Frías Organista: una vida de arte dentro del Zoochilpan

Texto: Alberto Ramírez Santos 

Chilpancingo

24 de enero del 2024 

Marcial Frías Organista, de 64 años, es un pintor que desde hace 28 años está al frente del taller de pintura que se ubica en el interior del Zoológico de Chilpancingo Zoochilpan.

Los conocimientos acerca del dibujo y la pintura que ahora tiene los ha adquirido de forma empírica a lo largo del tiempo y con mucho esfuerzo.

“Lo que hago, la gente le llama arte, yo solo me distraigo haciéndolo”, expresó el pintor mientras trazaba con su lápiz un dibujo animado de un pez en una cartulina reciclada.

Marcial Frías Organista realiza un dibujo a mano en una cartulina, el 19 de enero del 2024. Foto: Andrea Mendoza

Muchos jóvenes recuerdan a Marcial con cariño porque más de una vez asistieron a su taller de pintura al visitar el zoológico con sus familiares y les dio algún consejo.

“A este señor lo recuerdo desde que tenía como seis años, desde que tengo memoria él está aquí dibujando para los niños”, comentó Michelle García, una joven que mientras pasaba por el taller admiraba lo que el artista hacía.

Este emprendimiento lo inició con cinco personas más, pero al paso de unos meses sus compañeros se desesperaron por no ver grandes resultados y decidieron irse.

“Ellos esperaban que al mes o a los dos meses iban a tener grandes ganancias, pero no es así, hay que trabajar duro para lograr las cosas, tener paciencia y fe en uno mismo”.

Frías Organista tenía claro sus objetivos y sabía que era un proyecto a largo plazo, así que decidió continuar él solo. Comentó que no es nada fácil el camino porque la sociedad y el gobierno no le apuestan al ámbito cultural.

Para tener en funcionamiento su taller dentro de las instalaciones del zoológico, tiene que pagar una renta mensual de 720 pesos.

Talle de dibujo del pintor Marcial Frías en el interior del Zoochilpan, el 19 de enero del 2024. Foto: Alberto Ramírez

El pintor externó su preocupación, pues dice que cada vez hay menos personas interesadas en la cultura y prefieren estar sumergidos en cosas banales con la tecnología .

Cuando inició, realizaba dibujos a mano. Trazaba animales que vivían en el zoológico, pero tuvo que cambiarlos por personajes de televisión, que ahora son los que más les llama la atención a los participantes del taller.

En la actualidad utiliza la técnica de serigrafía, eso le ayuda a que su trabajo sea más rápido porque hay ocasiones en las que asiste mucha gente al taller, esto sucede con frecuencia los fines de semana, pues son días en los que la mayoría de la gente tiene tiempo libre.

Tuvo la posibilidad de trabajar con dibujos impresos, pero esto conllevaba un gasto extra porque le costaban caros y a veces no le resultaban sus cuentas por lo que prefirió continuar con la serigrafía.

Cuando hay poca gente en su establecimiento y tiene tiempo libre, el pintor también realiza dibujos a mano en la parte de atrás de las cartulinas que dejan los participantes, opta por reciclar y de esa manera cuidar el medio ambiente.

Si alguien le encarga algún dibujo y le dicen en qué tipo de material lo quiere, les comenta que solo trabaja con material reciclado de su taller, si el cliente no acepta esa única condición, prefiere no hacer ese trabajo, seguir su forma de trabajar y serle fiel a sus ideales.

Al conversar con los niños que participan en el taller, trata de motivarlos y les dice que no es necesario tener materiales caros, el arte lo pueden hacer en cartulinas o cualquier otro material reciclado.

Los dibujos que realiza a mano también le ayudan a su economía, sin embargo, la mayor fuente de ingreso es el funcionamiento de su taller, por lo que depende totalmente de que las niñas, niños, jóvenes y adultos pinten algunos de sus dibujos.

Los precios de los dibujos que hace para vender fuera de su taller o encargos que le hacen, varían de acuerdo con el tamaño o dificultad de esta o también de los marcos que se le ponga.

Sus trabajos cuestan desde 300 a 1,000 pesos, todo va a depender del material y técnica que use, pero siempre trata de darlos a un precio accesible.

A lo largo del tiempo enfrentó diversos obstáculos, pero el más fuerte fue la pandemia por el COVID-19 porque al estar todos en cuarentena su taller dejó de funcionar.

La falta de participantes al taller es evidente. Hace años Frías Organista compraba cartulinas por millares, ahora es mucho menos lo que tiene que adquirir por la falta de demanda de los dibujos en el taller.

Talle de dibujo en el Zoochilpan casi vacío el 19 de enero del 2024. Foto: Alberto Ramírez

“Recuerdo que hace algunos años tenía tres trabajadores conmigo porque no me daba abasto, pero ahora solo soy yo y a veces viene un muchacho de vez en cuando a ayudar porque ya es poca la gente”, relató Marcial.

El pintor comentó que tuvo varias oportunidades de laborar dentro de algunas instituciones, pero siempre rechazó esas propuestas porque le pedían hacer cambios a su forma de trabajar y no quiso cambiar su forma de trabajar y de pensar.

De acuerdo con Frías Organista, el gobierno no da dinero para actividades culturales, mencionó como ejemplo al recién anunciado cierre del centro cultural El Zanate Azul y otro centro cultural de Acapulco que se llamaba La Quebrada.

“El gobierno solo quiere que los centros de cultura quebremos y utilizar el establecimiento para sus militares, nosotros tenemos ideas pero no las toman en cuenta”, lamentó.

Su taller ha marchado sobre ruedas, pero el artista comentó que ya se cansa rápido y que son muchas las personas que le proponen que les venda su negocio, pero no quiere venderlo a cualquier persona y tampoco puede heredarlo a su único hijo porque apenas es un niño.

Comentó que cuando llegue el momento, incluso es capaz de regalar su negocio siempre y cuando la persona que lo vaya a recibir esté realmente comprometida con el arte y no solo lo vea como negocio, porque es muy importante para él.

Cómo labor altruista fue al Centro Federal de Readaptación Social de Chilpancingo (Cereso) a realizar talleres de pintura y serigrafía para que las personas presas aprendieran a realizar alguna actividad cultural.

Recuerda que fue en varias ocasiones, pero llegó la actual administración y ya no le permitieron seguir con esa actividad.

Joven muralista guerrerense expondrá sus obras en España

Javier Téllez pinta sus cuadros con tierra de la Sierra de Guerrero


Texto: Andrea Mendoza

Foto: Javier Téllez

Chilpancingo 

24 de enero del 2024

 

Javier Téllez Villalba de 32 años, pintor y muralista guerrerense originario de Chilpancingo, fue seleccionado para una exposición en la Feria Internacional del Arte en Monzón, España.

Javier Téllez participará con sus obras Estallido visceral, Implosión del ser y Recordar con el corazón.

En su arte, Javier Téllez combina el realismo al óleo, con tierra traída de la sierra de Guerrero.

La exposición está programada del 15 al 22 de abril de este año, por lo que Javier Téllez busca apoyo económico, ya que dicha exposición no contará con apoyo para los artistas internacionales.

Mediante la venta de sus obras y donaciones monetarias de fundaciones, Javier Téllez planea obtener su financiamiento para los siete días que estará en Monzón, España.

El muralista comenta que ha buscado financiamiento con el gobierno guerrerense, sin embargo, aún no hay una respuesta concreta.

Para Javier Téllez estar presente en la actividad es una oportunidad de conocer artistas y diferentes estilos de arte, así como poner en alto el folclor guerrerense.

En sus obras para la Feria Internacional del Arte, planea una temática folklórica y decidió centrar su arte en la cultura Ñomndaa, combinada con el surrealismo.

Pintura «Recordar con el corazón» de Javier Téllez Villalba. Foto: Javier Téllez

La creación e inspiración de sus obras

A Javier Téllez le gusta descubrir y experimentar. En sus murales se observan diferentes texturas, colores y tierra.

Un ejemplo claro de su versatilidad son las obras con las que ganó su próxima participación en Monzón. Estallido Visceral e Implosión del ser son obras en las que mezcla pintura al óleo y tierra de la Sierra de Guerrero.

“Me gusta que mi arte tenga texturas y colores, por eso uso la tierra”, explicó Javier Téllez, quien recolecta diferentes tipos de tierra cuando va a la Sierra de Guerrero a visitar a su familia.

Para él, esa es una forma de estar con el pueblo, “con la esencia”. En sus murales abundan temas folclóricos y sociales de Guerrero, por lo que el uso de elementos extraídos de su estado son una parte fundamental en su arte.

Le gusta la cultura guerrerense, la población Ñomndaa, lo surrealista y el realismo, por lo que sus creaciones no tienen límite y tampoco un orden. Crea sus obras desde su visión visceral.

Pintura «Estallido visceral» de Javier Téllez Villalba. Foto: Javier Téllez

La creación de sus obras las define como un ritual; es metódico, por lo que para hacer una obra lee y se informa sobre el tema de la obra, con base en eso construye los bocetos y espera la aprobación de quien encarga la creación, por último, hace una selección de colores para comenzar un trabajo de tres meses.

El pintor comenta que su arte es variado y entre ellos se puede hallar temas folclóricos, sociales y temas íntimos.

¿Qué atrae de España a Javier Téllez? 

Javier Téllez huye de las zonas de confort y asegura que lo segundo más importante después del talento son las ganas de movilizarte por el arte.

“Nadie llega y te dice: pintas bonito te voy a pagar. Tienes que salir a buscar los apoyos: ser artista y gestor. No basta ser solo el pintor”.

Para el muralista guerrerense, la importancia de exponer en la Feria Internacional de Arte no es conocer España, sino al conocimiento que puede traer de sus colegas muralistas para Guerrero.

Pintura «Implosión del ser» de Javier Téllez Villalba. Foto: Javier Téllez

Considera que visitar y estar presente en exposiciones nacionales e internacionales abre un camino de conocimiento.

“Ir a España y regresar a Guerrero a contribuir es lo que rige mi tenacidad como pintor”, comenta el muralista.

En los planes a futuro del pintor figura enseñar arte a jóvenes guerrerenses.

Sus pasos por exposiciones internacionales son un camino al fomento del arte y la cultura en Guerrero, así como dar espacios y voces a artistas emergentes.

Cierra sus puertas el Zanate Azul, uno de los pocos espacios culturales en la capital

Texto: Itzel Urieta

Foto: Amapola Periodismo/Archivo

19 de enero del 2024

Chilpancingo

 

El Centro Cultural El Zanate Azul, un espacio independiente dedicado a promover el arte, apoyar a artistas locales, independientes y consolidados, cerró sus puertas a inicios de este año por falta de recursos y apoyo para mantener el proyecto.

Fueron seis años en los que el Zanate Azul organizó más de 72 exposiciones colectivas e individuales para mostrar el trabajo de artistas guerrerenses.

Sofía Sarahí Figueroa Salas, una niña artista que colaboró con El Zanate Azul en una de sus exposiciones de arte, el 30 de abril del 2023. Foto: Iztel Urieta/Archivo

Además de ser un apoyo para los artistas, se impartían clases de pintura, dibujo y grabado para personas de todas las edades, quienes más asistían eran niñas y niños.

En verano también se impartían cursos.

“El Zanate Azul tuvo su época dorada”, mencionó Andrés Aguilar, artista plástico y fundador del Zanate Azul.

Andrés Aguilar contó que después de la pandemia por COVID-19, todo cambió y se volvió complicado por la pérdida de espacios.

El Zanate Azul continuó después de la contingencia, aunque con más dificultades.

Desde el 2022, Andrés Aguilar y su compañera (también fundadora del espacio) Olga Figueroa Lujano, externaron su preocupación por cerrar el lugar ante la poca participación de la ciudadanía y la baja venta de obras.

A pesar de las dificultades, lograron mantener el espacio dos años más.

Andres Aguilar reconoció y agradeció que en ocasiones, los alumnos y alumnas, así como sus padres, cooperaban para los gastos del taller, gracias a eso, lograron juntar el pago de la renta del espacio algunos meses.

Lograron un convenio con el gobierno estatal en el que ellos impartían cursos y talleres y el gobierno les pagaba.

En el mes de noviembre, el gobierno del estado les avisó que el convenio no continuaría. “Y ya no nos pagaron ni el mes de diciembre, sabemos que el mes de diciembre y enero son de los más complicados porque son vacaciones y nadie va a cursos y exposiciones”, contó Andrés Aguilar.

Interior del centro cultural El Zanate Azul, el 17 de mayo del 2021. Foto: José Miguel Sánchez/Archivo

De acuerdo con Andrés Aguilar, el trato con el gobierno estatal era cubrir también el mes de diciembre.

Otro de los objetivos del Zanate Azul era que las personas se acercaran e interesaran en el arte, objetivo que les resultó complicado cumplir.

Andrés Aguilar y Figueroa Lujano continúan con la producción de sus obras de manera individual, planean realizar otros proyectos que darán a conocer en próximos meses.

Los sentimientos de nostalgia son inevitables, se quedan con la satisfacción de que su espacio fue para muchos artistas nuevos, un apoyo para la producción, exposición y venta de sus obras.

“Fuimos de los pocos proyectos artísticos que conservamos nuestra independencia a pesar de tener convenio con el gobierno del estado. Fuimos un espacio seguro para la disidencias sexuales y las mujeres”.

El Zanate Azul nació ante la falta de espacios para apoyar y difundir el arte en Chilpancingo, la idea surgió en el 2017 y se concretó en el 2018 gracias al apoyo del artista plástico Leonel Macial originario de Petatlán, región de la Costa Grande.

Fue el maestro Leonel Maciel quien notó que en la capital no había espacios para los artistas y propuso la creación de un centro cultural para los artistas capitalinos. Figueroa Lujano y Andrés Aguilar estuvieron interesados en ser parte de la creación de este espacio.

El Zanate Azul fue un intermediario entre los artistas y la sociedad, debido a que apoyaron a los nuevos talentos artísticos y a quiénes ya tienen una trayectoria en el mundo del arte.

AcapulCómic, ilustrar después de Otis

Texto: Itzel Urieta

Ilustración: Na’Chok 

4 de diciembre del 2023

Chilpancingo

 

El paso del huracán Otis por Acapulco dejó un sinfín de historias sobre como las personas vivieron y viven los embates del desastre natural y el ilustrador Ignacio Ocampo Rodríguez se dio a la tarea de recoger ese sentir y plasmarlo en imágenes e ilustraciones que relatan la situación del puerto.

Ignacio Ocampo, mejor conocido como Na´Chok, de quien ya se contó sobre su trabajo, es un ilustrador que, desde hace 10 años, a través de los comics e ilustraciones da a conocer la historia, cultura y tradiciones de Acapulco.

Otis quedará marcado en la memoria e historias de los acapulqueños, Na´Chok lo sabe y por eso pretende poner su granito de arena.

Situaciones cotidianas que ocurren en el Acapulco después de Otis son las que Na´Chok se dedica a ilustrar.

“Esto es como un desfogue, una manera de hacer catarsis después de lo que vivimos con el huracán Otis; si bien antes AcapulCómic eran temas de identidad, de moda, ahora Otis pasará a ser parte de nuestra identidad”, menciona Na´Chok.

Desde los saqueos hasta las largas filas para las despensas, fueron algunas de las primeras ilustraciones que realizó.

Después ilustró el miedo y temor que hubo en la población por una segunda lluvia y hasta un temblor.

Además de lo cotidiano, también le rinde un homenaje a las personas que fallecieron a causa del huracán.

Hay una ilustración en la que se observa a un marinero dentro de una embarcación y una leyenda en la que se lee “Dedicado a los marineros que cuidaron los barcos en los que trabajaban”.

Estas ilustraciones nacieron de un acapulqueño que vio en los noticieros nacionales información incompleta sobre el impacto de Otis en Acapulco.

Uno de los ejemplos fue el de la luz, mientras a nivel nacional se informó que ya estaba restablecida “la realidad es que no, muchas colonias no teníamos luz y quise mostrar esa realidad de cual era el sentir después de Otis y que era lo que estaba pasando”, cuenta Na´Chok.

Las últimas ilustraciones tienen un sentido de agradecimiento, las nombró Cosas que Otis nos enseñó a valorar y en ellas plasma cosas que “como Acapulqueños antes no valorábamos”.

La primer cosa que plasmó en esta serie de ilustraciones fue la energía eléctrica, después la regadera, en tercer lugar unas botellas de Coca Cola “bien fría”, y en cuarto el sazón de la comida porteña.

“Esta serie es un poco de reflexión, porque de pronto caigo mucha en la queja, pero tenía que pensar que dejó de bueno un huracán que casi acaba con Acapulco y yo creo que fue valorar esa cotidianidad”.

Otra de las motivaciones para Na´Chok, de realizar las ilustraciones de un Acapulco devastado fue dar a conocer la situación de emergencia por la que atravesó y atraviesa aún la población.

“Estabamos en una situación en Acapulco y todos los demás fuera del puerto no lo dimensionaban, porque casi nos lleva la jodida, pero como solo fuimos nosotros parecía que a nadie le importaba”, contó.

A largo plazo Na´Chok pretende realizar una crónica en la que se cuente, a través de ilustraciones como fue el embate de Otis en Acapulco, el antes, el durante y el después.

El mural de David León y la representatividad guerrerense

Texto: Amapola periodismo

Fotografía: Oscar Guerrero 

Chilpancingo

 

El artista plástico David de León Benítez observa los últimos detalles de su reciente trabajo. Es un mural grande en el que se ve a una niña abrazada a un jaguar, del otro lado un niño con traje de jaguar jugando con una avispa.

David es un artista plástico y muralista con más de 15 años de trayectoria. Estudió gráfica en Florencia, Italia y es originario de Costa Grande.

Desde niño le gustó dibujar, era algo que lo distraía, ahora le apasiona.

Fue invitado a pintar este mural en el museo interactivo La Avispa, ubicado al sur de Chilpancingo, a encargo del gobierno estatal.

A David le dieron la libertad de proponer el mural, optó por pintar algo representativo para los guerrerenses. “La estructura del mural habla de lo que es ser guerrerense, con una niña y un niño, ambos con traje de tecuan, mientras la niña abraza y es protegida por un jaguar, el niño interactuando con una avispa”.

Para hacer el mural, David utilizó un efecto visual llamado anaformismo, donde jugó con las perspectivas, las formas y los tamaños de la obra. Le significó un reto, porque nunca había trabajado con esta técnica.

“En el anamorfismo tomas un punto de referencia o perspectiva, y desde ese puesto, punto o ángulo puedes apreciar con totalidad la pieza, y es una técnica un tanto difícil porque tienes que jugar con el efecto óptico, pero el resultado es muy padre”, dijo.

El lugar donde pintó el mural es un espacio grande, en forma de escuadra, lo que le permitió abordar esta técnica. Su mural ahora es parte de la fachada del museo.

David realizó el mural en tres semanas; falta que sea inaugurado de manera oficial.

Este artista plástico es conocido y reconocido dentro y fuera del país. Sus diferentes técnicas en las artes plásticas lo han llevado a otros países de Europa, Asia y Centroamérica.

Tiene diferentes reconocimientos por su trabajo y trayectoria, como La Bienal del Pacífico de Pintura Grabado Javier Mariano 2017, y el premio Efraín Vargas, en Michoacán.

Ahora tiene una exposición de pintura en el Palacio de Cultura, en el centro de la capital.

“Desde niño he dibujado sin parar y es la fecha que no paro de dibujar, lo padre es que ahora vivo de eso”.

Sofía, una niña artista plástica que desde de la pintura desarrolló el gusto por la biología y astronomía 

Texto y fotografía: Itzel Urieta

30 de abril del 2023

Chilpancingo

 

Sofía Sarahí Figueroa Salas sostiene en sus manos un plumón de color azul, con el que pinta una botella de mezcal, esta pintura será expuesta en el centro cultural El Zanate Azul, como parte de la muestra colectiva, Guerreros del mezcal.

Sofía mostró gusto por el arte a sus dos años, su tía Olga Figueroa Lujano, quien se dedica a la pintura, la motivó a que desarrollara sus habilidades.

Desde los seis años entró a cursos de dibujo y pintura, ahora, a sus 10 años, para de sus habilidades son la pintura y el dibujos con diferentes técnicas.

Sofía es simpática y un poco tímida, pero al hablar de arte y pintura se muestra con confianza y seguridad.

La idea de su tía de acercarla al arte fue para que no estuviera “en su casa viendo televisión”.

A Sofía le gusta dibujar la naturaleza: paisajes, árboles, plantas, y animales; es lo que más dibuja.

“Me gusta hacer este tipo de dibujos porque me dan paz”, comentó Sofía.

Además de desarrollar sus habilidades, para Sofía asistir a sus clases de pintura es una manera de conocer y convivir con otras niñas y niños.

Su artista plástico favorito es Vincent van Gogh; ha replicado algunas de sus pinturas como la de la Noche Estrellada.

A Sofía le gustaría ser artista plástica de grande– ya lo es–, y ver sus obras expuestas en alguna galería grande. Sus pinturas ya son expuestas en el Zanate Azul.

Las técnicas que domina Sofía son el dibujo con plumones, las acuarelas, óleo y acrílico y experimentó con el grabado.

Pero su técnica favorita es la acuarela, porque “los colores se ven más bonitos, el agua hace que los colores se mezclen mejor”.

Dichas obras representan sus gustos y aficiones; de grande a Sofía también le gustaría ser bióloga o astrónoma.

“Me gusta el sol, la naturaleza, el cielo y por eso los pinto”. Lo importante es que todo eso lo puede expresar e sus obras.Ya hasta perdió la cuenta de cuántas obras tiene hechas.

“Con su trabajo ella ya puede hacer su propia exposición”, cuenta Figueroa Lujano.

El consejo de Sofia para otras niñas y otros niñas que les gusten las artes plásticas es “que usen la imaginación y hagan su mejor esfuerzo para poder dibujar bien”.

El arte como método de enseñanza

Para Figueroa Lujano la pintura es una manera de enseñar a los niños y a las niñas a pensar mejor, a desarrollar su imaginación, mejorar sus habilidades y para la concentración y la disciplina.

Aun cuando en Chilpancingo no existen muchos espacios para enseñar y aprender sobre arte y pintura, en el Zanate Azul, un espacio independiente, hay cursos permanentes para niños, niñas, adolescentes y adultos de pintura y dibujo.

Sofía aprendió en el Zanate Azul. Olga Figueroa Lujano, su tía, es una artista plástica y una de las fundadoras y maestra de este espacio de cultura y arte en la ciudad.

En un estudio sobre educación infantil, publicado en la Guía Infantil 2022, menciona que enseñar distintos tipos de arte a las infancias estimula la comunicación, la creatividad, sensibilidad, y aumenta la capacidad de concentración y expresión de los niños.

“La pintura es arte y como tal, no debe ser una actividad repetidora ni condicionada a viejos patrones. Los cursos de pintura infantil también son recomendables; en ellos los niños pueden aprender a utilizar diferentes materiales y distintas técnicas”, se lee en la Guía infantil 2022, en el capítulo llamado La importancia del arte en niños pequeños.

 

 

“Riddibá”, la escuela textil en Oaxaca que revitaliza el traje típico de cadenilla de la mujer istmeña

Texto: Diana Manzo / Istmopress

Fotografía: Istmopress

25 de abril del 2023

Ixtaltepec, Oaxaca 

 

Con sus pies hace un vaivén en el pedal de la máquina de costura y con sus manos sostiene la tela de algodón que va tomando forma con las diversas texturas, su nombre es Vianey Luis Alonso de 35 años de edad y desde hace un año estudia en la escuela “Riddibá” (costurar), una iniciativa comunitaria creada por la activista textil, Victoria Guzmán Cabrera cuyo objetivo es revitalizar y promover la defensa del vestuario tradicional de la mujer istmeña.

Riddibá nació hace 5 años, sin embargo por la pandemia tomó un descanso, y en el 2022, retomó su camino para la recuperación de esta técnica tradicional, y en este mes de abril abrió sus puertas a la impartición de clases, la cual tuvo una importante aceptación.

En una casa tradicional de gran tamaño elaborada con adobe, ladrillo y tejavana con paredes grandes, Victoria habilitó esta escuela tradicional con la colaboración de la maestra artesana Ana toledo, de 67 años de edad, quién como guardiana de la técnica de cadenilla aceptò compartir sus conocimientos con nuevas mujeres para que este textil siga vivo.

El salón de clases no tiene salones, es una sola pieza donde están instaladas tres máquinas de cadenilla además de una variedad utensilios como hilos de colores, reglas, gis, cintas métricas, que las alumnas ocupan al momento de aprendizaje.

Mientras Vianey mueve con sus pies la máquina de costura , la maestra Ana Toledo le va dando indicaciones. Ella es la alumna más avanzada y terminará un huipil de tela roja con hilos amarillos y negros.

“Me emociona mucho aprender, cuando leí la convocatoria no dude en inscribirme, soy de la primera generación y pues la idea es convertirme en artista textil, porque siento que la cadenilla es la técnica que está más en peligro de desaparecer en Juchitán, ya hay como tres o cuatro artesanas, el resto se ubican en otros poblados, y yo pienso ser una de ellas”.

La maestra es Ana Toledo, artesana desde los 13 años de edad y su mayor legado es enseñar a otras mujeres a crear vestimentas tradicionales, que dan identidad a la mujer istmeña.

Un huipil y una enagua de cadenilla es una prenda de gran valor para la mujer istmeña, que lo porta con orgullo en las fiestas tradicionales como son las velas, festividades diurnas y nocturnas que se realizan en el Istmo de Tehuantepec para celebrar la vida y la cultura.

“Me siento muy contenta de ver que hay mujeres que quieren conservar este oficio, yo a los 13 años comencé, aunque mi padre nos compró a las tres hermanas, tres máquinas, gracias a la cadenilla pude darle estudio a mi hijo, y ahora cuando veo a otras mujeres que quieren aprender, mi corazón se alegra mucho, porque significa que nuestra identidad está viva”.

Para aprender la cedenilla, no hay edad

Para aprender no hay edad, solo lo que se pide son ganas y paciencia, y aunque el taller tiene un costo mínimo, es prácticamente una labor comunitaria la que Victoria hace.

“Todo es comunitario, la maestra cobra una mínima retribución, lo que vale más son las ganas que le pongan, y como lo van a compartir elaborando las piezas, esa técnica que va en decadencia y estamos salvando”, agregó.

Para las clases no hay edad, aunque se pide que sean mayores de 12 años de edad, Clara Gonzáles es de Ixtaltepec, Oaxaca y a sus 60 años se inscribió y contenta narró cómo aprendió a usar la máquina de costura, a lo que dijo no es nada sencillo, pero todo es con paciencia.

“Tener paciencia me ayudó a terminar mi huipil, en varias ocasiones, tuve que rehacerlo, pero se logró y estoy muy contenta”, refirió.

Beatriz Antonio, en cambio, tuvo que trasladarse unos cuantos kilómetros de su natal San Pedro Comitancillo a Ixtaltepec, para tomar sus clases y elaborar su huipil.

Las alumnas aprenden desde lo básico, refiere Victoria Guzmán. “Es un acercamiento a la técnica, para que pueda hacer un huipil de líneas para después entrar a otras técnicas, son por etapas, primero se traza sobre tela, después se hace la elaboración, y se les da charlas sobre la historia textil, para que puedan entender como es el proceso”.

En Vacaciones de Semana Santa, la escuela tuvo seis egresadas, y aunque para sobrevivir Victoria realiza subastas y rifas, sus ganas son muchas, de manera conjunta combina las actividades de la escuela con su tienda de ropa tradicional, que a su treinta y tantos años la hacen una verdadera defensora del arte textil del Istmo de Tehuantepec.


Este texto es propiedad de IstmoPress y lo reproducimos como parte de la Alianza de Medios de la Red de Periodistas de a Pie. Puedes leer el original en este enlace.

 

Orquesta Raíces: un proyecto para transformar la dureza de la vida 

Músicos de México y Venezuela integran la orquesta filarmónica Raíces, un nuevo proyecto que apuesta por llevar la música clásica latina a las zonas violentas de México y transformar el tejido social. 


Texto y fotos: Isabel Briseño / Pie de Página 

27 de marzo del 2023

Ciudad de México 

 

 

Según Leonard Bernstein la música son preciosas notas y sonidos unidos de tal forma que disfrutamos al oírlos.

Un hombre de tez morena que agita los brazos y las manos de manera intensa, pareciera que hasta descontrolada, dirige con precisión a un nutrido grupo de músicos que brillan bajo los focos del teatro Isabela Corona. Todos hacen lo que el compositor y pianista norteamericano Bernstein define como música: Una combinación de sonidos reunidos de acuerdo a un plan que el resultado sea emocionante o divertido o conmovedor o interesante o todo a la vez.

Cuerdas, vientos, percusiones y metales se reunieron en la zona centro de la ciudad, venidos muchos en bicicletas o en transporte público desde las periferias para ofrecer con notas musicales diversas formas de sentir en un espacio y en un tiempo.

Edwin Mijares toca desde los 8 años de edad en una orquesta filarmónica de su país: Venezuela. Fue alumno, profesor y director de El Sistema (un programa de formación musical venezolano). Parte de la esencia de su enseñanza es el anhelo de transmitir lo que recibió desde niño.

Edwin Mijares de 44 años de edad es venezolano y radica desde hace 7 años y medio en México. Director de orquesta y fundador del proyecto Raíces. Foto: Isabel Briseño

El mexicano Jaime Elías Fernández, es timbalista de la orquesta. Jaime es enseñado en la música por sus padres, que también son músicos. Aprende desde los 5 años. Nace musicalmente en el programa hermano del sistema de Venezuela. pero en el de la Ciudad de México: Orquestas y Coros Juveniles de la Ciudad de México, donde también inició desde joven como alumno y posteriormente como profesor. Actualmente es docente de música y administrativo en la Secretaría de Educación Pública.

César Vidaguren, violinista venezolano, también se formó en El Sistema, en Venezuela . El músico llegó a Veracruz formando parte de los maestros de la orquesta Esperanza Azteca. Posteriormente se fue a Ciudad de México, donde actualmente radica.

Los tres son parte de la directiva del proyecto Raíces. Coinciden en la forma de pensar y trabajan en equipo para materializar su plan, que inspirado en sus respectivas familias, apuesta por la construcción de un mejor tejido social.

En Tultepec ambos violinistas venezolanos imparten clases para formar nuevas generaciones de músicos. Edwin en el año 2020 abre una escuela para violinistas, “eso fue otro milagro porque la academia nace en pandemia”.

Los alumnos valoran mucho el aprendizaje y eso anima a los maestros a ir hasta aquella zona, aunque tarden dos horas de viaje en llegar hasta allá. Algunos de estos alumnos forman parte de la nueva orquesta.

Para Andrea Ortiz, la violinista estadounidense Hillary Hahn, ganadora de tres premios Grammy, es una de sus inspiraciones musicales. Foto: Isabel Briseño

“La música sana heridas”

Andrea Ortiz Armenta tiene 21 años y vive en Cuautitlán Izcalli. Estudió en la escuela de Bellas Artes de Tultepec. Andrea cree que aún hacen falta más mujeres músicas que sean una inspiración. El machismo es otro aspecto al cual debe enfrentarse al dedicarse a la música.

“Es difícil encontrar un lugar en donde te sientas segura o libre al tocar, ya que en algunas orquestas en las que estuve, a las mujeres nos imponían una vestimenta específica que no dejara ver la piel. Lo que debe destacar es la música, no su cuerpo, nos decían algunos directores”.

De manera circunstancial trabaja en una orquesta de cámara en donde puede recibir entre 400 y 800 pesos por ir a tocar una hora en misas o eventos.

Para dedicarse a la música, Andrea sabe que tiene que practicar todos los días y ser capaz de enfrentar la desmotivación cuando algo no le sale, “te cuestionas si sirves para la música”.

“La música es una forma de llenarnos de muchos sentimientos para poder expresarnos con nuestros instrumentos y que el público pueda sentir lo que estamos tocando”, añade.

Su obra favorita es el concierto para violín de Tchaikovski, le provoca mucho sentimiento y es una de las primeras obras que conoció cuando aprendió a tocar. Su sueño aprender a tocarla.

La joven violinista también aspira a estudiar en la escuela de laudería en Querétaro para construir instrumentos de cuerda.

La música cura porque con tan solo leer una partitura y poder tocarla se sanan heridas. Andrea le recomienda a quienes estén interesadas en la música que se acerquen y no tengan miedo a no aprender: “A veces tenemos la mentalidad de que es muy difícil pero si hay ganas, no importa la edad para hacer lo que te llene el corazón”.

Para Valeria, tocar violín es uno de los instrumentos más difíciles de aprender debido a la precisión que requiere la mano izquierda y dedica entre 6 u 8 horas al día a su aprendizaje. Foto: Isabel Briseño

“Fácil no ha sido”

Valeria Hernández comenzó a estudiar violín desde los 12 años en una escuela privada. Actualmente tiene 19 años y radica en Tultepec, Estado de México.

Fácil no ha sido. Responde la joven a la pregunta sobre cómo ha sido su camino en la música. Su padre tiene la idea de que la música no va a dejarle nada por lo que le solicita continuar con sus estudios y concluir una licenciatura independiente a su vocación musical, pese a ello, Valeria disfruta el proceso.

Un reto que Valeria ha vivido como mujer que se abre camino en la música es el ego de algunos hombres, “muchos se sienten superiores a las mujeres y algunos me han hecho querer sentir menos”.

Para Valeria la música es el lenguaje que usa para comunicarse sin la necesidad de hablar para expresar lo que siente. También ha encontrado en las notas madurez e independencia.

Valeria recomienda a los padres y madres, no obligar a sus hijos e hijas a estudiar algo que no quieren porque solo les dificultan su camino y la felicidad.

Héctor Cervantes, trompetista originario del estado de Guerrero, integrante de la filarmónica Raíces. Foto: Isabel Briseño

La raíz de un sueño.

El mismo día en que emprendió el vuelo del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles, es que comenzó a gestarse la idea de la orquesta. Una semana antes, en una página de Facebook se publicó una convocatoria. “Necesitamos músicos venezolanos para que toquen en un evento importante”, leyó la mamá de César e hizo los contactos con la embajada de Venezuela.

El 21 de marzo de 2022, doce personas se presentaron a tocar a ese evento importante y así nació la ilusión y el sueño de formar una orquesta sinfónica usando El Sistema venezolano, concebido y fundado en 1975 por el maestro y músico venezolano José Antonio Abreu para sistematizar la instrucción y la práctica colectiva e individual de la música a través de orquestas sinfónicas y coros, como instrumentos de organización social y de desarrollo humanístico.

Un sistema de formación que de acuerdo con Mijares ha funcionado en Venezuela desde el año 1975 con el dicho que tenía el maestro José Antonio Abreu: “Cambiar una pistola por un violín a los niños”. En la Ciudad de México, Orquestas y Coros Juveniles lo logró durante poco más de 3 décadas, constituido en los años ochenta logrando que varios jóvenes salieran de entornos complicados y violentos.

Una de las piezas que forman el repertorio de la orquesta Raíces es la del compositor mexicano Alejandro Sánchez titulada Fandango. Foto: Isabel Briseño

Pensar en grande

La música es movimiento, siempre va a alguna parte cambiando y fluyendo de una nota a otra. El proyecto Raíces pretende generar cambios profundos, es por eso que está formado por dos partes. La primera es la Orquesta Filarmónica que tiene como objetivo promover, exaltar y dar a conocer la música latina sinfónica.

“Hay muchos compositores latinoamericanos que han compuesto excelente obra y no se tocan, los músicos prefieren tocar Beethoven, Mozart pero a los músicos latinos los tienen olvidadísimos; inclusive algunos han muerto y nunca escucharon una de sus obras con una orquesta”, resalta el maestro Mijares.

La otra vertiente de este proyecto son los centros de formación musical para niños y jóvenes con la finalidad de crear orquestas infantiles y juveniles no solamente sinfónicas, sino también con instrumentos tradicionales. Los centros de formación apostarán por trabajar con valores y con disciplina.

“Es darles una esperanza de vida, pretendemos llevar los centros a donde hay droga, donde hay maltrato infantil, familias disfuncionales y la música se convierta en un respiro, en un lugar de reposo para ellos”.

Por ello, estos centros pretenden llegar a los lugares más populares del país así como a los barrios más peligrosos.

“La idea es que esos niños sean rescatados a través de la música, valores y la disciplina”

A través de un elemento artístico como la música se pretende sensibilizar a las juventudes e infancias ante las manifestaciones culturales del mundo, comenzar con las populares mexicanas, con las típicas mexicanas tradicionales y de ahí ir a las venezolanas, las colombianas, peruanas, alemanas para abrirles todo un panorama que les permita, aunque no se desempeñen como músicos en un futuro, tener una sensibilidad artística pero también una ante las manifestaciones y necesidades del otro.

Complejo pero no imposible que un proyecto con estas ambiciones se establezca y mantenga en un país como México. Para realizarlo, apuestan por la incorporación de la iniciativa privada para evitar depender de la temporalidad del apoyo a cuentagotas de los gobiernos.

La música educa para salir de la naturaleza violenta. Raíces pretende tratar de reconstruir el tejido social a través del trabajo musical de una comunidad y una orquesta es una gran sociedad de individuos distintos con un mismo propósito: hacer música.

Es parte de la naturaleza humana disfrutar con la música. Sentados, relajados y disfrutando notas que saltaron, chocaron, se movieron, brincando, destellando y resbalando, el público se olvidó que afuera la lluvía les esperaba, tampoco importó que al día siguiente laboraban, esos y otros problemas se olvidaron; la interpretación y la música cumplieron entonces su objetivo y la gente disfrutó.

Un concierto implica meses de preparación. Desde diciembre hasta inicios de marzo cada integrante invirtió alrededor de 200 horas en los ensayos. Foto: Isabel Briseño.

Este texto es propiedad de Pie de Página y lo reproducimos como parte de la Alianza de Medios de la Red de Periodistas de a Pie. Puedes leer el original en este enlace.

 

Vulcano: cuando lanzar cuchillos se vuelve un arte

Texto: Itzel Urieta

Fotografía: Oscar Guerrero

Chilpancingo

 

Vulcano, de 37 años, es un artista urbano de Chilpancingo, que en vez de fuego, lanza cuchillos.

Su nombre es Jorge Lucena.

Vulcano cuenta con la ayuda de su hijo Drake para su acto.

A Drake no le da miedo estar en el blanco. Confía en su padre y en la práctica que realizan juntos.

De lunes a sábado Vulcano y Drake se coloca en la calle José María Morelos y Pavón esquina con Paseo Alejandro Cervantes Delgado, a la altura del Panteón Central de Chilpancingo. Trabaja en el semáforo de 12 a seis de la tarde.

 

A veces Vulcano no está en Chilpancingo. Se va de gira para hacer su arte en otras ciudades importantes del país.

Antes de lanzar cuchillos, Vulcano dominó otros actos del llamado arte urbano. Comenzó como chalán de una compañía, después fue payaso, luego hizo actos de equilibrio, cama elástica y un acto de escapismo de fuego.

Tuvo una infancia triste. Su madre y padrastro lo abandonaron. Fue un niño de la calle.

Con el lanzamiento de cuchillos Vulcano lleva diez años pero ya suma 25 como artista urbano.

«Si este acto sale bien nos llevamos sus aplausos», dice antes de iniciar uno de sus actos en el Paseo

Alejandro Cervantes Delgado, mientras Drake se coloca en la tabla, no se mueve y solo espera a que Vulcano lance los cuchillos.

Los automovilistas lo observan con atención, los sorprende su precisión.
El arte urbano es una forma de empleo para muchas personas.

Artista plástico interviene de nuevo los muros de CU

La Uagro borró ayer murales feministas y en reclamo de justicia por los 43 normalistas de Ayotzinapa de la fachada de la sede universitaria, y con ello se levantó el descontento de diversos grupos sociales 


Texto: Amapola periodismo y José Miguel Sánchez

Fotografía: Oscar Guerrero 

8 de diciembre del 2022

Chilpancingo

 

 

Después de que autoridades universitarias borraran los murales de protesta en la fachada principal de Ciudad Universitaria Sur (CU-Sur) de la Universidad Autónoma de Guerrero (Uagro), esta mañana artistas visuales e integrantes de colectivas feministas comenzaron a intervenir de nuevo los muros de la sede universitaria.

El artista plástico José Luis Correa Catalán, autor de mural en reclamo de justicia por los 43 normalistas desaparecidos, uno de los que fueron borrados de la fachada de CU, convocó a esta acción, también en protesta por la decisión de los funcionarios de la Uagro, en evidencia de una falta de respeto a los espacios culturales y de memoria social.

Desde las ocho de la mañana de hoy, él se dio cita en CU-Sur para iniciar el boceto de su nuevo mural; mañana continuará.

Desde anoche, integrantes de colectivas feministas, como Las Revueltas, acudieron a CU-Sur a escribir consignas en los muros recién pintados de blanco, en rechazo a la decisión de la Uagro y, sobre todo, a dejar claro los principios de su lucha.

Integrantes de colectivas feministas difundieron en redes sociales que regresarán el próximo sábado a realizar de nueva cuenta los murales. También convocaron a más mujeres y niñas a sumarse a esta acción, y para eso pudieron llevar su material, como brochas.

Se espera que en el transcurso del día de hoy y mañana sigan sumándose activistas, entre ellas una comisión de estudiantes de la Normal Rural Raúl Isidro Burgos, de Ayotzinapa.

El día de ayer, con pintura blanca, unas personas contratadas por la Uagro borraron murales de protesta, uno de ellos para exigir la aparición con vida de los 43 estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa y el otro, más reciente, un mural sobre los derechos de las mujeres y un alto a la violencia de género.

Correa Catalán calificó el hecho como «una forma de borrar la memoria de las luchas sociales» por parte de las autoridades universitarias.

Correa Catalán denunció que aun cuando esta mañana ya estaba una aparte de los nuevos bocetos del mural, los trabajadores, con pintura roja, intentaron tapar los trabajos.

«Eso nos habla de que no fue un error humano como lo quiere hacer creer la Universidad», mencionó.

Esto porque el día de ayer, la Uagro emitió un comunicado donde expuso que “un error humano” el borrado de los murales. Además se comprometió a pagar el material que necesitaran los artistas para rehacer los murales.

Correa Catalán dijo que no aceptarán nada de la Universidad, confía en que la ciudadanía apoye con material y se atrincheren para defender el espacio.

«Porque este espacio ya no es de la Universidad, es un espacio de protesta que le pertenece a la lucha social, al pueblo y a los estudiantes».

El mural que creará de nuevo Correa Catalán será similar al que fue borrado; sólo hará algunas actualizaciones.

Borran murales feminista y en apoyo a los 43 en CU; el rector alude desconocer la causa    

Texto: Amapola periodismo y José Miguel Sánchez

Fotografía: Óscar Guerrero 

7 de diciembre del 2022

Chilpancingo

 

Los murales creados por activistas y artistas plásticos en la fachada principal de Ciudad Universitaria-Sur (CU-Sur) en respaldo al movimiento feminista y en exigencia de la aparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa fueron eliminados esta mañana por funcionarios de la Universidad Autónoma de Guerrero (Uagro), al cubrirlos con pintura blanca.

El mural alusivo a la desaparición de los 43 estudiantes de la Normal Rural Raúl Isidro Burgos, de Ayotzinapa, ocurrido en Iguala el 26 de septiembre del 2014, en una clara exigencia de justicia y en un ejercicio a la memoria colectiva era una obra del artista plástico chilpancinguense, José Luis Correa Catalán. El otro mural fue creado por la colectiva Las Revueltas en clara exigencia del respeto derechos de las mujeres, en concordancia con los alcances que ha tenido el movimiento feminista.

Esta mañana un grupo de trabajadores comenzaron a pintar de color blanco sobre los murales, es decir, toda la fachada principal de la principal sede de facultades de la Uagro, Ciudad Universitaria-Sur.

El artista plástico José Luis Correa Catalán fue el primero en denunciar en las redes sociales lo que ocurría con los murales. Acudió al lugar y denunció que los murales fueron cubiertos con pintura blanco “por intereses del ex rector Javier Saldaña Almazán”.

Es público que aun cuando Saldaña Almazán dejó sus funciones de rector por sus estado de salud a causa de Covid-19, mantiene una gran injerencia en la Uagro; José Alfredo Romeo Olea, el actual rector, es un personaje cercano a él.

De manera reciente Saldaña Almazán volvió a hablar de su interés por contener otra vez para rector.

Correa Catalán agregó que desde hace ocho años dicho mural permaneció intacto. Calificó la acción como indignante, debido a que va en contra de la historia de la Uagro, una institución educativa que germinó desde la izquierda y su fundación costó la vida de muchas personas que participaron en el movimiento social de 1960.

Correa Catalán no descartó la posibilidad de volver a pintar la obra alusiva a los 43 estudiantes de Ayotzinapa.

Entrevistado, al término de un evento en el Tribunal Electoral del Estado (TEE), el rector José Alfredo Romeo Olea mencionó que desconocía por qué borraron los murales, y aseguró que hará un investigación para dar con los responsables.

Más tarde, la administración central de la Uagro emitió un comunicado donde se lee que fue un “error humano” la acción de borrar los murales.

«La administración central tomará acciones administrativas inmediatas contra los funcionarios que tomaron la decisión de pintar la fachada».

Como una forma de “resarcir el error”, la Uagro ofreció a los artistas plásticos y colectivas feministas crear de nuevo los murales, asegurándoles que proveerá todo el material que necesiten.

En las redes sociales Correa Catalán dijo que mañana acudirá a CU-Sur e intervendrá de nuevo los murales y, a la vez, convocó a más personas a sumarse.

También reprochó el ofrecimiento de la administración central. “‘Un error humano’ desde oficinas centrales. Más bien, prefieren pedir perdón y a pedir permiso, como el dicho. Ahora quieren ‘pagar’. Pues fíjense que no, eso es un grosería mayor y humillante”, escribió al subir la imagen del comunicado en sus redes sociales.

En la imagen, la fachada de Ciudad Universitaria Sur, en Chilpancingo, al borrar los murales de protesta sobre los derechos de la mujeres y para exigir justicia por el caso Ayotzinapa. Fotos: Óscar Guerrero.

 

Funcionarán ballet clásico y danza de Tlacololeros en próxima puesta del María Luisa Ocampo

 

Texto: Amílcar Juárez

Fotografía: Óscar Guerrero 

Chilpancingo

 

 

El coreógrafo integrante del Ballet Nacional Cuba, Eduardo Blanco González, realizará una presentación en Chilpancingo el próximo viernes 22 en el teatro María Luisa Ocampo, donde convergerán el ballet clásico y la danza guerrerense de los Tlacololeros.

 

Montó una primera presentación hace unos días en Taxco, donde hizo mancuerna con la maestra Edith Ortiz Méndez, directora del Ballet de sistema de enseñanza cubano en Chilpancingo, Guerrero.

 

La presentación será gratuita el próximo viernes a las seis de la tarde. “Lo que van a presenciar no es sólo ballet clásico, me inspiré en su danza, en la danza guerrerense de los Tlacololeros. La función comenzará con esta gran puesta”, comentó el coreógrafo.

 

Blanco González ha trabajado en obras como Hoy no me puedo levantar de Nacho Cano en Madrid, fue invitado especial en Brasil en el mandato de la presidenta Dilma Rousseff para la obra sobre las cataratas del Iguazú, donde estuvo acompañado por el pianista Miguel Núñez. Ha recorrido países como Canadá, Bahamas y Panamá, entre otros.

 

Su paso por Guerrero se debe a un recorrido que hace por toda la República para impartir cursos sobre danza.

 

“La maestra Edith se enteró de mi paso por México y me invitó a venir a Guerrero, y dije vamos a Guerrero a impulsar el arte y el ballet”.

 

Ortiz Méndez dijo que para significaba un honor trabajar con Blanco González por segunda vez con consecutiva en Guerrero. Pero en realidad la colaboración con los cubanos “comenzó en 1997, cuando a Chilpancingo llegaron Denia Hernández y Raúl Bustamante, integrantes también del Ballet Nacional Cubano para trabajar en el Instituto Guerrerense de la Cultura y, posteriormente, para fundar la escuela de donde soy directora”.

 

Blanco González hizo hincapié en que la obra que se estrenara este viernes está a cargos de jóvenes guerrerenses talentosos, con esto confía abrir las puertas de la danza desde a los niños hasta los adultos.

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