La remodelación de las instalaciones de la Feria sin avances; Norma Otilia insiste que habrá festividad

Texto: José Miguel Sánchez

Fotografía: Oscar Guerrero

Chilpancingo

 

A un mes de que inicie la Feria de San Mateo, Navidad y Año Nuevo no hay avances en la remodelación de sus instalaciones, aún así, la alcaldesa Norma Otilia Hernández Martínez insiste en que se hará esta festividad.

En un recorrido por las instalaciones de la Feria, ubicada en la colonia Los Ángeles, se observó que los trabajos de reconstrucción van lentos.

No hay nada construido, la maquinaria todavía retaja desniveles de tierra y solo hay espacios pintados con cal, donde se supone construirán los espacios comerciales.

Por ser domingo no hay trabajadores en la obra, solo un cuidador que poco quiere hablar.

«Pues no sabemos nada, aquí solo trabajamos con lo que podemos y nadie nos dice que debemos terminar en un tiempo específico», mencionó el trabajador que no quiso dar su nombre.

A pesar de que la obra se mira con pocos avances, la alcaldesa de Chilpancingo dijo que la Feria si se hará, y que no importa que no esté terminada la obra.

En el último informe de la obra, el pasado 22 de septiembre, el subsecretario de Desarrollo Urbano y Vivienda de la Secretaría Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), Daniel Octavio Fajardo Ortiz, mencionó que la construcción llevaba 16 por ciento de avance.

A pesar de que esos datos fueron proporcionados a Hernández Martínez, la alcaldesa insiste públicamente que la Feria se realizará en sus instalaciones, aunque no explica la manera.

«Para nosotros esto es una tradición, más allá de que no haya grandes edificios es una tradición que tenemos que mantener viva”, mencionó la alcaldesa durante la presentación de la convocatoria del Certamen Señorita Flor de Nochebuena, actividad con la que tradicionalmente inician los festejos de la Feria.

En esa ocasión Hernández Martínez dijo que Chilpancingo no es la única ciudad que no cuenta con una construcción para realizar sus festejos.

«Vean Iguala, ahí es solo un terreno y hacen su feria», mencionó la alcaldesa.

Por su parte, Vecinos del Barrio de San Mateo y de la colonia Los Ángeles consideraron que no hay condiciones para realizar la tradicional Feria el próximo mes de diciembre.

Algunos vecinos mencionaron que en distintas visitas que realizaron a la construcción observaron que los trabajos de remodelación están muy atrasados.

El pasado jueves un grupo de comerciantes protestó en las instalaciones de la Feria para pedir a Sedatu y a la constructora la entrega de la obra, que les prometieron estaría lista los primeros días de noviembre.

María Torres, una de las comerciantes, en esa protesta denunció que ahora la constructora les dijo que les entregaran a ellos el próximo 12 de diciembre sus locales con un 40 por ciento de avance.

«Nosotros tenemos que ver porque al final nosotros tenemos que poner los toldos y lo necesario para poder vender», mencionó.

Para su informe la alcaldesa cerró el primer cuadro de la ciudad y dejó sin transporte público a la población

Texto: José Miguel Sánchez

Fotografía: Oscar Guerrero

Chilpancingo

 

Durante el discurso de la alcaldesa de Chilpancingo, Norma Otilia Hernández Martínez, con motivo de su primer informe de gobierno, un grupo de colonos protestaron para pedir agua, la implementación del Comité de Desarrollo de la colonia Jardines de Zinnia y denunciar a una empresa telefónica por colocar una antena telefónica en un área verde.

A unos minutos de comenzar el discurso de Hernández Martínez un silbato sonó entre el público, los invitados se voltearon a ver, no sabían de donde provenía el agudo sonido, de pronto, unas cartulinas verdes fosforescentes se levantaron, todas las miradas se fueron hacía ellas.

«Pagamos el servicio de agua más costoso del país», «cuidemos las áreas verdes», «no queremos una antena telefónica», se leía en las pancartas.

Cuando el equipo de la alcaldesa se percató que no eran pancartas de apoyo, un hombre de traje negro y corbata roja, gritó a donde estaban las organizaciones de transportistas y con señas les indicó que gritaran.

«Norma, Norma, Norma», gritaron los transportistas junto con varias matracas para desviar la atención de la protesta.

En tanto, otro grupo de trabajadores del Ayuntamiento corrió a desactivar la protesta, entre jaloneos y empujones el personal del Ayuntamiento logró sacar a los manifestantes y les ofreció una mesa de trabajo.

Por la presión y los empujones los manifestantes ya no pudieron dar declaraciones a la prensa.

La protesta duró unos cinco minutos, tiempo en el que nadie prestó atención al discurso de Hernández Martínez, las miradas estaban centradas en la manifestación.

El informe de Hernández Martínez se realizó en la Plaza Cívica Primer Congreso de Anáhuac, la cual acordonó desde las tres de la tarde.

La Plaza Cívica se dividió en tres partes, de lado norte, delante del monumento a Morelos se colocó el templete, en frente y en primera fila los invitados especiales, en sillas blancas, bien decoradas se sentaron los funcionarios estatales, diputados locales, federales y alcaldes de distintos municipios.

Detrás de los funcionarios colocaron sillas de plástico destinadas a comisarios y trabajadores del Ayuntamiento y al final sillas de metal, oxidadas para todos los demás asistentes, la mayoría de esos espacios fueron ocupados por transportistas y colonos que apoyan a Hernández Martínez.

Vallas metálicas impidieron el paso a los ciudadanos que intentaron cruzar la Plaza Cívica. Desde las cuatro de la tarde el acceso tanto peatonal como vehicular se restringió en el primer cuadro de la ciudad.

En la Plaza Cívica no hubo acceso, cercaron todo y elementos de la Policía Municipal impedían el ingreso a las personas que no acudían al informe.

Por redes sociales se filtraron fotos del interior del Ayuntamiento, se observó que había vinos, carnes frías, canapés y bocadillos de uva, queso y kiwi.

Al ayuntamiento solo ingresaban los funcionarios estatales, afuera para los demás invitados se organizó una verbena con antojitos mexicanos y agua de jamaica.

Los discursos de los funcionarios fueron largos; hablaron de logros que aplaudían sus seguidores.

Al acto asistió la gobenadora Evelyn Salgado Pineda, su padre, el senador Félix Salgado Macedonio y gran parte del gabinete estatal.

Entre los diputados asistentes estuvieron la presidenta de la Mesa Directiva del Congreso local, Yanelly Hernández Martínez, la diputada Citlali Calixto Jiménez, Alfredo Sánchez Esquivel, el diputado federal Carlos Sánchez Barrios.

También asistió el presidente del Tribunal Superior de Justicia (TSJ), Raymundo Casarrubias Vázquez.

Los alcaldes de Quechultenango, Acapulco y Eduardo Neri, entre otros.

Al término del acto los funcionarios corrieron al Ayuntamiento, protegidos por un pasillo de vallas metálicas para que ni la prensa ni la población se les acercara.

A los demás invitados se les permitió acceso al área de la verbena donde se comenzó a repartir la comida.

Al Ayuntamiento no hubo acceso más que para los invitados especiales.

Por el informe se cerró la circulación en la avenida Benito Juárez e Ignacio Ramírez, por lo que el transporte público no circuló por esas avenidas que son las principales de Chilpancingo.

Eran las ocho de la noche y las personas que no sabían que sucedió esperaban el transporte público, pero no pasó ninguna unidad, solo veían pasar grandes camionetas que salían del estacionamiento del Ayuntamiento.
Suburbans y Gran Cherokee desfilaron sobre la avenida Ignacio Ramírez mientras la población esperaban su transporte público.

«No hay paso, la presidenta cerró todo por su informe», gritó una persona para avisar a los demás que no pasaría el transporte público.

Al escuchar eso las personas comenzaron a caminar. «Para los gobernantes bien que les dan todas las facilidades, pero al pueblo lo dejan sin transporte», mencionó por teléfono una persona que al terminar su llamada comenzó a caminar al sur de la ciudad.

Tlacolol – A la alcaldesa Norma Otilia todo le sale mal

A semanas de cumplir un año frente al gobierno de Chilpancingo, la alcaldesa, Norma Otilia Hernández Martínez, anda como la rola de El Tri:

“Que todo lo que hago

Que todo lo que hago

Que todo lo que hago

Está mal

Y yo no sé por qué

Yo le echo muchas ganas pero

Nada me sale bien…”.

Y es que desde hace unos días, nos dicen, que la alcaldesa abrió varios frentes de batalla. Uno, ni más ni menos que con el clan de los Salgado. Pues resulta que después de la elección de consejeros de Morena, la gobernadora, Evelyn Salgado Pineda y el jefe del clan, Félix Salgado Macedonio, le aplicaron la ley del hielo.

Desde hace un mes, la gobernadora no la invita a ningún evento oficial que realiza en la capital. ¿Ya quedaron atrás esos días cuando la gobernadora y la alcaldesa se decían amigas, aliadas y que trabajaban en perfecta coordinación?

El enojo del clan del Salgado, nos dicen, fue porque la alcaldesa tuvo el atrevimiento de retarlos en la elección interna de consejeros de Morena. Y no fue para menos, se despachó con cuchara grande: operó para que ella y un montón de funcionarios,  ganarán espacios: Luis Gerardo Padilla Cabrera, Cristian Valadéz González los más destacados.

Y en esta elección no sólo se despachó a lo grande sino que sacó todo su repertorio de artimañas, pues la mañana de ese sábado, el regidor de Morena, Juan Valenzo Villanueva convocó a los adultos mayores para tirarles línea de que votarán por él y Norma Otilia con la promesa de una despensa.

A esos mismos adultos mayores, nos dicen, Juan Valenzo los obligó a bloquear calles del centro de la capital para exigir el pago de la pensión estatal, misma por la que lo acusaron desde el mismo gobierno del estado de cooptar el programa para su organización.

“Tienen que estar en el sol, no en la sombra, porque de lo contrario no estarán en la lista de asistencia”, les advirtió el regidor a los viejitos, según lo consignó la reportera del periódico El Sur, María Avilez Rodríguez.

El otro frente de Hernández Martínez es con los regidores de PRI y PRD que la acusaron de haber gastado 140 millones de pesos sin avisar al Cabildo. ¿Y en qué creen que se gastó una parte de ese dinero? Adivinaron: ¡En pachangas!

Los regidores desglosaron los gastos: en tendidos, 300 mil pesos (¿incluirá las sombrillas que se robaron?); 374 mil en tinacos y despensas para agasajar a las madres en su día; 141 mil pesos en sonido y decoración (en una buena fiesta no puede faltar la música); 80 mil para regalos para los visitantes en diversas actividades turísticas (para que se vayan hablando bien y no de los baches).

Los regidores denunciaron que la alcaldesa tiene su partida secreta, como lo hacían los meros macizos del PRI, de 10 meloncitos que utiliza a discreción, es decir, que no le rinde cuentas a nadie.

Lo que queda claro es que en el gobierno municipal de Chilpancingo para pachangas y para consentir a la alcaldesa no conocen la austeridad republicana y, menos, la pobreza franciscana, de la que tanto vocifera el máximo líder morenista Andrés Manuel López Obrador, desde Palacio Nacional.

Y para acabarla, está semana la alcaldesa se refritió la sesión de “quién es quién en las mentiras” de López Obrador, que el pasado lunes inauguró la directora de Control Patrimonial del ayuntamiento, Adriana Loaeza Abarca, quién será la encargada de desmentir las notas amarillistas de los medios adictos al apoyito oficial.

En esta sección, nos cuentan, el pasado lunes la alcaldesa se quejó y dijo que sufre violencia política de razón de género por algunos medios. Los dichos de Hernández Martínez tuvieron poco eco incluso, algunas diputadas, incluidas de su partido, rápidito dijeron que un representante popular debe estar sometido al escrutinio y que la crítica a su desempeño del cargo no es violencia política con razón de género.

Chirrionazo: El colmo de la semana fue el registro como candidata a la sección 36 del Sindicato Nacional de Trabajadores de Salud (SNTS) de la priista Beatriz Vélez. Pues va por su quinto periodo como secretaria general, y parece que lo va lograr porque su planilla fue a la única que le aceptaron el registro. Sumaría 18 años, sí ¡18 años!, teniendo el control de esa sección.

Con todo esto, Beatriz Vélez va que corre para convertirse en la próxima Porfiria del nuevo milenio.

 

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La alcaldesa autoriza otra vez instalación de juegos mecánicos en plaza central

Texto: José Miguel

Fotografía: Oscar Guerrero

Chilpancingo 

 

La mañana de este miércoles, con autorización de la administración municipal, fueron instalados en el zócalo de Chilpancingo juegos mecánicos que, para varios ciudadanos, representa una mala decisión de las autoridades porque impiden el paso y el acceso al parque.

Los juegos fueron colocados a un costado del quiosco. “Está bien que quieran poner cosas diferentes, pero es es un espacio muy apretado, ahí se sienta la gente, están las jardineras y se me hace algo peligroso», mencionó una persona que sentada en una jardinera observaba la instalación de los juegos.

Hasta el momento son dos juegos mecánicos instalados en entre las jardineras y los pasillos frente al edificio del Poder Judicial. Se intentó hablar con las personas que los instalaban pero se negaron a dar información.

Un hombre quien se identificó como Pedro que estaba por el parque comentó que la alcaldesa Norma Otilia Hernández Martínez le resta importancia a necesidades apremiantes para los habitantes.

«En lugar de tapar los baches, la presidenta le pone atención a estos juegos mecánicos, como si la capital no tuviera cosas más importantes; sólo le gusta la fiesta a ella (Hernández Martínez)»

La Plaza Cívica Primer Congreso de Anáhuac se divide en dos partes, en la parte norte está el jardín y en la parte sur la plaza cívica, que es considerada un sitio histórico al igual que el Museo Regional de Guerrero y la Catedral de la Santa María de la Asunción.

 

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Miedo y zozobra se apodera de la capital de Guerrero y, la alcaldesa organizando fiestas

Todo inició el 31 de mayo, fue asesinado a tiros el dirigente transportista, Francisco Marroquín, en la avenida Lázaro Cárdenas, una de las más transitadas de la ciudad. Seis días después, el 6 de junio, la violencia se desató. Ese día durante la madrugada y la siguiente quemaron de cinco vehículos del transporte público.


Texto: Amapola periodismo

Fotografía: Oficial y Especial / Archivo

Chilpancingo

 

El miedo y la zozobra se apoderaron de la capital de Guerrero tras una nueva ola de asesinatos y violencia.

Todo inició el 31 de mayo, fue asesinado a tiros el dirigente transportista, Francisco García Marroquín, en la avenida Lázaro Cárdenas, una de las más transitadas de la ciudad. Seis días después, el 6 de junio, la violencia se desató. Ese día durante la madrugada y la siguiente quemaron de cinco vehículos del transporte público.

Al otro día, pobladores de Petaquillas, en Chilpancingo, retuvieron por nueve horas a  cinco patrullas del Ejército, Guardia Nacional y Policía Estatal. Finalmente fueron liberados pero, al retirarse, los pobladores les lanzaron piedras.

Los pobladores de Petaquillas exigieron la reinstalación de los autodenominados policías comunitarios, después de que autoridades del estado ordenaron su retiro hace dos años, tras acusaciones de cometer secuestros, extorsiones.

A la par, el transporte público de la ruta Petaquillas-Chilpancingo, además de las rutas provenientes de Mochitlán y Quechultenango dejaron de circular ante el temor de ser atacados como ocurrió con otros transportistas. Cuatro días después reanudaron el servicio.

A estos hechos se sumó el asesinato de comerciantes y trabajadores de venta de pollo.

El 6 de junio fue asesinado a tiros un distribuidor de pollo en el mercado central Baltazar R. Leyva Mancilla; tres días después un vendedor, también de pollo, falleció tras un ataque a tiros en la salida del estacionamiento del mismo establecimiento.

La mañana del 11 de junio, en una granja de pollos ubicada en la colonia Vicente Guerrero, cerca de Petaquillas, hombres armados irrumpieron y asesinaron al propietario, a su hija de 14 años y a cuatro trabajadores que se dedicaban a pelar pollos.

El ataque provocó la suspensión de la venta de pollos en más de 50 locales en todos los mercados de la capital.

Los hechos de violencia durante las últimas dos semanas vinieron en escalada, y no hubo autoridad que los parara. Las autoridades señalaron que se trataba de la pugna por el territorio entre dos organizaciones criminales que operan en el municipio.

Mientras que la alcaldesa, la morenista Norma Otilia Hernández Martínez, desde que inició de su administración, el 30 de septiembre del 2021, en lo que más ha destacado son en las constantes fiestas masivas en el zócalo.

Desde su campaña, Hernández Martínez en su discurso político siempre estuvo combatir la corrupción y velar por la seguridad pública, pero en los hechos la situación es distinta.

En junio la violencia en la capital ascendió 

Del 1 al 15 de junio, ocurrieron 14 asesinatos en la capital, entre ellos dos menores de edad; mientras que en mayo, Chilpancingo cerró con dos asesinatos, es decir, 12 asesinatos menos, de acuerdo con el registro de Amapola. Periodismo transgresor.

Chilpancingo cuenta con 283,354 habitantes y 58 localidades, en un área geográfica de 2,180.94 kilómetros de acuerdo con los datos del municipio publicados en su página web oficial.

De acuerdo con datos oficiales, en la capital hay 115 policías municipales, es decir, 0.0004 efectivos para salvaguardar a cada habitante.

Cuando la alcaldesa hizo campaña aseguró que garantizaría la seguridad pública en la ciudad: “Atacar de fondo las causas que originaron las desigualdades e inconformidades, la corrupción y la violencia”, también dijo que impulsará la economía en la capital, pues su lema es: “Capital de cultura y Progreso”.

Lo que más ha sobresalido en la ciudad desde que tomó protesta son las fiestas masivas que organiza, en el que es notorio el derroche económico para llevarlas a cabo, cifras que no han sido públicas.

La fiesta que abrió la administración fue la de la toma de protesta de Hernández Martínez, y en el que no fue notoria “la austeridad” de la que habla el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador. Ese día estuvo el grupo Aaron y su grupo ilusión, artistas locales y tlacololeros. También regalaron antojitos mexicanos y se supo que ella festejó en un restaurante cercano.

De ahí le siguieron otras celebraciones como: el festival del Día de Muertos, el encendido del árbol de Navidad en el zócalo, instalación de juegos mecánicos en el la explanada de la plaza cívica y en la alameda Granados Maldonado durante todo diciembre y enero, la feria de Navidad y Año Nuevo de San Mateo con conciertos en el teatro del pueblo, jaripeos y más juegos mecánicos.

Para la celebración del Día del Niño hubo el Festival del Globo, que de acuerdo con la alcaldesa tuvo un costo de 300,000 pesos, evento que tuvo quejas por el mal servicio.

El 13 de mayo por la celebración del Día de las Madres hubo baile en el zócalo, donde se presentó la Sonora Dinamita. El 23 de mayo el gobierno municipal festejó el Día del Estudiante, también el zócalo, en el que participaron bares de la capital y bandas musicales. Esta acción fue criticada en las redes sociales.

Todas estas festividad, además, se dieron en medio de la pandemia de la Covid-19, que aunque Guerrero se encuentra en color verde en el Semáforo Epidemiológico, por la baja de contagios, las autoridades siguen llamando a hacer caso a las medidas sanitarias, entre ellas  la de la sana distancia, que en los eventos no la hubo.

En redes sociales, vecinos de Chilpancingo contrastaron la necesidad de que en la capital se brinde seguridad o se garanticen los servicios públicos, principalmente el del agua en lugar de hacer fiestas.

Por otra parte la alcaldesa  habla de reactivar la economía en la ciudad, sin embargo, se presenta una situación como la que se vive con los comerciantes de la venta de pollo que se suspendió durante cuatro días y generó pérdidas.

Fotografía: Oficial

¿Y las autoridades estatales y municipales?

A raíz de los últimos hechos de violencia, las autoridades municipales y estatales aseguraron estar coordinados y trabajando por la reconstrucción de la paz, pero el miedo y la zozobra siguen presentes entre la población.

El lunes, la presidenta informó que a la ciudad llegaron 100 efectivos de la Marina para resguardar a la población. También estuvo en Petaquillas, donde anunció el programa Reconstrucción del Tejido Social. Repartió despensas y habló de obras a efectuar en la localidad. Por la mañana hubo brigadas.

La alcaldesa está saliendo a las calles por la noche supuestamente para dar fe de que se están haciendo operativos de seguridad por las calles de la capital, y en transmisiones en vivo en Facebook asegura estar trabajando por brindar seguridad a la población.

Cerca de las 8:30 de la noche del 14 de junio, Hernández Martínez llegó a las instalaciones del mercado Baltazar R. Leyva Mancilla, se mostró segura al ingresar y dar un recorrido por las diferentes áreas del lugar donde días antes se suscitó el asesinato de dos comerciantes, pero la alcaldesa no fue sola. Llegó flanqueada por policías y militares, y los directores y secretarios de las diferentes áreas del ayuntamiento.

Dijo que estaban ahí para supervisar la operación policiaca para prevenir el delito, pero también para atender otras demandas como el de la recolección de la basura y el suministro del agua.

Minutos después de las 11 de la noche de ese día, desde el ayuntamiento se emitió un comunicado, en el que la alcaldesa informó que ya se habían tenido varias reuniones con los expendedores de pollo para restablecer la venta “bajo medidas de seguridad, higiene, libertad de compra y precios justos”.

“Ya hay avances para regularizar la venta de pollo. Vamos a buscar que se garantice que vendan con toda libertad y compren donde quieran comprar; garantizarles todas las medidas de seguridad se ha construido en las mesas de coordinación para la Construcción de la Paz”, señaló la presidenta en el comunicado.

Al día siguiente, parcialmente se reanudó la venta de pollo en el mercado central, y en algunas otras pollerías del centro de la ciudad.

La alcaldesa aseguró que buscaría una reunión con los integrantes de la Mesa para la Construcción de la Paz, que la encabeza la gobernadora, la morenista Evelyn Salgado Pineda, autoridades estatales y militares, para solicitar seguridad.

Anunció a la población programas de apoyo directo a los vendedores, como las Tandas del Bienestar y brigadas médicas.

Hace dos días la gobernadora aseguró que ya había detenidos por los hechos de violencia en la capital, pero no dio más detalles. Agregó que se puso en marcha un dispositivo de reforzamiento de la seguridad en Chilpancingo, en el que participan los tres órdenes de gobierno.

Por ahora la incertidumbre continúa en la ciudad en espera de que la operación de seguridad funcione y cesen los hechos de violencia.

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