Desaparecen tres menores de edad y una mujer en la última semana en Guerrero

Texto: José Miguel Sánchez

5 de junio de 2022

Chilpancingo

 

En los últimos siete días tres menores de edad y un mujer están desaparecidas en distintos municipios de Guerrero, informó en su plataforma digital la Fiscalía General del estado.

l pasado 30 de mayo la Fiscalía  activó una ficha de la Alerta Amber por Lucero Cruz Méndez de 15 años de edad que desapareció en Ciudad Altamirano, que es la cabecera del municipio de Pungarabato, en la región de Tierra Caliente.

En el resumen de los hechos de la ficha indica que al momento de la desaparición de la menor de edad vestía sudadera gris, blusa de color naranja, pantalón de mezclilla y tenis negros.

El día primero de junio despareció Anay Ortega Peña, de 34 años de edad, por lo que se activó el protocolo Alba.

Según los hechos esta mujer desapareció en la Ciudad de Tlapa de Comonfort en la Montaña de Guerrero y se desconoce la vestimenta que vestía cuando fue la última vez que se le vio

A pesar que la desaparición de Anay Ortega ocurrió desde el primero de junio, la ficha del Protocolo Alba y de la Comisión Estatal de Búsqueda de Personas se accionó en las redes sociales este domingo cinco de junio.

En el sitio oficial de la Fiscalía General del Estado (FGE) no aparece la ficha de Anay Ortega.

Otro caso que ocurrió el primero de junio fue el del menor Kevin Leonel Jiménez Ortega, de 14 años de edad. Kevin, al igual que Anay, desapareció en Tlapa de Comonfort en Montaña.

Kevin vestía playera y pants negros al momento de su desaparición.

Otro caso es el de la menor Nayeli Pérez Leal de 15 años que desapareció el pasado 3 de junio en la comunidad de Ixcateopan, municipio de Alpoyeca en esta misma región de la Montaña.L

a menor vestía short negro, blusa blanca y tenis negros.

Su ficha aunque ya está circulando en redes sociales en el sitio oficial de la FGE no está publicada.

 

 

«Podrán borrar un mural pero nunca lo harán de nuestros corazones»

Texto: Jesús Guerrero

Fotografía: Celeste Hernández / Facebook y Redes

Chilpancingo

 

La voz de doña Socorro Gil se oye con coraje al enterarse de que borraron con pintura blanca el mural con los rostros de 52 desaparecidos que estaban plasmados en la pared del restaurant El Anafre ubicado en la avenida Miguel Alemán en la zona tradicional de Acapulco.

«Podrán borrar un mural con los rostros de nuestros desaparecidos pero nunca los van a borrar de nuestro corazón», señaló la señora quien tiene un hijo desaparecido y su rostro estaba en ese mural.

El primero diciembre del 2021 este mural había sido borrado con pintura blanca pero con las lluvias que han caído en los últimos días de apenas este mes de mayo se deslavó la pared y nuevamente aparecieron los rostros de los desaparecidos.

«Fue un milagro del cielo», dijo doña Socorro Gil cuando vio nuevamente el mural.

Pero este martes 31 de mayo nuevamente fue borrado el mural con agua de cal y no se sabe quién o quiénes lo hicieron.

Para doña Socorro Gil Guzmán, madre del joven desaparecido Jonathan Guadalupe Romero, consideró que el que hayan escondido con pintura blanca este mural es una acción de las personas que no tienen ninguna sensibilidad.

«No tengo pruebas de que haya sido la autoridad pero seguramente fueron los malos (delincuentes) los que borraron ese mural y yo no sé que les molesta que estén ahí las imágenes de nuestros desaparecidos», afirmó la señora.

Señaló que la primera vez que fue borrado el mural, en diciembre del 2021, fue amenazado el dueño del restaurant por los delincuentes.

Este mural con los 52 rostros de los desaparecidos fue pintado por el artista plástico Alexis.

Los colectivos de los desaparecidos le pagaron el material y la comida al pintor para que realizara el mural.

«Le dimos dinero para las pinturas y durante el tiempo que estuvo trabajando le pagamos la comida», señaló doña Socorro quien pidió que el rostro de su hijo Jonathan quedara plasmado en este mural.

El joven Jonathan Guadalupe Romero Gil junto con su amigo Carlos Ignacio Rojas fueron privados de su libertad por un grupo de policías municipales cuando se dirigían a jugar futbol rápido en la cancha de la CROM en la avenida Miguel Alemán, cerca de la playa Tlacopanocha el 5 de diciembre del 2018.

Carlos Ignacio Rojas, apareció asesinado a tiros el seis de diciembre de ese año, pero hasta el momento Jonathan sigue desaparecido.

La desaparición de Jonathan y del otro joven que fue hallado 24 horas después asesinado a tiros, ocurrió durante la administración de la morenista Adela Román Ocampo.

Desde entonces doña Socorro Gil sigue buscando a su hijo y exigiendo a las autoridades que le hagan justicia deteniendo a los policías municipales que siguen en activo en la corporación como si no hubieran hecho nada.

Doña Socorro Gil cuenta que en diciembre del 2021 ella develó una pintura con el rostro de su hijo Jonathan frente a la playa Tlacopanocha.

«Le pagué al pintor creo 4 mil 500 pesos y hasta hace un mes ahí seguía la pintura y yo espero que esta no sea borrada o destruida», expresó la señora que fue entrevistada vía telefónica.

Ema Mora Leyva, presidenta de la Asociación de Familias de Acapulco en Busca de Desaparecidos, señaló que en el 2021 los colectivos fueron los que impulsaron que se pintara ese mural de sus desaparecidos con el propósito de que se visibilizara este problema ante la comunidad nacional e internacional.

«Ese mural se pintó en esa pared del restaurant El Anafre porque es un lugar estratégico ya que por esa zona caminan los turistas pero a alguien no le gustó que con esa obra de arte la gente se diera cuenta de la realidad de lo que pasa en Acapulco desde hace más de 15 años», afirmó.

Indica que esos 52 rostros son de personas fueron desaparecidas durante el 2011 al 2021. 

«Obvio que en Acapulco la cifra de desaparecidos es muchísimo más que los 52 que están plasmados en ese mural que fue borrado», afirmó la activista quien desde el 2011 tiene un hijo desaparecido.

Cuenta que su hijo José Alberto de 14 años fue secuestrado en el 2011.

El de José Alberto es uno de los 52 rostros que estaba en ese mural que pintó el artista plástico Alexis.

Dice doña Ema que fue el dueño del restaurant del Anafre quien dio el permiso para que Alexis pintara ese mural.

Indica que para los familiares de esas 52 personas que estaban plasmados sus rostros en el mural significaba una esperanza de que a lo mejor alguna gente que los viera les dijera haber visto alguno de ellos en vida.

La activista no descarta que las autoridades hayan ordenado que se borrara el mural porque en una sesión de cabildo del ayuntamiento de este puerto hubo la propuesta de que se construyera un antimonumento de los desaparecidos en Acapulco pero el director de turismo se opuso.

«El secretario de turismo (David Abarca Rodríguez) dijo que como era posible que al turismo se le de a conocer ese tipo de imágenes de Acapulco», señaló Ema Mora.

Después de que el mural con los 52 rostros de los desaparecidos fue borrado de la pared del restaurant, los colectivos van a financiar a un grupo de artistas plásticos para que pinten otra de estas obras en las paredes de una universidad privada de Acapulco.

Doña Ema Mora lamenta que Acapulco sigue viviendo una situación de terror por la violencia en las calles pese a que a nivel estatal y municipal los gobernantes provienen de un partido diferente al PRI.

«Hay desapariciones de personas todos los días en Acapulco y no se acabarían decenas de paredes para pintar sus rostros», dijo.

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Buscando a Vicente: el río grita para que le regresen a su defensor

Detenciones, asesinatos y hostigamiento durante la búsqueda  de Vicente Suástegui Muñoz, defensor de la tierra en Acapulco,Guerrero.


Texto: Tlachinollan Centro de Derechos Humanos de La Montaña / Pie de Página

Fotografía: Lenin Mosso

Acapulco

 

No hay nada, ni rastros de sus pasos entre las palmeras que se extienden por las comunidades afros de Acapulco. Por ningún lugar se le ha visto a Vicente Suástegui Muñoz, defensor de la tierra y el río Papagayo. Desde aquella funesta noche, cuando hombres armados se lo llevaron a un hotel de Tres Palos, las lágrimas permanecen en su familia. Ese 5 de agosto, cuando las nubes se desgajaban en torrenciales lluvias, empezó la pesadilla. Al filo de las 8 de la noche lo buscaron en las peligrosas calles de la colonia Renacimiento. Al siguiente día recorrieron las colonias vecinas, repartiendo volantes con la fotografía del defensor. Hombres y mujeres no quisieron dar información por el temor que los desaparecieran o los asesinaran. Ni una gota de confianza resbala por esa tierra de nadie, donde crece el terror impuesto por los grupos de la delincuencia organizada.

La familia no durmió por la desesperación y la preocupación. El 6 de agosto de 2021 fue recibida la denuncia en el Ministerio Público del Sector Central que se encuentra en la Fiscalía Regional en el puerto. Se iniciaron las investigaciones en la carpeta 2030080200466060821 por el delito de desaparición forzada de personas, cometida por particulares. La policía ministerial ordenó investigar los hechos, buscar testigos y evidencias, y también se emitió la alerta. Se giró oficio a diferentes dependencias para saber del paradero de Vicente, pero las autoridades informaron que desconocían de los hechos y que no contaban con información. La familia solicitó al Ministerio Público que ordenara a la policía ministerial que buscara a Vicente por las colonias de Acapulco, pero estos no lo hicieron (Vicente Suástegui: el defensor de la tierra, en el informe de Tlachinollan “Tu nombre que nunca olvido”.

Para saber qué caminos tomaron o donde lo escondieron. Nada más quedaron las calles retorcidas quietas y silentes, solo el ruido de las piedras y los carros incendiados aún dibujan en la tarde un trozo de humo en el mar. Prevalece la ley de las balas en plena luz del día. Los transeúntes siguen su camino, pero con el rostro palidecido. Una semana después de la desaparición de Vicente estas imágenes del terror provocaron que se suspendieran las búsquedas, porque cerca merodeaban personajes de la “maña”.

A pesar de la hecatombe de la violencia, Marco Antonio Suástegui, vocero del Consejo de Ejidos y Comunidades Opositoras a la presa la Parota (Cecop), exigió a las autoridades estatales, con particular énfasis en la Fiscalía General del Estado de Guerrero (FGE), implementar acciones de búsquedas para dar con el paradero de su hermano Vicente, así como la aceleración de las investigaciones para detener y castigar a los responsables.

En nueve meses la FGE cuenta con la detención de Juan Carlos N alias “El Brillo”, Jorge Eduardo N alias “El Junior”, Felipe N alias “La Yegua” y José Luis N alias “El Galletas o Hipo”. Sigue prófugo de la justicia el comandante de la UPOEG, Pedro Santos Cruz alias “El Pino”, uno de los más importantes perpetradores de la desaparición del defensor. Además del ex policía ministerial, Baltazar Cardona, que fue asesinado en el momento de su detención. Es un hecho que se debe esclarecer, sin embargo, las investigaciones de la FGE aun no garantizan el paradero de Vicente. No hay información judicial para las búsquedas, pese a que se han realizado 10, pero sin rumbo.

“Más preocupante es que no se ha tenido ninguna audiencia. Este 24 de mayo se iba a realizar la audiencia intermedia del “Brillo”, pero no se llevó a cabo. No hay ninguna sentencia en el caso. La Fiscalía no ha avanzado para entrevistar a los detenidos para que den mayor información del paradero del defensor a cambio de alternativas establecidas por la ley. Son los familiares quienes tienen que hacer sus propias indagaciones” comenta Rogelio Telliz, abogado del Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan.

Es hasta el 14 al 16 de agosto de 2021 cuando se realizó la primera búsqueda, conformada por la Comisión Nacional de Búsqueda, la Comisión Estatal de Búsqueda de Personas, Fiscalía General del Estado de Guerrero, peritos y la unidad canina. El ambiente era hostil. La UPOEG cerró los caminos para que no pasara la caravana de búsqueda. En las colonias de Acapulco encontraron a un Tsuru incendiándose con el cuerpo de una persona en la cajuela. Las tensiones siguieron en la segunda búsqueda llevada a cabo el 19 al 22 por la presencia de civiles armados. La tercera abarcó del 30 de agosto al 2 de septiembre en medio de los patrullajes de la policía ciudadana; la cuarta jornada de búsqueda fue del 7 al 10 de septiembre; la quinta fue del 30 de septiembre al 2 de octubre; y la sexta en el mes de noviembre. Las miradas aviesas de civiles armados nunca dejaron de amedrentar a las y los buscadores.

Las búsquedas se quedaron suspendidas aproximadamente por cinco meses. La Comisión Nacional de Búsqueda no volvió al terreno. El resto de las autoridades se desentendieron aún más. Ante la poca importancia por parte de las autoridades en el caso Vicente, el Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan dirigió una acción urgente a las autoridades federales para que a la brevedad se realizaran más búsquedas, pero fue concedida la tarea a la Comisión Estatal de Búsqueda de Personas (CEBP), la Fiscalía, peritos y la unidad canina. Así fue que se han hecho cuatro jornadas de búsquedas del 21 de abril al 13 de mayo de 2022, pero sin tener resultados.

Marco Antonio, ya ahogado en la desesperación, pedía a gritos caminar en los cerros, barrancas, lagunas y ríos. Las horas pasaban más rápidas. En la descripción esperanzadora de seguir buscando a su hermano una pequeña sonrisa llegó a su rostro. Su mirada quedó perdida por un momento en el horizonte sin rumbo. Ese rostro afligido lleva 6 mil 744 horas con sus ojos rojos por una gota de agua que bruscamente salió del túnel de la angustia.

El pasado 5 de mayo, las búsquedas se cumplieron 270 días sin saber del defensor, “como si la tierra se lo hubiera tragado”. Su hermano tiene la esperanza de encontrarlo con vida.  Lo busca aquí y allá. Descarta cualquier lugar sospechoso. Intercambia la palabra con las familias que habitan cerca del infierno: Acapulco – quizá sea peor tanto que si llegara el diablo temblaría de miedo. Las voces se quiebran, pero poco a poco hablan de fosas, de gritos, de carros desconocidos que pasan en la noche y de personas extrañas. Es todo lo que pueden decir porque temen por sus vidas.

El pasado 12 y 13 de mayo fueron las últimas jornadas de búsquedas porque ya no se tenían más puntos. Aun cuando la Fiscalía del estado tenía que dar lugares para el rastreo, fue Marco Antonio quien terminó brindando la información para no esperar más tiempo. A menudo son las familias quienes tienen que andar preguntando de casa en casa, de corral en corral para recabar datos, mientras las autoridades están de espectadoras. Nada les conmueve, faltos de sensibilidad. En los recorridos están más preocupados por las espinas o los rayos del sol.

¿Dónde está Vicente?  El montón de recuerdos que se alborota. En el recorrido que se realizó por las tierras de Bellavista Papagayo, Marco se quedó pensativo mirando las aguas del río. Hacía memoria de cuando jugaban con su hermano Vicente, quien durante 20 años defendió la vida del río para que no entraran las gravilleras, que están aliadas a los grupos de la delincuencia organizada. Hay cuatro familias caciques que están matando el río con la explotación de materiales pétreos que son exportados en barcos o vendidos en Acapulco, desde hace 50 años. Ahora el mismo río grita para que le regresen a su defensor.

La búsqueda se extendió al río arriba de la comunidad de Zoyamiche. Contadas almas se quedaron ante la violencia. Decenas de familias tuvieron que desplazarse a otras comunidades cercanas, casi hasta quedar deshabitado el lugar. Las tierras quedaron sin campesinos y campesinas que las cultiven. Hasta los árboles florecieron en las casas abandonadas. Una comunidad bajo asedio por la policía ciudadana de la UPOEG, que en ocasiones patrullan las secas calles del pueblo.

Para acercarnos a ese pueblo fantasma, la caravana tomó camino a pie por toda la ribera del río. Los pasos se hundían en la arena por más que se hacía esfuerzo. Perecía la pesadilla de la ausencia. Las miradas en las hojarascas, en las tierras removidas, en los hundimientos del terreno en toda la orilla de una barranca que ni una gota de agua escurría. Marco Antonio encontró una roca al llegar a la orilla del río Papagayo, subió para verla arriba y abajo. Con una vara midió la profundidad de las corrientes. Pensó en una manera de pasar. A lo lejos estaba una panga. Es por allá, dijo, con un respiro de esperanza. Llegando al sitio nadie quería pasar el río. Marco y Saturnino rápidamente se adentraron en las aguas. Desde la otra orilla gritaban para que pasara el resto, y por unos minutos fueron cruzando uno a uno. Entre la arena salió un señor con un quintal de alambre y lo puso en la panga. Así, un grupo de militares le pidieron que los cruzara hasta que todos pasaron.

Eran las dos de la tarde cuando Marco platicaba con una persona mayor de edad montado en un caballo.

El señor:

–Cómo no te voy a conocer, le dijo. Nos dijeron que estabas desaparecido.

– No– respondió Marco, –es mi hermano Vicente.

Bajaron las miradas, conteniendo las emociones bruscas que insoportablemente querían soltarse entre las piedras. El señor se bajó y le dio el caballo a Marco:

–Anda, aquí te espero.

El ruido del río al lado, algunos árboles y buitres que volaban en círculos. No se escuchaba nada, ni siquiera las piedras querían hablar, ya sea por el miedo o por el inclemente sol. Un poco de aire pasaba de rato en rato. Poco más de 2 kilómetros de camino. De regreso se hizo un abanico para abarcar el arenoso terreno, pero no hubo nada. Algunos volvieron a cruzar el río, mientras varios esperaron para que los pasaran en la panga, pero al salir tenían que avanzar cinco metros para cruzar completamente. Sin embargo, un señor se ofreció a cargar a un policía estatal, un militar y un guardia nacional porque no se quisieron mojar sus botas. La imagen tenía muchas interpretaciones, pero la más importante tenía que ver con el abuso de poder de las fuerzas armadas, pero ese es otro tema.

El recorrido siguió por una barranca llena de zarzas y espinos. En seguida apareció una huerta de palmeras de coco. Con los picos, palas, varillas y perros se escudriñaba el terreno, donde había pozos de agua, ropa tirada y la tierra suelta. La varilla entraba a la mitad y a veces más. Ahí se generaba una especie de remolino de integrantes de la caravana. Se escarbaba un poco y al final el perro de la fiscalía olfateaba para descartar que estuviera una persona enterrada. Solo la tierra sabe dónde los malhechores esconden a sus víctimas, en sus entrañas.

Las miradas vigilantes de la policía ciudadana de la UPOEG seguían el curso de la caravana. La osadía de algunos campesinos y campesinas relatan la despiadada ley que prevalece en las comunidades rurales de Acapulco, implantada por el comandante “Pino”. La única comunidad donde no llegaron fue en Medanitos Perros de Agua, cerca del mar. Para llegar se hace una hora desde la comunidad de Llano de la Puerta. Es una brecha poco transitada, llena de bejucos colgados. El polvo intacto, solo se levanta con los remolinos de aire. A las tres de la tarde no hay nada más que unas redes de pescar tiradas en el patio de las casas, hechas de palma de coco y unas plantas a los lados. En el centro del poblado está la escuela primaria, pero sin estudiantes y el resto es arena. El espantoso silencio es más grande que las olas del mar. Todo parecía abandonado hasta que empezaron a salir algunas personas desde el interior de sus chozas, con los rostros sorprendidos.

Marco Antonio se acercó a un señor para establecer un diálogo, donde explicaba los motivos de la llegada de la caravana de búsqueda:

–Mire, andamos buscando a mi hermano Vicente, porque desapareció desde hace 9 meses. Ya son muchos días y no lo encuentro.

El señor:

–Mire, pues por aquí luego viene gente desconocida en la noche. Son puros jóvenes, pero no sabemos que vienen hacer. Nosotros tenemos miedo. Luego vemos pasar motocicletas que sepa de donde son.

Las manos del señor señalaban hacia un lado, un escurrimiento de agua que desemboca al mar, donde tenía 6 meses que habían encontraron un cuerpo sin vida. El hermano de Vicente con la honda preocupación dijo que se descartara ese lugar. Se sumergieron las varillas para detectar algún olor extraño. Había algunos huesos de animales, chanclas, huaraches, ropa carcomida por el sol y muchos troncos de árboles que daban una sensación de melancolía. No hubo nada, pero se continuó por unos matorrales hasta que se encontró una casa abandonada que quedaba habitada sólo por murciélagos.

La caravana se detuvo a un lado de la brecha de terracería para revisar otras casas en obras negras con orificios de balas en las ventanas y con ropa adentro, invadidas por los árboles que crecen rompiendo las paredes. Sobre el paradero de Vicente no se avizora nada, pero hay bastantes señas de la violencia en la región. Es tierra de ausencias, desolación, pobreza y de arenas movedizas donde pululan los grupos delincuenciales. Se dibuja el desgobierno entre las olas de la impunidad.

En estas búsquedas sólo hay sombras que ocultan la verdad. La desesperanza es la única propuesta de vida de las autoridades que no hacen nada por desarticular a los grupos de la delincuencia. La violencia seguirá y las desapariciones no cesarán si no hay una política de Estado. El gobierno del estado está en un desfiladero en llamas. Es tiempo de que deje de cantar, más bien escuche las chicharras y mire que el día es gris. De acuerdo con el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, en lo que va del año Acapulco lleva 143 asesinatos de personas, mientras que en el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y no Localizadas el puerto cuenta con mil 19 personas desaparecidas. Sigue siendo la ciudad más peligrosa de Guerrero y México. Este es el escenario más cruento de la historia reciente no sólo por las estadísticas, sino porque todos los días hay hechos de alta violencia.

Este trabajo fue elaborado por el equipo de Pie de Página y lo reproducimos como parte de la Alianza de Medios de la Red de Periodistas de a Pie.

 

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Policías estatales desalojan de autopista a familiares de taxista desaparecido

Texto: Jesus Guerrero

 Fotografía: Oscar Guerrero

Chilapancingo

 

Agentes de la Policía Estatal de antimotines desalojaron de la autopista del Sol Cuernavaca-Acapulco a familiares de un taxista que está desaparecido reclamando al gobierno de Evelyn Salgado Pineda su búsqueda y presentación con vida.

Los alrededor de familiares, amigos y vecinos del trabajador del volante desaparecido Francisco Imer Casarrubias García se instalaron en plantón en la autopista en el kilómetro 272 del punto conocido como El Parador del Marqués.

No tardó menos de cinco minutos de que los manifestantes iniciaron su protesta cuando llegaron los agentes estatales que de inmediato se fueron contra ellos empujándolos con sus escudos.

Minutos después llegó el vicefiscal de la FGE, Ramón Celaya Gamboa quien invitó a una comisión para platicar e informarles sobre la situación del taxista desaparecido.

Francisco Imer Casarrubias, vecino de la comunidad de Buenavista de la Salud, del municipio de Chilpancingo y fue visto la última vez el pasado siete de mayo cuando daba un servicio a un pasajero a la localidad vecina de El Ocotito.

En los últimos días los familiares del taxista desaparecido han arreciando sus protestas en Chilpancingo.

“No vemos ninguna acción del gobierno para que lo busquen”, dijo un familiar del taxista desaparecido.

En una publicación que este viernes hizo la Fiscalía General del Estado, publicó el ofrecimiento de 300 mil pesos a las personas que den información sobre el paradero del taxista desaparecido.

Bloquean carretera para exigir la búsqueda de taxista desaparecido

Texto: Jesús Guerrero

Fotografía: Oscar Guerrero

Chilpancingo

 

Familiares y amigos de un taxista de la localidad de Buenavista de la Salud que está desaparecido desde el pasado siete de mayo bloquearon más de tres horas la carretera federal Chilpancingo-Acapulco para exigir a la Fiscalía General de Guerrero su búsqueda por tierra y aire.

Los manifestantes cerraron la vía federal a la altura de la comunidad de Cajelitos, del municipio de Chilpancingo a las ocho de la mañana.

Karen Janet Casarrubias Atrisco, hija del taxista Francisco Imer Casarrubias, señaló que su papá desapareció después de que fue a dar servicio de un viaje a la comunidad vecina de El Ocotito.

«Nosotros lo hemos buscado después que desapareció el siete de mayo porque el gobierno del estado no nos ayuda», sostuvo la hija del trabajador del volante.

Denunciaron que ellos no han visto que la Fiscalía realice la búsqueda.

«Su último pasaje (del taxista) fue en el poblado El Rincón e iba a El Ocotito», aseveró la hermana del taxista.

Francisco Imer Casarrubias tenía su base de taxista en Buenavista de la Salud que es una comunidad que está dentro de este polígono poblacional del corredor de El Ocotito, del municipio de Chilpancingo.

«Estamos muy desesperadas porque no sabemos nada de nuestro familiar porque no aparece él ni su coche», señaló una hermana del taxista desaparecido.

A raíz de que el trabajador del volante desapareció, las unidades de transporte colectivo camionetas Urvan llevan en sus parabrisas leyendas en la que exigen al gobierno la presentación con vida de Francisco Imer Casarrubias.

Los familiares del desaparecido dijeron que acordaron cerrar la carretera federal porque hasta ahora no han visto que la Fiscalía realice la búsqueda del taxista.

El Vicefiscal Especializado en Desaparición Forzada de la Fiscalía, Víctor Parra Téllez llegó al lugar del bloqueo para dialogar con los inconformes a quienes les prometió que van a intensificar la búsqueda con operativos en la zona.

Los familiares le exigieron al funcionario que realicen la búsqueda por tierra y aire.

Casi a las doce del día los familiares y amigos del taxista desaparecido levantaron el bloqueo.

Durante esta semana es la segunda protesta que se registra en Guerrero porque el gobierno de la morenista Evelyn Salgado no realiza la búsqueda de personas desaparecidas.

Este lunes 16 de mayo, familiares de tres policías municipales de Pilcaya que junto con otro agente desaparecieron el pasado 29 de abril.

Uno de los cuatro policías fue hallado muerto el cuatro de mayo en la carretera federal Iguala-Acapulco.

En la protesta del pasado lunes aquí en Chilpancingo, los familiares de los tres agentes municipales de Pilcaya que aún no aparecen denunciaron que no tienen evidencias de que el gobierno de Evelyn Salgado esté realizando la búsqueda.

Según los familiares, los teléfonos celulares de los policías siguen activos y su ubicación es en el Estado de México por lo que presumen que los tres siguen vivos.

Familiares de tres policías desaparecidos protestan en Palacio para exigir su búsqueda

Familiares de tres policías municipales de Pilcaya que están desaparecidos desde hace 15 días protestaron en Palacio de Gobierno para denunciar que el gobierno de Evelyn Salgado Pineda no realiza su búsqueda para localizarlos con vida.

Los inconformes que se instalaron en plantón afuera de la sede del Poder Ejecutivo, dijeron que ellos ya investigaron que los teléfonos celulares de sus familiares están en activo y su ubicación es en el Estado de México.

“Nosotros estamos seguros de que están vivos”, dijo un familiar del policía desaparecido Exael Casarrubias.

El 29 de abril pasado, cuatro policías municipales salieron de Iguala pero ya no llegaron a Pilcaya que es su centro de trabajo.

El 3 de mayo, Víctor Manuel Ávila Victoria, uno de los cuatro agentes desaparecidos fue hallado muerto en la cajuela de un automóvil que estaba abandonado en la carretera federal México-Acapulco.

Entre las pertenencias que le hallaron al policía municipal estaba una credencial de elector de otro de los agentes que están desaparecidos.

Un familiar del agente desaparecido Adán Flores Romero, denunció que desde un principio la Policía Estatal, Guardia Nacional simularon una búsqueda.

Mencionó que la última vez que supieron de Adán fue el 29 de abril a las 17 horas con 20 minutos cuando a través de su teléfono celular dijo que estaba en Iguala y que esperaba a sus tres compañeros para salir a Pilcaya.

“Ya son 15 días de la desaparición (de los policías) no hemos encontrado ninguna respuesta”, señaló el familiar de un agente desaparecido.

“Dice el gobierno estatal que están haciendo la búsqueda con caninos pero la verdad no tenemos evidencia de ello”, externó.

Señalaron que si los teléfonos celulares de los tres agentes siguen activos eso quiere decir que están vivos.

Denunciaron a la alcaldesa panista de Pilcaya Sandra Velázquez Lara de haberse deslindado del caso y que ahora solo se la pasa en “fiestas”.

“La alcaldesa dice que la policía ya buscó lo que tenía que buscar y que ahora busca el gobierno del estado”, señaló la mamá del policía desaparecido Ixael Arón Casarrubias Antonio quien tiene 26 años de edad quien reside en Iguala.

Dijo que el 29 de abril tuvo conversación con su hijo a las 6 y media de la tarde y que hasta las 8 y media de la noche de ese día la aplicación de su whatsapp estaba en activo.

Los familiares denunciaron que después de las 72 horas el gobierno inició la búsqueda de los cuatro policías municipales.

Pidieron al gobierno de Evelyn Salgado que les muestre fotografías de las búsquedas que según están realizando las corporaciones policías y la Guardia Nacional están realizando.

Hasta las 14 horas, los familiares de los tres agentes municipales desaparecidos mantenían su protesta afuera del Palacio de Gobierno en espera de una respuesta de las autoridades estatales.

En Pilcaya municipio ubicado en la zona Norte del estado y que colinda con el Estado de México, se vive una situación de extrema violencia desde el 2021 de que esta zona está bajo control de un grupo delictivo. En agosto del 2021, dos policías estatales murieron y cuatro más resultaron heridos durante un ataque que integrantes de la organización delictiva perpetró contra la entonces alcaldesa panista electa de Pilcaya, Sandra Velázquez Lara cuando a bordo de una camioneta blindada transitaba por la carretera Estado de México-Guerrero. El ataque contra la edil quien resultó ilesa, ocurrió en la zona limítrofe entre Estado de México y Guerrero. Según fuentes del PAN, la edil del PAN quien se reeligió en el cargo, ha recibido ataques y amenazas de la delincuencia organizada porque no se quiere doblegar ante ellos. La panista tiene medidas cautelares con escoltas y un vehículo blindado.

«10 de mayo hay nada que festejar», dicen madres de desaparecidos

Texto: Jesús Guerrero

Fotografía: Oscar Guerrero

10 de mayo del 2022

Chilpancingo

 

Entre las fotografías de desaparecidos regadas sobre el piso sobresalen las letras de una consigna: “10 de mayo, no hay nada que festejar”.

El colectivo de madres En Búsqueda María Herrera, realiza muy temprano una protesta junto el kiosco de la plaza central Primer Congreso de Anáhuac para exigir justicia por sus hijos desaparecidos.

Gema Antúnez Flores, representante de esta organización, señaló que para ellas este 10 de mayo no es un día de regocijo o de alegría.

“Para nosotros este día es de duelo, de dolor”, explicó.

Antúnez Flores lleva once años buscando a su hijo Juan Sebastián García Antúnez quien fue privado de su libertad aquí en Chilpancingo.

Desde las diez de la mañana las madres que tienen a un hijo o hija desaparecido llegaron al zócalo.

Doña Gema llevaba pegada a su cuerpo la fotografía de su hijo desaparecido Juan Sebastián.

“En la mesa de nuestra casa está una silla vacía porque falta esa persona”, señala Gema.

Dijo que para el colectivo En Búsqueda María Herrera, prefirieron protestar aquí en Chilpancingo y no ir a la Ciudad de México para participar en una movilización nacional.

Señaló que en Guerrero y en resto del país no hay justicia para las madres que tienen un hija o hijo desaparecida.

“Se habla de cien mil personas desaparecidas en todo el país y aquí en Guerrero seguramente son miles”, expresó.

Desde que su hijo desapareció Gema ha participado en unas 20 búsquedas en campo y en los penales. Contó que en el 2021, en varias búsquedas que realizaron localizaron restos humanos de ocho personas. «Yo seguiré buscando a mi hijo porque para una madre siempre hay una esperanza para encontrarlo aún de que pasa el tiempo y obviamente se pierde la esperanza de encontrarlo con vida pero muertos los queremos encontrar», expresó la activista.

Aclaró que ellas no buscan a culpables y lo único que quieren es encontrarlos con vida. «Queremos lograr esa paz encontrándolos», añadió. Recordó que en esta lucha que han realizando cientos de madres de Guerrero buscando a sus hijos han fallecido muchas de ellas. Las más recientes son las madres de dos normalistas de Ayotzinapa desaparecidos en Iguala. Y en el 2021, doña Guadalupe Rodríguez Narciso quien fue fundadora de uno de los primeros colectivos de familiares de desaparecidos y asesinados en Chilpancingo. Doña Guadalupe murió de Covid-19 en agosto del 2021. «Esto (de las búsquedas) es muy pesado porque nos exponemos a muchos peligros», aseveró.

Busca a su mamá

Una adolescente que tiene a su mamá desaparecida desde 1993, participó en la protesta y junto con su abuela, pidió a las autoridades que le busquen y localicen. «Hoy es un día muy especial y se necesita alguien que esté con nosotros por ejemplo mi mamá», señala la joven quien es hija de Maricarmen Rodríguez Nava. Dice que su mamá fue desaparecida el 9 de diciembre de 1993 aquí en la calle Abasolo, en el centro de Chilpancingo. Carmen Nava González, mamá de la mujer desaparecida, señala que las autoridades siguen sin hacer nada para localizar a su hija. La anciana tiene a su cargo a su nieta desde que su hija desapareció.

Hombres armados se llevan a un joven frente al zócalo de Chilpancingo

Pareciera que los delincuentes escogieron el lugar perfecto para llevarse a su víctima. En el lugar no había videocámaras


Texto: Amapola Periodismo

26 de abril del 2022

Chilapancingo

 

A plena luz del día, ante de decenas de testigos y en un sitio donde no hay videocámaras de seguridad, hombres armados privaron de su libertad a un individuo que caminaba por una de las banquetas de la avenida Juan Álvarez, en el centro de Chilpancingo.

Comerciantes que tienen sus establecimientos justo a unos metros de la entrada del paso a desnivel se percataron de que un hombre fue interceptado por sujetos que portaban armas; lo subieron a una camioneta.

Temerosos de que algo les pudiera ocurrir, los tenderos se escondieron en sus negocios.

Pareciera que los delincuentes escogieron el lugar perfecto para llevarse a su víctima. En la avenida que cruza con la calle Cristóbal Colón no hay ninguna videocámara de videovigilancia de la Secretaría de Seguridad Pública Estatal o del municipio.

Hay una videocámara en la calle Ignacio Manuel Altamirano, ubicada a unos 50 metros de donde ocurrió el secuestro; no captó el hecho. Además esta videocámara de la calle Altamirano no funciona igual que otras colocadas en la capital, aseguraron fuentes oficiales.

Algunos de los testigos que se percataron del secuestro se pusieron nerviosos porque pensaron que los hombres armados se meterían a sus establecimientos para asaltarlos.

En las últimas tres semanas en esta ciudad repuntaron los asaltos a mano armada en calles del centro y otras colonias de la ciudad ante la inacción de las autoridades de los tres niveles de gobierno.

Apenas la semana pasada, entre las calles Altamirano y 16 de Septiembre, en el centro de esta ciudad, hombres armados asaltaron una tienda de conveniencia.

Poco después de que se difundió a través de redes sociales el secuestro del hombre en la avenida Juan Álvarez, arribaron al lugar elementos del Ejército, Policía Estatal y Policía Ministerial.

“No nos dan más datos. Sólo nos dicen que vieron a hombres armados y que creen que se llevaron a un hombre», dijo un agente.

La Secretaría de Seguridad Pública y Protección Ciudadana Municipal dio a conocer que los policías llegaron al lugar y hablaron con algunas personas que se habrían refugiado en un local comercial ante la presunta presencia de hombres armados no identificados que se llevaron a un hombre.

“En las primeras investigaciones no se registraron más datos del hecho ni tampoco del vehículo en el que se llevaron a la supuesta víctima”, reportó la SSPC.

 

¿Por qué es importante cambiar la narrativa para hablar de las desapariciones en México?

Con el objetivo de contrastar el discurso dominante sobre las desapariciones en México, la organización Técnicas Rudas y los Colectivo Madres en Búsqueda Coatzacoalcos y la Voz de los Desaparecidos en Puebla idearon el proyecto “Narrativas y memorias sobre la desaparición en México”, el cual fue presentado en Guadalajara, Jalisco, buscando crear narrativas, memorias y relatos contra hegemónicos que coadyuven a las familias de las y los desaparecidos de Jalisco en su exigencia en la búsqueda de justicia, la verdad, la restauración y la no repetición.


 

Texto: Darwin Franco y Dalia Souza / Zona Docs

Fotografía: Zona Docs

26 de abril de 2022

 

“¿Cómo narrar aquello que no se puede expresar en palabras, que parece irreal, que no podemos entender? ¿Cómo narrar el dolor frente a lo atroz e inhumano cuando, en realidad, preferiríamos apartar la mirada y pensar que nunca ocurrió?” son la preguntas detonadoras del proyecto “Narrativas y memorias sobre la desaparición en México” que se presentó en Casa Clavigero de la Universidad ITESO con la presencia de familiares de las y los desaparecidos de Jalisco y Puebla, así como de las integrantes de Técnicas Ruda, organización que impulsa esta narrativa de relatos contra hegemónicos.

La presentación estuvo a cargo de Alina Peña del Departamento de Estudios Socioculturales de ITESO, quien destacó la valía del trabajo porque pone la muestra de cómo se puede construir de manera colaborativa nuevas formas de narrar el horror a través del arte y las diversas expresiones artísticas que han sido solidarias con la lucha de las familias buscadoras.

Este trabajo que colocó al centro a las familias de las y los desaparecidos, específicamente, de los colectivos Madres en Búsqueda Coatzacoalcos y la Voz de los Desaparecidos en Puebla estuvo apoyado por DW Akademie y la Red de Periodistas de A Pie, y consta de un libro y una serie de piezas artísticas que pueden consultarse en https://www.narrativasymemorias.org

A continuación la video nota que explica el proyecto Narrativas y memorias sobre la desaparición en México”,, así como la lucha de las madres Rosaura Patricia Amador, integrante del Colectivo Entre Cielo y Tierra quien busca a su hijo, Carlos Eduardo Amador Magaña, desaparecido desde el 13 junio de 2017 en Tlaquepaque, Jalisco; y de María Luisa Núñez Barojas del Colectivo La Voz de los Desaparecidos de Puebla quien localizó a su hijo, Juan de Dios Núñez Barojas, luego de que éste fuera desaparecido el 28 de abril de 2017 en el pueblo Tehuitzo, en Palmar de Bravo, Puebla.


Este contenido es propiedad de de ZonaDocs y lo reproducimos como parte de la Alianza de medios de la Red de Periodistas de Pie. Puedes consultar el originar el el siguiente enlace.

Cada día, 14 niñas, niños y adolescentes desaparecieron en México durante 2021

Texto: Animal Político
Fotografía: José Luis de la Cruz / Archivo
19 de abril de 2022

Durante el 2021, diariamente desaparecieron 14 niñas, niños y adolescentes en México, de acuerdo con datos preliminares de la Red por los Derechos de la Infancia en México (REDIM).

La organización alertó que desde que se tienen registro, 82 mil 328 personas de entre 0 y 17 años de edad, han sido reportadas como desaparecidas; actualmente 1 de cada 5 continúan sin ser localizadas.

Si bien, hasta la fecha, el 80% de las víctimas han sido localizadas, REDIM lamenta que 710 fueron halladas sin vida.

“A partir del sexenio de Felipe Calderón se observa un gran aumento en las desapariciones de niñas, niños y adolescentes. Este aumento alcanza su pico durante el sexenio de Enrique Peña Nieto con 6,103 desapariciones”, alertó Tania Ramírez, directora de REDIM durante la presentación de los datos preliminares.

Desde que empezó el sexenio del presidente Andrés Manuel López Obrador, 19,445 niñas, niños y adolescentes han sido reportados como desaparecidos, de los cuales 5,102 siguen sin ser localizados.

Edomex, Tamaulipas y Jalisco concentran desapariciones

De acuerdo con REDIM, 40% de las desapariciones de niñas, niños y adolescentes se concentran en tres entidades: Estado de México, con 3,749 casos; Tamaulipas, con 1,704; y Jalisco, con 1,231.

La directora de REDIM consideró que, a diferencia de otros años, actualmente el Estado mexicano cuenta con herramientas para atender la búsqueda de niñas, niños y adolescentes desaparecidos, por lo que destacó instrumentos como la Alerta Amber y el PABNNA (Protocolo Adicional para la Búsqueda de Niñas, Niños y Adolescentes),  de la Ley General en Materia de Desaparición Forzada de Personas, así como el Protocolo Alba (para niñas y mujeres adolescentes), la Alerta migratoria y la Alerta amarilla  de Interpol.

Mujeres y adolescentes, el rango más vulnerable

La Red por los Derechos de la Infancia sostiene que las mujeres, y el grupo de adolescentes entre 12 y 17 años han sido más afectados en este fenómeno.

“Dos de cada tres casos de personas desaparecidas entre 0 y 17 años eran mujeres, 55 mil 873, de un universo de 82 mil 328 casos”, expuso Ramírez.

En tanto, los adolescentes de entre 12 y 17 años víctimas de desaparición son 12 mil 188 de 16 mil 378.

El gobierno reconoce “crisis forense”: sin censos ni bases de datos genéticas, hay 52 mil cuerpos sin identificar

Texto: Animal Político

Fotografía: Óscar Guerrero

18 de marzo de 2022

El gobierno reconoce “crisis forense”: sin censos ni bases de datos genéticas, hay 52 mil cuerpos sin identificar registraron 37 mil personas: ocho mil en servicios forenses y las 29 mil restantes en fosas comunes.

No obstante, desde ese año distintas organizaciones e instituciones han registrado otras cifras, como el Laboratorio de Investigación Quinto Elemento, que reportó 39 mil cuerpos y el Censo Nacional de Procuración de Justicia del Inegi, que registró solamente nueve mil 400 personas.

Pero la cifra que retomó el gobierno fue la del Movimiento Nacional por Nuestros Desaparecidos, que –a partir de solicitudes de información y trabajo de campo– levantó un registro donde contó más de 52 mil cuerpos sin identificar.

Además encontró que el 80% del total de personas se concentra en 10 estados del país, encabezados por Baja California, Ciudad de México, Estado de México, Jalisco y Chihuahua.

En la conferencia matutina, el subsecretario de Derechos Humanos señaló que no existe un censo sobre los cuerpos no identificados, ni sobre los identificados y no reclamados en las fosas comunes.

“Esta es una omisión legal muy grave que involucra a distintos ámbitos de autoridades, desde las Fiscalías o Secretarías de Salud o Tribunales, hasta municipios, por el manejo de las fosas comunes en los cementerios”, indicó.

Además, destacó que tampoco existe una base de datos genética nacional que permita la comparación de los datos que se obtienen de las muestras genéticas tomadas por las familias, con las que se levantan de los cuerpos encontrados.

“Esta información genética no se comparte, no se contrasta, no existen capacidades y voluntades y ese es el principal problema, falta de voluntad para hacerlo de manera masiva y la información forense se mantiene fragmentada esto habla pues de que no existen no solamente capacidades institucionales humanas, sino también falta voluntad política a nivel estatal para encarar esta crisis”.

COActualmente hay 52 mil cuerpos sin identificar en los servicios forenses y en las fosas comunes del país, según datos del Movimiento Nacional por Nuestros Desaparecidos, citados por el subsecretario de Derechos Humanos, Alejandro Encinas.

Desde 2019 el gobierno llevó a cabo un censo de los restos humanos y cuerpos sin identificar en México, a partir del cual se registraron 37 mil personas: ocho mil en servicios forenses y las 29 mil restantes en fosas comunes.

No obstante, desde ese año distintas organizaciones e instituciones han registrado otras cifras, como el Laboratorio de Investigación Quinto Elemento, que reportó 39 mil  y el Censo Nacional de Procuración de Justicia del Inegi, que registró solamente nueve mil 400 personas.

Pero la cifra que retomó el gobierno fue la del Movimiento Nacional por Nuestros Desaparecidos, que –a partir de solicitudes de información y trabajo de campo– levantó un registro donde contó más de 52 mil cuerpos sin identificar.

Además encontró que el 80% del total de personas se concentra en 10 estados del país, encabezados por Baja California, Ciudad de México, Estado de México, Jalisco y Chihuahua.

En la conferencia matutina, el subsecretario de Derechos Humanos señaló que no existe un censo sobre los cuerpos no identificados, ni sobre los identificados y no reclamados en las fosas comunes.

“Esta es una omisión legal muy grave que involucra a distintos ámbitos de autoridades, desde las Fiscalías o Secretarías de Salud o Tribunales, hasta municipios, por el manejo de las fosas comunes en los cementerios”, indicó.

Además, destacó que tampoco existe una base de datos genética nacional que permita la comparación de los datos que se obtienen de las muestras genéticas tomadas por las familias, con las que se levantan de los cuerpos encontrados.

“Esta información genética no se comparte, no se contrasta, no existen capacidades y voluntades y ese es el principal problema, falta de voluntad para hacerlo de manera masiva y la información forense se mantiene fragmentada esto habla pues de que no existen no solamente capacidades institucionales humanas, sino también falta voluntad política a nivel estatal para encarar esta crisis”.

Al exponer sobre lo que ha calificado como la “crisis forense”, Encinas destacó que el presupuesto asignado para la identificación de los cuerpos en 2022 – entre lo asignado a la Comisión Nacional de Búsqueda, como lo que se destina a los estados – suma más de 3 mil 400 millones de pesos, “una inversión única que busca enfrentar, frenar y revertir esta situación”.

Entre las acciones que se están llevando a cabo para combatir la “crisis forense” está la firma de un convenio de colaboración y entrenamiento del Instituto Nacional de Medicina Genómica con el Laboratorio de Identificación Genética de la Universidad de Innsbruck, para desarrollar capacidades de identificación humana con muestras complejas.

“Es decir, queremos tener nuestro Innsbruk mexicano, es el primer convenio que firma la Universidad de Innsubruk con una institución de otro país (…) ya iniciarán en estos días los primeros trabajos de identificación”, anunció el funcionario.

Creación del Centro Nacional de Identificación de cuerpos

Karla Quintana, comisionada Nacional de Búsqueda de Personas de México, señaló que con la Consejería Jurídica y la Secretaría de Gobernación se trabaja en la iniciativa para la creación Centro Nacional de Identificación Humana.

Indicó que, si la iniciativa pasa en el Poder Legislativo, las comisiones podrán hacer búsqueda de identificación humana a través del centro con enfoque masivo y que se dedicaría exclusivamente a personas desaparecidas.

Otra de las acciones que se prevén para la atención de la crisis forense, dijo, están acciones como que la Conferencia Nacional de secretarios de seguridad pública comparta información de bases de datos y tener un repositorio de esto.

Además, el fortalecimiento de los servicios periciales, impulsar una norma oficial mexicana para el resguardo de cuerpos, compartir información forense en el noreste del país, comparar perfiles genéticos de forma masiva, así como cotejar huellas dactilares con el INE, el SAT y bancos, e integrar un banco nacional de información genética.

“La dinámica de desaparición no respeta fronteras, no importa que una fiscalía o un estado resuelva un problema porque la desaparición no respeta la frontera del estado. Tenemos que atender de manera global”, dijo.

Víctimas desconocen a la nueva representante de la CEAV en Guerrero

Señalan que nunca ha hecho trabajo con las víctimas


Texto: Beatriz García

Fotografía: Oscar Guerrero / Archivo

18 de marzo del 2022

Chilpancingo

 

Familiares de desaparecidos y organismos de defensa de derechos humanos expusieron que la designación de la nueva representante de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV) en Guerrero, Enedina Medrano Serrano, nunca ha tenido acercamiento con ellos, mucho menos ha hecho trabajo a favor de las víctimas.

“El secretario de Gobierno, Ludwig Marcia Reynoso Núñez, tomó protesta a Enedina Medrano Serrano como Encargada de la Comisión Ejecutiva Estatal de Atención a Víctimas sectorizada a la Secretaría General de Gobierno del Estado de Guerrero”, se lee en un pie de foto donde está el secretario con Medrano Serrano, mientras le entrega su nombramiento. La fotografía fue publicada el miércoles en el Facebook oficial de la Secretaría General de Gobierno del estado.

Ante esta designación de la nueva funcionaria, que además es cercana al senador con licencia Félix Salgado Macedonio y papá de la gobernadora, Evelyn Salgado, la representante del Colectivo de

Familiares en Búsqueda María Herrera, Gema Antúnez Flores y a la representante del Centro Regional de Defensa de Derechos Humanos José María Morelos y Pavón (Centro Morelos), Teodomira Rosales Sierra, dijeron que no conocían a Medrano Serrano, pues siempre han pugnado que quienes estén a cargo de este tipo de organismos sean personas que hayan hecho trabajo con las víctimas.

Gema Antúnez comentó, de entrada, que junto con otros colectivos como el Centro de Derechos Humanos Minerva Bello, el Centro Morelos, el Colectivo Siempre Vivos, Colectivo de Madres Igualtecas expusieron su preferencia de que quien estaba en ese momento como encargada de la CEAV, Lucia

Molina Catalán, fuera a quien designaran como la representante de ese organismo, porque la conocían y sabían de su interés por ayudar a las víctimas.

El 15 de marzo se cumplieron cinco meses de que la CEAV no tenía representante, solo estaba de encargada Molina Catalán.

Los integrantes de colectivos y organismos de derechos humanos, dijo la víctima, firmaron anteriormente un documento de respaldo a Molina Catalán.

“Estamos por reunirnos para saber qué estrategias, para ver qué podemos hacer para entrevistarnos con la licenciada Evelyn o con el ingeniero Félix porque se puede decir que ya no sabemos quién toma las decisiones, se ve raro porque parece que tenemos dos personas gobernantes”, manifestó la representante del colectivo.

Mientras que la directora del Centro Morelos, Rosales Sierra, quien acompaña a víctimas de desaparecidos y desplazados por la violencia, dijo que no conocían a la nueva representante de la CEAV.

En el caso de las víctimas que acompaña nunca se presentó con ellas, dijo.

La también abogada expuso que ni siquiera fueron tomados en cuenta quienes están al frente de organizaciones que acompañan a las víctimas para designar a quien representaría a la Comisión Ejecutiva, y se direccionara a sus necesidades, sobre todo que fuera una persona cercana a las víctimas.

El documento que comentó anteriormente Gema Antúnez, el que firmaron los colectivos en favor de Lucía Molina, fue entregado a diputados del Congreso local, para que los tomaran en cuenta.

Insistieron a los diputados que si no designaban a su propuesta les permitieran tener injerencia en la decisión que se tomara de quien representaría al organismo.

“Es gente de Félix Salgado Macedonio (Enedina Medrano) pero nadamás, no sabemos cuál es el plan de trabajo, si tiene o no tiene compromisos con la atención a las víctimas, porque lo que se necesita aquí es una persona que sea sensible, porque el tema de desaparición forzada, de desplazamiento forzado, homicidio, feminicidio son temas muy dolorosos”, expresó.

Teodomira Rosales informó que recibió una llamada de la nueva representante de la CEAV y que supuestamente está citando a los representantes de colectivos a una reunión este viernes, para presentarse y dar a conocer su plan de trabajo.

Tanto Gema Antúnez como la abogada están en espera de saber el plan de trabajo o las actividades que Medrano Serrano desempeñará en esta gestión y que esté apegado a las víctimas. Además, saben que eso que esperan es lo mismo que espera el resto de colectivos y organismos defensores, porque en su momento, juntos, votaron porque Lucia Molina tomara el cargo de la Comisión Ejecutiva.

 

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