Silvia y su pan para todos santos desde Apango

Texto y fotografía: Angie García 

31 de octubre del 2021

Apango

 

Desde hace 43 años, Silvia es una de las panaderas que sigue elaborando y vendiendo pan tradicional de muerto. Ella es originaria de Apango, cabecera municipal de Mártir de Cuilapan.

Los días 1 y 2 de noviembre, en México se celebra los fieles difuntos o todos santos, conmemoración vinculada a la religión católica de manera más reciente, pero en realidad tiene una conexión con nuestros antepasados. 

Es una creencia popular que promulga que durante esta celebración las almas de los muertos visitan el mundo de los vivos, y para recibirlos–entre otras cosas, porque en cada región de México y de Guerrero tiene sus particularidades –se monta altar con sus fotos, veladoras, flores de cempasúchil, comida y el tradicional pan de muerto.

Para esta temporada, Silvia y su familia se preparan con una semana de anticipación. Inician desde las siete de la mañana hasta las siete de la noche o más tarde. Su proceso inicia con la elaboración de la levadura de harina, que debe prepararse tres días antes de hornear, y sigue con la mezcla de canela, chocolate o vainilla, y la incorporación de azúcar teñida de pintura vegetal.

Después viene el horneado. El día comienza con el encendido del horno, construido de adobe, palma y ladrillo, en el cual queda listo en seis horas, es decir, después que la leña distribuida por la superficie eleva la temperatura. 

Al mismo tiempo se amasa la mezcla de ingredientes con la harina y se hacen diferentes figuras como cuerpos de hombres, mujeres, animales, también angelitos, canastas y una gran variedad más. Formas que la mamá y suegra de doña Silvia le enseñaron y que ella se ha encargado de reproducir para no perder la tradición.

Cada pan tiene distinto tiempo de cocción.

Silvia y su familia comienzan a vender el pan a desde el 23 o 24 de octubre hasta el día 31, es decir, antes de montar los altares. Las personas interesadas ya pueden pasar comprarlo, basta con preguntar en la cabecera municipal por la panadería Silvia.

 

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