Marco Antonio Suástegui: 22 años de resistencia y un asesinato que sigue impune

Marco Antonio Suástegui, vocero del Cecop. Foto: de Tlachinollan.
Marco Antonio Suástegui, vocero del Cecop. Foto: de Tlachinollan.

A un año de su homicidio, el legado de Marco Antonio Suástegui Muñoz, quien frenó la hidroeléctrica de la , persiste en los Bienes Comunales de Cacahuatepec. Pese a ser uno de los 10 defensores asesinados en México el año pasado, el crimen del vocero del Cecop permanece impune


Texto: Beatriz García

Foto: Tlachinollan

Chilpancingo

Sábado 25 de abril del 2026


Marco Antonio Suástegui Muñoz resistió y luchó contra la presa La Parota durante 22 años, los que le costaron la vida. Su legado persiste entre su gente pero la justicia por su asesinato sigue pendiente.

Suástegui Muñoz forma parte de los 10 defensores de derechos humanos que fueron asesinados en México en 2025. El Estado es el principal agresor de los ambientalistas, de acuerdo al informe del Centro Mexicano de Derecho Ambiental (Cemda).

Este sábado 25 de abril se cumple un año del asesinato del ambientalista que luchó junto a las 47 localidades que conforman los Bienes Comunales de Cacahuatepec, agrupadas en el Consejo de Ejidos y Comunidades Opositoras a la Presa la Parota (Cecop), luego de que siete días antes le dispararan con un arma de fuego.

El proyecto hidroeléctico La Parota es un proyecto que pretendía instalar la Comisión Federal de Electricidad (CFE). En el 2003 comenzaron los trabajos de construcción en tierras de los bienes comunales de Cacahuatepec afectando el ecosistema y sin consultar a los pobladores.

Desde ese momento inició la lucha contra La Parota hasta conseguir parar los trabajos. Suástegui Muñoz supo que su vida estaba en peligro, y estaba dispuesta a darla, lo repetía en las asambleas en las que participaba.

Sin justicia el asesinato del activista

El asesinato de Marco Antonio sigue en la impunidad. No hay ninguna persona detenida, pero tampoco las autoridades han tomado en cuenta como línea de investigación su lucha y resistencia en defensa de su territorio, de acuerdo con Tlachinollan, quien lleva la defensa.

Pero durante este año se han obtenido datos claros sobre los autores materiales, pero la Fiscalía General del Estado (FGE), quien está obligada a dar información a los familiares sobre los avances de la investigación, no lo hacen. Su argumento es porque hubo alteraciones en las escenas del crimen; las cámaras de vigilancia que estaban cerca de donde fue baleado el activista no servían, además que no se presentaron a declarar testigos, cuando la obligación de las autoridades es ejercer acción penal contra los responsables materiales e intelectuales y garantizar la justicia.

La Fiscalía ha hecho las investigaciones, agregó el director de Tlachinollan, y hay elementos para proceder ydetener a las personas identificados, pero no lo hace.

De acuerdo con Tlachinollan saben que hace meses hubo un detenido, autor material del asesinato y la Fiscalía ha emitido versiones para justificar su acción y “torcer” la investigación. Por ejemplo, manifestar que el autor material estaba detenido por otro delito y al mismo tiempo pidieron que se verificara si no se encontraba otra carpeta de investigación, la respuesta fue afirmativa, pero fue puesto en libertad. Y después la misma autoridad negó que lo hubieran detenido.

“Para la sociedad guerrerense quedó evidenciado el contubernio que persiste entre agentes del Estado y grupos de la delincuencia que pululan en el puerto de Acapulco”, sentenció Tlachinollan en un comunicado.



Marco Antonio firme a sus convicciones

Marco Antonio es el emblema de la resistencia de la lucha digna de los pueblos indígenas, afromexicanos y campesinos de Guerrero, que defendió la tierra como un vientre materno, así lo manifestó el director Tlachinollan, Abel Barrera Hernández, quien ha acompñado la resistencia del Cecop durante estos 23 años.

La lucha que siguió Marco Antonio durante 22 años –hasta el 25 de abril del 2025 fecha en que murió– lo mantiene como “un defensor a toda prueba”, un defensor que se mantuvo en primera línea y que no se doblegó ante ninguna autoridad ni ningún gobierno.

Suástegui Muñoz se enfrentó a cuatro gobernadores y una gobernadora en Guerrero: a René Juárez Cisneros (1999-2005), Zeferino Torreblanca Galindo (2005-2011), Ángel Aguirre Rivero (2011-2014), Héctor Astudillo Flores (2015-2012) y Evelin Salgado Pineda (gobernadora actual).

Durante la gubernatura de Juárez Cisneros, organizó con los ejidatarios y campesinos y creó el Cecop, el inicio de la lucha por sus recursos naturales; en el periodo de Zeferino Torreblanca se opuso a la construcción del muelle Icacos e impulsó la creación de la agrupación Turisteros Unidos en Defensa y Rescate de Playa Icacos.

En el periodo de Ángel Aguirre Rivero le fabricaron delitos de robo y daños, estuvo preso en el penal de alta seguridad de Tepic, Nayarit, del 17 de junio del 2014 al 21 de agosto del 2015; con Astudillo Flores,  el 8 de febrero de 2018 se enfrentaron policías comunitarios de La Concepción, municipio de Acapulco, con las autoridades de la comisaría municipal, murieron tres policías comunitarios y seis miembros de la comisaría. Hubo detenciones, entre ellos Marco Antonio, y fue liberado cuatro meses después.

En la actual administración encabezada por Salgado Pineda, Vicente Suástegui, hermano de Marco Antonio, desapareció el 5 de agosto del 2021 y el líder del Cecop sumo a la lucha su búsqueda. Nunca lo encontró. Y el 18 de abril del año pasado el líder del Cecop fue herido con arma de fuego en el pecho, estomago y en el brazo, cerca de Playa Icacos, lugar donde se opuso a la construcción del muelle. Murió ocho días después en un hospital de Acapulco.

El camino de resistencia que enfrentó Suástegui Muñoz lo colocó como un luchador que no se doblegó ante ninguna autoridad, señaló Abel Barrera. Siempre fue fiel a sus convicciones y principios y luchó por su gente.

Un símbolo que le caracterizó fue el machete en mano que siempre llevó consigo, el acero que empuño y que era sinónimo de defensa. Un legado que le heredó su padre, porque para ellos era la forma en hacer valer su derecho.

Durante las detenciones que enfrentó no lo doblegaron. Cuando estuvo preso en el penal de Nayarit fue torturado y amenazado pero sus ideales los mantuvo firmes, no soltó la bandera de la lucha por el territorio de la defensa de la tierra y el agua.

Los ideales y resistencia de Suástegui

Marco Antonio siempre se mostró recio, confrontativo, con un discurso radical, levantaba el ánimo y tenía facilidad de palabra, eso lo identificaba, pero no era su único lado, hacia investigación académica, leía, se vinculaba, escuchaba propuestas y no era fácil de convencer; además era un hombre comprometido con su familia.

Así lo conoció Raymundo Diaz Taboada, que hasta el 2024 acompañó la lucha del Cecop como Colectivo Contra la Tortura y la Impunidad (CCTI), la organización se desintegró pero mantienen el acompañamiento ahora como Siuat Yoltechikatli por los Derechos Humanos, con sede en Acapulco.

En los bienes comunales de Cacahuatepec pesa la muerte de Suástegui Muñoz, hay indignación, rabia y tristeza, pero su lucha sigue, se mantienen las asambleas dominicales donde se discuten y toman acuerdos así como cuando estaba él, expresó Díaz Taboada.

En los últimos meses, el gobierno municipal de Acapulco, liderado por la alcaldesa Abelina López Rodríguez, ha impulsado la construcción de pozos radiales en la localidad de Aguacaliente sin consultar previamente a las comunidades del río Papagayo. Mientras el proyecto busca garantizar el suministro a la zona hotelera del puerto, los habitantes locales denuncian que ellos mismos carecen del servicio. Ante esta situación, el Consejo de Ejidos y Comunidades Opositoras a la Parota (Cecop) detuvo los trabajos para visibilizar su protesta y exigir ser escuchados, un conflicto que ha sido documentado por el Centro de Derechos Humanos Tlachinollan.

Los habitantes siguen con la frente en alto y luchan por su comunidad como les enseñó Marco, mantenerse en colectivo.

El legado que dejó Marco Antonio es una lucha sin transigir en los objetivos finales que es en la densa de la tierra y el agua, porque La Parota era desplazar comunidades, perder las tierras de cultivo y su agua, los panteones, las iglesias, es decir su territorio.

La lucha que encabezó Suástegui Muñoz mantiene detenida la obra de la hidroeléctrica La Parota.

Los pobladores que lo seguían mantienen la lucha desde la base de las comunidades, desde la base de los pueblos, los ancianos, adultos, juventudes, infancias, con una conciencia y claridad a quienes se están enfrentándose, añadió Díaz Taboada.

Tanto Abel Barrera como Díaz Taboaca coinciden en que, a un año de la muerte de Suástegui Muñoz, la consigna sigue siendo la exigencia de justicia para evitar la impunidad.

Su resistencia por la defensa de los recursos naturales es la más emblemática del estado, pero tuvo un precio devastador: su propia vida y la desaparición de su hermano. Ese fu el costo de no rendirse.

Guerrero 2024: elección sin decisión