Estas son las seis playas más contaminadas de México para estas vacaciones de invierno

Las playas que resultaron no aptas para uso recreativo están ubicadas en Baja California, Chiapas, Sinaloa y Tabasco. 


Texto y fotografía: Animal Político

18 de diciembre 2023

 

Si en estas vacaciones de invierno elegiste como destino turístico una playa mexicana, ojo porque la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) dio a conocer que seis no son aptas para uso recreativo.

Playas contaminadas en México.

Las autoridades sanitarias analizaron dos mil 47 muestras de agua de mar en 69 destinos turísticos de 16 estados, en busca de la bacteria enterococcus faecalis y las playas que durante este último periodo vacacional resultaron no aptas pertenecen a Baja California, Chiapas, Sinaloa y Tabasco.

“Cofepris solicitó a las entidades señaladas la implementación de acciones inmediatas de saneamiento para alcanzar, en lo inmediato, condiciones óptimas en las seis playas citadas y prevenir riesgos a la salud de turistas nacionales y extranjeros”, informó la Comisión.

 

98% de las playas en México son aptas

Pese a que hay seis playas muy contaminadas, la Cofepris dio a conocer que el 98% de estos destinos sí es apto para uso recreativo.

“De las 254 playas muestreadas, 98 por cierto son aptas para uso recreativo, es decir, 248 playas se encuentran por debajo de los parámetros, mientras que seis rebasaron los límites máximos de 200 enterococos en 100 mililitros de agua, de conformidad con los lineamientos que marca la Organización Mundial de la Salud”, informó Cofepris.

Las autoridades informaron que 26 playas ubicadas en Guerrero no pudieron ser analizas debido a las recientes afectaciones causadas por el huracán Otis. En seis playas de Veracruz tampoco fue posible realizar el muestreo debido a las condiciones meteorológicas.

En Guerrero no se pudieron analizar 26 playas debido a los efectos del huracán Otis.

Pobladores de Costa Chica bloquean vía para exigir saneamiento de río

Texto: Amapola periodismo 

Fotografía: Cortesía – Consejo de Autoridades de las Comunidades de Tecoanapa

12 de junio del 2023

Chilpancingo

 

Habitantes de Tecoanapa cerraron desde esta mañana la carretera federal Tierra Colorada-Cruz Grande, a la altura de la cabecera municipal, para exigir que las autoridades realicen obras para sanear un río que cruza por el municipio y desde hace años tiene problemas serios de contaminación por la descarga de aguas residuales.

Son más de 100 pobladores de la comunidad de Mecatepec los que bloquean la vía federal que comunica la región de la Costa Chica.

Prócoro Valente Gil, dirigente del Consejo de Comunidades y Autoridades, informó vía telefónica que la alcaldesa de Tecoanapa, Carmen Iliana Castillo Ávila, se ha negado a entregarles un documento relacionado a la obra de la laguna de oxidación que se puso en marcha hace más de 30 años, pero con el paso del tiempo ya es obsoleta.

Mencionó que esa documentación les requirió la Comisión Nacional del Agua (Conagua) para seguir con los trámites de la construcción de una planta tratadora de aguas residuales para evitar mayor contaminación del río Tecoanapa.

“Todo el drenaje llega al río y eso ha provocado su contaminación y que baje el volumen de agua que consumen los propios habitantes de la cabecera municipal de Tecoanapa y de las comunidades de Mecatepec, Barrio Nuevo, El Guayabo y el Carrizo”, dijo.

Los manifestantes instalaron el bloqueo en la carretera desde las ocho de la mañana, a la salida de Tecoanapa. En este momento sólo están los pobladores de Mecatepec, pero más tarde se van a sumar habitantes de las localidades de El Carrizo, Guayabo, y Barrio Nuevo.

Valente Nava contó que desde marzo de este año comisarios de las cuatro comunidades que pertenecen al Consejo iniciaron los trámites ante la Conagua para el rescate del río de Tecoanapa.

El pasado 3 de mayo, autoridades de la Conagua contestaron a las autoridades de los cuatro pueblos que requieren de la documentación oficial de la obra de la laguna de oxidación que se construyó hace décadas para evitar la contaminación del río.

Según Prócoro Valente, la alcaldesa de Tecoanapa Carmen Iliana Castillo les ha dicho que ella no tiene ninguna documentación y que seguramente ese expediente se lo llevaron las anteriores administraciones municipales o bien está en poder de la Comisión de Agua Potable, Alcantarillado y Saneamiento del Estado de Guerrero (Capaseg).

“Lo grave del asunto es que la presidenta municipal se esconde cada vez que vamos al ayuntamiento para que nos diga quién o quiénes tienen esa documentación”, afirmó Valente Gil.

Desde hace años los integrantes de este Consejo de Autoridades de las Comunidades de Tecoanapa han realizado una serie de acciones para cuidar el río de Tecoanapa.

Estas acciones van desde la reforestación en las orillas del río y la limpieza del mismo, pero ante la falta de una planta tratadora de aguas residuales en la cabecera del municipio el drenaje desemboca en algunas partes del río.

“En varias partes del río hay drenaje, basura y hasta animales muertos”, contó Valente Gil.

Según el activista ambientalista la Conagua ya les aprobó las obras para el saneamiento del río.

En la protesta los comisarios y habitantes de las cuatro comunidades también exigieron a la alcaldesa que cumpla con su promesa de la realización de obras sociales en sus pueblos.

“Vamos a permanecer aquí en la carretera hasta que las autoridades nos resuelvan y ojalá la gobernadora Evelyn Salgado intervenga en el caso”, agregó Valente Gil.

 

Chilpancingo genera 250 toneladas de plásticos diarios y ninguna autoridad plantea la separación de residuos

Texto: Itzel Urieta

Fotografía: Oscar Guerrero / Archivo

Chilpancingo

 

En Chilpancingo, capital de Guerrero, sus habitantes generan por día más de 250 toneladas de plásticos, entre pet, unicel y otros, de acuerdo con datos de la activista por el medio ambiente, Angela Memije Alarcón.

Aún con esa cifra ninguna autoridad plantea una política de separación de residuos que pueda disminuir el impacto ambiental que generan esas 250 toneladas de plásticos.

La secretaria de Medio Ambiente del municipio de Chilpancingo, Angela Quezada Castro y el director de Limpia, Juan Manuel Adame Sánchez, aseguran que ya trabajan en un Reglamento de Recolección de Residuos, pero a la fecha sigue sin presentarlo a Cabildo municipal.

Los recolectores de basura son las únicas personas que hacen frente a este problema.

“Tratamos de separar los plásticos, el cartón, las botellas de vidrio y el aluminio, eso lo vendemos a centros de reciclaje y tenemos un poco de más ganancias”, contó Raúl, un recolector de basura del Ayuntamiento de Chilpancingo.

Muchas veces es complicado separar para los recolectores, porque los habitantes, al no tener una cultura de separación, tiran todos sus residuos juntos.

“Ni nos alertan si viene vidrio o algo, lo que podemos separar lo separamos pero no se puede en un 100 por ciento”, comentó Raúl.

El 5 de junio se celebra el Día Mundial del Medio Ambiente y este año está dedicado a hacer conciencia sobre los plásticos.

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) designó el 5 de junio como Día Mundial del Medio Ambiente para destacar que la protección y la salud del medio ambiente es una cuestión importante, que afecta al bienestar de los pueblos y al desarrollo económico en todo el mundo.

“La celebración de este día nos brinda la oportunidad de ampliar los conocimientos para una opinión ilustrada y una conducta responsable de las personas, empresas y comunidades en la preservación y mejora del medio ambiente”, se lee en el sitio oficial de la ONU.

Datos de la organización no gubernamental World Wild Life (WWF) indica que en el mar hay alrededor de 150 millones de toneladas métricas de plástico y se agregan 8 millones de toneladas métricas más cada año.

“Esto equivale a vaciar un camión de basura lleno de plásticos cada minuto. Si no cambiamos de tendencia, en 2025 nuestros océanos tendrán 1 tonelada de plástico por cada 3 de pescado, y en 2050 habrá más plásticos que peces”, menciona WWF en su artículo Contaminación por plásticos. Uno de los mayores desafíos ambientales del siglo 21.

Datos del departamento de Limpia de Chilpancingo arrojan que al día, la capital genera 500 toneladas de basura, de los cuales, de acuerdo con los datos de Memije Alarcón, la mitad son de plásticos.

Para este 5 de junio, Memije Alarcón organizó una serie de actividades para hablar sobre el problema de los plásticos y generar una cultura de separación de residuos.

Sus actividades comienzan a las cinco de la tarde con una caminata y a partir del día martes hasta el viernes habrá conferencias y talleres en la Plaza Cívica Primer Congreso de Anáhuac para estudiantes de nivel primaria y secundaria.

“Si concientizamos a los niños, podemos asegurar nuestro futuro, por eso invitamos a todos a estas actividades para crear conciencia”, mencionó en conferencia de prensa para invitar a sus actividades.

 

Barrancas de la capital están llenas de basura en plena temporada de lluvias

Texto: José Miguel Sánchez

Fotografía: Óscar Guerrero

Chilpancingo

 

A 15 días que inició formalmente la temporada de lluvias, en Chilpancingo, capital del estado de Guerrero, aún hay barrancas sin desazolvar, que lucen llenas de basura, hojarasca y maleza, lo que representa un riesgo para la población que vive en sus márgenes.

Datos de la Coordinación de Protección Civil Municipal indican que son 54 barrancas las que cruzan por toda la ciudad.

En los márgenes de estas 54 barrancas viven cerca de 6,000 personas en unas 1,242 viviendas que están en riesgo cada temporada de lluvia por el reblandecimiento de tierra y el crecimiento de los cauces de las barrancas.

El coordinador de Protección Civil Municipal, Sergio del Moral Benítez, mediante un boletín de prensa informó que estas 6,000 personas viven en zonas de alto riesgo.

Aseguró que Protección Civil Municipal ya estaba lista para esta temporada de lluvias que, oficialmente, de acuerdo con el Sistema Meteorológico Nacional (SMN), comenzó el 15 de mayo.

Comentó que con anticipación realizaron labores de limpieza en barrancas para evitar los taponamientos.


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Durante un recorrido que realizó Amapola, periodismo transgresor se constató que algunas barrancas de la capital no fueron desazolvadas y siguen llenas de basura, con hojarasca y maleza crecida que puede presentar un riesgo para la población.

Bolsas de basura, pet, cartones, son algunos de los residuos que se observaron durante el recorrido.

Con la llegada de las lluvias estos residuos generan que las barrancas de desborden y afecten casas y vialidades.

Protección Civil Municipal menciona que son seis las barrancas que presentan alto riesgo para la población: Las Calaveras, Ocotepec, Alpuyeca, El Coro, Chuchululuya y El Huizachal.

El SMN pronosticó para Guerrero 24 ciclones tropicales que se pueden convertir en huracanes, por lo que, de acuerdo con del Moral Benítez, se preparan 12 refugios temporales ubicados en la ciudad de Chilpancingo, y en las comunidades de Petaquillas, Mazatlán y Ocotito.

 

Encauzamiento del río Huacapa de Chilpancingo, foco de contaminación que ninguna autoridad atiende

Río lleno de basura y aguas residuales; Semaren exige a autoridades de Chilpancingo que realicen su limpieza


Texto: Amapola Periodismo 

Fotografía: Oscar Guerrero 

Chilpancingo

 

Basura, aguas negras con excremento y hasta la cabeza de un cerdo es lo que se observó en un recorrido sobre el encauzamiento del río Huacapa de Chilpancingo.

Ante este problema de contaminación que desde hace semanas enfrenta el Huacapa, el secretario del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semaren), Ángel Almazán Juárez, anunció que va a solicitar al gobierno municipal de Chilpancingo que rinda un informe de las acciones que están realizando para la limpieza de este encauzamiento.

«Pero por lo que vemos es de que hay mucha contaminación, ya que a lo largo del Huacapa no sólo hay basura sino hay aguas negras estancadas en varios tramos lo que provoca fuertes olores», dijo el funcionario.

Mencionó que las aguas residuales afloran en el encauzamiento porque los colectores en el que se vierten las alcantarillas están rotos.

«También vamos a pedir información a la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y a la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado del Estado de Guerrero que nos informen cuál es la situación de la planta tratadora, que es a donde llegan las aguas residuales del Huacapa», dijo Almazán Juárez.

El encauzamiento del río Huacapa que atraviesa Chilpancingo tiene una longitud de 9 kilómetros.

«Se requiere que de inmediato se realice una limpieza en el Huacapa porque con la acumulación de basura que hay nos puede provocar un problema muy grave cuando inicie la temporada de lluvias en las próximas semanas», dijo el titular de la Semaren.

Ángel Almazán afirmó que en caso de que las autoridades municipales desatiendan las recomendaciones que le harán la Semaren se les aplicarán sanciones administrativas.

Hace más de 50 años todavía en el Huacapa corrían aguas cristalinas y las familias de Chilpancingo se bañaba en ese lugar.

Sin embargo con el paso del tiempo y por la desatención de las autoridades empezaron a contaminar el río.

Durante el gobierno del priista Alejandro Cervantes Delgado, en la década de los ochentas, inició la primera etapa del encauzamiento del río Huacapa, pero sin un programa de saneamiento.

En el 2017, durante el gobierno del priista Héctor Astudillo Flores construyeron un parque lineal sobre el Huacapa donde fluyen las descargas de aguas negras.

La obra tuvo una inversión de 63 millones de pesos, pero hasta la fecha la ciudadanía ni utiliza este parque, precisamente porque representa un foco de contaminación. Durante la ejecución de esta obra tuvo una serie de observaciones por parte de la Contraloría del Estado por presuntas irregularidades financieras.

 

Como si no hubiera ley: así operaron las minas en México por tres décadas

La mayoría de las minas de metal en México operaban sin permisos para extraer agua o sin reportar los daños al medio ambiente que ocasionan. El panorama de cumplimiento de regulaciones está en un estado crítico, permitido por la ley desde hace tres décadas, concluye un informe cartográfico de organizaciones sociales. 


Texto: Arturo Contreras Camero / Pie de Página 

Foto: Ivan Bandura / Unsplash

14 de abril del 2023

Ciudad de México 

 

El marco regulatorio tan laxo para la minería que existe en México permite que más del 80 por ciento de las minas que existen en el país operen sin reportar los daños y los contaminantes que emiten al agua, al aire o a la tierra derivado de sus operaciones. Tampoco reportan la cantidad de minerales que extraen de cada proyecto ni cuánta agua usan.

Las minas operan como si no hubiera una ley que les regule, aseguraron integrantes del colectivo Cambiémosla Ya, que integra a organizaciones civiles que acompañan a comunidades afectadas por la minería. El colectivo presentó un trabajo de análisis realizado durante más de un año de recopilación de información y estudios de datos mineros en México, lo que les permitió desarrollar un panorama amplio de esta actividad, que es potencialmente tóxica.

“Después de 31 años de operar con la cancha completamente abierta, ante una crisis climática y de abastecimiento de agua que se vive en el país, vemos la necesidad de cambiar estas leyes”, dijo Dolores Rojas, coordinadora del eje verde la fundación Heinrich Böll, dedicada a la ecología.

Por su parte, Manuel Llano, geógrafo de CartoCrítica, una iniciativa civil sin fines de lucro que busca la transparencia de la información socioambiental, y quien realizó el estudio, aseguró que el análisis revela un panorama crítico en cuanto al cumplimiento administrativo de las regulaciones ambientales y la disponibilidad de información pública sobre la gestión ambiental que hace la industria minera en México.

“Dada la naturaleza potencialmente tóxica de los contaminantes asociados con la minería metálica, como el cianuro y los metales pesados, estos resultados son especialmente alarmantes”, añadió.

El trabajo realizado desde CartoCrítica descubrió que en el país hay unas 188 mil 320 hectáreas repartidas en 874 proyectos mineros que están operando en el país. A pesar de que se tiene un registro de cuantas minas hay en México –y cuántas hectáreas abarcan–, no todas se encuentran siendo explotadas, por lo que este es un cálculo inédito.

De alguna manera, este estudio permite dimensionar el tamaño del “monstruo”, como llamaron las integrantes de la colectiva a la industria minera en México. De ese universo minero, se analizaron especialmente 249 minas donde se extraen metales como oro, plata, cobre, zinc o plomo, pues son las que representan el 80 por ciento de las ganancias por explotación minera en el país.

Una tarea titánica

Según explicó Manuel Llano, de CartoCrítica, la información sobre la minería en México está sumamente desintegrada, repartida en diferentes registros, oficiales, privados y de agencias nacionales y extranjeras que a veces no coinciden entre sí. Esto, agregó, ha hecho que no podamos conocer públicamente la producción de cada una de estas minas, su ubicación o extensión. En otras palabras: no tenemos idea de la cantidad de recursos naturales que acaparan y destruyen, ni cómo gestionan su impacto ambiental.

Para ser específicos, las mineras en México no reportan públicamente la cantidad de minerales que extraen en cada tajo. Tampoco hablan de la cantidad de agua que utilizan, de cuánta contaminan, ni cómo la disponen. Mucho menos, de cuántas hectáreas forestales fueron convertidas en tajos a cielo abierto.

Así, mediante la consulta de diversos repositorios, las personas que forman CartoCrítica lograron conformar un registro preliminar de datos. Estos datos los fueron ubicando sobre un mapa para generar un sistema de información geográfica que contiene la mayor cantidad de información disponible sobre la ubicación y características de las actividades mineras en el país, así como sus condiciones de gestión ambiental. El mapa está libre para consultarse en este enlace.

Una operación irresponsable y sin licencias

Después de recopilar y analizar esta información, CartoCrítica cotejó cuántas de estas empresas tienen licencias o permisos para operar de la forma en que operan. A la vez, se verificó si estas empresas publicaron su información respecto a sus evaluaciones de impacto ambiental, su manejo de depósitos o presas de jales (grandes presas donde se almacena agua tóxica llena de químicos dañinos usados durante el proceso minero). Del mismo modo, se analizó cuántas concesiones de agua tienen, y si tienen permiso de descargas de aguas residuales o registros de emisiones contaminantes al aire, al agua o al suelo.

A partir de ello, se determinó que el 38 por ciento de las minas de metal no cuentan con una Manifestación de Impacto Ambiental, un documento que prevé los daños que un proyecto industrial pueda generar al ambiente y propone maneras de mitigarlo. 23 por ciento no tiene información de cómo operan sus presas de jales, y el 72 por ciento no cuenta con permiso de descargas de aguas residuales

El grado de incumplimiento es tal que, minas enormes, como la de Buenavista del Cobre, que opera Grupo México en Sonora, no reportan las afectaciones que han hecho al ambiente o a las poblaciones cercanas. En 2014 esta mina vertió más de 40 mil litros de lixiviados (líquidos tóxicos de las presas de jales) en los ríos Bacanuchi y Sonora, en lo que se considera el peor desastre ambiental en la historia del país. Sobre ese hecho no hay ni un solo reporte oficial.

Foto: Ivan Bandura / Unsplash

Este texto es propiedad de Pie de Página y lo reproducimos como parte de la Alianza de Medios de la Red de Periodistas de a Pie. Puedes leer el original en este enlace.

La minería deja tantos daños que no la resarcirán con la limpieza del Balsas, plantean especialistas

Texto y fotografía :José Miguel Sánchez

31 de marzo del 2023

Chilpancingo

 

Después de que ayer autoridades estatales, municipales y las empresas mineras asentadas en las cercanías del río Balsas se comprometieron a limpiarlo de residuos sólidos, especialistas consideraron que faltan muchas cosas por hacer si se toma en cuenta que la minería deja muchos más daños

El acuerdo entre las autoridades y las empresas fue que limpiarán el tramo del río Balsas que corre de Mezcala a la Presa del Caracol, en la zona Norte de Guerrero, que ya acumula entre 250 y 300 toneladas de residuos sólidos que contaminan el agua de las comunidades de los municipios de Eduardo Neri, Heliodoro Castillo, Cocula, Apaxtla de Castrejón y Cuetzala del Progreso, zona donde hay explotación minera a cielo abierto.

Las minas que operan en la zona son Equinox Gold y Media Luna. En el acuerdo nunca mencionaron de los residuos que generan estas mineras en el ambiente, incluido el río que, de acuerdo a la documentación de periodistas, provocan grandes daños a la salud de los habitantes.

Lo que sí destacaron es que aportaron 500,000 pesos para la limpieza y una cantidad similar las autoridades.

Para la especialistas y académica en temas del cuidado del agua y el medio ambiente, no es suficiente limpiar de residuos sólidos los ríos, «se tendría que ver también de qué manera desecha su drenaje ácido en el Balsas y hacerse responsable de eso».

Información de la Asociación Interamericana de Derecho Ambiental (AIDA) indican que la minería es una de las industrias que más necesitan agua para funcionar en el mundo, lo que afecta a la cantidad, disponibilidad y calidad en las zonas cercanas.

«La minería de tajo a cielo abierto propicia la erosión y contaminación de los suelos y arrasa de manera permanente con la orografía de los territorios en los que se realiza. La deforestación causada por esta industria afecta tanto el hábitat local de cientos de especies, como los flujos de agua que abastecen a diversas comunidades», se lee en un artículo de la AIDA.

A nivel más local no se tienen números de cuánta agua toman estas minas del río Balsas ni en qué condiciones de contaminación es vertida una vez que se ocupó.

Las minas no entregan dicha información y la autoridades son laxas al no exigirlas.

«La actividad minera consume grandes cantidades de agua que desecha en forma de drenaje ácido. Estos residuos pueden llegar a contaminar las aguas superficiales y subterráneas de los territorios con metales tóxicos».

Aspectos de la mina a cielo abierto Equinox Gold, propiedad de le empresa canadiense Gold Corp, en carrizalillo, en la zona norte de Guerrero. Foto: José Miguel Sánchez (Archivo Amapola)

 

Más de 250 toneladas de residuos sólidos contaminan río Balsas donde están asentadas dos mineras

Texto: José Miguel Sánchez

Fotografía: Oscar Guerrero / Archivo

Chilpancingo

 

El secretario de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semaren), Ángel Almazán Juárez, reconoció que en 10 años, el tramo del Río Balsas donde están instaladas dos minas a cielo abierto, ninguna autoridad lo ha limpiado.

Se trata del tramo que corre de Mezcala a la Presa del Caracol, en la zona Norte de Guerrero, que ya acumula entre 250 y 300 toneladas de residuos sólidos que contaminan el agua de las comunidades de los municipios de Eduardo Neri, Heliodoro Castillo, Cocula, Apaxtla de Castrejón y Cuetzala del Progreso, todos asentados en los márgenes del Río Balsas.

Es por eso que hoy firmaron un convenio entre la empresa minera Media Luna, estos cinco ayuntamientos de la zona Centro y Norte y la Semaren para limpiar de residuos sólidos el río Balsas, en el tramo Mezcala-Presa el Caracol.

Este convenio fue firmado en el hotel Holiday Inn, al sur de Chilpancingo, y estuvieron presentes, además de Almazán Juárez y Toledo Manzur, una representación de la Minera Media Luna y la Comisión de Recursos Naturales y Medio Ambiente del Congreso local, conformada por el presidente, el diputado independiente, Manuel Quiñones, y las vocales Beatriz Mojica Morga y Olaguer Hernández Flores.

En la imagen que corresponde al año pasado se observa el cerro carcomido por la explotación de minerales de Equinox Gold.

Almazán Juárez reconoció que las mineras no cumplen por completo con los requerimientos ambientales, por lo que estos convenios son para regular las afectaciones al medio ambiente.

“A pesar de que la Media Luna cumple con todos los requerimientos y legislación en materia ambiental hay temas a mejorar, como la reforestación y la limpieza de los ríos”, mencionó Almazán Juárez.

Para este convenio se invirtieron un millón de pesos, la mitad lo otorgó la minera Media Luna y el resto los ayuntamientos y la Semaren.

Es desconocida la cantidad exacta de residuos en este tramo del río, porque nunca realizaron los estudios pertinentes, reconoció también el procurador de Protección al Ambiente del Estado de Guerrero (Propaeg), Arturo Toledo Manzur.

Toledo Manzur precisó que el principal problema en el Balsas son los plásticos que se acumulan entre el lodo y las aguas que finalmente llegan al mar.

En el caso de las mineras que se asientan cerca del Río Balsas, que son la Media Luna y la Equinox Gold, dijo que sólo les presentó estudios de la primera de estas dos compañías.

Equinox Gold no ha presentado algún estudio que mencione el nivel de contaminación que vierte en el río. Tampoco las autoridades se lo han exigido o realizado alguno por su propia cuenta.

“Con base en estudios concretos de impactos ambientales y sociales sabemos que la minera Media Luna cumple con toda la norma ambiental, no es el caso de la Equinox Gold, de la que no tenemos estudios”, mencionó Toledo Manzur.

“Aunque cumplan con las normas ambientales, al ser unas mineras a cielo abierto, obviamente hay afectaciones e impactos ambientales como afectaciones a la biodiversidad por la expansión de la mina”, agregó.

La limpieza tienen que concluirls antes de que comience la temporada de lluvias.

“Habría que analizar después de la temporada de lluvias si funcionó la limpieza o no”, dijo el titular de la Semaren en entrevista al término del evento.

Agregó que en más de 10 años ninguna autoridad, incluidos los ayuntamientos de la zona, le puso atención a la limpieza del río.

De acuerdo con el secretario tendría que ser la Comisión Federal de Electricidad (CFE) una de las principales dependencias en limpiar la presa El Caracol, porque la opera.

Lo que todavía no resuelven las dependencias e instituciones involucradas en este convenio es dónde llevarán las residuos de la limpieza.

Almazán Juárez dijo que todavía falta revisar a qué centro de reciclaje se enviaran los residuos recolectados o si se llevarán a algún vertedero.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Día mundial del medio ambiente: Con las aguas contaminadas del río Huacapa se producen alimentos y se bañan los turistas

Texto: Itzel Urieta

Fotografía: Amílcar Juárez (Archivo)

5 de junio de 2022

Chilpancingo

 

Desde hace décadas el río Huacapa está convertido en un desagüe de aguas negras y a las autoridades federales, estatales y del municipio nunca les ha interesado rescatarlo.

Llamado ahora oficialmente por las autoridades Encauzamiento río Huacapa hay alrededor de 40 colonias populares asentadas a lo largo.

En el 2013, el Huacapa, un río convertido en un drenaje a cielo abierto, sufrió daños por el huracán Ingrid y la tormenta tropical Manuel, no recibe un tratamiento adecuado de sus descargas y funciona parcialmente.

Las aguas negras corren a cielo abierto por el encauzamiento y provocan malos olores e incluso enfermedades, denunciaron los vecinos que viven en los márgenes.

Ana, quien tiene su vivienda en la colonia Juan N. Álvarez, señaló que el río emana olores fétidos que se agudizan en los meses de abril y mayo por el calor.

“Aunque nosotros quisiéramos hacer algo no podemos, el gobierno es el que tiene la maquinaria y el dinero para desazolvar el río cada temporada”, dijo Ana.

La micro cuenca del Río Huacapa comienza en la comunidad Omiltemi, en la Sierra de Chilpancingo, y termina en Quechultenango, donde el Río Azul se convierte en Río Omitlán para juntarse con el Papagayo y finalmente desembocar en las aguas del Océano Pacífico, en Acapulco.

El Río Huacapa recorre tres municipios y cientos de comunidades, pero se contamina en Chilpancingo, principalmente. La capital guerrerense aporta el 83 por ciento de las aguas residuales descargadas en el Río, el resto lo hacen las comunidades pequeñas como Amojileca y Petaquillas.

De acuerdo con la tesis titulada El aprovechamiento de agua en el ecosistema urbano de Chilpancingo, del arquitecto Dante Lucena Tapia, egresado de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), el drenaje a cielo abierto es un problema de salud pública, ya que las aguas residuales que transitan  por el cauce del río Huacapa y por las barrancas constituyen un foco de infección y de malos olores que, considera, es necesario eliminar.

Explica también que la infraestructura de alcantarillado de la red tiene una cobertura de 72 por ciento de la población, pero necesita ser ampliada.

“Es determinante ampliar la longitud de la red para alcanzar una mayor eficiencia y cobertura de servicio; con la finalidad, de incorporar al sistema las zonas que carezcan de este servicio. Así mismo, y con esto evitar las descargas a cielo abierto, que producen contaminación y erosión en las partes altas por falta de pavimentos en las calles.”, se lee en el documento.

En la tesis se considera urgente empezar con el tratamiento de las aguas residuales, ya que afecta directamente al equilibrio ecológico del Río Huacapa y a los habitantes que se asientan a los costados de su cauce y a las actividades que se desarrollan sobre el encauzamiento.

Enfatiza en que las aguas de la micro cuenca deben ser tratadas porque aguas abajo, en  Tepecechicotlán, por ejemplo, ubicada a 10 kilómetros de la capital, se siembra maíz y hortalizas regadas con estas aguas sin tratar.

Siguiendo el cauce del río Huacapa, en el municipio de Mochitlán, a 15 kilómetros de Chilpancingo, también se utiliza el agua para riego de siembras y para consumo humano, además de que se ubican los pozos del sistema de agua Mochitlán de donde se envía agua a los habitantes de Chilpancingo.

Si se continúa río abajo, en el municipio de Quechultenago, el agua del río se sigue utilizando para riego y extracción además de que existen una serie de lugares turísticos que ocupan esta misma agua para la recreación.

“Ha esta distancia el agua se ha ido limpiando por los afluentes y manantiales de agua limpia que descargan sobre el río Azul, sin embargo, se han tenido mediciones donde se han encontrado muestras contaminadas que ponen en riesgo la salud de las personas que usan y consumen esta agua.”.

La solución parcial a la contaminación del agua sería que las seis plantas tratadoras de aguas residuales que existe en toda la micro cuenca funcionaran, pero no es así, de esas seis sólo funciona una, la de Chilpancingo.

La planta tratadora de aguas residuales localizada en Petaquillas fue puesta en marcha en el 2011 durante el gobierno del perredista Zeferino Torreblanca Galindo.

La Comisión de Agua Potable y Alcantarillado de Chilpancingo (CAPACH) informó que esta planta fue construida para tratar 250 litros de aguas residuales por segundo.

Hasta el momento, dicha planta administrada por CAPACH es la única que funciona.

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