Presentan león africano en zoológico de Chilpancingo; era la mascota de una familia en Costa Grande

Texto: Itzel Urieta

Fotografía: Oscar Guerrero 

Chilpancingo

 

Esta tarde se presentó en el Zoológico Zoochilpan un león africano macho de aproximadamente dos años. Este ejemplar permanecerá bajo el resguardo del zoológico.

De acuerdo con José Rubén Nava Noriega, director del Zoológico, el ejemplar fue entregado a la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), por una familia de la Costa Grande que lo tenía bajo su resguardo de manera legal.

“Este animalito nos lo hizo llegar Profepa, ellos se acercaron y querían saber cuál era el lugar ideal para tenerlo. Nos lo donó Profepa a través de una familia de la Costa Grande”, comentó Nava Noriega.

Nava Noriega no especificó en que municipio estaba ni la familia que lo tenía en su poder.

El óeón fue nombrado Michi.

Agregó también que el ejemplar tiene todos los documentos legales y lleva una dieta especial, además de cuidados médicos.

El ejemplar está en buen estado de salud y ahora forma parte del área de felinos del Zoológico Zochilpan

“Los zoológicos ahora son unos organismos que se dedican a la rehabilitación y en el que caso de que puedan liberarse, se liberan. En el caso de este animalito ya estuvo en contacto con humanos por lo que no puede devolverse a la vida silvestre”.

Michi llegó al Zoochilpan el pasado 27 de octubre y hoy fue su presentación.

A la presentación asistió el senador y padre de la gobernadora, Félix Salgado Macedonio, quien junto con Nava Noriega presentaron a Michi al público.

Capturan en el mismo lugar y trampa a otro ocelote en la Sierra de Tecpan, ahora es una hembra

Texto: Itzel Urieta

Fotografía: Especial

Chilpancingo

 

La mañana del jueves fue capturado un ocelote (Leopardus pardalis) en el ejido Platanillo, en la Sierra de Tecpan de Galeana, en el mismo sitio donde hace tres meses capturaron a otro felino de la misma especie.

Efrén Maldonado Téllez, habitante de Palo Solo, del ejido Platanillo, capturó a este ocelote cerca de su casa, en la misma trampa y jaula en la que cayó otro ocelote, el pasado 20 de julio.

Es el segundo ocelote que cae en la trampa que Maldonado Téllez construyó para proteger a sus gallinas de los felinos y depredadores de la zona.

«Atrapé ahora a la novia del primer ocelote», expresó Maldonado Téllez, quien aseguró que este ocelote recién capturado es una hembra.

Hasta el momento se desconoce la situación, características y estado de salud del felino.

La zona donde capturaron a los felinos forma parte de un corredor comunitario que los pobladores del ejido Cordón Grande gestionaron ante instancias federales para la conservación del jaguar; desde el pasado 11 de agosto es un área natural protegida, con la categoría Área Destinada Voluntariamente a la Conservación (ADVC).

Al ser un área natural protegida los habitantes de la zona ahora se dedican a proteger y cuidar la flora y fauna de la zona.

Es por eso que Maldonado Téllez contactó a Guerrero Jaguar -organización dedicada a la conservación de especies en peligro de extinción y que también impulsó el corredor comunitario para la conservación de la biodiversidad- quienes acudirán al llamado de Maldonado Téllez para ver la condiciones del felino.

De acuerdo con Fernando Ruiz Gutiérrez, integrante de Guerrero Jaguar y jefe de departamento de vida silvestre de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semaren), el día de hoy acudirán a la comunidad de Palo Solo a verificar el estado de salud del ocelote.

«Solo nos avisaron que cayó nuevamente en la trampa otro ejemplar diferente de ocelote y vamos a verificar en campo», mencionó Ruiz Gutiérrez.

Ruíz Gutiérrez en compañía de Guerrero Jaguar acudirá al lugar para verificar que el ocelote esté bien y no tengan ninguna fractura, una vez comprobado eso se pretende que el felino sea liberado y regrese a vida silvestre de forma inmediata.

El pasado 20 de julio Maldonado Téllez capturó a un ocelote en el mismo lugar y en la misma trampa.

En ese entonces, Maldonado Téllez contó que aquel ocelote se había comido unas 30 gallinas de su propiedad, por lo que improviso una trampa y una jaula para capturarlo.

La trampa funcionó y logró capturar al ocelote que mató a sus gallinas.

Una vez capturado el ocelote, Maldonado Téllez se contactó con Guerrero Jaguar para valorar la situación del felino.

Debido a las condiciones en las que fue capturado y el tiempo que pasó en la jaula, el ocelote presentó un delicado estado de salud, por lo que se decidió trasladarlo a Chilpancingo para su valoración médica.

En un principio el ocelote estuvo bajo el cuidado del Zoológico Zoochilpan por una fractura que tenía en su pata izquierda, una infección intestinal y varios golpes en la cara y hocico.

Por la situación delicada del felino se pensó, en un primer momento, que se quedaría a resguardo del Zoochilpan. Además se creía que su fractura era grave y no le permitiría adaptarse a la vida silvestre.

Después de 15 días en recuperación y de cuidados especializados en el Zoochilpan el ocelote fue estabilizado y se decidió trasladarlo a Acapulco para una revisión médica y determinar su liberación.

En Acapulco le realizaron los estudios correspondientes y se constató que estaba bien, su fractura era ya vieja y había sanado por si sola, no era impedimento para su desarrollo en vida silvestre.

Finalmente, y después de un pleito entre personal de Semaren y el Zoochilpan sobre el destino del ocelote, el 13 de agosto se liberó en la sierra de Tecpan para su reincorporación en su hábitat.

Llega a Zoochilpan el jaguarundi que fue hallado por unos niños en Tierra Caliente; pensaron que era un gatito

Texto: Itzel Urieta

Fotografía: Especial

Chilpancingo

 

Un jaguarundí (Puma yagouaroundi) de aproximadamente tres meses que fue hallado por unos niños el pasado 22 de agosto en la comunidad de Chacamerito, municipio de Pungarabato (Ciudad Altamirano) en la región de Tierra Caliente ya está en el zoológico Zoochilpan de aquí de Chilpancingo bajo los cuidados del personal médico.

Fue el personal de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) el que se trasladó a Tierra Caliente para traer a este pequeño felino a esta capital.

De acuerdo con información de la familia, el pasado 22 de agosto, los niños hallaron al jaguarundí y se lo llevaron a su casa. Pensaban que era un gato.

 Los niños jugaron con el felino, después llegaron los padres y se dieron cuenta de que no era un gato, sino un animal con características diferentes a las de un minino.

 La familia avisó a las autoridades del municipio y posteriormente personal de la Coordinación de Protección Civil de Tierra Caliente, ubicada en Coyuca de Catalán quienes se llevaron al jaguarundí para su resguardo.

 Fueron ellos quienes informaron a la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) de la captura del animal.

 El día de ayer 24 de agosto, personal de Profepa se trasladó a Coyuca de Catalán para recoger al felino y trasladarlo a Chilpancingo, al Zoológico Zoochilpan donde lo valoró el área médica.

 José Rubén Nava Noriega, director del Zoochilpan recibió hoy al juaguarundí con un acta de Profepa.

 Mencionó que está en buen estado de salud, se realizó una valoración médica y se determinó que solo presenta deshidratación.

 Nava Noriega explicó que por ser un cachorro y no tener a su madre, su alimentación será proporcionada por humanos lo que complicaría a futuro su liberación.

 “Estamos pensando que un animalto improntado que no tiene a su madre va a tener contacto estrecho con el humano que lo alimentará y muy probablemente esos animales si se lleguen a quedar en el zoológico”.

 El Zoochilpan tiene dos jaguarundís machos, el jaguarundí hallado es hembra.

 “Vamos a entrar en un plan de reproducción. Primero de crecimiento y desarrollo y tratar de reproducirlo para que esta especie se conserve”, dijo Nava Noriega en entrevista para AMAPOLA periodismo.

 El jaguarundí es un felino de tamaño mediano que se distribuye en gran parte de México y está reportado como especie amenazada con la Norma Oficial mexicana NOM-059-SEMARNAT-2010 debido a la pérdida de su hábitat y la poca investigación que hay sobre la especie.

 

Te pude interesar: 

Colonos del Nuevo Mirador, damnificados por las lluvias y la corrupción

 

Presentan guacamayas recién nacidas en el Zoochilpan

Texto y fotografía: Itzel Urieta

Chilpancingo

 

Personal del zoológico Zoochilpan presentó la tarde de este miércoles a dos guacamayas recién nacidas.

Las guacamayas tienen tres meses y son resultado de una mezcla de dos especies diferentes.

La mezcla de estas especies es la guacamaya azul con amarillo, (Ara ararauna) y de una guacamaya roja, (Ara Macao).

La mezcla dio como resultado el nacimiento de unas guacamayas de color arcoíris.

De acuerdo con Yamel Correa Medina, encargada del área médica del Zoochilpan, las crías están en perfecto estado de salud, tienen su plumaje completo y ya no requieren de tanto cuidado de su madre y padre.

“Al ser una especie híbrida, por la unión de dos especies diferentes que son la roja y la azul con amarillo, tenemos como resultado un color arlequín. Es una especie muy exótica y muy bonita”, mencionó Correa Medina.

El cuidado de las guacamayas está a cargo de un grupo de biólogas que realizan diferentes actividades para el desarrollo de las guacamayas.

La alimentación de las aves está a cargo de la bióloga Dayana Mallares, quien mencionó que las guacamayas son alimentadas con fruta, cacahuates y semillas de girasol.

Además de la alimentación y la revisión médica, las guacamayas tienen enriquecimiento que consiste en brindarles estímulos para evitar el estrés.

“Estas aves tienen hábitos que son algo destructivos y, con este tipo de juegos, ellas pueden desarrollar capacidades como lo harían en vida libre”, dijo Luz Elena Hernández Flores, bióloga encargada del área de enriquecimiento.

En honor a las guacamayas recién nacidas se realizará un torneo de free style en las instalaciones del Zoochilpan, denominado Batalla de las Guacamayas.

A nivel internacional existe un torneo de freestyle denominado Batalla de los Gallos donde participan raperos de todos los países de habla hispana.

El objetivo del concurso de rap en el Zoochilpan es replicar la Batalla de los Gallos a nivel estatal en honor a las guacamayas recién nacidas.

Al intentar pedir más información del nacimiento, la bióloga Ofelia Salinas Bravo impidió al personal del zoológico dar la información solicitada a Amapola periodismo.

 

Te puede interesar: El toronjil, la planta que da identidad a la capital en riesgo de desaparecer

Certifican 9,699 hectáreas del corredor comunitario para la conservación del jaguar

Los trabajos en la sierra de Tecpan comenzaron hace 10 años en el ejido Cordón Grande por un grupo de ejidatarios y biólogos de la organización Guerrero Jaguar


Texto y fotografía: Marlén Castro

Cordón Grande, municipio de Tecpan

 

Un pedazo del macizo montañoso de la Sierra Madre del Sur, una zona de captura de carbono y recarga de agua, fue declarada área natural protegida.

En esa área natural protegida liberaron, el sábado 13 de agosto, al ocelote capturado en la misma sierra del municipio de Tecpan, la madrugada del 20 de julio.

En el acto de entrega del certificado, frente al titular de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conap), Humberto Adán Peña Fuente, la dependencia federal que certifica las áreas de conservación, el presidente del comisariado ejidal de Cordón Grande, Juan Carlos Domínguez Ramírez, se quejó de lo complicado del trámite.

“Nos tardamos cuatro años en la gestión”, dijo.

Peña Fuente, sentado al centro del extenso presídium que se instaló en la cancha de usos múltiples de Cordón Grande, enfundado en una camisa azul con las siglas de Conap estampada al lado derecho del pecho, sonrío ante el reclamo. Más adelante, explicaría que él sólo llevaba seis meses en el cargo.

La mañana del viernes 12 de agosto, subieron a la comunidad de Cordón Grande, funcionarios federales y estatales a entregar los certificados de áreas destinadas voluntariamente a la conservación (ADVC) a los ejidos de Cordón Grande y Platanillo, del municipio de Tecpan.

Aunque iban a bordo de camionetas de doble tracción, transitar por los caminos descompuestos por las lluvias les llevó mucho más tiempo del esperado. Debían llegar alrededor de las doce del día y arribaron hasta las tres de la tarde con unos minutos.

“Discúlpennos por no mandarles a arreglar el camino”, aprovechó Domínguez Ramírez la ocasión de reclamar mejores caminos para la sierra. “Y para nosotros, así como está el camino, decimos que está bien, porque todavía faltan varios meses de lluvias”.

Los habitantes de la sierra llevan años gestionando la construcción de una carretera.

El ejido Cordón Grande recibió el certificado de la Comisión de Áreas Naturales Protegidas (Conap), del gobierno federal y, el ejido de Platanillo, de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semaren), del gobierno estatal.

Cordón Grande destinó a la conservación 8,500 hectáreas de las 14,00 que tiene el ejido y Platanillo 1,199, de sus 4,500 hectáreas.

«Estas son las primeras 9,699 hectáreas del corredor comunitario para la conservación del jaguar que son certificadas», aseguró en el acto de entrega de los certificados el biólogo Fernando Ruiz Gutiérrez, quien encabeza la organización Guerrero Jaguar.

Hace 10 años, Ruiz Gutiérrez comenzó a platicar con la gente de las comunidades de la sierra de Tecpan sobre la importancia de la conservación de sus bosques.

«Hoy culminamos este sueño, que enfrentó tropiezos y retrasos, pero que con constancia y porque ustedes creyeron en nosotros hoy está rindiendo frutos», externó Ruiz Gutiérrez a unos 300 habitantes de estas comunidades y a los representantes de las diferentes dependencias federales y estatales presentes como el titular de la Conap; Ángel Almazán Juárez, de la Semaren, y la secretaria del Bienestar, María del Carmen Cabreras Lagunas.

Almazán Juárez destacó en la entrega de los certificados la importancia de la zona para la conservación de la biodiversidad. Antes indicó que Guerrero a pesar de ocupar el cuarto lugar en biodiversidad sólo tiene seis áreas naturales protegidas, lo que representa 1.26 por ciento de la superficie total del estado.

Dijo que Guerrero es uno de los pocos estados que no cuenta con un compendio de su biodiversidad, por lo que esta administración ya está trabajando en ello.

«Nos ubican en el cuarto o quinto lugar en biodiversidad, con el compendio que estamos trabajando quizá nos ubiquemos mejor o nos mantengamos».

Para mejorar el conocimiento de las especies de flora y fauna en el estado resaltó la importancia y responsabilidad que implica recibir ambos certificados.

En su turno, Peña Fuentes explicó que tenía cuatro meses en el cargo cuando recibió a gente de Guerrero que fue a tomarle la oficina.

Aseguró que desconocía la razón por la que el trámite tardó tanto. “Era sólo cuestión de voluntad”, reconoció. Se comprometió a que la dependencia mientras esté él al frente desburocratizará esos procesos.

“También me comprometo a que no declararemos ninguna ADVC si no hay recursos económicos que la respalden”. Lo aplaudieron porque varias comunidades aglutinadas en la Unión de Ejidos Hermenegildo Galeana que se ubican en el Filo Mayor realizan tareas para conseguir la certificación y recibir recursos por los cuidados del bosque.

José Luis Cazares Leyva, coordinador del Comité de Seguridad Privada, pidió a los funcionarios federales y estatales más apoyo para el área más segura del estado.

“Por esta zona pueden transitar a cualquier hora y no pasa nada, si se les descompone una camioneta la gente de las comunidades les ayuda”.

La zona se caracteriza por ser una de las zonas más seguras del estado gracias al comité de seguridad que formaron hace 22 años para erradicar secuestros y asesinatos.

 

Te puede interesar: Misión: liberar al ocelote

Liberarán a ocelote en área de conservación de Cordón Grande

Texto y fotografía: Marlén Castro

Cordón Grande

 

La mañana del sábado será liberado en el área de conservación de Cordón Grande el ocelote capturado por pobladores de la Sierra de Tecpan el pasado 20 de julio.

Esta mañana del viernes, personal de la Secretaria del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semaren) pasó por el ocelote (leopardus pardalis) a la veterinaria Wild Pest, en Acapulco, donde fue valorado y se determinó que estaba apto para reintegrarlo a la vida silvestre.

Alejandro Branbila Santana, uno de los veterinarios de la clínica veterinaria y quién valoró al gato, indicó que el felino «come perfectamente y sus constantes fisiológicas están en el rango normal».

El ocelote fue capturado el 20 de julio por un poblador de Palo Solo, una comunidad del ejido Humedades, en la Sierra del municipio de Tecpan, porque se comía sus gallinas.

De forma casual, ese día estaban en el ejido integrantes del equipo Guerrero Jaguar, quienes impulsaron hace como 10 años un corredor comunitario para la conservación del jaguar.

Fernando Ruiz Gutiérrez, quien encabeza Guerrero Jaguar, fue al rescate del felino para liberarlo en otro lugar, pero por el estrés del encierro el ocelote se había causado daño en la nariz y el hocico, además de que se notaba con heridas en el cuello.

El biólogo consideró que el ocelote tenía pocas posibilidades de sobrevivir si era liberarlo en esas condiciones y lo trasladó a Chilpancingo al Zoológico Zoochilpan.

Fue un viaje de más de seis horas desde el punto de la captura al Zoochilpan. El felino llegó con un alto estrés y sangraba de hocico y nariz.

En el Zoochilpan indicaron que el ocelote tenía parásitos intestinales por sangrado en las heces, para lo cual le dieron tratamiento, y ubicaron una lesión en una extremidad.

La tarde del jueves, luego de que Semaren anunció la liberación del ocelote, el zoológico publicó en su página de Facebook que su traslado a Acapulco interrumpió el tratamiento médico y que lo que ocurra al felino era responsabilidad de Ruiz Gutiérrez.

Señala que el ocelote es una especie en categoría de riesgo.

Ruiz Gutiérrez consideró que los análisis clínicos que le hicieron en Wild Pest indican que está apto para la liberación, aunque va de regreso con bajo peso por el estrés del cautiverio.

La lesión en la extremidad izquierda, de acuerdo con la valoración de esta clínica veterinaria, ya tiene tiempo, los huesos fracturados ya soldaron y no lo ponen en riesgo.

Indicó que veterinarios de la Alianza Nacional para la Conservación del Jaguar intercambiaron información con la clínica veterinaria de Acapulco y coincidieron en el diagnóstico.

El leopardus pardalis será liberado en la zona de conservación de Cordón Grande, un área de 8,500 hectáreas.

Este 12 de agosto, la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Connap) entrega a Cordón Grande su certificado de área destinada voluntariamente a la conservación (ADVC), las 8,500 hectáreas donde andará el ocelote a partir de este sábado que será liberado.

Este viernes también se entrega al ejido de Platanillo su certificado de ADVC estatal por parte de la Semaren, que protege 1,199 hectáreas.

Con la entrega de estos certificados se formaliza la existencia del corredor comunitario del jaguar en la zona de la Sierra de Tecpan.

 

Te puede interesar: Capturan un ocelote en una comunidad de la Sierra

El ocelote capturado en Sierra de Tecpan volverá a su vida silvestre

Lo liberarán este fin de semana en el pueblo Cordón Grande


Texto: Itzel Urieta

Fotografía: Redes

Chilpancingo

 

El ocelote que fue capturado en la Sierra de Tecpan el pasado 20 de julio y que estuvo al resguardo del zoológico Zoochilpan será liberado a su vida silvestre este fin de semana, informó el jefe de departamento de Vida Silvestre de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semaren), Fernando Ruiz Gutiérrez, mediante un comunicado difundido en su perfil de Facebook.

El ocelote llegó al Zoochilpan, ubicado en esta ciudad, en un estado de salud delicado por diversos golpes que sufrió durante su captura, una fractura en su pierna izquierda, y una complicación a raíz de parásitos intestinales y la sangre que arrojaba en sus heces. Durante las tres semanas de estancia en el zoológico el ocelote mejoró.

Después de ese tiempo, las autoridades estatales lo trasladaron a Acapulco para realizarle una valoración médica más detallada que determinaría su liberación, éstos indicaron que el felino está bien.

«Lo que nos preocupaba era su pierna, pero después de valorarlo nos dimos cuenta de que era una fractura vieja que ya había cicatrizado por lo que no hay problema en su movimiento», comentó Ruiz Gutiérrez.

El ocelote está bajo resguardo de la clínica en la que fue examinado y mañana Ruiz Gutiérrez irá por él para trasladarlo a Cordón Grande, una comunidad de la Sierra de Tecpan, para liberarlo y reincorporarlo a su vida silvestre.

Ruiz Gutiérrez reconoce que tendrá desventaja ante otros felinos, pero cree que sí podrá adaptarse.

El felino fue dado de alta del Zoochilpan el pasado 8 de agosto a petición de Ruiz Gutiérrez para que fuera examinado en Acapulco y evaluar su liberación.

Pero el director del Zoochilpan, José Rubén Nava Noriega, consideró que la liberación del felino es muy apresurada porque falta tiempo para su recuperación.

«Ya estaba en tratamiento y estaba en recuperación (en el Zoochilpan), sólo que se necesita tiempo para que sane completamente», mencionó Nava Noriega.

Para Nava Noriega lo ideal era que el ocelote terminara su tratamiento y recuperación en el zoológico.

«Fue una alta a petición del jefe del departamento de Vida Silvestre, por lo que quedó bajo su responsabilidad», comentó.

Nava Noriega precisó que no es tema personal y recomendó a las instancias a seguir los protocolos ya establecidos para los cuidados y liberaciones de la fauna silvestre.

El ocelote fue capturado el 20 de julio por Guerrero Jaguar –organización dedicada a la conservación de especies en peligro de extinción y que impulsa un corredor en la Sierra para la conservación de la biodiversidad– después que cayó en un trampa que colocaron pobladores de Palo Solo, un pueblo de la Sierra de Tecpan, porque cazaba a sus gallinas.

Después del rescate la organización buscó que autorizaran su traslado a Chilpancingo.

De acuerdo con datos de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), el ocelote está en la categoría de peligro de extinción. Entre las causas que lo colocan en esta situación está la pérdida de su hábitat y la disminución de sus presas.

“La principal amenaza del ocelote es la pérdida y fragmentación de su hábitat, el desarrollo de actividades agrícolas y ganaderas a en sus áreas de distribución y la amenaza de la cacería furtiva sobre la especie y sobre sus presas afecta la disponibilidad de alimento, provocando que este felino se aproxime a las granjas en busca de alimento, ocasionando daños y conflictos con los humanos”, se lee en la ficha técnica sobre el felino difundida por Profepa.

 

Te puede interesar: Conoce al tlacuache, el marsupial mexicano que controla plagas, crea bosques y dio el fuego a la humanidad

Un corredor forestal para el jaguar: la apuesta de biólogos y comunidades para salvar a los felinos que aún quedan en Guerrero

Texto: Marlén Castro y Thelma Gómez Durán / MONGABAY

Texto publicado el 18 de marzo

 

  • Un grupo de biólogos se lanzó al reto de hacer todo lo posible por darle un futuro a las poblaciones de jaguares, pumas, jaguarundis, ocelotes y tigrillos que aún habitan en las zonas forestales de Guerrero, al sur de México.
  • Tres ejidos de la Costa Grande de Guerrero se sumaron a la misión científica y crearon el corredor comunitario para la conservación del jaguar.
  • El objetivo ahora es fortalecer esta área de conservación comunitaria para que los felinos continúen existiendo y las comunidades puedan tener acceso a proyectos productivos sustentables.

 

El rostro del ejidatario Carlos Torres Valdovinos refleja una mezcla de alegría y temor cuando escucha la noticia: las cámaras trampa captaron la presencia de un jaguar. “Salió tres veces”, dice con entusiasmo el biólogo Fernando Ruiz Gutiérrez. Saber que el felino más grande del continente americano aún camina por estas tierras de la Costa Grande de Guerrero es un motivo de festejo, pero también de preocupación y urgencia.

La cámara que registró la presencia del jaguar se colocó en uno de los caminos que recorren los habitantes de las pequeñas comunidades serranas que forman parte de los ejidos Las Humedades y Platanillo, en el municipio de Tecpan, al sur de Guerrero. Por eso, cuando Carlos Torres Valdovinos y otros ejidatarios escuchan la noticia se miran entre sí, sonríen nerviosos, comparten el entusiasmo de los biólogos, pero también se preocupan. El lugar por donde el felino se deja ver está cerca de sus casas.

De hecho, en las imágenes tomadas entre el 12 de enero y el 14 de febrero aparecen más personas que jaguares. Algunos de los habitantes serranos que se percataron de la presencia de la cámara se quedaron unos minutos mirándola; algunos, como si fuera una selfie, posaron y levantaron el pulgar.

Jaguar captado el 1 de febrero de 2022

Torres Valdovinos celebra saber que él tenía razón: “Les dije que ahí era seguro que lo miraran”. El ejidatario recuerda que días antes de que aconsejara a los biólogos dónde colocar las cámaras trampas, él y su hermano vieron de reojo que una sombra amarilla cruzó entre los árboles. Era de noche y andaban arreando al ganado. No lograron distinguir qué animal era, pero su perro lo siguió; a los pocos segundos regresó aullando.

Los biólogos muestran las imágenes captadas por la cámara trampa. Los ejidatarios las miran y dicen que ahora sí ya no tienen dudas de que es el jaguar el que ha matado a varios becerros. Las cinco familias que viven en la comunidad de La Sierrita se dedican a la venta de leche.

La presencia del jaguar causa emociones encontradas entre los hombres de la comunidad, porque su ganado entra en competencia con el espacio que necesita el felino; pero, al mismo tiempo, les da esperanza: “Eso quiere decir que no estamos tan mal, que podemos recuperar lo que teníamos y salvar mucho de lo que aún tenemos”, dice Torres Valdovinos.

Fernando Ruiz Gutiérrez, director de la organización no gubernamental Wild Felids Conservation México (WFCM), escucha con atención a los ejidatarios. Él y los otros biólogos que impulsan el proyecto Guerrero Jaguar saben sobre la urgencia de intensificar los trabajos que, desde hace casi una década, realizan con las comunidades para conservar a las poblaciones de felinos que tienen como hábitat la zona forestal de esta región guerrerense de la Sierra Madre del Sur.

Ocelote captado por las cámaras trampa en el territorio de Guerrero, en la Sierra Madre del Sur. Foto: Cortesía proyecto Guerrero Jaguar.

Un futuro para comunidades y felinos

La comunidad de La Sierrita forma parte de una región en donde, hasta el 2015, se sembraba marihuana y amapola. Cuando el precio de estos cultivos ilícitos cayó, los serreños buscaron otras opciones de vida. Algunos intensificaron la ganadería a pequeña escala que ya realizaban; también hubo quien decidió talar sin respetar los programas de aprovechamiento forestal; varios más comenzaron a cultivar árboles frutales —limones, mangos y guanábanas—, pero ahora tienen problemas para sacar su producción por lo agreste de los caminos.

Desde hace ya varias décadas, los habitantes de los ejidos Cordón Grande, Platanillo y Las Humedades —donde se encuentra la comunidad de La Sierrita— decidieron apostar por el manejo forestal comunitario, es decir, tener un plan para aprovechar en forma sustentable sus bosques.

Así lo hizo durante un tiempo el ejido Las Humedades, sin embargo, en los últimos dos años se han presentado problemas en su organización interna por desacuerdos entre los ejidatarios, sobre todo entre aquellos que no desean respetar el plan de manejo forestal y sacan madera sin ningún control.

Su ejido vecino, Cordón Grande, sí continúo con su trabajo de manejo forestal sustentable en sus terrenos, que abarcan poco más de 16 mil hectáreas. Gracias a eso impulsan proyectos productivos para sus habitantes: tienen una empresa forestal comunitaria y han accedido a fondos de la Comisión Nacional Forestal (Conafor).

Cordón Grande cuenta con 16 039 hectáreas en donde impulsa el manejo forestal comunitario. Foto: Cortesía ejido Cordón Grande.

Fue justo en los bosques del ejido Cordón Grande donde empezó a gestarse la idea de crear un corredor comunitario para la conservación del jaguar en Guerrero.

Nansedalia Ramírez, del ejido Cordón Grande, explica que en 2013 su comunidad recibió fondos de la Conafor para realizar un estudio sobre la biodiversidad en sus bosques. “La gente mayor —recuerda— contaba que había tigre (como les dicen en esta región a los grandes felinos), decían que habían oído los rugidos. Pensábamos que solo eran rumores”.

El ejido contactó a integrantes del proyecto Guerrero Jaguar, entre ellos al biólogo Fernando Ruiz Gutiérrez. Los estudios que se realizaron —publicados como tesis— mostraron que los mayores tenían razón. En la zona forestal de Cordón Grande había jaguar (Panthera onca) y otras especies de felinos que también están en peligro de extinción, como el tigrillo (Leopardus wiedii)), jaguarundi (Herpailurus yagouaroundi) y ocelote (Leopardus pardalis).

Fue entonces que surgió el proyecto de crear el corredor comunitario de jaguar en Guerrero. A la propuesta se sumaron los ejidos Cordón Grande, Platanillo y Las Humedades. Entre los tres se tiene un área que abarca 32 mil hectáreas forestales.

“Ha sido un proceso difícil y de muchos años —reconoce Ramírez. Ha sido realizar mucha labor de conciencia dentro del ejido, para que se valore la importancia de conservar especies en extinción; mostrar que, al cuidarlas, ayudamos al bosque, pero también a las comunidades, porque podemos acceder a proyectos y recursos para conservar la biodiversidad”.

Ocelote captado en noviembre de 2011

El biólogo Fernando Ruiz Gutiérrez explica que sin la información que corroboró la presencia del jaguar hubiera sido aún más difícil trabajar con las comunidades.

Desde que era estudiante de biología, hace más de 20 años, Fernando Ruíz Gutiérrez comenzó a trabajar en la conservación de los felinos. En 2011, con otros de sus colegas, integraron el proyecto Guerrero Jaguar y en 2020 crearon la asociación civil Wild Felids Conservation México.

“Como biólogos —explica Ruíz Gutiérrez— empezamos a trabajar en la zona solo en la conservación de los felinos, pero con el tiempo nos hemos tenido que ir metiendo a otras tareas; acompañar a las comunidad a buscar alternativas productivas que sean amigables con el ambiente; proyectos que puedan ayudar al desarrollo sustentable de la región”.

Como parte de este trabajo, los miembros de Guerrero Jaguar y de WFCM han llevado a las comunidades semillas de pasto mejorado para plantarlas y usar  como forraje, “para que la gente no libere a sus animales en la zona boscosa”.

Además, impulsaron proyectos como granjas de gallinas y huertos familiares. “Tuvimos buenos resultados —dice Ruíz Gutiérrez— pero con la pandemia no pudimos darle el seguimiento adecuado. Ahora lo estamos retomando. La estrategia es buscar alternativas sustentables para la gente”.

Ejidatarios y biólogos han unido esfuerzos para crear el corredor comunitario para la conservación del jaguar. Foto: Cortesía proyecto Guerrero Jaguar.

Unión de esfuerzos

Los ejidatarios acompañan a los biólogos a colocar las cámaras, los guían por las estribaciones de la sierra para que no se pierdan. Cuando los sitios son lejanos y accidentados, los llevan en las cuatrimotos que son el medio de transporte en estas comunidades.

A principios de este 2022, los biólogos de Guerrero Jaguar colocaron en los alrededores de la comunidad La Sierrita seis cámaras trampas, una de ellas, en el filo de uno de los cerros más altos de la zona, como a unos 1,100 metros sobre el nivel del mar; esa es una área alejada y con poca perturbación. Aun y con esas características, ahí solo se captó la imagen de un tejón.

“A veces el felino te aparece en donde menos te lo esperas”, dice el biólogo Osmar Zamudio Pineda —quien tiene tres años en Guerrero Jaguar— al médico veterinario, Luis Astudillo Loeza, quien recién se integró al equipo.

Ejidatarios, biólogos y estudiantes que participan en los trabajos de monitoreo. Foto: Cortesía proyecto Guerrero Jaguar.

En La Sierrita, el jaguar apareció en donde menos lo esperaban. Cuando el equipo revisa las imágenes de la cámara colocada en la brecha no ocultan su sorpresa: ¡Mira, qué tenemos aquí!”, exclama Ruíz Gutiérrez.

Desde que comenzaron a realizar muestreos con las cámaras trampa, en 2013, los investigadores han logrado documentar la presencia de 14 jaguares en la zona forestal de los tres ejidos. Hoy consideran que hay unos 9 a 10 ejemplares. También han registrado la presencia de pumas, ocelotes, tigrillos y un pequeño felino que es muy raro observar: el jaguarundi.

Ruíz Gutiérrez comenta que en esta región de Guerrero se tiene registro de 42 especies de mamíferos; 30 de anfibios, 63 de reptiles y 154 de aves, entre las cuales están la pavita cojolita y guacamayas verdes.

Puma captado en febrero de 2022

Con la información que están recopilando de las imágenes de las cámaras trampa, el equipo científico busca identificar los lugares por donde los felinos transitan y suelen pasar más tiempo. Eso les permitirá hacer, junto con los ejidatarios, mapeos de la zona y tomar decisiones sobre el manejo del territorio.

“Los bosques de esta zona —desde tropicales a templados, hasta mesófilos de montaña—  todavía cuentan con una importante riqueza biológica que vale la pena conservar”, dice Ruiz Gutiérrez.

Durante estos años de trabajo en esta región de Guerrero, el científico ha corroborado que las comunidades se comprometen con la conservación de los ecosistemas y la vida silvestre cuando comprueban que eso les trae beneficios sociales.

Colocación de cámaras trampa en la sierra de Guerrero. Foto: Cortesía proyecto Guerrero Jaguar.

Terrenos comunitarios para la conservación

Nansedalia Ramírez cuenta que en el ejido donde ella vive, Cordón Grande, esperan que en los próximos días, las autoridades de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) les entreguen los documentos oficiales en donde se certifica que poco más de 8 573 hectáreas de sus bosques están destinados a la conservación.

Hace ya varios meses, en asamblea, los ejidatarios votaron a favor de crear en su territorio comunitario un Área Destinada Voluntariamente a la Conservación(ADVC), categoría de área natural protegida que contempla la ley mexicana y que permite a las comunidades aprovechar en forma sustentable sus bienes naturales, además de acceder a diversos proyectos por conservar la biodiversidad.

Los planes son que en un futuro los ejidos de Platanillo y Las Humedades también puedan certificar parte de su territorio como ADVC, explica el biólogo Ruíz Gutiérrez, quien ha acompañado a los ejidos en este proceso.

Bosque con manejo forestal comunitario. Foto: Cortesía ejido Cordón Grande.

La certificación de una parte del territorio del ejido Platanillo ya está en marcha. En el ejido Las Humedades, el proceso se detuvo por problemas internos. Ruíz Gutiérrez confía en que eso se solucione, sobre todo porque los ejidatarios de esas comunidades tienen como ejemplo el caso de sus vecinos de Cordón Grande, donde han logrado tener alternativas económicas a partir del buen manejo forestal comunitario.

Para los científicos es vital conservar los bosques de estos tres ejidos, ya que sus estudios indican que son prioritarios para la conservación de varias especies en peligro crítico de extinción, entre ellas los jaguares.

En otras zonas de Guerrero hay más deterioro de los recursos naturales y la gente no tiene respeto por el jaguar, “si los llegan a ver, los matan”.

Ocelote captado por una cámara trampa en la zona forestal de la sierra de Guerrero. Foto: Cortesía Ejido Cordón Grande

Ampliar el corredor

Entre los nuevos retos que ahora tiene el equipo científico está el organizar a comunidades en el municipio de Atoyac, para ampliar el corredor del jaguar y que esté pueda sumar unos 600 kilómetros cuadrados más.

Por lo pronto, en ese municipio ya se realiza monitoreo con cámaras trampa. Ahí, también hay buenas noticias. Las imágenes que se obtuvieron a principios de este año mostraron, por lo menos, tres sitios con jaguares, pumas, tigrillos y ocelotes en la zona serrana de Atoyac.

Desde noviembre de 2021, una vez al mes, los científicos acuden a los lugares donde instalaron las cámaras trampa para reemplazar memorias y baterías. También cambian las cámaras de lugar para tener una mayor perspectiva del sitio. El trabajo de campo dura 10 días, en promedio, aunque puede haber contratiempos y alargarse.

Jaguarundi captado en enero de 2022

Los muestreos que ahora realizan forman parte del proyecto Sitios Permanentes de Calibración y Monitoreo de la Biodiversidad (SIPECAM), de la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio), que tiene como objetivo evaluar la condición de los ecosistemas en el país.

El biólogo Fernando Ruíz Gutiérrez espera que los resultados que obtengan de este nuevo monitoreo ayuden al diseño de nuevas estrategias para conservar a la población de 113 de jaguares que se estima hay en Guerrero. 

El equipo de Guerrero Jaguar sabe que su labor es una carrera contra el tiempo: “Si no se toman medidas apropiadas de protección de la especie y su hábitat, en diez años podríamos perder a la mayor parte de la población del jaguar en Guerrero”.

* Imagen principal: Una pareja de jaguares en la zona forestal de la Costa Grande de Guerrero. Foto: Cortesía proyecto Guerrero Jaguar.

 

Este texto fue elaborado por el equipo de MONGABAY y lo reproducimos con su autorización.

Trasladarán a Acapulco a ocelote capturado en la sierra de Tecpan

Texto: Itzel Urieta

Fotografía: Facebook Guerrero Jaguar

Chilpancingo

 

El ocelote capturado en Tecpan y que está a resguardo del Zoológico Zoochilpan será trasladado a Acapulco para una revisión médica y determinar su estado de salud ante una posible liberación, de acuerdo con Fernando Ruiz Gutiérrez, jefe del Departamento de Vida Silvestre de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semaren).

El felino fue rescatado el pasado 20 de julio en el poblado de Palo Solo, en la sierra de Tecpan de Galeana, en la Costa Grande del estado.

De acuerdo con información de los pobladores de Palo Solo, el ocelote cazaba sus gallinas por lo que colocaron una trampa para capturarlo.

El ocelote cayó en la trampa y fue rescatado por Guerrero Jaguar, organización dedicada a la conservación de especies en peligro de extinción y que impulsa un corredor en la Sierra para la conservación de la biodiversidad.

Después del rescate, la organización gestionó su traslado a Chilpancingo, donde fue resguardado en el Zoochilpan.

Por las condiciones en las que fue capturado, el ocelote llegó delicado de salud a Chilpancingo.

De acuerdo con el diagnóstico del área médica del Zoochilpan, el felino presentó heridas en el hocico, colmillos y garras, además de parásitos intestinales y sangrado en las heces.

También tenía una herida en la pierna izquierda de la cual aún se desconoce la magnitud, por eso será trasladado a Acapulco para realizarle estudios de rayos x.

Los resultados de los estudios determinarán si el felino es liberado, contó Ruiz Gutiérrez, quien además de ser funcionario estatal es integrante de Guerrero Jaguar.

Ruiz Gutierrez comentó que el traslado a Acapulco es para determinar la magnitud de la herida pero espera que pueda ser liberado en su hábitat natural.

“La decisión será tomada por distintas instituciones, pero en el Departamento de Vida Silvestre no queremos fomentar a los animales en cautiverio”.

El felino será trasladado el día de mañana a Acapulco donde se hará una revisión general y análisis de sangre. En el proceso se determinará si son necesarios otros estudios.

Por la condición de la captura y el cautiverio en el Zoochilpan aún no se determina el sexo del felino, pero Ruiz Gutierréz cree que es un macho.

“Debido a que en el Zoochilpan no hay el equipo necesario para realizarle estudios se tomó la decisión con ayuda de Semarnat de llevarlo a Acapulco donde ubicamos una clínica que cuenta con todo el equipo necesario”.

Datos de Guerrero Jaguar indican que en el estado hay aproximadamente una población de 300 ocelotes, Ruiz Gutierréz aclaró que es solo un aproximado porque aún no hay estudios ni conteos oficiales.

Al ser un animal más pequeño que un jaguar no necesita tanto espacio ni recursos para vivir, pero aún así es poca la población.

“Por eso nos importa la liberación, para que puedan seguir reproduciendose”.

 

Te puede interesar: Conoce al tlacuache, el marsupial mexicano que controla plagas, crea bosques y dio el fuego a la humanidad

Conoce al tlacuache, el marsupial mexicano que controla plagas, crea bosques y dio el fuego a la humanidad

Texto: Itzel Urieta

Fotografía: Especial 

Chilpancingo

 

El tlacuache es un pequeño marsupial al que, de acuerdo con una leyenda mexicana, se le debe el fuego.

Más allá de la leyenda, gracias al tlacucache, entre otras especies polinizadores, hay bosques, además de que mantiene a raya algunas plagas.

Cuenta la leyenda que este pequeño animal es el que llevó el fuego a las personas cuando era exclusivo de los dioses, de ahí su nombre que proviene del náhuatl tlacuatzin que significa pequeño que come fuego.

Aunque su aspecto no es del agrado de todos, estos animales son completamente inofensivos.

Es un animal que existe desde hace 60 millones de años y preserva su especie sin variaciones. Es omnívoro; un animal que come toda clase de sustancias orgánicas. Su nombre científico es Didelphis virginiana.

Son animales de vida nocturna. Los machos llegan a crecer del tamaño de un gato las hembras son más pequeñas. Tienen el hocico largo y puntiagudo con una hilera de dientes y colmillos filosos. Tienen pelaje en su cuerpo y su cola es lampiña.

De acuerdo con el biólogo Enrique Vázquez Arroyo, los tlacuaches cumplen una función importante para el ecosistema. Forman parte de la cadena alimenticia, son controladores de plagas como alacranes, serpientes, arañas, garrapatas, gusanos, cucarachas, entre otros.

Los tlacuaches son también dispersadores de semillas y tienen un mecanismo de defensa llamado tanatosis que consiste en fingir que están muertos; desprenden un olor fuerte que simula el de un animal en estado de descomposición para engañar a sus depredadores.

“Para la gente pueden ser no tan agradables, incluso feos por eso tienen muchos prejuicios sobre ellos, como que transmiten rabia, pero no es así”, explica Vázquez Arroyo.

Los tlacuaches no pueden transmitir la rabia porque son animales de baja temperatura corporal, por ello no son aptos para incubar dicho virus.

Existen ocho especies de tlacuaches de las cuales tres habitan en Guerrero, Didelphis Virginiana es la especie más común, Didelphis Marsupialis y Tlacuatzin Canescens.

El hábitat de los tlacuaches es la selva baja caducifolia, bosques de pino y lugares con agua. Vázquez Arroyo comenta que, si ahora se les ve la ciudad, es porque las personas invadieron parte de su hábitat natural.

“Tenemos que cuidar a los tlacuaches porque son animales que acaban con las plagas y aunque afortunadamente no están en peligro de extinción, si llegaran a extinguirse la cadena alimenticia se vería afectada y habría una sobrepoblación de insectos”.

Sin tlacoaches, la flora se vería afectada con plagas incontrolables.

Además de defenderse de sus depredadores de la vida silvestre, también se enfrentan a los depredadores humanos.

Vázquez Arroyo considera que la venta ilegal de estos animales, así como la desinformación de las personas que los matan por miedo o porque no les gusta su aspecto, es algo grave y no está regulado por ninguna institución gubernamental.

No hay castigo para quienes cometen tráfico ilegal de animales en Guerrero ni para quienes maltratan y asesinan a estos animales.

Vázquez Arroyo forma parte de Bioexplora Guerrero, una asociación de conservación y exploración del ambiente en la que hacen extracciones de animales, por lo que invita a las personas a que si ven a un tlacuache u otro animal de vida silvestre en sus casas, los contacten y ellos acuden a realizar la extracción de manera segura para llevar a los animales a su hábitat.

“Las personas deben tener respeto por los tlacuaches, si no les gustan está bien, pero que no los dañen ni compren animales de manera ilegal. Los animales silvestres no son mascotas, cumplen una función en le ecosistema”.

Mejora la salud del ocelote capturado en Tecpan, se considera la liberación o resguardo en Zoochilpan

Texto: José Miguel Sánchez

Fotografía: Especial

Chilpancingo

 

El ocelote capturado en la sierra de Tecpan, en la Costa Grande del estado y resguardado en el Zoochilpan mejoró su estado de salud informó el personal del Zoológico.

La veterinaria encargada, Yamel Correa, informó que el ocelote está estable y que desde su llagada al parque, el pasado 21 de julio, respondió bien al tratamiento médico y a la alimentación.

«Estamos muy contentos con la recuperación del ocelote porque cuando llegó su estado de salud era muy delicado, afortunadamente ya está estable y se observa una mejoría».

Cuando el ocelote llegó a Chilpancingo, después de un viaje de seis horas enjaulado, presentó sangrado en la nariz y el hocico, daño en los dientes y garras, y heridas en sus costados, señal de que fue agredido y que intentó liberarse de la jaula en la que lo encerraron sus captores además del traslado desde la Sierra de Tecpan a Chilpancingo.

Tambien presentó sangrado en las heces y parásitos intestinales y una fractura en la pierna izquierda de la cual todavía desconocen la magnitud.

Sobre la recuperación de esos padecimientos, Yamel Correa, explicó que a través de una medicación con antibióticos, puestos en su alimentación, los tres primeros días lograron estabilizar al felino.

«Las cicatrices en los parpados y en las cejas ya comenzaron a sanar, y la inflamación en el hocico y la nariz disminuyó considerablemente, lo que me indica que no tiene problemas de coagulación, y ya no presenta parásitos intestinales ni sangrado en las heces», informó.

El personal médico del zoológico está en espera de que cicatrice y le crezca el pelo en las zonas afectadas.

Sobre su fractura en la pierna izquierda ya presentó una mejoría considerable, explicó Yamel Correa.

A su llegada al Zoochilpan, el ocelote cojeaba y ahora, siete días después, ya se sostiene pero aún no tiene firmeza en la pisada.

Por su condición de animal silvestre, el equipo médico del Zoochilpan trata de acercarse lo menos posible, situación por la que aún no le realizan la radiografía para determinar las condiciones de su fractura.

Serán los resultado de esa radiografía lo que determine si el ocelote puede regresar a su vida silvestre o queda a resguardo del Zoochilpan,

«Al no ser un fractura expuesta no se considera de gravedad y quiero darle tiempo a que el proceso traumatológico seda para observar donde está la lesión, si en una articulación o un hueso o un músculo».

Yamel Correa dijo que aún no se determina el tipo de lesión porque no quieren sedar al ocelote para no exponerlo a una situación de estrés, pero consideró que al ser un felino silvestre es muy fuerte y presenta una buena recuperación.

«Al 100 no está, pero con su tratamiento, el reposo y la dieta se ha recuperado muy bien y está bastante estable».

Yamel Correa comentó que la jaula donde está actualmente el Ocelote es amplia y se le acondicionó un espacio oscuro y sin tránsito de personas para reducir los niveles de estrés del felino.

Además sus alimentos y medicinas se le proporcionan a distancia para cuidar al felino de las personas y para observar su comportamiento, por eso mismo aún se desconoce el sexo, pero consideran que es un ocelote joven de dos años.

De acuerdo con datos de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), el ocelote está en la categoría de peligro de extinción.

Entre las causas que lo colocan en esta situación está la pérdida de su hábitat, y la disminución de sus presas.

«La principal amenaza del ocelote es la pérdida y fragmentación de su hábitat, el desarrollo de actividades agrícolas y ganaderas a en sus áreas de distribución y la amenaza de la cacería furtiva sobre la especie y sobre sus presas afecta la disponibilidad de alimento, provocando que este felino se aproxime a las granjas en busca de alimento, ocasionando daños y conflictos con los humanos». Se lee en la ficha técnica del felino proporciona por Profepa.

El ocelote fue capturado por pobladores de Palo Solo, en la Sierra de Tecpan, en la Costa Grande, porque el felino se alimentaba de sus gallinas.

El colectivo Guerrero Jaguar lo rescató y lo trasladó a Chilpancingo debido a las heridas que presentó al tratar de liberarse de la trampa de los pobladores.

 

Te puede interesar: Accidente en Guerrero deja nueve muertos

Delicada la salud del felino hallado en Tecpan y resguardado en el Zoochilpan

Texto: José Miguel Sánchez

Fotografía: Marlen Castro

Chilpancingo 

El ocelote capturado ayer en la Sierra de Tecpan, y que quedó al resguardo del zoológico Zoochilpan llegó a Chilpancingo en condiciones delicadas de salud. Estará en aislamiento por tres días para monitorear su recuperación, informó personal del parque.

La veterinaria responsable del área médica del Zoochilpan, Yamel Correa, dijo que la condición del felino tiene que ver con que el estrés que le genera su situación actual, porque es un animal silvestre y nocturno.

“Además de la ansiedad que presenta tiene una fractura en el fémur izquierdo, lo cual se confirmará con una radiografía posteriormente, pero primero hay que tranquilizarlo y estabilizarlo”.

Por su captura y las condiciones de su traslado, explicó, el felino tuvo sangrado de la nariz y el hocico, y daño en los dientes y garras, además de heridas en sus costados, señal de que intentó liberarse de la jaula en la que lo encerraron sus captures y por el traslado desde la Sierra de Tecpan a Chilpancingo.

La veterinaria agregó que derivado de una prueba de copro al ocelote supieron que había sangre en sus heces así como parásitos intestinales. “Los parásitos son normales en un animal silvestre, pero el sangrado si puede ser algo grave que se tiene que atender».

El ocelote, según Correa, estará en observación de tres a cuatro días con atención médica y alimentos, y le practicarán estudios para determinar un diagnóstico sobre su salud para saber si está en condiciones de seguir bajo resguardo del Zoochilpan o regresa a su vida silvestre.

“Probablemente me estoy adelantando, pero es probable que se quede en cautiverio porque la vida libre en un animal con algún problema ortopédico no es buena idea, sobre todo porque el ocelote es un animal que necesita trepar, subir, agarrarse, no es tanto que esté en el piso”. La veterinaria anticipó esa evaluación por la afectación que tiene el felino en la pierna izquierda.

Por el aislamiento que debe tener al ocelote alejado de cualquier contacto con otros animales y con los humanos, el personal del Zoochilpan aún desconoce su sexo edad. Lo sabrán hasta que controlen su estrés y sangrado y le practiquen las demás pruebas.

Lluvia Jimenez Rodríguez, subdirectora del Zoochilpan, agregó que el zoológico es un espacio para recibir a animales en situación de riesgo y que está abierta la posibilidad de tener en cautiverio al ocelote.

El ocelote fue rescatado el día de ayer por Guerrero Jaguar –organización dedicada a la conservación de especies en peligro de extinción y que impulsa un corredor en la Sierra para la conservación de la biodiversidad– después que cayó en un trampa que colocaron pobladores de Palo Solo porque cazaba a sus gallinas.

Después del rescate la organización buscó que autorizaran su traslado a Chilpancingo. El viaje de la Sierra de Tecpan a la capital dura más de seis horas.

 

Te puede interesar: Capturan un ocelote en una comunidad de la Sierra

Salir de la versión móvil