Tlacolol – Zeferino rompe con los Salgado y les da con todo

Una aparición desde las catacumbas alteró a casi toda la fauna política de Guerrero.

La tarde del jueves comenzó a circular por las redes sociales y portales de noticias un video que protagoniza el ex gobernador Zeferino Torreblanca Galindo.

El videíto causó revuelo porque al político de izquierda-centro-derecha (según le convenga) se le fue la lengua. Se echó al plato a la élite gobernante del momento comenzando por los principales integrantes del clan de los Salgado: la gobernadora Evelyn Salgado Pineda y, su papá, el senador de la República, Félix Salgado Macedonio; la alcaldesa de Acapulco, Abelina López Rodríguez; la presidenta de la Junta de Coordinación Política (Jucopo) del Congreso del Estado, Yoloczin Domínguez Serna, y hasta al caciquito de la Universidad Autónoma de Guerrero (Uagro), Javier Saldaña Almazán.

Todos reaccionaron, unos medios ardillas, otros con ocurrencias, y unos más armando una campaña negra, sí, con dinero público.

Con la alcaldesa de Acapulco, Zeferino se dio vuelo. No tuvo piedad. Se fue con todo: dijo que la morenista no sabía gobernar, que no entendía nada de lo que era la administración pública. Que no se preparó para gobernar y que tenía al puerto hecho “una pocilga”, “un retrete”.

No mintió. Acapulco es un verdadero desmadre. Un tiradero por donde sea y donde casi nada funciona, de verdad casi nada funciona. La ciudad está sucia, incluso, hasta la zona turística que, se supone, es de donde se sostiene. Y en corrupción ni hablamos: son muchas las denuncias donde policías y tránsitos extorsionan a pobladores y turistas con total libertad. De la violencia ni se diga: la ciudad está sumida en la desesperanza.

En el video, el camaleón de la política le dio mero al clavo con el caciquito de la Uagro: su riqueza. El ex gobernador dijo que Saldaña Almazán era el rector más rico del país (así rector, no ex rector).

No es la primera vez que cuestionan a Saldaña la vida que adquirió tras haber ganado la rectoría. Vamos al 2018, cuando otro ex gobernador, Ángel Aguirre Rivero, escribió en sus redes sociales: “¿Cómo un rector de una Universidad tan pobre como la nuestra puede comprar caballos de dos o tres millones de pesos? La Universidad Autónoma de Guerrero debe ser sometida a una minuciosa auditoría, que se investiguen las propiedades del Rector Javier Saldaña y se conocerán muchas cosas”.

¿Ya se acordaron?

Sí, sí, ahorita van a decir que ni Zeferino ni Aguirre Rivero tienen la calidad moral para andar acusando corrupción ni enriquecimiento. Tienen toda la razón. Estos dos tienen la cola larga, pero ambos tienen información que nosotros no.

Otro que había criticado a Saldaña es su nuevo aliado, el jefe del clan de los Salgado, el cacique millennials, el que se cree influencer y youtuber, cuando recibió su constancia de senador electo:

“No puede ser que haya un pueblo pobre con un gobernante rico, ni puede ser que haya una Universidad pobre, donde se rechazan a los jóvenes estudiantes, con un rector rico, tampoco se puede”, dijo y a los dos días ya estaba fumando la pipa de la paz con Saldaña.

Como dice el viejo y conocido refrán: “cuando el río suena, agua lleva”. O dicho más claro: cuando con tu sueldo de rector te alcanza para construir casonas en Santa Bárbara, en Acapulco y quien sabe dónde más, puedes transformar tu rancho Yahuilingo y además te alcance para remodelar la plazoleta y techar y construir gradas a la cancha de tu pueblo, hay que investigar.

Pero seguimos contándoles todo lo que provocó Zeferino con su escapadita de las catacumbas. Viene lo mero bueno, no se vayan.
Esto dijo del clan de los Salgados:

(Se lo ponemos completo porque ya no lo hallará por ningún lado, léanlo y ahorita les decimos quién lo mandó a borrar y cómo)

“Cómo podemos exigirle a la gobernadora cuando nunca ha tenido la capacidad. Fue puesta porque a Félix no lo dejaron llegar de gobernador y quien gobierna Guerrero es Félix. ¿Estoy diciendo una falta a la verdad? ¿Estoy ofendiendo a la gobernadora? Es grave la curva de aprendizaje de la gobernadora, porque nos costará a todos los guerrerenses. No entiende lo que es la administración. ¿Eso es estar en contra de ella? ¿Eso es ser grosero? Esa es la realidad, es pura simulación. Y la culpa la tiene el de arriba como el de abajo. Esto no tiene nada que ver con su gracia, que es más simpática que su papá porque gobernar Guerrero es cuando te salen 20 muertos en San Miguel Totolapan. Es cuando te sale la realidad de este estado ingobernable. Y sobre todo un estado que lo tiene controlado el presidente de la República. Que no tiene recursos y los recursos son las migajas que le entregan a los ciudadanos. Yo la quiero, me cae bien, pero no tengo que ser un simulador y adulador como los otros ex gobernadores.

Son dos círculos (en el gobierno), el círculo grande de Félix y los círculos chiquitos, el de los jóvenes, y ahí está involucrado ya saben quien…la pareja sentimental de la gobernadora, pero son tan torpes que aparece en toda las dependencias del gobierno, no tiene ningún mínimo conocimiento de la administración. Ya hablaremos…hay grabaciones y hay elementos”.

Lo que dijo Zeferino es la vox populi, lo que todos comentan y lo que todos saben: que Félix está bien atravesado en el gobierno de su hija.

Todos los días alienta esa percepción: un día anuncia nombramientos de funcionarios, el otro reprende a secretarios, luego les ordena en público y, la mayoría, dice que para llegar a un acuerdo en este gobierno es inevitable dialogar con Félix.

Incluso en este año de gobierno, Félix ha retado la autoridad de su hija, en público la ha contradicho.

También dijo otra verdad que dentro del gobierno ya hay dos grupos, el de Félix y el que encabeza la gobernadora junto con los catrincitos, su jefe de oficina, Jesús Urióstegui y el director del Poder Ejecutivo, Rubén Hernández Fuentes.

Aquí sí nos detenemos, porque tenemos una intriga muy grande. ¿Será uno de los catrincitos la pareja sentimental de la gobernadora que dijo Zeferino? ¿Será Rubén? ¿Quién será?

Lo que nos contaron fue que el propio Félix le presentó a ese empresario constructor que estaba bien puesto para apoyarlos en la campaña. Desde ahí, nos dicen, la gobernadora y el susodicho se flecharon, fue amor a primera elección, perdón a primera vista.

Pero ahora, nos dicen, Félix se anda arrepintiendo porque su hija ya no sólo lo escucha a él, también a su pareja que, como lo dijo Zeferino, anda metido en todo y no se le despega.

Lo delicado en todo esto, nos dicen, es que “la pareja sentimental” es el mero mero en las asignaciones de obras públicas, incluso, por arriba de Irene Jiménez Montiel, la secretaria de Desarrollo Urbano, Obras Públicas y Ordenamiento Territorial.

Pues ojalá pronto anuncien su boda, como que ya falta una pachanga (menos en Chilpancingo).

Otra intriga: ¿qué motivó a Zeferino salir con la vara desenvainada?, ¿Anda enojado por algo? ¿Le prometieron algo y no le cumplieron? Porque hay que recordar que todo su equipo anduvo en la campaña de Félix y luego en la de la gobernadora. ¿Por qué calló como momia durante el gobierno de Héctor Astudillo?, ¿Con Astudillo sí fue simulador y adulador?

Antes de irnos le vamos a contar porque desapareció de todas las redes sociales, portales de noticias y periódicos la crítica de Zeferino a la gobernadora.

Durante la noche del jueves y la mañana del viernes, desde la Dirección de Comunicación Social salió la orden de borrar todas las críticas de Zeferino contra la gobernadora. La orden fue clara: no querían que quedara rastro, así que ordenaron eliminar de las notas las citas donde Zeferino dijo que Guerrero era gobernado por Félix y lo de la pareja sentimental y también, por supuesto, bajaron los videos.

Así ocurrió. Al mediodía del viernes fue imposible hallar esa parte de la crítica y para quienes no se enteraron y se toparon con las notas hasta ese momento, se quedaron con la impresión de que Zeferino sólo criticó a la alcaldesa de Acapulco.

¿Cuánto habrá costado (nos habrá costado del erario) borrar todas esas críticas?

No cabe duda de que, en eso de la comunicación, en el gobierno de Evelyn Salgado vamos de mal en peor.

Chirrionazo. Este fin de semana fue uno de los más violentos que se vivió en Chilpancingo en lo que va de este año con un saldo de seis personas asesinadas a tiros. Pero resulta que la alcaldesa Norma Otilia Hernández en vez preocuparse por la seguridad de los chilpancinguenses está más ocupada en los preparativos de su gran pachangota, perdón, Feria de Navidad, en unas instalaciones desastrosas en donde no habrá pan, sino solo circo y esperemos que no haya plomo.

 

Por Jesús Guerrero Salgado, Arturo de Dios Palma y Emiliano Tizapa Lucena

 

*Tlacolol es una columna satírica que cuestiona los hechos y dichos de lo que acontece en Guerrero. La opinión vertida en esta columna es responsabilidad de sus autores. Agradecemos el espacio a Amapola Periodismo por respetar la libertad de expresión y no censurar nuestras opiniones e interpretaciones.

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