Tlacolol – El PRI: Corleone y sus muchachos

Hace unos días, se difundió en las redes sociales una fotografía que sin querer queriendo nos recordó la película El Padrino. Era imposible no hacerlo. Recuerdan cómo en la cinta de Francis Ford Coppola se reunían todas las “familias” de la mafia italiana radicada en los Estados Unidos para acordar el reparto del negocio.

Así igualito pasó el pasado 28 de enero en Chilapa: ahí estaba el mero cacique Rubén Figueroa Alcocer; el ex gobernador, Héctor Astudillo Flores; el ex candidato a la gubernatura, Mario Moreno Arcos; el senador, Manuel Añorve Baños; el señor del maletín, Héctor Vicario Castrejón, el dirigente del PRI estatal, Alejandro Bravo Abarca, el diputado local y dos veces presidente municipal de Chilapa, Jesús Parra García y su empleado, el actual alcalde, Aldy Esteban.

La fotografía la llamaron la imagen de la “unidad”, pero mejor la hubieran nombrado: “Aquí pactando cómo nos chingamos lo que queda de Guerrero”.

De unidad no tuvo nada, ahí entre dos o tres se andan dando duro por la candidatura a la senaduría de la República en el 2024. Se verán muy sonrientes pero, nos dicen, ya está casado el tiro entre Figueroa y Añorve contra Astudillo.

Añorve y Astudillo andan detrás del mismo hueso como si nunca hubieran probado bocado, ambos quieren encabezar la fórmula del PRI al Senado en el 2024. Mientras que Mario Moreno de lejitos está esperando el resultado del pleito para colarse como el abanderado.

El pleito entre Añorve y Astudillo se agudizó hace unos días. El ex gobernador se echó un tiro con el dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno, alías Alito. Impugnó la ampliación del mandato de Alito, aprobado por el Consejo Nacional del tricolor.

Mientras que Añorve defiende contra viento y marea al nefastito, perdón al Alito. Nos dicen que el ex alcalde de Acapulco se está agarrando con sus dos manitas de Alito para reelegirse como senador. Le quiere ganar la partida a Astudillo desde un escritorio en la Ciudad de México.

Una fuente súper buena, nos dijo que Añorve no sólo anda amarrando su reelección en el PRI, sino también en Morena. Así como lo escuchan o más bien como lo leen.

Añorve anda muy cerquita del cacique millennials, el senador Félix Salgado Macedonio.

El plan es que Félix encabece la fórmula al Senado en Morena y compita contra Añorve. Así gana Félix y su acompañante y como primera minoría se cuela, otra vez, Añorve.

Félix prefiere competir con Añorve porque sabe en campaña no lo cuestionará y, tal vez, hasta le echará porras. Mientras que Astudillo podría sacarle sus trapitos al sol.

¿Si recuerdan quién paró la denuncia por violación sexual contra Félix en 2021? Así es, fue Astudillo y a Félix a lo mejor le sale caro pagar ese favorcito.

Además es sabido por todos que Añorve con tal de ganarse un carguito otros seis años es capaz de traicionar a quien sea. Así ha sido su historia. Nos recuerdan que en 1999, en la campaña de René Juárez, Añorve apoyó a Félix Salgado porque no le dieron la candidatura.

Luego en 2011, le metió toda la pata a su entonces jefe político Ángel Aguirre Rivero, quien era el elegido para ser el candidato del PRI a la gubernatura. Y en la última, apenas en 2021, se hizo ojo de hormiga en la campaña de Mario Moreno y ¿a quién creen que apoyó? A Félix Salgado y después a su hija, la actual gobernadora, Evelyn Salgado Pineda.

Estos priistas parece que nunca han escuchado la canción de Los Tigres del Norte: “la traición y el contrabando, son cosas incompartidas”.

Pero en realidad, la falsa unidad en el PRI no nos sorprende nada. De verdad nada, ellos sí no saben ni de cerca lo que es el honor.

Lo que sorprende es que quieran más y no tengan llenadero.

Todos los que salen en esa fotografía se llenaron las bolsas y han ocupado todos los cargos habidos y por haber. Y quieren más. ¿Con qué cara saldrán a pedir el voto? ¿Qué le dirán a los ciudadanos? ¿Qué ahora sí cumplirán? ¿Qué son los políticos de experiencia? ¿Qué experiencia?

Por ejemplo, Añorve qué dirá en Acapulco, que ahora sí en el Senado va a proponer una ley que combata definitivamente el nepotismo, que los políticos no convertirán a sus hijos en regidores ni a las esposas en diputadas.

Y ya ni hablemos de su paupérrimo papel como alcalde.

Jesús Parra dirá en Chilapa que ahora sí va a trabajar para que sea una ciudad segura, cuando en su periodo como alcalde el municipio se convirtió en un verdadero infierno: cientos de asesinatos, cientos de desaparecidos, cientos de desplazados, cientos de comercios cerrados.

Astudillo ¿Qué ofrecerá? ¿Orden y paz? A poco ya se le olvidó que en su gobierno territorios completos se convirtieron en intransitables por tanta violencia. Que Chilapa, Iguala, Zihuatanejo, la Tierra Caliente se volvieron zonas de silencio. Que la impunidad anduvo campeando en todo su sexenio. Que asesinaron a ocho reporteros y no resolvió ningún de esos crímenes. ¿Ya se le olvidó la masacre en el penal de Acapulco? Pedirá el voto para gestionar más obras al estado, cuando no recordamos ninguna de gran impacto en sus seis años de gobierno.

Mario Moreno ¿ahora sí dirá que no es contador público? Le ofrecerá a los capitalinos que desde el Senado ayudará a resolver el problema del agua y de la recolección de basura, si cuando fue alcalde (dos veces) no movió un dedo para solucionarlos.

¿Qué ofrecerán? ¿Con qué cara?

Figueroa, no aspira a un cargo, pero apoyará a los candidatos. Cuál será su papel, dejarle bien claro a la gente que en el PRI seguirán mandando los de siempre o les dirá que el PRI ya cambió y que ya no reprime, como ocurrió el 28 de junio de 1995 en el vado de Aguas Blancas, en Coyuca de Benítez.

Este es un consejo (y no millonario): lo primero que deben de hacer los priistas es pedir disculpas. Sí, disculparse por la pobreza, por la falta de hospitales y médicos, por la falta de escuelas y profesores en la que dejaron el estado. Por haber enraizado la corrupción, la impunidad, el nepotismo. Por la falta de empleo, por los miles de migrantes y de desplazados, por haber acabado con el campo. Por los asesinados y los desaparecidos. Por la represión, por la mal llamada Guerra Sucia. Por los fraudes electorales.

No vayan a salir que no son responsables, porque a Guerrero sólo lo han gobernado ustedes, los priistas, y lo siguen gobernando, en su tiempo de amarillos y ahora de guinda.

Pero saben qué es lo que más nos preocupa, que habrá gente que los reciba, que vaya a sus mítines y, lo peor, que votará por ellos.

Chirrionazo. Este viernes se hizo viral en redes sociales un video en el que la alcaldesa de Acapulco, Abelina López Rodríguez, explotó supuestamente contra trabajadores de Capama que protestaron, cuando asistió a la presentación del programa Territorio Violeta, en la colonia Emiliano Zapata.

Sin embargo, mediante un comunicado la alcaldesa aclaró que encaró a un guarura del equipo de la gobernadora Evelyn Salgado Pineda, porque éste la había agredido, y lamentó que en el lanzamiento de un programa para supuestamente proteger a la mujer, sufriera violencia, en pocas palabras le dijo a la gobernadora que su evento fue pura simulación y reveló sus diferencias políticas.

Ese mismo día, los personeros de la gober, perdón el equipo de Comunicación Social le respondió a López Rodríguez, que no era cierto y que ni altercado había ocurrido, es decir, que el video fue un montaje o una imaginación colectiva, al grado de mentira que llega el gobierno del estado para intentar cubrir la pésima relación de la alcaldesa con Salgado Pineda.

¿Seguirá el pleito? Lo más probable es que sí, porque resulta que ya comenzó una campaña de otros políticos en Twitter, que muy curiosamente apoyan a corcholatas distintas, es decir, por un lado quiénes respaldan a Claudia Sheinbaum y a Evelyn y, por otro lado, a Adán Augusto López y a Abelina.

 

 

Colaboración especial en Amapola periodismo de sus brothers, sus panas, hermanos, su sangre y su clicka: Arturo de Dios Palma, Emiliano Tizapa Lucena y Jesús Guerrero Salgado. Aquí nos pueden enviar sus comentarios y chismecitos: eltlacololcolumna@gmail.com


Tlacolol es una columna satírica que cuestiona los hechos y dichos de lo que acontece en Guerrero. La opinión vertida en esta columna es responsabilidad de sus autores. Agradecemos el espacio a Amapola Periodismo por respetar la libertad de expresión y no censurar nuestras opiniones e interpretaciones


 

 

Tlacolol – Los Salgado, un clan que se despacha con la cuchara grande

El 2022 fue el primer año que Evelyn Salgado Pineda gobernó completito, y luego, luego se vio la transformación. Sí, claro que sí hubo, y no inicien con sus cosas. El clan de los Salgados, su parentela y sus amigos se transformaron.

La transformación del pueblo, esa es otra cosa, tengan paciencia, esa algún día llegará.

En este año quedó claro que los integrantes del clan de los Salgado se despacharon con la cuchara grande, han aprovechado bien lo que es tener el poder y sus privilegios.

¿Por dónde comenzamos? Tal vez con el líder, el senador de la República, Félix Salgado Macedonio, que de austero no tuvo nada. ¿Recuerdan cuando lo cacharon con su moto BMW R1250 Gs Adventure de medio melón? ¿O con su Jeep Zahara? O sus giras por todo el estado con el montón de gente que, por cierto, hasta ahora no ha explicado quién las pagó.

Aunque no es necesario, nosotros se lo decimos: fue el pueblo organizado que le gusta gastar el dinero que no tiene para echarle porras a su líder de forma sincera y sin esperar que les dé un trabajito en el gobierno.

La que sigue, es la gobernadora, Evelyn Salgado Pineda, que desde que tomó protesta no ha escatimado para verse muy guapa. Cada evento que encabeza lo hace con huipiles elaborados de forma artesanal con el telar de cintura, tradicional de la Costa Chica y parte de la Montaña.

Esos atuendos pueden costar entre los cinco hasta los 20,000 pesos, según la dificultad del huipil.

Pero eso no es todo, la gober no llega a un evento si no está perfectamente maquillada y para eso, tiene su maquillista personal que no se le despega para que en cualquier momento que lo requiere esté listo para un retoque.

No cabe duda que esperar que el clan de los Salgado aplique eso de la austeridad republicana y pobreza franciscana son sólo sueños guajiros, pues, tampoco es cierto eso de que se aprietan el cinturón para adentro para ser generosos hacia afuera.

Resulta que la gobernadora no se bajó ningún pesito en su salario, como lo había prometido como una medida de austeridad. De acuerdo con la nómina sigue cobrando lo mismo que su antecesor, el priista Héctor Astudillo Flores: 102 mil 841 pesos brutos y 73 mil 141 pesos netos mensualmente.

Otra de los Salgado que se despacha con la cuchara grande es la presidenta honoraria del DIF estatal, Liz Adriana Salgado Pineda. En este año y el que viene ejercerá más lana que muchas de las secretarías, incluso más que el Congreso local y apenas un poquito menos que el Tribunal Superior de Justicia.

En el presupuesto que acaba de aprobar los empleados de los Salgados, perdón, los diputados locales, el DIF en 2023 ejercerá  853 millones 211 mil pesos, mientras que el Congreso ejercerá 839 millones y el Tribunal 937 millones.

Un dato: el Congreso local y el Tribunal son poderes constitucionales mientras que el DIF es un organismo que se ha caracterizado, y se mantiene igual, por cuidar que a las familias guerrerenses no les falten sus despensitas.

Así es, la dependencia que maneja una de los Salgado será una de los cuatro que más dinero disponga, por encima de la Secretaría del Bienestar, la de Cultura, la del Medio Ambiente y muy pero muy por encima de la Comisión de Atención a Víctimas (CEAV), que sólo para hacer la comparación ejercerá 13 millones 577 mil pesos. ¡Así las prioridades de este gobierno!

Lo que están haciendo los de Morena es lo mismo que hicieron los del PRI y PRD con el DIF, darle un montón de dinero –en aquellos casos– a las esposas para que lucieran y lo gastaran en lo que quisieran.

Pero ya que andamos con eso del presupuesto, ahí dándole una ojeada, nos dimos cuenta que a los catrincitos, el jefe de la Oficina de la gobernadora, Jesús Urióstegui García y el coordinador Operativo del Poder Ejecutivo y pareja sentimental de la gobernadora, Rubén Hernández Fuentes, les fue bien: les dieron un aumento en su salario.

De entrada, Jesús Urióstegui tendrá un presupuesto de 33 millones 95 mil pesos en 2023, ni más ni menos que 21 milloncitos más que los que ejerció en 2022.

Otro dato lamentable es que se gastan más en mantener la Oficina de la gobernadora que en la atención de víctimas, las que no dejan de surgir por tanta violencia en el estado.

Pero no sólo eso, este catrincito ya era un consentido. Según la nómina del gobierno del estado, Urióstegui, desde abril hasta este fin de año, se rayó con 87 mil 777 pesos brutos y 63 mil 76 pesos netos. Es decir: cobró como secretario de despacho.

No cabe duda, estos catrincitos son buenos, quién sabe para qué, pero son buenos.

El otro catrincito, Rubén Hernández Fuentes, que ahora le vamos a apodar El Chicle, porque no se le despega a la gobernadora, este año que termina le subieron el sueldo.

En la nómina que está en portal oficial del gobierno del estado dice que de enero a marzo de 2022 ocupaba el cargo de Director General del Poder Ejecutivo, con un sueldo bruto de 38 mil 921 pesos y netos por 29 mil 612 pesos mensuales.

Esta cantidad imaginamos que resultó poco para el galán de la gober o tal vez porque no le alcanzaba para invitarla a salir, porque resulta que de abril a junio le aumentaron la categoría a subsecretario de despacho del Poder Ejecutivo, con un aumentito a 58 mil 16 pesos brutos y 42 mil 641 pesos netos mensuales.

Pero no sólo es el aumento, el catrincito o El Chicle tiene a su hermano, Óscar Omar Hernández Fuentes, como director general en la Secretaría de Desarrollo Urbano, Obras Públicas y Ordenamiento Territorial, eso sí con un sueldo más austero, de 12,308 pesos brutos y netos 10,584 pesos.

Chirrionazo. En la edición 197 del Paseo del Pendón que marca el inicio de la «pachanga», perdón, la Feria de Navidad y Año Nuevo, que se realizó este domingo en Chilpancingo destacaron las figuras de la gobernadora Evelyn Salgado Pineda, la alcaldesa Norma Otilia Hernández y quienes más creen…sí, acertaron: Rubén Hernández Fuentes y Jesús Urióstegui, ambos prominentes funcionarios del gabinete estatal. Los mezcales corrieron a todo lo que da entre algunos integrantes del gabinete de Evelyn.

Tan es así que Urióstegui parecía chamaco. Repartía saludos de mano, lanzaba besos y hasta se tomaba selfies con quien se lo solicitaba. No será acaso que el Urióstegui anda en precampaña para alguna curul en el 24. Con eso de que anda promoviendo la figura de la jefa de gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum Pardo. Nos da mucho que pensar. Para qué serán esos 33 melones de varos que le aprobaron los diputados en el Congreso. Es pregunta.

 

Colaboración especial en Amapola periodismo de sus brothers, sus panas, hermanos, su sangre y su clicka: Arturo de Dios Palma, Emiliano Tizapa Lucena y Jesús Guerrero Salgado. eltlacololcolumna@gmail.com Aquí nos pueden enviar sus comentarios y chismecitos.

 

 

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Tlacolol – Raymundo Casarrubias, un político de medio pelo ahora enquistado en el Poder Judicial por gracia de los Salgado

Lo que dijo hace unos días el presidente del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) del estado, Raymundo Casarrubias Vázquez, de que el ex gobernador Ángel Aguirre Rivero lo apadrinó para que el Congreso de Guerrero lo designara como magistrado en 2013 develó la falta de autonomía que desde siempre ha imperado en el Poder Judicial, donde, además, la corrupción galopa libre como el viento.

Vale la pena recordar aquellos tiempos en el que el ex priísta, perredista, ¿y ahora morenista?, fue ungido.

Es que Casarrubias Vázquez era magistrado de la tercera sala penal regional de la Ciudad Judicial de Iguala cuando ocurrió la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa en 2014.

En ese momento la presidenta del Poder Judicial era Lambertina Galeana Marín, otra incondicional de Aguirre y por supuesto del entonces secretario general de Gobierno, Jesús Martínez Garnelo, quien era magistrado con licencia y que en 2001 fue inhabilitado por el Congreso local por haber dejado libre a un secuestrador, aunque tres años después la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) ordenó su reinstalación.

La magistrada Galeana Marín, hoy en retiro, figura en la lista de los implicados penalmente por el caso de los 43, por la desaparición de los videos que capturaron cámaras de seguridad la noche del 26 de septiembre cuando policías e integrantes de Guerreros Unidos bajaron de un autobús a 20 estudiantes a quienes se llevaron en varias camionetas.

Según la investigación que hizo el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI), y que tiene en sus manos la Comisión para la Verdad y Acceso a la Justicia del Caso Ayotzinapa, estos videos fueron grabados por las cámaras que tienen las instalaciones de Ciudad Judicial.

La pregunta es ¿acaso Casarrubias Vázquez no sabía nada de esos videos? Lo más seguro es que sí, aunque cuando le preguntaron en septiembre de este año afirmó que el TSJ ya no tenía nada que aportar a la investigación porque los videos se perdieron.

Pero bueno, como premio a su silencio, Casarrubias Vázquez contó con el aval del clan de los Salgado, la gobernadora Evelyn Salgado Pineda y el influencer y senador, Félix Salgado Macedonio, para que las y los magistrados lo designaran como presidente del Poder Judicial y obviamente del Consejo de la Judicatura en noviembre del 2021.

El recomendado del polémico jurista, Eduardo López Betancourt, ahora está plenamente empoderado del Poder Judicial, pues manda a sus compañeros y compañeras magistrados y seguramente maneja a su antojo el dinero del Fondo Auxiliar para la Administración de Justicia.

Abogados de Chilpancingo, como Carlos Marx Barbosa Guzmán,  aseguran que parte de los recursos de ese Fondo Auxiliar siempre ha servido para que los magistrados se lo repartan como bono navideño, aparte de otras canonjías que reciben periódicamente.

Desde hace años, se ha pugnado porque el Congreso local reforme al Poder Judicial de Guerrero, donde siempre se ha manejo nada claro el presupuesto, existe nepotismo y corrupción con la complacencia de los titulares de los poderes Ejecutivo y Legislativo.

Si con la llegada al gobierno estatal de la Cuarta Transformación, la sociedad civil pensaba que en el Poder Judicial las cosas iban a cambiar, efectivamente, se equivocaron.

Los magistrados seguirán teniendo el privilegio de permanecer en el cargo cuatro años y luego una reeleción, es decir, ocho años más, o sea 12 años seguidos como verdaderos caciques.

Por eso Casarrubias Vázquez resultó todo un vivillo. Primero se congració con el perredista-priísta Ángel Aguirre Rivero para que el Congreso lo designara magistrado. Luego en el 2017, con la propuesta del priísta gobernador, Héctor Astudillo Flores, los diputados locales lo reeligieron ocho años.

En el caso del ex gober Astudillo vale la pena hacer un paréntesis. Y es que en el 2021, ya casi de salida, el mandamás actual del PRI estatal, designó como magistrados del Poder Judicial y de Justicia Administrativa a sus amigos y compañeros de partido: Luis Camacho Mancilla, Ignacio Javier Murguía y el ex presidente de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, Ramón Navarrete Magdaleno como magistrados regionales de justicia administrativa.

También a Benjamín Gallegos Segura, otro cuate de Astudillo y que su único mérito es que durante varias legislaturas locales fue el Oficial Mayor del Congreso, fue nombrado magistrado de una sala penal regional.

Además, Gallegos Segura cobró notoriedad a nivel nacional cuando en la conferencia mañanera del presidente Andrés Manuel López Obrador, el subsecretario de Seguridad Pública, Ricardo Mejía Berdeja, lo acusó de haber ordenado la liberación del presunto narcotraficante Edilberto Bravo Barragán, alías «El Gavilán», porque supuestamente no había pruebas de su culpabilidad en un secuestro.

Y si como nosotros creían que no era el único caso, le acertaron. Al menos otros dos casos de funcionarios del Poder Judicial  fueron exhibidos en la mañanera del presidente por Mejía Berdeja, por aplicar mal la justicia en Guerrero, o aplicar la (in) justicia que están acostumbrados.

Por cierto, como buen político de la vieja guardia, Raymundo Casarrubias logró que la gobernadora Evelyn Salgado Pineda le autorizara mayores recursos para el pago de un retroactivo salarial a los trabajadores. Y es que el empoderado magistrado amenazó a los Salgado con hacerse menso si los trabajadores paraban labores en los 18 distritos judiciales de Guerrero, lo que generaría un caos legal.

Pues así, los inexpertos Salgado doblaron las manitas por no decir otra cosa que sonaría a albur. Así va de mal en peor la justicia en Guerrero. Totalmente ciega.

Casarrubias Vázquez, quien siempre luce un bigote muy bien recortadito, de lente obscuro y guayabera blanca, sus inicios se remontan a su carrera política perdedora de Chilapa, de donde es originario.

En Chilapa, político de medio pelo, prepotente ya desde aquel entonces, en 2008 ya aspiraba a convertirse en un cacique, aunque perdió la elección contra el priísta, Sergio Dolores Flores, quien fue asesinado en 2020.

También su hermano, en la eleccion 2012, Jorge Casarrubias Vázquez, compitió por la presidencia municipal de Chilapa, quien corrió con la misma suerte y perdió.

Ya  cuando la cosa quemaba en Chilapa, en 2015, con la irrupción de hombres armados que duró siete días, Jorge Casarrubias intentó nuevamente ganar la alcaldía, pero como venía la cosa,  decidió negociar ser candidato a diputado local, lo que también la perdió.

El sueño frustrado de los Casarrubias Vázquez por gobernar Chilapa tomó otro rumbo ya con Aguirre Rivero, quien por apoyar su campaña le dio el espaldarazo en los inicios de su cacicazgo dentro del sistema de justicia del estado.

 

Chirrionazo. Resulta que uno de los catrincitos del gobierno de la familia Salgado, Jesús Urióstegui amenazó e intimidó a la compañera reportera Alina Navarrete luego de que esta le tomó unas fotografías durante una reunión que tuvo el Jefe de la Oficina de la gobernadora con jóvenes morenistas que promueven a la jefa de gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, para la candidatura presidencial. Es el colmo que además de violadores de las reglas electorales, violenten la libertad de información y expresión. Con esos asesores ya sabemos por qué las malas decisiones de Evelyn.

 

Colaboración especial en Amapola periodismo de sus brothers, sus panas, hermanos, su sangre y su clicka: Jesús Guerrero Salgado, Arturo de Dios Palma y Emiliano Tizapa Lucena.

 

 

*Tlacolol es una columna satírica que cuestiona los hechos y dichos de lo que acontece en Guerrero. La opinión vertida en esta columna es responsabilidad de sus autores. Agradecemos el espacio a Amapola Periodismo por respetar la libertad de expresión y no censurar nuestras opiniones e interpretaciones.

Tlacolol – Zeferino rompe con los Salgado y les da con todo

Una aparición desde las catacumbas alteró a casi toda la fauna política de Guerrero.

La tarde del jueves comenzó a circular por las redes sociales y portales de noticias un video que protagoniza el ex gobernador Zeferino Torreblanca Galindo.

El videíto causó revuelo porque al político de izquierda-centro-derecha (según le convenga) se le fue la lengua. Se echó al plato a la élite gobernante del momento comenzando por los principales integrantes del clan de los Salgado: la gobernadora Evelyn Salgado Pineda y, su papá, el senador de la República, Félix Salgado Macedonio; la alcaldesa de Acapulco, Abelina López Rodríguez; la presidenta de la Junta de Coordinación Política (Jucopo) del Congreso del Estado, Yoloczin Domínguez Serna, y hasta al caciquito de la Universidad Autónoma de Guerrero (Uagro), Javier Saldaña Almazán.

Todos reaccionaron, unos medios ardillas, otros con ocurrencias, y unos más armando una campaña negra, sí, con dinero público.

Con la alcaldesa de Acapulco, Zeferino se dio vuelo. No tuvo piedad. Se fue con todo: dijo que la morenista no sabía gobernar, que no entendía nada de lo que era la administración pública. Que no se preparó para gobernar y que tenía al puerto hecho “una pocilga”, “un retrete”.

No mintió. Acapulco es un verdadero desmadre. Un tiradero por donde sea y donde casi nada funciona, de verdad casi nada funciona. La ciudad está sucia, incluso, hasta la zona turística que, se supone, es de donde se sostiene. Y en corrupción ni hablamos: son muchas las denuncias donde policías y tránsitos extorsionan a pobladores y turistas con total libertad. De la violencia ni se diga: la ciudad está sumida en la desesperanza.

En el video, el camaleón de la política le dio mero al clavo con el caciquito de la Uagro: su riqueza. El ex gobernador dijo que Saldaña Almazán era el rector más rico del país (así rector, no ex rector).

No es la primera vez que cuestionan a Saldaña la vida que adquirió tras haber ganado la rectoría. Vamos al 2018, cuando otro ex gobernador, Ángel Aguirre Rivero, escribió en sus redes sociales: “¿Cómo un rector de una Universidad tan pobre como la nuestra puede comprar caballos de dos o tres millones de pesos? La Universidad Autónoma de Guerrero debe ser sometida a una minuciosa auditoría, que se investiguen las propiedades del Rector Javier Saldaña y se conocerán muchas cosas”.

¿Ya se acordaron?

Sí, sí, ahorita van a decir que ni Zeferino ni Aguirre Rivero tienen la calidad moral para andar acusando corrupción ni enriquecimiento. Tienen toda la razón. Estos dos tienen la cola larga, pero ambos tienen información que nosotros no.

Otro que había criticado a Saldaña es su nuevo aliado, el jefe del clan de los Salgado, el cacique millennials, el que se cree influencer y youtuber, cuando recibió su constancia de senador electo:

“No puede ser que haya un pueblo pobre con un gobernante rico, ni puede ser que haya una Universidad pobre, donde se rechazan a los jóvenes estudiantes, con un rector rico, tampoco se puede”, dijo y a los dos días ya estaba fumando la pipa de la paz con Saldaña.

Como dice el viejo y conocido refrán: “cuando el río suena, agua lleva”. O dicho más claro: cuando con tu sueldo de rector te alcanza para construir casonas en Santa Bárbara, en Acapulco y quien sabe dónde más, puedes transformar tu rancho Yahuilingo y además te alcance para remodelar la plazoleta y techar y construir gradas a la cancha de tu pueblo, hay que investigar.

Pero seguimos contándoles todo lo que provocó Zeferino con su escapadita de las catacumbas. Viene lo mero bueno, no se vayan.
Esto dijo del clan de los Salgados:

(Se lo ponemos completo porque ya no lo hallará por ningún lado, léanlo y ahorita les decimos quién lo mandó a borrar y cómo)

“Cómo podemos exigirle a la gobernadora cuando nunca ha tenido la capacidad. Fue puesta porque a Félix no lo dejaron llegar de gobernador y quien gobierna Guerrero es Félix. ¿Estoy diciendo una falta a la verdad? ¿Estoy ofendiendo a la gobernadora? Es grave la curva de aprendizaje de la gobernadora, porque nos costará a todos los guerrerenses. No entiende lo que es la administración. ¿Eso es estar en contra de ella? ¿Eso es ser grosero? Esa es la realidad, es pura simulación. Y la culpa la tiene el de arriba como el de abajo. Esto no tiene nada que ver con su gracia, que es más simpática que su papá porque gobernar Guerrero es cuando te salen 20 muertos en San Miguel Totolapan. Es cuando te sale la realidad de este estado ingobernable. Y sobre todo un estado que lo tiene controlado el presidente de la República. Que no tiene recursos y los recursos son las migajas que le entregan a los ciudadanos. Yo la quiero, me cae bien, pero no tengo que ser un simulador y adulador como los otros ex gobernadores.

Son dos círculos (en el gobierno), el círculo grande de Félix y los círculos chiquitos, el de los jóvenes, y ahí está involucrado ya saben quien…la pareja sentimental de la gobernadora, pero son tan torpes que aparece en toda las dependencias del gobierno, no tiene ningún mínimo conocimiento de la administración. Ya hablaremos…hay grabaciones y hay elementos”.

Lo que dijo Zeferino es la vox populi, lo que todos comentan y lo que todos saben: que Félix está bien atravesado en el gobierno de su hija.

Todos los días alienta esa percepción: un día anuncia nombramientos de funcionarios, el otro reprende a secretarios, luego les ordena en público y, la mayoría, dice que para llegar a un acuerdo en este gobierno es inevitable dialogar con Félix.

Incluso en este año de gobierno, Félix ha retado la autoridad de su hija, en público la ha contradicho.

También dijo otra verdad que dentro del gobierno ya hay dos grupos, el de Félix y el que encabeza la gobernadora junto con los catrincitos, su jefe de oficina, Jesús Urióstegui y el director del Poder Ejecutivo, Rubén Hernández Fuentes.

Aquí sí nos detenemos, porque tenemos una intriga muy grande. ¿Será uno de los catrincitos la pareja sentimental de la gobernadora que dijo Zeferino? ¿Será Rubén? ¿Quién será?

Lo que nos contaron fue que el propio Félix le presentó a ese empresario constructor que estaba bien puesto para apoyarlos en la campaña. Desde ahí, nos dicen, la gobernadora y el susodicho se flecharon, fue amor a primera elección, perdón a primera vista.

Pero ahora, nos dicen, Félix se anda arrepintiendo porque su hija ya no sólo lo escucha a él, también a su pareja que, como lo dijo Zeferino, anda metido en todo y no se le despega.

Lo delicado en todo esto, nos dicen, es que “la pareja sentimental” es el mero mero en las asignaciones de obras públicas, incluso, por arriba de Irene Jiménez Montiel, la secretaria de Desarrollo Urbano, Obras Públicas y Ordenamiento Territorial.

Pues ojalá pronto anuncien su boda, como que ya falta una pachanga (menos en Chilpancingo).

Otra intriga: ¿qué motivó a Zeferino salir con la vara desenvainada?, ¿Anda enojado por algo? ¿Le prometieron algo y no le cumplieron? Porque hay que recordar que todo su equipo anduvo en la campaña de Félix y luego en la de la gobernadora. ¿Por qué calló como momia durante el gobierno de Héctor Astudillo?, ¿Con Astudillo sí fue simulador y adulador?

Antes de irnos le vamos a contar porque desapareció de todas las redes sociales, portales de noticias y periódicos la crítica de Zeferino a la gobernadora.

Durante la noche del jueves y la mañana del viernes, desde la Dirección de Comunicación Social salió la orden de borrar todas las críticas de Zeferino contra la gobernadora. La orden fue clara: no querían que quedara rastro, así que ordenaron eliminar de las notas las citas donde Zeferino dijo que Guerrero era gobernado por Félix y lo de la pareja sentimental y también, por supuesto, bajaron los videos.

Así ocurrió. Al mediodía del viernes fue imposible hallar esa parte de la crítica y para quienes no se enteraron y se toparon con las notas hasta ese momento, se quedaron con la impresión de que Zeferino sólo criticó a la alcaldesa de Acapulco.

¿Cuánto habrá costado (nos habrá costado del erario) borrar todas esas críticas?

No cabe duda de que, en eso de la comunicación, en el gobierno de Evelyn Salgado vamos de mal en peor.

Chirrionazo. Este fin de semana fue uno de los más violentos que se vivió en Chilpancingo en lo que va de este año con un saldo de seis personas asesinadas a tiros. Pero resulta que la alcaldesa Norma Otilia Hernández en vez preocuparse por la seguridad de los chilpancinguenses está más ocupada en los preparativos de su gran pachangota, perdón, Feria de Navidad, en unas instalaciones desastrosas en donde no habrá pan, sino solo circo y esperemos que no haya plomo.

 

Por Jesús Guerrero Salgado, Arturo de Dios Palma y Emiliano Tizapa Lucena

 

*Tlacolol es una columna satírica que cuestiona los hechos y dichos de lo que acontece en Guerrero. La opinión vertida en esta columna es responsabilidad de sus autores. Agradecemos el espacio a Amapola Periodismo por respetar la libertad de expresión y no censurar nuestras opiniones e interpretaciones.

Tlacolol – El gobierno estatal del PRIMOR y su operación acarreo

El gobierno de los Salgado resultó más efectivo que los del PRI en eso de mostrar músculo político utilizando el aparato gubernamental y, obviamente, los recursos públicos.

Los opositores de la llamada cuarta transformación no se han equivocado en calificar a este gobierno y a Morena como el PRIMOR. Son, por no decir iguales, casi idénticos.

Y vean si no.

Desde hace casi dos semanas en que el presidente Andrés Manuel López Obrador anunció, para este domingo 27 de noviembre en la Ciudad de México, su contramarcha con motivo de su cuarto informe de gobierno, el principal operador del gobierno de Guerrero, el senador Félix Salgado Macedonio -papá de ya saben quién- escribió en su Facebook el anuncio de la movilización.

En ese mensaje, Félix Salgado calificó de “fifis” y “carroñeros” a los del PAN, PRI y PRD así como empresarios que movieron mucha lana para movilizar una marcha en apoyo al INE pero en realidad era contra AMLO el pasado 13 de noviembre.

Lo que escribió el 16 de noviembre pareció una orden para que el gobierno de su hija empezara a accionar la operación acarreo.

Se presionó a los trabajadores estatales de contrato y hasta de confianza para que acudieran este domingo a la Ciudad de México para participar en la marcha.

Los autobuses fueron contratados por el gobierno estatal, a la gente también se le dieron tortas y refrescos.

El diputado local y dirigente de Morena, Jacinto González Varona, ahora aliado de los Salgado, aseguró que entre 12 y 15,000 acarreados, perdón, morenistas participarían en la movilización.

El diputado local morenista, Masedonio Basurto Mendoza, opositor a González Varona, calculó que se requerían cuando menos cinco milloncitos de pesos para contratar 375 autobuses para el traslado de 15 mil personas.

Le faltó al legislador hacer cuentas sobre los frutsis y las tortas para los acarreados, perdón, para los morenistas.

No hace falta decir que toda esa lana para la movilización salió en gran parte de recursos públicos.

O a poco creen que Félix, su hija, Evelyn y los demás funcionarios estatales sacaron dinero de su bolsa para movilizar a la gente. ¡Claro que no¡

El funcionario que de plano se saltó la barda fue el delegado estatal de la Secretaría del Bienestar, Iván Hernández Díaz, quien durante la semana que pasó dio la orden a los servidores de la nación de que deberían de ir a la marcha.

Ojalá y los jefes de las secretarías del gobierno estatal y dependencias federales les repongan el día que perdieron este domingo para obligarlos a ir a la Ciudad de México.

A los trabajadores, colonos, universitarios y campesinos los llevaron en autobuses y se les dio de comer torta y un refresco.

Pero seguramente Félix Salgado, su hija Evelyn Salgado y demás funcionarios estatales y federales se trasladaron en sus cómodas camionetas y fueron a comer por lo menos en un vips o sanborns ubicados en zonas exclusivas de la Ciudad de México, a donde solo acuden los fifis.

Cuando decimos que los de Morena copian los vicios del PRI solamente hay que ver las fotografías que Evelyn Salgado y otros funcionarios presumieron en sus redes sociales en donde aparecen encabezando el contingente guerrerense.

Se vio en tal papel al secretario general de Gobierno, Ludwing Marcial Reynoso Núñez, la secretaria de Salud, Aidé Ibáñez Castro, de Protección Civil, Roberto Arroyo, de la Contraloría y Transparencia Gubernamental, el priísta, Eduardo Loria Casanova, de Desarrollo Urbano y Obras Públicas, Irene Jiménez.

Por supuesto, ahí iban los catrincitos Jesús Urióstegui, jefe de la Oficina de la gobernadora y Rubén Hernández, director del Poder Ejecutivo estatal.

Ambos funcionarios, cercanísimos del clan de los Salgado, han acumulado mucho poder en el gobierno tan es así que la mayoría de las decisiones que se toman en la administración a ellos se les consulta.

Cuando se creía que esas prácticas anacrónicas que realizaba el PRI eran ya del pasado ahora aquí en Guerrero las está reviviendo el gobierno local de la 4T.

Antes eran los Figueroa, -papá e hijo- José Francisco Ruiz Massieu, René Juárez, Astudillo, Aguirre, en sus dos periodos, uno bajo la camiseta del PRI y otro del PRD, ahora es Félix Salgado y su clan los que hacen esta clase de ejercicios caciquiles.

Así se les gastan los Salgado.

Chirrionazo. Ahora sí se pasó de lanza el gobierno de la torita Salgado con los reporteros y reporteras que cubren sus actividades oficiales. Resulta que el 20 de noviembre después del desfile para conmemorar la Revolución Mexicana, un tipo torvo, de pelo a rape, amenazó a los fotorreporteros Jessica Torres Barrera, de El Sur, y a Óscar Guerrero Ramírez, de Amapola Periodismo porque tomaron gráficas cuando impedían que varios de sus compañeros salieran del corral metálico.

La gobernadora Evelyn Salgado sigue sin informar si ese sujeto pertenece a su grupo de más de 20 guaruras que la cuidan.

Por cierto, la mandataria estatal en su participación en el acto de AMLO llegó hasta donde estaba el contingente de guerrerenses, se tomó la foto para subirla a sus cuentas personales de Twitter y Facebook y después se retiró. Se subió a su vehículo y llegó directo al zócalo. Evitó marchar con la prole.

 

 

 

 

 

 

 

Tlacolol – En el Congreso cuando la perra es brava hasta a los de la casa muerde

En la bancada de Morena en el Congreso de Guerrero en la sesión del martes 15 de noviembre, se dieron hasta con la cubeta.

Como pocas veces presenciamos durante la sesión una agarrón entre las diputadas de Morena por el ex reyecito del Congreso, Alfredo Sánchez Esquivel. La razón es que al diputado lo acusaron de ejercer violencia política de género contra su sucesora en la presidencia de la Junta de Coordinación Política (Jucopo), Yoloczin Domínguez Serna.

¡Verborrea pura, digna del nivel intelectual, educativo, cognitivo, político y partidista que ha habido en la historia de este estado bronco! Para no hacerla cansada: todes mostraron sus posturas hipócritas y a conveniencia. Pero no desesperen ahorita les explicamos por qué.

Fue patético ver cómo las diputadas morenistas se acusaban de denostar al diputado autodenominado indígena y originario de Ayutla de los libres, a tal grado que Leticia Castro retó –como en las peleas de escuela– a su compañera Citlali Calixto a un debate “afuera”.

El análisis que hacemos es que el circo mediático cumplió su misión: distraer la atención de lo importante, que siguen pasando los días sin que se sepa sobre la investigación del mal manejo y el desvío de recursos en la construcción de la biblioteca del Congreso, al grado de que este año ya no se hará.

El problema se complica y es que Sánchez Esquivel, según nos cuentan fuentes muy cercanas al ex gobernador Héctor Astudillo Flores, fue quien se empeñó en demoler el edificio cuando sólo requería una manita de gato.

Resulta que las mismas fuentes nos contaron que a pesar de que existían dictámenes de la Secretaría de Protección Civil estatal de que no había un daño que justificara la demolición del edificio, el reyecito convenció a Astudillo para hacerlo.

La reconstrucción está tirada porque, según la administración de la morenista Evelyn Salgado Pineda, se estaba utilizando el recurso de un fondo del cual no se podía echar mano para eso.

El propio secretario de Finanzas, Raymundo Segura Estrada, lo ha confesado, lo que no aceptan es que resulta que era un desvío de recursos el cual pararon, no porque de verdad sean resistentes a la corrupción sino porque Sánchez Esquivel cayó de la gracia del clan de los Salgado.

Aquí lo grave es la hipocresía de los diputados y las diputadas morenistas que de boca para afuera vociferan las máximas de no mentir, no robar y no traicionar, algo que nos quedó claro les diputades no siguen.

En resumen, camaradas, las diputadas y diputados de este Congreso local, realizan la máxima desde los tiempos romanos: ¡pan y circo!, para el pueblo que sigue exigiendo justicia, cero corrupción y cero impunidad.

Chirrionazo. Como el tema de esta columna es del Congreso no podemos dejar de decirles que las comparecencias ante los legisladores de los secretarios de despacho por la glosa del informe de labores de la gobernadora Evelyn Salgado Pineda es de risa, circo, maroma y teatro. Por ejemplo al secretario de Gobierno, Ludwing Marcial Reynoso Núñez, recibió palmaditas y hasta elogios de algunos diputados, sobre todo de Morena. A la que si le dieron duro las y los diputados y hasta la hicieron llorar fue a la secretaria de Desarrollo Urbano, Obras Públicas y Ordenamiento Territorial, Irene Jiménez Montiel, quien no supo explicar muchos temas como es el sonado caso de corrupción de la biblioteca del Congreso, cuya obra de más de diez millones de pesos está tirada.

La que le dio más duro a Jiménez fue la cacique priísta de Chilapa, Alicia Zamora Villalba.

Seguro en diciembre, cuando inicie la discusión del paquete fiscal del 2023, las y los legisladores negociarán para recibir una buena “cajita feliz” repleta de money.

 

Tlacolol – El clan de los Salgado corre al secretario de Agricultura y ni adiós le dicen

De pena ajena fue la destitución de Jorge Peto Calderón como secretario de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Rural del gobierno de Guerrero.

Ningún adiós, ni una llamadita para decirle que agarrara sus cositas para desocupar la Segadegro. Nada. Menos una explicación del por qué lo corrieron.

Fuentes súper-mega cercanas a Peto, nos contaron que el 9 de noviembre, el ahora ex secretario, llegó a su oficina a eso del mediodía, cuando se topó con Alejandro Zapata Castorena quien, sin piedad, le mostró su nombramiento como nuevo titular de la Segadegro y, por supuesto, le pidió que le desocupara el changarro.

Peto, nos cuentan, se quedó helado por la noticia, pero aguantó vara, tomó sus cositas y se fue… se fue por la puerta de atrás, como los peores, como los apestados.

Y eso que presumía que era amigazo, hermano del senador Félix Salgado Macedonio, papá de la gobernadora, Evelyn Salgado Pineda.

Esas mismas fuentes súper-mega cercanas, nos dicen, que Peto tiene la esperanza de que en cualquier momento la gobernadora o el secretario general de Gobierno, Ludwig Marcial Reynoso Núñez, le marquen para explicarles las razones de su despido.

No cabe duda que la inocencia aún abunda entre la gente.

Pero no se vayan que esto apenas se pone bueno.

Si Peto no sabe con certeza las causas de su despido, al menos, las supone. Nosotros pensamos en dos.

La primera: que hay un grupito que rodea a la gobernadora que la mal informa del desempeño de otros funcionarios.

Peto alguna vez externó de un grupito muy cercano a la gobernadora que la aísla y eso sí es cierto. Cada vez la mandataria está más alejada, blindada, como en los viejos tiempos, casi casi inalcanzable.

Por ejemplo, con la prensa no se acerca ni de chiste. Tiene más de dos meses, más o menos, que no da una entrevista y cuando los reporteros intentan acercarse sus guarros los jalan, los empujan para impedirlo.

Como en esta columna somos bien chichos, ya dimos con los responsables de que la gobernadora cada vez esté más aislada. Sí, sí, están adivinando: los catrincitos, el jefe de la oficina de la gubernatura, Jesús Eugenio Urióstegui García y el director del Poder Ejecutivo, Rubén Hernández Fuentes.

Ese parcito que siempre luce impecable, con peinado indestructible y como que nunca hacen nada, pues así como se ven nos dicen que son los que mueven todo en el entorno de la gobernadora. Con razón no se le despegan.

“Los rieles de la transformación fueron construidos por el pueblo y sus dirigentes, quienes han luchado. Hay que ver si la conducción de los vehículos y la locomotora de la Cuarta Transformación en Guerrero está conducida por quienes construyeron el andamiaje, yo lo pongo en duda”, dijo en una entrevista con El Sur.

La otra razón, pero antes, se lo vamos a contar con una condición: que sean serios, que no se vayan a reír, porque ahorita Peto no anda como para aguantar su bullying.

Bueno, resulta que la otra hipótesis de Peto es que lo despidieron porque estaba combatiendo la corrupción dentro de la Sagadegro, poniendo orden por todos lados y eso molestó a los de arriba.

Ya ven como son, les dijimos que no se rieran.

En serio, eso dice, que lo corrieron porque él sí aplicó la máxima del líder de la autodenominada 4T, el presidente Andrés Manuel López Obrador: la de no mentir, no robar y no engañar al pueblo.

¿Otra vez?: no se rían.

“Yo creí en la 4T, pensaba que la acción mía era realmente apegarse a los postulados de la Cuarta Transformación. Sin embargo, desde los círculos cercanos a la gobernadora nunca les pareció mi acción ni mi discurso, yo eso lo empecé a notar”, dijo Peto.

Ya en serio, no dudamos que en este gobierno la corrupción siga tan galopante como en los viejos, viejísimos tiempos del PRI. No lo dudamos, pero también estamos seguros que nadie la combate. Nadie. Ni Peto.

Para ya irnos les recordamos un episodio reciente. Del 11 de agosto en Palacio de Gobierno, que siendo mal pensado por ahí puede venir su destitución.

Ese día fue un evento muy penoso, porque Félix Salgado se mostró como el jefe real del clan de los Salgado. Regañó a los funcionarios y contradijo a su hija, la gobernadora.

Esa vez, Evelyn habló del supuesto combate a la corrupción, pero Félix Salgado le tiró ese argumento con un ejemplo.

Contó que varios funcionarios del gobierno estatal se andan despachando con la cuchara grande, que no conocen eso de la austeridad republicana y, menos, eso de la pobreza franciscana que tanto pregona López Obrador.

Recordó un caso: un funcionario de la Segadegro, del que no quiso decir su nombre, se fue a quejar con él porque en finanzas no le autorizaban 260 mil pesos para reparar su camioneta Jeep.

Pues sí, esa vez se refería a Peto.

Chirrionazo: La que ahora sí no se midió fue la alcaldesa de Chilpancingo, Norma Otilia Hernández Martínez. El pasado viernes 11 de noviembre se iba a realizar un homenaje póstumo al fallecido escritor chilpancingueño Luis Zapata y cuando ya todo estaba listo trabajadores del Ayuntamiento instalaron en la plancha de la plaza central un ring para peleas de box. Así se las gasta doña Norma Otilia de quien no dudamos que un día de estos quiera cobrar una cuota a la gente que camina por el zócalo, así como en la película mexicana La Ley de Herodes.

 

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Tlacolol – Asunto: Aguirre siente pasos en la azotea

Tlacolol – Asunto: Aguirre siente pasos en la azotea

Hace unos días detuvieron a Leonardo Vázquez Pérez, secretario de Seguridad Pública en el gobierno de Ángel Aguirre Rivero, lo que podría dar un giro en la investigación del caso Ayotzinapa.

¿Vázquez soltará la sopa? Nosotros creemos que quién sabe.

Lo cierto es que el viejo cacique Aguirre Rivero ya aplicó la de Pedro Infante -por eso de la película- ya que a través de su cuenta de facebook y en sus artículos que escribe en El Sur y Milenio, jura y perjura que es inocente.

¿Acaso tendrá la conciencia tranquila? Nosotros creemos, más bien, que Aguirre tiene miedo de que le den frescobote.

A lo mejor para estas fechas, el ex gobernador ya está buscando un buen abogado que lo defienda.

Nosotros le recomendamos que lo haga.

Para aquellos que -dudamos- haya quienes le compren su cuento, recordamos que en octubre del 2014, seis días después de la desaparición de los 43 estudiantes de la Escuela Normal Raúl Isidro Burgos, de Ayotzinapa, Aguirre Rivero ordenó a funcionarios de su gabinete y a trabajadores que se trasladaran a Iguala a buscar a los jóvenes.

Vestidos de blanco, decenas de burócratas estatales recorrieron las calles de Iguala entregando volantes a la ciudadanía, pidiendo información sobre los normalistas.

Esta búsqueda sólo fue parte del show que Aguirre y su sobrino Ernesto Aguirre, principal operador de su gobierno, montaron.

Para esas fechas, Aguirre y Ernesto ya sabían lo que había ocurrido con los 43 normalistas pero decidieron seguir con su estrategia de ocultar la verdad e incluso retardar la detención del alcalde perredista de Iguala, José Luis  Abarca Velázquez, uno de los responsables de esos hechos.

El lunes 29 de septiembre Abarca recibió llamada telefónica del entonces secretario general de Gobierno, Jesús Martínez Garnelo, a quien aseguró que no sabía lo que había ocurrido la noche del viernes 26 y la madrugada del sábado 27 de septiembre.Desde días antes de los hechos de Iguala, el gobierno de Aguirre sabía de las actividades de los normalistas porque los vigilaba -al igual que a todas las organizaciones sociales y a periodistas- a través de un equipo de espionaje al que llamaban «el perro».

El gobierno de Aguirre compró ese equipo a la empresa Hacking Team.

Durante el gobierno del priísta Héctor Astudillo Flores se confirmó que ese equipo de espionaje existía y que fue adquirido durante la administración de Aguirre, que además era usado para detectar supuestamente a miembros de las organizaciones delictivas.

Es decir, Aguirre se enteró en tiempo real de lo que ocurría en las calles de Iguala la noche del 26 de septiembre, pero no ordenó ninguna actuación para evitar el asesinato de tres estudiantes y de otras tres personas, además de la desaparición de los 43 y tampoco hizo nada para rescatarlos en las horas subsecuentes.

Aguirre se hizo maje, pues.

Como todos los viernes, Aguirre Rivero descansaba plácidamente en la residencia oficial de Casa Acapulco, en la zona exclusiva de Pichilingue y ese 26 de septiembre recibía vía telefónica lo que ocurría en Iguala.

Todo relajado, Aguirre permaneció ahí en esa residencia el resto de la noche.

El último informe que presentó el subsecretario de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación, Alejandro Encinas Rodríguez involucra a mandos del Ejército, de la Policía Federal, policías estatales y municipales, así como dos funcionarios del gobierno de Aguirre, Lambertina Galeana Marín, presidenta del Poder Judicial, por el ocultamiento de unos videos y al secretario de Seguridad Pública del estado, Leonardo Vázquez Pérez, detenido recientemente acusado de haber recibido sobornos millonarios del grupo del crimen organizado Guerreros Unidos.

La magistrada en retiro Galeana Marín ni siquiera ha recibido una notificación judicial.

En esta guerra mediática emprendida por Aguirre para desviar la atención arremetió contra el abogado de las madres y padres de los 43, Vidulfo Rosales Sierra, quien insiste que sí tiene responsabilidad en los hechos de Iguala.

El cacique de la Costa Chica asegura tener pruebas de que el activista se ha enriquecido y que un grupo de los padres y madres ya no le tienen confianza.

Pero no es la primera vez que Aguirre y Rosales tienen una confrontación.

En el 2011, después de que los normalistas Gabriel Echeverría de Jesús y Jorge Alexis Herrera fueron asesinados a balazos por policías estatales, ministeriales y policías federales de un desalojo en la Autopista del Sol para exigir becas y mejoras a su edificio escolar, Rosales Sierra con el Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan solicitaron al Congreso de la Unión juicio político contra Aguirre.

Los legisladores frenaron la solicitud.

El caso sigue en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y en la denuncia se señala a Aguirre como responsable de los hechos del 12 de diciembre del 2011 en la Autopista.

Estas denuncias que interpuso Rosales Sierra originaron que recibiera amenazas de muerte y en el 2012 saliera del país en calidad de exiliado.

Otro de los argumentos de Aguirre para decir que es inocente es su deslinde del ex alcalde perredista de Iguala, José Luis Abarca Velázquez, quien junto con su esposa María de los Ángeles Pineda están en la cárcel por el caso Ayotzinapa y otros delitos.

¿Cómo deslindarse? Si desde que Aguirre asumió la gubernatura, en el 2011, se apropió del PRD imponiendo dirigentes y en el 2012, candidatos a alcaldes y a diputados locales. Las listas eran palomeadas en la residencia oficial de Casa Guerrero.

Abarca quien también pertenecía al grupo del ex secretario de Salud, Lázaro Mazón Alonso, fue avalado por Aguirre para la candidatura.

Tan controlado tenía Aguirre el PRD que creó su propia corriente política, Izquierda Progresista de Guerrero (IPG) que actualmente dirige su cuadro político, Alberto Catalán Bastida, quien también es presidente estatal de este partido.

Si Abarca Velázquez no era del grupo político de Aguirre por qué la entonces Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) no investigó al edil por el asesinato del líder de la Unión Popular Emiliano Zapata, Arturo Hernández Cardona, y otros dos integrantes de esta organización en mayo del 2013, un año antes de la desaparición de los 43 normalistas.

La Fiscalía General de la República (FGR) también ya sabía de los nexos de Abarca con Guerreros Unido, gracias a una denuncia de un ciudadano secuestrado por miembros de esta agrupación y policías municipales de Iguala.

Pero ni la FGR ni la PGE y Aguirre actuaron.

Chirrionazo. Evelyn Salgado y su papá el senador Félix Salgado Macedonio, quienes son activos promotores de la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum Pardo, para la candidatura presidencial estuvieron en primera línea para recibir al secretario de Gobernación, Adán Augusto López, en su comparecencia ante los diputados locales a quienes les dijo las bondades de que el país siga militarizado, perdón, que el Ejército y la Guardia Nacional continué en las calles hasta el 2028.

Fue muy raro ese recibimiento ¿no? ¿Acaso el clan de los Salgado ya estará dando el chaquetazo? Bueno, en el caso de Félix, no sería raro. Hay que recordar que el papá de la gobernadora estuvo en el PRD y en el 2018 ya como senador por Morena, se afilió a este partido.

Al diputado que se le vio muy calladito en esa sesión del viernes fue al perredista, Bernardo Ortega Jiménez, quien desde que empezó esta 63 Legislatura se burla y les da duro a los morenistas, esta vez, frente a Augusto López estuvo con el pico cerrado, pues teniendo la oportunidad de ganar reflectores de los medios dándole duro al gobierno de Morena se quedó bien tranquilito. ¿Por qué será? Si alguno de ustedes tiene alguna idea recomendamos que se quede callado.

 

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Tlacolol – En la Fiscalía, el elefante de la impunidad nadie lo mueve

Tlacolol – En la Fiscalía, el elefante de la impunidad nadie lo mueve

En la Fiscalía General del Estado (FGE) el show cómico, mágico y musical no para ningún día, pues en lo que lleva en el cargo la teniente coronel, Sandra Luz Valdovinos Salmerón, no dejan de regarla.

Hace unos días, así como si nada, se fue de la FGE el vicefiscal de Investigación, Ramón Celaya Gamboa.

El ahora ex vicefiscal dejó tirados algunos casos de suma importancia para Guerrero. Acá les decimos apenas cuatro.

El primero: la masacre en San Miguel Totolapan, ocurrida el 5 de octubre, donde asesinaron al alcalde perredista Conrado Mendoza Almeda, su padre, el ex presidente Juan Mendoza Acosta y 21 personas, la mayoría funcionarios del Ayuntamiento.

En este caso, Celaya Gamboa no dijo ni pío, o sea no informó nada. Lo que se sabe hasta ahora, es porque el gobierno federal en una mañanera informó que se investiga a los hermanos Johnny y José Alfredo Hurtado Olascoaga, presuntos líderes de la organización criminal Familia Michoacana, como los responsables de la masacre.

De la FGE no se sabe ni cuáles son las líneas de investigación que sigue para esclarecer la masacre, si hay detenidos o si desde antes ya indagaban los presuntos vínculos del alcalde y su padre con los líderes de la Familia Michoacana. La ciudadanía no sabe nada. Y allá en Tierra Caliente la gente sigue bajo el terror.

El segundo: En la agencia del Ministerio Público de Costa Azul, en Acapulco, se perdieron 10 millones de pesos que aseguró la Guardia Nacional en el aeropuerto de Acapulco a un individuo que pretendía viajar a Toluca, Estado de México.

Nos cuentan que, días después, el detenido comprobó el origen del dinero y exigió su regreso, pero resulta que, como por arte de magia, desaparecieron esos diez melones.

¿Es posible que en una Fiscalía se pierdan ¡10 millones de pesos!? En la Fiscalía de la teniente coronel, sí.

Por la desaparición del dinero hay detenidos pero ¿qué creen? Correcto: los 10 millones siguen sin aparecer.

Todo esto ocurrió en el tiempo que Celaya Gamboa era el vicefiscal de Investigación.

El tercero: Celaya Gamboa sólo removió el avispero con el caso del grupo de autodefensa de la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG). Acusó a este grupo de trabajar para la organización criminal Los Rusos que opera en Acapulco y otros municipios de la región de la Costa Chica.

Incluso, detuvo a su líder Bruno Plácido Valerio, pero al final fue todo un fiasco. Resulta que uno de los delitos por el cual fue detenido ya había prescrito. Ahí Celaya quedó muy mal, como ejercer una orden de aprehensión sin verificar su estado, sólo quedó como un asunto personal.

Y cuarto: Celaya Gamboa tampoco resolvió las extorsiones que sufren un día sí y otro también los comerciantes y empresarios en Zihuatanejo. El cobro al que son sometidos por vendedores de pollo en Chilpancingo o la imposición de precios en la región Norte y en la Tierra Caliente. Tampoco resolvió el asesinato del columnista Fredid Román Román, ocurrido el pasado 22 de agosto, cerca del centro de Chilpancingo.

Nos dicen que Celaya Gamboa ya no andaba muy contento en la Fiscalía, pues traía un pleito con su jefa Valdovinos Salmerón por ver quien ganaba más los reflectores, o sea, quien de los dos era más protagónico.

Acá nos surge una duda: ¿protagonismo de qué? Si en esta dependencia no hay nada que protagonizar porque no hay nada de resultados, pero bueno así se las gastan.

Pero como esta clase política y los gobernantes en Guerrero y en todo el país casi nunca pierden y aunque pierdan como quiera ganan, con los tristes resultados de Celaya Gamboa, aunque usted no lo crea fue premiado: será el secretario de Seguridad Pública de Tlaxcala, que encabeza la morenista, Lorena Cuéllar Cisneros.

Se va a Tlaxcala a sustituir al general de brigada, Raúl Ruiz García, por el escándalo de la operación en contra de los estudiantes de la Escuela Normal Benito Juárez, de Panotla, que dejó una normalista muerta y otros 30 estudiantes heridos.

A ver cómo le va en Tlaxcala, o a ver, cómo le va a Tlaxcala con él. Creemos que seguramente igual que en Guerrero.

Valdovinos Salmerón también hizo cambios en el área de comunicación. Parece que removió en todas las áreas porque un grupo de trabajadores de inmediato brincaron y anunciaron una protesta, pero hábilmente los directivos bajaron la intensidad dejando un día libre a los burócratas.

Parece que la teniente coronel tendrá ahora sí todo el escenario para ella solita y lucirse, para aparentar que escucha a las víctimas, porque si hablamos de impartir justicia en casi un año no se ha visto nada claro y ha perdurado el estado de impunidad.

Chirrionazo. El viejo luchador social Eloy Cisneros Guillén dijo lo que todo mundo piensa: que el influencer senador Félix Salgado Macedonio es el que reparte el pastel en la administración estatal que encabeza su hija Evelyn Salgado Pineda. Lo novedoso que dijo el ometepense es que le comentó a la gober que su papá engaña a la gente que lo sigue para ofrecerle un trabajo. Habrá que ver si doña Evelyn (o la torita como se puso en la papeleta electoral en la elección del 2021) da muestras de ponerse picuda al senador, y veremos hasta donde jala la cuerda. Los que escribimos El Tlacolol suponemos que los catrincitos (Rubén Hernández y Jesús Urióstegui) asesoran a la goberpara que se le ponga al brinco a su papá Félix. Veremos pues, sí hay tiro.

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PRImer informe de gobernadora: mucho billete, nulos resultados y cerco policiaco 

Los que no aguantaron nada fueron los del clan de los Salgado, apenas un añito y ya se quitaron la máscara, sacaron los colmillos, se quitaron la piel de oveja, mostraron al priista que llevan dentro.

El lunes pasado, la gobernadora, la morenista Evelyn Salgado Pineda, realizó un acto pomposo por su primer informe de gobierno.

Para este análisis político, histórico, científico, matemático, estadístico, sociológico, antropológico, astrológico, esotérico y gastronómico que haremos para esta columna, dividiremos en tres momentos el informe: el de la explanada del Palacio de Gobierno, el de las calles y uno más, el de los medios de comunicación.

El de la explanada, el oficial, fue un acto color sepia, sí, así como el color de las fotos viejitas. El informe estuvo tapizado de escenas típicas de la clase política de los años 70 u 80: derroche de dinero, egocentrismo, alabanza desmedida, el detestable besa mano, lanzaron tortas y frutsi a la muchedumbre y, a billetazos, borraron la crítica en muchos medios de comunicación.

A los Salgado se les olvidó que en todos lados andan con su cantaleta de la austeridad, la explanada del Palacio de Gobierno la convirtieron en un escenario y no se nos ocurre llamarlo de otra manera por su forma y por el uso que le dieron. Lo montaron no para un informe sino para un show.

La explanada prácticamente la mandaron a techar, con un gran escenario, con pantallas gigantes; salió la gobernadora como lo hacía la cantante Selena en sus conciertos.

La gobernadora salió con un vestuario impecable, de diseñador por supuesto, y un maquillaje envidiable. Luces iluminando su rostro, las cámaras listas para captar sus mejores ángulos. Bueno en resumen: así de frívolo fue el informe y si no nos creen, ahí están los videos en las redes sociales.

¿Cuánto nos habrá costado todo ese teatrito?

Donde sí se pasaron de austeros fueron en las tortas que le aventaron a la gente, nos contaron que ni mayonesa le echaron, ni una rajita de chile en vinagre, puro pan y una rebanadita de jamón. ¿Amor con amor se paga? Pues que poco amor de los Salgado con su pueblo.

Aunque esto no fue todo ni lo más importante. En el informe la gobernadora habló más de una hora y media pero en realidad dijo muy poco. Eso sí, se echó las frases que repite todos los días. No hubo sustancia, carnita en el informe. No informó, por ejemplo, cómo le dejó con exactitud la administración el priista Héctor Astudillo Flores, si robó, si no robó o sí robó poquito. No lo sabemos.

Eso sí, repitió que en este primer año aplicó la austeridad, que ahorraron 2,693 millones de pesos. Eso es bueno, pero ¿en qué los gastó? ¿Qué obra hizo? ¿Cuántas escuelas construyó? ¿Qué compró? En pocas palabras para qué sirvió ahorrar.

Esperemos que no esté ahorrando para gastarlo en campañas políticas o de plano para que se lo embolsen los funcionarios. Eso necesitamos saber.

Al tema de seguridad le dedicó unos parrafitos más o menos y sólo se echó sus frases domingueras: “Que no descansará hasta que ya haya paz”, “que los guerrerenses no están solos”, “que no habrá impunidad”.

Puras frases huecas porque en los hechos no cumple con nada de eso. Como se le está haciendo costumbre, cada vez que hay una masacre, una balacera, cuando los comerciantes de algún municipio cierran sus negocios por amenazas del crimen, la gobernadora se esconde. No sale a informar, a mandar ese mensaje a la gente de que no están solos y que la gobernadora, ella pues, está al pie del cañón.

Pero adivinen quién anduvo de protagonista. ¿Quién? Como se las pusimos difícil esta vez, le vamos a dar una ayudadita: es cacique y se cree influencer. Como no adivinan les vamos a decir: el senador de la República, el morenista Félix Salgado Macedonio, que parece que no supera que en público no puede ser el gobernador.

Como les decíamos, afuera del Palacio de Gobierno se vivió otro informe: marchas, protestas, reclamos por los raquíticos resultados en este primer año de gobierno.

Aquí el clan de los Salgado sacó lo peor. Armaron un grupo de choque integrado por transportistas de distintos puntos del estado, sobre todo de Acapulco, que anduvieron en las calles de Chilpancingo impidiendo que las protestas llegarán al Palacio de Gobierno.

Este grupo se topó en uno de los carriles de la Autopista del Sol con la marcha de profesores de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación de Guerrero (CETEG), lo mismo: querían impedirles que llegaran hasta donde estaba el show de la gobernadora.

Este grupo de choque lo encabezó el subsecretario de Educación Media Superior y Superior, Marco Antonio Marbán Galván; el director de Transporte, Arturo Salinas Sandoval; el subsecretario de Desarrollo Político, Óscar Chávez y el director de Gobernación, Francisco Rodríguez Cisneros.

Se gritaron, se empujaron, se lanzaron uno que otro puñetazo y, casi casi, se arma la grande. Afortunadamente hubo prudencia de uno de los bandos y no pasó a más, pero se corrió un riesgo muy grande e innecesario.

¿Evitar protestas con grupos de choques, es de izquierda?

Esta estrategia –de poner a pelear al pueblo contra el pueblo–, desnudó al clan de los Salgado, puso en evidencia su talante represivo, intolerante y, también, sus posibles relaciones turbias.

En los últimos meses ¿quiénes utilizan a los transportistas como grupo de choque? El crimen organizado. Esperemos que el clan de los Salgado no hayan mandado a golpear a los profesores de la CETEG con los mismos transportistas que impiden el acceso a los militares o los que cuando detienen a presunto líder criminal desquician Acapulco o a la región de Tierra Caliente con bloqueos.

El día del informe, el clan de los Salgado dijo más en las calles que en la explanada del Palacio de Gobierno.

Y, por cierto, el cacique millennials, la gobernadora y el secretario general de Gobierno, Ludwig Reynoso Núñez, deben de dar una explicación sobre el grupo de choque, porque ellos –legalmente o de facto– son los responsables de lo que sucede en Guerrero y, nos adelantamos de una vez, si dicen que no sabían nada también es su responsabilidad por omisión.

El informe no terminó ese lunes, no, como buena fiesta, hubo after. La Dirección de Comunicación Social salió de compras y se compró casi todas las portadas de los periódicos y portales electrónicos.

Esa operación bien se pudo haber llamado nado sincronizado, pues al día siguiente muchos periódicos de casi todo el estado sacaron la misma cabeza y la misma foto en su portadas, todos vieron lo mismo en el informe, y uno que otro matizó, hizo sus propias cabezas pero todos coincidieron en algo: borraron la crítica de sus notas, cabezas y portadas.

Lo hicieron como en los buenos tiempos del PRI, que controlaban a la prensa a punta de billetazos.

Y se ve que hubo mucho cash, porque alcanzó para que el director de Comunicación Social, René Posselt Aguirre, armara su propia campañita.

Resulta que en distintas páginas de feis, lanzaron un mensaje, también en nado sincronizado, diciendo que la difusión del informe había sido un éxito de comunicación política.

Ahora sí nos hizo reír ese René Posselt, salió dicharachero como su tío, el cacique Ángel Aguirre Rivero. ¿Cuál comunicación política? Si no informaron nada y si algo ha demostrado el equipo de Comunicación Social durante este primer año, es que lo suyo, lo suyo, no es eso de comunicar.

Chirrionazo. El cloralex, perdón, el ex gobernador Ángel Aguirre Rivero, quien presume que rechina de limpio por el caso de los 43 normalistas de Ayotzinapa desaparecidos, se organizó una reunión con sus huestes en Iguala, en donde aparte de que repitió que es inocente se deslindó del ex alcalde perredista de este municipio, José Luis Abarca Velázquez, de quien aseguró, él nunca estuvo de acuerdo de que fuera candidato del PRD para la elección del 2012.

Pero quién se lo va a creer, si todo mundo sabe que cuando Aguirre era gobernador, él mandaba en el Sol Azteca imponiendo candidatos y dirigentes.

Tlacolol – La masacre en Totolapan y la inexperiencia del clan de los Salgado

Ahora sí la gobernadora Evelyn Salgado Pineda sintió lo que es gobernar Guerrero, ese estado bronco del que tanto reniega en sus discursos. El miércoles 5 de octubre, el alcalde de San Miguel Totolapan, Conrado Mendoza Almeda, su padre, el ex presidente municipal, Juan Mendoza Acosta, y otras 21 personas fueron asesinados por supuestos integrantes de la organización criminal Los Tequileros.

Su inexperiencia y la de su grupo de trabajo quedó más que evidenciada, pues primero, no reconoció el asesinato del edil perredista y le llamó “fallecimiento”, como si éste hubiera tenido una muerte natural o tal vez estaban aplicando una de sus máximas frases, que tanto repite en todos sus discursos, que «hay que destacar todo lo bueno y no todo lo malo».

Al clan de los Salgado no les bastó con no reaccionar adecuada e inmediatamente ante la masacre, sin precedentes en los últimos años en el estado, y en lugar de atender o acudir al territorio de su tan presumida Tierra Caliente, de la que ahora ni siquiera mencionan que son originarios, comenzó una campaña en redes sociales para respaldar a Evelyn y a su gobierno.

Todos los «achichincles», perdón, los funcionarios y servidores públicos que recibieron el cargo por el gobersenador, Félix Salgado Macedonio, rápidamente colgaron en sus estados de WhatsApp imágenes no de condolencias o exigencia de justicia sino de apoyo y respaldo a Salgado Pineda.

«Yo sí creo en mi gobernadora» y «hoy más que nunca necesitamos unir esfuerzos y ser solidarios con nuestro gobierno para garantizar justicia», se leía en las diferentes imágenes, con el rostro serio de Evelyn y acompañada de militares, hágame usted el favor, cómo si el ataque buscara desestabilizar su gobierno.

¿Será que la masacre fue planeada por un grupo político y ejecutada, como se acostumbra en Guerrero, por paramilitares o la estrategia viene en el paquete de cómo emular al presidente Andrés Manuel López Obrador, para hacerse la víctima de que todo es heredado de gobiernos anteriores o que los conservadores neoliberales buscan desestabilizar su gobierno? Acertaron, cualquiera de las opciones son creíbles.

Pero en algo sí tienen razón, y es que ese problema de San Miguel Totolapan se los heredó el cacique de la pedacera del PRI estatal, Héctor Astudillo Flores, quien en su gobierno apapachó, cuidó y protegió a su compañero de partido Saúl Beltrán Orozco, ex diputado local y ex alcalde de este municipio.

Beltrán Orozco era compadre del Raybel Jacobo de Almonte, alias El Tequilero, líder de esa organización, y aunque el entonces fiscal general, Xavier Olea Peláez, señaló que el verdadero tequilero número uno era el diputado local –nada parecido a otros casos con diputados locales actuales– Astudillo Flores nunca actuó en contra del político de su partido, a pesar de que cacareó buscar orden y paz durante su mandato constitucional.

Pero ahí no acaba la historia. Un día después de la masacre, con tal descaro, José Alfredo Hurtado Olascoaga, alias El Fresa, uno de los presuntos líderes de La Familia Michoacana, mediante un video en redes sociales difundió que él era el objetivo del atentado, y que a pesar de que los sorprendieron salió ileso, en pocas palabras que se la pellizcaron, aunque eso sí, le dieron el susto de su vida.

Lo que más llamó la atención de sus declaraciones, es que afirmó que el ataque se dio cuando se dirigía a una reunión con el alcalde y un «grupo por la paz»; que él vive a una cuadra del palacio municipal; que se filtró un convoy con mínimo 100 hombres armados a pesar de que tiene apostados en todos los cerros y caminos sicarios de su organización; que el alcalde asesinado Juan Mendoza Acosta y él habían iniciado la lucha armada en contra de Los Tequileros en 2016 en una reunión en el pueblo Huasquial, municipio de Tlalchapa, donde los caciques son los Mora Eguiluz.

Además, esto reveló que aún en Guerrero, como en 2014 con el caso de los 43 en Iguala, las autoridades locales no solamente están más que involucradas con los grupos del crimen organizado, y se reúnen para tramar la seguridad de sus bastiones; que la población sabe dónde viven los líderes de los grupos delictivos, pero no las autoridades.

Con tal descaro, José Alfredo Hurtado Olascoaga manifestó que por su decisión, sabiéndose impune, ordenó no dejar vivo a nadie de sus enemigos que entró a San Miguel Totolapan, y esto nos lleva a cuestionar a las autoridades, que sólo reconocieron a 20 muertos oficialmente, pues de ser cierta la versión de El Fresa y las declaraciones de la población de haber visto al menos a 100 integrantes del grupo Los Tequileros, se hablaría de cerca de 120 víctimas mortales en este enfrentamiento.

En estos momentos tan complicados para el estado, sorprende que no ha salido el intento de influencer de Félix Salgado Macedonio, quién unos días antes en redes sociales presumía su sombrero de Tlapehuala en el Senado dónde votó por la permanencia del Ejército y la Guardia Nacional en tareas de seguridad pública.

Con lo que confirmó su traición a los movimientos de izquierda del estado, que han sufrido en carne propia las múltiples violaciones de los derechos humanos por parte de militares, y vaya siendo «el máximo ideológico» de la gobernadora, ahora se entiende todo.

La efectividad del efecto «campaña eterna» se va desgastando para el clan de los Salgado, quizás la sacudida era necesaria para hacerlos entender que no hay Cuarta Transformación en Guerrero, sino que los nuevos grupos en el poder ya se acomodaron al sistema político partidista y lo único que está cambiando en la entidad son los nuevos caciques.

Además de las autoridades, Félix Salgado Macedonio y Martín Mora Aguirre, son los que mueven a los grupos políticos en Tierra Caliente, y se verá qué tanto negociaron en campaña para la gobernatura para ahora pacificar la zona. Al fin política. El gobierno federal, o sea, el presidente ya salió también a respaldar a la gobernadora, cómo si eso hiciera falta, cuando lo que tendrían que hacer es como dicen atacar de raíz el problema de la violencia y los grupos criminales en la Tierra Caliente, algo que se dilucida complicado.

A días de que la gobernadora Evelyn Salgado Pineda rinda su primer informe de gobierno esperemos que tome en cuenta también los desastres naturales en los que han sido incompetentes, las tardías reacciones a los conflictos armados ocurridos en Tierra Caliente y en Zihuatanejo. A Evelyn no le dará tiempo en su informe decir todas las calamidades que han ocurrido durante los primeros 12 meses que está al frente del gobierno.

Chirrionazo. Este viernes 7 de octubre la alcaldesa de Chilpancingo Norma Pachangas, perdón Norma Otilia Hernández Martínez echó la casa por la ventana en su primer informe de labores gastando del erario público una buena lana para la contratación de sillas, canapés y buenos vinos para sus invitados de la clase política a quienes metió en el vestíbulo del ayuntamiento. Pero a la prole, o sea a colonos, transportistas y empleados municipales que los llevo para que le echaran porras durante la lectura de su informe los arrinconó en el zócalo dándoles tamales, tacos de birria y de otros guisos. La edil morenista sí que sabe distinguir eso de las clases sociales.

 

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Astudillo y Añorve se adueñan el PRI (RIP)

Hace unos días, el dos veces perdedor de la elección por la alcaldía de Acapulco, Ricardo Taja Ramírez, por fin cumplió su tan anunciada amenaza: renunció al PRI porque el ex gobernador Héctor Astudillo Flores y el senador Manuel Añorve Baños tienen cooptado al partido y le repartieron cargos a sus hijos, esposas, amigos e incondicionales y, a él, no le tocó ni un huesito.

Taja, quien era de los amigos preferidos de Astudillo, dio una conferencia de prensa en un hotel fifi en la costera de Acapulco para anunciar su renuncia, aunque, según el ex priista, desde abril de este año ya no hacía vida partidista.

¿Quién sabe por qué apenas se le ocurrió revelarlo? ¿Será que esperaba que desde el CEN del PRI le rogaran que no se fuera o, que mínimo, le dijeran que tenía razón y le dieran una palmadita en la espalda? Sólo Taja sabe el motivo de tan rara despedida, lo que es cierto, es que nadie en el PRI estatal va a extrañar al candidato con más votos –según él– en la historia mundial del priismo en el puerto.

Pero bueno, entre reclamos y reproches contra sus ex jefes, Añorve Baños y Astudillo Flores, Taja afirmó que aún no sabía a qué partido saltará como buen chapulín, digo como político libre pensador, o, como muchos priistas se unirá a la autodenominada Cuarta Transformación.

¿Aunque qué creen que no descartó? Adivinaron: que en las elecciones del 2024 volverá a perder… digo a competir por la alcaldía de Acapulco.

Después de que Taja públicamente vilipendió, denostó, ofendió, despreció, insultó y más verbos parecidos a Astudillo, la secretaria general del PRI estatal, Pilar Vadillo Ruiz salió a la defensa de sus jefes y se le fue con todo a Taja, no lo bajó de «traidor, malagradecido, misógino, clasemediero, ingrato y tipejo».

Los lindos adjetivos que le dedicó Vadillo a Taja nos recordaron aquellas poéticas frases que hicieran famosa a Paquita la del barrio:

«Rata inmunda

Animal rastrero

Escoria de la vida

Adefesio mal hecho.

Infrahumano

Espectro del infierno

Maldita sabandija

Cuanto daño me has hecho

Alimaña

Culebra ponzoñosa

Desecho de la vida

Te odio y te desprecio».

 

Algo que llamó la atención fue cuando Vadillo cuestionó cómo le ha hecho Taja para que en pocos años, pasara de un «clasemediero» a gozar un poderío económico en Acapulco.

Esa temeraria acusación de la enviada de Astudillo sí que va a enfurecer a Taja, quien dicen los que lo conocen, es «de armas tomar».

Por si fuera poco, el broche de oro lo pusieron Astudillo y Añorve, quienes aprovecharon que en Zihuatanejo dio su cuarto informe uno de sus secuaces, perdón, su compañero Jorge Sánchez Allec, donde anunciaron que comenzarán un recorrido por Guerrero, nada parecido al del gobersenador, Félix Salgado Macedonio, disque «para fortalecer al partido».

Los dimes y diretes de los priistas en Guerrero no están tan alejados del desmadrito que se cargan en el PRI nacional, con eso de la alianza de Alito Moreno con AMLO, y su apoyo, de un día para otro, a la reforma para militarizar al país: la adhesión de la Guardia Nacional al Ejército.

Semejante propuesta «neoliberal» se esperaba de los priistas desde hace años, pero no del líder mesiánico de la Cuarta Transformagión, que cuando no era gobierno fingía estar en contra de la militarización de la vida pública del país, y ahora no solo acorraló a Alito, quien por salvar el pellejo tras varios audioescándalos, provocó la ruptura del Pacto por México, y dividió internamente al PRI.

Si habláramos como en el béisbol que tanto le gusta a López Obrador, diríamos: “¡vaya curvas lanzó AMLO!” en el diamante llamado México, y en las primeras entradas hacia las elecciones de 2024.

El panorama que se dilucida es que las próximas elecciones presidenciales, como en el viejo régimen o en la época del PRI absolutista, serán internas, porque no hay partido de oposición que pueda medianamente competir con Morena.

O como atinadamente sopesó Vadillo Ruiz, aunque muy a su estilo –muy corrientita–: “Ya sabes que en el partido de enfrente (Morena), perdón, no lo digo para ofender, pero si un perrito de cuatro patas lo ponen de candidato, gana”.

Y no es que eso no se supiera, pues fue evidente en 2021, lo que sorprendió fue la especificación de la priista de que hay perritos de cuatro patas, ¿se habrá acordado de Taja o insinuó que probablemente caerá en el partido que está en el poder?

Chirrionazo: Con un ¡Cómo están los que deciden todo lo de Guerrero, cabrones!, saludó Rubén Figueroa Alcocer a Manuel Añorve Baños y a Héctor Astudillo, el pasado 26 de julio, en las instalaciones del PRI estatal, durante el homenaje luctuoso por el primer aniversario del fallecimiento del ex gobernador René Juárez. Ese fue el regaño de un gran cacique a dos caciquitos que se están quedando con la pedacera que es el PRI en la entidad.

 

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