que habló durante el mitin.

El próximo 26 de septiembre se cumplen nueve años de la desaparición de 43 normalistas y las organizaciones sociales así como los estudiantes de la Normal iniciaron, a partir de este martes 12, una jornada de movilizaciones.

El intercambio de bombas de gases lacrimógenos y petardos duró más de una hora. Durante ese tiempo los carriles sur norte del boulevard Vicente Guerrero y la Autopista del Sol estuvieron cerrados al tráfico vehicular.

Se intoxican por los gases estudiantes de una escuela

Unos 30 niños de una escuela primaria y comerciantes del mercado, ubicados en la colonia del PRI, a unas cuadras de las instalaciones de la 35 Zona Militar, se intoxicaron al respirar los gases lacrimógenos.

Ante el llamado de auxilio de los directivos de la escuela primaria, personal de Protección Civil municipal llegó al lugar para darles los primeros auxilios a las personas intoxicadas.

Los gases lacrimógenos que lanzaron los militares se esparcieron por toda la zona.

Integrantes de Protección Civil atienden a los menores de la escuela primaria afectados por los gases lacrimógenos.
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