La nochebuena, la flor guerrerense que está en riesgo de desaparecer

Texto: José Miguel Sánchez

Fotografía: Oscar Guerrero

17 de diciembre de 2021

Chilpancingo

 

Por la temporada decembrina, los parques y jardines de la ciudad se tapizan de color rojo. La nochebuena es por excelencia la flor ornamental de estas fechas no sólo en México, es uno de los símbolos mundiales de las fiestas navideñas.

 

La nochebuena que todos conocen de grandes hojas rojas no es la original ni la nativa de México.

 

La nochebuena nativa es de Guerrero y crece principalmente en los alrededores de Taxco, municipio de la zona Norte, por la altura, el clima y el entorno boscoso. La característica de la nochebuena silvestre es que crece como un arbusto, con muchas ramas que puede alcanzar los cuatro y 10 metros de altura y da pequeñas flores rojas.

 

Debido a la gran comercialización de la flor de hojas grandes, la nativa de Guerrero está en riesgo de desaparecer.

 

De acuerdo con el códice Florentino, escrito en 1973 por frailes católicos, los mexicas extraían los pigmentos rojos de la flor de Cuetlaxóchitl, nombre en náhuatl de la nochebuena, para teñir textiles, y el látex de la planta se utilizaba como medicina para curar fiebres.

 

Durante la época virreinal las de hojas rojas ganaron preferencia entre los religiosos que las comenzaron a utilizar para la decoración de nacimientos, atrios e iglesias en las fiestas decembrinas.

 

La bióloga Natividad Herrera Castro cuenta cómo la flor se dio a conocer mundialmente. “Se sabe que en 1825 fue extraída de México y exhibida en Estados Unidos por Joel R. Poinsett, el primer embajador de ese país en México y fue renombrada como poinsettia en su honor, en ese momento comenzó a popularizarse mundialmente”.

 

En las calles se observan puntos de venta de nochebuenas alteradas genéticamente, las principales características es que son plantas pequeñas y con grandes flores de distintos colores: rojas, naranjas, blancas o pintas. Esta variedad se debe a una alteración genética que realizan en laboratorios especializados para responder a necesidades comerciales y de producción de las fechas decembrinas.

 

Herrera Castro, quien es la directora del herbario de la Universidad Autónoma de Guerrero (Uagro), sostiene que uno de los principales cambios es hacerla florecer con anticipación para venderla en pequeñas macetas.

 

Advierte del peligro que las grandes producciones de esta flor alterada genéticamente le hacen a la flor nativa.

 

“Al tener grandes producciones de flores alteradas uno de los riesgos más peligrosos es que la flor nativa puede desaparecer, actualmente es muy difícil de encontrarla en su entorno natural”, comentó.

 

Esto se debe a que la flor alterada es muy difícil reproducirla fuera de la temporada para las que fueron creadas y existe el riesgo de que al ser manipulada se le dificulte crecer sola en un ambiente no controlado.

 

De acuerdo con datos de la Secretaría de Desarrollo Rural (SADER), México ocupa el cuarto lugar a nivel mundial en superficie cultivada de la nochebuena, con 248 hectáreas, la mayoría en invernadero. Esta actividad genera casi 13,000 empleos. Las principales entidades dedicadas a su cultivo son Morelos, Michoacán, Distrito Federal, Puebla y Estado de México; Guerrero no es productor aun cuando es origen de la nativa.

 

Existen muchos nombres para la flor de nochebuena y todo depende del lugar donde se vende, pero el nombre científico es Euphorbia pulcherrima, pero se lo conoce como flor de navidad, pastora, nochebuena, flor de pascua y estrella federal.

 

Es la flor en maceta más comercializada, datos de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) calculan que en el mundo cada año se colocan alrededor de 500 millones de Nochebuenas.

 

México ocupa el lugar 14 como exportador, sobre todo a Estados Unidos y Canadá, pero también a España, Japón y Holanda, entre otros países, pero de la flor alteradas genéticamente.