Protestan colectivos de personas desaparecidas en la CEAV para exigir pago atrasado de tres meses

Texto y foto: Andrea Mendoza

28 de mayo de 2024

Chilpancingo

 

Los colectivos de familiares de desaparecidos, María Herrera, Lupita Rodríguez Narciso y un colectivo independiente de Iguala, protestaron en la Comisión Ejecutiva Estatal de Atención a Víctimas (CEAV) para exigir el pago pendiente desde hace tres meses, al sur de la ciudad.

La representante del colectivo Maria Herrera, Gema Antúnez Flores, comentó que esta no es la primera vez que suceden este tipo de atrasos en el pago a los familiares de desaparecidos.

Integrantes de tres colectivos de familiares de desaparecidos protestaron esta mañana para exigir el pago atrasado de tres meses .

El pago de 2,000 pesos mensuales del gobierno está estipulado en la Ley General de Víctimas, en donde se reconoció como un deber del Estado aportar un apoyo económico a los familiares directos de personas desaparecidas.

Algunos familiares expresaron su molestia y opinaron que dicho dinero que no se les da desde hace tres meses, no es un acto de caridad, sino un derecho que les compete.

También acusaron a la gobernadora Evelyn Salgado Pineda y a la titular de la Comisión Ejecutiva Estatal de Atención a Víctimas, Enedina Medrano Serrano, de hacer caso omiso a las necesidades de las víctimas y no resolver las problemáticas económicas.

Antúnez Flores recalcó que esta es la segunda ocasión en la que las personas de familiares de desaparecidos exigieron respuesta sobre su pago mensual en la Comisión Ejecutiva Estatal de Atención a Víctimas.

Integrantes de tres colectivos de familiares de desaparecidos protestaron esta mañana para exigir el pago atrasado de tres meses .

La única respuesta que le dieron a Antúnez Flores fue que por el momento no hay recursos económicos para pagar las mensualidades a los familiares.

Esta situación va más allá de una problemática de retraso del dinero pues los familiares denunciaron que hace un año tuvieron el mismo problema por dos meses y tal dinero nunca fue reembolsado en las siguientes mensualidades.

Algunas mujeres alegaron venir desde Chilapa e Iguala, la mayoría dejó a sus hijos y nietos en sus casas, y otras no tuvieron opción más que llevarlos consigo.

Los familiares se reconocieron como víctimas y tomaron este acto como un caso de revictimización al no ser apoyados por las instancias gubernamentales.

Esperan que el pago del tercer mes sea depositado el día de hoy por la tarde, en caso de que no sea así, los diferentes colectivos de personas de familiares desaparecidos tomarán las calles de Chilpancingo, pues asumen que para el gobierno es la única forma en la que les harán caso.

“Yo sólo quiero recuperar a mi esposo”

María José no entiende el por qué nadie quiere decirle qué pasó con su esposo, José Luis Valle Soto, quien fue desaparecido el 5 de septiembre de 2023 en la colonia La Moraleja en Zapopan. En su búsqueda, ella le ha entregado a la Fiscalía de Jalisco toda la información que le ha sido posible, pero a cambio sólo ha recibido nulos resultados.


Texto: Darwin Franco/Zona Docs

Foto: Zona Docs 

16 de febrero del 2024 

 

José Luis Valle Soto salió de su casa en la colonia La Moraleja para realizar un trabajo. Él es contratista y aquel 5 de septiembre de 2023 partió en su carro para realizar una cotización a un domicilio ya conocido; sin embargo, nunca llegó a éste.

Aquel día, una tormenta azotó al municipio de Zapopan; por ello, su esposa María José no pudo buscarlo inmediatamente. José Luis siempre se mantenía en comunicación con ella, pero ese día su celular no conectaba.

María José pensó que la incomunicación era a causa de la tormenta, pero no era así. A José Luis lo habían privado de su libertad: ¿Cómo pasó esto?

Las autoridades, a la fecha, no saben qué pasó, pues resulta que esa noche ninguna de las cámaras de seguridad del sistema C5 (estatal) o las C3 (municipal) colocadas sobre la Avenida Juan Gil Preciado, no sólo no funcionaron correctamente, sino que además, aseguran las autoridades, no captaron ninguna conducta que pudiese considerarse delictiva.

“Para ser honesta, realmente me siento muy frustrada. Me siento muy desesperada… con esa impotencia de no poder hacer más de lo que realmente se puede hacer por él, ya que al acudir a la Fiscalía me comentaron que las cámaras del C5 dieron negativas… ahora resulta que ninguna cámara captó a mi esposo… así que, entonces, es como si literalmente se lo hubiera tragado la tierra”, precisa María José.

La falta de acciones de parte de la Fiscalía Especial en Personas Desaparecidas, ha llevado a María José -como pasa en la mayoría de los casos- a encabezar ella misma la búsqueda. Esto lo hizo desde el inicio, pues un día después de que fuera desaparecido José Luis, ella salió a buscarlo, pero lo único que encontró -a 15 minutos de su casa- fue el auto en que su esposo salió de casa.

“Yo encontré el coche como unos 12 o15 minutos aproximadamente caminando de aquí de la casa. Lo encontré en la calle Begonia Villa de las Lomas en Zapopan.Estaba ahí literalmente estacionad, la verdad cuando lo vi empecé a gritarte José Luis dónde estás este entré como en un estado de shock”.

Al preguntar a las y los vecinos de la zona se enteró que el carro fue dejado ahí por varios hombres, quienes lo empujaron para después fugarse en una camioneta. Esto también quedó videograbado, pero es tiempo que en Fiscalía no le da razón de quiénes eran esos hombres y de qué rumbo tomó la camioneta en la que se fueron quienes ella cree que se llevaron a su esposo.

“Yo reporté todo eso a la Fiscalía, y a los pocos días vinieron los peritos a levantar huellas, pero a la fecha tampoco me han dicho qué salió de eso… no tengo absolutamente nada de lo que vinieron a hacer”, explica María José.

Lo que tampoco tiene es acceso a la sábana de llamadas, lo que para a ella resulta más que importante porque así podría saber, por ejemplo, qué llamadas recibió o hizo José Luis, pero aún más relevante: “cuál fue la última ubicación que registró su celular”, pues queda claro que no fue el lugar donde encontró el carro, pues quienes lo dejaron ahí, no llegaron al lugar con su esposo.

A más de cinco meses de la desaparición de José Luis, lo que María José desea es que le den avances concretos, pues considera que “nadie desaparece así como arte de magia”. Ella desea que le digan qué resultados dieron los peritajes, desea que le expliquen qué trayectoria pudo haber tomado su esposo luego de ser llevado por estos hombres y, lo más importante, qué pistas concretas hay para localizar a José Luis.

“Lo que realmente exijo es que me digan lo que realmente pasó con mi esposo, ya que parece que literalmente se lo comió la tierra claro. Quiero que me digan qué se ve realmente en esas cámaras, pues no creo que no se haya registrado nada… ahora resulta que literalmente la luna fue la única testigo de lo que le pasó a José Luis”.

María José hoy forma parte del Colectivo Luz de Esperanza, participa en sus acciones y marchas como la que se realizó, el pasado 14 de febrero. Es consciente de que la crisis de desapariciones es grande y de que la demanda de atención es mucha, pero lo que no se puede explicar es el por qué en todos los casos no hay ningún resultado.

“Yo no busco culpables solamente quiero a mi José Luis de vuelta”, concluye María José.

A tres semanas de la desaparición de Sigifredo, familiares y amigos exigen resultados de la investigación

Texto y foto: José Miguel Sánchez

29 de enero del 2024

Chilpancingo

 

A tres semanas de la desaparición de Sigifredo Villalba Torres, abogado y trabajador del Tribunal Superior de Justicia (TSJ), familiares y amigos protestaron en Palacio de Gobierno para exigir una audiencia con la gobernadora Evelyn Salgado Pineda para que la Fiscalía agilice las investigaciones.

Los manifestantes denunciaron que a tres semanas de la desaparición de Sigifredo Villalba no hay ningún avance en las investigaciones.

“Queremos la intervención de la gobernadora o de algún representante de la gobernadora para que agilicen las investigaciones», mencionó Magaly Martínez, compañera de trabajo de Sigfredo.

Familiares y amigos de Sigfredo Villalba Torres protestan frente al Palacio de Gobierno, este 29 de enero del 2024. Foto: Miguel Sánchez

En la protesta, realizada en la entrada principal de Palacio de Gobierno exigieron a la Fiscalía General del Estado (FGE), que brinde información sobre la geolocalización de su teléfono celular para saber dónde fue la última ubicación de Sigifredo.

De acuerdo con la información proporcionada por los amigos y familiares, Sigifredo salió de su casa el domingo 7 de enero, acudió al centro de Chilpancingo a retirar dinero y desde entonces no se sabe nada de él.

“El 8 de enero se reincorporaría a sus labores en el Tribunal Superior de Justicia (TSJ), pero no fue así”.

El automóvil en el que viajo Sigifredo, una Nissan modelo Kicks color roja, tampoco lo hallan.

Durante la hora que duró la manifestación ningún funcionario estatal salió a atenderlos.

La representante del Colectivo De Familiares en Búsqueda María Herrera, Gema Antúnez Flores, se sumó a la protesta y exigió a las autoridades atender a la familia de Sigifredo.

Gema Antúnez Flores, representante del Colectivo de Familiares en Búsqueda María Herrera, protesta junto a familiares y amigos de Sigfredo Villalba Torres, este 29 de enero del 2024. Foto: Miguel Sánchez

Sigifredo, de 46 años, es abogado de profesión y desde hace 15 años es trabajador sindicalizado del TSJ, en el área de Juzgados Penales de Ciudad Judicial.

Sus compañeros de trabajo lo definen como una persona tranquila y que no se metía en problemas, por eso les extraña su desaparición.

El domingo por la tarde Sigifredo salió a retirar dinero a una sucursal bancaria al centro de Chilpancingo, salió de su casa, sin dar más información a su esposa.

Sigifredo, de 46 años, es abogado de profesión y trabajador sindicalizado del TSJ, en el área de Juzgados Penales de Ciudad Judicial.

Se manifiestan familiares de desaparecidos en la CEAV

Texto y foto: Itzel Urieta

26 de enero del 2024

Chilpancingo

 

Integrantes del colectivo de familiares de personas desaparecidas Lupita Rodríguez Narciso se manifestaron en la Comisión Ejecutiva Estatal de Atención a Víctimas (CEAV), para exigir la entrega de canastas básicas y apoyos económicos pendientes desde hace cuatro meses.

De acuerdo con el representante del colectivo, David Molina Rodríguez, las canastas básicas tienen un valor de 2,000 pesos y se entregan cada mes a las familias. Desde agosto hay familias que no la reciben.

“Exigimos al gobierno del estado que dé cuanto antes este recurso para que nuestros familiares no anden mendigando y tengan un alimento”, mencionó una integrante del colectivo.

Explicaron que en la mayoría de casos la persona desaparecida llevaba el sustento económico a sus hogares.

Estos apoyos les sirven para tener alimento.

Integrantes del colectivo de personas desaparecidas exigen canasta básica a las afueras de CEAV, este 26 de enero del 2024. Foto: Colectivo Lupita Rodríguez Narciso

Las familias afectadas son 17.

Recriminaron que las desapariciones forzadas continúan a la alza y que el gobierno no les garantiza seguridad, ni avances en sus casos.

Molina Rodríguez dijo que han solicitado que la CEAV sea un organismo que no dependa de la Secretaría General de Gobierno.

“Es ahí donde nosotros creemos que está el problema; debe tener sus propios recursos y autonomía propia”.

Otras de las exigencias de los integrantes del colectivo son que se brinde apoyo psicológico y jurídico a los familiares de personas desaparecidas.

Una comisión fue atendida por la comisionada de la CEAV, Enedina Medrano Serrano, quien se comprometió a que en la próxima semana se les entregaría el recurso.

Denuncian que nunca se construyó un centro de resguardo forense para el que se otorgaron recursos

Texto: Itzel Urieta

Foto: Amapola Periodismo/Archivo

19 de enero del 2024

Chilpancingo

 

El vocero del Colectivo de Familiares de Personas Desaparecidas Lupita Rodríguez Narciso, David Molina Rodríguez, denunció que el gobierno federal otorgó 18 de millones de pesos al gobierno estatal para la construcción de un centro de resguardo forense que nunca se construyó.

Fue mediante un convenio de colaboración entre el gobierno del estado y la Comisión Nacional de Búsqueda de Personas (CNBP) que se destinaron 18 millones de pesos para la construcción de un Centro de Resguardo Forense que supla al Panteón Ministerial, ubicado en el cementerio privado La Paz, al poniente de Chilpancingo.

De acuerdo con Molina Rodríguez, el problema con el Panteón Ministerial, lugar a donde llevan restos humanos sin identificar, es que no se tienen las condiciones ni los cuidados para resguardar un cuerpo que aún es evidencia.

Instalaciones de el Cementerio Estatal Forense, el 1 de abril del 2021. Foto: Oscar Guerrero/Archivo

Para estos procesos se necesita un centro de resguardo donde los cadáveres se mantengan para tomas de muestra.

“No se pueden inhumar los cuerpos porque siguen siendo evidencia de investigaciones, lo que tendría que proceder es que se pierda la humedad, se haga la reducción esquelética y se tomen las muestras de ADN necesarias”, explicó Molina Rodríguez en entrevista.

El proyecto consideraba un predio en el Cerrito Rico, pero el gobierno estatal no ejerció el recurso y tuvo que devolverse a la federación.

“La Comisión Estatal de Búsqueda no tiene el personal adecuado para ver el tema de infraestructura, construcción y todo lo que se necesita para un centro de resguardo, por lo que pidieron ayuda a la Secretaría de Obras Públicas pero paso el tiempo y nunca se entregó el proyecto”, dijo Molina Rodríguez.

Otro tema pendiente para los colectivos de familiares de personas desaparecidas es la Ley General de Desaparición Forzada y Cometida por Particulares que está detenida en el Congreso local desde hace un año.

“La exigencia siempre es la misma, que se le dé importancia al tema de los desaparecidos, que haya en las comisiones de búsqueda personal capacitado, recursos y equipo para las búsquedas”.

Carta a los Reyes Magos en Guerrero: “me pueden traer a mi papá”

Texto y fotos: Itzel Urieta

14 de enero del 2024

Chilpancingo

 

“Pensaba que como los reyes eran magos me iban a traer a mi papá”, pedía Vicdie Angelique Vicente Dieguez cada 6 de enero a los Reyes Magos.

Vicdie, de 12 años, estuvo este domingo 14 de enero en la celebración de Día de Reyes organizada por el Colectivo de Familiares de Personas Desaparecidas Lupita Rodríguez, en un salón al poniente de Chilpancingo.

Para Vicdie la esperanza de encontrar a su papá cobra fuerza cada 6 de enero, porque pide a los Reyes Magos que se lo traigan.

Cuando Vicdie Angelique tenía un año y tres meses, desaparecieron a su papá Longino Vicente Morales, el 22 de junio del 2012, después de acudir a una reunión de trabajo.

Vicdie no recuerda mucho de su papá. Lo conoce a través de las fotografías y de las historias que le cuenta de él su madre, Bladina Dieguez Castro.

A los cuatro años Vicdie notó que la ausencia de su papá era recurrente, cuando era pequeña su madre le decía que su papá iba a reuniones lejos o fuera del estado y por eso no estaba en casa con ellas.

Mural con fotografías de padres desaparecidos en el festejo de Día de Reyes, este 12 de enero del 2024. Foto: Itzel Urieta

Con el paso del tiempo, Bladina habló con Vicdie. Le dijo que su padre estaba desaparecido, que lo buscaban y mientras no lo encontraran sin vida, había esperanzas.

Para Bladina, todos estos años sin Longino han sido difíciles.

“A veces ella me dice: como que me estoy resignando de no ver a mi papá, pero conservo esos bonitos recuerdos de él como videos y fotografías”.

Vicdie conserva regalos que su padre le compró durante el año y tres meses que convivió con ella. Eso le da esperanza.

Bladina continúa en la búsqueda de Longino, no hay avances en la investigación. En 2014, lo único que hayaron de Longino fue la ropa que llevaba puesta el día de su desaparición. Se la entregaron a Bladina y no le dijeron más sobre él.

Vicdie acude a terapia psicológica para sobrellevar la desaparición de su padre.

Bladina trató de que año con año, en Día de Reyes, Vicdie tuviera un juguete para no pasar inadvertida esta fecha.

Las celebraciones de Día de Reyes para Vicdie eran triste por la falta de su papá. Ella como la mayoría de las niñas y niños, creían en los Reyes Magos como los seres espirituales que llegan cada 6 de enero a entregar juguetes a las niñas y niños que se portaron bien.

“En los reyes yo pedía juguetes y también pedía a mi papá. Cuando veía que no me lo traían me ponía triste porque yo seguía con las esperanzas”.

Vicdie y Bladina se unieron al Colectivo Lupita Rodríguez hace seis años. Al llegar al colectivo Vicdie conoció a otras niñas y niños en la misma situación que ella, con una madre o padre desaparecidos.

Al conocer a otras niñas y niños como ella, Vicdie se dio cuenta que no era la única en esa situación y le dio tristeza ver a más niños con el dolor de no tener a un ser querido.

Estos festejos del colectivo representan para Vicdie y los demás niños y niñas con algún familiar de desparecidos, un momento de distracción y felicidad.

“Me sirve mucho porque convivo con otros niños que también tienen mucho dolor”.

Niños de padres desaparecidos celebran el Día de Reyes, este 12 de enero del 2024. Foto: Itzel Urieta

A Vicdie este tipo de actividades del colectivo la hace feliz, también a los demás niños.

En las cartas dirigidas a los Reyes Magos realizadas por las niñas y niños del colectivo, la petición es la misma, volver a ver a su familiar.

“Hoy Día de Reyes, como siempre les pido que encuentren a mi hermano Alberto Fonseca Leyva y lo traigan de regreso a casa, sería el mejor regalo para mí y mi familia”, se lee en una de las cartas escritas de un menor.

Durante el festejo se les ofreció a las infancias un espectáculo infantil, piñatas, aguinaldos, juguetes y la tradicional rosca de reyes.

Para Vicdie la celebración de Día de Reyes es triste, por la ausencia de su padre.

Los Reyes Magos no le trajeron a su papá en su infancia, ahora, tiene la esperanza de que en sus 15 años, su regalo sorpresa sea ver a su papá nuevamente.

Andrés Gabriel Delgado: la desaparición que nadie denunció y ninguna autoridad busca

En septiembre desaparecieron a 64 personas: 39 hombres y 25 mujeres. Una mujer fue hallada muerta y 11 localizados vivos, 52 siguen sin aparecer. Entre los desaparecidos de septiembre están los seis hombres y una mujer sacados a la fuerza de un centro de rehabilitación en Acapulco


Texto: Marlén Castro

Fotografía: Oscar Guerrero 

Chilpancingo

4 de octubre del 2023

 

Solo porque forma parte de una desaparición masiva se sabe que Andrés Gabriel Delgado fue sacado de la fuerza del Centro de Rehabilitación Renovación Espiritual, en Acapulco, el pasado 1 de septiembre.

Nadie denunció su desaparición.

Ninguna autoridad incluyó su nombre entre los desaparecidos y emitió una ficha de búsqueda.

Nadie lo busca.

Andrés Gabriel Delgado, como escribió el uruguayo Eduardo Galeano, forma parte de Los nadies, esa población hijos de nadie, dueños de nada. Los nadies parece que no tienen madres y padres a quienes les importe su situación, nadie que los proteja y nadie que los reivindique.

El 1 de septiembre, un grupo de hombres armados -los testimonios indican que llegaron en una camioneta que tenía el rótulo de la Fiscalía General del Estado (FGE)- sacó por la fuerza a siete personas del Centro de Rehabilitación, entre ellas, a Andrés Gabriel Delgado.

De esa desaparición masiva, la FGE emitió una alerta Amber por Julio Pérez García, de 15 años. Cuatro fichas de búsqueda Has visto a… por las desapariciones de Moisés Tomás Juárez Abarca, de 38 años, Braian Josúe Vargas Hernández, de 25, Jesús Arroyo Venegas, de 38, y Erick Calixto Chávez, de 23.

Las familias de este grupo de cinco desaparecidos denunciaron el delito y marcharon para exigir su aparición con vida.

Por María Perla Guzmán y Andrés Gabriel Delgado no hubo denuncia. A Perla Guzmán, quizá por su nombre de mujer, la Comisión Estatal de Búsqueda de Personas, la incluyó en las fichas de búsqueda.

Varios de los siete desaparecidos son integrantes de la comunidad LGBTy+. Los casos evidentes son los de Moisés Tomás Juárez Abarca, conocido como Daniel Moy, quien es el coordinador de la Diversidad Sexual del PRD, y Perla Guzmán, quien por las fotografías disponibles, podría ser, biológicamente, un hombre.

Desaparecidos en septiembre

Con respecto al mes anterior, a pesar del secuestro masivo de las siete personas extraídas del Centro de Rehabilitación, septiembre registró una ligera baja en cuanto al número de personas desaparecidas.

En agosto el registro establece que desaparecieron a 67 personas, 33 hombres y 34 mujeres, de las que solo se localizaron a 13 y un menor de edad lo localizaron asesinado.

En septiembre, de acuerdo con el registro hecho por Amapola periodismo a partir de las publicaciones de los medios dedicados, preponderantemente, a cubrir los homicidios y desapariciones, 64 personas fueron privadas de su libertad, 39 hombres y 25 mujeres. Una mujer fue hallada muerta y 11 localizados vivos; 52 siguen sin aparecer.

Durante las dos últimas semanas de septiembre, colectivos familiares de personas desaparecidas realizaron jornadas de búsqueda de fosas clandestinas en el parque nacional de El Veladero, en Acapulco en donde hallaron 17 cadáveres. Foto Memoria, Verdad y Justicia.

Las autoridades nacionales y estatales emplean la categoría No localizada a las personas de las que no se sabe de su paradero. Esta etiqueta exime al Estado de alguna responsabilidad acerca de este delito sistemático en contra de la población.

No localizado supone la posibilidad de que la persona desaparecida, por alguna circunstancia, prefiera estar así, por esa razón en Amapola periodismo usamos la palabra desaparición desde que se comete el delito para señalar la responsabilidad del Estado por no garantizar la seguridad de la población y desaparición forzada cuando existen los elementos de que las fuerzas de seguridad son las responsables directas de la desaparición.

Por las 64 desapariciones, se emitieron siete alertas Amber, las que están destinadas para menores, por la desaparición de seis niñas y un niño.

El niño desaparecido es precisamente uno de los extraídos del Centro de Rehabilitación Renovación Espiritual, el 1 de septiembre. Dos de estos siete menores fueron localizados y regresaron con sus familiares. De cinco se continúa sin saber de ellos.

La FGE también emite una alerta conocida como Protocolo Violeta, el que se hecho a andar para disminuir este delito, que supone emitir la alerta y búsqueda de forma inmediata.

En septiembre emitió 12 alertas de este tipo. Una alerta fue por la desaparición de las menores Elena y Monserrat Lima Orellana, de 8 y 7 años, desaparecidas en Chilpancingo el 2 de septiembre.

Se emitió una Alerta Violeta por la desaparición de Paulina Pérez Sánchez, de 42 años, quien fue localizada sin vida. Se desconocen las circunstancias del fallecimiento. Los familiares sólo dijeron que “la causa de la muerte no obedece a algún hecho de violencia”.

De las 13 personas desaparecidas reportadas en este protocolo, seis siguen desaparecidas, seis fueron localizadas y una persona hallada muerta.

En el mismo mes, la FGE emitió 37 fichas de búsqueda denominadas Has visto a… las que se emplean cuando se trata de hombres mayores de edad desaparecidos. Entre estas fichas figuran las de Moisés Tomás Juárez, Braian Josue Vargas, Jesús Arroyo Venegas y Erick Calixto Chávez, cuatro de los siete extraídos del Centro de Rehabilitación Renovación Espiritual.

De estos 37 hombres desaparecidos sólo uno fue localizado.

La Comisión Estatal de Búsqueda de Personas (CEBP) por su cuenta, emitió dos fichas por las desapariciones de Gema Domínguez Carmona, de 16 años, y María Perla Guzmán, la persona de la comunidad LGBT extraída del Centro de Rehabilitación citado.

¿Andrés Gabriel Delgado? ¿Quién es? ¿Dónde vive? ¿Cuántos años tiene?

De Andrés Gabriel Delgado sólo se sabe el nombre. No se conoce la edad, a qué se dedicaba, qué hacía en Renovación Espiritual. El encargado del Centro de Rehabilitación, quien podría proporcionar esta información, no se reportó a su trabajo desde el lunes 3 de septiembre, dos días después de la extracción de los siete desaparecidos.

La privación ilegal de la libertad de las siete personas se conoció a cuentagotas y se hizo mediática porque, entre ellos figuraba Daniel Moy, un activista por los derechos de la comunidad LGBT, quien además coordina esta población que milita en las filas del PRD.

Lo poco que se conoce es que alrededor de las tres de la tarde del sábado 1 de septiembre, varios hombres armados ingresaron al Centro de Rehabilitación Renovación Espiritual, ubicado en la colonia Linda Vista, en la zona suburbana de Acapulco, y se llevaron a Erick Calixto Chávez, de 23 años, a Julio Pérez García, de 15, y a Andrés Gabriel Delgado, quienes estaban anexados para superar adicciones.

El encargado del Centro llamó a Moisés Tomás Juárez o Daniel Moy, Brian Josué y Jesús Arroyo, quienes ayudaban en el Centro, para comunicarles lo sucedido y, entre ellos, iba María Perla Guzmán.

Los familiares reportaron que a estas cuatro personas se las llevaron por la noche, de la misma forma que ya se habían llevado a los otros tres.

Jugar con el dolor

Días después de la desaparición masiva, la mañana del 11 de septiembre, personas desconocidas abandonaron restos humanos en varios puntos de la ciudad, dentro de bolsas negras y una cabeza en una caja de madera, de las que se usan para transportar fruta, conocidos coloquialmente como huacales.

La población acapulqueña dio por hecho que se trataba de las personas extraídas del lugar para tratar las adicciones. Por la tarde, la FGE reportó que los restos pertenecían a la misma persona y por las evidencias podría tratarse de alguien de la comunidad transexual.

La FGE no ha informado si ya identificó los restos de la víctima.

«El Veladero parece un cementerio clandestino», dice madre buscadora

Texto: Jesús Guerrero

Fotografía: Especial

Chilpancingo

28 de septiembre 2023

 

En 11 días de búsqueda de fosas clandestinas en el Parque Nacional de El Veladero, en Acapulco, los integrantes de los colectivos hallaron 17 cadáveres.

Los restos humanos fueron trasladados a la Unidad del Servicio Médico Forense (Semefo), de Acapulco.

«Esto parece un cementerio clandestino», dijo en entrevista Socorro Gil Guzmán, integrante de la colectiva Memoria, Verdad y Justicia, quien desde hace casi cinco años busca a su hijo Jonathan Guadalupe Romero Gil.

Este viernes los integrantes de la colectiva guerrerense Memoria, Verdad y Justicia, continúan la búsqueda de personas en fosas clandestinas en varios puntos del Parque Nacional del Veladero, en él área del Cerro del Encinal del puerto de Acapulco. Fotografía: Cromática Agencia Fotográfica y Multimedia.

 

En diciembre del 2018, Jonathan fue detenido y desaparecido junto con su amigo, por policías municipales cerca de la playa Tlacopanocha, en Acapulco.

Hasta este jueves, los rastreadores de fosas clandestinas localizaron 17 cadáveres pero los trabajos continúan con la participación de personal de las comisiones Nacional de Búsqueda de Personas, Comisión Estatal de Personas Desaparecidas y la Fiscalía General del Estado (FGE).

Este jueves, una excavadora extrae tierra de otra fosa, en la que hasta el momento no aparecen indicios de que haya cadáveres.

La jornada empezó el pasado 18 de septiembre e iba a concluir el 22 de este mismo mes pero como los colectivos detectaron más puntos con probabilidades de hallar más cadáveres, ampliaron los trabajos.

Fotografía: Especial

Sin embargo, la FGE y las comisiones de búsqueda nacional y estatal se negaban a participar en los trabajos, por lo que los familiares de las personas desaparecidas se instalaron en plantón en El Veladero.

Debido a la presión de los familiares de las víctimas, las autoridades de los gobiernos federal y estatal aceptaron seguir acompañándolos.

Este lunes 25, los colectivos levantaron el plantón en El Veladero pero continúan en la búsqueda.

«No sabemos hasta cuando vamos a seguir buscando aquí cadáveres creo que esto va para largo», indicó Socorro Gil.

En la búsqueda también participan familiares de personas desaparecidas de otros estados del país.

«Ya estamos cansados pero no podemos parar porque no hemos hallado a nuestros familiares».

 

Aprobación de Ley de desaparición de personas y centro de identificación humana, plantean colectivos

En la conmemoración del Día Internacional de las Víctimas de Desaparición Forzada, familiares de desaparecidos salieron a protestar a las calles en reclamo un marco legal para su lucha


Texto: José Miguel Sánchez

Fotografía: Oscar Guerrero

Chilpancingo

Con una marcha y protestas en el Congreso local y en la sede del Recinto del Poder Ejecutivo, colectivos de familiares de personas desaparecidas y organizaciones sociales exigieron a los diputados aprobar la Ley en Materia de Desaparición de Personas y la creación de un centro regional de identificación humana.

En el marco del Día Internacional de las Víctimas de Desaparición Forzada, el Colectivo de familiares de personas desaparecidas Lupita Rodríguez Narciso y una representación de las madres y padres de los 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa encabezaron una marcha para exigir al Congreso del estado la aprobación de la mencionada ley que lleva tres años en la congeladora del Poder Legislativo.

La marcha comenzó en el antimonumento a los 43 desaparecidos de Ayotzinapa, ubicada en el monumento a las Banderas, hacia el Congreso del estado.

A la marcha también asistió Marco Antonio Suástegui Muñoz, que desde el 2021 busca a su hermano Vicente, activista del Consejo de Ejidos y Comunidades Opositores a la Presa La Parota (Cecop) .

“Donde hay desaparecidos o desaparecidas reina la tristeza, la desesperación, la angustia y nos sentimos muertos en vida, porque hay un dolor que no se compara cuando una persona muere y la puedes enterrar, en nuestro caso no sabemos si nuestro familiar está con vida, si está bien, si ya comió o si tiene frío”, dijo Suástegui Muñoz durante su participación en la marcha.

Afuera del Congreso local, el colectivo leyó un posicionamiento donde pidieron que los diputados dejen de atrasar la aprobación de la Ley en Materia de Desaparición Forzada y Cometida por Particulares, porque en tres años la propuesta ya pasó por dos legislaturas y no es aprobada por los diputados.

“No vamos a dejar que el Congreso vuelva a meter al congelador la iniciativa, queremos que la aprueben en el reinicio de las sesiones ordinarias”, dijo David Molina Rodríguez, representante del Colectivo Lupita Rodríguez.

Esta Ley, de acuerdo con Molina Rodríguez, tiene un capítulo dedicada a la Declaración de Ausencia y otro a la creación de un centro regional de identificación humana.

La declaración permitirá conservar los derechos sociales y labores de la persona desaparecida para que su familia no quede en el desamparo institucional.

La creación de un centro regional de identificación humana permitirá reconocer de una manera más eficiente a los cientos de cadáveres que son llevados al Panteón Ministerial.

“Queremos que este centro de identificación apoye en las labores al Servicio Médico Forense (Semefo), en el tema de personas desaparecidas que llevan mucho tiempo en las cámaras”, mencionó Molina Rodríguez.

Durante el mitin, los manifestantes colocaron lonas con las fotos de sus desaparecidos en la entrada principal del Congreso local y algunos zapatos de las víctimas como una manera de recordarlos.

Quemaron dos llantas afuera del edificio del Congreso local.

La marcha continuó hacia el Recinto del Poder Ejecutivo donde finalizaron con otro mitin en el que piden al gobierno del estado la independencia de la Comisión Estatal de Búsqueda de Personas (CEBP) y de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV).

 

Grupos criminales limitan labores de madres buscadores en pueblo de Chilpancingo

Para su ingreso las autoridades debián pedir permiso a Los Ardillos


Texto: José Miguel Sánchez 

Fotografía: OscarGuerrero

Chilpancingo

Integrantes del Colectivo Memoria Verdad y Justicia Acapulco-Chilpancingo denunciaron que las autoridades ministeriales y militares les impidieron colocar carteles de sus familiares desaparecidos en el poblado de Petaquillas, «porque no pidieron permiso» a Los Ardillos, grupo criminal que opera en la zona, señalados por el gobierno federal como los generadores de la violencia de las últimas semanas en Chilpancingo.

Petaquillas es un pueblo de Chilpancingo que está muy cerca de la ciudad, en la parte sur. Es la puerta a un corredor que conecta hacia Quechultenango, municipio de donde son originarios los líderes de Los Ardillos, los hermanos Ortega Martínez.

«Para entrar a Petaquillas incluso nos dijeron que se tenía que pedir permiso a los del cartel de Los Ardillos, la Fiscalía (General del Estado FGE) llamó en muchas ocasiones a la licenciada a cargo de la búsqueda para decirle que no entraramos, porque se tenía que pedir permiso», mencionó una integrante del colectivo, quien pidió omitiera su nombre por seguridad.

Los Ardillos son un grupo criminal que operan en la zona Centro y Montaña de Guerrero, de acuerdo con información del gobierno federal son los que el pasado 10 y 11 de julio irrumpieron de manera violenta a la capital para exigir la liberación de dos líderes transportistas, relacionados a este grupo delictivo.

En Petaquillas, el Colectivo Memoria Justicia y Verdad comenzaría hoy a pegar carteles de personas desaparecidas, pero ante la negativa de los elementos de la Fiscalía General del Estado (FGE), del Ejército y de la Comisión Estatal de Búsqueda de Personas (CEBP), no ingresaron al poblado. Pegaron los carteles a las afueras del pueblo y en las colonias de Chilpancingo colindantes.

«Se me hace injusto que hay que estarle pidiendo permiso a una banda o a una organización delictiva para pegar fichas de búsqueda, y como ya no entramos al lugar sólo pegamos a las afueras», mencionó uno de los integrantes del colectivo.

«Ellos (personal de la FGE) nos dijeron que teníamos que pedir permiso para entrar a ese lugar, que porque está muy peligroso y ni e ellos los dejan entrar a ese lugar», agregó alguien más.

Ante la negativa de las corporaciones de seguridad para ingresar a Petaquillas, el colectivo decidió recorrer los accesos del pueblo sin seguridad.

«Les dijimos que si tenían miedo de ir que nos dejaran hacer el trabajo solas y nosotras sí íbamos a entrar, porque no tenemos miedo de entrar a ese lugar y si alguien nos tenía que decir algo lo hiciera personalmente con nosotras, porque nosotros sí estamos buscando a nuestros hijos y no le tenemos miedo a nada ni a nadie», dijo alguien más.

Al final las integrantes del colectivo no ingresaron a Petaquillas y realizaron la actividad en las inmediaciones y en colonias apartadas del centro de la ciudad.

Otra situación complicada para las labores del Colectivo ocurrió ayer que el Colectivo realizó una búsqueda en campo para hallar fosas clandestinas en la parte norte de Chilpancingo. En los límites con el municipio de Eduardo Neri detuvieron los trabajos porque el escucharon balazos cerca del lugar; los sacaron elementoa de seguridad.

Los balazos, los supieron horas después, fue por un enfrentamiento armado entre policías estatales y municipales de Zumpango contra un grupo de civiles armados.

El enfrentamiento, de acuerdo con un comunicado de la Secretaría de Seguridad Pública del estado (SSP), dejó el saldo de tres personas asesinadas; dos policías estatales, uno municipal y un civil armado.

«Es injusto que estemos viviendo estas situaciones y que tengamos miedo de entrar a un poblado o algún lugar porque no hay seguridad, porque la seguridad nos las deben de dar las autoridades, porque para eso están», agregó otro integrante del colectivo.

Después de la situación en Petaquillas, el colectivo recorrió las colonias Lomas del Poniente, Independencia, PRD y San Rafael, acompañados por elementos de la FGE, Ejército y dos acompañantes de la CEBP.

En estos recorridos las 10 madres buscadoras pegaron en postes y bardas públicas carteles con la ficha de búsqueda de sus hijos, y los datos de contacto para quienes tuvieran alguna información.

Esta jornada de búsqueda comenzó el lunes en Chilpancingo con ratreo en campo en el cerro del Marqués, al sur de la capital, y al norte, en Cerrito Rico; al oriente rumbo a la Sierra de Chilpancingo, en las inmediaciones del poblado de Tenamicoya, también en los límites con Eduardo Neri. En estas búsquedas no hallaron restos.

Hoy fue la pega de carteles y mañana culmina la jornada con otra labor de búsqueda, que por cuestiones de seguridad no dan a conocer las ubicaciones con anticipación.

 

Autoridades se negaron a apoyar búsqueda de colectivo de personas desaparecidas en Chilpancingo, denuncian

Texto: José Miguel Sánchez

Fotografía: Oscar Guerrero

Chilpancingo

 

Sin apoyo gubernamental e institucional, ocho personas, integrantes del Colectivo Memoria Verdad y Justicia de Acapulco-Chilpancingo, caminan cuesta arriba mientras se abren paso entre los arbustos y rocas en el cerro del Marqués, al sur de Chilpancingo. El objetivo es hallar una fosa clandestina donde posiblemente esté Johnnattan Munivez Mayo, un joven que despareció en la capital en 2008.

Su madre, Francisca Ramírez Mayo, encabeza esta búsqueda con sus propios medios y herramientas. En el cerro se abren camino: quitan piedras, cortan arbustos y entierra una varilla para saber si la tierra desprende olores fétidos lo que indicaría la existencia de una fosa clandestina.

Francisca comentó que para esta búsqueda solicitaron apoyo a la Comisión Estatal de Atención a Victimas (CEAV) para que les dotara de agua embotellada para hidratarse, pero se los negó; sólo dos integrantes fueron asignados para acompañarlos.

La Comisión Estatal de Búsqueda de Personas de Guerrero (CEBP) también asignó dos elementos, pero sin herramientas para realizar labores de búsqueda.

La seguridad estuvo a cargo del Ejército y Guardia Nacional, quienes acompañaron la búsqueda.

Rastrearon en este cerro porque el colectivo obtuvo algunas pistas que indican fosas clandestinas.

Johnnattan Munivez, hijo de Francisca, desapareció en el Fraccionamiento Villas Magisterial, cerca del cerro del Marqués, el 3 de noviembre del 2008.

La información que obtuvo Francisca es que su hijo fue detenido por policías municipales de Chilpancingo, que entraron a su domicilio a las tres de la madrugada y se lo llevaron sin alguna orden judicial de por medio, desde ese momento se desconoce su paradero.

Johnnattan tenía 21 años el día que desapareció; se dedicaba a la venta de discos en los diferentes tianguis de la capital.

«Yo ya no busco culpables, sólo busco a mi hijo; son ya 15 años que no sé nada de él», dijo Francisca durante la búsqueda.

También buscan a Jonathan Gil Romero, que fue detenido y desaparecido en Acapulco por policías municipales el 5 de diciembre del 2018.

Su madre, Socorro Gil Guzmán, también encabeza la búsqueda, esta vez en Chilpancingo; no es la primera ni la única vez que realizan una labor como ésta.

«Mi hijo cumplió cuatro años y medio desaparecido y, pues, hemos buscado en todas partes de la República mexicana porque hemos ido a muchas partes, muchos estados buscando a nuestros hijos, porque sabemos de donde se los llevaron, pero no sabemos a dónde se los llevaron», dijo Socorro.

La búsqueda del Colectivo en Chilpancingo durará una semana, en la que, además de las labores de búsqueda en campo por diferentes puntos de la ciudad, también contempla el reparto y pega de fichas de búsqueda por las calles de la capital.

«Le pedimos a la sociedad y a la presidenta municipal que no nos manden a quitar las fichas, porque a veces las pasamos a pegar a otro día los de la limpieza las mandan a quitar luego luego», agregó Socorro.

La búsqueda de hoy es parte una jornada de cinco días que el Colectivo Memoria Verdad y Justicia emprendió en Chilpancingo, la cual contempla búsquedas en distintos puntos de la ciudad, la mayoría en zonas lejos de la urbanización.

La búsqueda en el cerro del Marqués concluyó a las dos de la tarde y de ahí el colectivo se trasladó a las inmediaciones de la presa del Cerrito Rico, al norte de Chilpancingo, donde continúan las búsquedas.

En el cerro del Marqués no hallaron restos y en el Cerrito Rico, hasta las tree y media de la tarde las búsquedas continuaban.

Mañana a partir de las siete y media de la mañana comenzará otra búsqueda en distintos lugares de la ciudad, los cuales aún no son dados a conocer.

La búsqueda de hoy es parte una jornada de cinco días que el Colectivo Memoria Verdad y Justicia emprendió en Chilpancingo, la cual contempla búsquedas en distintos puntos de la ciudad, la mayoría en zonas alejadas de la urbanización.

La búsqueda en el cerro del Marqués concluyó a las dos de la tarde y de ahí el colectivo se trasladó a las inmediaciones de la presa del Cerrito Rico, al norte de Chilpancingo, donde continúan las búsquedas.

En el cerro del Marqués no hallaron restos y en el Cerrito Rico, hasta las tres y media de la tarde las búsquedas continúan.

 

Willy, el estudiante de Ayotzinapa detrás del mural en reclamo por las personas desaparecidas

Texto: Itzel Urieta

Fotografía: Cortesía 

Chilpancingo

Desde pequeño Willy Díaz Mateo supo que la pintura le apasionaban. A los 13 años comenzó a dibujar a lápiz, debido a que algunos materiales, como pinceles, pinturas y plumones eran caros y su familia no podía costearlos.

Willy es originario de Tierra Blanca, municipio de Acatepec, en la región de la Montaña, quería estudiar artes plásticas en la Escuela Nacional de Pintura, Escultura y Grabado La Esmeralda, ubicada en la Ciudad de México. «Fue complicado por la falta de recursos», mencionó Willy.

Por las dificultades económicas optó por entrar a estudiar a la Escuela Normal Raúl Isidro Burgos, de Ayotzinapa, donde cursa el segundo año de su licenciatura en Educación Primaria.

En la normal perfeccionó su técnica de dibujo y pintura. Desde pequeño «traía ese talento para la pintura».

«En la normal aprendí más, pero antes nunca tomé un curso sobre cómo agarrar un pincel o algo así, ahí me han enseñado mucho».

Las técnicas que maneja Willy son óleo sobre lienzo, hace un año comenzó también a pintar murales.

Willy tiene 80 obras de su autoría, entre retratos y pinturas; las vende para solventar sus gastos personales.

En sus obras no maneja un tema en específico, dice que pinta de todo. En la mayoría de sus obras plasma la vida cotidiana de las comunidades rurales de la entidad, mujeres que cocinan, niños y niñas que juegan y paisajes.

Algunas de obras las ha expuesto en el Museo de Arte Contemporáneo de la Universidad Autónoma de Guerrero (Uagro).

Su trabajo más reciente fue un mural sobre personas desaparecidas que pintó en una barda de una primaria en la colonia del PRI, en Chilpancingo.

El Centro de Derechos Humanos de las Víctimas Minerva Bello lo contactó para hacerlo; tardó 20 horas.

Willy hizo la propuesta y el boceto del mural en el que se observa a madres y padres buscadores con un semblante de preocupación y tristeza. Entre las piezas del mural se lee la frase «mi hijo fue desaparecido»; detrás hay elementos que representan una protesta por las personas no localizadas.

Este trabajo es importante para él por la desaparición de sus 43 compañeros de la normal en 2014.

«El arte es una forma en la que podemos expresar nuestros sentimientos, es importante este mural porque en muchos de estos casos (de desaparición) no hay justicias, son casos que están impunes».

Willy continuará con este tipo de trabajos, a raíz de este mural ya tiene propuestas para que realice otros murales con la misma temática en diferentes lugares.

«Pintar estos murales es una forma de lucha y exigencia».

Willy terminará su licenciatura y una de sus metas es que, una vez egresado de la normal, estudiará artes plásticas y cumplirá su sueño.

«Quiero estudiar artes plásticas y que mis cuadros se expongan en museos diferentes, pero primero terminaré de estudiar en la normal».

 

Salir de la versión móvil