Zeyder, el artista que difunde las tradiciones a través de su pintura

Texto: Itzel Urieta

Fotografía: José Miguel Sánchez

15 de noviembre de 2021

Chilpancingo

La fotografía de una pintura de la pelea entre dos niños durante la tradicional petición de lluvias celebrada cada año en Zitlala, un municipio ubicado al norte de la capital, se viralizó en redes sociales por los detalles y la técnica de la pintura plasmada sobre óleo.

El autor de la pintura es Rolando César Esteban Bartolo, conocido en el mundo del arte como Zeyder, tiene 18 años y es originario de Zitlala. Es el mayor de tres hermanos.

Zeyder vivió los primeros años de su infancia en los campos agrícolas de Sonora. Sus padres viajaban a ese estado a trabajar en el corte de jitomate, práctica común en pobladores de la región.

Zeyder inició con su inquietud por la pintura cuando estudiaba la secundaria en Zitlala. Pintaba a lápiz los personajes de las caricaturas que le gustaban, como Dragon Ball, la que más influyó en su arte.

Inspiración

Cada artista tiene su inspiración y Zeyder no es la excepción. Hubo una artista que lo inspiró a querer aprender sobre el mundo de la pintura de manera profesional. Se trata de Osbelit García, a quién Amapola. Periodismo transgresor entrevistó en agosto de 2019, cuyo trabajo se dio a conocer también a través de redes sociales.

Osbelit tenía 14 años cuando se dio a conocer una pintura realizada con la técnica gis pastel seco donde plasmaba las manos de una anciana entrelazando palma.

“Cuando vi lo de Osbe en Facebook y se viralizó yo le escribí. Hace un año ella me platicó sobre su maestro, sobre cómo empezó y me dijo puedes escribirle al maestro Saúl (maestro de Osbelit) y decirle que te de algunos consejos”, recuerda Zeyder.

En febrero de 2020 Zeyder le escribió al maestro Saúl Meza, le comentó sobre su gusto por la pintura y su inquietud por aprender sobre la técnica gises pastel con la que trabaja Osbelit.

El maestro Saúl Meza le comentó a Zeyder que trabajaba en Chilapa que estaban cerca, que podría ir a verlo, mostrarle sus dibujos y hacerle observaciones.

Zeyder llevó sus dibujos con el maestro Saúl y recuerda que el maestro le dijo: “Vas muy bien”. En ese encuentro lo invitó a unos cursos de pintura que se impartían en la casa de la cultura de Tixtla.

Zeyder asistió una semana y posteriormente inició la pandemia y los cursos se suspendieron.

“El maestro me regaló un lienzo y unas pinturas con eso yo comencé”, comenta Zeyder.

Zeyder aún mantiene comunicación con Osbelit y su pasión por el arte los hizo amigos. Se han encontrado en exposiciones, suelen platicar por medio de mensajes y se animan mutuamente a seguir en el mundo del arte.

 

Mostrar su cultura a través de la pintura

 

A Zeyder le gusta plasmar en sus pinturas cosas relacionadas al lugar donde vive: Zitlala. Hasta ahora todas sus pinturas tiene ese toque tradicional.

Zeyder quiere dar a conocer la cultura y tradiciones de la zona donde vive. Para realizar sus pinturas se basa en el trabajo de fotógrafos reconocidos que asisten a su comunidad principalmente en el rito de petición de lluvias.

En Facebook busca fotografías que tengan ese toque de tradición. Así ha encontrado diversos fotógrafos del estado a quiénes les pide permiso para plasmar sus fotografías en pintura, con algunos de ellos ya ha entablado una amistad.

“No todos conocen la diferencia entre un tigre de Zitlala y uno de Chilapa, a veces ni la misma gente de la comunidad”, comenta.

Antes de plasmar algo relacionado a tradiciones suele investigar para tener conocimiento de lo que está pintando, pregunta a las personas de su comunidad para entender mejor lo que pinta y explicarlo a quiénes le preguntan sobre su trabajo.

En busca de su sueño

El camino en el mundo de la pintura no ha sido fácil para Zeyder, viene de una comunidad que carece de algunos servicios públicos, donde hay pobreza y  donde es difícil conseguir los materiales que él necesita para hacer sus pinturas. Tiene que viajar a Tixtla para conseguir el material.

Zeyder es un joven que siempre ha trabajado para ayudar a su familia y solventar sus propios gastos, ha trabajado en diferentes cosas. Como vendedor de ferretería y  lo más reciente, conductor de un bici- taxi en Chilapa, trabajo en el que estuvo los tres años de su nivel bachillerato. 

En agosto de este año Zeyder decidió dejar Zitlala y venir a probar suerte a la capital. Sin conocer a nadie se aventuró y buscó un empleo ese mismo día. No tuvo éxito en su búsqueda y optó por llamar a José Luis de la Cruz, uno de los fotógrafos con los que tiene amistad, para pedir apoyo.

José Luis de la Cruz lo puso en contacto con Ramiro Reyna Aguilar,  fotógrafo chilpancingueño y creador de la cafetería La Galería, un espacio ubicado en la capital del estado para artistas donde se produce y exponen obras de arte.

Ramiro no dudó en apoyarlo cuando vio el trabajo de Zeyder. Le propuso quedarse en la galería, trabajar con él un proyecto en el que algunas de sus fotografías serán plasmadas en óleo sobre lienzo por las manos de Zeyder.

Zeyder ahora trabaja en ese proyecto, Ramiro le permite quedarse en su casa, le brinda comida, techo y los materiales para desarrollar su trabajo. Tiene unos días de descanso para viajar a Zitlala y ver a su familia y se regresa a Chilpancingo a seguir trabajando.

Zeyder trabaja en 25 fotografías de Ramiro, al terminarlas serán expuestas en La Galería.

Las dificultades

La cuestión económica es lo más complicado, no tener la facilidad de conseguir materiales, no tener acceso a cursos de pintura o a un maestro que le enseñe.

El no tener un espacio en su hogar dificultó su proceso y el poco apoyo por parte de su familia.

“Mi papá me decía que dejara de pintar”, comenta.

Después al ver que realmente le apasionaba el arte fue su padre quien le hizo su primer caballete.

Un tiempo tuvo que abandonar sus estudios para apoyar económicamente en los gastos familiares, y por la pandemia sus clases en línea se dificultaban, sus maestros al conocer sus talentos, y sus ganas de superarse le brindaron su apoyo y pudo concluir su bachillerato.

También ha tenido que enfrentarse al regateo de las personas. El considera que es porque no conocen todo el trabajo que existe detrás de una pintura, afortunadamente todas las pinturas que ha realizado ha logrado venderlas.

El dinero que ocupa lo invierte en material y cosas personales.

Ser inspiración

Zeyer considera que salir de Zitlala a buscar oportunidades en el mundo del arte fue un acierto, pero no fue fácil dejar a su familia y su comunidad.

“Si lo hubiera pensado más, yo creo que no me vendría”.

Ha tenido la oportunidad de convivir con diferentes artistas y de todos ha tenido aprendizaje. “Me gusta pedirles consejos, yo tomo todo lo que me dicen, todo me ha servido”.

El arte también le ha permitido conocer y hacer amistades dentro de este espacio.

Gracias a la pintura ha podido conocer partes del estado, pintó junto al artista Javier Téllez un mural en la Marina, en el puerto de Acapulco.

Zeyder desea dedicarse ciento por cierto a la pintura y posteriormente apoyar a su familia económicamente. “Con lo que gano todavía no me alcanza para apoyar mucho a mis papás, pero a veces los invito a comer”.

Zeyder sabe que la pintura es su pasión y disfruta pintar, ha tenido que aprender a no hacer caso a quiénes le dicen que deje de pintar y busca sus sueños. Dentro de su lucha por conseguir su sueño de ser un artista reconocido, también tiene otros objetivos. “Yo quiero ser inspiración para los jóvenes de mi comunidad”.

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