Día mundial del medio ambiente: Con las aguas contaminadas del río Huacapa se producen alimentos y se bañan los turistas

Texto: Itzel Urieta

Fotografía: Amílcar Juárez (Archivo)

5 de junio de 2022

Chilpancingo

 

Desde hace décadas el río Huacapa está convertido en un desagüe de aguas negras y a las autoridades federales, estatales y del municipio nunca les ha interesado rescatarlo.

Llamado ahora oficialmente por las autoridades Encauzamiento río Huacapa hay alrededor de 40 colonias populares asentadas a lo largo.

En el 2013, el Huacapa, un río convertido en un drenaje a cielo abierto, sufrió daños por el huracán Ingrid y la tormenta tropical Manuel, no recibe un tratamiento adecuado de sus descargas y funciona parcialmente.

Las aguas negras corren a cielo abierto por el encauzamiento y provocan malos olores e incluso enfermedades, denunciaron los vecinos que viven en los márgenes.

Ana, quien tiene su vivienda en la colonia Juan N. Álvarez, señaló que el río emana olores fétidos que se agudizan en los meses de abril y mayo por el calor.

“Aunque nosotros quisiéramos hacer algo no podemos, el gobierno es el que tiene la maquinaria y el dinero para desazolvar el río cada temporada”, dijo Ana.

La micro cuenca del Río Huacapa comienza en la comunidad Omiltemi, en la Sierra de Chilpancingo, y termina en Quechultenango, donde el Río Azul se convierte en Río Omitlán para juntarse con el Papagayo y finalmente desembocar en las aguas del Océano Pacífico, en Acapulco.

El Río Huacapa recorre tres municipios y cientos de comunidades, pero se contamina en Chilpancingo, principalmente. La capital guerrerense aporta el 83 por ciento de las aguas residuales descargadas en el Río, el resto lo hacen las comunidades pequeñas como Amojileca y Petaquillas.

De acuerdo con la tesis titulada El aprovechamiento de agua en el ecosistema urbano de Chilpancingo, del arquitecto Dante Lucena Tapia, egresado de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), el drenaje a cielo abierto es un problema de salud pública, ya que las aguas residuales que transitan  por el cauce del río Huacapa y por las barrancas constituyen un foco de infección y de malos olores que, considera, es necesario eliminar.

Explica también que la infraestructura de alcantarillado de la red tiene una cobertura de 72 por ciento de la población, pero necesita ser ampliada.

“Es determinante ampliar la longitud de la red para alcanzar una mayor eficiencia y cobertura de servicio; con la finalidad, de incorporar al sistema las zonas que carezcan de este servicio. Así mismo, y con esto evitar las descargas a cielo abierto, que producen contaminación y erosión en las partes altas por falta de pavimentos en las calles.”, se lee en el documento.

En la tesis se considera urgente empezar con el tratamiento de las aguas residuales, ya que afecta directamente al equilibrio ecológico del Río Huacapa y a los habitantes que se asientan a los costados de su cauce y a las actividades que se desarrollan sobre el encauzamiento.

Enfatiza en que las aguas de la micro cuenca deben ser tratadas porque aguas abajo, en  Tepecechicotlán, por ejemplo, ubicada a 10 kilómetros de la capital, se siembra maíz y hortalizas regadas con estas aguas sin tratar.

Siguiendo el cauce del río Huacapa, en el municipio de Mochitlán, a 15 kilómetros de Chilpancingo, también se utiliza el agua para riego de siembras y para consumo humano, además de que se ubican los pozos del sistema de agua Mochitlán de donde se envía agua a los habitantes de Chilpancingo.

Si se continúa río abajo, en el municipio de Quechultenago, el agua del río se sigue utilizando para riego y extracción además de que existen una serie de lugares turísticos que ocupan esta misma agua para la recreación.

“Ha esta distancia el agua se ha ido limpiando por los afluentes y manantiales de agua limpia que descargan sobre el río Azul, sin embargo, se han tenido mediciones donde se han encontrado muestras contaminadas que ponen en riesgo la salud de las personas que usan y consumen esta agua.”.

La solución parcial a la contaminación del agua sería que las seis plantas tratadoras de aguas residuales que existe en toda la micro cuenca funcionaran, pero no es así, de esas seis sólo funciona una, la de Chilpancingo.

La planta tratadora de aguas residuales localizada en Petaquillas fue puesta en marcha en el 2011 durante el gobierno del perredista Zeferino Torreblanca Galindo.

La Comisión de Agua Potable y Alcantarillado de Chilpancingo (CAPACH) informó que esta planta fue construida para tratar 250 litros de aguas residuales por segundo.

Hasta el momento, dicha planta administrada por CAPACH es la única que funciona.