Aumenta precio de la tortilla en Tierra Caliente, una zona controlada por el crimen organizado

Texto: Amapola Periodismo

Fotografía: Especial

11 de noviembre del 2022

Chilpancingo

 

La Unión de Industriales de la Masa y la Tortilla de Tierra Caliente informaron este viernes del aumento de precios del kilo de tortilla, masa y nixtamal en esta región conformada por nueve municipios.

De acuerdo con la información de la ficha difundida en redes sociales, el kilo de tortilla costará 27 pesos cuando hasta hace unos días era de 24 pesos.

La tortilla conocida popularmente como tortilla taquera, costará 29 pesos, el kilo de masa 25 pesos y el kilo de nixtamal 23 pesos.

Además, se menciona que la bolsa de plástico y el papel para envolver la tortilla costará un peso. En total por un kilo de tortillas con papel y bolsa, se pagarán 29 pesos.

Este es el segundo aumento en los precios de tortilla en la región. El primero fue hace cuatro meses, cuando subió de 20 a 24 pesos.

La reacción de los ciudadanos de la región es de desconcierto y no comprenden por qué en una región productora de maíz hay estos aumentos.

Campesinos y productores argumentan que este año hubo una buena producción, por lo que el costo del maíz es bajo y no hay justificación para un aumento.

En la Tierra Caliente, el crimen organizado (se llama así a organizaciones conformadas por grupos económicos, políticos, agentes del Estado y bandas de criminales) se apoderó de la distribución de Coca Cola, primero, con amenazas corrieron a los distribuidores locales y, luego, estos grupos se apoderaron de su venta, por lo que en la región las bebidas gaseosas cuestan más que en cualquier otra región de la entidad guerrerense.

Con este aumento de la tortilla, las personas no descartan que detrás esté algún grupo del crimen controlando la venta de este producto de primera necesidad.

El aumento del precio de la tortilla se da a conocer luego de que este jueves la gobernadora Evelyn Salgado Pineda visitó San Miguel Totolapan en donde dijo que su gobierno ya no permitirá que haya «una normalidad» refiriéndose al control en esa zona por los grupos criminales.

En San Miguel Totolapan, municipio de la Tierra Caliente, se cumplió más de un mes de que integrantes, presuntamente de La Familia Michoacana, asesinaron a 23 personas entre ellas el alcalde perredista Conrado Mendoza y su padre Juan Mendoza.


Te podría interesar:

Aumenta precio de la tortilla en Tierra Caliente, una zona controlada por el crimen organizado

Texto: Amapola Periodismo
Fotografía: Especial
11 de noviembre del 2022
Chilpancingo

 

La Unión de Industriales de la Masa y la Tortilla de Tierra Caliente informaron este viernes del aumento de precios del kilo de tortilla, masa y nixtamal en esta región conformada por nueve municipios.

De acuerdo con la información de la ficha difundida en redes sociales, el kilo de tortilla costará 27 pesos cuando hasta hace unos días era de 24 pesos.

La tortilla conocida popularmente como tortilla taquera, costará 29 pesos, el kilo de masa 25 pesos y el kilo de nixtamal 23 pesos.

Además, se menciona que la bolsa de plástico y el papel para envolver la tortilla costará un peso. En total por un kilo de tortillas con papel y bolsa, se pagarán 29 pesos.

Este es el segundo aumento en los precios de tortilla en la región. El primero fue hace cuatro meses, cuando subió de 20 a 24 pesos.

La reacción de los ciudadanos de la región es de desconcierto y no comprenden por qué en una región productora de maíz hay estos aumentos.

Campesinos y productores argumentan que este año hubo una buena producción, por lo que el costo del maíz es bajo y no hay justificación para un aumento.

En la Tierra Caliente, el crimen organizado (se llama así a organizaciones conformadas por grupos económicos, políticos, agentes del Estado y bandas de criminales) se apoderó de la distribución de Coca Cola, primero, con amenazas corrieron a los distribuidores locales y, luego, estos grupos se apoderaron de su venta, por lo que en la región las bebidas gaseosas cuestan más que en cualquier otra región de la entidad guerrerense.

Con este aumento de la tortilla, las personas no descartan que detrás esté algún grupo del crimen controlando la venta de este producto de primera necesidad.

El aumento del precio de la tortilla se da a conocer luego de que este jueves la gobernadora Evelyn Salgado Pineda visitó San Miguel Totolapan en donde dijo que su gobierno ya no permitirá que haya «una normalidad» refiriéndose al control en esa zona por los grupos criminales.

En San Miguel Totolapan, municipio de la Tierra Caliente, se cumplió más de un mes de que integrantes, presuntamente de La Familia Michoacana, asesinaron a 23 personas entre ellas el alcalde perredista Conrado Mendoza y su padre Juan Mendoza.


Te podría interesar:

Aumenta precio de la tortilla ¿y qué hace la Profeco?

Congreso sin fecha para designar alcalde interino en San Miguel Totolapan, dice Yoloczin

Texto: José Miguel Sánchez
Fotografía: Arturo de Dios / Cortesía
13 de octubre del 2022
Chilpancingo

A una semana del ataque armado ocurrido en San Miguel Totolapan, en la Tierra Caliente del estado, donde fallecieron 20 personas, incluidas el presidente municipal, Conrado Mendoza Almeda, su padre, el ex alcalde Juan Mendoza Acosta, funcionarios municipales y civiles, el Congreso de Guerrero aún no determina quien será el nuevo alcalde.

Entrevistada al término de la sesión del día de hoy, la diputada y presidenta de la Junta de Coordinación Política (Jucopo), Yoloczin Domínguez Serna, dijo que aún no hay nada relacionado con el nuevo alcalde de San Miguel Totolapan.

En una breve declaración, Domínguez Serna se limitó a decir que “aún no tocamos ese tema”, refiriéndose a la toma de protesta de un alcalde interno en el municipio de San Miguel Totolapan.

El alcalde suplente de San Miguel Totolapan es José Alberto Nava Palacios, quien resultó herido en el ataque armado el pasado 5 de octubre y se desconoce su estado de salud o si asumirá la presidencia municipal.

Por el momento, la encargada del Ayuntamiento es la síndica procuradora Elena Barragán Urióstegui y en el Congreso local no hay información de a quien le tomarán protesta para oficializar el cargo.

El capítulo X, artículo 93 de la Ley Orgánica del Municipio Libre del Estado de Guerrero establece que, si hay faltas definitivas de algún integrante del Ayuntamiento, serán los suplentes los que asuman el cargo, y si no fuera así “el Ejecutivo propondrá una terna entre los vecinos para la autorización del Congreso del estado”, se lee.

En la ley no se establecen tiempos para el mencionado procedimiento.

De acuerdo con el abogado Omar Armando Dircio Contreras, aunque la ley no establezca tiempos oficiales, es necesario que el Congreso tome protesta en el pleno al nuevo presidente municipal, de lo contrario sería una ilegalidad.

“La ley es muy ambigua y no hay un procedimiento claro de que hacer en esos casos, solo es un artículo el que menciona la falta de algún integrante del cabildo, sea el presidente u otro regidor y sobre ese artículo tiene que proceder el Congreso”, mencionó en entrevista telefónica.

Dircio Contreras mencionó que otra opción que hay y que establece la Ley, aunque no para casos como el de San Miguel Totolapan, es el de un Consejo de Gobierno.

“Aunque la figura del Consejo de Gobierno se establece solo en caso de que las elecciones no se realizaron por causas de fuera mayor o los resultados no permiten que el alcalde tome protesta, para casos de violencia como en San Miguel también puede ser una salida para el Congreso y el Ejecutivo”.

En la tribuna del Congreso local no se habla de los hechos ocurridos en San Miguel Totolapan, la única mención fue una participación del diputado perredista Ociel Hugar García Trujillo un día después de los hechos donde lamentó el asesinato del alcalde y pidió a la gobernadora declarar luto estatal.

Fuera de esa participación hace tres sesiones, ningún diputado fijó alguna otra postura.


Te podría interesar:

Aún no hay información sobre la demolición y reconstrucción de la biblioteca del Congreso

Los videos de Los Tequileros y El Fresa, piezas de la construcción de una “narcorrativa” en la Tierra Caliente

Texto: Margena de la O

Fotografía: Carlos Navarrete y Arturo de Dios

Chilpancingo

 

En el momento que el subsecretario de Seguridad Pública federal, Ricardo Mejía Berdeja, salió a dar la información oficial sobre los ataques armados en San Miguel Totolapan, impuso la manera en que debían de explicarse los hechos en que se asesinaron a 23 personas –de las que el gobierno estatal sólo reconoce 20–, entre ellas el alcalde Conrado Mendoza Almeda y su padre, Juan Mendoza Acosta: “El evento se da en el contexto de la disputa criminal entre grupos delictivos”.

Con esto, de alguna manera, indujo a poner la mirada en que el origen de la masacre tenía la misma explicación que desde hace años manejan las instituciones para imponer cuál es el origen de la violencia, que no ha cambiado desde que el ex presidente Felipe Calderón Hinojosa justificó la llamada “guerra contra el narco”, asociada a que la violencia, que creció con la estrategia militar que empleó, tenía que ver con las acciones de traficantes de drogas.

El funcionario federal citó en el contexto la presencia de Los Tequileros en Tierra Caliente, “un grupo dedicado fundamentalmente al trasiego y comercialización de amapola, pero también que se dedicaba al secuestro, la extorsión y perpetró diversos homicidios y desapariciones en la región”.

La disputa entre grupos criminales que mencionó al principio la clarificó unos minutos más adelante. “Decir que ahí hay una disputa con un grupo criminal conocido como La Familia Michoacana a cuyas cabezas, apodadas El Pez y El Fresa, que son los líderes criminales de esa región, una línea de investigación también los vincula junto con este grupo Tequileros como que pueden ser los responsables de estos eventos”.

La supuesta reciente aparición de Los Tequileros en la escena criminal de la Tierra Caliente, el funcionario la sostuvo en un video que circuló en redes de unos hombres armados que simplemente dijeron que pertenecían a ese grupo criminal y que se adjudicaban el asesinato reciente de un hombre llamado Nazario.

“El líder de ese grupo criminal, Raybel Jacobo de Almonte, alias El Tequilero, se presume sin vida en febrero de 2018. De esta organización criminal hubo diferentes detenciones en diferentes momentos y en ese contexto, decir que, este grupo vuelve a irrumpir, saca un video que se está autenficando y reivindican entre otros el homicidio de una persona llamada Nazario, que se tiene conocimiento se trata de Nazario Domínguez, director de Desarrollo Rural en San Miguel Totolapan, quien falleció el pasado 3 de octubre, en un principio accidente, en la carretera Poliutla-San Miguel Totolapan, pero que con posterioridad se abrió una carpeta de investigación por homicidios sobre este evento”.

Mejía Berdeja sí dijo que el video estaba en proceso de autenficación, pero también mencionó que una nueva línea de investigación sobre el caso de Nazario Domínguez fue abierta después de que circuló ese material.

Cuando el subsecretario salió a dar la información oficial –fue en la conferencia mañanera del presidente Andrés Manuel López Obrador del jueves 6 de octubre– habían transcurrido menos de 24 horas de los hechos en San Miguel Totolapan. De acuerdo con la información que proporcionaron habitantes de la Tierra Caliente, región a la que pertenece este municipio, los hechos ocurrieron entre una y dos de la tarde.

Él nunca habló de investigaciones puntuales hechas por la Fiscalía General de la República (FGR) o por la Fiscalía General del Estado (FGE) de Guerrero que sostuvieran estos dichos, pero sí concedió desde su investidura de autoridad federal una especie de anuencia para considerar este tipo de videos como una fuente no sólo informativa.

La académica Cecilia Farfán, coordinadora de los programas de investigación en seguridad del Centro de Estudios México-Estados Unidos de la Universidad de California en San Diego, publicó el 30 de agosto pasado en la revista Gatopardo un artículo titulado “Ya no me diga que fue el narco peleándose la plaza”, donde reflexionaba sobre los hechos violentos que ocurrieron semanas antes en Guanajuato, Jalisco, Chihuahua y Baja California, y a la vez hace un cuestionamiento sobre cómo el debate público está atorado en los “cárteles” y la “plaza”, y que las primeras reacciones de las autoridades ante ellos sólo “se supone pero no se explica”.

“El problema no es sólo que existan distintas versiones de los hechos, emitidas desde el gobierno federal –con el presidente atribuyendo la violencia a una captura que la Sedena dice que nunca ocurrió–, sino que estos lugares comunes de “narcolandia” ofuscan la rendición de cuentas. Me explico. Cuando aceptamos versiones sobre las causas de la violencia del tipo “los criminales se matan entre ellos”, tácitamente aceptamos también que esas son personas que no gozan o incluso que no merecen la protección del Estado. Por ende, cuando ocurren actos de violencia y el Estado nos dice que fueron entre criminales, también abandona su obligación de garantizar derechos. Con esto no quiero decir que no existan las confrontaciones entre grupos criminales –por supuesto que las hay–, pero la responsabilidad de las autoridades no se termina en el acto de decirnos cuántas personas murieron o resultaron heridas. Tiene que investigar y probar la culpabilidad”, se lee en el texto.

Los hechos sobre los que reflexiona la académica son otros y fuera de Guerrero, pero tienen mucha relación con la reacción institucional ante lo que ocurre en San Miguel Totolapan.

Cuando el subsecretario usó un video sin confirmar su autenticidad –sólo dijo que estaban en el proceso de cerciorarse– abrió la puerta a legitimar el uso de esos videos o materiales que hasta ahora, ocho días después de los hechos, son las únicas fuentes más expuestas en la prensa local y nacional para explicar la masacre en Tierra Caliente.

En la imagen, patrullas de la Policía Estatal en las calles de San Miguel Totolapan un día después del ataque donde asesinaron a 20 personas, según los datos oficiales, porque en el municipio cuentan a 23. Foto: Carlos Navarrete

Más videos como única evidencia del origen de la masacre

 

Al día siguiente de la masacre circuló otro video relacionado al caso. En un en vivo desde el perfil de Facebook de Julián Alvarado apareció un hombre que los habitantes de Tierra Caliente identificaron –se lo comentaron a un grupo de reporteros que viajó de Chilpancingo a San Miguel Totolapan– como José Alfredo Hurtado Oloscuaga, apodado El Fresa o La Fresa, uno de los presuntos líderes del grupo criminal de La Familia Michoacana en la Tierra Caliente.

Este hombre que viste una playera de diseñador y que, quienes saben de marcas prestigiosas, usa un reloj de más de medio millón de pesos –al parecer, por las características que se alcanzan a apreciar en el video, es una pieza Franck Muller, que oscila, según una búsqueda rápida en internet, en 605,000 pesos–, como evidencia de su ostentación y poder económico, dijo que el ataque del miércoles 5 de octubre en San Miguel Totolapan era contra él y los Mendoza, quienes fueron asesinados ese día en el domicilio de los Domínguez, a quienes también las autoridades cuentan entre las víctimas. “(…) Primero que nada el atentado era contra mi persona y por supuesto contra Conrado y contra su papá”, es de las primeras frases que menciona.

Después narra, y de eso ya hay mucho contenido en los medios de comunicación locales y nacionales, incluida la información documentada aquí, que él asistiría a la reunión, porque lo acordaron, donde estaba el alcalde, su padre y varias personas cercanas a quien era la autoridad, entre ellos sus asesores, es decir, los servidores públicos del primer círculo en la región.

Expuso que a él no lo balearon porque los agresores se apresuraron. Atacaron a los servidores públicos antes de que él bajará de su camioneta que, además, era blindada.

Aquí no se intenta repetir lo que ya está documentado, pero sí hacer énfasis en algunos datos o elementos que narró quien fue identificado como Hurtado Oloscuaga, entre ellos, que él mismo se encargó de las personas que cometieron el ataque.

“Salgo rumbo a San Francisco, Valle Luz, yo tengo mucha gente en todos los cerros, en todas las brechas por lo que se hablaba, no creíamos que alguien se atrevería a hacer eso. Me voy a San Francisco, nos siguen, me siguen más bien, nada más iba yo y el comandante Colima, me siguen, estaban muchachos de nosotros ahí, llego con ellos, llegan ellos. Dicen ser Tequileros, no sé de qué grupo sean”.

“(…) Nos llegan allá donde estábamos y, bueno, ahí, yo andaba muy molesto por lo que pasó, y la verdad no dejamos ni un cabrón ahí. Decidí que no merecían ni enterrarse, por qué, porque se volaron la barda ahora sí al meterse a ese pueblo”.

Las autoridades hasta el momento no han confirmado que este hecho ocurriera, menos si hubo más muertos adicionales a la masacre de San Miguel Totolapan. De hecho, derivado del recuento que hace Amapola, periodismo transgresor sobre los homicidios, basados en las notas periodísticas, no hay reportados muertos en la Tierra Caliente ese día.

Lo que es importante hacer notar es la reacción de las autoridades a este material. La fiscal general del estado, Sandra Luz Valdovinos, dijo en una entrevista en Radio Fórmula, de acuerdo con lo que documentaron otros medios de comunicación, que en la dependencia hacían un análisis técnico del video de ese hombre, pero que con el material abrirían una nueva línea de investigación.

“‘Una información muy relevante que nos está generando una nueva línea de investigación es la publicación de un video en fuentes abiertas… Se está analizando su contenido, viendo coincidencias y tomando líneas de investigación que permitan tomar de manera fehaciente ese dato de prueba’», dijo en entrevista en Radio Fórmula con Ciro Gómez Leyva.

Otra vez, una autoridad considera un material de esta naturaleza como una posible prueba para la investigación, pero no acepta que el presunto delincuente se mueve con impunidad por la Tierra Caliente, es decir, sin que las autoridades lo impidan.

Entre los comentarios que hace ese hombre del video es que vive en la cabecera municipal de San Miguel y que tiene su casa a una cuadra de la presidencia; “yo creo que todo mundo la conoce (…)”, comenta en el video.

Sobre eso, la fiscal rechazó en la misma entrevista de radio, según la misma nota periodística, que tuvieran reportes al respecto. Algunas personas de la Tierra Caliente consultadas a la distancia comentaron que sí se sabe en la zona que Hurtado Oloscuaga pueda tener un casa en el centro de la cabecera municipal.

Por cierto, en julio pasado, el vicefiscal de Investigación de la FGE, Ramón Ayala Gamboa, informó en el contexto de unos bloqueos que hicieron transportistas en la Tierra Caliente, que realizaban una operación policiaca junto a fuerzas federales para detener a los hermanos Hurtado Oloscuaga, y esa protesta fue planeada para impedir su actuación.

“Es un operativo que hace la Federación en coordinación con el estado para detener a los dos principales criminales que operan en el sur del Estado de México y en la Tierra Caliente, específicamente en Arcelia, El Fresa y el Pez”, dijo el vicefiscal de acuerdo con una nota documentada en Amapola, periodismo transgresor.

En los pocos más de 10 minutos que dura ese video, el hombre, el presunto Hurtado Oloscuaga, narra los hechos que se supone cometió, y las actividades que hace, con una tranquilidad, como si fueran acciones comunes de una organización social.

En el ejercicio de continuar con el análisis de los videos que han surgido alrededor del caso, presuntos integrantes de Los Tequileros respondieron a El Fresa, y negaron, de principio, que ellos sean los autores del primer video que les atribuyeron y que el subsecretario de Seguridad Pública federal retoma como una presunta evidencia.

También negaron que ellos sean los responsables de la masacre de San Miguel Totolapan, al contrario, acusaron a Hurtado Oloscuaga, al decir que fue él quien convocó a los servidores públicos municipales a la reunión y que nunca hubo evidencia de las muertes de presuntos tequileros en la zona rural en respuesta a los ataques.

Como aditamento de los videos, en la prensa circula el contenido de una ficha informativa que fue filtrada, se indagó, desde la Mesa de Seguridad Regional, donde señalan a José Alfredo Hurtado Olascoaga, El Fresa, come el autor de la masacre de San Miguel Totolapan

“Al llegar al lugar (La Fresa ) de la cita, él y sus sicarios desarmaron a la gente del presidente y los ejecutaron, después salieron disparando por las calles y los domicilios, mientras otro grupo de sicarios dispara a la fachada del Palacio municipal”, dice el reporte con fecha 5 de octubre y hora de envío 18:30 horas.

En la imagen, los casquillos percutidos después del ataque armado en San Miguel Totolapan. Foto: Arturo de Dios

Lo que queda en evidencia en la dinámica de los videos de miembros entre grupos criminales es la falta de autenticidad de estos materiales, y que antes de confirmarlos, son evidencia para  la autoridades como aristas de la investigación formal, con lo que obvian elementos sustanciales del caso, como quiénes son los grupos políticos y económicos detrás de esta violencia, cuando han saltado actores políticos y económicos alrededor de la presencia de grupos, como el ex alcalde  y exdiputado local, el priísta Saúl Beltrán Orozco ligado a Los Tequileros.

Con esto nunca se niega la existencia y confrontación de grupos criminales, como dice la académica Farfán, menos la violencia expuesta, porque “(…) la violencia es real, pero la explicación dominante es un ardid político (…)”, apunta el académico Oswaldo Zavala en su libro La guerra en las palabras.


Te puede interesar:

En la calle del ataque en San Miguel Totolapan, nulas evidencias de una refriega

En la calle del ataque en San Miguel Totolapan, nulas evidencias de una refriega

Supuestamente en ese sitio quienes asesinaron al alcalde, su padre y a los principales funcionarios municipales de esta administración, tirotearon a uno de los supuestos líderes de la Familia Michoacana cuando llegaba, de acuerdo con la propia versión de ese hombre en un video


Texto: Marlén Castro y Arturo de Dios

Fotografía: Marlén Castro y Carlos Navarrete

San Miguel Totolapan

 

En la calle Emiliano Zapata, una de las principales avenidas de San Miguel Totolapan, no hay una sola casa con puertas y ventanas abiertas. Todos están encerrados y nadie sale si tocan a la puerta.

Sobre la calle, en las casas o sobre el pavimento, no hay evidencias de una persecución o de un enfrentamiento. No hay casas perforadas y sobre el suelo no hay casquillos percutidos. Lo que hay es mucho silencio.

Es el día siguiente de la balacera en la que 23 personas fueras acribilladas –las autoridades sólo reconocen 20–, entre ellas el alcalde Conrado Mendoza Almeda y su padre Juan Mendoza Acosta.

El domicilio donde fue el ataque -la casa de Javier Domínguez, quien fue asesinado y también su hijo-, donde funciona un lavado de autos, el portón de herrería color negro no tiene ningún impacto, tampoco la barda de cemento color café. La casa de enfrente, una vivienda de un solo piso color amarilla, que ocupa casi media cuadra, tampoco.

En la calle, frente al domicilio del Lavado de autos Totolapan, la casa del ataque, hay dos autos. Uno de ellos es una ambulancia para traslados de emergencia de la Secretaría de Salud. Tiene el número 1866. Se presume que en ella llegó el administrador de la Jurisdicción Sanitaria de la Tierra Caliente, Roberto Mata Marcial, uno de los asesinados. El otro carro es una Urvan de transporte público de la ruta San Miguel-Arcelia. Tiene vidrios polarizados. Ambas unidades están intactas. Sólo al pie de la ambulancia, en el suelo, hay un casquillo percutido. Se presume que quien llegó en esta ambulancia, lo bajaron, a punta de pistola. Habrían soltado el disparo al aire. La ambulancia no tiene huellas de sangre o vidrios rotos.

Esto es lo que se ve en el sitio de la trampa que supuestamente le tenían a uno de los líderes de la Familia Michoacana, un grupo criminal con ramificaciones entre los grupos económicos y políticos de la región, o al revés, los grupos económicos y políticos de la región, con ramificaciones en ese grupo del crimen organizado.

La calle Emiliano Zapata al día siguiente de la masacre en San Miguel Totolapan. Foto: Marlén Castro

“Una trampa bien hecha”

“Nos tenían la trampa bien hecha”, dice en un video difundido en redes sociales un hombre al que identifican como José Alfredo Hurtado Olascoaga, alías El Fresa, presunto líder del grupo criminal la Familia Michoacana.

De la trampa, Hurtado Olascoaga salió ileso y no sólo eso, dice que terminó con todos los que se atrevieron a entrar a San Miguel Totolapa a asesinar al alcalde, Conrado Mendoza Almeda, a su padre, el ex alcalde, Juan Mendoza Acosta y otras 21 personas más.

El presunto líder criminal asegura en video que el ataque del 5 de octubre iba dirigido en su contra; que ese día estaba convocado a la reunión y que de su casa salió en su “blindada” sin “hombres”, es decir, sin su cerco de protección, sólo con el “comandante Colima”.

Se salvó porque los atacantes “comieron ansias”, le dispararon cuando aún no se bajaba de su camioneta blindada.

“Si me hubieran dejado bajar ahí estuviera yo también (entre los asesinados), me alcance a salir y ahí quedó la camioneta desbaratada”, cuenta en el video.

Después, sigue narrando, salió huyendo hacia San Francisco-Valle Luz, donde tenía muchos hombres en los cerros, brechas y caminos.

“Nunca creímos que alguien se fuera a atrever a hacer eso”, dice.

Esta es de las pocas ocasiones en las que un presunto líder criminal toma el riesgo de presentarse en un video, que su identidad sea conocida, para “explicar” qué pasó el 5 de octubre en San Miguel Totolapan.

La versión de Hurtado Olascoaga, sin embargo, deja más dudas que certezas, más preguntas que respuestas.

La calle de la trampa no tiene una sola evidencia de una refriega. Adentro de la casa de Javier Domínguez quedaron los cadáveres de las víctimas. Estaban reunidos esperando a alguien.

Tampoco estaba la camioneta blindada que quedó “desbaratada”. No hay ningún rastro a diferencia del zócalo donde cientos de casquillos de rifles de alto poder seguían regados por donde sea.

¿La camioneta pudo haber sido removida por la Fiscalía General del Estado (FGE) como parte de la investigación? No. El grupo de reporteros que vio esto, llegó un par de horas antes que los peritos, ministerios públicos y policías ministeriales a iniciar con las diligencias.

Tal vez, la camioneta no estaba ahí porque nunca quedó “desbaratada”.
¿En qué huyó Hurtado Olascoaga ese día?, ¿Corriendo?, ¿Cómo logró llegar a Valle Luz sin camioneta, sin hombres, cuando según los pobladores es casi media hora de camino?

“Iban siguiéndome a mí, pensaban no llevaba gente, que iba ya de huida sin gente y nos llegan allá”, dice.

Después muestra un video, donde se ven camionetas quemándose, es su evidencia de que “terminó” con todos los que realizaron la masacre.

“No dejamos ni un cabrón ahí, decidí que no merecían ni enterrarse, por qué, porque se volaron la barda”.

Eso tuvo que haber sido otra masacre, sin embargo, hasta ahora ninguna autoridad ha informado del hallazgo de los cadáveres, sólo una camioneta calcinada.

Sobre las víctimas, Hurtado Olascoaga dice que los tomaron por sorpresa, que ya estaban dentro, también asegura que él vive (o vivía) en San Miguel Totolapan, a una calle del Ayuntamiento, donde se sentía tranquilo.

San Miguel Totolapan, tal vez, era una de sus guaridas y con vigilancia constante, como él lo dice, con hombres en las brechas, en los caminos, en los cerros.

“La responsabilidad sí a lo mejor es de nosotros por habernos confiado, jamás pensamos que fuera a pasar algo así en San Miguel”.

Un reporte filtrado de la Mesa Regional de la Coordinación para la Construcción de la Paz cuenta una versión diametralmente distinta a la de Hurtado Olascoaga.

Dice que el presunto líder criminal convocó a la reunión, cuando llegó con sus “hombres”, desarmó a los policías y escoltas que acompañaban al alcalde y luego los asesinó.

Según el reporte, Hurtado Olascoaga les “tenía la trampa bien hecha”

Una patrulla de la Policía Estatal en las calles de San Miguel Totolapan. Foto: Carlos Navarrete

Te puede interesar:

Tlacolol – La masacre en Totolapan y la inexperiencia del clan de los Salgado

Antecedentes del ataque en San Miguel Totolapan

Texto: Amapola Periodismo

Fotografía: Carlos Navarrete

Chilpancingo

 

En agosto del 2015, cuando el perredista Juan Mendoza Acosta era alcalde electo, circuló un video de una reunión que tuvo con hombres armados, en el que se escucha prometer que devolverá el favor de apoyarlo para que ganara la elección del 7 de junio de ese año.

Se ve que el entonces edil, quien este miércoles 5 de septiembre fue asesinado a balazos junto a su hijo, quien era el alcalde en funciones, Conrado Mendoza Almeida, convive, entre botellas de alcohol, con hombres armados identificados como miembros del grupo criminal de Los Tequileros.

Mendoza Acosta declaró a reporteros después que esos hombres armados lo habían obligado a reunirse con ellos.

Semanas antes de que él ganara la elección fue privado de su libertad junto a dos integrantes de su campaña por personas armadas; horas después lo dejaron en libertad.

Se supo que ese grupo delictivo habría sometido al edil.

Los Tequileros, dirigidos por una persona identificada como Raybel Jacobo Dealmonte, de acuerdo con fuentes oficiales, se dieron a conocer en el 2013; iniciaron sus acciones delictivas en la región, como secuestros, extorsiones y asesinatos.

Sus secuestros eran masivos. Llegaban a las comunidades y se llevaban 15, 20 personas. Las dejaban libres conforme las familias pagaban los rescates.

Cuando ocurría algún asesinato o secuestro, en la escena dejaban mensajes escritos en cartulinas que firmaban así: «El Comando suicida los tequileros”. Una estrategia muy usada desde que comenzó la supuesta actividad de combate al narcotráfico, lo que contribuyó a justificar esa estrategia armada desde las instituciones.

El auge delictivo de Jacobo Dealmomte y su grupo fue entre 2013 y 2016 en los municipios de San Miguel Totolapan, Ajuchitlán del Progreso y una parte del municipio de Arcelia.

En 2016, realizaron secuestros masivos de personas. En enero de ese año, secuestraron a 21 personas que iban a una fiesta a la comunidad de La Palma, Arcelia y en otro hecho, a cuatro maestros de la secundaria técnica 114 de Santana del Águila, en Ajuchitlán; a todos los dejaron en libertad, pero en el contexto de estos secuestros asesinaron a dos más. En septiembre del 2016, Los Tequileros también se adjudicaron –y lo confirmaron las autoridades– el secuestro de un grupo de mineros.

Ese mismo año, se supo que Los Tequileros secuestraron en San Miguel Totolapan al constructor de obras, Isauro de la Paz, lo que enfureció a un grupo de ciudadanos, algunos de ellos se armaron, lo que obligó a las autoridades para buscar la liberación de la víctima.

La ciudadanía y el grupo de la supuesta policía comunitaria –las personas armadas– retuvo en esa población a la mamá de Jacobo Dealmonte, a quien la obligaron a exigirle a su hijo que dejara en libertad al ingeniero del pueblo.

Cuando las autoridades anunciaron que las fuerzas federales y estatales iban a San Miguel Totolapan para capturarlo, el entonces fiscal general, Xavier Olea Peláez, acusó al diputado local con licencia del PRI, Saúl Beltrán Orozco, de tener relación con el grupo Los Tequileros.

El mismo Olea Peláez interpuso una demanda de juicio político contra el legislador, pero la petición fue rechazada por el Congreso local.

Este señalamiento del anterior fiscal pone de manifiesto varios elementos, de principio, que los grupos del crimen organizado no sólo son personas dedicadas al tráfico de las drogas, más bien son una red donde participan personajes políticos y económicos de las regiones que se mueven tanto en acciones lícitas como ilícitas.

Una autoridad en funciones señaló a quien fuera un legislador como el articulador de un grupo criminal. Del priísta –filiación partidista a la que pertenecía el gobernador de entonces, Héctor Astudillo Flores– no se sabe nada desde entonces. De sus últimas apariciones públicas, fue cuando se paseó por el zócalo de Chilpancingo, ya con las acusaciones en su contra.

Esas operaciones policiacas y del Ejército no lograron la captura de Jacobo Dealmonte, quien, al parecer, buscó refugio en la Sierra del municipio de Heliodoro Castillo, donde estaría un largo tiempo, porque en enero del 2019 la Fiscalía General del Estado (FGE) informó de altercados de su grupo con otros presuntos delincuentes, hechos en los que habría muerto el líder de Los Tequileros.

La FGE tenía 15 órdenes de aprehensión en su contra por delitos de secuestro y homicidios. A él le atribuyen los asesinatos de la ex regidora del PAN de San Miguel Totolapan, María Félix Jaimes, y del sacerdote Gregorio López Gorostieta de Ciudad Altamirano.

Con la muerte de Jacobo Dealmonte y la falta de noticias de Beltrán Orozco, Los Tequileros habrían entrado en un receso, pero con los ataques en San Miguel Totolapan, donde asesinaron al menos a 20 personas, entre ellas el alcalde y su padre, y varios funcionarios, las autoridades federales los trajeron a la escena pública.

Este jueves por la mañana, el subsecretario de Seguridad federal, Ricardo Mejía Berdeja, atribuyó el ataque a los grupos criminales de la región, pero nunca expuso cuál fue la indagatoria que hicieron para saberlo en menos de 24 horas.

“El evento se da en el contexto criminal entre grupos delictivos. En esa región imperó durante algún tiempo un grupo conocido como Los Tequileros, dedicados el trasiego y comercialización de amapola, pero también se dedicaban al secuestro, extorsión y perpetuó diversas homicidios y desapariciones en la región”, comentó.

Mencionó el video que circuló hace unos días donde personas que se presentan como supuestos miembros de Los Tequileros dicen que son autores de un asesinato. Parece que el subsecretario dio mucho peso a ese material, porque nunca habló de indagaciones formales.

Aclaró que siguen distintas líneas de investigación, pero que una de las hipótesis es que fue un ataque armado originado por Los Tequileros o por La Familia Michoacana, porque son los grupos delictivos que tienen presencia en la región.

En la región de Tierra Caliente se sabe de la existencia de La Familia Michoacana, un grupo criminal dirigido por los hermanos Jhonny y Juan Hurtado Oloscuaga, alías El Pez y La Fresa, y que hacen vida pública en la región y tienen cercanía con familias muy conocidas de Tierra Caliente. Una muestra de esto, es que en julio de 2019, Johnny Hurtado Olascoaga apadrinó la generación de entonces de la Escuela Normal Regional de Tierra Caliente, ubicada en Arcelia, acto que está documentado en la prensa.

Este jueves, mientras las familias de San Miguel enterraban a las víctimas del ataque, empezó a circular un video en la red social Facebook de un perfil con el nombre de Julián Alvarado, ahí aparece a cuadro un hombre que no dice quién es pero que la gente identifica como Juan Hurtado Oloscuaga, La Fresa.

Juan Hurtado afirma varias cosas en el video: que todos los autores del ataque del miércoles ya están muertos, que en el ataque iban por él, por el alcalde y su padre, que cuando llegó a la reunión les «comieron las ansias» y «no me dejaron bajar», es decir, lo atacaron antes de entrar, razón por la que, dice, escapó.

Cuenta en el video que tiene su casa a una cuadra del Ayuntamiento y «creo que todo mundo lo sabe».

El Ejército y la Marina intentó detener a los hermanos Hurtado Olascoaga el pasado mes de julio, pero la operación al parecer fracasó por bloqueos de diferentes sectores de la población para impedir su ingreso a la región. Pero la casa de uno de ellos, a decir de la persona en el video, sigue a una cuadra del Ayuntamiento.

En el mismo video, el supuesto líder de la Familia Michoacana advierte a El Vago, La Mula y Saúl Beltrán que va por ellos.

 

Perredistas piden se decrete luto en Guerrero por ataque armado en San Miguel Totolapan 

Texto: José Miguel Sánchez

Fotografía: Oscar Guerrero

Chilpancingo 

 

La fracción Parlamentaria del Partido de la Revolución Democrática (PRD) pidió a la gobernadora Evelyn Salgado Pineda decrete luto a nivel estatal y coloque la bandera a media asta en señal de luto por las víctimas asesinadas en el ataque armado ocurrido ayer en San Miguel Totolapan, en la Tierra Caliente del estado.

Durante la sesión del día de hoy, el diputado Ociel Hugar García Trujillo habló a nombre de la fracción perredista donde también cuestionó la estrategia de seguridad del gobierno federal.

«Una masacre como la ocurrida en la cabecera municipal de San Miguel Totolapan pone al descubierto la impunidad con que determinado grupo de personas puede actuar y muestra la inviabilidad de la estrategia federal, que ofrece abrazos y no balazos, más Ejército y Guardia Nacional. Y la violencia no cesa», mencionó García Trujillo durante su participación.

En su intervención, también mencionó que no se logrará la paz «si el gobierno sólo ofrece abrazos y no justicia».

Desde la tribuna, García Trujillo mandó condolencias a las víctimas y solicitó a la gobernadora declarar luto por la masacre y colocar a a media asta la bandera nacional, en señal de duelo por lo ocurrido en San Miguel Totolapan.

García Trujillo en su discurso mencionó que son 24 las personas asesinadas en San Miguel Totolapan, aunque la cifra oficial hasta este momento es de 20, entre ellos el alcalde Conrado Mendoza Almeda y su papá, el ex edil Juan Mendoza Acosta, además de personal y directores de las diferentes áreas del Ayuntamiento.

Agregó que los hechos ocurridos en el municipio calentano no es un hecho aislado, que responde al bajo presupuesto que se lo otorga a las policías municipales y estatales.

Pidió reestablecer el estado de derecho y la gobernabilidad en toda la región de Tierra Caliente, la cual, dijo, «es agobiada por grupos criminales».

«Ante la gravedad del ataque por parte de presuntos miembros de la delincuencia organizada, lo que de confirmarse, constituiría una inaceptable masacre, demandamos que la Fiscalía General de la República atraiga las investigaciones para dar con los responsables».

Antes de la participación de García Trujillo, la presidenta de la mesa directiva, Yanelly Hernández Martínez, pidió a los diputados guardar un minuto de silencio por las víctimas del ataque armado.

Al término de la participación de García Trujillo ninguno de los diputados morenistas comentó algo sobre el tema y la mesa directiva declaró terminada la sesión.

 

Te pude interesar: 

Usan retroexcavadora para hacer fosas y sepultar a víctimas de ataque en San Miguel Totolapan

Usan retroexcavadora para hacer fosas y sepultar a víctimas de ataque en San Miguel Totolapan

Una de las cinco víctimas sepultadas hasta la una de la tarde es el menor de 14 años. Cuando comenzó el ataque, cruzaba el zócalo a bordo de su moto. Se bajó para refugiarse. Le tocaron cuatro tiros en la espalda. Es Erick, estudiaba el primer año de bachillerato


Texto: Marlén Castro

Fotografía: Carlos Navarrete 

San Miguel Totolapan

 

San Miguel Totolapan amaneció hoy envuelto en neblina y con llovizna, también con cientos de cartuchos percutidos en las calles y con fachadas perforadas por armas de asalto por el ataque del miércoles a mediodía, del que se documentó acá, hubo 23 víctimas.

Martín Crescencio Lozano, el paletero del pueblo, es una de las víctimas. También era integrante del Movimiento por la Paz de San Miguel Totolapan, el que surgió en 2015 para enfrentar a un grupo del crimen organizado conocido como Los Tequileros, una célula de Guerreros Unidos, el grupo criminal que actuó junto a policías y militares para desaparecer a los 43 normalistas de Ayotzinapa en Iguala.

Esta mañana no amaneció con clima caliente en San Miguel Totolapan, como es el clima que caracteriza a esta región conocida como Tierra Caliente.

Los lugareños dirían que hacía frío. Llovió toda la noche. Después del ataque de ayer, alrededor de la una de la tarde, la gente se encerró en sus casas.

Esta mañana comenzaron a salir, varios de ellos curiosean frente al Ayuntamiento, se sorprenden de cómo quedó la fachada. Los hoyos que tiene al frente y a los costados son incontables.

Un habitante cuenta que el ataque al Ayuntamiento duró como media hora.

Todo estaba tranquilo en el zócalo, cuando alrededor de la una de la tarde escucharon las primeras ráfagas.

Un habitante cuenta que le tocó lo peor, iba atravesando el zócalo cuando del lado izquierdo, escuchó detonaciones y vio cómo se impactaban en el edificio.

Se tiró y se arrastró para quedar junto a una jardinera y protegerse. Cuando llegó hasta ahí vio que ahora disparaban del otro lado.

En ese momento se percató que al igual que él, un niño buscaba refugiarse, cuando el niño lo vio se tiró a su lado. Entonces se percató que no eran sólo dos hombres los que disparaban contra el Ayuntamiento, desde donde estaba, contó por lo menos a cinco.

“Pero no tiraban a la gente, tiraban al edificio, pero quienes estaban dentro del Ayuntamiento salieron corriendo, creo que ahí hubo cuatro o cinco heridos”.

Dice el testigo del ataque que cuando vio a todos esos hombres armados y que en ningún lado era seguro, corrió a buscar un mejor refugio, el menor no se movió de ahí por miedo.

Se supo después que ese niño fue una de las víctimas, tenía 14 años. Cuando comenzó el ataque, cruzaba el zócalo a bordo de su moto. Se bajó para refugiarse. Le tocaron cuatro tiros en la espalda. Lo hallaron boca abajo. Es Erick, estudiaba el primer año de bachillerato.

Cerca de las 11:30 de la mañana, unas 80 personas salieron de la casa de Martín Crescencio Lozano hacia el panteón para enterrarlo.

Martín Crescencio fue asesinado junto al alcalde Conrado Mendoza Almeda y su padre Juan Mendoza Acosta, quien también fue alcalde, ambos encabezaron el Movimiento por la Paz, quienes pelearon con Los Tequileros hasta expulsarlos. De hecho, la ciudadanía los hizo alcaldes, primero al padre y después al hijo, por liberarlos de Raybel Jacobo de Almonte, supuestamente el líder de ese grupo criminal, aunque el Movimiento por la Paz siempre afirmó que el jefe verdadero era el ex alcalde priísta Saúl Beltrán Orozco.

El alcalde, su padre, otros integrantes del Movimiento por la Paz, ahora, funcionarios del Ayuntamiento tenían una reunión, de acuerdo con la Fiscalía General del Estado (FGE) en el domicilio particular de Javier Domínguez Vicente, quien también fue asesinado.

Este domicilio particular donde supuestamente se reunían el alcalde y ex integrantes del Movimiento por la Paz está ubicado a unos 300 metros del Ayuntamiento.

Es un lugar donde funciona o funcionaba un lavado de autos. El ataque fue varios metros adentro de la propiedad. Prácticamente los cercaron. Se nota que los tomaron por sorpresa.

En San Miguel Totolapan hasta la una de la tarde de hoy habían sepultado ya a cinco víctimas, entre ellas, Juan Crescencio y el niño Erick Contreras.

Los cadáveres del alcalde y el de su padre están en Iguala, los trasladaron allá para la necropsia de ley, y aún no los regresan, pero la familia espera velarlos, quizá desde esta misma tarde, y sepultarlos mañana.

En total, a mediodía de este jueves debido a que en el pueblo no hay suficientes sepultureros para cavar tantas fosas en un mismo día, una retroexcavadora abrió 17 hoyos profundos al fondo del panteón.

A ese lugar, de uno en uno, llevan a las víctimas para su entierro.

Los peritos de la FGE llegaron hasta hoy a la cabecera de San Miguel Totolapan, alrededor de las 11:30 horas, para realizar las diligencias, pero los habitantes, sin tener más opción, ya se habían encargado de los cadáveres.

Hasta ahora la Fiscalía sólo ha confirmado 20 víctimas de los hechos de ayer, pero en esta cabecera municipal se han documentado 23: tres sepultados ayer, los 17 hoyos abiertos hoy para el mismo número de víctimas, el alcalde y su padre de quienes sus cadáveres siguen en diligencias, y una víctima más sepultada en la comunidad de Valle Luz.

En la cabecera hay marinos, soldados y elementos de la Policía Estatal, pero su presencia no resarce los hechos ni calma el miedo, porque los habitantes siguen resguardados desde ayer en sus casas.

Se buscó a algún integrante del Movimiento por la Paz para ser entrevistado, pues, en otros momentos se organizaban para resguardar a la población cada que había un ataque.

La casa en la que operaba este movimiento, ahora es un domicilio particular.

–¿Disculpe, a dónde podemos ver a un integrante del Movimiento por la Paz para que nos cuente qué fue lo que pasó?, –se preguntó a un vecino de San Miguel.

–En el panteón. Ya todos están muertos, –contestó serio.

 

 

 

Estudiantes protestan en Ciudad Altamirano para exigir pago a maestros

Texto: Itzel Urieta

Fotografía: Redes

Chilapancingo

 

Padres de familia, alumnos y docentes de la secundaria general José Inocente Lugo, ubicada en ciudad Altamirano, municipio de Tierra Caliente, marcharon la mañana de este miércoles para exigir a la gobernadora del estado, Evelyn Salgado Pineda, cumpla con el pago pendiente a los maestros de esta institución.

La secundaria José Inocente Lugo lleva una semana de paro laboral.

A esta marcha se sumaron estudiantes de otras secundarias de diferentes comunidades, como la Benito Juárez y Pablo Neruda, ubicadas en Las Querendas y en la cabecera de Ciudad Altamirano.

También se unieron al paro secundarias de Paso de Arena, municipio de Coyuca de Catalán y de Cutzamala de Pinzón.

¡Queremos maestros!, ¡Gobernadora, escucha, la Lugo está en la lucha! Gritaban los manifestantes durante la marcha.

Todas estas secundarias exigen, además del pago de los maestros, más docentes para sus escuelas. En el caso de la José Inocente Lugo, la institución no tiene maestro de inglés, español ni de talleres como, el taller de electricidad.

La renovación de contratos y los nombramientos también son parte de las exigencias.

La manifestación se realizó por la avenida Lázaro Cárdenas de ciudad Altamirano.

El contingente llegó a la oficina de Recaudación y Finanzas cerca del puente que conecta a Riva Palacio, Michoacán, con Ciudad Altamirano.

Los manifestantes bloquearon el acceso a los vehículos por unos minutos, después permitieron el paso por un carril.

De acuerdo con información publicada en redes sociales, el pasado 14 de septiembre, docentes de la secundaria José Inocente Lugo, viajaron a Chilpancingo para solicitar al gobierno del estado solución a sus demandas pero no tuvieron éxito.

“Estamos haciendo esto porque ya agotamos el diálogo con todas las instancias, se agotó el diálogo y por eso tomamos estas medidas”, comentó un padre de familia.

Los manifestantes esperan ser atendidos por autoridades de la Secretaría de Educación Guerrero (SEG), para solucionar sus problemas.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Se reforzará la seguridad en Tierra Caliente ante participación de hombres armados en desfile

Texto: Jesús Guerrero

Fotografía: Redes

Chilpancingo

 

El titular de la Secretaría de Seguridad Pública Estatal, Evelio Méndez Gómez, dijo que reforzarán la seguridad en Tierra Caliente, luego de un supuesto desfile de hombres armados, este fin de semana en el municipio de Zirándaro de los Chávez, en Tierra Caliente.

“No puede haber vacío de autoridad y por eso habrá presencia del Ejército, la Guardia Nacional y la policía estatal”, dijo el funcionario estatal entrevistado en las instalaciones de la 35 Zona Militar de Chilpancingo, en donde se realizó la ceremonia oficial conmemorativo a los Niños Héroes.

Este domingo en la tarde, en la calle principal de Zirándaro hubo un desfile con motivo de los festejos de su santo patrono San Nicolás Tolentino.

En el desfile llegaron en forma inesperada hombres con armas largas caminando y otros montados a caballo y a bordo de camionetas de modelos recientes.

Méndez Gómez indicó que esos hombres armados pertenecen al grupo criminal Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).

“En Tierra Caliente está la Familia Michoacana y los que se ven en esa marcha ( Zirándaro) es el cártel nueva generación”, aseguró el titular de la SSP.

Este domingo en Arcelia, en esa misma región, transportistas corrieron a casi medio centenar de elementos del Ejército que mantenían un campamento en esa localidad.

Ayer lunes otro grupo de transportistas bloqueó los accesos de la localidad de Tlapehuala para exigir la salida de un grupo de elementos del Ejército en la comunidad de San Juan Mina.

Los militares se retiraron y los transportistas levantaron el bloqueo.

“Lo que hemos visto que detrás de esos transportistas están esas organizaciones”, dijo Méndez Gómez.

Afirmó que la fuerza pública no ha actuado contra esas manifestaciones para cuidar el asunto social.

“Pero cuando ocurren esos hechos nosotros elaboramos una tarjeta criminal con fotografías y videos de los líderes de esas agrupaciones y las enviamos a la Fiscalía General de la República (FGR) para que realice las investigaciones”.

Recordó que la presencia de esos dos grupos criminales en Tierra Caliente no es nueva y según él, los anteriores gobiernos no pudieron contenerlos.

En julio pasado la federación y el gobierno estatal pusieron en marcha una operación en Tierra Caliente, pero cuando iban actuar, transportistas y lugareños de las comunidades cerraron la carretera federal Iguala-Ciudad Altamirano.

La operación del Ejército, Guardia Nacional y Policía estatal era para detener a los líderes de la Familia Michoacana, los hermanos Jhonny y Alfredo Hurtado Oloscuaga, alías el Pez y La Fresa, quienes tienen diversas órdenes de aprehensión.

El bloqueo de la vía obligó a las fuerzas de seguridad a retirarse.

 

 

 

Transportistas corren al Ejército de Arcelia

Texto: Amapola periodismo

Fotografía: Redes

Chilpancingo

 

Un grupo de transportistas que bloqueó hasta la mañana de hoy domingo el acceso a la ciudad de Arcelia, corrió a soldados del Ejército Mexicano, quienes, presuntamente algunos de sus integrantes, habrían golpeado a dos jóvenes de ese lugar.

«Vámonos, ya, ya tuvieron muchas vacaciones, vámonos ya», gritaron unos individuos a los militares a bordo de tres camionetas, de acuerdo con un video difundido por los transportistas.

Se escucha que un hombre le grita a los soldados: «ya mucho que robaron en Arcelia, jálenle para otro lado».

«Vámonos cochos, vámonos», son parte de los insultos a los soldados.

De acuerdo con versiones de algunas fuentes de Arcelia, los militares fueron expulsados por los pobladores porque supuestamente golpearon a dos jóvenes.

Desde hace semanas, varias decenas de efectivos del Ejército instalaron un campamento casi en la entrada de Arcelia en las cercanías de las instalaciones del sistema de agua potable.

Este sábado alrededor de las 14 horas, los transportistas, muchos de ellos a bordo de sus motocicletas y otros a pie, se organizaron para cerrar el acceso a Arcelia.

Posteriormente se dirigieron hasta donde está el campamento de los militares y les exigieron que se salieran de manera inmediata.

Para no caer en una confrontación, los militares decidieron recoger sus pertenencias personales y en tres camionetas se salieron entre gritos e insultos que les gritaron los lugareños.

Arcelia, en la región de la Tierra Caliente, es uno de los municipios en donde operan los hermanos Jhonny y José Alfredo Hurtado Oloscuaga, alías El Pez y La Fresa.

Aquí, dicen los habitantes de Arcelia, nada se mueve si no es con la autorización de los dos hermanos quienes son dirigentes del grupo del crimen organizado la Familia Michoacana, aliados a grupos económicos y políticos regionales, de los que forman parte autoridades municipales y diputados.

Los transportistas desbloquearon el acceso a Arcelia este domingo en la mañana.

El pasado 28 de julio, transportistas de Tierra Caliente cerraron en tres puntos de la carretera federal Iguala-Ciudad Altamirano e impidieron el avance del Ejército, Guardia Nacional y Policía estatal que iban a una operación para detener a El Pez y La Fresa.

Los bloqueos de los transportistas y lugareños se instalaron en Palos Altos, el entronque de la carretera hacia el municipio de Tlatlaya, Estado de México.

Otro cierre se instaló en el acceso a Arcelia y otro más en Poliutla, cerca de la localidad de Tlapehuala.

En Palos Altos, fueron retenidos varias horas elementos del Ejército, Guardia Nacional y Policía estatal.

La gente levantó los bloqueos hasta que las fuerzas federales y estatales se retiraron del lugar.

En esa ocasión, el vicefiscal General del Estado (FGE), Ramón Ayala Gamboa, acusó a los líderes de esta organización delictiva (Jhonny y Alfredo) de haber obligado a la gente de esa región a cerrar la vía federal para impedir su detención.

«Es un operativo que hace la Federación en coordinación con el estado para detener a los dos principales criminales que operan en el sur del Estado de México y en la Tierra Caliente, específicamente en Arcelia, que son los alías Fresa y el Pez», dijo aquella vez Ayala Gamboa.

Desde hace una década, de acuerdo con versiones de personas locales, la federación ha tratado de detener a estos dos líderes sin resultados.

Sobre lo ocurrido este sábado en Arcelia en donde nuevamente transportistas y jóvenes corrieron a los militares, Gamboa Ayala dijo no tener información de lo que ocurrió en ese municipio.

«No hay carpeta (de investigación») no sabía de esto», dijo el funcionario.

Bloquean vía en Guerrero para impedir operativo de fuerzas federales y estatales

Texto: Amapola Periodismo

Fotografía: Especial

Chilpancingo

 

Transportistas cerraron la madrugada de este jueves la carretera federal Iguala-Ciudad Altamirano y según la Fiscalía General del Estado (FGE) es para impedir que las fuerzas federales y estatales sigan con una operación para lograr la detención de dos dirigentes de un grupo delictivo de la región de Tierra Caliente.

«Ya se cumplieron cuatro horas del bloqueo y hay una junta de seguridad urgente para decidir las medidas a tomar», señaló el Vicefiscal de Investigación de la FGE, Ramón Ayala Gamboa.

Un primer punto del bloqueo está en la glorieta de Emiliano Zapata que es en la entrada de la cabecera municipal de Arcelia.

La segunda protesta está en el crucero de Palos Altos que es la entrada a la carretera que conduce al Estado de México y el tercer bloqueo es en las inmediaciones de Tlapehuala.

En este último bloqueo está cerrada la circulación hacia el municipio de Tlachapa.

«Es un operativo que hace la Federación en coordinación con el estado para detener a los dos principales criminales que operan en el sur del Estado de México y en la Tierra Caliente, específicamente en Arcelia, El Fresa y el Pez», dijo Ayala Gamboa.

Se trata de los hermanos Johnny y José Alfredo Hurtado Oloscaoga, líderes del grupo criminal denominado Familia Michoacana, buscados desde hace dos años por la Fiscalía General de la República (FGR) y el Ejército Mexicano.

Ayala Gamboa afirmó que hay una mesa de diálogo para saber las demandas sociales pero que en este caso se nota que las protestas que hay en la carretera son para impedir que ingresen las fuerzas federales.

El vicefiscal consideró que esta protesta es totalmente ilegal y esto es una conducta delictiva.

Ayala Gamboa señaló que existen indicios de que los integrantes de ese grupo obligaron a la gente a bloquear la vía federal.

Recordó que en mayo y junio de este año en Acapulco otro grupo obligó a transportistas y a comerciantes cerrar las vías para exigir la salida del Ejército Mexicano y la policía estatal.

 

Te puede interesar: Hieren de bala en Chilapa a sacerdote de Iguala

Salir de la versión móvil