Retazos de ropa, zapatos y bolsas negras, los resultados de las búsquedas en Tlapa

La búsqueda se realizó en el punto conocido como Tres Postes, a un costado de la carretera Tlapa-Metlatonoc, lugar donde el 20 de noviembre del 2021 hallaron el cadáver del activista Arnulfo Cerón Soriano, desaparecido 40 días antes.


Texto: José Miguel Sánchez
Fotografía: Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan 
15 de julio de 2022
Chilpancingo

 

El Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan informó que no se halló ningún cadáver durante la jornada de búsqueda en la ciudad de Tlapa.

La jornada comenzó desde el pasado 11 y culminó hoy 15 de julio.

Lo que si hallaron los y las familiares de personas desaparecidas, organizadas en el Colectivo Luciérnaga, fueron retazos de ropa, zapatos, huaraches y bolsas negras carcomidas por la tierra. Ninguno de esos indicios pertenecía a sus familiares.

La búsqueda se realizó en el punto conocido como Tres Postes, a un costado de la carretera Tlapa-Metlatonoc, lugar donde el 20 de noviembre del 2021 hallaron el cadáver del activista Arnulfo Cerón Soriano, desaparecido 40 días antes.

De acuerdo con un comunicado emitido por Tlachinollan, durante los cinco días de búsqueda se utilizaron retroexcavadoras para escarbar seis metros bajo tierra con la esperanza de hallar algún cadáver o algún indicio de desaparecidos.

El cadáver de Arnulfo Cerón fue hallado enterrado a tres metros bajo tierra, el objetivo del Colectivo Luciérnaga era escarbar a seis metros para hallar más cadáveres, tenían la esperanza de que fueran de alguno de sus familiares desaparecidos, pero no se halló nada.

La búsqueda

Los resultados de la búsqueda generaron sentimientos divergentes de parte de las familias; por un lado, les duele no hallar los cadáveres de sus familiares para despedirse; por otra parte, mantienen la esperanza de que puedan ser hallados con vida.

El Colectivo Luciérnaga está conformado por familiares de 30 personas desaparecidas de la región Montaña, que se organizaron después de la desaparición y de Arnulfo Cerón.

El motivo de realizar la búsqueda en el punto conocido como Tres Postes es porque presuntos integrantes del crimen organizado, que opera en la zona señalaron que en ese lugar sepultaron a más personas.

«Estos días fueron de esperanzas, pero más de dolor y de incertidumbre para las familias, en su mayoría mujeres. Cuando escarbaban sus corazones se agitaban cada vez que la pesada máquina rascaba la tierra», se lee en el comunicado de Tlachinollan.

Durante las búsquedas las familias del Colectivo Luciérnaga se tomaron de las manos y en una cadena humana rodearon la retroexcavadora, «pidiendo a la tierra que les diera permiso y a Dios para que les permitiera encontrar a las personas desaparecidas».

Hoy fue el último día de la jornada, y el Colectivo Luciérnaga exigió a las autoridades brindar información y agilizar las investigaciones para dar con las y los desaparecidos de toda la región Montaña.

Durante la jornada de búsqueda, el Colectivo Luciérnaga estuvo acompañado de Tlachinollan, de la Comisión Nacional de Búsqueda, la Fiscalía General del Estado (FGE), la Guardia Nacional y el Ejército.


Con exposición de fotografías, venta de comida y ropa, familiares de desaparecidos exigen justicia

Texto: Jesús Guerrero

Fotografía: Especial

8 de mayo de 2022

Chilpancingo

 

Durante los días sábado y domingo, familiares de personas desaparecidas expusieron fotografías, realizaron venta de comida y ropa en diferentes sitios de Acapulco para visibilizar la situación por la que atraviesan y denunciar que el gobierno no hace nada por hacerles justicia.
Durante la exposición de fotografías de los desaparecidos que se instaló en el zócalo, se leyó un comunicado en donde los familiares hacen responsable al Estado Mexicano de esta crisis humanitaria por acción, omisión o por complicidad con los grupos delincuenciales.
«Las autoridades los detienen (a las víctimas) y luego se los entregan a las bandas para que sean en trabajo esclavo, venta de órganos, prostitución y otros delitos, dependiendo, si son hombres o mujeres», expone.
Señalan que aún de que las familias no interpongan la denuncia por la desaparición de alguno de sus parientes las autoridades están obligadas a realizar su búsqueda porque eso lo establecen los principios rectores de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) de los cuales el Estado Mexicano firmó esos compromisos.
Denunciaron que debido a que el gobierno no realiza la búsqueda de los desaparecidos las familias tienen que hacerlo como ocurre aquí en Guerrero.
Mencionan que el Agente del Ministerio Público da un plazo de 72 horas después de la desaparición para que los familiares presenten la denuncia.
«Durante ese proceso revictimizan a los familiares y además las autoridades nunca realizan el protocolo de búsqueda», afirman.
Doña Socorro Gil quien desde el 5 de diciembre del 2018 tiene a su hijo Jhonatan Guadalupe Romero Gil, dijo que en la actividad que realizaron este sábado en el zócalo de Acapulco participaron madres y padres que tiene un familiar desaparecido en diversos municipios de Guerrero.
«Todos trajeron la fotografía de un familiar desaparecido que se montó en la exposición y una acción para visibilizar nuestra lucha y porque el gobierno atienda nuestro reclamo de justicia», dijo doña Socorro en entrevista.
Dijo que su caso muchos más permanecen en la impunidad porque las autoridades no les interesa atender.
«Nosotros tenemos realizar nuestras propias búsquedas con nuestros propios recursos económicos porque el gobierno no nos da nada», expresó.
En diciembre del 2018, doña Socorro denunció que el 5 de ese mes a las nueve de la noche su hijo Jhonatan junto con su amigo de nombre Carlos Ignacio Rojas Montes de Oca caminaban por la avenida Costera Miguel Alemán y se dirigían a jugar fut bol la cancha deportiva que está ubicada a unos metros de la playa Tlacopanocha, cerca del zócalo de Acapulco.
Frente a la playa, los dos jóvenes fueron interceptados por policías municipales que iban a bordo de una patrulla. Los agentes se llevaron por la fuerza a Jhonatan y a Carlos Ignacio Rojas.
El seis de diciembre apareció muerto y con huellas de tortura Carlos Ignacio Rojas.
Jhonatan quien en esa época recientemente había egresado de la Escuela de Ciencias Sociales de la Universidad Autónoma de Guerrero (UA-Gro), sigue sin aparecer.
Doña Socorro quien en la exposición fotográfica de este sábado que se montó en el zócalo de Acapulco y llevó el retrato de su hijo, dijo que desde un principio el gobierno municipal -que encabezaba la entonces alcaldesa morenista Adela Román- y la Fiscalía borraron las evidencias para tratar de exonerar a los policías municipales.
«En la carpeta de investigación que integró la Fiscalía se borró el nombre del número de la patrulla en donde iban los policías que se llevaron a mi hijo», expresó doña Socorro.
Dice que ya han pasado más tres años de la desaparición de su hijo y el caso sigue en la impunidad.
Mencionó que ella ha encabezado en dos búsquedas por uno de los cerros de la colonia Alta Progreso en donde se supone que los policías municipales se llevaron a su hijo.
«Yo he puesto de mi dinero para realizar la búsqueda y lo único que nos da el gobierno es la protección policiaca cuando realizamos las actividades», señaló doña Socorro.
Dijo que en la exposición fotográfica que se montó en el zócalo, varias personas le dijeron que tenían a un familiar desaparecido pero que no habían puesto la denuncia.
«En Guerrero, en Acapulco, siguen las desapariciones pero la gente no acude ante la autoridad para poner la denuncia por miedo o porque sabe que nunca harán nada», contó.
Este domingo, integrantes de la Asociación de Familias en Busca de sus Desaparecidos instalaron en el zócalo del Fraccionamiento Costa Azul en Acapulco un tianguis de venta de comida y ropa para recabar recursos económicos que utilizarán para realizar las búsquedas de sus familiares.
Los familiares dijeron que por cada jornada de búsqueda que realizan se requieren mil 500 pesos para la compra de insumos.
El grupo de 30 personas instalaron su tianguis a un costado de la iglesia de este fraccionamiento.

Presentan Repositorio de Documentación sobre Desapariciones en México

El Repositorio de Documentación sobre Desapariciones en México (RDDM) es una iniciativa colaborativa que busca reunir y resguardar la documentación de derechos humanos relativa a las desapariciones de personas en México ocurridas a partir de la guerra contra las drogas; en ella, familiares de víctimas de desaparición, académicos y periodistas han otorgado materiales para crear memoria en torno a las desapariciones ocurrida en el país.


Texto: Darwin Franco / Zona Docs

Fotografía: Zona Docs

24 de marzo de 2022

 

Documentos, notas informativas, audios, fotografías y videos otorgados por familiares de personas desaparecidas, académicos y periodistas ahora forman parte del Repositorio de Documentación sobre Desapariciones en México (RDDM), el cual fue diseñado y elaborado de manera conjunta por El Colegio de México, la Universidad Iberoaméricana y el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM.

Con 6 mil 395 documentos en línea, el RDDM ofrece una posibilidad para que cualquier persona pueda consultar información clave para comprender qué ha pasado en México en el marco de la crisis de desapariciones en México, las cuales se incrementaron en el país tras la estrategia se seguridad implementada por el expresidente, Felipe Calderón, en 2006.

Esta plataforma, elaborada a lo largo de dos años, permite hacer consultas por tipos de archivos (notas periodísticas, libros, artículos, textos legales y de transparencia), formato (texto, fotografía, audio, video); año y/o lugar de referencia, lo cual facilita el saber cómo se han presentado la desaparición de personas en diversos momentos y zonas geográficas del país.

En el marco de la presentación del RDDM, Karina Ansolabehere del Instituto de Investigaciones Jurídicas (IIJ-UNAM), precisó que el repositorio se trata de una artefacto cultural clave no sólo para consultar información, sino para hacer de ésta un mecanismo que a futuro permita disponer de un archivo en caso de que se realice una comisión de la verdad que investigue las desapariciones en México.

Construido de manera trans e interdisciplinaria, el RDDM permitió no sólo crear una plataforma amigable con las y los ususarios, sino también un repositorio que tuviera claro por qué y para qué se quería resguardar la información sobre las desapariciones en México; por ello, se entrevistó a familias de víctimas, colectivos de búsqueda, académicos y periodistas para obtener información sobre qué era lo relevante colocar. Y así fue como se determinó los criterios de clasificación y filtración de contenidos del proyecto.

Alma Rivera Aguilera de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México, compartió que este repositorio tiene un perspectiva de derechos humanos y mantiene como eje central a las víctimas de la violencia y al trabajo colectivo de búsqueda que han impulsado sus familias.

Además agregó que ya se trabaja con medios de comunicación para permitir que en el repositorio puedan compartirse de manera íntegra todas las notas escritas sobre desapariciones, así mismo ya se habló con decenas de colectivos de búsqueda para que también estos puedan integrarse al repositorio incorporando los registros que realizan en cada una de sus búsquedas.

Finalmente, Guadalupe Vega, integrante del Colegio de México (COLMEX), señaló que este repositorio, desde la visión de la bibliotecología, tiene un enfoque de justicia social, pues no sólo es un espacio “de resguardo de documentos o de curaduría digital”; al contrario, busca ser un repositorio que ayude a la exigencia de justicia de las madres buscadoras.

¿Qué dicen las familias buscadoras?

Sobre el RDDM, las familias integradas en colectivos de búsqueda señalaron la importancia de tener un resguardo todo lo que ellas, durante sus búsquedas, han generado.

Josefina de León Mendoza de la Red de Desaparecidos en Tamaulipas (REDETAM), explicó que en su caso, los primeros registros iniciaron en una servilleta, después ya pasaron a libretas y a base de datos de excel:

“este registro ha llevado mucho tiempo y hemos tenido que aprender, ahora hemos logrado tener una base de datos de nuestros desaparecidos, quizá, es una información básica, pero tiene algo que no está en los expedientes legales: la narrativa de qué fue lo que pasó, esa es su riqueza, pues eso nos permite saber qué fue lo pasó y dónde podrían estar”.

Quien busca a su hija Cinthya Mabel Pantoja -quien fue desaparecida en el poblado El Barretal, Padilla, el 22 de abril de 2012-, identificó que el registro de las familias es clave para buscar y generar patrones en las desapariciones que, en su caso, ocurren en Tamaulipas, hasta hace un par de años el estado con mayor número de desaparecidos en México.

Un ejemplo de ello, es la desaparición de operadores de traileres que ha crecido en los dos últimos años, principalmente en los límites entre Tamaulipas y Nuevo León.

Otros de los usos que dan las familias a sus registros tiene que ver con la sistematización de las fosas clandestinas que ellas localizan, así como de aquellos cuerpos de personas fallecidas no identificadas que ven en los Servicios Médicos Forenses.

Además enfatizaron que sus registros, a deferencia de lo que tienen las instituciones públicas, contiene información sobre quiénes buscan a las y los desaparecidos, y de qué manera es que lo hacen. Eso ayuda a entender a qué sectores de la población afectan más las desapariciones y por qué.

Diana Gutiérrez, Colectivo Buscándote con Amor, agregó que muchas veces para las familias es complicado pensar en la construcción de registros, pues lo urgente es buscar a sus seres queridos; sin embargo, con el tiempo han aprendido la importancia que tiene el crear sus propios repositorios de información:

“Las instituciones muchas veces no nos abren las puertas porque no tenemos la información correcta, por eso que ideamos ya un registro básico que se les da a todas las familias para que nunca les falta la información que luego solicitan las autoridades, pero esto sólo lo hacemos si las familias así lo quieren”.

Fernando Ocegueda Flores de la Asociación Unidos por los Desaparecidos de Baja California y padre de Fernando Ocegueda Ruelas -desaparecido desde el 10 de febrero de 2017 en Tijuana, Baja California- indicó que la importancia de todo buen registro es que el hacerlo puede llevar a las familias a armar un buen expediente para llevarlo a organismos internacionales como la Corte Interamericana de Derechos Humanos, tal y como pasó con el caso de Rosendo Radilla.

Finalmente, Irma Orgen del colectivo Uniendo Cristales A.C. y quien busca a su padre Marco Antonio Orgen Maldonado -desaparecido desde el 17 de noviembre de 2013 en Huachinango, Puebla-, añadió que el repositorio será relevante porque no sólo tendrá una mejor sistematización la información que desde su colectivo pueden aportar, sino que la propia plataforma también les podrá dar acceso a lo que se registra en todos lados, lo cual es clave para ampliar las búsquedas de sus seres queridos.

“Cuando iniciamos dimos mucha información a las autoridades esperando que eso ayudará a la búsqueda, pero después se vinieron amenazas o desplazamientos forzados, así que se debe trabajar con responsabilidad con la información que se resguarda, pues la información que dan las familias es privada, así que debe manejarse con sigilo, pues es información privada”.

Por ello, instó a quienes resguardan el RDDM a que la información la traten con un gran compromiso ético para no comprometer la seguridad de las familias.

Las familias coincidieron que es un acierto la creación del RDDM, y sobre todo porque se hizo escuchando las necesidades que tienen respecto al buen resguardo de la información que como colectivos de búsqueda han creado.

El objetivo principal del RDDM, como se explicó en su presentación, consiste en: “desarrollar un sistema para reunir, proteger y preservar información digitalizada para contribuir a la verdad, justicia y memoria histórica de las desapariciones ocurridas en el país”.

El proyecto fue realizado con el apoyo de The Center for Research Libraries y Fundación MacArthur, quienes aportaron los recursos para la elaboración y puesta en línea del RDDM.

 

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