Texto: José Miguel Sánchez
6 de junio del 2021
Chilpancingo
Durante este proceso electoral resaltaron algunos candidatos con ciertas particularidades, ya sea por el ámbito en el que se desarrollan o por la manera en que obtuvieron su candidatura. Hoy que es día de la votación resulta importante mencionar a algunos casos.
En el primer sitio está el regidor de Morena en el Cabildo de Chilpancingo, Samir Daniel Ávila Bonilla, quien al principio del proceso electoral buscó ser candidato a diputado local por el distrito 01 de Chilpancingo, pero al no lograrlo entró otra vez a la lista de regidores de Morena.
Ávila Bonilla va en la cuarta posición de esa lista, hecho que impugnó ante el Tribunal Electoral del Estado (TEE), porque según él, forma parte de la comunidad LGBTQ+ y se define como gay con identidad mujer.
De acuerdo con las acciones afirmativas que establece el INE para garantizar espacios públicos a personas del sector indígena, LGBT, género mujer y migrante, estos tienen derecho a ir en los primeros lugares de listas de regidurías o diputaciones plurinominales.
Por esa vía es que Ávila Bonilla quería estar en uno de los dos primeros lugares de la lista de regidores, para así garantizar su permanencia otra vez en el Cabildo de Chilpancingo.
El TEE desechó la queja de Ávila Bonilla, argumentando que no demostró su identidad como mujer y que al momento de solicitar su registro ante el Instituto Electoral y de Participación Ciudadana (Iepcgro) aceptó ir en la lista como heterosexual.
Ávila Bonilla es el actual regidor de Seguridad Pública y Tránsito, y busca reelegirse por Morena. Llegó al Cabildo municipal en 2018 por las siglas del Partido del Trabajo (PT) pero terminó ardiéndose al partido guinda.
Su caso fue muy comentado y criticado en redes sociales por considerar un abuso que se valiera de esos espacios que, sin duda, abren posibilidades a otras poblaciones, sólo por seguir en el cargo público.
Otro caso es el de la candidata a la diputación por el séptimo distrito federal de Fuerza por México, Olga Robledo Figueroa, quien utilizó el lema de campaña Juntos por un Guerrero chingón.
Robledo Figueroa tiene 25 años de edad y es licenciada en literatura hispanoamericana por la Universidad Autónoma de Guerrero (Uagro). En la página Candidaturas INE, en el apartado de propuestas, una de las suyas es que apoyará al deporte.
“Promoción y difusión del deporte como calidad de vida, actividad fundamental y obligatoria que requiera un tiempo personal destinado exclusivamente para llevarla a cabo para evitar enfermedades degenerativas. Forzosa inclusión del deporte en oficinas, así buscar una mejor eficacia y relajación en los empleados”, se lee en sus propuestas.
Robledo Figueroa se hizo popular en redes sociales por su forma de hacer campaña: acudía con ropa deportiva a sus actos, y sus videos y propaganda eran en ese tono.
En el portal de INE no rinde cuenta de trayectoria política y su historia profesional es en trabajos administrativos y docentes en la Facultad de Filosofía y Letras de la Uagro, de donde es egresada.
Hasta antes de las elecciones en su perfil de Facebook, Robledo Figueroa tampoco publicaba cosas relacionadas a la política.
El tercer caso es también de una candidata de Fuerza por México, Violeta Arroyo Santos, una mujer transgénero y la primera en Guerrero que compite por un cargo de elección popular: la diputación federal del distrito 04, con sede en Acapulco.
Su propaganda va dirigida a la comunidad LGBTQ+ y afirma que quiere representar a sus poblaciones en el Congreso de la Unión.
Arroyo Santos es licenciada en administración de empresas y en nutrición, antes de ser candidata se desempeñaba como trabajadora administrativa en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

Foto: Facebook Salir Ávila


