El Poder Judicial retrasa la sentencia de Aurelia, encarcelada por un aborto fortuito

Texto: Itzel Urieta

Fotografía: Cortesía Me Red Guerrerense por los Derechos de las Mujeres

Chilpancingo

 

La audiencia final para dictar sentencia a Aurelia García Cruceño, mujer nahua acusada de homicidio en razón de parentesco por un aborto involuntario, fue retrasada por la Fiscalía General del Estado (FGE).

Aurelia lleva tres años en prisión preventiva oficiosa, se esperaba que ayer (jueves), ocurriera la última audiencia en la que la FGE y las abogadas defensoras de Aurelia presentarían las pruebas finales para determinar sentencia.

De acuerdo con la abogada defensora de Aurelia, Verónica Garzón Bonetti, la audiencia se pospuso y se retrasó porque la FGE solicitó asistencia técnica por la declaración del paramédico Jason Muñoz, quien atendió a Aurelia después del parto fortuito.

La asistencia técnica es un procedimiento penal donde un especialista da fe de la declaración de un testigo.

En este caso, como la declaración fue de un paramédico, la FGE tiene derecho a solicitar la asistencia técnica de un experto en el área de medicina para verificar la información del testigo, en este caso el paramédico.

Jason Muñoz testificó en la comparecencia de ayer.

“Lo que él (el paramédico Jason) dice es que Aurelia estaba a punto de perder la vida por la sangre que había perdido en el parto fortuito. También dijo que, lo que hizo fue tomar signos vitales del producto para que ver si seguía con vida, lo que él señaló ayer, fue que tomó los signos vitales y el producto estaba ya sin vida”, explicó Garzón Bonetti.

En su declaración, Jason Muñoz expuso que el producto tenía una coloración morada por no haber recibido oxigenación durante mucho tiempo.

“El producto ya estaba muerto, lo que sustenta nuestra teoría del caso, nunca nació vivo el producto. La situación del parto fortuito fue consecuencia de una muerte fetal dentro del útero de Aurelia; ella sólo expulsó al producto sin vida”.

La jueza Mariela Alfaro Zapata permitió la asistencia técnica, sin embargo la FGE alegó no contar con un asistente técnico en ese momento.

Garzón Bonetti dijo que ellas cumplieron con todo lo solicitado por la jueza, incluso se opusieron a la solicitud de la FGE porque ellos sabían que ayer era la última audiencia para desahogar todas las pruebas.

“Ellos sabían desde hace un mes que íbamos a presentar un dictamen en antropología, medicina y psicología y llega ayer, hasta las ocho de la noche, para que dijeran que se difiere porque no iban preparados con su asistente técnico”.

La tía de Aurelia, de nombre Lucía, con quien la joven vivía en Iguala cuando ocurrió el parto fortuito, también testificó ayer.

Lucía dijo que ella no dio aviso a las autoridades de la situación de Aurelia, que quienes lo hicieron fue el personal del hospital de Iguala.

En su declaración Lucía recalcó que no sabía de qué se trataba el asunto y que nunca tuvo un intérprete que le ayudara a entender la situación.

“Aurelia está mal, tiene mucha ansiedad, tiene episodios de mucha depresión por no saber qué va a pasar. No sabe si se va a quedar en la cárcel. A veces está esperanzada y a veces no”.

Para Garzón Bonetti, la jueza Alfaro Zapata, en este caso no juzga con perspectiva de género ni perspectiva intercultural.

Para la Red Guerrerense de los Derechos de las Mujeres, este caso es una forma de criminalizar a las mujeres indígenas, la pobreza y la interculturalidad.

“La FGE se ha ensañado con Aurelia, la tratan como si fuera un peligro para la sociedad, más que un feminicida, más que algún capo del crimen organizado”, comentó Ana Gabriela Candela Garzón, coordinadora de la Red Guerrerense por los Derechos de las Mujeres.

Candela Garzón agregó que, también hubo retraso en la audiencia porque el Ministerio Público (MP) tenía otra audiencia y la jueza otras actividades, además de que a las activistas no les permitían el ingreso cuando el acuerdo era que la audiencia sería pública. Al final ingresaron a la audiencia.

La nueva fecha para la audiencia final de Aurelia es el próximo 8 de diciembre.

La audiencia de ayer, citada a la una de tarde comenzó una hora después y culminó alrededor de las 12 de la madrugada.

Garzón Bonetti espera que la audiencia del 8 de diciembre sea la última y se terminen de desahogar las pruebas pendientes.

Faltan cuatro pruebas por desahogar, estas pruebas son de la defensa de Aurelia.

Ayer, antes de entrar al juzgado, las abogadas defensoras de Aurelia y activistas feministas se manifestaron a las afueras del juzgado para exigir justicia por Aurelia.

Abogadas y activistas feministas se manifiestan en la entrada del juzgado de Iguala antes de entrar a la audiencia de Aurelia García.