Aurelia se suma a lucha de mujeres criminalizadas

Texto: Itzel Urieta

Fotografía: Red Guerrerense por los Derechos de las Mujeres 

Chilpancingo

Víctima de violación sexual y de criminalización por parte del Estado, situación que la mantuvo tres años y dos meses en la cárcel de Iguala, la joven nahua Aurelia García Cruceño, quien anoche fue.liberada, podrá cumplir los proyectos de vida que le fueron truncados.

Aurelia fue acusada injustamente del delito de homicidio en razón de parentesco, que en realidad fue un parto fortuito resultado de una violación.

La noche de este martes, después de varias audiencias, fue absuelta de ese delito por la jueza Mariela Alfaro Zapata.

Aurelia enfrenta abuso y criminalización

La historia de injusticiad contra Aurelia comenzó en su natal Xochicalco, una comunidad nahua perteneciente al municipio de Chilapa de Álvarez.

Xochicalco, está ubicada a 10 kilómetros de distancia de la cabecera municipal de Chilapa. Sus 360 habitantes, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), viven en pobreza extrema.

Para Aurelia, todo cambió en 2019, cuando fue víctima de una agresión sexual por parte de un hombre que, en ese entonces, era autoridad comunitaria de Xochicalco.

Aurelia quedó embarazada de ese abuso. En su comunidad no es bien visto que una mujer tenga relaciones sexuales o se embarace antes del matrimonio; desde niña le dijeron que a esas mujeres las quemaban vivas.

Por todo esa estigma y por miedo a represalias de su agresor, Aurelia decidió huir de Xochicalco e iniciar una nueva vida en la ciudad de Iguala, donde se alojó con una tía.

Nunca se imaginó que ahí comenzaría su calvario.

Aurelia llegó a Iguala en junio del 2019, cuatro meses después. El 2 de octubre, Aurelia, sola en el lugar donde se alojaba, tuvo dolores fuertes y sangrado vaginal intenso durante una semana sin saber que estaba embarazada, después expulsó el producto.

Cuando su tía se percató de la situación de Aurelia llamó a una ambulancia que la traslado a un hospital, ahí el paramédico que la atendió inicialmente dijo que estaba a punto de sufrir un choque hipovolémico por la falta de sangre.

En el Hospital, Aurelia recibió varias transfusiones de sangre y cuando se recuperaba le colocaron un implante anticonceptivo sin darse cuenta y sin su consentimiento.

Pero eso no fue todo, al siguiente día de su ingreso al hospital, varios policías la esposaron a la misma cama donde se recuperaba. Estaba detenida.

«Todavía ella no estaba recuperada, no se sabía de los hechos ni del producto y ella ya estaba siendo procesada, detenida y esposada en la cama del hospital. Ya estaba siendo oficialmente detenida por el delito de homicidio”, narró Verónica Garzón Bonetti, abogada defensora de Aurelia.

Dos días después de su ingreso al hospital y aun cuando todavía no le dadan de alta, los policías la trasladaron al Centro de Reinserción Social de Iguala.

Finalmente, el 8 de julio del 2021 una jueza dictó una sentencia condenatoria en su contra por 13 años y cuatro meses de prisión por el delito de homicidio en razón de parentesco.

Aurelia fue recluida en el penal de Iguala, donde pasó tres años en la incertidumbre sobre su vida. No sabía si quedaría libre o permanecería en prisión.

Inconsistencias en el caso

Verónica Garzón Bonetti y Ximena Ugarte Trangay, integrantes del Instituto Mexicano de Derechos Humanos y Democracia (IMDHD), fueron las abogadas defensoras de Aurelia, quirnes denunciaron que su caso estuvo lleno de inconsistencias.

La primer inconsistencia que detectaron, dijeron, fue que después del parto no hubo ningún traductor que le explicara los motivos de su detención. La lengua materna de Aurelia es el náhuatl.

Otra fue que en el hospital donde la atendieron le colocaron un implante anticonceptivo sin su consentimiento.

Una más, al momento de su detención estaba delicada de salud.

Al no hablar español, Aurelia no comprendió mucho de lo que le sucedió. No contó con un traductor que le explicara su situación.

Por esa razón, la defensa de Aurelia argumentó que nunca le juzgaron con perspectiva intercultural ni de género.

Actualmente Aurelia tiene 23 años y hasta la noche de ayer, vivió tres años en prisión preventiva, lo que representaba otra irregularidad, porque la Constitución señala, explicaron las abogadas, que el plazo máximo debe de ser de dos años.

Aurelia estuvo presa tres años en un centro penitenciario donde hay 463 hombres y 27 mujeres sin estar separados.

Además, el penal de Iguala cuenta con altos niveles de autogobierno, lo que ponía a Aurelia y al resto de las mujeres, denunciaron las abogadas, en una situación de riesgo grave a actos de violencia.

Una nueva esperanza

Al retomar las abogadas del IMDHD el caso de Aurelia lograron que la justicia federal otorgara un amparo y la magistrada del Poder Judicial de Guerrero, Indalecia Pacheco León, aceptara la reposición del procedimiento el 17 de enero del 2022.

El IMDHD estableció que Aurelia fue víctima de la Fiscalía General del Estado (FGE) y el Poder Judicial al realizarle un proceso discriminatorio en razón de su condición de pobreza y su origen nahua.

Además de acusarla de un delito que no cometió, pues, comprobó que fue un parto fortuito.

Tuvieron que pasar cinco audiencias maratónicas y una más cardíaca que la anterior, para que Aurelia lograra obtener su libertad.

Desde que comenzaron las audiencias, la FGE, quien acusaba a Aurelia de homicidio, trató por todos los medios de que continuara en prisión.

Desde retrasar las audiencias, solicitar más testigos y asistencias técnicas innecesarias, la FGE impidió que la defensa de Aurelia desahogara todas las pruebas.

Faltaban días para darse a conocer la sentencia, y en ese momento el Poder Judicial de Guerrero dio otro golpe al caso de Aurelia.

El 15 de diciembre, la jueza determinó que Garzón Bonetti y Ugarte Trangay no podían hablar con la prensa sobre el caso de Aurelia, con el pretexto de que el juicio estaba en curso y por privacidad para la jueza, quien argumentó que estaba en riesgo su seguridad.

Después las audiencias que eran públicas se volvieron privadas, y los familiares de Aurelia no tuvieron acceso a todas las audiencias.

Pese a todos los obstáculos, Garzón Bonetti y Ugarte Trangay lograron lo que se pensaba imposible, se enfrentaron al sistema judicial y lograron la liberación de Aurelia, quien podrá cumplir su sueño de ser maestra.

La libertad

La audiencia de la tarde de ayer en Iguala, que estaba agendada a las cuatro de la tarde, se pospuso y comenzó hasta las siete, después de dos horas a puerta cerrada, la jueza Mariela Alfaro Zapata finalmente falló por la liberación de Aurelia.

“En la audiencia lo que dijo la jueza es que no había elementos suficientes aportados por la fiscalía para sostener su acusación y condenar a Aurelia. Que ella no era repsonsable del homicidio y debía quedar en absoluta e inmediata libertad”, expuso Garzón Bonetti.

Aurelia salió acompañada de su madre Agustina Cruceño Naranjas, de su padre Alberto García Palazin, y sus abogadas Garzón Bonetti y Ugarte Trangay.

Entre los planes de Aurelia ahora que está en libertad es estudiar y convertirse en maestra.

«Voy a estudiar mucho y ojalá pueda lograr mi sueño de ser maestra», expresó Aurelia.

Comentó que aprendió a hablar español en la cárcel y que conoció a más mujeres en su misma situación, a las que apoyará a que sean liberadas.

Diversas activistas y colectivas feministas estuvieron fuera de Palacio de Justicia de Iguala en apoyo a Aurelia, quienes al verla salir la recibieron con aplausos y consignas.

Aurelia ya es una mujer libre y aun cuando nunca recuperará los tres años que estuvo en prisión, podrá continuar con su vida.

 

Misión del herbario de la Uagro: preservar la flora de los pueblos originarios

Texto y fotografía: José Miguel Sánchez

Axaxacualco

 

Cuatro personas caminan entre el bosque, alejados de la civilización, sortean piedras, tepetates, campos de siembra, árboles y espinas. En el recorrido es probable que topen con animales peligrosos.

El camino es angosto, de herradura, solo pasan personas y una que otra vez campesinos con sus burros cargados de leña. Kilómetros atrás quedó la carretera.

El grupo de caminantes consta de un guía y tres biólogos que buscan plantas para la colección del Herbario de la Universidad Autónoma de Guerrero (Uagro). La misión principal es hallar dos especies de plantas muy específicas: un tipo de pericón nativo y, probablemente, un nuevo tipo de orquídea que crece en las zonas más alejadas de la región.

El punto de partida fue la comunidad de Axaxacualco, municipio de Eduardo Neri, a unos 40 minutos de Chilpancingo.

En Axaxacualco, el grupo de biólogos junto con otros académicos de la Uagro, realizaron un taller en una primaria para que los niños conozcan la biodiversidad en la que habitan; sus plantas, sus aves, murciélagos, la importancia de los polinizadores y de los fósiles.

Después del taller, el grupo de investigadores se retira y solo se quedan dos biólogas y un biólogo, para internarse en el bosque a buscar plantas nativas del lugar para la colección del Herbario Universitario.

Una moto taxi acerca a este grupo de biólogos hasta donde la carretera se los permite, de ahí caminaran una pendiente de cuatro kilómetros hacía un punto conocido por los pobladores como El Sótano.

El guía Manuel de la Cruz García, un campesino algo regordete, de mirada amable y risueña, va adelante. Siempre que mira suelta una sonrisa que da confianza, no sabe leer ni escribir, sin pena admite que toda su vida la dedicó al campo, pero con su conocimiento ahora acompaña y guía al grupo de biólogos.

Manuel abre paso con su machete. Como acompaña a los biólogos en estos recorridos sabe que plantas faltan por recolectar y a donde hay que ir para hallarlas.

Conoce las plantas, los caminos y las formas de vida de la población, es el campesino que sin estudios es el biólogo, antropólogo y sociólogo de su comunidad.

Detrás de Manuel camina Natividad Herrera Castro, directora del Herbario Universitario. Es la mujer con más experiencia en recolección del grupo, le siguen Luis Javier González Almazán y Celia Gallardo García, biólogos recién egresados de la Escuela Superior de Ciencias Naturales.

En la imagen, el grupo de biólogos conformado por Natividad Herrera Castro, directora del Herbario Universitario; Javier González Almazán; Celia Gallardo García y el guía Manuel de la Cruz García durante una recolección de plantas en el cerro del Epazote en Axaxcualco, municipio de Eduardo Neri.

El cerro El Epazote

El camino comienza en las faldas del cerro El Epazote, a 1,698 metros sobre el nivel del mar y se avizora una larga caminata hacía el punto más alto del ejido de Axaxacualco.

El camino es estrecho, entre plantas y árboles se hace angosto, la labor de este grupo de biólogos consiste en recolectar plantas con flor, que serán prensadas y llevadas a Chilpancingo para su resguardo.
“Con esto logramos tener un registro sobre diversidad florística que hay en las comunidades», explica Javier González.

Aunque parece una tarea sencilla, la labor va más allá de sólo caminar y cortar flores.

Javier porta una prensa especial para recolección de plantas; un cuadrado que hace mucho bulto. Son dos rejas de madera y en el interior papel periódico y cartón que, como su nombre la indica, prensan las plantas.

La prensa, la herramienta de trabajo más importante, es pesada y aún no lleva nada.

El grupo camina, se adentra en la vegetación espesa y cada cierto tiempo se detiene a recolectar.

Hablan con tecnicismos y nombres científicos. “Parece de la familia Malvaceae, córtala y corroboras”, le indica Herrera Castro a su grupo de biólogos.

Javier González guarda la planta. Después, retoman la caminata.

En la imagen, la directora del Herbario Universitario, Natividad Herrera Castro recolecta una flor en el cerro del Epazote en Axaxacualco. Foto: José Miguel Sánchez.

Primera parada

Durante la primera hora de camino recogen siete plantas. Es hora de hacer una parada.

La parada no es para descansar. Sacan una por una las plantas ya recolectadas. Es hora de prensar. “Es la parte más tediosa de esto”, menciona Javier.

Buscan un lugar para estar cómodos. Javier y Celia se acomodan en el suelo y revisan todo lo recolectado.

De la planta recolectada cortan un tramo. La pieza tiene que incluir el tallo, la hoja y la flor. La ponen sobre papel periódico y en una ficha anotan todos los datos acerca de ella, posible familia a la que pertenece, nombre científico, nombre común, lugar donde se halló, altitud y coordenadas, todo para identificar sus características.

Las plantas puestas sobre el papel periódico van a la prensa y así serán transportadas.

“Las prensamos en papel periódico para que éste absorba toda la humedad”, explica Javier, quien investiga sobre mariposas pero también conoce de plantas.

Después del primer descanso la caminata cerro arriba continúa. El día está nublado, eso ayuda a mitigar la fatiga.

Conforme se sube el paisaje cambia, ya no es una selva tupida, en la cima del cerro de El Epazote hay planicies. Ahí se puede descansar un poco.

Ahí aparece una de los flores objetivo, el pericón silvestre de esta zona del estado.

Javier corta algunas flores y las embolsa, el procedimiento sigue igual, cortar, embolsar y caminar.

La bolsa ya va cargada de plantas por segunda ocasión, es hora de prensar de nuevo.

Se sientan, ya fueron dos horas y media de camino y falta llegar al Sótano, el punto donde puede estar un nuevo tipo de orquídea originaria de la región.

El cansancio y la hora ya no permiten continuar, en poco tiempo anochecerá y no es buena idea que caiga la oscuridad.

“Faltan otros 40 minutos para llegar al Sótano, al paso que vamos tardaríamos otra hora», menciona el guía.

El equipo de biólogos vuelve a prensar todas las plantas recolectadas en la segunda mitad del camino, sentados en piedras y bajo un árbol aprovechan para conversar.

Manuel, el guía, se pierde por un rato, solo se escucha el ruido de su machete.

De repente regresa con una flor amarilla. «¡La encontré!», exclama Manuel con singular alegría. La muestra a los biólogos y después de observarla concluyen que esa no es la flor que buscan.

Deciden regresar. Bajar requiere de dos horas mínimo. A la mitad, se suelta una fuerte lluvia. Cubren la prensa con bolsas e impermeables. En su interior van 80 plantas.

Ya en Axaxacualco, se sabe que a la flor amarilla que halló Manuel se le dice popularmente como flor de sobaco, porque dentro tiene pelitos que parecen bellos corporales.

La orquídea que buscan se conoce como flor de globo, por la manera en que sus hojas envuelven el centro y que en la región es muy popular para ofrendar a los difuntos en las festividades del día de muertos.

Aunque no se halló uno de los objetivos prioritarios, este tipo de recolecciones que realizan los biólogos terminan en el Herbario de la Universidad, un espacio de conservación de la flora local.

En la imagen, los biólogos Javier González Almazán y Celia Gallardo García prensan las plantas después de la recolección. Foto: José Miguel Sánchez.
En la imagen, Javier González observa la llamada flor de sobaco después de su recolección. Foto: José Miguel Sánchez.

San Miguel, las fiestas para “espantar el hambre” de La Montaña de Guerrero

Entre rituales, bailes, danzas y jaripeo tres pueblos indígenas de la región Montaña en Guerrero festejan a San Miguel y al maíz, el verdadero protagonista de las fiestas de septiembre, donde se pide alejar el mal y conseguir la prosperidad.


Texto y fotos: Isabel Briseño / Pie de Página

La Montaña, Guerrero

 

El día de San Miguel, 28 de septiembre, es el día en que se solicita al santo que termine con las lluvias para que la mazorca madure y la gente tenga buena cosecha. Tres pueblos que habitan en La Montaña de Guerrero -nahuas, tu’un savi y me phaa- realizan diferentes festejos que van desde el ritual hasta el baile y el jaripeo.

En la región nahua de La Montaña alta de Guerrero – cerca del municipio de Tlapa de Comonfort –, septiembre es un mes de celebración. Esta parte del año representa el último mes de la temporada húmeda, que además coincide con el periodo de las primeras cosechas de los cultivos agrícolas. Por fin, después de trabajar de sol a sol en los campos, las milpas y los otros cultivos están maduros. Lo que significa que pronto serán cosechados y utilizados por los habitantes para alimentarse.

El día 27 de septiembre, los habitantes del pueblo nahua recogen de sus parcelas un par de milpas con las que al día siguiente bailarán las mujeres, niñas y niños de cada hogar de Chiepetepec. Fotos: Isabel Briseño.

La fiesta de san Miguel, o mejor dicho, las celebraciones para “el agradecimiento a la lluvia” representan un rito de fertilidad. Rito que, al mismo tiempo, es “de propiciación y aseguramiento de la cosecha de maíz”.

A las 10 de la mañana del 28 de septiembre, la gente comienza a ingresar a la iglesia de Chiepetepec en donde se congrega todo el pueblo para iniciar con la celebración. Foto: Isabel Briseño.

Al interior de la iglesia, los hombres atavían a San Miguel con collares de flores, listones, globos y dinero, lo que representa una ofrenda para la deidad, quien forma parte de los santos católicos, impuestos por la Colonia. Foto: Isabel Briseño.

Estas fiestas representan la última etapa del ciclo agrícola anual. Se caracterizan por diversos ritos alrededor de la planta del maíz.

Para los habitantes, el santo es considerado un aliado de los campesinos y el principal trabajador del temporal. Gracias a sus poderes como guerrero y del rayo que se desprende de su espada, protege los cultivos y lucha contra los seres malignos que los afectan: El granizo, los malos aires, las tormentas y cualquier cosa que el cristianismo asocia con la imagen de Lucifer, el diablo.

Afuera de las casas por donde pasará la procesión, la gente decora con milpas pero también con globos. Fotos: Isabel Briseño.
Una mujer en la calle, espera el paso de la procesión que sale de la iglesia. Foto: Isabel Briseño.

Los habitantes comienzan su recorrido hacia la capilla del cerro, la procesión está encabezada por los músicos, las mujeres encargadas de los pendones, seguidas de los hombres que cargan a San Miguel que es seguido por el pueblo. Foto: Isabel Briseño.

Mijtotilistli, el ritual de los nahuas en Chiepetepec.

La banda de viento encabeza la procesión que sale de la iglesia. Mientras, avanza por las diversas casas de Chiepetepec. Este pueblo, como muchos otros de La Montaña, es un pueblo de migrantes. La mayoría de sus habitantes se van a los campos de Sinaloa y Chihuahua. La migración se observa en las casas que se ven al paso. Son pocas las que quedan tradicionales de adobe. La mayoría construye casas nuevas de material.

Mujeres nahuas cargando la milpa en la comunidad de San Miguel Chiepetepec, Guerrero. Foto: Isabel Briseño

Mujeres, niñas y niños abrazan y arrullan las milpas. La banda de viento suena. Las mujeres se hacen una con la milpa adornada con flor de cempasúchil, flor de pericón, pan rosquete de color rosa, ejotes, chiles, papálo y quelite que fueron cortadas una noche anterior.

Mijtotilistli, (Baile de la Milpa en Náhuatl) comienza. Una mujer con sahumerio lo mueve de arriba hacia abajo mientras las demás, incluidos los más pequeños, bailan alrededor de la capilla con las ofrendas que cargan en sus rebozos como muestra de agradecimiento por la buena cosecha que será su alimento. Foto: Isabel Briseño.

La capilla del cerro llamado Sacamatlapa –que un día antes estaba vacía y cerrada–, comienza a vestirse de verde. El sol no tiene piedad. Cae como plomo sobre los negros cabellos de los nahuas. A la pequeña explanada entran quienes “bailarán la milpa”, mientras el santo es colocado dentro de la capilla. Los cantores del pueblo entonan rezos que suenan a melodías. En tanto, los pies de los asistentes comienzan a fusionarse con las notas musicales que la banda entona una tras otra afuera del centro del ritual. Al igual que los hombres, los músicos deben permanecer en el exterior.

En el cerrito a un lado de la capilla, mientras la gente baila con sus milpas, se ofrenda pan, maíz, flores, velas. En La Montaña se siembra la milpa, o sea el maíz, la calabaza, el ejote y el frijol, en los meses de abril y mayo para cosechar entre octubre y noviembre. Foto Isabel Briseño
El ritual de la vida. El triunfo de la vida sobre la muerte pues la muerte es la hambruna y el maíz la esperanza de que habrá vida gracias al sustento. Foto: Isabel Briseño

Mujeres, niños y niñas, le agradecen a San Miguel Arcángel las cosechas. Con esta ceremonia se “espanta el hambre”, dicen algunos habitantes. Representa el triunfo del maíz sobre el hambre del pueblo.

Dos pequeñitas caminan tomadas de la mano mientras regresan hacia la parroquia después de haber bailado con sus milpas que cargaban en sus coloridos rebozos. Foto: Isabel Briseño.

Después de “bailar la milpa” durante unas dos horas la procesión se encamina de nuevo hacia la iglesia. Regresan a su santo a la parroquia. Posteriormente en casa ofrendan con mole y tamales nejos a la milpa que fue elegida para llevarla a bailar. Este ritual es único en la región de la Montaña de Guerrero, pues aunque en otros pueblos también se celebra a San Miguel, son distintos los festejos.

Los santos católicos son considerados en toda la montaña indígena de Guerrero potencias de la naturaleza. Foto: Isabel Briseño.
Los habitantes de Chiepetepec, aunque migran, todavía viven según los antiguos “usos y costumbres” del pueblo. Después del ritual en el cerro, en la comisaría de pueblo se prepara el chivo para seguir con la fiesta de san Miguelito, como cariñosamente le dicen los habitantes al santo. Foto: Isabel Briseño.

La danza de los chareros en Moyotepec

La temporada de secas, o de calor, como se le llama en la región, suele ser severa, si no es que extrema. Con temperaturas que alcanzan los 40 grados y vientos calientes que transforman el paisaje: la tierra se vuelve dura, hay polvo por todas partes y muy pocas plantas sobreviven todo el año. Ninguna que ofrezca alimento a las personas.

En esta región está la comunidad de Chilixtlahuaca, que tiene mil 500 hablantes del Tu’un Savi (mixteco). Son espléndidos. “Todos los hombres tienen cargo desde que se casan”, dice don Anastacio, quien come junto a otros hombres en un largo tablón de madera.

Los chareos es una variante de la danza de Moros y Cristianos, conocida prácticamente en toda la República Mexicana entre las poblaciones indígenas. Foto: Isabel Briseño

Más hombres llegan al festín con un cartón de cervezas al hombro, y sus familias sujetadas con la otra mano. Entregan el cartón y se sientan a disfrutar del manjar que desfila por las mesas: Mixiote de borrego, salsita verde y frijoles. Todo esto acompañado con tortillas, una pepsi y una cerveza que es sustituida en cuanto se termine la que está sobre el tablón.

Los cargos de mando en Moyotepec se reúnen a comer y beber, mientras los chareos bailan a un lado de ellos. En Moyo, como le dicen los habitantes, no solo se festeja con danza y baile en la cancha a San Miguel, también hay cambio de autoridades. Es por eso que hay bastante comida, banda de viento y la danza continua de los chareos.

La fiesta de los me phaa en Tototepec

Puede decirse que septiembre es el punto central del ciclo agrícola. De él depende el futuro y la supervivencia de la comunidad que se reúne y agradece a sus santos protectores más relevantes para el ciclo agrícola: San Marcos, santo de las semillas; y san Miguel, santo de la cosecha.

La fiesta de San Miguel se puede definir como una práctica religiosa, pero los Me phaa son fiesteros, dicen ellos mismos. Es por eso que a San Miguel los habitantes lo celebran con monta de toros y un baile al que nadie falta. Incluso asisten quienes radican en Tlapa.

“La tradición nunca se pierde. Año con año se festeja a nuestro Santo Patrón San Miguel Arcángel. Todos los vecinos y pueblos de diferentes lugares están invitados”, dice un anuncio en la página de facebook que lleva por nombre: Fiesta San Miguel Arcángel.

“Porque cada uno de estos valientes guerreros tendrán la oportunidad de demostrar su valentía y destreza montando los lomos de estos torazos” dice un hombre que anuncia a los jinetes. Foto: Isabel Briseño.

En la iglesia hay castillo, por lo que algunas familias lo esperan emocionados. Pero la mayoría de la gente está dividida entre la feria y la jineteada que anuncia que, en cuanto termine el espectáculo en donde los valientes jinetes suben al toro bronco, dará inicio lo verdaderamente bueno de la celebración al santo patrón: El baile.

Las tradiciones – o “la costumbre”–, persisten a pesar de los difíciles problemas que enfrenta cada comunidad de las diferentes zonas indígenas: pobreza, migración masiva al norte, violencia estructurada, narcotráfico, etcétera.

Así, entre rituales, bailes, danzas y jaripeo tres pueblos diversos de la región Montaña festejan la relación que existe entre San Miguel y el maíz; quien es el verdadero protagonista de las fiestas de septiembre con la intención de alejar el mal y conseguir la prosperidad.

 

Este trabajo fue publicado por el equipo de Pie de Página y lo reproducimos como parte de la Alianza de Medios de la Red de Periodistas de a Pie. 

Pide Abel Barrera a pueblos originarios no ser «agachones» ante el gobierno

Texto y fotografía: Jesús Guerrero

Chilpancingo

 

El director ejecutivo del Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan, Abel Barrera Hernández, pidió a los pueblos originarios y afromexicanos que no sean «agachones» y se organicen para exigir sus derechos al gobierno para que los deje de pisotear.

En el marco del Día Internacional de los Pueblos Indígenas, el activista dijo que el gobierno trata como menores de edad a los pueblos originarios.

«El gobierno nos trata como gentes que no tenemos inteligencia y credibilidad pero hay que decirle que no estamos pidiendo caridad», afirmó en una conferencia en la Plaza Pública Primer Congreso de Anáhuac de esta ciudad en un actividad que organizó la delegación estatal del Instituto Nacional de Pueblos Indígenas (INPI) y el gobierno estatal.

Barrera Hernández afirmó que el Estado tiene que proteger y salvaguardar los derechos de los pueblos indígenas pero no lo hace sino que los discrimina.

La exposición del antropólogo ante unas 200 personas se da en el contexto del recurso de amparo que su organización promovió ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) para echar abajo la consulta que realizó el Congreso local sobre los derechos y costumbres de los pueblos originarios y afromexicanos de Guerrero.

Sobre este tema, Barrera criticó que esa supuesta consulta de los legisladores fue solamente llevar papeles a los comisarios para que firmaran los documentos.

«Llegaron (los diputados) a los pueblos y les decían a ver tú firmale aquí, verdad qué si te gusta, verdad que no dices nada? Nos están tratando como menores de edad, como seres irracionales», dijo.

Exigió a los legisladores de Guerrero adecuar las normas de los pueblos indígenas con base a los estándares internacionales

«Pero aquí en Guerrero estamos el revés porque en vez de proteger con mayor garantía están conculcando derechos».

Barrera Hernández dijo que hoy en día el Estado y sus instituciones usan el presupuesto para gobernar y pisotear los derechos de los pueblos originarios.

«Los que estamos siendo pisoteados no podemos pedir que por favor quiten el zapato y por eso nosotros como pueblos tenemos que reaccionar e impedir que nos pisoteen como ahora lo están haciendo con la bota militar y la Guardia Nacional», aseguró.

El activista afirmó que esa consulta del Congreso debió de haber tenido como principio hablar con los pueblos para que expusieran sus derechos y quedaran plasmados en las leyes.

La intervención de Barrera estaba programada a las once de la mañana pero se retrasó porque hubo otras participaciones como la de la alcaldesa de Chilpancingo, Norma Otilia Hernández Martínez, quien en su discurso solo se dedicó a elogiar a los funcionarios presentes.

El delegado del INPI, Manuel Vázquez Quintero, rindió un informe de las actividades de esta institución.

Durante su exposición, Barrera Hernández criticó que el gobierno de Andrés Manuel López Obrador le haya dejado la conducción y el manejo de los recursos públicos a los alcaldes y alcadesas de los 22 municipios de la Montaña y Costa Chica para realizar 66 caminos artesanales.

«No les dejaron a los pueblos originarios que realizaran ellos las obras porque no cuentan con el Registro Federal de Causantes que exige la Secretaría de Hacienda para manejar recursos públicos», dijo.

En febrero de este año López Obrador hizo el arranque de estas obras con una inversión de mil 85 millones de pesos para este año.

Apenas en junio de este año el presidente realizó una gira de trabajo en la Montaña para supervisar los trabajos de estos caminos artesanales.

«Lo que está haciendo el gobierno es discriminar a los pueblos diciéndoles que son incapaces de administrar recursos públicos», aseveró.

La actividad llamada Encuentro y Festival de Cultura e Identidad de Pueblos Indígenas y Afromexicanos, concluyó este martes con danzas regionales de Guerrero y entidades invitadas.

Marchan policías comunitarios, niños y mujeres para exigir justicia, seguridad y maestros

En el pliego de peticiones está la instalación de módulos de seguridad con agentes de la Guardia Nacional y Ejército, el envío de maestros para escuelas de secundaria y bachillerato, un centro de salud con médicos y enfermeras así como la dotación de medicamentos.


Texto: Ampola Periodismo

Fotografía: Oscar Guerrero

Chilpancingo

 

Más de 300 personas entre policías comunitarios, niños y mujeres marcharon en las calles de la comunidad de Ayahualtempa, del municipio de José Joaquín Herrera, para exigir la instalación de retenes de la Guardia Nacional y Ejército para disuadir a un grupo delictivo que opera en esa región de la Montaña baja.

Las autoridades del pueblo y dirigentes de la Policía Comunitaria de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias de Pueblos Fundadores (CRAC-PF), emplazaron a los gobiernos federal y estatal para que en dos semanas empiecen a cumplir con su pliego de demandas de seis puntos.

Este domingo 12 de junio, autoridades estatales acudieron a esta comunidad en donde se reunieron con los pobladores y recibieron sus peticiones.

Los enviados de la gobernadora Evelyn Salgado Pineda les regalaron despensas a las mujeres y juguetes a los niños.

En el pliego de peticiones está la instalación de módulos de seguridad con agentes de la Guardia Nacional y Ejército, el envío de maestros para escuelas de secundaria y bachillerato, un centro de salud con médicos y enfermeras así como la dotación de medicamentos.

También piden la instalación de un Banco del Bienestar y el pago de una indemnización a viudas de 10 hombres que fueron asesinados por integrantes de un grupo delictivo.

Luis Morales Rojas, integrante del Consejo Tradicional del Gobierno Náhuatl, dijo que están emplazando al gobierno hasta este fin de año cumpla con esos seis puntos del pliego petitorio y que en caso de no hacerlo van a preparar a unos 60 niñas y niños para que se ejerciten como policías comunitarios.

«¡Zapata está vivo apuntando a Los Ardillos y si siguen secuestrando les dará su merecido!», gritaron esta consigna los pobladores en referencia a este grupo delictivo que la Fiscalía Genera del Estado (FGE) en 2019 les integró una carpeta de investigación por el asesinato de 10 músicos de la comunidad de Alcozacán, del municipio de Chilapa, es decir, dentro de la misma Montaña baja.

Alcozacán es una comunidad vecina de Ayahualtempa y desde el 2019, sus pobladores y policías comunitarios han tenido enfrentamientos armados con los miembros de ese grupo criminal.

Los pobladores de las dos comunidades han denunciado que Los Ardillos han asesinado y desaparecido a más de 40 personas. Ayahualtempa y Alcozacán no solamente viven en una situación de violencia e inseguridad también de bajos niveles de desarrollo humano.

 La marcha de los niños, mujeres y policías comunitarios de la CRAC-PF se desarrolló alrededor del pueblo.

Los policías comunitarios vestían uniforme color verde olivo y portaban escopetas y rifles de bajo calibre.

Morales Rojas dijo que están reclamando a la FGE que realice la búsqueda de 13 personas que fueron privadas de su libertad por integrantes del grupo delictivo. La desaparición de las 13 personas ocurrieron algo largo de los últimos tres años.

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Mujeres de Zitlala pelean por petición de lluvias

Texto y fotografía: Luis Daniel Nava 

8 de mayo del 20220

Chilapa

 

Desde al menos 10 años, las mujeres de Zitlala participan en el ritual de petición de lluvias. Cada año son más las que se preparan para pelear no sólo por el gusto sino por mantener viva una tradición ancestral que les da identidad.   

Es la tarde del 5 de mayo, Mayra de 12 años y Sabina de 13, salieron de sus casas del barrio de San Mateo para integrarse al contingente de tecuanis o jaguares para pelear en la plaza principal.  

Es la primera vez que participan y lo hacen acompañados de sus padres y hermanos, entre ellos adolescentes y niños, también peleadores. 

Llevan trajes verdes y negros, máscaras de felinos elaboradas con cuero de res y una soga amarrada a la cintura y que termina en una especie de mazo atada a la mano, conocida como cuarta. A Mayra la fajó de la cintura el capitán Gregorio Tomatzin, heredero de una familia de peleadores.  

Antes el capitán pasó a las casas de Mayra y Sabina acompañado de una banda de música de viento, como lo hizo con todos los demás guerreros y guerreras. Es parte de la tradición. En el recorrido adultos, mujeres y niños gritan y bailan con la cuarta invocando al cielo.   

Este día también debutaron dos hermanos de Sabina, uno de 20 y el más pequeño de seis años. Su papá, Adrián Tepetitlán, les ha dejado la estafeta y su mamá Fabiola García los acompaña entusiasmada. 

“Me siento orgullosa de bailar en esta tradición, representar el barrio y la familia”, dice la adolescente.  

Al barrio de La Cabecera se unió Anselma Olea que desde hace tres años ha querido participar, pero se cruzó la pandemia y un accidente que tuvo.  

“Siempre me han gustado las costumbres y las tradiciones de mi pueblo. Cuando eres originaria de un pueblo que alberga tantas es importante conocerlas para encontrar tus raíces y origen […] Me sentí muy bien de ser parte de un ritual ancestral y reconocido a nivel nacional e internacional. Hasta donde pude rendí mi sacrificio y más que un sacrificio fue un placer participar”.  

A Anselma, recuerda, muchos le dijeron que no participara porque el ritual es para hombres y por el riesgo que implica.

En esta edición al menos 20 mujeres fueron parte del ritual, de ellas 12 entraron al cuadrilátero a pelear.  

Tradicionalmente las mujeres participan en otras etapas del ritual como en el encuentro de cruces y velas, los rezos, las ofrendas y la preparación de la comida.

No hay una fecha exacta en que las mujeres se integraron al ritual en la parte de las peleas, aunque se estima que es desde hace unos diez años. 

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Texto y fotografía:  Franyeli García 

4 de mayo del 2022

Acatlán

 

El cerro de El Cruzco, ubicado en la comunidad nahua de Acatlán, en Chilapa, se convirtió en un coliseo: los hombres tigres se enfrentaron con el único propósito de rendirle tributo a la Santa Cruz y a las deidades prehispánicas y tener un buen temporal de lluvias.

Con el sol a cuestas, los pobladores de Acatlán salen de sus casas rumbo al cerro de El Cruzco, con el único propósito de rendir un sacrificio y ofrecer honores a la naturaleza para atraer las lluvias y tener una cosecha de maíz abundante.

Según la tradición, los pobladores llegan caminando atravesando laderas hasta alcanzar la cima de El Cruzco, una planicie que se ha convertido en un santuario para los pobladores de Acatlán.

En el cerro comienza el ritual llamado el Atlzazilistle: rezos, flores, cera, comida, copal y el sacrificio de decenas de gallinas, que después se convertirán en el alimento de los visitantes.

Después en el centro del santuario comienzan a aparecer los tres elementos físicos de la petición de lluvias: primero, los tlacololeros; el sonido que generan con sus chirriones, representan para el ritual los relámpagos. Pero también esta danza significa el tlacocol que es el comienzo de la preparación de la tierra. En este ritual, los tlacololeros preparan el ruedo o “abren corral” para que combatan los hombres tigres.

El segundo elemento en la petición de lluvias la materializan los combates de los hombres tigre. Los golpes de los hombres tigre significan los tronidos del cielo. En la lógica del ritual mientras más fuertes sean los golpes en el temporal de lluvias habrá tronidos más fuertes.

Para los peleadores que entran el ruedo, los rencores, la ira y el enojo se quedan allí, nunca trascienden, porque para ellos significan su sacrificio, explica uno.

Los protagonistas de las peleas pueden ser niños, mujeres, jóvenes y adultos, las edades en el ofrecimiento no importan.

El tercer elemento es el viento, que lo representa el ritual Cotlatlastin. En este acto hombres corren alrededor del santuario. La unión de estos tres elementos tiene el único propósito de obtener un buen temporal de lluvias.

En El Cruzco, las peleas, los golpes y, tal vez, la violencia, tienen otro sentido: son una ofrenda para que el temporal sea bueno, para que el temporal llegue a tiempo.

Pero, además de ser un ritual pagano-religioso, la subida a El Cruzco para los habitantes de Acatlán, principalmente, es toda una tradición que ha pasado de generación en generación.

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Texto y fotografía: Carlos Navarrete Romero

3 de mayo del 2022

Acatlán

 

Ofrendas, cadenas de flor de cempasúchil, vísceras de pollo, una piedra sagrada (o de sacrificios) y peleas a puñetazos entre hombres vestidos de jaguar son los elementos que componen el ancestral ritual de petición de lluvias que inició el domingo en la comunidad nahua de Acatlán, municipio de Chilapa.

Como cada año, el ritual comenzó el 1 de mayo alrededor de las seis de la tarde con las peleas de tigres. Se trata de hombres, niños o adultos, vestidos de jaguar que pelean con guantes de box y máscaras artesanales elaboradas con piel de becerro. Los tigres se reúnen fuera del atrio de la iglesia de la comunidad para retarse a golpes, como parte del ritual de lluvias que refleja su cosmovisión.

Las peleas del domingo duraron por casi cuatro horas. Ayer continuaron. En algunos momentos se observaron hasta cinco peleas simultáneas. El ritual de petición de lluvias continuará hasta hoy martes.

Desde las cuatro de la madrugada de este lunes, los tigres, acompañados de mayordomos, danzantes y pobladores, caminaron hasta el Cerro Cruzco, donde aproximadamente a la una de la tarde inició otra jornada de peleas.

En ese mismo lugar fueron sacrificadas sobre la piedra ancestral decenas de gallinas. Un habitante de la comunidad se encargó de estirar el cuello de las aves que después ofrendaron, ya cocinadas, a las tres cruces que están en la cima del cerro.

Los pobladores también colocaron cadenas de flor de cempasúchil y sumerios con copal sobre las cruces. Además encendieron una fogata que era avivada con velas.

Las vísceras de las gallinas también forman parte del ritual. Las colocaron sobre tres pencas de maguey que, a su vez, colgaron en las ramas de un árbol que estaba a espaldas de la piedra sagrada.

El ritual de petición de lluvias concluirá hoy con más peleas de tigres, ahora en el Cerro Chico, que también los pobladores subirán a pie. Después de completar el ritual esperarán lluvias abundantes para sus cosechas.

Policías comunitarios cercan Congreso en rechazo a consulta indígena

Texto: Jesús Guerrero

Fotografía: Oscar Guerrero

5 de abril del 2022

Chilpancingo

 

Policías comunitarios y habitantes de 300 pueblos realizaron una marcha y se instalaron en plantón afuera del Congreso local en rechazo a la que consideran como “amañada” y discriminatoria consulta de derechos de los pueblos indígenas y afromexicanos que realizan los diputados para hacerla ley.

Los guardias civiles desarmados de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias (CRAC-PC) iniciaron la marcha en el monumento de Nicolás Bravo y arribaron al recinto legislativo donde se desarrolla un mitin.

Vidulfo Rosales Sierra, asesor de la CRAC, dijo que los comisarios y habitantes de las 300 comunidades de la región de Montaña y Costa Chica que participan en la movilización no están enterados de que los diputados estén realizando esta consulta.

Recordó que en el 2021 la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) revocó la reforma del artículo 14 constitucional y como consecuencia la ley 701 que fue aprobada por el Congreso local a propuesta del entonces gobernador Héctor Astudillo Flores.

Esta legislación desconocía los derechos de los pueblos indígenas y afromexicanos.

En el 2021, la SCJN le dio un plazo de 14 meses al Congreso para que apruebe una nueva ley realizando una consulta con los pueblos.

“Será el próximo 14 de este mes de abril cuando a los diputados se les vence el plazo pero nadie de los pueblos sabe en qué consiste esa consulta porque ni siquiera les dicen que va a contener la ley”, dijo Rosales Sierra.

Los más de mil comunitarios, comisarios y habitantes de los pueblos mantienen encerrados a los diputados locales.

Cuando pasaba la marcha, el legislador morenista y presidente de la Junta de Gobierno, Alfredo Sánchez Esquivel se asomó para ver el contingente.

Los manifestantes lo identificaron y de inmediato me gritaron: “traidor”, “traidor”.

 

 

Evelyn le dice a coordinadores de la CRAC que no puede frenar consulta indígena

Esta ley que proponen los perredistas, no considera que en el sistema de justicia de los pueblos no haya sanciones de reeducación contra personas que cometan algún delito.


Texto: Jesús Guerrero

Fotografía: Oscar Guerrero

29 de marzo del 2022

Chilpancingo

 

En una reunión en la que la gobernadora Evelyn Salgado Pineda hizo esperar más de una hora a los coordinadores de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias (CRAC) les dijo que ella no puede frenar la consulta para la reforma constitucional que realiza el Congreso local que ha sido impugnada por las propias comunidades indígenas que tienen su propio sistema de justicia.

Durante el encuentro que se realizó este lunes en Palacio de Gobierno, la mandataria estatal les dijo que a los coordinadores de las cinco casas de justicia de la CRAC-PC que ella retiró las iniciativas de reformas a la Constitución que envió al Congreso y decidió primero dialogar con los pueblos originarios para que hagan su propuesta de nuevas iniciativas.

Después de que la mandataria retiró sus iniciativas, el PRD presentó otras iniciativas que establece los mecanismos de consulta los mecanismos de consulta a los pueblos indígenas y poblaciones afromexicanas.

Esta ley que proponen los perredistas, no considera que en el sistema de justicia de los pueblos no haya sanciones de reeducación contra personas que cometan algún delito.

Apenas el pasado fin de semana, la casa de justicia de la CRAC-PC, de El Paraíso del municipio de Ayutla de los Libres sentenció a 25 años de reeducación a un feminicida que cometió contra su pareja sentimental el pasado primero de enero de este año.

En la reunión con la gobernadora los líderes de la CRAC le dijeron que esta consulta que realiza el Congreso local tiene como objetivo desaparecer a las policías comunitarias y al sistema de justicia que tienen los pueblos originarios.

«La gobernadora (Evelyn Salgado) contestó a los coordinadores de la CRAC que su gobierno no puede ordenarle a un poder que realice tal o cual acción porque ella respeta su autonomía», señaló el abogado del Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan y asesor de la CRAC, Rogelio Téliz García.

En la reunión que se desarrolló en Palacio de Gobierno y que duró casi tres horas, Salgado Pineda les dijo a los dirigentes de la CRAC que su gobierno solo coadyuva en los trabajos de esa consulta que realiza el Congreso.

Téliz García, señaló que lo que si les dijo a los coordinadores de la CRAC-PC es que después que concluya la consulta se va reunir con ellos para empujar una propuesta de proyecto de iniciativa de ley que reconozca los derechos de los pueblos indígenas.

«Habrá diálogo y más diálogo con nosotros, eso es lo que nos dijo la gobernadora», afirmó el abogado entrevistado después de que concluyó la reunión con la mandataria.

El abogado señaló que esta consulta para la reforma al artículo 777 de la Constitucional y la Ley 701 que lleva a cabo el Congreso local está «manipulada y racista» que pretende desaparecer el sistema de seguridad y justicia.

En el 2021, la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) revocó las reformas a los artículos 14 y 772 de la Constitución local  así como la Ley 701 que aprobó en el 2018 la anterior 61 Legislatura a propuesta del entonces gobernador priísta Héctor Astudillo Flores.

La Corte le dio un plazo de 12 meses al Congreso local para que realice una consulta entre los pueblos indígenas y afromexicanos para que se realice estas reformas y la Ley 701 que reconoce a la policía comunitaria.

El próximo 12 de abril se cumple el plazo que le dio la Corte a los diputados locales quienes apenas llevan una semana llevándola a cabo en los municipios donde hay comunidades indígenas y afromexicanas.

Rogelio Téliz García, prevé que la consulta que lleva a cabo el Congreso va a fracasar porque está plagada de irregularidades.

Derivado de estas fallas la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) podría iniciar un procedimiento sancionador contra los 46 diputados por desacato judicial.

«La sanción podría ser una acusación judicial e incluso un procedimiento del desafuero de los 46 diputados locales», señaló el abogado.

Los coordinadores de las cinco casas de justicia de la CRAC-PC acordaron seguir con su plan para impedir que el Congreso apruebe las reformas a la Constitución.

El próximo 5 de abril habitantes de los pueblos, policías comunitarios y coordinadores de las cinco casas van a realizar una marcha en las calles de Chilpancingo.

Después del 14 de abril, el grupo jurídico del Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan acudirá a la Suprema Corte para impugnar esta consulta que realiza el Congreso.

Téliz García señaló que el sistema de seguridad y justicia que tienen los pueblos indígenas y afromexicanos de Guerrero están legalmente reconocidos por el artículo 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

«El Congreso o el gobierno jamás podrá desaparecer este sistema que tienen los pueblos porque ha dado certidumbre en el tema de seguridad», expresó el abogado.

Mencionó el caso de un individuo que el pasado fin de semana fue sentenciado a 25 años de trabajos comunitarios durante una asamblea que realizó la Casa de Justicia de la CRAC en la comunidad de El Platanal, del municipio de Ayutla de los Libres.

A esta persona se le dictó esta sentencia por el delito de feminicidio en agravio de su pareja sentimental a quien mató a machetazos.

«Si este individuo hubiera sido detenido por la justicia del gobierno hubiera transcurrido muchos meses o años para que se le dictara sentencia pero en el sistema de justicia que tienen los pueblos originarios el proceso duró tres meses», dijo Téliz García.

El encuentro con la mandataria estatal empezó después de las 12 del día de este lunes y concluyó a las 15 horas.

Los coordinadores de las cinco casas de justicia de la CRAC-PC estaban citados a las 11 de la mañana, pero la gobernadora llegó con ellos más de una hora después.

 

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