Rebasado relleno sanitario de Acapulco y las calles siguen inundadas de basura después de Otis

Texto: Itzel Urieta y Amapola periodismo

Fotografía: Oscar Guerrero / Archivo 

8 de octubre del 2023

Chilpancingo

Después del paso del huracán Otis por Acapulco, la basura es uno de los problemas más evidentes sin que hasta el momento las autoridades le hallen una salida. De acuerdo con el titular de la Procuraduría de Protección Ambiental del Estado de Guerrero (Propaeg), Carlos Toledo Manzur, el relleno sanitario de Acapulco ya quedó rebasado, y sólo han recabado15,068 toneladas.

El Ayuntamiento de Acapulco, a través de un comunicado, informó que a 15 días del huracán han recolectado estas toneladas de basura.

“Del domingo 29 de octubre al lunes 06 de noviembre, el gobierno municipal, a través de sus distintas áreas, ha realizado 2,471 viajes, recolectando el tonelaje antes mencionado”.

Antes de la contingencia Acapulco generaba 800 toneladas de basura al día. Si se hace la suma, los números no son muy diferentes a lo que hubieran recogido en este mismo periodo (12,000 toneladas), lo que evidencia que de por sí el espacio en el relleno era poco.

El problema es que mucha basura sigue en las calles. En cualquiera que sea la zona, está acumulada, desde árboles caídos, láminas, escombros, ropa, partes de autos y desechos orgánicos que generan malos olores por los 15 días transcurridos desde el huracán, lo que ya es un problema de salud pública.

Algunos pobladores salieron de Acapulco por esa razón. “Nos vamos de Acapulco porque es mentira que todo se está normalizando; no hay luz, agua y los olores de la basura y desechos en las calles son insoportables”, contó un habitante del puerto.

Toledo Manzur informó que antes de la contingencia provocada por Otis, todo el estado generaba 1,500 toneladas de basura al día.

Acapulco, al ser la ciudad más grande de la entidad generaba 800 toneladas diarias, seguida por Chilpancingo, con 400 toneladas e Iguala, con 200.

La información oficial que proporcionó el Ayuntamiento de Acapulco fue que cuenta con un total de 105 camiones recolectores de basura para todo el municipio.

Aunque tienen apoyo de unidades de otros municipios, el parque vehicular aún es insuficiente para recolectar de manera eficiente todos los residuos.

La gobernadora Evelyn Salgado Pineda, en una entrevista en una televisora a nivel nacional, reconoció el problema que representa la basura en el puerto.

“Vamos a tratar el tema de la basura, es un problema que se puede convertir en un tema de salud pública, que hay que evitar. Hay una cantidad impresionante de basura y de residuos que se han originado por el paso de este huracán, toda la basura que hemos estado levantando corresponden a la basura generada en dos años”, mencionó la gobernadora.

Toledo Manzur reportó que parte de las afectaciones provocadas por el huracán Otis incluyen al relleno sanitario, el cual está “prácticamente agotado”.

“Con el huracán se generó una cantidad muy grande de desechos, todas las estructuras, las láminas que se volaron, los espectaculares, las estructuras dañadas. Más la tragedia que hay con la caída de cientos de árboles, entonces el relleno sanitario no se da abasto”.

Agregó que la alcaldesa de Acapulco, la morenista Abelina López Rodríguez, planteó la posibilidad de crear una celda emergente para depositar la basura.

Ante la falta de operatividad que permita una rápida y eficiente recolección de basura y desechos, la población ha optado por quemar los desechos.

Muchos de los malos olores que se generan es por el desecho orgánico de comida descompuesta y cadáveres de perros y gatos callejeros que fueron víctimas del huracán.

“Aún no se dimensiona el problema de los perros y gatos callejeros que murieron y que quedaron en las calles, enterrados en el lodo, tan sólo en un recorrido por un par de colonias del puerto hallamos 60 cadáveres de perros”, contó en entrevista el encargado de la Unidad Canina de Búsqueda y Rescate de la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil de Guerrero, Abel González Vázquez.

Hasta el momento las autoridades de los diferentes niveles no han publicado cuál es el plan para dar salida a todos los desechos que generó el huracán, cuando la capacidad de espacio está agotada desde antes de la inmensidad de daños por el huracán.

Presenta el Congreso local campaña para recolección Pet para estudiantes de Acapulco

Texto: José Miguel Sánchez

Fotografía: Congreso local / Oficial 

Chilpancingo

Esta tarde el Congreso local presentó la convocatoria del Concurso de recolección de Pet en kilos, para que niños y niñas de escuelas primarias en Acapulco recolecten este tipo de plásticos y sean acreedores a un premio para su institución.

El objetivo, se lee en la convocatoria, es para que las infancias «tomen conciencia ambiental y sean promoventes de la cultura de la sustentabilidad».

En el concurso es organizado por el Congreso del estado, a través de la Comisión de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes y de la Procuraduría de Protección Ambiental del Estado de Guerrero (Propaeg), en coordinación con Grupo Planeta Femsa y la organización ambiental internacional Good Neighboos México.

El concurso consiste en una competencia de escuelas que recolecten más kilos de Pet en un mes.

En conferencia de prensa este jueves, la diputada presidenta de la Comisión de los Derechos de las Niñas y Niños, Beatriz Mojica Morga, quien presentó la convocatoria, dijo que el objetivo de este concurso es generar un cambio de hábitos entre la niñez y la adolescencia, «lo cual es factible a través de la cultura del reciclaje, con el objeto de construir una generación más consciente y comprometida con la protección del medio ambiente».

Good Neighbors México y Grupo Planeta Femsa adquirirán el Pet recopilado por las escuelas participantes y otorgarán premios a los tres primeros lugares.

Las escuelas que deseen participar tendrán que registrarse en línea en los correos electrónicos concursodereciclaje23@gmail.com o en propaeg.ambiental.sostenible22@gmail.com antes del 8 de septiembre.

El pesado y certificado de lo recolectado será del 2 al 6 de octubre y la premiación, el 9 de octubre.

Mojica Morga aclaró que este concurso sólo es para el municipio de Acapulco y, depende de la participación, lo ampliarán a otros municipios.

Entre los premios que se mencionan en la convocatoria está el pago de lo que recolecten las escuelas de Pet en kilos además, al primer lugar les darán un aire acondicionado; al segundo un proyector, y al tercero una bocina con micrófono.

Al grupo escolar que más Pet recolecte ganará un viaje para la liberación de tortugas marinas en Acapulco.

En la presentación de la convocatoria estuvo el titular de la Propaeg, Carlos Arturo Toledo Manzur, y Leticia Vargas Ortiz, en representación de la coordinadora de Cultura Ecológica de la Secretaría de Educación Guerrero.

Toledo Manzur dijo que la contaminación por plástico es de las que más afecta al medio ambiente, por el tiempo que tarda en degradarse, y consideró importante que se promueva la cultura de la separación de la basura y del reciclaje para que el Pet sea materia prima y no basura.

Texto patrocinado por el Congreso del Estado 

¿Es suficiente regular poquito? Los claroscuros de la nueva ley minera

Los diputados de Morena aprobaron sorpresivamente una reforma a la ley minera que no dejó satisfechos ni a activistas ni a empresarios. Pero quizá el problema es mayor de los alcances que pueda tener la ley. Aquí los claroscuros de la discusión


Texto: Daniela Pastrana / Pie de Página

Foto: José Miguel Sánchez / Archivo Amapola

Ciudad de México

 

Fueron 4 horas de alegatos. De la euforia de unos, que presumían sus acuerdos con los empresarios, al reclamo de los otros, que los llamaban “hijos de Larrea”, los acusaban de llevar a la ruina al país o reclamaban la falta de consultas, con total amnesia de que su partido entregó el país a las empresas mineras.

Al final, Morena se impuso. De madrugada, por sorpresa, con 290 votos a favor, 186 en contra y una abstención, la Cámara de Diputados aprobó la modificación de diversas leyes de minería y agua, con una propuesta distinta a la iniciativa elaborada por el gobierno federal. El proyecto pasó al Senado, que tendrá que discutir una reforma que no dejó a nadie contento.

Quienes se habían esperanzado con la propuesta de reformas que había presentado el presidente Andrés Manuel López Obrador, quedaron decepcionados por el resultado. Quienes estaban en contra piden ahora al Senado una nueva revisión. Pocas voces ponderaron lo aprobado. Entre ellas, la investigadora de la UAM y amplia conocedora del tema, Violeta Núñez, quien declaró en Momentum: “Desde mi perspectiva es un avance muy importante”.

Nudo desatorado y reforma exprés

El pasado 28 de marzo se publicó en la Gaceta Oficial de la federación una iniciativa que reformas a cuatro legislaciones: Ley Minera, Ley de Aguas Nacionales, Ley del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente y Ley General para la Prevención y Gestión Integral de los Residuos en materia de concesiones para minería y agua.

La propuesta enviada por el gobierno de Andrés Manuel López Obrador sorprendió a propios y extraños y logró concitar la aprobación de muchos activistas. Sin embargo, la discusión se había aplazado y los diputados del partido gobernante se enrollaron en declaraciones contradictorias.

El jueves por la tarde, de forma inesperada, el nudo se desatoró. Morena presentó una nueva propuesta de reformas que flexibilizó modificaciones relacionadas con el uso del agua, desmonte de las presas de jales, la contraprestación a las comunidades, así como el otorgamiento, duración y causales de cancelación de las concesiones.

El propio coordinador de Morena, Ignacio Mier, celebró haber acordado la propuesta con la Cámara Minera de México, en una reunión en la que también estuvo el secretario de Gobernación.

“Él (Adán Augusto López ) nos ayudó. Fue fundamental su participación con relación al artículo 13 y que se precisara la contraprestación que darán (las empresas) a las comunidades por la concesión de las minas”, dijo Mier al diario La Jornada.

Adiós a carácter preferente y a la especulación

En Momentum, Violeta Núñez aseguró que, pese a las modificaciones hechas por los diputados a la propuesta original, las reformas conservan los “elementos estructurales” que habían sido demandas históricas de los pueblos.

La principal, insistió la académica, es que se eliminó el carácter preferente de la minería. Ese carácter había quedado establecido en el artículo 6 de la Ley Minera que se aprobó en 1992, durante el gobierno de Carlos Salinas de Gortari, y que establecía que la minería tiene preferencia sobre cualquier otra actividad económica, “dándole todo el poder a las empresas”.

Otros elementos clave son la eliminación del proceso expropiatorio (actualmente las empresas tienen el derecho de obtener la expropiación de terrenos) y las condiciones preferentes sobre el agua. Además de que establece que las concesiones pueden ser objeto de garantía para el cumplimiento de obligaciones, “siempre que la mina esté en operación”. Eso, explicó la especialista, es fundamental para evitar la práctica especulativa generalizada que existe en la industria minera. “Eso es importante porque lo que vimos durante años es que se entregaban las concesiones y se quedaban durante años sin operar, porque se usaban para el proceso especulativo”.

Núñez enlistó otros elementos destacables de la reforma aprobada:

-La prohibición del otorgamiento de concesiones en Áreas Naturales Protegidas y donde se ponga en riesgo a la población en zonas de falta de disponibilidad de agua

-La prohibición expresa de la minería marina. “Es muy importante por lo que ya está ocurriendo, que es el avance de las mineras hacia el mar”

-La incorporación de la consulta previa libre e informada a los pueblos, a la que se agregan elementos importantes: culturalmente adecuado y de buena fe. “No nada más es una consulta, tiene que haber consentimiento de las comunidades no solamente de la exploración y explotación, sino de las concesiones”.

– La obligatoriedad de tener una manifestación de impacto ambiental y un estudio de impacto social, además del establecimiento de delitos, que pueden llevar a prisión, y de causales de cancelación cuando se infrinja a ley.

Focos rojos

Pero no todos los activistas estuvieron de acuerdo. Para muchos, el gobierno cedió a las presiones de los empresarios mineros.

Los dos principales reclamos a la reforma aprobada son la modificación del tiempo de las concesiones y de las contraprestaciones a las comunidades.

En el caso de las contraprestaciones, la propuesta aprobada redujo a 5 por ciento el porcentaje que las empresas deben dar a los pueblos afectados. La propuesta original establecía 10 por ciento.

En cuanto a los plazos de las concesiones, que actualmente se entregan por 50 años con prórroga de otros 50 (es decir, las empresas pueden mantener una concesión hasta 100 años). La propuesta enviada por el presidente reducía el plazo a 15 años prorrogables a 30. Pero la propuesta aprobada amplió de nuevo el plazo, con un primer periodo de 30 años y dos prórrogas de 25.

Aunque son los elementos más nombrados en las notas sobre las reformas, quizá no son los más graves. Un cuadro comparativo que circuló en grupos de activistas incluye 5 focos rojos de las reformas aprobadas y tienen que ver, sobre todo, con el agua:

 

Tema Iniciativa del Presidente Iniciativa aprobada Implicaciones
Vigencia de la concesión de agua 5 años, prorrogable durante toda la vigencia de la concesión minera siempre que cumplan con normatividad 30 años, prorrogable La prórroga quinquenal de la concesión de agua es vital para obligar a la minera a cumplir con sus obligaciones ambientales
Agua de laboreo (el agua que sale sin ser extraída, por interrumpir los flujos subterráneos) Requeriría concesión y pago de derechos NO requeriría de concesión ni pago de derechos Las mineras seguirán obteniendo por lo menos el doble del volumen disponible y concesionado, sin concesión
Acaparamiento del agua Se pone un tope al % del agua de una cuenca o acuífero que puede ser concesionado a una minera No hay tope al % concesionable a una minera Hay mineras que cuentan con concesiones que representan hasta 84% del agua de un acuífero
Ocupación temporal La concesionaria tendría que negociar con los núcleos agrarios o particulares para determinar las condiciones bajo las cuales podrían ocupar sus tierras Se establece la ocupación temporal como DERECHO del concesionario, pendiente compensación determinada por INDAABIN Seguirá la impotencia de las comunidades frente a la destrucción de sus tierras
Desmonte de presas de jales actuales Mineras con presas de jales en cauces tendrán que iniciar su desmonte en 365 días No se requerirá del desmonte de presas de jales a menos que la autoridad compruebe que representan un riesgo La Profepa no cuenta con el personal o recursos para comprobar riesgo a prueba de juicios, cuando la LAN de por sí no permite la peligrosa práctica de depositar jales en cauces

 

El “peligro”: la rectoría del Estado

Otros inconformes con las reformas aprobadas fueron los legisladores de oposición, quienes durante la sesión argumentaron de todo.

El priísta Ildefonso Guajardo, por ejemplo, sostuvo que la iniciativa “llevará a la parálisis de un sector que representa 10 por ciento del sector manufacturero y empleo para 2.5 millones de mexicanos”.

En el sentido contrario, Salvador Caro, único diputado de Movimiento Ciudadano que votó contra la reforma, acusó a los morenistas de favorecer a los más ricos y ser “lacayos de (Germán) Larrea y Carlos Slim”.

Por su parte, el panista Román Cifuentes olvidó que los gobiernos de su partido son los que más concesiones mineras han entregado en la historia y reclamó en tribuna que la aprobación fast track de la reforma “cancela la posibilidad de escuchar a sectores involucrados, academia, procesos indígenas”.

Los empresarios (al menos los que no estuvieron en la reunión con el secretario de Gobernación) también reclamaron la reforma y pidieron al Senado una discusión mayor.

La industria minera mexicana es demasiado importante para ser objeto de una legislación de la noche a la mañana impulsada por la ideología y no por un debate técnico y legal serio”, escribió en Twitter Jorge Alberto Ganoza, fundador de Fortuna Silver Mines.

Para el sector privado, la ley aprobada viola compromisos incluidos en acuerdos comerciales como el T-MEC.y el TIPAT.

De acuerdo con los medios financieros, los empresarios mineros ubican como problema principal de la iniciativa que la exploración “sigue con un enfoque de control y rectoría por parte del Estado” que va contra de las inversiones.

Otro punto problemático es que, en la reforma aprobada, “la transmisión de concesiones solamente se puede hacer libremente entre empresas del Estado, mientras que los privados deben de pedir autorización, cuando en la actualidad solamente está sujeto a registro”.

El daño es mucho, pero puede ser peor

La propuesta enviada por el Ejecutivo a la Cámara el 28 de marzo sorprendió a todos, pero extrañamente había logrado el visto bueno de muchos activistas

Aunque no de todos. Miguel Mijangos, quien durante décadas ha asesorado a comunidades afectadas por las minas, considera que la iniciativa del presidente es limitada, porque regula la actividad, pero no cambia el modelo extractivo. Incluso, ve un riesgo en la posibilidad de que el Estado comparta responsabilidades con las empresas.

Además, dice, la iniciativa gira en torno a las concesiones, cuando éstas son uno de varios trámites que implica la actividad minera.

Mijangos enlista otros problemas, como el hecho de que los porcentajes de contraprestaciones para las comunidades afectadas (no importa si es 10 o 5) sean sobre las utilidades (que se reduce aún más después de descontar todos los gastos de operación e impuestos).y no sobre la producción.

“No cambia el modelo extractivo ni la lógica. No hay un cambio real para las minas que ya operan, ni para los pueblos en los que están instaladas”, dice Mijangos.

Puesto sobre ese argumento, el abogado mixteco Francisco López Bárcenas, autor de varios libros sobre legislación minera, coincide en que, para las comunidades que ya tienen una mina operando en su territorio no habrá un cambio sustantivo.

“Eso es real”, dice. Lo explica con una metáfora: “Es como si tienes una diabetes y te dan medicina para controlarla; controlas la enfermedad, pero tu diabetes sigue ahí”.

Sin embargo, López Bárcenas si ve en la propuesta de ley que envió el presidente una posibilidad de frenar la expansión minera después de la administración de López Obrador.

“El daño es mucho, ciertamente, pero puede ser peor. Hay todavía muchos minerales que explotar en México. Por eso es importante que se apruebe la reforma (se refiere a la propuesta inicial del presidente, no la que aprobaron los diputados). No para lo que ya está, sino para el futuro”, dice.

La decisión ahora está en la cancha del Senado.

 

Aspectos de la mina a cielo abierto Equinox Gold, propiedad de le empresa canadiense Gold Corp, en Carrizalillo, en la zona norte de Guerrero. Foto: José Miguel Sánchez (Archivo Amapola)

Violencia en Apaxtla puede estar asociada al negocio de la madera

Texto: José Miguel Sánchez 

Fotografía: Especial

Chilpancingo

 

La violencia de los últimos meses en municipios de la zona Norte de Guerrero, como Apaxtla de Castrejón y Cuetzala del Progreso, al parecer está relacionada a que la Familia Michoacana quiere ingresar al negocio de la madera y desplazar a Los Tlacos, quienes están en la región, denunciaron desde la zona en conflicto.

La violencia en estos municipios es evidente; apenas la semana pasada un grupo armado asesinó a la esposa y al hermano del comisario de la comunidad de Petlacala, Apaxtla de Castrejón, y en los últimos días la población denunció varios enfrentamientos a balazos en el municipio.

De acuerdo con el titular de la Secretaría de Seguridad Pública del estado (SSP), Evelio Méndez Gómez, la Policía Estatal ya realizó recorridos pero no halla indicios de dichos enfrentamientos.

La población desplazada es otro tema que sufren los habitantes de estos municipios. En Apaxtla, por ejemplo, hay por lo menos tres comunidades desplazadadas por la violencia y por amenazas de muerte de la Familia Michoacana.

De acuerdo con una fuente consultada de la región Sierra, quien pidió se omitiera su nombre por seguridad, mencionó que estos enfrentamientos y hechos de violencia son porque la Familia Michoacana pretende entrar a la Sierra de Heliodoro Castillo, controlar el negocio de la madera y desplazar a Los Tlacos, grupo criminal presente en la zona.

“El negocio está en la madera, es lo que quieren controlar los grupos del crimen, por eso tanta violencia de aquel lado (Apaxtla), porque la Familia Michoacana quiere entrar por ahí”.

La misma fuente explicó cómo funciona el negocio de la madera y lo rentable que es.

“El negocio es controlado por un español que se llama Bruno Serrano Martínez, el tenía su aserradero en Zumpango y después lo cambió y ahora está en Tecpan y, pues, este hombre le compra la madera a Los Tlacos, que son los que controlan el negocio de la deforestación y la bajan los troncos, y ya él trata la madera y la vende”.

De acuerdo con lo documentado por la población de la Sierra de Heliodoro Castillo y Tecpan, al día llegan a bajar por Puerto del Gallo y El Paraíso 10 camiones cargados con troncos para Serrano Martínez.

*¿Quién cuidara los bosques?*

En el último informe del Centro Mexicano de Derecho Ambiental (Cemda catalogan a Guerrero como el estado que registra el mayor número de agresiones letales contra al menos 7 personas defensoras del ambiente.

Estas agresiones fueron contra integrantes del Consejo Indígena Popular de Guerrero Emiliano Zapata (CIPOG-EZ), quienes abiertamente defiende su territorio, en la Montaña baja de Guerrero, de las minas que se pretenden instalar en la región.

En el caso de la Sierra, el caso más representativo de esto, de acuerdo con la fuente consultada, es el asesinato del comisario de Las Conchitas, municipio de San Miguel Totolapan, Carlos Márquez Oyarzabal, quien también era parte del consejo comunitario que defiende los bosques de la tala ilegal.

Márquez Oyorzabal viajaba en su cuatrimoto con sus dos hijos, alrededor de las siete de la tarde del 6 de abril del 2021, en el punto de Agua Escondida, los interceptó un grupo de hombres armados.

De acuerdo con lo denunciado por el Observatorio por la Paz y el Desarrollo de la Sierra de Guerrero, los raptores de Márquez Oyorzabal, por medio de radios, pidieron dinero y autos a la familia del ecologista para su liberación y la de sus hijos, mientras éste era golpeado.

“Los familiares no pudieron cumplir con las exigencias, así que desmembraron y asesinaron a sangre fría al defensor de bosques guerrerenses, esparciendo sus restos en varios puntos de Puerto Alegre”, difundió en un comunicado el Observatorio días después del asesinato.

 

En la imagen, elementos de la Policía Estatal resguardan las entradas a Apaxtla de Castrejón después de desarmar a los autodefensas que operaban en la zona. Foto: Secretaría de Seguridad Pública

 

Proyecto de mina a cielo abierto que tramitó uso de dinamita amenaza consumo de agua de Coatepec

Por tercera ocasión intentan activar una mina de pétreos que taparía manantial Las Lajas y afectaría río Suchiapa, ambos cuerpos de agua indispensables para abasto en la región de ese municipio.


Texto: Rodrigo Soberanes / La Marea

Fotografía: Cortesía / La Marea

10 de abril del 2023

 

La zona de producción de agua de Coatepec enfrenta un riesgo más por la activación de un viejo proyecto de minería a cielo abierto situado en las inmediaciones del río Suchiapa y del manantial Las Lajas para el cual fueron tramitados permisos de usos de dinamita dentro de en una Unidad de Gestión Ambiental.

Es el tercer intento de sacar adelante un proyecto minero de extracción de graba en un peñasco conformado por lajas, ubicado en la zona de bosque de niebla de Coatepec. Los dos primeros intentos ocurrieron en 1992 y 2005, pero en ambas ocasiones la oposición ciudadana ayudó a que no se lograran.

En realidad, las autoridades nunca negaron por completo el permiso, sino que el dueño del predio donde está el peñasco no pudo reunir la larga lista de requisitos para dar luz verde a la extracción de graba.

Esta ocasión, ya en 2023, vecinos de la zona vieron signos de reactivación en el predio donde se encuentra el peñasco que les causaron alerta, como entrada de maquinaria, de personas que chapenan y dos guardias de seguridad armados.

De acuerdo con personas entrevistadas por La Marea, esa información fue corroborada de manera informal dentro de una institución federal y en el propio ayuntamiento.

Es información confirmada. Por ese motivo, este 5 de abril un total de cinco organizaciones emitieron un comunicado dirigido al gobierno de Veracruz, a la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y al municipio de Coatepec donde advierten sobre la reactivación del proyecto, que dejaría sin consumo de agua a más de 3 mil personas de la zona norte de Coatepec.

“Se pretende reactivar la explotación de una mina de pétreos a cielo abierto, en el predio “Las Lajas”, municipio de Coatepec, Ver, predio que funciona como recarga de acuíferos que surten a varias colonias, localidades y congregaciones de ese municipio.

El predio de Las Lajas, está en la cúspide del parteaguas de una elevación rocosa, que en sus partes bajas, tiene un importante manantial de agua limpia que se destina para consumo humano a más de 3000 personas”, dice el documento.

Imagen del peñasco que pretenden explotar para extraer materiales pétreos. Foto: cortesía.

 

El terreno está dentro de la Unidad de Gestión Ambiental UGA 91-Cinco Palos Río Atopa, desde donde se generan diversos servicios ambientales para la región de Coatepec. De hecho la razón de ser de la UGA es la preservación-Conservación con criterios aplicables de Agroforestal “y no permite ni la industria ni lo urbano”, es decir, “es negativo para un banco de material”.

A pesar de eso, el ayuntamiento de Coatepec envió un documento a la Dirección General del Registro Nacional de Armas de Fuego y Control de Explosivos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) en septiembre de 2013 avalando la solicitud de 400 kilogramos de “alto explosivo” (dinamita) al mes, 10 toneladas de agente explosivo al mes y otros elementos para dinamitar como cordón detonante.

El documento constancia-certificado, firmado por el entonces alcalde José Manuel Sánchez Martínez, describe que la autorización sería para “labores conectadas con la explotación de Banco y extracción de Piedra Basáltica” en la finca Las Lajas ubicada en la ranchería de Chopantla, ubicada en la congregación de Consolapa, en Coatepec.

Según el documento, la finca Las Lajas, donde se encuentra el peñasco, es un lugar “que por sus condiciones, situación y medidas de seguridad adecuadas, no representa peligro para mantener el orden público, está protegido contra robos y garantiza la tranquilidad de la población”.

 

Quien solicita el permiso es una persona llamada Eugenio López Alvarado quien, en octubre de ese año, recibió una revalidación de permiso por parte de la misma instancia de la Sedena para utilizar 33 mil 720 kilos de alto explosivo y 129 mil 280 kilos de agente explosivo en tres diferentes proyectos ubicados en Córdoba, Zongolica y Tezonapa.

Información recabada por pobladores en las inmediaciones de Las Lajas apunta a que los interesados en establecer la mina “ya tienen permiso del Ejército” lo cual hace deducir a las personas afectadas que ya tendrían un nuevo permiso para dinamitar. “Han dicho que tienen el respaldo del ejército y lo va a lograr”.

Las organizaciones que emitieron el comunicado señalaron que, a diferencia de los tiempos que corrían cuando sucedieron los primeros intentos, “hoy en día la situación ya es grave” por el “estrés hídrico” de una región productora de agua presionada por el crecimiento inmobiliario, la tala, el cambio climático y el avance del la siembra de papa realizada como monocultivo y uso de agroquímicos.

Camino abierto entre el bosque de niebla que da acceso al predio Las Lajas. Foto: cortesía.
Afluente del río Suchiapa, uno de los más limpios de esa región de Veracruz. Foto: cortesía.

Quienes firman son la Asociación de Vecinos del Río Suchiapa AC, la Asociación de Vecinos del Pixquiac-Zoncuantla AC, el Consorcio Campestre Las Arboletas y el Patronato Proagua Consolapa.

Este último mantuvo acercamientos con el actual alcalde de Coatepec, Raymundo Andrade Rivera, quien hasta el momento no ha mostrado su intención de preservar el manantial Las Lajas y el rio Suchiapa pese a las consecuencias de desabasto de agua que están a la vista si se activara la mina.

“Si se abre la mina, sería una catástrofe desde el punto de vista del agua. Sería una crisis de abasto de agua muy grave para el ayuntamiento de Coatepec”, señaló la integrante de una de las organizaciones firmantes, cuyo nombre no se publica por razones de seguridad.

El pasado 28 de marzo el Ejecutivo envió al Congreso la Ley Minera, que entre otros puntos, quita prioridad a proyectos mineros y realza la capacidad de las comunidades a hacer prevalecer sus derechos por encima de esos proyectos.

caja de captación del manantial Las Lajas.

Este texto es propiedad de La Marea. Periodismo en Veracruz y lo reproducimos como parte de la Alianza de Medios de la Red de Periodistas de a Pie. Puedes leer el original en este enlace.

 

La casa de ladrillos ecológicos de Teresa

Texto: José Miguel Sánchez 

Fotografía: Oscar Guerrero

Chilpancingo 

 

«Dicen que lo que al principio es llanto y tristeza, después se vuelve alegría», reconoce Teresa Eugenio Aparicio al recordar el incendio de su casa el 8 de diciembre del 2019. 

El hogar de Teresa se ubica en la colonia Nueva Esperanza, al noreste de Chilpancingo, uno de los asentamientos más alejados de la capital; no tiene servicios básicos, como luz eléctrica, agua o drenaje. 

Fue la falta de luz eléctrica lo que ocasionó el incendio de su hogar. 

Del mercado central a la colonia Nueva Esperanza hay media hora de trayecto en carro particular, el cual circula por un camino escabroso que culebrea los cerros del noreste de la capital, en el que la mitad del camino es terracería. 

La mañana del 8 de diciembre, debido a la falta de luz en el asentamiento, al tratar de conectarse a la toma eléctrica de la colonia Flores Baños, más abajo de la Nueva Esperanza, un cortocircuito afectó la casa de Teresa y causó un incendio que acabó con todo su patrimonio. 

«Era un sábado, después de que le pagué a una persona para que me arreglará la luz conecté mi celular, escuché un ruido y mejor lo desconecté, y me fui a comprar cuando me marca me hijo y me dice, tu casa ya se quemó», recordó Teresa. 

De la casa de Teresa, construida de madera y techo de cartón nada se salvó. El refrigerador, tanque de gas, camas, mesa y sillas fueron consumidas por el fuego. 

A tres años del incendio de su casa Teresa cuenta la historia con un poco de nostalgia, pero ahora dentro de su nuevo hogar reconstruido en su totalidad, más grande y hecho con materiales 100 por ciento reciclados. 

Los cimientos y el muro de contención de la casa son de llantas recicladas rellenas de tierra y las paredes son en su totalidad de ecoladrillos, que no es más que botellas de Pet rellenas con residuos que muchas personas consideran basura; empaques de frituras, galletas, unicel y hasta credenciales para votar trituradas que fueron donadas por el Instituto Nacional Electoral (INE). 

Además, la pared está rellena y revocada con una mezcla de paja arcilla y arena. 

«Yo jamás me imaginé que se podía hacer una casa con botellas y llantas», dice Teresa. 

Una reconstrucción ecológica 

La noticia del incendio llegó a oídos de María Guadalupe Díaz Salazar, responsable del Programa de Sustentabilidad de la Universidad Autónoma de Guerrero (Uagro), conocido popularmente como Uagro Verde, una instancia de la máxima casa de estudios dedicada a la educación ambiental, separación de residuos y cuidado del medio ambiente. 

Díaz Salazar tenía un proyecto en Ciudad Universitaria (CU) de una bodega hecha con materiales reciclados de todos los residuos que se generan dentro de CU. 

«Los residuos que se generaban en Ciudad Universitaria los ocupamos para hacer una pequeña bodega y la construcción consiste básicamente en todo lo que es plástico; bolsas, platos, cucharas, popotes, empaques», explicó Díaz Salazar.  

Cuando se enteró del incendio, le pareció apropiado ayudar a Teresa y demostrar la importancia de los materiales reciclados. 

El origen del proyecto fue un experimento de muros de Pet, proyecto que era parte de un estudio de alumnos de la Facultad de Ingeniería Civil, quienes comprobaron su uso para la construcción.  

«El muro Pet no es otra cosa que un pallet (una tarima de madera) relleno con las botellas y revocado con la mezcla de paja arcilla y arena, el cual por metro cuadrado soporta diez toneladas y nos dijeron que era apto para una vivienda», explica Díaz Salazar.  

Los estudiantes que comenzaron con dicho experimento, que en un principio fue parte de una tesis, se acercaron a Díaz Salazar, quien se comprometió a buscar un espacio para plasmar el proyecto.  

«No sabía en que me había metido, no tenía dinero, no tenía gente y ni siquiera el terreno y fue que buscamos a la familia de Teresa».  

Diaz Salazar se dio a la tarea de buscar y platicar con Teresa y su familia. Les explicó el proyecto y se buscaron voluntarios para trabajar en la construcción.  

«Vimos que (el incendio) fue en la Nueva Esperanza y un día nos subimos a la combi llegamos y empezamos a preguntar dónde fue el incendio», recuerda Díaz Salazar. 

Al llamado de voluntariado se sumó un arquitecto de nombre Pedro Li Gatica y los estudiantes que realizaban su servicio social en Uagro Verde.  

Después de la aprobación de Teresa se vio el terreno, se hicieron medidas, un plano y comenzaron los trabajos.   

Así comenzó en enero de 2020 la construcción de lo que sería el nuevo hogar de Teresa. «Pero pues no teníamos dinero», recuerda Díaz Salazar.  

La idea era que Teresa no pagara por la construcción de su vivienda.  

Sin dinero, pero con entusiasmo, comenzó un proyecto que tardaría tres años en concretarse.  

«Salíamos a botear en Rectoría y con la foto de la casa quemada y con otra de como quedaría apenas nos daban 10 pesos y pues no se juntaba mucho».  

Hasta que se organizó una tocada en una cafetería, el grupo de la Uagro Verde juntó los primeros 1,700 pesos con los que arrancó la construcción.  

«No era mucho, pero teníamos algo para empezar».  

Tres años de dificultades 

El 2020 fue un año complicado para todo el mundo, el confinamiento generado por la pandemia del Covid-19 afectó la construcción de la vivienda de Teresa.  

En marzo, cuando la pandemia de Covid-19 llegó a Guerrero ya no se pudo continuar con la construcción.  

Teresa un poco desanimada vivía en la casa de su nuera, que está a un lado de su vivienda, tiempo que reconoce lo pasó un poco desanimada.  

«Le decía a mi hija y mi nuera que yo ya no tenía nada, lo había perdido todo en el incendio y me decían que eso no era cierto, mira aquí están los platos que me prestaste, aquí dejaste un garrafón, no es cierto que no tienes nada, me decían», recuerda Teresa.  

Fue hasta octubre que se les permitió a los estudiantes regresar a la construcción, luego de firmar una carta responsiva por si les llegaba pasar algo.  

Los estudiantes junto con Díaz Salazar acudían los sábados a trabajar en la construcción de la casa, pero las vacaciones, la falta de materia y dinero los retrasaba constantemente.  

«Nos detuvimos otra vez y teníamos que conseguir dinero, nadie nos quería dar y los chicos que empezaron con lo de la tesis se desesperaron, ya no quisieron venir y nos dejaron solos».  

Al final solo el arquitecto, cuatro estudiantes del servicio social y Díaz Salazar sacaron adelante el proyecto.  

La Universidad Autónoma de Guerrero (Uagro) financió en un 70 por ciento la construcción, lo demás fue a través del cobro de capacitaciones que realizaba la Uagro Verde sobre recolección de residuos.  

«En el 2021, comenzamos desde febrero. En marzo, la Uagro liberó el recurso y ahora sí todos los sábados nos dedicábamos al proyecto. Nos pueden decir que nos tardamos mucho, pero no veníamos todos los días, había sábados que no veníamos porque no había chavos y luego la pandemia, finalmente después de toda una odisea entregamos la casa el 21 de noviembre de 2022», cuenta Díaz Salazar.  

La casa de las botellas 

En la construcción de la casa se involucró toda la familia de Teresa, su hijo mayor, su nuera y sus nietos.  

Toda la familia ayudó en el relleno de los eco ladrillos, en realizar la mezcla de paja, arcilla y arena para el revoque y darle el acabado final: poniendo mezcla para rellenar los espacios entre las botellas de Pet.  

La nueva casa de Teresa es más grande que la anterior, tiene el doble de tamaño; cuenta con dos cuartos, sala, cocina, cuarto de lavado y un baño amplio.  

«Antes mi hija me venía a visitar, entraba y estaba yo sentada ahí, ahora viene y me tiene que gritar y buscar entre los cuartos porque ya es más grande la casa», cuenta Teresa.  

Los muros de la vivienda consisten en un pallet relleno con eco ladrillos, una malla y el relleno con la mezcla de arcilla y paja.  

Durante la construcción, y antes de que las paredes fueran rellenadas y revocadas, se veían las paredes de botellas.  

En una ocasión Díaz Salazar junto con sus alumnos que trabajan en la construcción pidieron tortillas a domicilio y preguntaron a Teresa la dirección de la vivienda, «solo diga que, en la casa de las botellas, los repartidores ya saben», respondió Teresa. 

Así le apodaron los vecinos a la primera casa de Chilpancingo hecha con materiales reciclados. 

La casa además de ser más grande tiene un sistema de captación de agua, un panel solar que alimenta a tres focos y, por los materiales, es térmica. 

El costo total de la vivienda fue de alrededor de 70,000 pesos, de los cuales Teresa no puso nada, solo la instalación de luz corrió por su cuenta. 

En total se ocuparon cinco toneladas de residuos para la construcción de la vivienda. 

Las puertas y ventanas fueron donadas por otras personas y fueron instaladas por Germán Hernández Moreno, esposo de Teresa. 

En la casa de botellas habitan tres personas, Teresa, su esposo Germán y su hija Julieta Adilene Hernández Eugenio. 

En realidad, la casa es habitada en su totalidad por Teresa y su hija Adilene. 

Germán, el padre de familia migra todos los años a Tijuana, donde trabaja de chofer porque la paga es mejor que en Chilpancingo. 

«La idea es demostrar que con materiales reciclados se puede hacer algo diferente, que los residuos sirven para dar solución al problema de la basura», mencionó Díaz Salazar. 

En una ciudad que genera, de acuerdo con datos oficiales, 500 toneladas de basura al mes, la casa de las botellas existe para demostrar que hay alternativas para el uso de residuos. 

 

Chilpancingo genera casi 500 toneladas de basura al día sin política para la separación de residuos

Texto: José Miguel Sánchez

Fotografía: Oscar Guerrero

Chilpancingo

 

Por las esquinas de las calles y avenidas de Chilpancingo es común ver bolsas de basura, aun cuando existen multas para quienes sean sorprendidos dejándolas en las calles. Datos de la Dirección Municipal de Limpia indican que en la capital se generan entre 300 y 450 toneladas de basura al día, para las que no hay un programa o política pública de separación de residuos

«Toda la basura que se genera se va al relleno sanitario que está en el cerro del Huiteco, por el nuevo libramiento a Tixtla”, mencionó Juan Manuel Adame Sánchez, director de Limpia de Chilpancingo.

Al no existir un programa para la separación de residuos los trabajadores de los camiones de basura asumen esa labor.

«Por lo regular los mismos compañeros separan la basura, lo que es el Pet (plástco), papel, aluminio y fierro, todo eso ellos mismos (los recolectores) lo van separando al ingresar al camión”.

En el relleno sanitario, los pepenadores también tienen esa función, por cuenta propia recolectan y separan los residuos los reutilizables para después venderlos. Los trabajadores de los camiones también llevan a centros de reciclaje lo que separaron, de acuerdo con el funcionario.

Así funciona la separación de residuos en Chilpancingo.

Adame Sánchez mencionó que trabajan en un proyecto para la separación de residuos en la capital, pero nunca ofreció detalles.

Las zonas que más generan basura son el centro de Chilpancingo y el mercado Baltazar R Leyva Mancilla. En el mercado se generan cinco toneladas al día; sólo para dimensionar la cantidad, una colonia genera entre siete y ocho toneladas a la semana, según las mismas fuentes municipales.

«En el centro tenemos que pasar cinco veces al día y en todas el camión de ocho toneladas se llena, por la cantidad de comercios”.

Mucha de esta basura los habitantes la dejan en las calles.

«El principal problema de Chilpancingo es que no hay una cultura para tirar basura, la gente se va a trabajar y no hay quién tire la basura, y la saca o muy temprano o muy tarde”.

Estos datos sólo son los que genera la Dirección de Limpia, porque los recolectores privados, conocidos popularmente como la basura jefa, también recolectan y llevan los residuos de manera directa al relleno sanitario.

Otro residuo que también llega al tiradero y no reporta el municipio, son las llantas que, muchas veces, son quemadas, lo que provoca mayor contaminación al ambiente.

Datos de la Uagro Verde (Programa de Sustentabilidad de la Universidad Autónoma de Guerrero) revelan que las llanteras y vulcanizadoras generan entre 500 y 600 llantas a la semana.

Para el tema de la recolección de basura, el municipio tiene 30 camiones que atienden las 600 colonias de Chilpancingo.

 

De la Montaña baja a la Riviera Nayarit: reducir, reciclar, reutilizar

Texto: Beatriz García

Foto: Cortesía

Chilpancingo

 

En Los Mesones, municipio de Atlixtac, en la Montaña baja de Guerrero, hace siete años se comenzó a escribir una historia en pequeños de preescolar junto a su profesora Guadalupe Natividad Xantzin Flores, que los llevó a trascender fronteras para compartir la concientización de su medio ambiente, haciendo su hábito diario el uso de las tres erres: reducir, reciclar y reutilizar.

La educadora y sus pequeños alumnos nunca pensaron que la solución de un problema en el ambiente en su localidad, que comenzó siete años atrás, los llevaría a ser uno de los 30 proyectos que la Fundación Somos el cambio premió este año por su impacto en su comunidad de un conjunto de 2,200 proyectos similares que se presentaron en el país.

Somos el cambio es una fundación internacional que invita y guía a miles de personas del país a resolver los problemas de su comunidad, con proyectos o acciones sociales con sus propios recursos, de acuerdo con la información que la organización tiene pública en su página web.

Pero, en sí, el proyecto de la educadora y sus alumnos: El reciclaje como una forma de vida en la aplicación de las tres erres, reducir, reciclar y reutilizar, en realidad comenzó siete años atrás, justo el día que la profesora llegó a la localidad a laborar en el preescolar, cuando se percató y preocupó sobre a donde iba a parar la basura de los habitantes.

En entrevista telefónica, la profesora, luego de seis días de permanecer en la Riviera Nayarit junto a su alumna de cuatro años Melina Reyes Nava en la premiación por hacer un cambio en su comunidad, contó sobre el camino que recorrió en Los Mesones, nunca con el fin de participar en un concurso si no de resolver un problema grave: la quema de basura.

Los Mesones está ubicado en la Montaña baja de Guerrero, a unos 15 minutos de Atlixtac, cabecera municipal de es Atlixtac. En esta localidad, de acuerdo con los lugareños, habitan cerca de 85 familias.

Hace siete años, la profesora Guadalupe Natividad Xantzin, originaria de Chilapa a una hora y 15 minutos de distancia a Los Mesones, llegó a la localidad a dar clases en el Jardín de Niños José de Jesús Núñez.

La profesora de 32 años además de impartir clases es la directora del plantel, en el que asisten 11 niñas y niños.

Esa primera semana que vivió en la localidad la docente se percató del problema que había, no tenían un lugar donde depositar sus desechos mucho menos un centro de acopio para reciclar, tampoco en la cabecera municipal.

Cada viernes la profesora viaja a su casa, a Chilapa, y desde esa primera semana tomó la basura que generaba en la casa donde vivía en Los Mesones y la del preescolar, y se la llevaba con ella. Para empezar las tapitas de botellas las entregaba a un centro de acopio que ayudaba a niños con cáncer.

Así pasaron las semanas hasta que un día unas madres de familia se acercaron a la educadora y le preguntaron por qué se llevaba la basura a Chilapa.

Ese momento lo aprovechó la maestra para contarles lo preocupada que estaba porque las familias en Los Mesones quemaban su basura y contaminaban el ambiente, incluso, cuando tenían clases el humo de esa quemazón se colaba en las aulas.

A partir de ese momento algunas mamás llevaban los desechos que consideraban podían reciclarse, para que la maestra los llevara a algún centro de acopio.

Cuando el grupo creció a cinco madres de familia que se interesaron por lo que la maestra observó, que había una inminente necesidad de reciclar la basura y buscar soluciones a la contaminación generada, comenzaron a trabajar juntas a través de un Consejo de Participación Social.

El grupo de madres y la profesora hicieron un plan anual que no solo incluía el tema de la basura si no también se aprovechó para tener actividades con las madres y padres a través de la lectura o activación física. Al final ya eran ocho madres y padres de familia interesados en las actividades de la docente.

Tres años trabajó esta dinámica la profesora solamente dentro del preescolar, luego otros vecinos de la comunidad se interesaron y se integraron. Ahí empieza la expansión de las actividades en pro del medio ambiente.

Las pláticas de la profesora se expandieron en la comunidad sobre cómo reciclar la basura y los efectos de la contaminación, incluso hubo reuniones con los dueños de tiendas de abarrotes para adquirir compromisos, uno de ellos dejar de utilizar bolsas de plástico y desechables.

Por ejemplo, en el preescolar, cuando hay una actividad que implique consumir alimentos los niños, las niñas y las madres y padres de familia ya saben que deben de llevar sus recipientes. Se volvió un hábito.

La profesora dice que cambiar el hábito fue un camino arduo pero ha valido la pena. Lo único que espera es un beneficio en la comunidad.

Esta forma de trabajo en Los Mesones la presentó en la cabecera municipal hace tres años que derivó en que se dispusiera del preescolar como punto de centro de acopio. Previamente, las familias con la capacitación que recibieron llevan sus desechos separados.

Al llegar esta nueva forma de trabajo en pro del medio ambiente a la cabecera permitió que se concientizara de la problemática a otras localidades de ese municipio, como Petatlán y Duraznal.

Todos los desechos separados que llegan al centro de acopio se trasladan a Tlapa, que está a hora y media rumbo a la Montaña alta o a Chilapa, con apoyo de algunas autoridades del municipio.

Hace un año, la maestra se enteró de la existencia de la fundación Somos el cambio, y le interesó, porque pensó que de lo que se trataba era compartir experiencias del cambio que se generó en la localidad a partir del cuidado del medio ambiente en su escuela con trabajos similares en otras partes del país, nunca pensó que había un premio detrás de ello.

La profesora inscribió el proyecto en la plataforma de la fundación pensando que a través de ello podía conocer otras experiencias que sumaran al trabajo que en su comunidad.

La inscripción del proyecto incluía además de la profesora un equipo de alumnas y alumnos de su preescolar.

Además de Melina están María Fernanda, Fabiola, Amanda y José Miguel.

El pasado 3 de junio la educadora se enteró que de 2,200 proyectos inscritos en la plataforma de Somos el cambio, su proyecto “la aplicación de las tres erres” había sido seleccionada como parte de los 30 mejores proyectos, además eran el único preescolar en el país con este reconocimiento, y premiados con un viaje a la Riviera Nayarit.

El viaje se hizo del 20 al 26 de septiembre pasado, y podían asistir con todo pagado la profesora a cargo, los cinco alumnos y una madre o padre de familia para auxiliar al equipo.

La docente contó que desafortunadamente las niñas y el niño nunca habían salido de su comunidad, había temor por sus padres, quienes también muchos de ellos no habían hecho viajes largos.

Al final, solamente Melina y su madre asistieron a la premiación junto con la docente.

Para ir al viaje, aunque hospedaje, transporte y alimentación estaban cubiertos, hubo otros gastos que se generaron, como compra de vestuario, artículos de ambientación para instalar un stand del proyecto.

La profesora buscó a algunas personas que la apoyaron con algunos gastos, aunque no todo pudo cubrirse, entonces una parte la puso de su dinero y otra más hizo rifas.

Melina, la pequeña alumna de la profesora Guadalupe Natividad Xatzin, a sus cuatro años fue la primera vez que salió de su municipio y esta vez para viajar a la Riviera Nayarit, también por primera vez en un autobús y en avión por cerca de 11 horas.

Para la pequeña, de acuerdo con su profesora, fue la primera vez de varias experiencias, además del viaje conoció el mar, conoció otros proyectos similares al de su comunidad, conoció a otros niños y niñas.

Ahora más que nunca la profesora está convencida de seguir trabajando a favor de su comunidad, más allá del trabajo que implica ser directora y educadora.

Candy Bags, emprendimiento juvenil para disminuir el impacto ambiental

Texto: Itzel Urieta

Fotografía: José Miguel Sanchez

Chilpancingo

 

Bordar, pintar y coser tote bags (bolsas de manta) significó para Candy Julissa Marcos un ayuda en plena pandemia por Covid-19. En ese entonces, comenzó a sufrir ataques de ansiedad. La manera de disminuir estos síntomas la halló en diseñar sus propias bolsas.

Además de ser emprendedora Candy es psicóloga. Nombró a su emprendimiento Candy Bags, el cual inició hace un año.

Las bolsas, además de ayudarle con sus síntomas de ansiedad, permitieron a Candy obtener ingresos extra en uno de los momentos de más incertidumbre para muchos jóvenes: culminar estudios de licenciatura en plena pandemia

A Candy siempre le gustaron las tote bags. En puebla, que es donde estudió y vivió algunos años, constantemente veía este tipo de bolsas por lo que decidió comprarse algunas.

Después, se dio cuenta de que en Chilpancingo no había tote bags, por lo que comenzó a realizar ella sus propias bolsas.

Candy Bags es ahora el nombre de su emprendimiento. Candy realiza bolsas pintadas a mano, bordadas a máquina y bordadas a mano. Los tamaños varían, son en forma de cartera o cosmétiquera de 21 centímetro por 13, tote bag clásica de 34 por 36 centímetros, grand tote bag de 35 por 42 centímetros y mini tote bag de 30 por 32 centímetros.

El primer pedido que entregó fue para un amigo, y fue una tote bag pintada a mano. Ahí enfrentó su primer reto, aprender a pintar sobre manta con pintura textil.

Candy recuerda que ese pedido le causó incertidumbre y miedo. Pensaba que podría no gustarle a su cliente. Comenzó a ver vídeos y tutoriales en Youtube, comenzó a practicar. Así logró hacer su bolsa, entregarla y a su cliente le gustó.

Candy Bags es un emprendimiento responsable con el medio ambiente, a Candy siempre le gusta contribuir en lo que está en sus posibilidades para disminuir el impacto ambiental.

Uno de los motivos por los que ella realiza estas acciones es porque se dio cuenta que en su casa solían utilizar muchas bolsas de plástico.

Su inquietud la hizo cuestionarse cuánto tarda una bolsa de plástico en degradarse.

Al ver la situación, pensó que además de las acciones que ya realiza como siempre llevar su propio bote de agua, podía hacer algo más.

“Pensé, creo que es momento de contribuir tantito. En mi página de Instagram dice: incluso los gestos pequeños son importantes porque por una persona llegas a más y así muchos pueden utilizar su bolsa”.

Es así como a través de su emprendimiento Candy quiere llegar a muchas personas y dar el mensaje de que entre más gente se una a utilizar bolsas de manta y reutilizar, el impacto ambiental disminuirá.

Candy hace sus bolsas mientras bebe un té relajante y prende un incienso, es algo que le ayuda con sus crisis de ansiedad.

Por sus estudios en piscología, Candy sabe que actualmente muchas personas viven con ansiedad, eso la motivó a, en cada entrega, regalar un té y un incienso a sus clientes. “Quiero que quienes me compren se sientan bien”.

El apoyo de su mamá y papá es fundamental. Fue su mamá quien le regaló su máquina para coser y su papá le ayuda a bordar. Además de las bolsas, también realiza separadores para libros y fundas para lap tops.

Las dificultades de emprender

Una de las dificultades a las que Candy se enfrentó en un inicio, fue que sus bolsas gustaran ya que en Chilpancingo no había quien vendiera este tipo de bolsas, ella se abrió paso en este mercado y hacerse de clientes.

Al principio, por las bajas ventas, pensó que sus bolsas no le gustaban a las personas, después de un tiempo y de ir a bazares comenzó a tener más pedidos.

Reconoce que muchas veces por su trastorno de ansiedad, ella misma llegó a ponerse trabas y pensar “No va a funcionar”.

En la cuestión del regateo, no le piden mucho. Candy reconoce el valor de su trabajo, para hacer una bolsa se lleva de cuatro a cinco horas. Siempre trata de brindar opciones a sus clientes para que no regateen su trabajo.

Candy Bags a futuro

Candy cumplirá un año con su emprendimiento, una de sus metas es crecer en clientes y pedidos.

Candy viaja aun a Puebla, algunos pedidos son enviados a esa ciudad por lo que le gustaría tener un punto de venta en Puebla y otro en Chilpancingo.

Candy ve su emprendimiento con responsabilidad social, además de contribuir al medio ambiente, quiere apoyar a otras causas como a los perros en situación de calle.

Piensa en varios proyectos para estos animales, como hacer suéteres y regalarlos en temporada de frío a refugios destinados al cuidado de perros.

“De alguna u otra forma tenemos que apoyarnos y retribuir un poco”.

 

Inunda Lester más de 700 viviendas en Guerrero

Texto: Jesús Guerrero

Fotografía: Óscar Guerrero

18 de septiembre del 2022

Chilpancingo

 

El paso de la tormenta tropical Lester en Guerrero dejó hasta el momento 777 viviendas inundadas, 17 derrumbes en carreteras, caída de árboles y poblados incomunicados, informó la Secretaría de Protección Civil (SPC).

Los daños más severos por las lluvias que cayeron desde este viernes en la tarde fueron en el municipio de Coyuca de Benítez, en donde 706 casas se inundaron.

La SPC informó este recuento de daños en 17 municipios de Guerrero en forma preliminar.

El segundo municipio afectado por Lester es Tixtla. En este pequeño municipio pegado a la capital, 22 viviendas resultaron inundadas, además de daños en las parcelas de los productos básicos que siembran los campesinos.

En Tixtla hubo inundaciones desde el viernes en la noche por los desbordamientos de los arroyos Coacuilpa, Xaltipan, Coxtlapa y Tezahuapa.

Mientras los mismos ciudadanos daban cuenta de lo que ocurría a través de las redes sociales, por la misma vía denunciaron al alcalde morenista Antonio Moisés González Cabañas por la falta de limpieza en las barrancas.

Desde este viernes como consecuencia de las intensas lluvias, la Laguna Negra, está a su máxima capacidad.

«No queremos vivir otra tragedia como la del 2013 con la tormenta tropical Manuel y el huracán Ingrid que cientos de casas se inundaron y miles de familias resultaron damnificadas», dijo uno de los ciudadanos del barrio de El Santuario.

La ciudadanía señaló que desde la anterior administración que encabezó la perredista Erika Alcaraz Sosa, no se ha realizado el desazolve de arroyos y barrancas que cruzan esta localidad, ubicada a 25 minutos de Chilpancingo.

La SPC informó que en Tixtla se habilitó un refugio temporal en el Auditorio Municipal, en donde solamente ocho personas se instalaron.

Otras personas afectadas prefirieron refugiarse de manera temporal con algún familiar.

En Chilpancingo, otro municipio afectado por Lester, 21 casas se inundaron, tres de las cuales resultaron colapsadas.

También se registraron tres derrumbes en carreteras además de tres personas lesionadas; sólo una fue hospitalizada.

En la región Montaña, comunidades del municipio de Acatepec quedaron incomunicadas debido a un corte que sufrió la carretera de Escalerilla Laguna-Tecuitlapa.

Roberto Arroyo Matus, titular de la SPC, afirmó que se prevé que en las próximas horas haya más lluvias pero en forma ligera por el remanente que está dejando la tormenta tropical Lester.

Profepa decomisó aves en situación de riesgo en Acapulco

Texto: Itzel Urieta 

Fotografía: Profepa

14 de septiembre del 2022

Chilpancingo 

 

La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) decomisó 11 aves en riesgo y protegidas por la NOM – 059 en una vivienda del puerto de Acapulco.

Tras una denuncia ciudadana por comercio de fauna protegida, Profepa acudió a revisar un domicilio particular en el barrio Pozo de la Nación donde halló 11 aves resguardadas de manera ilegal por un particular, de quién se omitió el nombre.

A través de un comunicado, la Profepa informó que las aves halladas fueron 11 ejemplares de psitácidos, entre los cuales, están un loro yucateco, cuatro pericos frentinaranja, una cotorra frente blanca, un perico mejilla amarilla, un loro cabeza amarilla y tres cotorras guayaberas.

«Los inspectores en materia de vida silvestre visitaron el domicilio, luego de que el denunciante se quejó por presunta venta ilegal de aves y ruido en un inmueble del centro porteño», se lee en el comunicado de Profepa.

Todas esas especias están protegidas por la NOM-059 por lo que su comercio y resguardo son ilegales si no hay un permiso otorgado por Profepa.

Las aves fueron entregadas de manera temporal a una Unidad de Manejo Ambiental (UMA) para su resguardo, aunque no se informó en que unidad se resguardaron.

El decomiso se realizó porque no se comprobó la procedencia legal de los ejemplares.

Las aves decomisadas figuran en la categoría de protección en la NOM- 059 de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat). Además, la Ley General de Vida Silvestre prohíbe que todas las aves de dicha familia en el país, sean comercializadas.

La Profepa informó que comenzaron el procedimiento administrativo correspondiente para determinar las sanciones contra quienes resulten responsables.

Amotlazolli, un espacio para reciclar los residuos de los capitalinos

Texto y fotografía: Itzel Urieta

Chilpancingo

 

Crecer en una ciudad con problema de residuos de basura hizo que desde pequeño Moisés Emmanuel Manzanares Manzanares se planteara hacer algo en beneficio del medio ambiente.

Moisés recuerda que, en su infancia, buscaban con su papá un lugar donde tirar la basura, ya que no pasaban camiones recolectores, e iban al tiradero de la colonia La Cinca.

Se preguntaba qué podía hacer él por tratar de aminorar este problema y decidió estudiar ingeniera ambiental. Moisés es egresado del Instituto Politécnico Nacional (IPN).

La problemática sobre la basura y los residuos siempre estuvo presente en Moisés, por eso decidió que después de culminar su carrera universitaria regresaría a su ciudad con el objetivo de hacer algo con los residuos. Cumplió. Por eso existe Amotlazolli.

Amo significa no en náhuatl y tlazolli es basura. Al unir estas palabras se forma la frase: No basura o No es basura. “Buscábamos un nombre que fuera parte de nuestra identidad y por eso nos decidimos por un nombre nahuatl”.

Desde hace un año, Moisés y su hermana crearon Amotlazolli, una casa de reciclaje ubicada en la calle Nicolás Bravo número 8, en el centro de Chilpancingo.

Decidieron ubicarse en el centro para que más personas los conozcan, tengan la facilidad y la cercanía de llevar sus residuos.

“Muchas veces las personas buscan lugares donde llevar sus residuos y hay lugares a los que es muy difícil llegar por eso decidimos que fuera un lugar céntrico”. Ahí reciben los residuos de martes a sábado de 11 de la mañana a seis de la tarde.

El objetivo de Amotlazolli es recuperar la mayor cantidad de residuos que las personas acumulan en sus espacios para darles otro uso. Reciben materiales como papel, cartón y tetra pack, plásticos, pet, vidrio de grado alimenticio, es decir, vidrio que tenga contacto con alimentos y vidrio plano. De metales reciben latas de chile, de conserva, de atún y de aluminio.

Amotlazolli revende algunos materiales como el periódico y el cartón. El tetra pack y el vidrio los mandan a reciclar a Ciudad de México, ya que en el estado no hay casas de reciclaje con la infraestructura necesaria para recibir estos materiales.

Las personas pueden llevar cualquiera de esos residuos por donación, por trueque o para vender.

En Amotlazolli también reciben ropa, tortillas, aceite de cocina, peluches y muebles. Esto es para realizar los trueques.

“Si alguna persona trae lo equivalente a 20 pesos le podemos dar dos libros, dos despensas o una playera”, comenta Moisés.

Con el trueque evitan tres impactos ambientales que son: en vez de tirar lo que ya juntaste ya no haces un impacto ambiental, al recibir un libro de segunda mano ese libro no fue tirado y otro impacto ambiental es que no se cortó un árbol para producir ese libro.

Aunque mandan a reciclar algunos materiales fuera del estado, en Amotlazolli tratan de que todo se recicle y se venda en Chilpancingo.

Amotlazolli también tiene contacto con emprendedores locales que se dedican a vender productos para disminuir el impacto ambiental, en Amotlazolli les hacen publicidad y los venden.

Dificultades

Una de las dificultades a las que se enfrentan es la falta de educación ambiental que existe en lo habitantes de la capital.

Hacer las cosas en pro del medio ambiente también es difícil. Hay personas que llegan con sus materiales y buscan una remuneración económica, se olvidan de hacerlo por disminuir el impacto ambiental.

La falta de difusión es otra dificultad. Amotlazolli tiene redes sociales, participan en algunas exposiciones sobre el medio ambiente y hacen difusión en otros medios de comunicación como radio, pero aún hay personas que no los conocen.

A un año de Amotlazolli, Moisés considera que la aceptación de las personas es un poco lenta.

Amotlazolli a futuro

Moisés quiere que Amotlazolli crezca, que sea sustentable. “Hoy en día seguimos con la inversión, rentando el local con los trabajadores”, comenta.

Quieren hacer recolecciones en escuelas y negocios porque se los han pedido, pero por la falta de personal y un vehículo adecuado no es posible.

Planean tener una mayor difusión para llegar al diez por ciento de la población de Chilpancingo y que su proyecto sea rentable.

Para Moisés este proyecto implica mucho sacrificio. Espera que en un futuro Amotlazolli se convierta en un banco de materiales. “Tener estantes de objetos que se puedan reutilizar y que la gente vaya a intercambiar, a hacer trueque, a comprar objetos de segunda mano que se puedan reutilizar”.

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