“El cártel quemó mi casa y me quitó todo, pero ya dije basta”: así pelean en Coahuayana contra el CJNG

Las autodefensas que cuidan el municipio de Coahuayana, en Michoacán, cuentan que tomaron las armas porque se hartaron de los grupos del crimen organizado, La Familia, Los Caballeros Templarios o ahora el Cártel Jalisco. “O nos defendemos o nos matan”, dice su comandante.


Texto: Manu Ureste, Carlos Arrieta y Ethan Murillo / Animal Político

Fotografía: Manu Ureste

 

—Yo vengo despojado de un cerro, de Villa Victoria. Me salí porque tenía mi carnicería y no quise pagar cuota a esos cabrones del narco. Y como no quise pagarles, pues me quemaron la casa.

El señor Javier tiene 53 años. Es moreno, corpulento, luce una barba canosa de candado que contrasta con unas pobladas cejas negras, y no hay que ser un genio para averiguar por qué le llaman ‘el mapache’: sus ojos grandes, saltones y almendrados, que le dan un toque arabesco, están rodeados por unas pronunciadas bolsas de tono cenizo que le acentúan la mirada áspera y penetrante, como su voz.

Con ambas manos apoyadas en la cintura, de la que sobresalen la barriga y una pistola gris que guarda celosamente en su funda y de la que casi con ternura dice que “es bonita, pega bien y nunca falla”, el hombre cuenta que apenas lleva seis meses en Coahuayana, un pequeño municipio de la costa del Pacífico de Michoacán donde un grupo de autodefensas asumió la seguridad del pueblo.

A Coahuayana, anclada entre el mar y los vastos campos de plataneras, ha llegado en los últimos meses un éxodo de más de mil 300 personas desplazadas que huyen de la violencia en localidades vecinas como la propia Villa Victoria, a 60 kilómetros, Coalcomán, Aguililla, Aquila o Tecomán.

Don Javier es uno de esos desplazados. Pero, a diferencia de otros que decidieron dedicarse al campo o la pesca en su nueva vida en Coahuayana, él dice que ya se hartó y que por eso prefirió tomar las armas y sumarse al grupo de autodefensas que en 2013 se levantó en el pueblo contra Los Caballeros Templarios, y que hoy, 10 años después, enfrenta el asedio de un nuevo enemigo poderoso: el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).

—Los “jaliscos” lo que quieren es apoderarse de los terrenos. A mí me quemaron mis casas, mis máquinas, y se quedaron con mi ganado, mi negocio… Y también le quemaron la casa a mi hija. Me lo quitaron todo.

El michoacano habla desde el patio de la comandancia de las autodefensas, ubicada a pocos metros del ayuntamiento. Acompañado por la atemorizante figura disecada de un enorme gato montés que enseña en actitud agresiva los dientes, el hombre mastica aún con rabia las palabras cuando se refiere “a los cabrones de los ‘jaliscos’” que le arrebataron su patrimonio.

—¿Miedo? No, no les tengo miedo —se dice a sí mismo con el ceño fruncido mientras se ajusta la gorra sobre la frente—. Al contrario, les tengo mucho coraje porque me quemaron mi casa sin deberles yo nada —escupe al suelo.

A continuación, con la mano derecha acariciando la culata de la pistola, don Javier recuerda que cuando se encontró su vivienda calcinada en Villa Victoria, sintió tanto coraje que en un arranque temerario de furia quiso ir a buscar por su cuenta a los sicarios para ver de a cuánto les tocaba a cada uno.

—Yo soy del cerro y conozco mi rancho. Además, desde chico sé usar muy bien las armas. Nada más que este chingao pie no me ayuda —se levanta mentando madres la pernera del pantalón y deja a la vista un tobillo hinchado, amoratado y amarrado por un vendaje—. Si no tuviera el pie quebrado… ¡ja! ¡pobrecitos! —exclama una risotada—. Me hubiera chingado a varios.

No obstante, aún con el pie maltrecho, don Javier es un elemento muy activo —con su fusil R15 al hombro— en los rondines que las autodefensas hacen las 24 horas del día por la cabecera municipal y por los alrededores de Coahuayana hasta llegar a los límites con Colima, en Tecomán. Ahí ya es territorio del Cártel Jalisco: una especie de zona de exclusión donde el autodefensa asegura que “si te agarran, te secuestran, te matan y te desaparecen”. Por eso, esa zona la peinan solo si van arriba de camionetas blindadas. Porque ahí, ni la policía local se acerca. Aunque don Javier comenta con desdén que los uniformados del pueblo no son mucho de meterse en broncas, dejándoles a ellos, a las autodefensas, buena parte de la responsabilidad de resistir el asedio del crimen organizado, el cual busca penetrar en la comunidad para tener vía libre en toda la ruta que va de Coalcomán, a unos 120 kilómetros, hasta la salida al mar en Coahuayana.

—Mire, aquí esa policía no sirve —sentencia apuntando con la mano hacia la puerta de la comandancia, donde cruzando la avenida están estacionadas debajo de unos árboles las camionetas con batea de la policía local—. Ellos nada más están ahí metidos en la presidencia municipal porque tienen miedo. Esa es la verdad y hay que decirlo: tienen miedo —recalca mientras menea la cabeza.

Los homicidios dolosos en Coahuayana se han mantenido casi en tasa cero desde que las autodefensas se hicieron cargo mayoritariamente de la seguridad del municipio, en contraste con la situación de inseguridad que se vive en otras localidades, como Coalcomán o Tecomán, del lado de Colima.

Ya es mediodía. Se acerca la hora de dar una “patrullada” a Coahuayana.

En el patio de la comandancia, un muy joven autodefensa armado con una aparatosa pistola que lleva amarrada en una funda en la pierna derecha besa con cariño a su novia para despedirse antes de la ronda. Ella lo santigua y le echa la bendición.

Tras unos intercambios de bromas con sus compañeros de patrulla, ‘el mapache’ se toca las cicatrices de bala —“esquirlas de un 50”— que lleva tatuadas en el brazo derecho, y su rostro vuelve a tornarse serio, tenso.

—Si el gobierno hiciera bien su trabajo, rápido podría acabar con estas lacras de los “jaliscos” —murmura el hombre tras exhalar un resoplido, mientras sobre la abultada cintura se ajusta la funda de la pistola que nunca le falla—. Pero como no lo hace, pues para eso estamos aquí nosotros. Para defender al pueblo.

***

—Claro que es una camioneta blindada. Si fuera una sencilla… desde cuándo ya no existiera yo en la Tierra.

El nombre completo del comandante es Héctor Zepeda Navarrete. Pero todo el mundo en la comunidad lo conoce como ‘Comandante Teto’: el antiguo dueño de una refaccionaria de autopartes que, tras el asesinato de su hermano Julio a manos de Los Caballeros Templarios, se convirtió en el líder de las autodefensas de Coahuayana, la única localidad que, junto a Aquila, Tepalcatepec, Los Reyes y Peribán, continúa levantada en armas 10 años después del alzamiento armado en Tierra Caliente contra Los Caballeros Templarios.

El comandante viste una playera azul marino y unos pantalones tejanos. Va equipado con un chaleco antibalas de camuflaje, botas de combate, dos walkies, una Glock negra al cinto, y una gorra negra con el escudo del águila y la serpiente de México. Su voz es potente, de mando, luce una entrecana barba de candado que le rodea la boca de la que, de vez en cuando, sale una sonrisa como la que esbozó cuando vio que a los periodistas que lo acompañan en el recorrido les costó mucho abrir la pesadísima puerta blindada del vehículo que maneja.

Imagen del comandante de las autodefensas de Coahuayana, Héctor Zepeda, conocido en la región como ‘Comandante Teto’.

—El riesgo aquí es muy grande —dice tras arrancar la camioneta, en cuyo interior hay un arsenal desperdigado por los asientos polvorientos: mochilas con cargadores, un casco, escopetas y varios fusiles de asalto, además del fusil que el comandante lleva apoyado entre el reposabrazos y la palanca de cambios—. El Cártel de Jalisco tiene armas muy poderosas —continúa explicando—, y por eso no podemos ir en camionetas normales. Ya llevamos muchos enfrentamientos con esos cabrones, muchas emboscadas.

La más reciente fue el pasado 28 de diciembre. Ese día, un anónimo llamó al teléfono de la centralita alertando que unas personas “armadas, enchalecadas y encapuchadas” estaban por las inmediaciones de Coahuayana, en la zona de la presa. Un convoy de autodefensas acudió, pero no encontró nada raro.

Ese era el anzuelo.

—Cuando veníamos de regreso ya nos tenían puesta la emboscada. Nos balacearon los vehículos y nos pusieron también un racimo de explosivos y unos gases venenosos. Gracias a Dios que no explotaron, porque si no, tampoco estaría aquí ahora.

Tras asegurar que las autoridades estatales tardaron más de un día en retirar los explosivos que eran un peligro “para cualquier ciudadano”, el ‘Comandante Teto’ palmea el volante con la mano derecha —en la que luce dos llamativos anillos de oro en su dedo anular y una esclava de plata en la muñeca— y esboza otra sonrisa mientras la camioneta va pasando por la “glorieta de la paz”. Ahí, entre taquerías de carnitas y olorosos puestos de birria michoacana, la comunidad levantó una pequeña rotonda con la efigie de su hermano Julio con una paloma en la mano.

—Ese cártel viene con todo —dice ahora con la mirada clavada en el espejo retrovisor—. Ya están a otro nivel. Son terroristas que tienen como consigna no nada más acabar conmigo, asesinarme, sino acabar con todos los compañeros que andan conmigo aquí a diario cuidando la comunidad.

El comandante se restriega con la mano derecha los ojos enrojecidos y golpea el volante para tocar el claxon y saludar a un vecino.

—A ese tipo de gente es a la que nos enfrentamos a diario —prosigue—. A gente que, muchos de ellos son chavos que no están bien de sus facultades mentales. Porque, ¿ustedes creen que una persona que esté bien de su cabeza va a andar por ahí despedazando a otra persona? ¿Destazándola? —pregunta a los periodistas—. N’hombre, son gente enferma. Gente sin corazón.

La camioneta, que va escoltada discretamente por otras dos con varios integrantes armados de las autodefensas a bordo, entre ellos el joven muchacho que se despidió de beso de su novia, continúa avanzando por la carretera que atraviesa el pueblo hacia las afueras de Coahuayana, con rumbo al predio de San Vicente, un cerrito ubicado a tan solo unos metros de la playa donde se extienden hotelitos para surfistas y restaurantes de mariscos.

El comandante se mesa la barba sin dejar de mirar de vez en cuando por los espejos. Contra esa gente “enferma y sin corazón”, retoma la plática, llevan una década “dándose en la madre”. Antes, con los de La Familia Michoacana. Luego, con Los Templarios. Y ahora, con el Cártel Jalisco.

—Y mañana será con otro cártel, y pasado con otro. Y así estaremos, en una lucha sin fin si el gobierno no se pone las pilas. Porque nosotros no queremos estar aquí todos los días arriba de una camioneta blindada, ni dando una seguridad que, según dicen los del gobierno federal, no nos corresponde. Pero, ¿qué hacemos? —pregunta alzando la voz—. O nos defendemos o nos matan.

En los últimos años, el Cártel Jalisco ha emprendido, además, otras estrategias para desgastar a las autodefensas de Coahuayana y al propio ‘Comandante Teto’, intentando minar la confianza de la ciudadanía. Por medio de YouTube y TikTok, una de las nuevas redes sociales predilectas del grupo armado que suele difundir fotos y videos, por ejemplo, de ellos mismos repartiendo despensas en zonas de extrema pobreza, se han publicado videos de encapuchados acusando al comandante de ser el líder de Cárteles Unidos, otro grupo criminal.

—Yo no pertenezco a ningún cártel —responde rotundo Héctor Zepeda cuando se le plantea lo publicado en redes sociales—. Yo lo único que hago es defenderme con armas. Y defender a mi municipio, a nuestras familias y a toda la gente que se siente indefensa ante esos criminales. Porque ellos sí son unos criminales —vuelve a alzar el dedo.

Prueba de ello, subraya acto seguido, es que en los últimos años el cártel ha asesinado a cuatro autodefensas de Coahuayana. A uno de ellos, al que apodaban ‘el Jefecito’, lo mataron a balazos en la central de autobuses de Colima cuando iba a hacer el examen de control y confianza para ser policía rural. A otro lo mataron en Zapotán, a las afueras de Coahuayana. A otro, apodado ‘el 30’, lo mataron en Palos Marías, y ahí mismo hirieron a otro autodefensa que no traía chaleco. Fue trasladado a un hospital en la población vecina de Tecomán, y cuando lo dieron de alta y venía de regreso a Coahuayana, los sicarios lo interceptaron de nuevo y lo asesinaron a balazos.

***  

De uno de los dos walkies que lleva enganchados al chaleco antibalas el comandante, junto a una pequeña linterna, el sonido de una voz anunciando que todo está en orden para que descienda de la camioneta interrumpe el ruido estático de la frecuencia de radio.

El líder autodefensa se baja y de inmediato seis hombres salen de sus respectivas camionetas y se dispersan rápido por la zona. De todos, el que más llama la atención es el joven muchacho que ahora, además de la pistola al cinto, porta un enorme fusil de asalto con mira telescópica. Con todo y el chaleco antibalas, no parece mayor de 17 años, aunque el comandante, entre risas, dice que sí es mayor de edad. “Es un traga años”, bromea ante el rostro serio, disciplinado, del joven que mira de reojo a sus compañeros de armas que también lucen imponentes armas de asalto.

Rodeado por sus elementos que no dejan de otear la zona, Héctor Zepeda explica que años atrás le arrebataron este predio de unas tres hectáreas a un antiguo líder criminal de Los Caballeros Templarios, ‘el Lico’.

Las autodefensas de Coahuayana le arrebataron un predio a un antiguo líder de Los Caballeros Templarios. Ahora, en ese terreno se construirá la “Colonia de la Paz» para desplazados del crimen organizado.

Ahora, de ese terreno saldrán los lotes que donarán a quienes, como don Javier, tuvieron que abandonar sus hogares por el asedio del Cártel Jalisco y de otros grupos delictivos que operan en Michoacán, en el estado vecino de Colima, Guerrero, y en otros más lejanos, como Chiapas, donde en comunidades como Chenalhó más de 200 personas fueron desplazadas en octubre del año pasado.

—Este es un terreno que va a agarrar la gente para recuperar un poco de lo que el crimen organizado les quitó —dice el comandante con ambas manos sujetando el chaleco antibalas—. Mucha gente llegó aquí con nosotros con la pura ropa que traía puesta. Y pues ahora, aquí está —pasea la mano y la mirada por el cerro desde el que puede apreciarse el mar a lo lejos—. Aquí van a tener un terreno para hacer sus nuevos hogares.

Tras unos 15 minutos en el predio, el comandante da la orden a sus muchachos para que se reagrupen y suban de nuevo al convoy de camionetas blindadas.

En el trayecto de regreso a la comandancia, varias patrullas de la policía municipal y un convoy de marinos aparecen circulando lentamente por la carretera que da acceso a Coahuayana. Una semana atrás, el pasado 17 de enero, dos activistas de derechos humanos fueron desaparecidos por el crimen organizado cuando salieron de una reunión en Aquila, a unos pocos kilómetros de Coahuayana. Y decenas de vecinos de esa comunidad realizaron bloqueos en el puente que une los estados de Colima y Michoacán.

El ambiente en la zona se respira denso, pesado. Por ello, el comandante Héctor ha pedido calma a sus autodefensas para evitar roces con los soldados, especialmente excitados en estos días, máxime después de que el pasado 21 de enero un grupo de sicarios los emboscara en Coalcomán, matando a un alto mando militar de la región.

—Nosotros siempre los saludamos. Y ellos… a veces nos saludan —deja escapar una risita irónica—. Pero, de repente, algunos sí nos han enfocado con las armas. Y yo lo que les digo a mis muchachos es que sigamos con nuestro camino. Que no hagamos el amago de levantar las armas, que evitemos enfrentamientos, y que cuando vean un retén de soldados o de marinos no le saquen a detenerse, porque nosotros no somos rateros.

El pasado 17 de enero, grupos de personas bloquearon el puente de Coahuayana para exigir la aparición con vida de dos activistas de derechos humanos desaparecidos por la delincuencia cuando salieron de una reunión en el municipio vecino de Aquila.

De vuelta en la comandancia, el líder autodefensa entra a su despacho: una sala amplia con aire acondicionado donde, en un extremo, tiene un enorme escritorio de madera. Sobre la mesa, junto a la figura de un guerrero azteca y otra figura de un jaguar, hay una placa con su nombre. De las paredes cuelgan los retratos de los cuatro autodefensas asesinados por el cártel.

El comandante toma asiento y saluda a Dominic, el pastor belga que lo recibe y se acurruca a sus pies debajo del escritorio. A continuación, mira de reojo una enorme pantalla de televisión donde van transcurriendo las imágenes en directo que captan varias cámaras repartidas por el pueblo y deja caer la espalda sobre el respaldo de la silla. Sobre su cabeza, siempre cubierta por la gorra negra, hay dos escopetas de caza de dos cañones. Y a su izquierda, a unos pocos pasos del escritorio, hay un armario con una puerta de fierro y candado en el que permanecen a resguardo más fusiles de asalto, un viejo kalashnikov, pistolas y una espada.

Una asistente del comandante accede al despacho y le informa que dos mujeres quieren verlo. Ahora, además de mantener a raya al narco, empieza su otra gran tarea: ser el intermediario en los conflictos entre los vecinos de Coahuayana.

—¡Tráete a esa persona a como dé lugar! —ordena a un subalterno tras platicar con las dos mujeres, que han denunciado recibir amenazas de un hombre.

A los minutos, un joven entra al despacho cabizbajo y achicado.

—Mira, te lo digo muy claro: bájale de huevos y no andes amenazando a nadie —le espeta el comandante en cuanto el joven toma asiento.

—Pero, patrón, yo…

—¡Nada! —lo interrumpe—. Ya bájale —le vuelve a ordenar—. Y no te andes metiendo en problemas porque te estás echando al pueblo encima. ¿Está claro?

Además de combatir al crimen organizado, las autodefensas también hacen de mediadoras en conflictos entre los vecinos de la comunidad.

El asunto queda resuelto. Pero ni cinco minutos después llegan otras tres personas con otro problema por la disputa de un terreno. Y luego llegan más, y luego más personas. Así, hasta que cae la noche. Entonces, el comandante se levanta al fin de la silla ante la atenta mirada de Dominic. Pero el walkie talkie que ha dejado sobre la mesa, junto a una botella de mezcal con un enorme alacrán flotando inerte en su interior, lo detiene.

Una voz alerta de la posible presencia de criminales en los alrededores de Coahuayana.

El trabajo no cesa, sonríe cansado el comandante.

—Cada día nos sentimos más abandonados, no por la gente de la comunidad, sino por nuestros gobiernos, que vemos que cada día nos abandona más —lamenta el autodefensa que toma el walkie entre sus manos para ajustar la frecuencia—. Pero nosotros aquí vamos a seguir —dice tras dejar la pistola sobre la mesa y tomar asiento de nuevo—. Vamos a seguir trabajando para mantener fuera del pueblo al Cártel Jalisco.

 

Este texto fue elaborado por el equipo de Animal Político y lo reproducimos con su autorización.

Autoridades sigue sin aclarar qué hacían miembros del crimen organizado con policías en la Sierra

Este lunes se cumplen tres días de balaceras en pueblos de la Sierra. Por la mañana un nuevo enfrentamiento en Santa Rosa de Lima, municipio de Tecpan de Galeana.


Texto: Amapola periodismo

Fotografía: Oficial / Secretaría de Seguridad Pública de Guerrero

Chilpancingo

 

A dos días de los hechos en la comunidad de El Parotal, municipio de Petatlán, donde pobladores se enfrentaron a tiros con policías estatales que iban acompañados por tres presuntos infiltrados, quienes al igual que dos agentes murieron, el gobierno del estado no ha informado de manera oficial lo que ocurrió.

En medio de este silencio institucional siguen los enfrentamientos a balazos entre habitantes de varias y diferentes localidades de la Sierra de Petatlán contra miembros del grupo criminal de la Familia Michoacana. Esta mañana ocurrió otro enfrentamiento en Santa Rosa de Lima, del municipio de Tecpan de Galeana.

Habitantes de esa zona de la Sierra contaron que este lunes por la madrugada una mujer y sus tres hijos de un rancho ubicado en la comunidad de La Calera, Petatlán fueron dejados en libertad por integrantes del grupo criminal.

La mujer llamada María de Jesús y sus tres hijos fueron privados de su libertad después de presenciar el asesinato de Édgar Estrada y Pedro Álvarez, quienes antes fueron torturados.

Édgar, una de las víctimas, es hermano de María de Jesús y Pedro Álvarez, vecino de la comunidad de Las Mesas, también perteneciente a Petatlán, que trabajaba en ese rancho.

Contaron habitantes, de quienes se ante nombres, que el grupo armado asesinó también a balazos a Joel, al encontrarlo que caminaba cerca del rancho.

“Los delincuentes llegaron al rancho y se aprovecharon de que sus habitantes estaban desarmados y los mataron», dijo uno de los lugareños.

Pero habitantes de La Calera, Las Mesas, San Vicente y La Barranca, las últimas dos del municipio de Tecpan de Galeana, se percataron de esta situación y se armaron para ir perseguir a los sujetos.

“Durante la tarde de este domingo hubo varios enfrentamientos de pobladores con los de la Familia Michoacana, pero después llegó el Ejército y los delincuentes dejaron en libertad a doña María de Jesús, quien llegó con sus hijos la mañana de este lunes”, comentó un habitante de una comunidad de la Sierra.

Los enfrentamientos siguieron este lunes en lugares despoblados de la Sierra.

“Se habla de varios heridos pero no hay certeza de ello”, contó un habitante de la comunidad de Santa Rosa de Lima, donde también se desató un enfrentamiento que empezó a las once de la mañana de hoy y terminó hora y media después.

Santa Rosa, es una comunidad que está a la orilla de la carretera federal Acapulco-Zihuatanejo y es una de las entradas a los pueblos en lo alto de la Sierra.

En este punto alto colindan las regiones Costa Grande y Tierra Caliente. Petatlán y Tecpan de Galeana son municipio de Costa Grande, pero el grupo de la Familia Michoacana está asentado en lugares de Tierra Caliente. En Costa Grande son otros los grupos armados y las relaciones políticas y económicas.

“Los de la Familia Michoacana entraron por la carretera cerca de Papanoa y llegaron a la Colonia Nueva, pero ahí ya había gente del pueblo esperándolos y empezó la balacera”, dijo la fuente de Santa Rosa.

En un video que dura 30 segundos y que circuló en las redes sociales se escuchan las detonaciones de armas de fuego en las afueras de Santa Rosa de Lima.

“La gente tuvo mucho miedo y se encerró en sus casas, y las cosas se calmaron cuando llegó el Ejército y un helicóptero de la Marina empezó a sobrevolar en el pueblo”, mencionó la misma persona en una entrevistada por teléfono.

Mencionó que la incursión en las últimas 24 horas de los integrantes de la Familia Michoacana en diversas comunidades de Tecpan y Petatlán es en reacción a lo ocurrido el pasado sábado 28 en El Parotal, donde tres miembros de esta organización murieron durante un enfrentamiento a balazos entre los policías estatales y la población.

Los tres presuntos miembros de la Familia Michoacana subieron a la Sierra con los policías estatales, vestidos con uniformes oficiales. Es decir, los agentes estatales infiltraron a miembros de la Familia Michoacana a esa zona de la Sierra, pero fueron asesinados en una enfrentamiento a balazos con pobladores.

En estos hechos también murieron a tiros un comandante y un policía estatal.

Después del enfrentamiento, los pobladores desarmaron y retuvieron a 28 agentes.

Versiones extraoficiales informaron que el grupo de policías estatales que participaron en la incursión en El Parotal están rindiendo su declaración en la Fiscalía General del Estado (FGE).

Una mujer policía que, al perecer, participó en esos hechos reveló que los tres individuos que los acompañaron a El Parotal previamente los fueron a traer al hotel Fiesta Americana, en Acapulco.

“Lo que pasó en El Parotal es gravísimo, porque cómo es posible que la Policía Estatal haya llevado de infiltrados a los delincuentes para agraviar a la ciudadanía”, dijo uno de los habitantes de Santa Rosa.

De Santa Rosa de Lima a El Parotal es una distancia de 30 minutos en vehículo.

“Ese sábado en la tarde hasta aquí se escuchaban los balazos”, relató.

Mañana martes 31 de enero se prevé que comisarios de comunidades de la Sierra de los municipios de Petatlán y Tecpan de Galeana den a conocer su postura sobre estos hechos y para exigir a las autoridades del gobierno estatal que en medidas de seguridad en esa zona.

Hasta este lunes en la tarde la Secretaría de Seguridad Pública del estado seguía sin dar un reporte oficial de los hechos del sábado en El Parotal.

Menos han contestado la pregunta: ¿Por qué la Policía Estatal llevaba a miembros de la Familia Michoacana?

Los lugareños de este pueblo de la Sierra aseguran que los agentes iban encapuchados y se metieron a las casas a robarles dinero en efectivo y otras pertenencias, además de que golpearon a niños y a mujeres.

Esas agresiones desencandenaron más hechos violentos, pero el gobierno que encabeza la morenista Evelyn Salgado y la Fiscalía General del Estado (FGE) sigue sin dar la versión oficial.

Esta tarde en un acto en el zócalo de Chilpancingo, la gobernadora, después de que los maestros la abordaron, contestó sólo un par de preguntas a los reporteros sobre los hechos de la Sierra de Petatlán y Tecpan, pero nunca aclaró sobre la presunta infiltración que hizo la Policía Estatal de miembros de la Familia Michoacana a la Sierra.

 

Asesinan a una taxista en Acapulco; 13 homicidios dolosos en cinco días

Texto: Jesús Guerrero

Fotografía: Amapola periodismo

 

Chilpancingo

 

Frente a muchos testigos, un hombre asesinó a balazos a una mujer taxista en el fraccionamiento Las Playas, en Acapulco, poco después del mediodía de este martes.

Según los reportes, la trabajadora que conducía el taxi Nissan Tsuru, tipo Nissan, con número económico 1876, circulaba entre las calles Amate y Justo Sierra cuando un hombre simuló hacerle la parada como cualquier pasajero que pide un servicio de taxi. Era su agresor.

La taxista detuvo la unidad, el hombre se acercó y le disparó un tiro en la cabeza. Según los reportes, la mujer murió en forma instantánea.

Después del asesinato, el agresor huyó con tranquilidad del lugar, de acuerdo con algunos testigos.

El cadáver de la taxista quedó en el asiento desde donde conducía.

Fuera del taxi había varios casquillos, al parecer de calibre nueve milímetros. Personal y agentes de la Fiscalía General del Estado (FGE), Policía Estatal y Guardia Nacional llegaron al lugar para realizar las diligencias de ley.

El asesinato de la taxista provocó reacciones de algunos usuarios de las redes sociales que en forma indignada reprobaron el hecho.

“Como ya es costumbre en este Acapulco por demás violento e inseguro, donde los asesinatos se dan a todas horas y en todas partes de nuestro puerto ante la incompetencia total de las autoridades de los tres niveles de gobierno”, escribió un usuario en el Facebook.

Durante los últimos cinco días en Acapulco se documentaron, a partir de las publicaciones de la prensa, 13 homicidios dolosos.


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La violencia sigue en Guerrero, pero la gobernadora y sus funcionarios le festejan en grande el cumpleaños a su papá

El senador Félix Salgado Macedonio tuvo tres festejos el sábado, y en el de Chilpancingo acudieron también políticos, legisladores y jefes de otros poderes del Estado


Texto: Jesús Guerrero

Fotografía: Oscar Guerrero

Chilpancingo

 

El sábado 14 de enero, la gobernadora Evelyn Salgado Pineda, funcionarios de su administración y alcaldes de diferentes lugares de Guerrero le realizaron festejos a su papá, el senador Félix Salgado Macedonio, con motivo de su cumpleaños número 66.

Los festejos fueron tres, el primero en Iguala, el segundo, por la tarde en Chilpancingo, y en la noche, el último en Acapulco.

Las celebraciones las realizaron como si en Guerrero no pasara nada, como en los tiempos el PRI.

En el festejo del hombre fuerte del gobierno de Evelyn Salgado, hubo comida, grupos musicales, acarreo de gente y trabajadores del gobierno obligados asistir aun cuando era su día de descanso.

Por la mañana del sábado hubo un desayuno en Iguala y en la tarde aquí en Chilpancingo una comida. «Aquí nada se está gastando del erario público, aquí la gente se organizó para este evento cultural», dijo Salgado Macedonio durante la fiesta que le organizaron en la cancha de futbol Hermenegildo Galeana, ubicada al norte de Chilpancingo.

Para dar paso a la fiesta del senador morenista, los directivos de la liga de futbol suspendieron la jornada sabatina en esta unidad deportiva.

Sobre el pasto sintético de la cancha colocaron las carpas, sillas y mesas donde la gente comió barbacoa de pollo, relleno de puerco, tacos de diversos guisados, mole y hasta pizzas, agua fresca; era todo lo que había.

En la cancha de basquetbol de las mismas instalaciones instalaron un templete en donde estuvo el senador acompañado de sus hijas, nietos y funcionarios.

El secretario general de Gobierno, Ludwing Marcial Reynoso; el de Educación, Marcial Rodríguez Saldaña; la secretarias de la Mujer, Violeta Pino Girón; de Desarrollo Social, Maricarmen Cabrera Lagunas; el director del Conalep, Jesús Villanueva; el presidente del Poder Judicial, Raymundo Casarrubias; la presidenta de la Junta de Coordinación Política del Congreso, Yoloczin Domínguez Serna, estuvieron en el festejo. Algunos cantaron y hasta bailaron al lado del senador.

Tampoco faltó el ex rector de la Universidad Autónoma de Guerrero (Uagro), Javier Saldaña Almazán, junto con un grupo de universitarios que sirvieron de porristas.

El mismo Salgado Macedonio dio a conocer la lista de los grupos musicales que amenizarían lo que llamó la “fiesta cultura” que, supuestamente, fue promovida por la Secretaría de la Cultura estatal.

Los Karkis, Bertín Gómez, Erasmo Catarino, Grupo Caribe y los Yonic’s fueron parte del repertorio musical que actuó en el festejo de Salgado Macedonio, pero que hasta ahora es desconocido quién pagó.

Un artista plástico del municipio de Olinalá le entregó al senador un cuadro donde plasmó su rostro. “Oye me hubieras quitado las arrugas de la cara”, le dijo Salgado al artista.

A funcionarios de distintos rangos se les vio con bolsas de regalo que entregaban al senador.

La alcaldesa de Chilpancingo, Norma Otilia Hernández Martínez, acompañada de un grupo de funcionarios del Ayuntamiento de Chilpancingo ingresó por una de las puertas laterales del campo de futbol.

Atrás de la edil y su comitiva una banda de música de banda tocaba las mañanitas.

Un agente de Gobernación estatal, que lo obligaron ir al evento y que estaba en visible estado de ebriedad, confundió a la alcaldesa con la gobernadora Evelyn Salgado Pineda.

“¡Ahí viene la gobernadora, ahí viene la gobernadora!”, gritó el agente y muchos de los comensales voltearon hacia el contingente que avanzaba por el pasto sintético.

Félix Salgado aclaró que su hija, la gobernadora, venía apenas de la Ciudad de México, donde tuvo una reunión por la mañana.

Salgado Pineda escribió en su cuenta de Facebook que había participado junto con otros gobernadores y gobernadoras, con el secretario de Gobernación y el líder nacional de Morena, Mario Delgado Carrillo.

En la reunión les pidieron a los mandatarios y a las mandatarias “piso parejo” en el trato a los aspirantes presidenciales, Claudia Sheinbaum, Adán Augusto López, Marcelo Ebrard y Ricardo Monreal.

“Yo ya tenía planeado para mañana domingo solicitar nuevamente licencia al Senado, porque me iba a dedicar a otras tareas, pero tengo que estar en el Senado porque se va analizar nuevamente la Reforma Electoral”, dijo Salgado Macedonio.

Luego el senador sometió a votación si permanence en el Senado o pide licencia por tercera vez en los últimos dos años. La asistentes votaron porque el senador no pida licencia.

Las dos veces que Sheinbaum Pardo ha venido a Guerrero para hablar sobre la Reforma Electoral, Félix, la gobernadora Salgado Pineda y la mayoría de los funcionarios estatales han arropado a la jefa de gobierno de la Ciudad de México.

El PAN ha denunciado ante el INE al gobierno estatal de promover con recursos públicos la imagen de Claudia Sheinbaum.

Uno de los promotores de las pintas a favor de Sheinbaum es el subsecretario de Educación Superior, Marco Marbán Galván, quien estaba en el festejo del senador.

Marbán Galván fue el maestro de ceremonias de la campaña de Salgado Macedonio  antes que el INE le cancelara la candidatura por no haber comprobado sus gastos de precampaña; después lo fue de su hija.

“Tenía pensado recorrer Guerrero y otros estados del país en una nueva tarea, pero mejor me quedo en el Senado”, dijo el senador, quien es promotor de la precandidatura de Sheinbaum.

El show de su festejo continuó cuando él mismo se puso a cantar y a bailar. Con el senador cantaron su nieto, que tumben lleva el nombre de Félix, y el presidente del Poder Judicial, Raymundo Casarrubias.
También cantaron sus hijas, Liz Salgado Pineda, quien es presidenta del DIF estatal, y Estrella Salgado.

Después llegó a este lugar la gobernadora, quien antes de cantar y bailar aclaró que no estaba ahí como titular del Ejecutivo estatal, sino como una ciudadana que fue a felicitar a su papá.

El tercer festejo en Acapulco, donde en la última semana ha subido la violencia en las calles, como en las playas los asesinatos, ya no llegó la gobernadora.

Como el festejo al ahora morenista Salgado Macedonio es una costumbre que muchos políticos tiene en Guerrero; algunos hasta han utilizado los recintos públicos y los recursos del erario para celebrarlos.

Por ejemplo, en 1997, el entonces gobernador interino, Ángel Aguirre Rivero, quien militaba en el PRI, utilizó la residencia oficial de Casa Guerrero para festejar su cumpleaños. Al inmueble oficial desfilaron funcionarios, dirigentes del PRI y hasta del PAN con regalos para felicitarlo.

Aparte de Aguirre Rivero, otros mandatarios estatales, como Alejandro Cervantes Delgado, José Francisco Ruiz Massieu y Rubén Figueroa Alcocer, organizaban fiestas en Casa Guerrero no sólo para ellos y sus familiares, también para periodistas.

El perredista Zeferino Torreblanca Galindo ofrecía comidas y alcohol a periodistas en Casa Guerrero, de acuerdo con lo que han documentado algunos miembros del gremio.

El mismo Salgado Macedonio, cuando era opositor, criticaba esas prácticas de los políticos priístas.

Pero ahora, acudió a esta vieja costumbre que si bien no es el gobernador y tampoco utilizó edificios públicos, los funcionarios del gobierno que encabeza su hija desfilaron para abrazarlo y darle un regalo.

Además, cuando menos aquí en Chilpancingo, ene la zona del festejo desplegaron un fuerte dispositivo de seguridad del gobierno estatal.

Las celebraciones del senador ocurren en un contexto de la violencia como hace muchos años en Guerrero, pero en las dos últimas semanas los asesinatos están muy presentes en las calles y después en la prensa.

Sólo en Acapulco, en los últimos 14 días han ocurrido 31 homicidios dolosos. Apenas el viernes pasado, una vendedora de aguas frescas fue asesinada a tiros en la colonia Las Cruces y cuatro cadáveres fueron hallados en Puerto Márquez.

Este domingo, en la colonia Playa Encantada fue hallado un hombre desmembrado.
Además, Alan García, el administrador de la página Escenario Calentano, sigue desaparecido en Tierra Caliente.

 

En nueva jornada violenta en Acapulco, asesinan a siete, cinco son desmembrados

Texto: Amapola periodismo

Forografía: Oficial 

Chilpancingo

 

Los cadáveres de cinco hombres desmembrados fueron localizados este lunes por autoridades locales en un puente de la carretera federal Acapulco-Chilpancingo a la altura de la comunidad de San Martín Jovero.

A las siete de la mañana una autoridad de la comunidad de San Martín, ubicada a 30 minutos de Acapulco, informó del hallazgo de los cadáveres desarticulados de tres hombres en la vía federal.

Al arribar a este sitio, la Fiscalía General del Estado (FGE) descubrió que eran cinco las víctimas y no tres.

Esta localidad donde fueron hallados los cinco desmenbrados pertenece al municipio de Acapulco.

Una de las víctimas fue hallada con el torso calcinado en el interior de un vehículo incendiado que estaba en la misma vía federal.

A su vez, la FGE informó que en la comunidad de Xaltianguis, municipio de Acapulco, fueron asesinados a balazos dos hombres.

El reporte de la FGE es de que ayer domingo, un individuo de nombre Sabás «N» fue hallado muerto a tiros en el interior de una vivienda ubicada entre las calles Manuel Doblado y 20 de Noviembre, en el centro de esa localidad.

Sabás tenía orificios de bala en la cabeza y tórax.

La otra víctima asesinada a tiros fue hallada arriba de la caja de una camioneta abandonada en esta misma calle de Manuel Doblado.

Esta persona asesinada fue identificada con el nombre de Víctor «N» quien presentaba heridas de bala en el tórax.

Los dos cadáveres fueron trasladados al Servicio Médico Forense de Acapulco.

La FGE atribuye estos hechos registrados en Xaltianguis, del municipio de Acapulco, al crimen organizado.

 

Montan vecinos de la ciudad guardias de vigilancia ante robos e inacción de gobiernos

Texto: José Miguel Sánchez

Fotografía: Oscar Guerrero

Chilpancingo
Ante la falta de garantías de seguridad en la capital, vecinos de la calle 5 de mayo, ubicada en el centro de Chilpancingo, se organizaron contra los robos a casa habitación de los que son víctimas desde hace varios meses y tomaron sus propias medidas de vigilancia.

En la calle colocaron dos lonas en las que se lee, “Rateros, si los sorprendemos robando, saqueando casas y negocios o molestando o agrediendo a alguien, ¡Aténgase a las consecuencias!”.

Esto porque desde hace cuatro meses, de acuerdo con una denuncia de los vecinos, un grupo de personas rondan el lugar, marcan con una “x roja” las casas abandonadas y después entran a robar.

“Hace aproximadamente unos cuatro meses empezamos a ver que había un grupo de tres hombres que se metían a las casas abandonadas, al principio no era muy recurrente y no prestamos mucha atención, pero en las últimas semanas hubo más movimientos y señales que nos preocuparon”, mencionó uno de los vecinos de la calle, que por seguridad se omitiera su nombre.

Ante la preocupación de los vecinos por la situación, decidieron organizarse y el 27 de diciembre colocaron lonas en las que advierten que a las personas que cometan algún delito los entregarán a las autoridades o en su caso serán linchados.

“Antes de que nos pusiéramos de acuerdo, como una semana antes, vimos que estas personas ya estaban con una escalera a punto de entrar a una casa y fue que comenzamos a preocuparnos”, agregó el vecino.

Además integraron grupos de vigilancia y crearon un grupo de WhatsApp donde comunican si hay percances o cualquier situación que consideren de inseguridad.

Los vecinos de la calle 5 de mayo se percataron de que estas tres personas entraban a casas abandonadas y sacaban lo que podían, desde tuberías, tazas de baño y bombas de agua.

Estas personas incluso vivieron en una casa abandonada de la calle Abasolo, ubicada a una cuadra abajo de 5 de mayo, de acuerdo con los vecinos.

“Al principio eran casas abandonadas y nuestro temor es que después se quieran meter a las casas donde habitamos y nos quieran atacar, fue por eso que decidimos organizarnos como vecinos”.

De parte del Ayuntamiento capitalino no tiene el apoyo que quisieran de manera formal. Los vecinos contaron que cuando colocaban las lonas un policía municipal se acercó y les ofreció estar pendiente de la zona; desde entonces apoya en la vigilancia.

El policía municipal está en el grupo de mensajería de celular que crearon para reportar cualquier acto de inseguridad.

“Pero alguna autoridad como tal, algún secretario, director o funcionario no se ha acercado, pero también nosotros no hemos tenido la intención de ir y convocar y apenas estamos planeando”, denunció uno de ellos.

Desde que comenzaron a colocar las lonas y con la organización de los vecinos, las personas señaladas de entrar a robar a las casas dejaron de rondar la zona y no ha habido más robos.

La información que recabaron los vecinos es que se trata de un grupo de delincuentes que antes hacía los mismo en las casas de la calle Amado Nervo. Ahora, después de que se alejaron de la calle 5 de mayo, rondan la colonia Rufo Figueroa, que está a cinco cuadras del centro de Chilpancingo.

Esta situación de inseguridad que viven los vecinos ocurre en medio de una operación conjunta entre elementos de la Policía Municipal y de la Marina, que frecuentemente recorren las calles del centro de Chilpancingo.

 

Anuncian éxodo de habitantes de El Durazno ante amenazas del crimen organizado

Texto: Amapola Periodismo 

Fotografía: Amapola Periodismo / Archivo

Chilpancingo

 

La comisaria de la comunidad de El Durazno, Azucena Rosas García, se escucha por teléfono con miedo, y a la vez con coraje: “estamos analizando si nos vamos del pueblo porque aquí el gobierno no puede con los delincuentes que nos siguen amenazando de muerte”.

A cuatro días de que integrantes de un grupo del crimen organizado, identificado como la Familia Michoacana, irrumpieran en El Durazno, municipio de Coyuca de Catalán y asesinaran a balazos a siete personas, entre ellas un menor de 11 años, el Ejército, Guardia Nacional y Policía Estatal sólo se pasea por las calles del pueblo.

Los habitantes en vilo esperan que hagan algo más.

“Los hombres armados están a cinco kilómetros de nuestro pueblo y los soldados y policías no van por ellos para detenerlos”, dice Rosas García.

Contó que este martes alrededor de las dos de la tarde, una persona del pueblo recibió una llamada telefónica de uno de los líderes del grupo armado, quien le advirtió que ahora sí entrarán al pueblo y acabarán con todos.

La comisaria aseguró que los integrantes de este grupo criminal están escondidos en los lugares vecinos de El Pescado y San Antonio de las Texas.

En El Pescado, una comunidad que pertenece al ejido Guajes de Ayala, expuso la comisaria, los miembros de este grupo de crimen organizado –entendido como una amalgama de relaciones criminales, económicas y políticas– están protegidos por los habitantes y autoridades porque tienen una complicidad.

Pero en San Antonio de las Texas, otro ejido de la Sierra por medio de la cual conectan las regiones Tierra Caliente y Costa Grande, la gente comienza a salirse de su comunidad por la presencia del grupo armado.

Este lunes, los habitantes de El Durazno recibieron la visita del director de Gobernación estatal, Francisco Rodríguez Cisneros y de la fiscal general, Sandra Luz Valdovinos Salmerón.

El domingo pasado, más de 24 horas después de la masacre, llegó al pueblo el titular de la Secretaría de Seguridad Pública, Evelio Méndez Gómez junto con elementos del Ejército, Marina, Guardia Nacional y Policía Estatal.

“De qué sirve que haya llegado mucha seguridad si no van a buscar a los delincuentes y detenerlos”, dice.

Hasta el momento, aclaró, las fuerzas armadas siguen sin poder localizar al ganadero Cecilio Chávez González, a quien el sábado pasado los delincuentes se lo llevaron, después de la masacre de las siete personas.

“Ese grupo armado ya nos mandó decir que a don Cecilio ya no lo busquemos y eso nos da entender que ya lo asesinaron”, cuenta la comisaria.

La familia de Chávez González está en el pueblo en espera de que los mandos de las fuerzas armadas les informen sobre el paradero del ganadero.

La comisaria dijo que en la visita que realizó la fiscal a El Durazno dejó a un agente del Ministerio Público para encargarse de recibir las denuncias de los familiares de las siete personas asesinadas.

“Nosotros le dijimos a la fiscal que de qué sirve que se reciban las denuncias si nunca hacen nada, porque llevamos cuatro años haciendo muchas acusaciones contra esos delincuentes que han asesinado y secuestrado a muchos de nuestra gente y nunca han hecho nada”, comenta Rosas García.

Este miércoles los habitantes de El Durazno tuvieron una primera reunión para analizar la situación que viven.

“La gente tiene mucho miedo y hay voces a favor de que nos salgamos del pueblo pero otros dicen que hay que quedarse y seguir exigiendo al gobierno que nos defienda y nos garantice que no nos hará daño la delincuencia”.

A cuatro días de la masacre, la gente prácticamente sigue encerrada en sus casas y solo de vez en cuando sale a las calles para realizar sus compras.

“Los hombres no pueden ir al campo a trabajar porque corren peligro de que el grupo armado los asesine”, agrega Rosas García.

Este martes, narró, le contaron a un mando de las fuerzas de seguridad las amenazas que recibieron de los hombres armados que irrumpieron y le contestó que no había veracidad en esa información, y que ellos solamente actuarían cuando vieran los hechos.

“Estamos viendo que el gobierno no nos está garantizando nuestra seguridad y si algo nos llega a pasar en estos días las autoridades serán las responsables”, advierte.

Por su parte, un miembro de la dirigencia de la Policía Comunitaria de comunidades de la Sierra dijo que hasta el momento cuatro familias del pueblo de San Antonio de las Texas se salieron de sus pueblos y se refugiaron en lugares de Tecpan de Galeana.

“Es que la Familia Michoacana ya está en San Antonio y otros pueblos intimidando a la gente y, seguramente, en las próximas horas vendrán bajando de la Sierra varias caravanas con personas desplazadas”, comenta.

Denunció que la inacción del gobierno para detener a los responsables de la masacre en El Durazno es el reflejo de la colusión con delincuentes.

En la imagen, desplazados de la Sierra de Guerrero en el 2020.

El crimen organizado se quiere adueñar de El Durazno, denuncian habitantes tras el ataque armado

Texto:Jesús Guerrero

Fotografía: Especial

Chilpancingo

 

Entre reclamos de justicia y la denuncia de un ganadero desaparecido, familiares y vecinos de la comunidad de El Durazno, municipio de Coyuca de Catalán, sepultaron ayer lunes a cuatro de las siete personas que este sábado fueron asesinadas por un grupo de hombres armados que, según la Fiscalía General del Estado (FGE), pertenecen a la organización criminal de la Familia Michoacana (FM).

Alrededor de las 13:30 horas de la tarde de este lunes, la gente despidió a José Chávez, Bonifacio Torres, Daniel Villanueva y el menor de 11 años, Elder Salgado Hernández.

Los cadáveres de los hermanos Isidro y Bladimir Gómez Chávez y Fernando Martínez, fueron trasladados a Tecpan de Galeana.

«Exigimos que se haga justicia porque esto no se puede quedar así y también pedimos que se quede aquí el Ejército, Guardia Nacional y la Policía porque si se van es seguro que ese grupo va a regresar y ahora si nos van a matar a todos como lo han dicho», dijo la comisaria de El Durazno, Azucena Rosas García.

A dos días de la irrupción del grupo de individuos armados la gente pudo caminar tranquilamente por las calles porque por el momento están las fuerzas de seguridad.

A las dos de la tarde llegó a la comunidad la fiscal general, Sandra Luz Valdovinos Salmerón.

«Nos prometió (la fiscal) que se hará justicia y que las fuerzas de seguridad estarán aquí en forma permanente», dijo la comisaria.

Los pobladores dieron a conocer que desde el sábado está desaparecido el señor Cecilio Chávez González quien tiene su rancho afuera del pueblo.

«Hasta el momento sigue desaparecido y no descartamos que los delincuentes se lo hayan llevado», expresó Rosas García.

La fiscal llevó a un agente del Ministerio Público del Fuero Común quien se quedó en El Durazno para que los familiares de las personas asesinadas interpongan sus denuncias.

Durante la reunión con Valdovinos Salmerón, la gente denunció que desde hace cuatro años este grupo armado que los atacó el sábado ha cometido otros crímenes, incendios de ranchos, robo de ganado.

Del 2018 a la fecha, este grupo armado asesinó a los señores Simón Cortés, Salvador Chávez Cortés y Napoleón Torres, entre otros.

Napoleón es hermano de Bonifacio Torres asesinado a tiros este sábado.

La comisaria del pueblo contó que realmente el sábado cuando irrumpió el comando armado no había mucha gente porque la mayoría de los hombres estaban en el campo y otras familias se habían trasladado a la comunidad vecina de El Parotal, a una boda.

«Si el sábado hubiera estado toda la gente en sus casas mucha gente estaría muerta porque los delincuentes después que asesinaron a los siete en la escuela recorrieron las calles y atacaron a balazos las casas pero estaban vacías», contó Rosas García.

En un primer recorrido que este lunes realizó el personal de la FGE y los habitantes del pueblo hicieron un primer recuento de ocho casas con huellas de bala.

También la escuela primaria Ignacio Zaragoza tenía impactos de bala.

Rosas García dijo que Bonifacio Torres andaba en su cuatrimoto por la calle donde está la escuela cuando los delincuentes se dieron cuenta de su presencia lo atacaron a balazos, después le prendieron fuego al igual que a su cuatrimoto.

«La gente que ya estaba refugiada en el monte estaba aterrorizada y solo escuchaba de lejos los balazos», afirmó.

Un maestro y una maestra que estaban en el edificio del kínder se percataron de la presencia de los hombres armados en la escuela y se refugiaron y desde ese lugar escucharon la balacera.

«Los dos docentes se salieron del pueblo e iban con mucho miedo», dijo.

La comisaria del pueblo afirmó que el planteamiento que le hicieron a la fiscal es de que en esta zona se instale una base militar.

«No vamos a bajar la guardia porque solamente con la presión es como el gobierno nos hará caso», señaló Rosas García.

La comisaria dice que la ambición que tiene este grupo armado es apoderarse de El Durazno para ampliar su territorio de dominio.

«Somos un ejido donde hay muchos recursos maderables y aquí somos un bastión de la resistencia porque no nos hemos doblegado a ese grupo (criminal)», expresó la comisaria.

Quieren las minas

Un dirigente de una organización social de esa zona de la Sierra, que pidió confidencialidad sobre su nombre, dijo que los líderes de la Familia Michoacana (los hermanos Jhonny y José Alfredo Hurtado Olascoaga) pretenden tomar este territorio por la ambición de los recursos forestales, la siembra de droga y algunas concesiones de minas que a lo mejor en el futuro serán explotadas por alguna empresa.

Mencionó que la gente de los pueblos de los municipios de Tecpan de Galeana, Petatlán y Zihuatanejo de Azueta, apoyarán a la gente de El Durazno en su lucha para que las fuerzas de seguridad federal se queden en forma permanente en esa zona.

Dijo que después de los hechos del sábado muchas familias de El Durazno y otros pueblos vecinos abandonan sus casas ante el temor de que haya más violencia.

«Habrá más gente desplazada de este lado de la Sierra, pero es este el momento para apretar al gobierno para obligarlo que detenga todo esto porque de no ser así habrá más personas asesinadas que ninguna culpa tienen», sostuvo la fuente.

 

Bloquean carretera federal Acapulco-Zihuatanejo para exigir retiro de grupo armado que masacró a siete en El Durazno

Texto: Amapola Periodismo 

Fotografía: Redes

Chilpancingo

 

Habitantes de la comunidad de El Durazno, del municipio de Coyuca de Catalán, bloquean la carretera federal Acapulco-Zihuatanejo en protesta por la inacción del gobierno de la morenista Evelyn Salgado Pineda para detener a los integrantes de un grupo armado que asesinó a balazos a siete personas e hirió a otra ayer sábado pasado el mediodía.

La comisaria de El Durazno, Azucena Rosas García, quien encabeza el cierre de la vía federal, informó que unos 100 hombres armados irrumpieron en su comunidad ayer.

Contó que alrededor de las 13:30 horas de ayer llegaron al pueblo los hombres armados en camionetas y fueron casa por casa a pedirle a la gente que se trasladaran a la escuela primaria para una reunión.

«Los primeros siete que llegaron fueron asesinados y a uno de ellos después de matarlo lo quemaron junto con su cuatrimoto».

La comisaria mencionó que ya no hubo más gente asesinada porque cuando escucharon los balazos se regresaron corriendo hacia el monte, donde muchos todavía siguen escondidos.

Entre las siete víctimas están tres integrantes de una familia, José Luis Gómez, Isidro Gómez y Bladimir Gómez.

También fueron asesinados Daniel Villanueva, Bonifacio Torres, a quien le prendieron fuego después de matarlo y el menor de 11 años, Elder Hernández.

El bloqueo en en esta vía federal en protesta por lo ocurrudo lo iniciaron a las once de la mañana de este domingo, a la altura de la comunidad de Santa Rosa de Lima, del municipio de Tecpan de Galeana.

El Durazno forma parte de la Tierra Caliente de Guerrero, pero por la zona de la Sierra colinda con Costa Grande, donde ocurre el bloqueo.

Desde el punto del bloqueo a El Durazno son cinco horas de camino en cuatrimoto o en camioneta.

Aun cuando la masacre ocurrió ayer sábado, hasta este domingo a las diez de la mañana las autoridades no habían llegado a la comunidad para realizar las diligencias, mucho menos para brindar seguridad a sus habitantes.

«Los asesinatos ocurrieron a la una y media de la tarde y los hombres armados permanecieron casi hasta la noche de ayer mismo y nadie llegaba al pueblo», dijo la comisaria de El Durazno.

Sobre estos hechos, la Fiscalía General del Estado (FGE) y el gobierno de la morenista Evelyn Salgado Pineda no ha emitido ninguna información.

«Hasta la mañana de este domingo los cadáveres de los seis adultos y del menor de edad seguían tirados, unos dentro de la escuela primaria Ignacio Zaragoza y otros afuera», agregó Rosas García.

La comisaria aseguró que muchos de los habitantes de su comunidad siguen escondidos en el monte ante el temor de que los hombres armados regresen a cumplir su amenaza de matarlos a todos.

«Estamos exigiendo al gobierno que cumpla con su responsabilidad, porque como es posible que pese a que hasta ayer sábado ocurrió la matanza y no llegaron para ayudarnos y detener a los responsables», dijo vía telefónica.

Mencionó que hasta este domingo a mediodía el grupo armado seguía en un ranchito llamado Parral, donde tiene retenida a una señora con sus dos niños.

Además en otro punto de la Sierra tiene privadas de la libertad a un matrimonio y a su hijo.

 

Atacan a tiros a alcaldesa de Juan R. Escudero, Guerrero, resulta ilesa

Texto: Jesús Guerrero

Fotografia: Oficial 

Chilpancingo

 

La madrugada de este viernes, hombres armados atacaron a balazos a la alcaldesa del municipio de Juan R Escudero, Diana Carolina Costilla Villanueva, cuando viajaba en un vehículo sobre la carretera federal Ayutla-Tierra Colorada, del cual salió ilesa, pero no dos de sus escoltas, quienes quedaron heridos.

La Fiscalía General del Estado (FGE) informó, de acuerdo con la versión de uno de los escoltas, que cuando trasladaban a la edil priísta en una camioneta tipo Pick Up a la cabecera de Tierra Colorada fueron agredidos a tiros.

El vehículo en que viajaban ellas y sus escoltas recibió tres balazos, dos en el cofre y otro en el costado derecho. La patrulla de la Policía Municipal que les seguían con ocho elementos recibió ocho balazos; todos los policías salieron ilesos.

La FGE difundió que a unos 200 metros de donde estaba la camioneta en que viajaba la alcaldesa había dos taludes de ocho metros de alto, donde fueron hallados 30 casquillos percutidos de fusiles .223 mm.

Al parecer desde este sitio el grupo de hombres armados atacó a tiros a la edil y a sus escoltas.

Los escolta heridos, Janeth «N» y Alejandro «N», fueron trasladados al Hospital General Raymundo Abarca Alarcón de Chilpancingo.

Se supo que la edil Costilla Villanueva viajaba de la comunidad de La Palma a Tierra Colorada, cabecera de Juan R Escudero, ubicada a unos 40 minutos de distancia de la capital del estado.

Esta es la patrulla de la Policía Municipal de Juan R. Escudero que escoltaba a la presidenta municipal, Diana Costilla, quien fuera atacada a tiros el día de hoy.

Violencia en Acapulco una herencia de La Barbie y el gobierno

Texto: Amapola Periodismo 

Fotografía: Cromática Agencia Fotográfica y Multimedia 

Chilpancingo

 

Desde el 2004, Édgar Valdez Villarreal, La Barbie, actuó libremente con la protección de las autoridades de los tres niveles de gobierno para mantener el terror en Acapulco. Después de su detención dejó a sus sucesores para que fundaran otra grupo criminal que mantiene sus funciones en la actualidad sin contratiempos en el puerto.

La Barbie llegó a Acapulco entre el 2004 y 2005 como lugarteniente de Arturo Beltrán Leyva, El Barbas, líder del “Cártel de Sinaloa” que tenía su estancia entre Morelos y Acapulco, Guerrero.

Versiones oficiales de aquella época y de la actualidad aseguran que La Barbie implementó el terror en Acapulco al mantener relaciones con las corporaciones policiacas estatales y municipales, lo que hacía infalible pasearse libremente en los restaurantes y antros del puerto, donde comía y bebía con sus invitados.

La distribución y venta de droga en Acapulco y asesinar a los enemigos de la organización que él representaba eran su principal encomendada.

Uno de los más cruentos episodios de violencia ocurridos en Acapulco fue el de enero del 2006, cuando un grupo de individuos llamados los pelones, dirigidos por él, se enfrentaron a balazos con elementos de la Policía Municipal en la avenida Cuauhtémoc, colonia La Garita.

Cinco de los pelones y que tenían credenciales de la Agencia Federal de Investigaciones (AFI) murieron en el enfrentamiento donde utilizaron granadas y fusiles AK-47 y AR-15.

Después de ese hecho de violencia vinieron otros más que derivaron en asesinatos de jefes policiacos estatales y municipales, algunos de ellos decapitados.

En ese entonces el alcalde de Acapulco, era el ahora senador morenista, Félix Salgado Macedonio.

La visibilidad de la Barbie creció después que en diciembre del 2009, su jefe, Arturo Beltrán Leyva, murió durante un enfrentamiento a balazos con elementos de la Marina en el departamento 202 del condominio Las Torres Altitude, en Cuernavaca, Morelos.

Con Beltrán Leyva murió Jesús Nava, El Rojo, líder del cártel de Sinaloa en Chilpancingo.

De la muerte de Chucho Nava, como se le conocía, hay dos versiones: una que cayó durante el enfrentamiento con los marinos y otra es de que se arrojó al vacío del departamento de dicho condominio durante la operación de los marinos.

Aquí en Chilpancingo se habla de que Nava Romero murió defendiendo a su jefe.

En el 2010, La Barbie fue detenido y se quedó como su sucesor su suegro Carlos Montemayor, quien en ese mismo año fue detenido y en el 2011 fue extraditado a los Estados Unidos, donde fue sentenciado a 49 años de prisión.

La Barbie también cumple una sentencia de 49 años, pero en la Penitenciaría Federal de Coleman II, en el condado de Sumet, Florida.

Hace una semana se dio a conocer que Valdez Villarreal ya no figuraba en los registros de prisiones de Estados Unidos.

Después de la detención de La Barbie, en el 2010, se constituyó el Cártel Independiente de Acapulco (CIDA), que actualmente está dedicado a la venta de cocaína, marihuana, cristal y extorsiones en este destino turístico, actividades que se pelea con el grupo de Los Rusos.

La Secretaría de Seguridad Pública de Guerrero asegura que estas dos grupos criminales son las generadoras de violencia en este puerto; asocia con ellos los asesinatos y enfrentamientos a tiros recientes en las playas.

El último hecho de violencia ocurridos en las calles de Acapulco fue este lunes con el asesinato de 10 hombres, cinco de ellos en un bar ubicado en la colonia Luis Donaldo Colosio, en la zona suburbana de este puerto.

Lo que también es cierto es que cada vez que existen repuntes de violencia en el puerto, las autoridades acuden a la misma retórica de los grupos criminales peleándose para, en realidad, nunca explicar qué pasa en Acapulco.

 

Un elemento de la Guardia Nacional custodia el cadáver de un hombre asesinado a balazos sobre la avenida Costera Miguel Alemán en Acapulco, Guerrero, el 27 de noviembre del 2022.

Grupo armado desarma a custodios, ingresa a penal de Coyuca de Catalán y se lleva a un reo

Texto: Amapola periodismo

Fotografía: El Despertar del Sur 

7 de diciembre del 2022

 

La mañana de este miércoles, individuos armados vestidos con ropa tipo militar desarmaron a los custodios que cuidan el Centro de Reinserción Social (Cereso) de Coyuca de Catalán, ingresaron a las instalaciones y sacaron a un reo de una de las celdas para llevárselo, informó la Secretaría de Seguridad Pública (SPP).

El preso que este grupo armado se llevó es Samuel “N”, quien enfrenta un proceso por el delito de secuestro, de acuerdo con la información oficial.

Después de la sustracción del reo, la SPP activó la alerta de código rojo con la movilización de corporaciones policiacas y efectivos del Ejército para la búsqueda y localización del reo.

En el lugar de los hechos, la Policía Estatal y las fuerzas federales mantienen un despliegue policiaco.

Samuel “N”, de acuerdo con el reporte de las autoridades, estaba internado en la cárcel de Acapulco, pero apenas ayer martes, fuerzas de seguridad federal y estatal lo trasladaron al penal de Coyuca de Catalán.

Esta municipio está ubicado en la región de Tierra Caliente, donde desde el 8 de octubre pasado existe un fuerte despliegue de fuerzas federales y estatales por lo ocurrido en San Miguel Totolapan, un grupo de hombres armados, que las autoridades identificaron como parte del grupo criminal de la Familia Michoacana, asesinaron a cuando menos 20 personas, entre ellas el alcalde perredista de este municipio, Conrado Mendoza Almeda y a su padre, Juan Mendoza Acosta.

La operación especial policiaca en Tierra Caliente, informaron las autoridades en su momento, es para lograr la detención de los líderes regionales de la Familia Michoacana, los hermanos José Alfredo y Jhonny Hurtado Oloscuaga.

En la imagen se observan las patrullas de policías y militares fuera del penal de Coyuca de Catalán, en la Tierra Caliente de Guerrero. Foto: El Despertar del Sur

 

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