Desde 2020 hasta lo que va de 2022, México acumula 726 mil 412 muertes en exceso, el 67.9% de ellas asociado a COVID-19

Para este periodo, se esperaba que se registraran 1 millón 635 mil 356 muertes cuando en realidad se contabilizaron 2 millones 361 mil 768, según la Secretaría de Salud.


Texto: Animal Político

Fotografía: José Luis de la Cruz / Archivo

 

Al corte de la semana epidemiológica nueve de 2022, la Secretaría de Salud federal dio a conocer que en los dos últimos años se registran 726 mil 412 muertes en exceso, de las cuales el 67.9% está asociado a COVID-19.

De la semana uno de 2020 a la semana nueve de 2022, con datos actualizados al pasado 8 de mayo, se esperaban 1 millón 635 mil 356 muertes, pero se registraron 2 millones 361 mil 768, es decir, 726 mil 412 defunciones más.

Hasta el corte de marzo, las muertes en exceso eran alrededor de 670 mil.

El exceso de mortalidad se da cuando en un periodo determinado el número de muertes por cualquier causa sobrepasa a la media de fallecimientos de años anteriores.

En lo que respecta a COVID-19, oficialmente al corte del 8 de mayo se contabilizaban 323 mil 127, pero la Secretaría de Salud estima que en realidad suman 492 mil 980.

Animal Político reportó en marzo de 2022 que los expertos prevén que este fenómeno de exceso de mortalidad seguirá ocurriendo.

El especialista en medicina interna e infectología y excomisionado contra la influenza en México, Alejandro Macías, dijo que probablemente todavía este año va a haber exceso de mortalidad en el país, aunque es difícil estimar cuánto.

Malaquías López, epidemiólogo e integrante de la Comisión Universitaria para la Atención de la Emergencia por Coronavirus de la UNAM, consideró que este año el exceso de mortalidad va a ser menor, pero depende de qué tanto se puedan recuperar los servicios de salud y la atención para otros padecimientos, así como de que haya material para cirugías y medicamentos.

 

Este texto fue elaborado por el equipo de Animal Político y lo reproducimos con su autorización.

Mueren 120 maestro por Covid en Guerrero y el gobierno no paga los seguros de vida

Texto: Amapola Periodismo 

Fotografía: Oscar Guerrero

11 de mayo del 2022

Chilpancingo

 

Integrantes de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación del Estado de Guerrero (CETEG) protestaron en las oficinas de la Dirección de Personal de la Secretaría de Educación de Guerrero (SEG) para exigir el pago de seguros de vida a 120 maestros que durante el 2020 y 2021 murieron por Covid-19.

Los familiares de los mentores que fallecieron a causa de ese virus tampoco han recibido el pago de marcha (gastos funerarios) que es de 20 mil pesos.

El grupo de profesores encabezados por Víctor Bartolo de la Cruz, de la comisión política de la CETEG, señaló que son 360 mil pesos lo que cada familiar de un maestro fallecido por el Covid-19 es el que debe de recibir.

Los profesores se manifestaron afuera de las oficinas del director de Personal de la SEG, Julio Alejandro Lucas Secundino con quien tenían una platica.

El pago del seguro de vida se les debe a los deudos de los 120 profesores fallecidos es desde la administración del ex gobernador Héctor Astudillo Flores.

Durante las pláticas que han tenido con la actual administración estatal que encabeza la morenista Evelyn Salgado el principal argumento que les dicen para no pagar ese seguro de vida es de que esos recursos los debió de haber pagado el anterior gobierno.

«El gobierno sabe que las deudas son institucionales y deben de pagarlas», dijo Víctor Bartolo de la Cruz.

El profesor Víctor Bartolo señaló que después del fallecimiento de los 120 mentores sus familiares se quedaron sin el sustento económico.

Una de las propuestas que desde hace meses está en la mesa de negociaciones entre la CETEG y la SEG es de que a los hijos de los profesores que hayan muerto por Covid-19 se les herede la plaza.

En la anterior administración hubo casos de que se otorgaron las claves de profesores muertos por el virus a funcionarios estatales.

«Lo que hicieron fue algo inaudito porque en vez de beneficiar a los hijos de los profesores fallecidos se les entregó la plaza a funcionarios», dijo Víctor Bartolo.

En la mesa de negociaciones que tienen con funcionarios de la SEG, la CETEG plantea 25 nombramientos de maestros y la construcción de un hospital del ISSSTE de tercer nivel en Chilpancingo.

Durante la pandemia del Covid-19, muchos maestros fallecieron por la falta de atención médica.

«En Guerrero tenemos dos hospitales del ISSSTE en donde no hay equipo ni tampoco medicamentos además de que estos dos edificios siguen colapsados derivado del sismo de septiembre del 2021», expresó el dirigente de la Coordinadora.

Después de que el gobierno de Guerrero acordó que el uso de cubrebocas es opcional en espacios cerrados y mantiene los aforos al cien por ciento en todos los lugares de diversión, en todas las escuelas del sector público regresaron a clases presenciales.

Pero este miércoles, personal directivo y maestros de la escuela primaria Nicolás Bravo, en la colonia Obrera de Chilpancingo, acordaron que los alumnos no regresen a clases debido a que el gobierno estatal no les entregó insumos de limpieza como sanitizante y pipas de agua.

En un comunicado, la dirección de la escuela y personal docente, señalaron que ante la falta de apoyo del gobierno decidieron pedir una cooperación económica a los padres de familia pero apenas se logró juntar un 40 por ciento para la compra de las pipas y los artículos de limpieza.

 

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Uso de cubrebocas es opcional en espacios abiertos, recomienda Salud estatal

Por acuerdo del Consejo Estatal de Salud señala que se mantiene obligatorio el uso del cubrebocas en hospitales, consultorios, escuelas y transporte público. 


Texto: José Miguel Sánchez 

Fotografía: Amílcar Juárez

9 de mayo de 2022

Chilpancingo 

Aun cuando la pandemia del Covid-19 no ha desaparecido, la Secretaría de Salud estatal relajó las medidas sanitarias ordenando que a partir de este lunes 9 de mayo el uso de cubrebocas en espacios abiertos y centros sociales sea opcional.

Por acuerdo del Consejo Estatal de Salud señala que se mantiene obligatorio el uso de las mascarillas en hospitales, consultorios, escuelas y transporte público.

El aforo en todo tipo de espacios es, a partir de hoy, del 100 por ciento en todos los centros educativos, espacios abiertos de recreación, negocios y centros de trabajo.

Fue en el Periódico Oficial del Estado de Guerrero que el Consejo Estatal de Salud difundió y publicó dicha determinación.

“Derivado del análisis del comportamiento de la COVID-19 en el estado y avalado por el consejo estatal de salud, se modifican los aforos a partir del 9 de mayo del 2022 observando los protocolos y medidas establecidas”, se lee en el Periódico Oficial.

La publicación incluye una lista de espacios donde el cubrebocas continúa siendo obligatorio y otra donde será opcional.

Los lugares donde es obligatorio es en planteles escolares que incluyen guarderías, estancias infantiles, primarias, secundarias, escuelas de nivel medio superior y universidades.

También en establecimientos con posible riesgos, como les denomina el Periódico Oficial, que son Hospitales, farmacias, consultorios dentales, aeropuertos, centrales de autobuses, transporte público y asilos o casas de retiro continua siendo obligatorio el uso de cubre bocas.

Donde se vuelve opcional su uso es en espacios abiertos y de recreación como lo son, ferias, zoológicos, panteones salones de eventos, zonas arqueológicas, plazas cívicas, eventos masivos, parques, estadios y viveros.

En espacios cerrados como los son cines, museos gimnasios, hoteles, casinos, bares, centros comerciales, supermercados, centros nocturnos, estéticas, restaurantes, teatros y bancos ya no será obligatorio.

En todos estos establecimientos y espacios el aforo permitido ya es del 100 por ciento.

De acuerdo con los datos de la Secretaría de Salud Guerrero, en la entidad hay 22 casos activos de Covid-19.

Los que cuales se concentran en los municipios de Acapulco, con 11; Chilpancingo y Atlixtac dos, y Chilapa, Eduardo Neri, Huitzuco, Iguala, Mochitlán, Tlapehuala, Tixtla y Zirándaro, con 1 cada uno.

De acuerdo con el Periódico Oficial estas medidas son “con el propósito de continuar avanzando en la recuperación de las actividades económicas y sociales, privilegiando la salud y el bienestar de la población”, se lee en el documento.

En lugares como Hong Kong las restricciones sanitarias continúan después de un alza en los contagios y países como Estados Unidos y la India presentaron en los últimos días un alza en los contagios.

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Reinicio a clases con medidas sanitarias bajo responsabilidad de cada escuela

Las autoridades estatales llaman a clases presenciales y en algunas escuelas se resisten. En Guerrero la cifras arrojan que pandemia Covid-19 está controlada, pero el contexto internacional enciden las alertas


Texto: Beatriz García

Fotografía: Especial

25 de abril del 2022

Chilpancingo

 

El regreso a clases, después de vacaciones de Semana Santa, fue bajo las condiciones, indicaciones y medidas sanitarias de cada plantel educativo todavía en medio de la pandemia de la Covid-19 que podría tener otro rebrote si se considera el contexto internacional. 

En Guerrero, según los datos oficiales, los contagios del SARS-CoV-2 están a la baja, lo que permite que el Semáforo Epidemiológico continúe en color verde, es decir, en riesgo es mínimo. El llamado del secretario de Educación en el estado, Marcial Rodríguez Saldaña, fue un retorno total e inmediato a clases presenciales. en la región Centro

En este retorno a las aulas, de acuerdo con un recorrido por las escuelas, se observó que las medidas sanitarias fueron responsabilidades de los directivos  docentes de cada plantel, independiente de lo que dijeron las autoridades, porque aun cuando hay una tendencia a la baja en contagios en el estado, a nivel mundial la situación se complica. 

En China, el país de origen del virus SARS-CoV-2 y el más poblado del mundo, vive una de sus peores oleadas de contagios por el coronavirus. En Shangai, una de las provincias más pobladas de este país, tiene una de las cifras más altas de contagio en sus 25 millones de habitantes, esto por la variante ómicron; hasta marzo tenía a 390,000 residentes infectados, de acuerdo con lo publicado en medios internacionales.

Pero en Guerrero la situación, de acuerdo con el gobierno estatal que lleva un registro puntual de la evaluación de la pandemia en la entidad, la Secretaría de Salud, hasta este lunes, en las últimas 24 horas no registró ningún contagio ni fallecimiento por Covid-19.

En la entidad sólo 28 casos coronavirus están activos, que se ubican en los municipios de Acapulco, con 15; Chilpancingo, siete; Iguala, cuatro, y Florencio Villarreal (Cruz Grande) y Zihuatanejo, con uno en cada uno.

En un comparativo que hacen las autoridades de Salud, en abril del año pasado se registraron 240 fallecimientos y en este abril uno, lo que indica un control de la pandemia, pero la situación actual en China de alguna manera vuelve a enceder la alerta.

Cada escuela opta por sus medidas

Tanto en escuelas particulares como públicas de nivel básico en Chilpancingo optaron por llevar a cabo sus propias medidas de sanidad para prevenir nuevos contagios, de acuerdo con un recorrido por los planteles en la capital.

En escuelas particulares, como el Centro Escolar Chilpancingo (CECH), los alumnos y maestros no regresaron a clases presenciales. Antes de las vacaciones habían retornado a las aulas en horario normal de lunes a viernes, además cuentan con máquinas para desinfectar a los alumnos en la entrada, portan el cubrebocas todo el tiempo y debían llevar su almuerzo para desayunar en su butaca dentro del aula; antes les vendían el alimento en el plantel.

De acuerdo con algunos padres de familia, la medida que optaron en la escuela fue regresar 15 días de forma virtual y con ello monitorear si surgía un brote de contagios luego de las vacaciones, de lo contrario regresarán a las aulas de forma presencial. 

En el preescolar privado Nantli, los alumnos y maestros regresaron de manera presencial y en horario normal. Una madre de familia comentó que la matrícula de alumnos es pequeña, menos de 10 alumnos de cada grado escolar, lo que permite a los docentes y directivos tener mejor control sanitario, según dijeron. Los niños y niñas portan todo el tiempo cubrebocas y tienen prohibido llevar alimentos de casa, se los proporcionan en la escuela.

En el colegio militarizado Águilas de Acero retornaron los alumnos y maestros de manera presencial, pero con la condición de que llevaran una prueba de antígenos para cerciorarse que no estuvieran contagiados con el SARS-CoV-2. Se supo que no todos los padres y madres presentaron la prueba de sus hijos.

En escuelas públicas, como en el caso de la Escuela Secundaria Raymundo Abarca Alarcón (Esra), los alumnos regresaron a la dinámica de antes de las vacaciones: cada grupo va solo dos días por semana a clases presenciales.

Una madre de familia comentó que este lunes supo que un grupo de padres de familia acudieron a la secundaria para pedir que se retorne a las aulas todos los días y en horario normal, pero ella esperará la indicación y la determinación de la planta docente.

En la Escuela Secundaria Federal Antonio I. Delgado (ESFAID) también retornaron a las aulas en este reinicio de clases con las medidas sanitarias de desinfección a la entrada, toma de temperatura corporal y uso de gel antibacterial. Además, en el acceso a las instalaciones es por la entrada principal y la salida por la parte de atrás. 

Una de las primarias más grandes de Chilpancingo, tanto en alumnado como en instalaciones, es la escuela primaria José María Morelos y Pavón, ubicada en el centro de la ciudad, también retornó a las aulas de manera presencial este lunes, con el uso del cubrebocas y desinfección a la entrada del salón. El año pasado en este plantel por gestión de los docentes se remodelaron las instalaciones y se colocaron lavabos de manos.

Por teléfono, el secretario de Educación dijo que el llamado para todos los planteles es el regreso inmediato a clases presenciales y en horario normal en todo el estado.

Aseguró que la mayoría del personal educativo en las escuelas determinó pertinente el regreso a las aulas, pero que en algunos casos se negaron.

Este lunes, en un evento privado, la gobernadora Evelyn Salgado Pineda y el secretario de Educación, en las instalaciones del Recinto de las Oficinas del Poder Ejecutivo del Estado, se reunieron con profesores de nivel básico de región Centro para entregar material de de oficina, higiene, desinfección y deportivo.

El secretario aseguró que aunque no se entregó a todas las escuelas el material, se replicará la entrega en todos los planteles.

“La última y nos vamos”, la última jornada de vacunación contra la Covid 

El delegado federal en Guerrero, Iván Hernández Díaz, anunció la última jornada de vacunación contra el SARS-CoV-2 en el estado, de manera particular para las personas rezagadas y que no les aplicaron la vacuna en la fecha que les tocaba. Esta jornada inició el pasado 18 de abril y culmina el próximo viernes.

Esta jornada intensiva de vacunación la denominaron las autoridades “La última y nos vamos”, donde personal de Salud está aplicando primera, segunda dosis y  refuerzos.

En Chilpancingo, por ejemplo, se instalaron micro puntos de vacunación en zonas donde en las jornadas de vacunación anteriores no aplicaron, como afuera de centros comerciales, en el zócalo, en el hospital de ISSSTE y en el Hospital General Raymundo Abarca Alarcón.

La vacunación que inició en enero del año pasado, con el paso del tiempo, es un argumento de las autoridades para que se regrese a las actividades cotidianas, con la certeza de que este método es eficaz para evitar contagios y defunciones.

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¡Protégete de la Covid-19! Así relanzaron el programa de vacunación en Guerrero

Texto: Redacción

Fotografía: Amílcar Juárez

13 de abril del 2022

Chilpancingo

 

En Chilpancingo, los puestos del Plan Nacional de vacunación se ven acompañados de personal militar. A más de dos años de la pandemia de Covid-19, ahora son jóvenes de más de 18 a quienes les aplicarán las vacunas contra la enfermedad mundial.

Hace unos días el delegado federal en el estado, Iván Hernández Díaz, informó que se distribuirán más de 300 mil dosis contra la Covid-19. Personas de 18 años y más que podrán aplicarse la primera dosis y refuerzo.

La aplicación de la vacunación será en las instituciones de salud como IMSS, ISSSTE, hospitales de la Marina, Sedena y hospitales de la Secretaría de Salud.

En esta campaña de vacunación anti-Covid, a niños a partir de 5 años les tocarán las dosis en función del refuerzo a adultos y la entrega de dosis para niños por parte de Covax.

A dos años de la pandemia, esta es la nueva normalidad por Covid-19

Desde el primer contagio hasta este 22 de marzo en la entidad suman 98,164 habitantes que se contagiaron del virus SAR-CoV-2


Texto: Beatriz García

Fotografía: Oscar Guerrero

23 de marzo del 2022

Chilpancingo

Las escuelas, las calles y avenidas, las tiendas comerciales, los negocios locales, el transporte público, las plazas y zócalos en la capital cada vez van dejando atrás la pandemia de la Covid-19, aunque los contagios siguen. La reactivación de los lugares cada día es más notorio con el movimiento y aforo en ellos, a dos años de que se declarara la cuarentena por los contagios masivos de coronavirus.

La pandemia ha vivido diferentes etapas desde el primer contagio que se registró en Guerrero el 14 de marzo del 2020, y luego el 20 de marzo de ese mismo año que las autoridades educativas declararan la suspensión de actividades para evitar aforos y por consecuencia contagios, como en el caso de las escuelas, el comercio, trabajos de oficina, suspensión de fiestas, actividades en playas.

El pasado 14 de marzo se cumplieron dos años de la pandemia por la Covid-19 en Guerrero. De acuerdo al registro que han hecho diario las autoridades de la Secretaría de Salud del estado sobre la evolución del coronavirus, desde el primer contagio hasta este 22 de marzo en la entidad suman 98 mil 164 habitantes que se contagiaron del virus SAR-CoV-2.

En el mismo registro y durante el mismo lapso de tiempo las autoridades de Salud registraron 6,700 defunciones, además realizaron 221,424 estudios para detectar el virus y se recuperaron 84,098 pacientes.

Actualmente, en Guerrero, hay 92 casos activos, y estos casos están principalmente en Chilpancingo, Iguala, Acapulco, Chilapa, Ometepec, Taxco de Alarcón, Atoyac, Buenavista de Cuellar, Coyuca de Benítez y Cuajinicuilapa. En las últimas 24 horas se registraron dos contagios del virus y ninguna defunción.

Las escuelas en la capital son un sector que desde el 28 de febrero al 1 de marzo hubo una reactivación masiva y hasta el 15 de marzo, en el último registro que dieron a conocer las autoridades educativas, indicaron que en Guerrero reactivaron clases 5,500 escuelas, de las cerca de 12,000 que hay en

Guerrero, todas siguiendo las medidas sanitarias, como el portar cubrebocas.

En la capital, por ejemplo, es notorio el regreso a clases, tan sólo en la avenida Juan Ruiz de Alarcón, donde se ubica la primaria Anáhuac y el plantel particular Centro de Estudios Chilpancingo (CECH) desde las 7:30 de la mañana hay tráfico vehicular, que ya no era visto, por la entrada del alumnado a los planteles, quienes hacen una fila antes de ingresar a sus aulas, porque los docente les toman la temperatura y los desinfectan.

La misma escena se repite en la primaria Morelos –una de las escuelas más grandes de la capital, que se ubica en la calle Antonia Nava de Catalán, quien también reinició clases a inicios del mes. Esta escuela, durante los dos años de la pandemia, autoridades de la escuela hicieron modificaciones al edificio, como el de crear un pasillo donde pudieran ingresar vehículos y que pudieran salir a un costado, además de los lavabos que se instalaron.

Durante estos dos años también hubo queja de profesores de los planteles sobre todo en zonas rurales donde señalaron que aunque se anunció desde la administración pasada, que encabezó el gobernador Héctor Astudillo Flores, que se les asignarían insumos de higiene a las escuelas no fue así. Los insumos los han costeado desde las escuelas o con apoyo de los padres de familia.

Otro sector que denota la evolución de la pandemia y que hay pobladores que ya han retirado por completo las medidas sanitarias es en el transporte público, donde el aforo es el mismo de siempre, es decir, los choferes aceptan hasta llevar de pie a los pasajeros cuando los asientos están llenos, se constató en un recorrido.

Además los transportistas ya no toman en cuenta si los pasajeros portan o no cubrebocas, de cualquier forma les permiten abordar, además tampoco en las Urvan de servicio público ya no proporcional gel antibacterial. Estas medidas las implementaron, aun visibles el año pasado, por los operativos que implementaba la Subsecretaría de Tránsito y Vialidad de la capital, quienes verificaban que los pasajeros llevaran cubrebocas, de lo contrario multarían al chofer por permitirles el ingreso así, además debían de tener en su vehículo un bote de gel antibacterial.

En los mercados tampoco hay operativos para verificar los aforos y el uso del cubrebocas, como en el caso del mercado Baltazar R. Leyva Mancilla, al contrario, la práctica común de los comerciantes de pregonar su venta la hace sin cubrirse la boca, y que de acuerdo las autoridades de Salud esta práctica permite la expulsión de gotas de saliva que son las que contagian. Otra práctica común es que los comerciantes ofrecen fruta de su venta a los compradores, para verificar que está buena, pero sin haberlas lavado previamente.

En el zócalo de la ciudad también la vida volvió, con los show de payasos que hay todas las noches y que reúnen a decenas de familias. Presentación de danzas de tlacololeros, tianguis y bazares en la explanada, festivales, noches culturales que reúnen a cientos de personas, y muchas de ella no portan cubrebocas.

En los locales comerciales pocas veces hay tapetes con desinfectante para el calzado y gel antibacterial para el comprador, e incluso los comerciantes no usan cubrebocas, esto en el primer cuadro de la ciudad.

Así es como poco a poco la nueva normalidad cobra más vida en las calles de la capital, donde además continúa la aplicación de vacunas contra el SAR-CoV-2, de primera y segunda dosis, también las de refuerzo. La vacunación de este martes las autoridades encargadas la concentraron en una sola sede de vacunación de las dos que se habían dispuesto, lo que ocasionó que se terminaran las dosis y hubiera quejas entre los asistentes que estaban formados desde dos horas antes o más.

A dos años de la pandemia por la Covid-19 el panorama es este y expertos, como la doctora en Ciencias y catedrática de la Universidad Autónoma de Guerrero (Uagro), Berenice Illades Aguiar, declaró anteriormente a Amapola. Periodismo, no significa que la pandemia esté terminando, pueden haber nuevas olas de contagios con consecuencias graves.

 

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Baja afluencia en vacunación en Chilpancingo

La Secretaría del Bienestar informó que este miércoles la vacunación a personas rezagadas sólo se realizará en el Instituto Tecnológico de Chilpancingo (ITECH)


Texto: Jesús Guerrero

Fotografía: Oscar Guerrero

15 de febrero del 2022

Chilpancingo

 

La delegación estatal del Bienestar dio a conocer que en los centros de vacunación para la primera dosis a rezagados de la vacuna contra la Covid-19 en la capital hubo poca afluencia de personas.

«Tenemos muy poca afluencia para la aplicación de la primera dosis a rezagos en los dos puntos de Chilpancingo, en el Tecnológico y en las canchas deportivas de la colonia del PRI», escribió en sus redes sociales la dependencia.

También en otros municipios como Acapulco, Tecpan y Atoyac se observó poca afluencia de la gente para que le aplicaran la dosis.

«A mí me tocaba la primera vacuna en julio o agosto del 2021, pero no me vacuné porque estaba enferma y además tampoco tenía mis documentos en regla», comentó una joven de más de 20 años de edad que acudió a la cancha deportiva del PRI para que la inmunizaran.

«Apenas han venido unas 500 personas y la verdad ha venido muy poca gente», dijo un trabajador del Bienestar que se encargaba de recibir la documentación para la gente que iba a recibir su primera dosis.

El inicio de la vacunación empezó a las nueve de la mañana y a las dos de la tarde había poca gente haciendo fila.

Un señor de 40 años que se identificó como Efrén Carbajal y que estaba haciendo fila para recibir su primera dosis compartió que a él también se le pasó la vacuna porque se enfermó de Covid-19. «Además de que me enfermé cuando me tocaba hace un año, también andaba trabajando duro», dijo

Reconoció que él como otras personas de su colonia no creía que el Covid-19 existía pero que cuando se infentó tuvo otra opinión.»Cuando me enfermé de coronavirus no me vi grave, y afortunadamente la libré y aquí estamos», comentó.

Efrén Carbajal y otras seis personas hicieron fila para entrar a la cancha deportiva de la colonia del PRI para que le inyectaran la primera dosis.

Aquí en Chilpancingo se está inmunizando a la gente con la vacuna china Sinovac que es de procedencia china.

También en las instalaciones del Instituto Tecnológico de Chilpancingo (ITECH) se vio poca gente haciendo fila para recibir su primera dosis de la vacuna.

Durante enero, cuando a los adultos mayores se les aplicó la dosis de refuerzo, las filas llegaron hasta de dos kilómetros. Igual cuando apenas hace dos semanas se inmunizó a las personas de 50 a 59 años de edad.

A finales de enero, el subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Hugo López Gatell, informó que entre los estados con mayor rezago de aplicación de la vacuna anti Covid-19 están Guerrero, Veracruz, Chiapas y Oaxaca.

informó que en estas cuatro entidades la población vacunada alcanza un 70 por ciento, mientras que otras entidades, como la Ciudad de México, rebasan un 90 por ciento.

Iván Hernández Díaz, delegado estatal de la Secretaría del Bienestar, quien este martes a través de las redes sociales hizo un llamado a la gente para que acuda a vacunarse, estableció algunos puntos de por qué Guerrero no figura entre las entidades con mayor población vacunada: la gente no quiere vacunarse, el tema cultural y la lejanía de los puntos de vacunación por la difícil situación orográfica.

La Secretaría del Bienestar informó que este miércoles 16 la vacunación a personas rezagadas sólo se realizará en el Instituto Tecnológico de Chilpancingo (ITECH).

En tanto que en las canchas deportivas de la colonia del PRI se atenderá únicamente a niñas y niños con comorbilidades que aún no han recibido la segunda dosis.

También en este mismo sitio se les aplicará la primera y segunda dosis a los adolescentes de 15 a 17 años de edad.

 

Migrar y deportaciones, la crisis que no frena ni la pandemia

Reportería y foto: María Ramírez Blanco

Producción / Diseño sonoro: Jade Ramírez y Perimetral.Press

 

 

La incertidumbre social al iniciar el confinamiento en Jalisco fue visible para los empleados formales, comercios, escuelas e industria. Pero el impacto poco retratado fue en la población migrante estacionada en Guadalajara, ciudad a la que llegan en espera de obtener el visado humanitario.

Migrantes ya establecidos en sus propios hogares y con empleo temporal, tuvieron que volver a los albergues para personas en tránsito porque fueron los primeros despedidos.

Paralelamente a este fenómeno, aunque se establecieron restricciones para viajes, a Guadalajara llegaron deportados extranjeros y retornados mexicanos, en vuelos comerciales desde Estados Unidos de Norteamérica, como medida “de prevención”, según el país vecino.

En este episodio relatamos lo que significa la COVID-19 para quienes están en tránsito, cómo los albergues en Guadalajara se desbordaron y cómo un solo sacerdote scalabrini auxilió a deportados a miles de kilómetros de su país de origen o ciudad de nacimiento.

 

* Este texto forma parte del  proyecto Covid y Desigualdad de la Red de Periodistas de a Pie elaborado en colaboración con DW Akademie, con el apoyo del Ministerio Federal de Cooperación Económica y Desarrollo de Alemania (BMZ).

 

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¿No oyes ladrar los perros? Pequeñaseconomías en crisis

Reportería y foto: Rocío Salas Arreola, Susana Rodríguez Y Juan Carlos Salcido

Producción / Diseño sonoro: Jade Ramírez Y Perimetral.Press

Música original: Fabián Machuca

 

Al interior del Estado de Jalisco, México, en las ciudades medianas de alrededor de 172 mil habitantes, si existe la prosperidad económica es por la creación de campus de la Universidad de Guadalajara, pues los corredores industriales solo promueven la mano de obra barata.

A través de la educación pública se descentralizan servicios educativos a nivel bachillerato, licenciaturas y posgrados a tres o seis horas de la capital, Guadalajara, por lo que la movilidad académica se aproxima a un derecho más que un privilegio.

Jóvenes de pueblos o comunidades indígenas acceden a esa educación y ello genera un entramado de comercios que, paralizada la universidad por la pandemia, tuvieron que cerrar hasta extinguirse.

En este episodio relatamos cómo pequeños y medianos comercios, alrededor de los campus en Lagos de Moreno y Ocotlán, batallaron hasta la quiebra, pues no fueron rescatados por el Gobierno de Jalisco; también te contamos qué debió promover la administración del gobernador Enrique Alfaro Ramírez, más allá de solicitar un crédito por 1 mil 200 millones de pesos que sólo benefició a las cúpulas empresariales.

 

* Este texto forma parte del  proyecto Covid y Desigualdad de la Red de Periodistas de a Pie elaborado en colaboración con DW Akademie, con el apoyo del Ministerio Federal de Cooperación Económica y Desarrollo de Alemania (BMZ).

 

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En pandemia ni se piensa ni se trabaja

Reportería: Susana Rodríguez De Alba

Producción / Diseño sonoro: Jade Ramírez y Perimetral.Press

Música Ooiginal: Fabián Machuca

El histórico rezago educativo en México se volvió un botón de muestra para hablar de inequidad y falta de acceso a la educación en condiciones dignas.

Al haberse cerrado los campus universitarios de la Universidad de Guadalajara en regiones al interior del Estado de Jalisco, estudiantes dejaron las licenciaturas en ciudades donde emigraron a adquirir competencias académicas, libertad, vivencias para el mundo laboral y un futuro que no los sometiera al autoempleo.

Pero la pandemia los hizo volver a comunidades pequeñas de donde salieron, aceptar empleos agrícolas y claudicar en la única oportunidad de romper la cadena de desventaja y pobreza. Brincar de la migración planeada, a la forzada.

En este episodio, además, te contamos la doble complejidad en alumnas indígenas y las primeras evidencias de la depresión masiva entre el alumnado a nivel licenciatura que llegó a ideas suicidas en la ciudad de Guadalajara.

 

* Este texto forma parte del  proyecto Covid y Desigualdad de la Red de Periodistas de a Pie elaborado en colaboración con DW Akademie, con el apoyo del Ministerio Federal de Cooperación Económica y Desarrollo de Alemania (BMZ).

 

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Antes de la llegada de la COVID-19, la comunidad migrante en EU ya enfrentaba otra pandemia, una para la que no hay vacunas: la desigualdad. Entonces a la tragedia se le sumó la incertidumbre y a la marginación, el luto. Hace años, cuando Vicente, Guadalupe y Rosa cruzaron al norte en busca de una vida mejor, jamás pensaron en que su vulnerabilidad como migrantes les pondría tan cerca de la muerte


Texto: Ray Ricárdez / Lado B

Ilustración: Conejo Muerto

8 de febrero del 2022

 

Desaparición y retorno: Vicente

–Mi hermano ya llevaba años allá en Estados Unidos, cerca de 12 o 13 -cuenta Germán López Cruz desde el estado de Puebla-, todo estaba bien, él nunca dejó de llamar, estaba trabajando, siempre apoyó a mis papás económicamente, hablaba muy seguido, pero de hace un año o año y medio para acá, cambió todo.

Hace año y medio Vicente López Cruz, dedicado a la construcción, originario de Zacatlán, un municipio en la sierra norte de Puebla, perdió la vida en un hospital de Manhattan. A su muerte, le siguió su desaparición: su familia localizó sus restos hasta un año después, en una fosa común que los servicios de sanidad locales utilizaban para arrojar los cuerpos no identificados durante la pandemia.

Antes de la tragedia, conocidos de Vicente le contaron a su hermano Germán que él tenía un problema de salud debido a un accidente en el que se había golpeado la cabeza. Su familia no lo sabe bien, pero quizás por eso, a finales de marzo del 2020, se desmayó en la calle y Martín, otro de sus hermanos que también vivía en EU, lo llevó de emergencia al hospital.

A Vicente lo ingresaron al hospital Mount Sinai, ubicado en Queens, Nueva York, el 28 de marzo del 2020. Y esa fue la última vez que su hermano lo vio con vida.

–Perdimos comunicación con él -recuerda Germán.

Quisieron visitarlo en cuanto lo internaron, sin embargo, el personal médico les impedía el acceso argumentando las restricciones sanitarias por la pandemia. Tampoco les proporcionaban alguna información sobre su estado de salud. Y, poco después, el hospital ya no tenía reporte alguno del ingreso de Vicente.

“No hay ningún Vicente aquí”, le decían a su familia.

Entonces Martín emprendió su búsqueda, mientras su familia en Zacatlán hacía lo que podía para intentar dar con él a la distancia.

Martín recorrió las calles de Nueva York, sus hospitales, centros psiquiátricos, morgues y demás lugares donde pudiera existir la posibilidad de encontrarlo. No dejaba de recordar aquella tarde cuando lo acompañó en la ambulancia y lo vio ingresar en aquel hospital donde, de la nada, ya no sabían nada de él.

El tiempo pasaba y Vicente no aparecía. Ni desde Zacatlán, ni en Nueva York, sus amigos y familiares lograron obtener información. Incluso Germán viajó a Puebla para buscar ayuda del gobierno estatal, pero tampoco ahí le dieron apoyo.

“Los consulados están rebasados porque ni tienen el personal, no cuentan con el equipamiento, a veces las personas al frente de ellos no son sensibles con los problemas de las comunidades y además no tienen recursos económicos (…), ni la voluntad política para atender esta situación”, dice Arturo Villaseñor, coordinador de Puente Ciudadano en Puebla, una organización que atiende población en contexto de movilidad.

Martín seguía la búsqueda de su hermano hasta llevarse a sí mismo al límite. Sin trabajo, terminó con sus ahorros al grado de quedarse sin casa debido a que no pudo pagar la renta. A veces dejaba de comer y, cuando la vergüenza no le ganaba, se quedaba a dormir en casa de algún amigo. Desgastado y sin ánimos, luego de seis meses regresó a Zacatlán sin éxito.

Seguían sin saber de Vicente.

Hallazgo y retorno

Un año después, cuando Germán y sus hermanos estaban planeando viajar a los Estados Unidos para continuar la búsqueda, un amigo suyo les compartió una foto que había salido en una página de desaparecidos en Nueva York: era Vicente.

–Desafortunadamente sí era él; es como nos enteramos que ya había fallecido -lamenta Germán.

En más de una ocasión revisaron los registros del sistema forense en Nueva York y no encontraron información alguna de Vicente. Fue hasta que apareció su nombre en aquella publicación de personas desaparecidas, cuando por fin se mostraron también sus datos.

–Increíblemente en el papel, en el reporte, dice que venía del hospital Mount Sinai de Manhattan; sí tenía los datos, no sé por qué un año buscándolo y no nos dijeron nada -reprocha Germán.

A Vicente lo trasladaron del hospital Mount Sinai de Queens al Mount Sinai de Manhattan, donde, según el informe, finalmente falleció el 31 de marzo del 2020, por un derrame tras una lesión en la cabeza. Su cuerpo fue enviado a la morgue y finalmente a la fosa común en la isla Hart, destinada a las víctimas de coronavirus, aunque él no había muerto por eso.

–Algunos migrantes nos cuentan que muchos paisanos cayeron en la fosa común –advierte Arturo Villaseñor. Y dado que la estadística de muertes abarca solamente a cierta población, la que sí pudo ser contada e identificada, hubo personas que quedaron fuera de los registros y por ende sin identificar en estas fosas, ya que no tenían una familia que reclamara sus cuerpos, y ni siquiera un nombre tras su muerte.

Incluso, en su momento, Martín sí fue a solicitar información al hospital donde su hermano murió en Manhattan, sin embargo ahí también le dijeron que no existía registro alguno de Vicente.

–Nosotros no nos explicamos por qué, si salió de ese hospital, si sí tenían el nombre y el registro de todo, ¿por qué cuando hablamos nosotros o por qué cuando se buscó no nos dijeron que sí salía de ahí? Desde el primer día nos hubiéramos ahorrado toda esa búsqueda, toda esa preocupación -lamenta Germán.

Villaseñor explica que cuando fallece una persona migrante en EU se complica su localización por la falta de documentos de identidad oficiales, lo cual impide a su familia saber dónde y cómo está.

Repatriación de Vicente

Fue la familia de Vicente la que, mediante la adquisición de una deuda, asumió todos los gastos funerarios y de repatriación de sus restos. “Lo incineraron y lo trasladaron aquí a México”, cuenta Germán, pues a pesar de que la situación económica era difícil, no encontraron apoyos de ningún tipo. La funeraria cobró entre 7 y 8 mil dólares, y ni los gobiernos de México, del estado de Puebla o de Nueva York aportaron.

La repatriación de cuerpos ha sido en incertidumbre, es un proceso muy largo y costoso, que afectó a las familias en México, sobre todo en lo económico pero también en lo emocional.

Ángelo Cabrera, líder comunitario migrante en el Bronx, investigador en temas de movilidad y fundador de la organización Masa, recuerda casos de familias a las que les llegaron a cobrar entre 10 mil y 15 mil dólares por gastos funerarios, y no recibieron ningún apoyo de parte de las autoridades.

En el caso de Vicente, la repatriación fue lenta: sus cenizas llegaron a su natal Zacatlán tras haber transcurrido cuatro meses, sumándose así a otros casos de Puebla en los que se vivió un proceso largo y complejo.

–Era inaudito pedirle a alguien que hiciera todo ese proceso (de repatriación) cuando está lidiando con el dolor de la pérdida de un familiar -sentencia Cabrera.

Además, al momento de que la familia de Vicente analizó la posibilidad de buscar una indemnización por parte del hospital Mount Sinai, un abogado desde Nueva York les explicó que los hospitales, en tiempos de pandemia, estaban protegidos por el gobierno y por ende, deslindados de toda responsabilidad por las personas fallecidas.

Desempleo, crisis e incertidumbre: Guadalupe

Intubado y con escasos signos vitales, el esposo de Guadalupe, Eriberto Zurita, se despidió de ella a través de una videollamada desde el hospital donde estaba internado, el 6 de mayo del 2020, justo antes de morir a causa de un paro cardiaco resultado del desgaste que le ocasionó el coronavirus.

A su muerte, a ella le aguardaban más problemas: lidiar con los gastos funerarios, el cuidado de sus tres hijos, las deudas y el desempleo.

–Se enfermó, lo internaron por 20 días; de ahí, como tres días antes de que él falleciera le metieron el tubo, me avisaron que, lamentablemente, le había dado un paro -narra Guadalupe Ángel Benítez, originaria de San Felipe Ayutla, una comunidad en Izúcar de Matamoros, municipio ubicado en la entrada de la mixteca poblana.

–Cuando empezaron a llegar los contagios, empezó la tragedia -recuerda Luis Gallegos, especialista en estudios migratorios, que llegó a Nueva York para trabajar con las comunidades migrantes en marzo del 2020, cuando se cerró el tránsito de personas. –Entró el pánico muy acelerado dentro de la comunidad, pero empezó más cuando los contagios estaban mucho más fuertes y la gente empezó a morir.

La primera muerte por COVID-19 en la urbe se registró el 14 de marzo, pero el punto alto se alcanzó el 19 de abril, registrando mil 221 decesos. Hasta abril del 2021, el gobierno de Puebla había reportado la muerte de 660 poblanas y poblanos en EU a causa de COVID-19.

El esposo de Guadalupe era originario de Tepeacatzingo, Puebla, ubicado al suroeste del estado, en el municipio de San Juan Epatlán, caracterizado por la pobreza y vulnerabilidad en la que vive el 75 por ciento de sus habitantes, según el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval).

Eriberto enfermó a mediados de abril y tras no responder a los medicamentos, tuvieron que internarlo de emergencia. Y a pesar de que no estaban permitidas las visitas familiares debido a las restricciones sanitarias, cuando la situación se tornó más grave, permitieron que Guadalupe, sus hijas e hijo, de uno en uno, pasaran a verlo.

En el hospital les dijeron que buscarían “limpiarle los pulmones”, pero con la advertencia de que tal vez no sería suficiente.

Cuando su estado de salud pasó de grave a crítico, el hospital permitió que su hija e hijo mayores entraran a verlo. A pesar de que “su corazón ya latía despacito”, él podía escucharlos. Y así, vestidos con equipo de protección sanitaria pudieron entrar. Con ambos a su lado, Eriberto falleció.

Paralelamente, mientras la enfermedad desgastaba a su padre, su hijo empeoraba también a causa de esta. Guadalupe, también contagiada, tuvo que gestionar su recuperación. Ella recuerda que a su hijo “se le estaban tapando los pulmones”.

–Yo ya chillaba, yo estaba mal, ya no podía caminar, estaba yo sin comer por seis días, y aún así yo me lo llevé al hospital arrastrando; no sé cómo tuve fuerzas de ver a un hijo que se me está muriendo.

Vinieron las deudas

Viuda y sin papeles de residencia permanente -también conocida como green card-, Guadalupe no pudo acceder a los apoyos de asistencia económica del gobierno de Estados Unidos, de modo que atravesó el duelo en incertidumbre.

Y es que, de acuerdo con Ángelo Cabrera, durante la pandemia, tener un documento de identificación (como el pasaporte) se volvió crucial para acceder a servicios que daba el Estado tales como: salud, fondos de apoyo para trabajadores, apoyos de asistencia en la renta, apoyos para infancias, entre otros.

–Muchas de estas familias quedaron excluidas por la ineficiencia de la representación del gobierno mexicano a través de sus consulados aquí en Nueva York -dice el líder comunitario, pues muchas personas migrantes ingresan al país sin estos papeles y necesitan tramitarlos; pero en pandemia, tardaban mucho en entregarlos.

Desde antes de la pandemia ya se documentaba la precariedad laboral, la carencia de servicios y la falta de acceso a seguridad social y programas de asistencia en que viven las y los migrantes mexicanos en este país. Tan solo en 2017, 8 de cada 10 inmigrantes (principalmente de nacionalidad mexicana) carecía de un plan de pensión y no tenía acceso a servicios de salud a través de un seguro brindado por sus empleadores.

Y sin embargo, las y los migrantes sí pagan taxes (impuestos). Según datos de New American Economy, una organización bipartidista de investigación y defensa de la inmigración, consignados por Los Angeles Times, en 2018 los inmigrantes indocumentados pagaron aproximadamente $31.9 mil millones de dólares.

Con la enfermedad vino el desempleo, y lo primero que Guadalupe tuvo que enfrentar fueron los gastos funerarios, para los cuales la familia de Eriberto y sus amistades le prestaron dinero. En contraste, el gobierno mexicano en EU respondió con negativas.

–Mi hija con amistades, yo con amistades, juntamos (dinero) gracias a Dios, pero se siente bien feo que el propio consulado no me quiso ayudar sabiendo que yo soy mexicana, él es mexicano; no les estaba pidiendo para que yo comiera, les estaba pidiendo para su funeral – reclama. Ni el consulado, ni el gobierno de Puebla la ayudaron con el proceso administrativo y mucho menos con los gastos.

Al respecto el especialista en estudios migratorios Luis Gallegos, considera que no hubo una respuesta adecuada a las circunstancias por parte del gobierno mexicano: “cuando los paisanos empezaron a fallecer y a tener más complicaciones en su vida diaria no fueron apoyados por sus autoridades, por quienes los representan”.

Guadalupe estuvo alrededor de cuatro meses sin trabajo. Antes tenía empleos de limpieza en diferentes apartamentos, después, con la crisis sanitaria, le avisaron que no se presentara.

“Me afectó demasiado porque se me juntó la renta, la luz… se me juntó todo, como no te imaginas”. En el peor auge de la crisis, con las secuelas que le dejó el coronavirus, con las deudas encima y el duelo de su esposo, salía a buscar despensas regaladas por las organizaciones civiles para alimentar a su familia.

Hoy en día ha recuperado algunos de sus antiguos trabajos y pagado algunas deudas.

No más remesas y crisis familiar: Rosa y José juan

Cuando Rosa y José Juan no pudieron enviar dinero a México sintieron frustración. “No tenemos qué comer”, les decían por teléfono la madre y el padre de él. Entonces pedía prestado para mandar algo. De acuerdo con la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), 7 de cada 10 migrantes en el mundo dejaron de enviar remesas a causa de la pandemia.

Rosa Mota, originaria de Tehuacán, un municipio a 132 kilómetros de la capital poblana, lleva 17 años en el estado de Nueva Jersey viviendo con su hija y esposo. Actualmente funge como niñera, aunque antes de la pandemia se dedicaba a la limpieza de hogares pero, igual que 335 mil 430 inmigrantes mexicanos en EU entre diciembre del 2019 y diciembre del 2020, según cifras del Centro de Estudios Monetarios Latinoamericanos (CEMLA), perdió su empleo y con ello la oportunidad de enviar remesas a su familia en México.

–Mi hermano falleció y la mamá de mi nuera también (en México) -recuerda Rosa, a causa del virus-, fueron situaciones bien tristes y dolorosas, la verdad: no poder hacer nada, no poder ayudar. Me sentía bien mal.

Su esposo José Juan Montoya se dedicaba a la fabricación de colchones, pero también perdió el trabajo en la pandemia. Ambos quedaron sin sueldo, compensaciones o apoyos del gobierno para resistir la crisis sanitaria con su hija, Celeste.

–Somos inmigrantes, no gozamos de los mismos privilegios que los ciudadanos de aquí, de este país, ellos dejaron de trabajar, pero seguían recibiendo su cheque por desempleo, nosotros no -dice José Juan, quien también tuvo que experimentar la angustia de tener a un ser amado enfermo en México por COVID-19: su padre

En casa también enfermaron Rosa, José Juan y su hija. “Yo estuve tan enferma que tuve miedo, mucho miedo y más que nada por mi nena, porque ella me tiene a mí y a mi esposo”.

Ambos creen que en México existe la sensación de que las y los migrantes que viven en Estados Unidos “viven bien y no les falta nada”. Sin embargo, Rosa asegura que se vive en condiciones complicadas, rodeadas de discriminación y racismo.

–Quiero decirles que se borren esa idea de la cabeza de pensar que aquí los que venimos a este país a trabajar vivimos como reyes, no es cierto, nos rompemos el lomo para ganar un peso y para poder ayudarnos, que no piensen eso de que nosotros somos malos hijos, malos hermanos o malos padres (por no enviar remesas) -sentencia José Juan Montoya.

Resistir en comunidad

–Nueva York es una ciudad de muchísimos recursos, con una infraestructura de gobierno vasta y desarrollada, pero profundamente desigual; y durante la pandemia estas desigualdades se exacerbaron y la gente que vivía marginada económica, social y políticamente se vio sumamente afectada –dice por su parte Marco Castillo, presidente de la junta directiva de la Red de Pueblos Transnacionales, una organización migrante integrada principalmente por personas de origen poblano.

Cuando los gobiernos de México, Estados Unidos y Puebla fueron omisos para atender las necesidades de las y los migrantes, fue la generosidad de la comunidad la que les permitió salir adelante. Berenice Santiago, integrante activa de la Red de Pueblos Trasnacionales y migrante poblana, recuerda que a través de despensas, acompañamiento y entregas de bienes básicos pudieron ayudar a las familias que más lo necesitaban.

–Para nosotros hablar de la respuesta del gobierno mexicano para enfrentar el problema de COVID en Nueva York, y especialmente para brindar apoyo a los connacionales poblanos, fue fatal, fue un insulto -sentencia Cabrera, quien asegura que la representación mexicana actuó hasta que la comunidad empezó a ayudarse.

Rosa Mota lo veía como un compromiso moral, no “soltar la toalla” hasta que la gente saliera de la enfermedad. “Nos ayudamos de parte y parte, porque aquí así es, no hay de otra”.

–Durante la pandemia, las comunidades más devastadas por el COVID fueron las comunidades migrantes, porque ellos no tuvieron el lujo de quedarse en casa para resguardarse por su estatus migratorio, por las leyes anti inmigrantes, desde este proceso de desigualdad de quienes tienen acceso a la riqueza -concluye Cabrera.

 

* Este texto forma parte del  proyecto Covid y Desigualdad de la Red de Periodistas de a Pie elaborado en colaboración con DW Akademie, con el apoyo del Ministerio Federal de Cooperación Económica y Desarrollo de Alemania (BMZ).

 

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Baja demanda de vacunación en Guerrero un tema cultural y de difícil acceso a los puestos de vacunas

Guerrero, penúltimo lugar en vacunación ante cuarta ola de covid-19. Hasta este jueves, en el registro diario de contagios por la Covid-19 indica que hay un total de 3 mil 408 casos activos, y en las últimas 24 horas se registraron dos nuevos casos


Texto: Beatriz García

Foto: Lenin Mosso / Archivo

4 de febrero del 2021

Chilpancingo

 

En Guerrero la distribución de la vacuna contra la Covid-19 por parte de la federación sí se está efectuando, pero hay factores como los culturales y de distancia a los puntos de vacunación que impiden que la población se la aplique, motivo por el cuál la entidad ocupa el porcentaje más bajo de aplicación a nivel nacional, de acuerdo con el delegado federal.

Mientras que la doctora en Ciencias de la Universidad Autónoma de Guerrero (Uagro), Berenice Illades Aguiar, insistió que la vacunación es un elemento importante para ir frenando la pandemia, además de la responsabilidad de cada persona al siguir las medidas de sanidad impuestas por las autoridades de Salud.

El martes pasado en la conferencia de prensa matutina del presidente Andrés Manuel López Obrador, el subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Hugo López Gatell Ramírez, informó que Veracruz, Oaxaca, Guerrero y Chiapas tienen el menor número de población vacunada, apenas alcanzan la media nacional que es del 70 por ciento.

Para conocer los factores que está impidiendo que se eleve el número de personas vacunadas, se consultó al delegado federal en Guerrero.

El delegado aseguró que las vacunas que están llegando al estado son suficientes, pero hay otros factores que impiden que una parte de la población decida no aplicársela: el cultural y la lejanía de los puntos de vacunación a sus poblados.

Aseguró que se detectaron desde un inicio de la aplicación de las vacunas, que fue en febrero del año pasado, se han sumado a estrategias para dar solución.

En entrevista el delegado federal en Guerrero explicó que la llegada de las vacunas al estado siempre es por la disposición de vacunas que hay a nivel nacional y se distribuyen en función de las metas que hay en cada estado y del número de población que se tenga. En el caso de Guerrero hay 2.5 millones de habitantes mayores de 18 años en la entidad –población asignada para la vacunación-.

En Guerrero han recibido el esquema completo de vacunación aproximadamente un millón 400 mil personas mayores de 18 años, y con primera dosis cerca de los dos millones, de 2.5 millones que hay en total de este segmento poblacional, aseguró el funcionario.

Hasta este jueves, en el registro diario de contagios por la Covid-19, de la Secretaría de Salud del Estado, indica que hay un total de 3,408 casos activos, y en las últimas 24 horas se registraron dos nuevos casos.

Ante ese panorama, Hernández Díaz, dijo que el tema “bastante complejo” es la aceptación de vacunas en la población.

En regiones como Costa Grande y Región Norte, ejemplificó, la aceptación de la población es “bastante buena” arriba del 70 por ciento, pero en regiones como Costa Chica y Montaña disminuye de manera importante la aceptación.

Según el delegado este panorama mejoró.

“El primer recorrido en la Montaña que tuvimos hasta el 9 por ciento de aceptación, o menos. Ahora aunque ha mejorado, el 25 por ciento,, evidentemente, no hay suficiente”, especificó el funcionario federal.

Hernández Díaz expuso que después de observar la problemática para la aplicación de las vacunas se dio una coordinación entre el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI) y la Secretaría de Asuntos Indígenas y Afromexicanos de Guerrero para concientizar en lenguas originarias sobre la importancia de la vacunación.

Aseguró que en localidades completas de la Montaña que decidieron no vacunarse, posteriormente se logró que habitantes sí se las aplicaran, aunque no todos aceptaron.

Además otro de los problemas que se está tratando de resolver son las distancias largas que hay de una localidad a los puntos de vacunación, como en el caso del punto de vacunación que había solamente en la cabecera municipal de Tlacoapa, entonces se determinó instalar otros puntos como en Totomixtlahuaca, y en Acatepec, se instaló también en Mexcaltepec y Yerbasanta.

La pandemia no termina, se debe seguir con las medidas sanitarias: Berenice Illades

La investigadora Illades Aguilar expuso que tan sólo en el Laboratorio de Diagnóstico e Investigación en Salud (Labdis) de la Uagro, las personas que acuden a hacerse una prueba Covid, los resultados, durante enero, en su mayoría fueron positivos; es decir, sigue una alza de contagios después de las vacaciones de diciembre.

Especificó que en el primer corte de enero, del 100 por ciento de quienes se hicieron una prueba, el 38 por ciento salió positivo, un segundo corte, el 19 de enero, de un total de quienes se hicieron la prueba un 44 por ciento resultó positivo y el 31 de enero, el último corte, del 100 por ciento, el 46 por ciento resultaron positivos. Entonces del total de personas que se hicieron una prueba en Labdis durante enero, el 80 por ciento fue positivo y la mayoría estaba vacunado.

Sobre la vacunación en el estado y este porcentaje bajo de vacunados que dijo López Gatell el martes, la doctora coincidió con el delegado federal en Guerrero, porque le consta que no ha sido por falta de campaña de información en la entidad que las personas no se quieran vacunar, que más bien hay lugares en que la población se resiste, y otro factor es la lejanía de puntos de vacunación a algunos poblados.

La catedrática insiste que la vacunación es importante, que eso hace la diferencia, que ciertamente la población se puede contagiar pero la mayoría podrá desarrollar síntomas más leves.

-¿Es probable que la pandemia este año disminuya su efecto?

– Es difícil decirlo, lo que si se está viendo es que ya a nivel global, a nivel del estado, las estadísticas que se encuentran indican que ya vamos en descenso, no muy fuerte, pero sí. Yo creo que esta ola si tardó un mes en subir, todo enero prácticamente, ya empieza la bajada, esperemos que a finales de febrero se comporte igual, eso no lo podemos saber- respondió.

Insistió que nadie asegura que pueda ocurrir una nueva ola de contagios en el estado y por ello es importante mantener las medidas sanitarias: uso de cubrebocas preferentemente KN95, lavado de manos, uso de gel antibacterial, ventilación en lugares aglomerados y sana distancia.