Los estragos de Otis en la educación: familias de Acapulco no saben cuándo volverán los niños a la escuela

Ante el daño en escuelas y la inexistencia de una fecha para su reapertura, familias alistan maletas para dejar el puerto de Acapulco y que niños, niñas y adolescentes puedan continuar con sus estudios.


Texto: Andro Aguilar y Marcela Nochebuena / Animal Político 

Fotografía: Oscar Guerrero / Archivo

10 de noviembre 2023

La señora Elvira Vidal Carrillo y su familia decidieron que, ante el cierre de escuelas, dejarán Acapulco para que sus hijos puedan seguir estudiando.

“Con esto de que cierran las escuelas es una noticia muy pesada y más para ellos, que de por sí tengo dos que ya van de salida, el de sexto y la de la secundaria, que ya van a cambiar de nivel, entonces como para que la cierren…. es muy difícil”, cuenta.

A esto se suma que dos semanas después del huracán, los saqueos, la falta de servicios y el cierre de escuelas han generado un cúmulo de estrés en sus hijos.

“Mi hija la grande anda como con ansiedad, porque se la pasa come y come y come. Le digo ‘Ay, Andrea, ya deja de comer’; pero yo pienso que es por lo mismo de que tiene la ansiedad, de que andan estresados y que no es lo mismo que se iban a la escuela, llegaban a hacer tareas… Ahorita andan estresados, como cuando paso con el Covid, así más o menos”.

La señora Elvira ve lejana la atención a la salud emocional de sus niños, ya que 17 días después del huracán, en la colonia Barrios Históricos donde viven carecen de luz y agua, por eso toda la familia acarrea el líquido desde un pozo en cubetas de distintos tamaños. Otros vecinos, señala, también se han ido.

“Hace una semana se fue mi vecina. Nos estamos quedando solitos y te quedas como: ¿Qué está pasando? Se están yendo. Se quedan las personas que ya no tienen hijos, que pues no les afecta tanto el agua, la luz, y pues uno que tiene hijos, por eso se van, por las enfermedades que llegan a venir y por el agua y por la luz”.

La familia de los hermanos Andrea Elena y Paco planeaban que terminaran de estudiar la secundaria y la primaria en Acapulco, pero la familia decidió dejar el puerto ante el cierre de su escuela por los daños que le dejó el huracán.

Este jueves, en su comparecencia ante el Senado, la secretaria de Educación Pública, Leticia Ramírez, informó que no existe una fecha definida para un posible regreso a clases en Acapulco. La funcionaria federal destacó que antes se debe atender la salud emocional de los estudiantes.

Andrea, una adolescente de 14 años de edad, explica que regresar al Estado de México, donde vivieron muchos años, para poder continuar sus estudios es una decisión ya tomada.

“Se llegan rumores de que las van a abrir para febrero o van a tardar más. Nos vamos a regresar para el Estado de México mi papá, mi mamá y mis tres hermanos”, comenta la estudiante.

“(Terminar la secundaria) se siente bonito porque es un paso más, pero con lo que pasó todo cambia. Sí quiero seguir estudiando y por eso nos vamos a regresar para allá”, añade.

La niña confiesa que extraña a sus actuales compañeros de la escuela, pero explica que lleva poco tiempo conviviendo con ellos y que la crisis que enfrenta Acapulco está fuera de su alcance.

“No puedo hacer nada, y aparte dicen que se vienen cosas peores, por eso nos vamos a regresar para allá, no importa”.

La familia vive a unos metros de la escuela Felicitas V. Jiménez, en la zona centro de Acapulco; desde su vivienda se alcanzan a ver algunos de los salones, que resultaron dañados por la fuerza del huracán.

Su hermano, Paco de 11 años de edad, cursaba su último año en la primaria. La familia recuerda que las autoridades informaron que en dos semanas la reabrirían, pero hasta la fecha no le han dicho nada.

“Hace rato me encontré a un amigo y me dijo que él también, para seguir su escuela, se va a ir a otro lado… y muchos de los compañeros que teníamos acá ya se fueron para otros lados a estudiar”, dice Paco.

El niño comenta que han sido días difíciles sin poder ir a la escuela y lidiando con el impacto de Otis.

“No estamos en la escuela y aparte estamos limpiando, como ahorita que no tenemos agua, estamos acarreando y así muchas cosas las limpiamos”.

—¿Van a volver a Acapulco cuando se recupere?— se les pregunta.

—No— dice Andrea, tajante.

Refugio vacío

El gobierno de Guerrero incluyó la escuela Felicitas V. Jiménez en la lista de refugios temporales para enfrentar los estragos del huracán Otis y subió un listado de personas damnificadas, con actualización hasta el 3 de noviembre.

Los vecinos de la colonia, sin embargo, niegan que haya funcionado como un refugio.

El señor Miguel Gómez Santana, cuya vivienda está a aproximadamente a 15 metros de distancia, dice que solo se puso a disposición, pero no se usó.

“Nunca, nunca dijeron, cuando son albergues ponen (una señalización) ahí, pero ahí no. El director de ahí dijo que la gente de por acá que quisiera irse a refugiar pudiera, pero nadie fue, nadie quiso”.

Él tiene cuatro sobrinos entre seis y doce años de edad que se quedarán sin ir a la escuela. La mamá de ellos, añade, es maestra, por lo que les está poniendo actividades en casa.

“Las ponen a estudiar, les ponen tarea. Otros niños, quién sabe verdad, los dejan que anden en la calle y todo así…”.

El señor de 72 años, sin embargo, reconoce que sus sobrinos ya anhelan volver.

Una familia observa el mar desde el malecón.

“Ellos normal, ya quieren ir a la escuela. Dicen que ya quieren ir. No saben que va para largo. Les decimos ‘ya mero, ya mero’”.

El miércoles pasado, las autoridades de Educación estatal y federal informaron que 336 escuelas fueron dañadas por el huracán.

La suspensión de clases por los daños en escuelas de Acapulco y Coyuca de Benítez afecta a 214 mil 716 alumnas y alumnos de todos los niveles escolares.

Infancias y adolescencias, las más vulnerables

En días recientes, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) advirtió que tras el impacto de Otis, los niños y adolescentes son quienes principalmente pueden enfrentar carencias de alimentación adecuada, acceso limitado al agua potable, riesgo de enfermedades relacionadas con estancamiento de agua, deshidratación y atención médica reducida.

El organismo advierte que los daños a hogares e infraestructura crítica, como hospitales y escuelas, representan un riesgo especial para la población infantil y adolescente.

Ante ello, Juan Martín Pérez García, coordinador de Tejiendo Redes Infancia en América Latina y el Caribe, llama la atención en torno a que en los 20 puntos que contempla el plan de reconstrucción presentado por el gobierno mexicano no existe ninguno dirigido específicamente a las infancias y adolescencias.

“Lo primero y más preocupante es que se repita la pésima experiencia de gestión de la pandemia de covid-19, donde recordaremos que los niños y niñas quedaron totalmente fuera de la estrategia del gobierno federal, con efectos muy graves que se tradujeron en afectaciones en el rendimiento escolar, incremento de trabajo infantil, pero sobre todo incrementos de delitos de violencia contra ellos”, advierte en entrevista.

Para el especialista, es evidente que tras un desastre natural o emergencia sanitaria las personas más afectadas son las infancias, adolescencias y mujeres, y en este caso no se está reconociendo que las niñas y niños tienen derechos propios ante la falta de un enfoque de derechos humanos y de atención al principio del interés superior de la niñez.

“No se está reconociendo a la población más afectada, tampoco se están haciendo visibles las afectaciones a otros municipios y no se está considerando que en la reconstrucción se aprenda de los errores ya cometidos en lo que ahora es un desastre en Acapulco… Hay una cantidad de decisiones que la reconstrucción tiene que considerar y que tienen que ser explícitas desde ahora, pero específicamente involucrar a niños y niñas, y personas jóvenes”, señala Pérez García.

Las infancias y adolescencias tienen que ser partícipes, añade, tanto del proceso de atención a la emergencia como del de reconstrucción, por lo que hace un llamado a que se convoque a una sesión del Sistema de Protección Integral de Niños, Niñas y Adolescentes (SIPINNA) de Guerrero, que está presidido por la gobernadora Evelyn Salgado, para que se articulen respuestas institucionales.

Del mismo modo, agrega, sería importante realizar un censo para conocer la situación de los niños y niñas, y llevar a cabo acciones de restitución de derechos para prevenir el abandono escolar, el trabajo infantil de sobrevivencia, así como la violencia física y sexual, y cuidar la salud básica y la vacunación de las infancias ante su susceptibilidad a enfermedades.

“Esos temas sanitarios inmediatos, como acceso al agua, vacunas y otro tipo de infecciones que se van a dar por el tema de basura al aire libre, pero recordemos también la precondición que tienen niñas y niños de sobrepeso, obesidad, desnutrición en estas zonas, que son pobres en general, van a impactar inmediatamente en su calidad de vida y su salud al verse afectados por agua y alimentación”, apunta.

Marchan normalistas para exigir al gobierno del estado plazas y material didáctico

Fotos y texto: Oscar Guerrero

Chilpancingo

6 de octubre del 2023

Alrededor de 600 integrantes del Frente único de Normales Públicas del Estado de Guerrero (FUNPEG) marcharon del Monumento a Las Banderas al centro de la ciudad.

Avanzaron por la Avenida Lázaro Cárdenas.

En la Comisión Estatal de los Derechos Humanos (CEDH) entregaron una queja a la presidenta y pidieron su intevencion para que el gobierno estatal cumpla con su pliego petitorio.

Acusaron que el pliego petitorio fue entregado desde hace un año; incluye la solicitud de material didáctico para sus prácticas, equipo de cómputo y plazas docentes para los alumnos de cuarto año próximos a egresar.

Además recriminaron que los policías del estado con equipo antimotines violaron sus derechos humanos en los diferentes desalojos.

 

En aulas de madera, lámina galvanizada y sin ventanas, reciben clases estudiantes de secundaria y bachillerato en Chilpancingo

Las instituciones educativas a las que asisten 297 estudiantes, 225 de primaria y 72 de secundaria, están en la colonia Plan de Ayala, uno de los asentamientos más grandes de la capital


Texto y fotografia: Jesús Guerrero

Chilpancingo

1 de octubre del 2023

Son las 9:30. Suena el timbre del recreo.

Cuando los estudiantes de la Escuela Secundaria General Otilio Montaño Sánchez, ubicada en la colonia Plan de Ayala, al poniente de la ciudad, lo escuchan, como la niñez de todas las escuela, corren afuera del aula para aprovechar cada segundo de su tiempo libre.

La diferencia con estudiantes de otras instituciones es que estos adolescentes salen de un salón sin puertas, ventanas y con un techo de lámina galvanizada, afianzado con piedras, para que el viento no las vuele.

La Secundaria Otilio Montaño, en la que estudian 225 adolescentes, está sobre un terreno plano ubicado entre un enorme cerro y un barranco. Tiene seis aulas, de las que cuatro, no tienen puertas ni ventanas.

Este predio era una parcela de siembra de maíz, pero hace 12 años, los colonos lo donaron para una escuela, la que empezó con aulas de madera, techo de lámina de cartón, sillas y pizarrones que ellos compraron con su dinero.

El pasado jueves 22 de septiembre, el secretario de Educación en Guerrero (SEG), Marcial Rodríguez Saldaña, visitó la escuela y entregó a los maestros 50 butacas, siete escritorios y seis pizarrones.

Se comprometió a que el Instituto de Infraestructura Educativa Guerrerense (IGIFE) colocará las ventanas de cuatro salones antes de que inicie la temporada de invierno.

Durante su visita, una estudiante pidió que el gobierno invierta más recursos en la infraestructura educativa.

«Las aulas de material se construyeron con las aportaciones económicas de los padres de familia y de algunos políticos y el gobierno no nos apoyó», aseguró el director del plantel Sabino Pablo De la Cruz.
En abril del 2014, la escuela recibió la clave de reconocimiento oficial.

«El gobierno también nos dio la plaza a los maestros pero nunca nos construyeron el edificio y todo lo que se ha hecho aquí es con las cooperaciones de los padres y madres de familia».

El plantel educativo está rodeado de follaje y de plantíos de maíz, calabaza y chile.

«Esta es una zona rural y como estamos alejados del centro tenemos muchas carencias no solo en la escuela sino en la misma colonia».

En el patio de la escuela hay dos baños sin puertas.

«No hay drenaje en nuestra escuela ni en toda la colonia porque el gobierno todavía no ha introducido este servicio».

De acuerdo con datos oficiales, la colonia Plan de Ayala tiene una población de 5,000 habitantes, una de las más grandes de la ciudad.

La Secundaria tiene agua del proyecto Peña Rajada que les llega por gravedad, al igual que a los habitantes de la colonia.

«Si no nos llegara el agua de allá arriba del cerro tampoco tendríamos este servicio en la escuela».

En los 12 años de haberse fundado este plantel educativo, el único beneficio que han recibido del gobierno federal fue su inclusión en el programa La escuela es nuestra.

Con un apoyo de 600 mil pesos de este programa federal se construye un salón que será utilizado como comedor y un aula que ya fue terminada y que en breve será inaugurada.

Los padres y madres de familia no han reunido los recursos para construir una cancha techada donde sus hijos puedan tomar sus clases de educación física.

Los niños realizan sus prácticas deportivas en un terreno pedregoso y polvoriento que está a unos metros del barranco.
Si un balón con el que juegan los estudiantes se va al barranco ya no lo pueden rescatar.

La visita del secretario de Educación se debió, de acuerdo con el director, a que la gobernadora Evelyn Salgado Pineda leyó una nota informativa en un medio local en donde él denunció la falta de butacas y pizarrones.

Rodríguez Saldaña solo ofreció construir las ventanas de los salones aunque son evidentes las demás carencias de la escuela.

En peores condiciones que la Secundaria Otilio Montaño está el plantel del Bachillerato Rafael Ramírez Castañeda, ubicado en la misma colonia Plan de Ayala, en la que estudian 72 jóvenes.

El jueves 22 de septiembre, los docentes del Bachillerato aprovecharon la visita del secretario de Educación para plantearle las condiciones de la institución.

Las cinco aulas del Bachillerato son de piso de tierra, paredes de madera y techo de lámina galvanizada. Fueron construidas por los padres de familia hace cinco años en un terreno empinado.

El baño es un cuarto de madera que parece que en cualquier momento se va a desbarrancar por el terreno empinado.

«No tenemos baños, servicio de agua, drenaje; nos faltan butacas y pizarrones», dice Filemón Hernández Grande, director de la escuela.

«Hablamos con el secretario de Educación (Marcial Rodríguez) y solo nos dijo que para que construyan nuestra escuela primero debe de tener el reconocimiento oficial».

La Escuela Secundaria y la de Bachillerato surgieron a propuesta de los habitantes de esta colonia por los excesivos gastos que les ocasionaba enviar a sus hijos a planteles educativos ubicados en el centro.

La escuela de Bachillerato Rafael Ramírez Castañeda está incorporada a planteles educativos con reconocimiento oficial para que los estudios de los alumnos tengan respaldo académico.

Los siete maestros de este plantel de educación media superior reciben un salario simbólico que corre a cuenta de las madres y padres de familia.

Los docentes de Bachillerato tienen otras actividades para sostener a sus familias.
Filemón Hernández dice que a pesar de las penurias económicas que ellos enfrentan y las malas condiciones en que está la escuela ellos seguirán adelante con este proyecto.

«Estamos aquí para ayudar a la gente, para que los jóvenes de esta colonia salgan adelante y no escojan otros caminos», afirmó el profesor.

Cerca de las 12 del día, los jóvenes salen de las aulas.

Por ahí pasó el secretario de Educación cuando visitó la Secundaria, iba en su automóvil, del que no se bajó, ni tampoco bajó el vidrio en el lugar en el que iba sentado, para apreciar las condiciones del Bachillerato. Pasó de largo.

 

Trabajadores de la Normal de Ayotzinapa paran labores para exigir mayor presupuesto

Texto: Jesús Guerrero

Fotografía: Oscar Guerrero

Chilpancingo

25 de septiembre del 2023

Maestros y trabajadores administrativos de la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos, de Ayotzinapa, iniciaron un paro de labores y protestaron en las calles de esta ciudad para exigirle a la gobernadora Evelyn Salgado Pineda cumplir demandas relacionadas con el techo presupuestal.

Los trabajadores que se desplazaron en varios vehículos de Tixtla a Chilpancingo denunciaron que las autoridades estatales no quieren respetar los acuerdos de que las plazas por defunciones o jubilación se queden en la Escuela Normal Rural.

«Llevamos varios años pidiendo que esas claves académicas se queden en la escuela Normal para cubrir las necesidades de nuestra institución», dijo el profesor Antonio García, vocero de los trabajadores administrativos y docentes.

Los profesores y administrativos marcharon por la avenida Ruffo Figueroa y llegaron a las oficinas de la Secretaría de Educación Guerrero (SEG).

«Solución al pliego petitorio de la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos, de Ayotzinapa», decía la manta que llevaban los manifestantes.

También una de las consignas que iba escrita en la manta hacía referencia a los 43 normalistas de Ayotzinapa que este martes 26 cumplen nueve años desaparecidos.

En el mitin, el profesor Antonio García dijo que otra de las demandas es de que el gobierno estatal reinstale la mesa de negociaciones para homologados con el propósito de que los trabajadores accedan a otro nivel académico.

«Está estancado este programa de homologación pese a que muchos compañeros han escalado niveles académicos y merecen un ascenso», dijo.

«Como maestros de la Normal estamos en esta protesta para exigir la presentación con vida de los 43 normalistas de Ayotzinapa desaparecidos hace nueve años en Iguala», dijo Antonio García.

De acuerdo con la versión de los manifestantes este lunes las autoridades de la SEG habían programado una reunión pero de último momento fue cancelada.

Pidieron una reunión con el titular de la SEG, Marcial Rodríguez Saldaña, para que les dé respuesta a sus peticiones.

Antonio García denunció que a muchos maestros se les adeuda horas académicas acumuladas.

«Desde este lunes los 60 profesores y 100 trabajadores administrativos de la Normal nos declaramos en sesión permanente en paro laboral hasta que el gobierno del estado nos dé una respuesta», advirtió el profesor Antonio García.

Las protestas de la planta docente y de los trabajadores administrativos se suman a las demandas que plantean los normalistas de Ayotzinapa que exigen mayor presupuesto para el mejoramiento físico de las instalaciones, incremento a las raciones alimenticias y material didáctico.

Los integrantes del Comité Estudiantil de Ayotzinapa denunciaron que la gobernadora Evelyn Salgado no quiere dar respuesta a su pliego petitorio.

 

El nuevo modelo educativo en México, un buen paso para revalorizar los conocimientos de los pueblos, pero insuficiente

Texto: Margena de la O

Fotografía: Oficial

14 de septiembre del 2023

Chilpancingo


La Nueva Escuela Mexicana (NEM) es el nuevo modelo educativo que se aplica en el país dotado de rasgos del pensamiento crítico latinoamericano, como las Epistemologías del Sur, una teoría que pugna por hacer consciente a los actores sociales de su entorno y de los saberes y conocimientos de las comunidades y de los grupos segregados por la educación tradicional.

Esta condensación de elementos son parte de las reflexiones del académico universitario local, José Luis García García, durante una entrevista con la intención de documentar parte de los trasfondos del debate que se generó en semanas recientes, por el arranque del ciclo escolar 2023-2024, debido a que los docentes y alumnos de educación básica comenzaron a utilizar los nuevos libros de texto.

Estos libros forman parte del nuevo modelo educativo instaurado de manera oficial por el gobierno del presidente de Andrés Manuel López Obrador a partir de este año, porque el ciclo escolar pasado sólo lo anunciaron como una prueba piloto que desarrollarían en 30 escuelas.

El nuevo modelo educativo y la utilización de estos nuevos libros de textos generaron reacciones en grupos muy focalizados, como las asociaciones nacionales de padres de familia, que desde las áreas de gobierno federal identifican como miembros de la “derecha”, y de los medios de comunicación tradicionales, como la televisión, que en la academia son identificados como parte de los poderes fácticos, *pero que en términos generales son sectores de la sociedad con mucho poder y penetración política.*

Quizá es por esto que García circunscribe el nuevo modelo educativo en un amplio y complejo marco político.

–Hay una polarización en la agenda pública nacional. Hay dos grupos con visiones económicas, políticas, históricas, sociales, culturales divergentes, que parecen no tener grupos de convergencia. Por un lado un grupo conservador encabezado por los partidos políticos tradicionales, y por el otro lado el presidente López Obrador y sus seguidores; la cuestión es que lo que proponga uno es desechado en automático por el otro, independiente si tiene características positivas o no.

“Esta confrontación política ha hecho que grandes temas de la vida pública de este país queden estancados porque los propone un grupo u otro; ahí está el problema de los libros de textos”.

Desde su punto de vista, el elemento político ha generado que las posiciones alrededor del modelo educativo y, en particular de los libros de texto, se sostenga más en la “opinología” en lugar de una visión pedagógica y didáctica.

García, quien es fundador y coordinador del Programa de Maestría en Docencia de las Ciencias Sociales, en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Autónoma de Guerrero (Uagro), revisó esta última versión de los libros de texto, y halló contenidos de una educación comunitaria, porque por primera vez hablan de “nuestros saberes”, en un reconocimiento de los saberes de los pueblos y las comunidades. También de elementos importantes de los contextos sociales actuales, como que las familias son diversas, de muchos tipos, no sólo las conformadas por papás, mamás e hijos, y de un lenguaje inclusivo, *o sea de aquel que elimina la discriminación sexista.*

También es verdad, expone, que los libros de texto tienen algunos errores conceptuales o de datos, “pero tampoco son lo que la derecha quiere hacer ver que son. “No te puedo decir que son los mejores libros de texto, pero tampoco es tan diferente a lo que hemos visto en el pasado”.

En la imagen los nuevos libros de texto gratuitos para este ciclo escolar. Fotografía: SEG.

Han surgido desde los grupos políticos opositores al actual gobierno señalamientos en contra de los contenidos de texto que van desde que existen un intento por pervertir a las niñas y a los niños hasta que fomentan un sistema comunista, pero de todo esto nunca han ofrecido argumentos.

Lo que sí han reconocido los integrantes del equipo de creadores de los libros de textos es que se inspiraron en elementos de la educación crítica. Por ejemplo, Etienne Daniel Fass Alonso, integrante del equipo de creadores de los libros de texto, comentó en una entrevista con reporteros que aun cuando los libros están enmarcados en una propuesta propia mexicana, apuestan por una filosofía de las Pedagogías del Sur.

*Las Epistemologías del Sur son un rasgo del pensamiento crítico latinoamericano. Fueron planteadas por el sociólogo y catedrático Boaventura de Sousa Santos, secundada por diversos pensadores académicos, como Aníbal Quijano, Juan Carlos Monedero y otros tantos que han fundado su teoría desde la idea de revalorizar los conocimientos y los saberes que surgen desde las luchas sociales, pueblos indígenas, afrodescendientes, migrantes y cualquier grupo social segregados.*

Estos datos fueron planteados en la entrevista con García, en particular si veía rasgos de estas pedagogías en el modelo educativo.

–¿Si podemos hablar de una intención desde este pensamiento (en el modelo educativo y los libros de texto)?, –se le pregunta.

–Sí, las Epistemologías del Sur se fundamenta en la idea de revalorizar los conocimientos que surgen desde las comunidades y los territorios, que no necesariamente están validados por la ciencia occidental. Las Epistemologías del Sur es una manera de visibilizar los saberes ancestrales, las comunidades que son segregados por la ciencia occidental.

Entonces, cuando los libros de textos hablan de nuestros saberes hay clara tendencia, no sólo política sino de conocimiento hacia la Epistemologías del Sur.

García plantea que este nuevo modelo educativo es una apuesta diferente a “las lógicas del eurocentrismo o las lógicas de los estadounidenses (en las que está basada la educación tradicional). Percibimos, sentimos, palpamos el mundo desde sus valores y solemos invisibilizar los valores, conceptos y métodos que surgen desde nuestros territorios”.

“Los libros me gustan, me agradan; la Nueva Escuela (Mexicana) me agrada, el problema que yo veo en términos de operatividad y de materializarla. Cómo llevar a la práctica tantos nuevos conceptos en un mundo que hace 30 años no ha visto más luz que la luz educativa del neoliberalismo”. *Se entiende por neoliberalismo a la corriente económica que privilegia la privatización, la competencia, y a un mercado sin restricciones que sólo beneficia a unos cuantos.*

Pero en un ejercicio también de ubicar las ausencias, expuso que a la par del lanzamiento de los contenidos del nuevo proyecto educativo debieron instruir a los profesores encargados de implementarla la nueva política educativa, lo que no ocurrió. Además de otros problemas más profundos.

–¿Cuáles son los principales problemas para que el proyecto educativo no sólo quede en el discurso?, –se insiste.

–Hay varios obstáculos, el primero creo que está relativamente sorteado, si no pasa nada increíble Morena volverá a ganar las elecciones a la presidencia a la República el siguiente año, y parece que hay cierta luz para darle continuidad al proyecto. Sin embargo, Morena tiene un lema que es la revolución de las conciencias, yo creo que ahí se fundamenta el principal obstáculo y lo que no estamos haciendo en educación; una coyuntura política puede ayudar a ganar una elección por 30 millones de votos, porque la gente está harta de un partido político, de ciertos personajes, ciertas prácticas, ciertos métodos (…). Pero no sólo es ganar la elección, es en cómo profundizas tu proceso de transformación, y eso no está en los votos, sino en la transformación de conciencia de cada individuo, en Filosofía le llamamos el ethos, la esencia de las personas; no hay un trabajo con el ethos de las personas, sino desterramos los vicios del neoliberalismo, del capitalismo y de la postmodernidad, difícilmente se puede dar continuidad a cualquier proyecto educativo.

El nuevo modelo educativo es un muy buen paso, pero no es suficiente, “se tendría que hacer un análisis mucho más detallado de la situación sociopolítica”.

Es decir que, aunado a formar ciudadanos conscientes de sus entornos sociales–donde en casos como Guerrero hay violencia, inseguridad, extractivismo (un ejemplo, la explotación minera), desigualdades estructurales y demás–, éstos deben ser modificados. Para que esto ocurra deben ocurrir muchos cambios, por ejemplo, *hacerle frente a los sectores sociales con mucho poder.*

–Otro de los grandes problemas del gobierno de Andrés Manuel López Obrador es que no ha mantenido a cara los problemas fácticos. Un axioma de la ciencia política latinoamericana es que ganar elecciones no es ganar el poder en América Latina; los medios de comunicación, la iglesia, el sector empresarial, la delincuencia organizada también gobiernan.

“Tú tienes esta idea del nuevo modelo educativo que visibilice las condiciones educativas, históricas, culturales de la región, pero también por otro lado tienes a un gobierno de facto que no has podido erradicar”.

“Es necesario hacer conciencia de las condiciones actuales en las que vivimos los mexicanos y los guerrerenses, pero eso sólo es un paso inicial, después te tienes que enfrentar con desigualdades estructurales que no te permiten generar grandes transformaciones desde tu nueva conciencia. Eres consciente de que hay extractivismo, creas una propuesta comunitaria, las mineras no se van. No sólo es concientizar, sino generar las condiciones sociales para que ese proceso de concientización derive en transformaciones reales”.

El nuevo modelo educativo, desde la mirada y experiencia de García, está bien, pero la pregunta que aún no tiene respuesta es *¿qué otras acciones lo fortalecen?*

Pide CEDH a la SEG generar las condiciones para garantizar el derecho a la educación de las infancias y adolescencias que viven en zonas violentas

Texto y fotografía: Marlén Castro

Chilpancingo

La Comisión Estatal de Derechos Humanos de Guerrero (CEDHG) pidió a la Secretaría de Educación que genere las condiciones indispensables para que maestros y maestras que laboran en lugares con problemas de violencia impartan clases y se cumpla el derecho a la educación de las infancias y adolescencias.

Cecilia Narciso Gaytán, presidenta de la CEDHG, indicó que envió esa petición al secretario de Educación, Marcial Rodríguez Saldaña, de asignar los maestros que hagan falta en aquellas poblaciones con problemas de violencia y si están asignados y no asisten por la misma circunstancia social generar las condiciones para que lo hagan.

En El Nuevo Poblado El Caracol, municipio de Heliodoro Castillo, el que cuenta con unos 200 habitantes, de acuerdo con autoridades locales y el INEGI tiene censados a más de 650, los estudiantes de los niveles preescolar, primaria y secundaria no iniciaron el año escolar el pasado 28 de agosto, como ocurrió en el resto de la entidad.

El ciclo se retrasó debido a que los días 26 y 27 de agosto, los habitantes fueron atacados con bombas caseras manejadas por drones que cobró la vida de un joven de 20 años. Esta es la tercera ocasión que hombres armados, al parecer, se trató de integrantes de la Familia Michoacana, organización del crimen organizado que, de acuerdo con las mismas autoridades, controla parte de municipios de la Tierra Caliente y la zona Norte y están en confrontación con otra organización criminal denominada Los Tlacos, cuya base de operaciones está en Tlacotepec, cabecera del municipio de Heliodoro Castillo.

El pasado mes de julio, después del primer ataque a los habitantes de El Nuevo Caracol y que las madres y padres de familia denunciaran que sus hijos no tenían clases presenciales desde dos años atrás, situación que siguió así después de la pandemia por la covic, el secretario de Educación aseguró que los menores ya tendrían clases presenciales. Aunque los maestros y maestras sólo acuden a dejar tareas y calificaciones, denunciaron madres de familia el martes 29 de agosto durante la presencia de una caravana humanitaria en la comunidad para llevarles víveres debido a la situación por la violencia y el ataque reciente.

Narciso Gaytán indicó que el derecho a la educación debe garantizarse a los menores de El Nuevo Caracol, como a las infancias de cualquier otra comunidad con problemas, porque ser uno de los derechos sociales más importantes para el desarrollo de las infancias.

La presidenta indicó que el director del Centro de Derechos Humanos Minerva Bello, José Filiberto Velázquez Florencio, pidió la intervención de la CEDHG para atender el tema de la educación de los menores, entre otras situaciones, razón por la que se reunirán posiblemente este jueves o viernes para ver de qué forma la Comisión apoya la labor humanitaria de la organización no gubernamental.

La CEDHG también busca una sesión de trabajo con la Secretaría de Educación para afinar una estrategia que se implemente en El Nuevo Caracol y los menores tengan clases finalmente.

En El Nuevo Poblado El Caracol están asignados con carga laboral 20 maestros, en la primaria hay cinco profesores y el director, en la secundaria cuatro profesores y también un director, pero no hay clases presenciales, sólo a distancia, pero las madres y padres deben pagar fichas de internet y no todas las familias tienen las posibilidades de hacer esa inversión para que sus hijos reciban clases.

La barda en la que está sentado el niño tiene varios orificios resultado de los diversos ataques.

5,000 estudiantes sin clases en comunidades de Guerrero por la inseguridad: SEG

Texto: Amapola Periodismo

Fotografía: Oscar Guerrero / Archivo

Chilpancingo

A una semana de que arrancó el ciclo escolar 2023-2024, unos 5,000 estudiantes de más de 40 escuelas de educación básica y de bachillerato de comunidades de cuatro municipios del estado siguen sin clases presenciales por inseguridad, informó la Secretaría de Educación en Guerrero (SEG).

Son comunidades de los municipios de San Miguel Totolapan, Heliodoro Castillo, Leonardo Bravo, Coyuca de Catalán y Tecpan de Galeana.

En la comunidad de Linda Vista, San Miguel Totolapan, el pasado jueves 31 de agosto ocurrió un enfrentamiento a balazos entre habitantes de esta localidad e integrantes de una organización criminal. El saldo de este hecho fue de una persona muerta a tiros.

Un vecino de Linda Vista informó que derivado de los hechos de violencia, las clases en una escuela primaria, en un kínder, en una secundaria y en una telesecundaria no han iniciado. Además llevan cuatro días sin servicio de transporte público.

“Por más que los maestros quieran regresar a nuestro pueblo no lo podrán hacer porque no hay transporte”, dijo una mujer de quien se omitirá el nombre por seguridad.

La violencia que se ha desatado en la Sierra también afecta a otras comunidades. Un vecino de la localidad de Toro Muerto, San Miguel Totolapan, contó que en la zona hay 17 pueblos que son atacados por un grupo criminal.

“En todas estas comunidades no han iniciado las clases presenciales ni tampoco de manera virtual porque aquí el internet siempre está fallando, más ahorita con las lluvias”, dijo el vecino de Toro Muerto entrevistado vía telefónica.

En Chichihualco, cabecera del municipio de Leonardo Bravo, ubicada a 40 minutos de distancia de Chilpancingo, 3,000 estudiantes de 26 escuelas de primaria, secundaria, bachillerato y una preparatoria popular cumplieron seis días sin recibir clases presenciales aun con los patrullajes del Ejército, Guardia Nacional y Policía Estatal.

Del 27 al 29 de agosto hubo enfrentamientos a balazos entre grupos armados en Chichihualco y sus alrededores, donde unas cuatro personas serían asesinadas, según los pobladores, porque las autoridades nunca reportaron este saldo.

La población no ha recuperado sus actividades normales, la mayoría de los establecimientos comerciales siguen cerrados y los habitantes encerrados en sus casas desde las seis de la tarde.

El servicio de transporte público y foráneo tiene un horario restringido.

“La paz que hay en estos momentos en Chichihualco está en alfileres porque no sabemos en qué momento habrá más balaceras y creo que eso depende del tiempo que aquí permanezca el Ejército y las otras fuerzas de seguridad”, dijo una habitante de Chichihualco.

El titular de la Secretaría de Educación en Guerrero (SEG), Marcial Rodríguez Saldaña, informó que hasta este lunes en 50 escuelas de educación básica y de bachillerato todavía no hay las condiciones para el inicio de clases presenciales.

Dijo que 5,000 estudiantes no reciben clases presenciales en localidades de Tecpan de Galeana, Coyuca de Catalán, San Miguel Totolapan y en Leonardo Bravo; en este último sólo en Chichihualco.

En total, reportó, son 48 planteles educativos que están cerrados pero, según el funcionario, los estudiantes reciben clases de manera virtual.

“Donde no haya condiciones (de seguridad) no habrá clases presenciales porque nuestra obligación es salvaguardar la integridad de los estudiantes, de los niños y docentes, y no vamos a exponer a ninguno”, agregó.

Necesaria la inclusión de los movimientos populares de Guerrero en los nuevos libros de texto: activistas

Texto: José Miguel Sánchez

Fotografía: Oficial SEG

Chilpancingo

Los nuevos libros de texto gratuitos de la Secretaría de Educación Pública (SEP) para alumnos de nivel básico en el país abordan episodios del pasado reciente que muestran a la vez las luchas sociales. Dos casos particulares son el movimiento popular y estudiantil de 1960 y la lucha social y armada encabezada por los profesores Genaro Vázquez Rojas y Lucio Cabañas Barrientos.

En el libro Nuestros Saberes México, Grandeza y Diversidad, dirigido a alumnos de sexto año de primaria, en el capítulo titulado Estabilidad Política, Conflictos y Avances dan cuenta de temas como el movimiento estudiantil de Chilpancingo en 1960 y la conformación de la Asociación Cívica Nacional Revolucionaría, dirigida por Vázquez Rojas, sumada a la guerrilla. Al igual que Cabañas Barrientos, otro dirigente social sumado a la lucha armada.

Esta información generó críticas a los contenidos del libro, muchas de ellas expresadas en los medios de comunicación. “SEP idealiza a guerrillas en libros para docentes”, se lee en un encabezado del periódico El Universal. “Guerrilleros como Lucio Cabañas y Genaro Vázquez, entre otros, son exaltados y sus movimientos romantizados”, es el primer párrafo del mencionado contenido periodístico.

La coordinadora nacional de la organización civil Educación con Rumbo, Paulina Amozurrutia Navarro, mencionó en diversas entrevistas en televisión nacional que el libro quiere imponer ciertas ideologías a los docentes y alumnos para “volver héroes a personas que han confrontado a gobiernos anteriores y que ensangrentaron el país”.

Educación con Rumbo es una asociación civil cercana a grupos religiosos y conservadores del país como el Frente Nacional por la Familia y el Partido Acción Nacional (PAN).

“Hablarle a los alumnos de secundaria sobre la guerrilla, el neoliberalismo, no abona en nada para mejorar el aprendizaje, pero sí para llenarlos de resentimiento”, es otro de los comentarios hechos por Amozurrutia Navarro.

Pero hay posiciones de otros actores sociales que legitiman la inclusión de los profesores que acudieron a la lucha armada.

Derecho a la memoria

“En Guerrero, un movimiento popular en el que participaron estudiantes, comerciantes y amas de casa derrocó en 1960 al represivo gobernador Raúl Caballero Aburto. Un grupo de jóvenes encabezados por Genaro Vázquez, Lucio Cabañas y algunos políticos locales formaron la Asociación Cívica Guerrerense, que luchó por las demandas de los campesinos y la participación democrática en las urnas (…) sin embargo, frente al fraude electoral, frustrada la lucha cívica y agotadas las instancias políticas transformaron la Asociación en la Asociación Cívica Nacional Revolucionaria y optaron por tomar las armas”, es un párrafo de la página 276 del libro Nuestros Saberes México, Grandeza y Diversidad.

Para algunos activistas sociales la aparición del movimiento estudiantil de 1960 es parte del derecho a la memoria que tienen las víctimas de este acontecimiento aun cuando en el libro de la SEP solo le dedique un párrafo. Para Guerrero este es uno de los acontecimientos políticos más importantes del pasado reciente.

El 30 de diciembre de 1960 ocurrió en Chilpancingo una represión cometida por tropas del Ejército contra un movimiento estudiantil y popular iniciado en octubre, que buscaba la autonomía del entonces Colegio del Estado, hoy Universidad Autónoma de Guerrero (Uagro).

En la represión, el Ejército asesinó a 19 personas, entre estudiantes y ciudadanos que mantenían un plantón en contra del gobernador Caballero Aburto.

En memoria de las personas asesinadas durante el movimiento fue construido un monumento en la parte central de la Alameda Granados Maldonado, que constaba de una fuente rodeada de una pérgola con 19 muros, en representación de cada una de las personas asesinadas, que estuvo en riesgo por la remodelación que la administración municipal, encabeza por la alcaldesa morenista Norma Otilia Hernández Martínez, hace a la alameda.

De acuerdo con la fundadora del Comité Independiente de Solidaridad con las Familias de los Caídos de 1960, Roberta Campos Adame, la mención de este movimiento en los libros de texto es una forma de rendir homenaje a las 19 personas asesinadas por el Ejército.

“Ahí perdieron la vida 19 personas que se sacrificaron por un futuro mejor y su memoria estaba resguardada en un espacio que hoy quieren desaparecer, pero ponerlos en los libros y que las próximas generaciones sepan quiénes son, los visibilizan y los colocan donde siempre debieron estar, en las páginas de la historia”, comenta.

Nicomedes Fuentes García, quien participó activamente en los movimientos sociales de 1970 y fue perseguido político durante la llamada guerra sucia, celebró la inclusión de estos movimientos en los libros.

“Eso ocurrió realmente y hoy está recogido por la historia, lo cual me parece correcto, porque es necesario que se plasme eso que paso, para aprender de ellos, aprender lo bueno y aprender lo que no debe ocurrir”, dice.

Para él la oposición a estás lecciones de historia en los libros de texto en realidad son grupos de poder que ven una amenaza en el contenido.

“A veces la historia es contada por las personas que fueron beneficiadas con las consecuencias y medidas de represión que hubo en esa época; que eran medidas y beneficios enormes para las clases dominantes y para ellos cualquier cosa contraria a sus intereses está mal y ellos quisieran continuar como antes, en un ambiente de poder político y económico a su servicio”, agrega.

El presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, han defendido la aparición de los profesores Genaro Vázquez y Lucio Cabañas en los libros porque son “parte de la historia”.

El mandatario lamentó que los opositores emprendieran “una campaña muy exagerada” en contra de los libros de texto.

“¿Y por qué Genaro Vázquez Rojas? ¿Por qué Lucio Cabañas? Porque no había libertades, se reprimían a los campesinos, a los maestros en Guerrero. Entonces hay que explicar eso nada más. Y eso es la historia”, expuso el presidente durante una de sus conferencias de prensa matutina.

 

Jóvenes de El Nuevo Caracol sin posibilidad de estudiar nivel medio superior por la violencia

Texto y fotografía: Marlén Castro

El Poblado Nuevo Caracol

Ana, de 20 años, es una habitante de El Poblado Nuevo Caracol, municipio de Heliodoro Castillo, que tiene la suerte de haber terminado su instrucción media superior. Estudió en el Centro de Bachillerato Agropecuario (CBTA) con maestros que cada determinado tiempo bajaban de Apaxtla de Castrejón al pueblo a atender a los estudiantes de este nivel escolar.

Como parte de sus actividades escolares, las y los jóvenes acudían al CBTA de Apaxtla de Castrejón para ver cuestiones administrativas relacionadas con sus estudios.

Los muchachos que terminan la telesecundaria, desde hace tres años, ya no tienen la opción de continuar su preparación a causa de la violencia.
“Yo sí estudié, tuve forma de hacerlo”, cuenta Ana en la iglesia de la Virgen de Guadalupe el martes pasado, después de la misa del padre José Filiberto Velázquez Flores, director del Centro de Derechos Humanos de las Víctimas de Violencia Minerva Bello, quien encabezó una caravana de ayuda humanitaria después del ataque con bombas caseras manejadas con drones que sufrieron los habitantes de este poblado el pasado 26 y 27 de agosto.

Habitantes de El Nuevo Caracol reunidos en la iglesia contaron cómo han vivido tres ataques con drones

El sábado 26 de agosto, alrededor de las 12:30 del día, estalló una bomba casera en la cancha de usos múltiples que mató a un joven, en lo que fue el tercer ataque que enfrentan los habitantes de este poblado en lo que va del año.

El primero ocurrió el 2 y 3 de mayo, el segundo el 10 de agosto y el tercero este fin de semana.

Los habitantes aseguran que los atacantes son integrantes del grupo del crimen organizado denominado La Familia Michoacana. Lo saben porque en el ataque del 2 y 3 de mayo, los hombres armados se situaron en el punto conocido como el puente, muy cerca de la comunidad y cuando dispararon contra la población gritaron que eran las fuerzas especiales de La Fresa y El Pez.

Estos son los apodos con los que son conocidos los líderes de esta agrupación criminal.

Cada año, cinco o seis jóvenes de entre 14 a 17 años en El Poblado el Nuevo Caracol se quedan sin estudios porque integrantes de La Familia Michoacana prohibieron a la población de El Poblado Nuevo Caracol subir a Apaxtla y a la gente de Apaxtla, entre ellos, a los profesores del CBTA, bajar a esta población.

El panorama no es diferente para los estudiantes de los diversos niveles educativos. La caravana de ayuda humanitaria que encabezó el Centro de Derechos Humanos Minerva Bello registró que no hay clases en el Jardín de Niños Jacinto Benavente, en la primaria José María Morelos y Pavón y en la Telesecundaria.

Madres de familia contaron que unos 10 menores que deberían estar en el preescolar, alrededor de 12 en primaria y ocho en telesecundaria no reciben clases normales desde marzo del 2020, primero a causa de la pandemia por la covid y después, cuando se normalizaron las clases presenciales en otros lugares, en El Nuevo Caracol ya no hubo porque se agudizaron los enfrentamientos con Apaxtla de Castrejón.

El Nuevo Poblado El Caracol aun cuando pertenece a Heliodoro Castillo, geográficamente está alejado, además de que el camino es de terracería y está en muy malas condiciones. Por esa razón, era más natural la comunicación con Apaxtla, municipio de la región Norte.

Para los jóvenes ir a estudiar a Tlacotepec, la cabecera de su municipio, supone diversos gastos que por sus condiciones económicas no pueden afrontar.

La Telesecundaria de la comunidad de 200 habitantes, una de las instalaciones educativas abandonadas a causa de la violencia.

 

El Caracol: mucha bala poca escuela

Texto y fotografía: Marlén Castro

El Nuevo Poblado El Caracol

El pueblo

A 200 metros de El Nuevo Poblado El Caracol, la circulación vehicular en el camino de terracería se detiene abruptamente. No hay forma de remontar un cúmulo de arena, grava y piedra que está ahí justo para ese propósito.

Del lado izquierdo, sobre una lomita, se perfilan las figuras de varios hombres pertrechados atrás de unas llantas. Del lado izquierdo, corren las aguas bravas del río Balsas. El calor es intenso, el termómetro marca 37 grados, pero la sensación de calor, varios grados más.

Los hombres salen de su trinchera con tranquilidad, cuando del primer carro baja José Filiberto Velázquez Flores, director del Centro de Derechos Humanos de las Víctimas de Violencia Minerva Bello. Se les ven sus escopetas a la espalda.

“¡Ya llegó el padre!”, avisa por la radio uno de los vigilantes. El sacerdote José Filiberto se baja con la sotana puesta, un lienzo beige que lo cubre desde el cuello hasta los pies.

De inmediato, comienzan a llegar hombres, mujeres y niños.

Después del padre bajan sus acompañantes: nueve periodistas, dos funcionarios de la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Guerrero (CEDHG) y 12 elementos de la Policía Estatal, a bordo de dos patrullas.

La gente de El Nuevo Poblado El Caracol, municipio de Heliodoro Castillo, vivió este sábado 26 y domingo 27 de agosto el tercer ataque con bombas caseras a través de drones. Una bomba del sábado causó la primera baja. Un joven de 20 años estaba parado en la esquina de la plaza cuando estalló el artefacto. Un pedazo de lámina cortó su estómago. Sólo se sentó para esquivar los otros balazos que venían del cerro de enfrente. Cuando pudieron auxiliarlo, lo ayudaron a levantarse, sólo entonces, se dieron cuenta de la gravedad de la herida, el metal rebanó por mitad el abdomen. Intestinos y sangre salieron del cuerpo moribundo.

El sacerdote José Filiberto encabezó este martes 29 de agosto una caravana de ayuda humanitaria al poblado. Llevó a los habitantes alimento físico y espiritual.

–¡Padre pensamos que ya no vendría!, –le dice un grupo de señoras mientras lo abrazan.

–Tarde pero seguro, –les contesta el hombre de la sotana.

José Filiberto tiene medidas cautelares por amenazas a causa de su trabajo de ayudar a pobladores que cohabitan con grupos del crimen organizado que quieren a sus tierras y a sus hijos. Por eso lleva dos patrullas con policías estatales.

El hombre de la iglesia católica gira indicaciones para que bajen los alimentos: arroz, frijol, lentejas, avena, amaranto, aceite, verduras enlatadas y leche. También lleva cobijas y productos para la limpieza.

Los habitantes de El Nuevo Poblado de El Caracol no han salido a comprar alimentos desde el pasado 10 de agosto que sufrieron el segundo ataque con bombas dirigidas por drones. El primer ataque fue el 2 y 3 de mayo pasado.

El sacerdote y los habitantes entran al pueblo. A pocos metros del material acumulado para evitar la entrada de carros están las primeras casas. Un par de mujeres con niños salen de estas casas y se suman al contingente.

–Gracias, muchas gracias por venir, –dicen a las visitas; al sacerdote, a los periodistas, a los funcionarios de la CEDHG y hasta a los policías, aunque estos quedaron atrás.

El alimento espiritual que lleva José Filiberto como consuelo es una misa. Todas las personas entran a la Iglesia de la Virgen de Guadalupe. Después de tres días de tensión, las oraciones apaciguan un poquito sus emociones.

Durante la misa, una señora narra cómo vivieron la jornada de ataques de este sábado y domingo.

La presa

A unos tres kilómetros del poblado está la Presa Ingeniero Carlos Ramírez Ulloa, comúnmente conocida como presa El Caracol, cuyo nombre se tomó del pueblo original que se formó cuando a finales de la década de los setentas comenzaron a construir este gigante de concreto y cables de acero para conducir la electricidad.

Los habitantes que fundaron este pueblo lo llamaron así, por las vueltas que hay que dar a la montaña para llegar hasta el pie del Balsas.

El Caracol original fue devorado por el vaso de la presa, cuando entró ésta en funcionamiento, en 1983. Los habitantes que no quisieron cambiarse al nuevo poblado remontaron la montaña y formaron otro al que le quedó el nombre simple de El Caracol, a 1,166 metros sobre el nivel del mar. Ahí, de acuerdo con el INEGI sólo hay 10 habitantes.

El Nuevo Poblado El Caracol que formó la Comisión Federal de Electricidad (CFE) fue instalado a 389 metros de altitud. Para llegar aquí, por el lado de Apaxtla de Castrejón, en la región Norte, hay que pasar por los filtros de seguridad situados por el gobierno federal para vigilar este punto de seguridad nacional por la energía que ahí se produce. De acuerdo con el INEGI, este poblado tiene 621 habitantes, aunque el comisario Aurelio Catalán Alcocer sostiene que aquí sólo hay como 200, el resto, que es más de la mitad, se fue yendo poco a poco por la violencia.
Hay otra vía para llegar al poblado. Su ubicación estratégica, casi a las puertas de la cortina del embalse, es la razón del infortunio actual de los pobladores. Este es un sitio estratégico por la generación de energía para todo el país. Los grupos criminales se pelean el control de las comunidades alrededor. El Nuevo Caracol como El Caracol a secas son dos poblados del municipio de Heliodoro Castillo, el corazón de la región de la Sierra. El Nuevo Caracol está a sólo 19.4 kilómetros de Tlacotepec, la cabecera.

La región de la Sierra, como lo indican reportes oficiales de la Fiscalía General del Estado (FGE), es la zona en la que opera el grupo criminal denominado Los Tlacos y en Apaxtla, como se sabe, a partir de informes de las autoridades, tiene dominio La Familia Michoacana.

Aspectos generales de El Nuevo Poblado El Caracol después del ataque con bombas caseras manejadas por drones.

Mucha bala, poca escuela

Después de la misa, las visitas recorren las calles del pueblo para registrar los resultados del ataque con drones del sábado 26 y domingo 27 de agosto.

La puerta izquierda de la iglesia, hecha de fierro, tiene un orificio. Ana, de 20 años, junto con su mamá limpiaban la iglesia este sábado cuando comenzaron a escuchar el dron sobrevolando la plaza y la iglesia. Por los dos ataques anteriores con dron saben identificarlo. Cuando llegaron a hacer limpieza abrieron la puerta derecha, al escuchar el dron intentaron cerrarla, pero entonces vino la explosión de la bomba. Eran como las 12:30 del día.

La iglesia de la Virgen de Guadalupe es una estructura vulnerable. El techo es de láminas de aluminio, del suelo a la mitad es de concreto y de la mitad al techo es de ventanales de fierro con figuras de rombo, por donde podrían colarse balas o restos de las bombas. No es una buena opción para resguardarse. Las dos mujeres se abrazaron y se pegaron a la pared derecha. Vieron, cuando se coló un tiró y se impactó en la puerta izquierda. Cuando estalló la bomba escucharon el grito del muchacho.

En las bardas, suelo y techo de la cancha de usos múltiples hay evidencias del ataque, también en la Comisaría Municipal: sus paredes tienen algunas perforaciones y los vidrios de varias ventanas están rotos. Por las calles hay tuercas, tornillos y pedazos de fierro de diferentes tamaños y peso. Dicen que son restos de la bomba casera. También hay mucho casquillo percutido de diferentes tamaños, lo que hace suponer el uso de armas de diferentes calibres.

El martes 29 de agosto debió ser el segundo día de clases del ciclo escolar para los estudiantes del jardín de niños, de la primaria y de la telesecundaria. Las instalaciones de los tres niveles escolares están cerradas y las condiciones hacen pensar que hace mucho tiempo no se abren.

Ciro, de seis años, quien debería estar iniciando el primer año de primaria, juega solo en la cancha de usos múltiples. Su juego consiste en que reporta con una radio de juguete que ha visto hombres armados y dice, “¡Vamos!, ¡Vamos a darles con todo!”. En una mano trae el radio de juguete y con la otra hace la señal de cortar cuello. Otras veces Ciro deja su radio de juguete y con un pedazo de palo que toma con las dos manos hace la señal de cortar cartucho.
En teoría, Ciro terminó sus estudios de preescolar en el Jardín de Niños Jacinto Benavente, a pocos pasos de la plaza. Se supone que Ciro cursa el primer año en la primaria Caritino Maldonado Pérez, pero eso es una ilusión. Tiene años que los maestros del preescolar, primaria y telesecundaria vienen por ratos, a dar indicaciones rápidas y dejar tareas y, al final del ciclo escolar a entregar calificaciones. Ninguno reprueba, todos pasan de año con apenas abrir los libros.

Jacinta, madre de un niño de tres años, tiene claro qué pediría si alguna vez las autoridades se preocupan por ellos.

–Yo quisiera que haya escuela todos los días, –contesta rapidísimo a esta pregunta concreta.

–Solo tiene tres añitos mi huachuito (niño) y la forma de jugar con los amiguitos que tiene es armar grupitos, juntan palitos para hacer sus armas y se andan matando entre ellos. Es triste pero eso es lo que hacen, yo quisiera que en serio los maestros les den clases y los huachitos de verdad aprendan, porque de esto no va a salir nada bueno.

La Familia y Los Tlacos

Al norte del Nuevo Poblado El Caracol, rumbo a Apaxtla de Castrejón, hay una hilera de localidades controladas por el grupo del crimen organizado La Familia Michoacana, al que se han adherido autoridades municipales y delegaciones del gobierno estatal, situación que se ha hecho evidente en bloqueos de carreteras en la región de Tierra Caliente para impedir el ingreso de la Guardia Nacional a detener a los líderes de la agrupación criminal.

Este control sobre los territorios no pasa por procedimientos amables. En los pueblos que no aceptan el dominio de ningún grupo, la gente es secuestrada y asesinada hasta que optan por dejar sus tierras y todas sus pertenencias. San Marcos, a 20 minutos del Nuevo Poblado El Caracol es un ejemplo. San Marcos, que contaba con 131 habitantes, de acuerdo con el INEGI, quedó vacío en junio pasado que incursionó un grupo de La Familia Michoacana y se llevó a tres jóvenes, quienes continúan desaparecidos. Algunos de los habitantes de San Marcos se desplazaron a El Nuevo Caracol.

Otros pueblos aceptan el apoyo de unos para sacudirse el yugo de otros. Podría ser el caso del Nuevo Poblado de El Caracol. Aquí algunas evidencias.

Este sábado, la esquirla de la bomba casera manejada con drones mató a un joven de 20 años que no era originario de aquí, si no de otra comunidad al sur.

La gente no quiere decir de qué comunidad era el joven, ni cómo se llamaba.

–Vino a apoyarnos, –es todo lo que dicen.

El 2 y 3 de mayo que ocurrió el primer ataque con drones, después de la bomba y la balacera, la mayoría de la gente se desplazó a Tlacotepec, el centro de operaciones de Los Tlacos, lugar en el que el párroco y el Centro de Derechos Humanos Minerva Bello acondicionaron un albergue.

Llegar a Tlacotepec por esta ruta o por cualquiera que sea implica pasar por varios retenes de hombres armados.

Los casquillos tirados en las calles de El Nuevo Poblado El Caracol indican que los pobladores o quienes les ayudan se defendieron con armas potentes, no sólo con las escopetas que portan los hombres de la comunidad.

Mientras la ayuda oficial llega, en este pueblo en el que los habitantes se dedican a la siembra de maíz, frijol y calabaza, la temporada de echar semillas ya pasó.

Con las medidas de seguridad pertinentes, se sembró apenas el 20 por ciento de lo que acostumbran en otros años. Es decir, no habrá alimento ni para la subsistencia.

Desde el ataque de este sábado y domingo la gente está sin agua y sin energía porque la bomba dañó los cables de luz. Para jalar agua del río prenden una bomba y para ello necesitan luz.

Los hombres y las mujeres no han podido ir por las mojarras al río, de donde obtienen una buena parte de sus ingresos para la subsistencia.

A pocos metros del pueblo, está la cortina de la presa, resguardada por varios elementos de seguridad de la CFE y soldados.

Cuando ocurrieron los ataques permanecieron en sus puestos.

Les dijeron: estamos aquí para cuidar la presa.

La presa está intacta.

Cuando la gente de El Nuevo Caracol se canse y se vaya, la presa necesitará mucha más seguridad que la que tiene ahora.

 

Más de 3,000 estudiantes de nivel básico sin clases por violencia en Leonardo Bravo

Texto: Itzel Urieta

Fotografía: Oscar Guerrero

Chilpancingo

Después de un enfrentamiento armado en el poblado de Chichihualco, municipio de Leonardo Bravo, la Secretaría de Educación Guerrero (SEG) suspendió clases por seguridad, por lo que 3,042 alumnos de educación básica no regresaron a clases.

De acuerdo con el subsecretario de Educación Básica de la SEG, Ricardo Castillo Peña, las labores educativas en todo el municipio de Leonardo Bravo se suspendieron en su totalidad para «resguardar la seguridad de los estudiantes».

Se trata de 14 escuelas primarias con un total de 1,787 alumnos y 93 docentes, además de cinco telesecundarias y una secundaria general que imparten clases a 433 estudiantes y una planta docente de 39 maestros.

Además de 822 niños de preescolar que tampoco acudieron a sus planteles.

Ayer, fue el inicio del ciclo escolar 2023-2024 en todo el país, pero derivado de la violencia ocurrida en Chichihualco, cabecera municipal de Leonardo Bravo, estos 3,042 alumnos no regresaron a las aulas.

Estos planteles, distribuidos por toda la zona serrana de Leonardo Bravo, corresponden a la zonas escolares 05, 07, 09 y 012 de la SEG.

De acuerdo con denuncias de los pobladores de Chichihualco, a la media noche del 28 de agosto comenzó un enfrentamiento entre civiles armados que se prolongó hasta las seis de la mañana de ayer.

De manera extraoficial se supo de dos personas asesinadas, pero la Secretaría de Seguridad Pública de Guerrero (SSP) asegura que no hubo víctimas.

Por el miedo, muchas personas optaron por no salir de sus viviendas y el transporte, comercio y sector educativo suspendió labores desde ayer.

Varias viviendas quedaron baleadas y con orificios de balas, además por las calles se observaron diversos casquillos.

Hasta el momento la SSP no ha informado más sobre el caso, solo a través de boletines asegura que ya hay operativos en el municipio para garantizar la seguridad.

Sobre el regreso a clases, Castillo Peña dijo que esperan indicaciones de la SSP para que se regrese a clases de forma segura.

«Estamos esperando que la SSP nos indique que están las condiciones dadas para que los maestros regresen a trabajar (…) hay que tomar en cuenta que no se trata de un tema de seguridad solo para los maestros, también es seguridad para los padres de familia, niños, niñas y adolescentes, entonces es una situación que debemos ver con mucho cuidado», dijo Castillo Peña.

 

Maestros frente a grupo rechazan que los nuevos libros de texto adoctrinen sobre comunismo

Texto: Itzel Urieta

Fotografía: SEP Oficial

Chilpancingo

Los nuevos libros de texto gratuitos que la Secretaría de Educación Pública (SEP) creó para el ciclo escolar 2023-2024 desataron polémicas por presentar errores de ortografía y de fechas históricas, pero maestros coinciden en que estos errores son comunes en todos los libros que han distribuido de manera gratuita a los alumnos de educación básica.

De manera oficial las clases de nivel básico inician hoy; 29 millones de niños, niñas y adolescentes regresan a las aulas en todo el país. En el caso particular de Guerrero son un millón 98 mil estudiantes en 12, 979 escuelas de nivel básico en las ocho regiones.

Con el regreso a las aulas de los niños y niñas de nivel primaria, la discusión sobre los libros de texto se puso sobre la mesa por las críticas de sectores conservadores de la población por ciertos errores y enfoques, que se difundieron en televisión abierta.

“Eso es de siempre, los errores siempre han estado en los libros de texto, y nuestro trabajo como maestros es enseñarle de manera correcta a los alumnos”, mencionó Hipólito Hernández Ojéndiz, director y maestro de la primaria Gregorio Alfonso Alvarado López, de la comunidad Emperador Cuauhtémoc, en Chilpancingo.

Para él “engrandecer” estos errores es un mecanismo de politizar el tema.

“Eso de que regresa el virus del comunismo es una falta de respeto, estamos en el siglo 21, están desinformando a los padres y a la población”, agrega.

Algunos expertos en educación y docentes aplauden el rediseño al considerar que impulsa una educación crítica e inclusiva, otros académicos, legisladores de oposición y padres de familia han cuestionado que los ejemplares incluyan educación sexual, igualdad de género, diversidad de familias y lenguaje inclusivo.

“La inclusión (abordada en los libros de texto) no es sólo para personas que tienen alguna discapacidad o alguna condición especial, también se plantea como inclusión que participen en el aprendizaje todos los que necesitan más apoyo, o los que necesitan menos, todos los que en algún momento han sido vulnerados por las mayorías y segregados”, dice Gloria Hilda Rivera Cabrera, maestra de educación especial y que por cuatro años estuvo frente a grupo en la Montaña de Guerrero, pero este ciclo escolar dará clases en Tecpan de Galeana, en la Costa Grande.

Una de las grandes polémicas en redes sociales y medios de comunicación es que cambiaron la fecha de nacimiento de Benito Juárez. El libro de tercer grado de primaria Nuestros saberes plantea la fecha de nacimiento de Benito Juárez el 18 de marzo de 1806, cuando la conmemoración pública es el 21 de marzo.

“Esos errores pasan todo el tiempo, nuestro trabajo es corregir y enseñarle al alumno lo correcto, esa es nuestra obligación”, comenta Hernández Ojéndiz.

Otras de las críticas hechas a estos libros de texto son la inclusión de información sobre algunas obras y acciones de este gobierno encabezado por el presidente Andrés Manuel López Obrador.

En la página 95 del libro Múltiples lenguajes, de primer grado de primaria, se destaca el Museo Paleontológico de Santa Lucía, que se ubica en el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), ambos construidos durante la administración actual.

En este libro de texto plantean que México fue tierra del mamut colombino, el segundo más alto de América.

Rivera Cabrera explicó que los libros anteriores estaban organizados por materia, por ejemplo, los libros de primero de primaria se dividían en Lengua materna, Matemáticas, Lecturas y Conocimiento del Medio, y los nuevos libros están contenidos en proyectos de aula, escolares y comunitarios que combinan los campos formativos de la Nueva Escuela Mexicana: Lenguajes, Ética, Naturaleza y Sociedades; De lo humano y lo comunitario, Saberes y pensamiento científico.

El tradicional libro de lecturas fue sustituido por uno denominado Múltiples lenguajes.

Otra de las críticas planteada por ciertos grupos es el uso de la palabra “todes” en los libros de textos. En la actualidad existen movimientos que usan estos términos en un ejercicio de nombrar y reconocer la diversidad de género.

“La parte filosófica (de los libros) si defiende más o es consecuente con las ideas que trae (López) Obrador en su proyecto político de nación y el proyecto educativo responde a ello, y sí, desde los libros de texto se remarca mucho ese contexto”, mencionó Rivera Cabrera.

Estos nuevos libros ya fueron distribuidos en las escuelas de Guerrero y la semana los maestros recibieron capacitaciones para conocerlo y despejar dudas.

Para Rivera Cabrera muchas de las críticas que hay por parte los medios de comunicación y de ciertos sectores de la población, como organizaciones religiosas o políticos de la derecha, es porque los libros son sacados de contexto.

“Ya no es como antes que era una materia y ahí venía la lección del día, ahora son aprendizajes transversales que abarcan varios tipos de conocimiento; entonces si agarras y pones una hoja y la explicas como una lección por si sola, va a tener errores porque forma parte de una lección más completa y compleja”, dijo Rivera Cabrera.

El cambio de los libros tiene su origen el 16 de abril del 2019, fecha en que el presidente Andrés Manuel López Obrador emitió un memorándum, mediante el cual ordenó abrogar la reforma educativa, impulsada por el gobierno del ex presidente Enrique Peña Nieto y aprobada por el Congreso de la Unión en 2013.

El 30 de septiembre del 2019 se publicó la reforma a la Ley General de Educación, donde en su artículo 11 establece que el Estado, a través de un concepto denominado Nueva Escuela Mexicana, buscará la equidad, la excelencia y la mejora continua en la educación.

Más abajo, en el artículo 14, indica que la SEP “promoverá un acuerdo educativo nacional que considerará concebir a la escuela como un centro de aprendizaje comunitario en el que se construyen y convergen saberes, se intercambian valores, normas, culturas y formas de convivencia en la comunidad y en la Nación”.

El mismo ordenamiento señala que la SEP realizará las modificaciones a los planes y programas de estudio para adecuar su contenido.

La Nueva Escuela Mexicana se trata de un paradigma educativo, de acuerdo con la SEP, que reconoce que en la vida escolar hay personas de diferentes pueblos, grupos y comunidades, con distintas condiciones de salud, migración, orientaciones sexuales, identidades de género y estilos de vida; donde se expresan lenguas de diversos grupos étnicos, con preferencias culturales y políticas distintas.

“La comunidad debe ser el núcleo integrador de los procesos de enseñanza y aprendizaje y es fundamental dar prioridad a la opinión de los niños y adolescentes sobre los derechos que los protegen, los problemas y decisiones que afectan su vida y la de su entorno; e integrarlos en los espacios en los que conviven, dentro y fuera de la escuela. Las relaciones escolares tendrían que ser libres de cualquier violencia, abuso y acoso físico, psicológico o sexual”, se lee en la justificación de la SEP sobre la Nueva Escuela Mexicana.

Fotografía: SEG Oficial

La pandemia del Covid-19 atrasó un año las modificaciones a los planes de estudios que estaba previstas para el ciclo escolar pasado; serán puestos en marcha para este 2023-2024.

Muchas de las críticas hacía estos nuevos libros de texto son hechas por políticos del PRI y del PAN, gobernadores de esos partidos dijeron que no los van a distribuir, mientras diputados y senadores pidieron que salieran de circulación.
La Unión Nacional de Padres de Familia promovió un juicio de amparo, ante un juzgado de distrito en materia administrativa de la Ciudad de México, porque, aparentemente, la SEP violó el procedimiento marcado por la ley para elaborar los nuevos libros.

El 26 de julio pasado, la jueza Yadira Medina Alcántara, concedió una suspensión definitiva, con lo cual el gobierno debería parar la distribución de los nuevos libros de texto.

Ante esa situación, el presidente Andrés Manuel López Obrador afirmó que no se retirarían los libros. “No hay motivo o razón para retirarlos o para embodegarlos. Estamos hablando de millones de ejemplares”, expuso.

Hasta el momento, los estados donde sus gobernadores ya anunciaron que no repartirían los libros son Querétaro, Colima, Aguascalientes, Jalisco, Chihuahua y Guanajuato, gobernados por el PAN y Movimiento Ciudadano.

“En los dos anteriores modelos educativos la referencia era Finlandia y los libros de hoy nos presentan un nuevo planteamiento que rescata la parte humanista, crítica e inclusiva”, agrega la profesora Rivera Cabrera.

En la Escuela Primaria Revolución, turno vespertino, ubicada en el centro de Chilpancingo, ya se tiene listos los libros para repartir a los 250 estudiantes.

De acuerdo con el director del plantel, Calixto Flores Domingo, no hay hasta el momento alguna resistencia de los docentes, madres y padres de familia de su escuela para impartir los contenidos de los libros.

“Como maestros sabemos que tenemos que ir de acuerdo a los cambios, lo vemos con mucho positivismo (de manera positiva), estamos contentos recibiendo este nuevo ciclo escolar lleno de retos, tenemos que sacar adelante este nuevo plan de estudios”, agrega Flores Domingo.

 

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