*El escritor Juan Sánchez Andraka denuncia boicot a la Feria del Libro; acusa a Norma Otilia

Texto y fotografía: José Miguel Sánchez
13 de noviembre del 2022
Chilpancingo

 

Por demostraciones de box, lucha libre y actividades deportivas organizadas por el Ayuntamiento de Chilpancingo se suspendieron eventos de la Feria del Libro de Chilpancingo (Felich), denunció Juan Sánchez Andraka, escritor y presidente de la Asociación Nacional de Libreros (ANL) Capítulo Guerrero.

Los eventos estaban previstos para conmemorar el Día Nacional del Libro, pero el Ayuntamiento capitalino, que encabeza la morenista Norma Otilia Hernández Martínez, no generó las condiciones para realizarlos y decidieron cancelarlos.

«Decidimos suspender varios actos que teníamos programados porque aquí a un lado nos metieron box, lucha libre y estaba el ruido y nosotros para nuestras actividades necesitamos silencio», dijo Sánchez Andraka.

En la Felich, en su edición número 43, participan las cuatro librerías de Chilpancingo organizadas en la Asociación Nacional de Libreros Capítulo Guerrero, quienes fueron los organizadores de la Feria.

Sánchez Andraka reconoció que el Ayuntamiento otorgó facilidades de espacio, logística y sonido, pero fue decisión de ellos como Asociación cancelarlo.

«Nosotros organizamos el evento junto con el ayuntamiento, pero ellos encimaron todo y decidimos cancelar por no tener silencio porque nuestros actos requieren silencio y aquellos necesitan boruca».

Entre las actividades que se decidieron cancelar estaban presentaciones de libros, recitales de poesía y conciertos que se realizarían los días 11 y 12 de noviembre para celebrar el Día Nacional del Libro.

Los eventos deportivos que realizó el Ayuntamiento de Chilpancingo, en la Plaza Cívica Primer Congreso de Anáhuac, que se «encimaron» con la Feria del Libro fueron también los días 11 y 12 de este mes, el evento fue llamado Feria del Deporte.

«Ayer (12 de noviembre) íbamos a celebrar el Día Nacional del Libro y antier (día 11) íbamos a hablar sobre Luis Zapata, el Chilpancingueño que se hizo famoso a nivel mundial porque fue el primero que incursionó en la literatura LGBTQ».

Zapata, quien es autor del libro El Vampiro de la colonia Roma, falleció en noviembre del 2020 y pese a ser guerrerense no sé le ha hecho un homenaje por parte de las autoridades culturales de Guerrero.

En entrevista en el stand de la Librería Guerrero, que es de su propiedad, Sánchez Andraka mencionó que pidieron al Ayuntamiento capitalino permanecer hasta la quincena, pero su solicitud fue negada con el argumento que ellos como libreros no pagan por vender en el centro de la ciudad.

«Yo creo que lo más importante que puede hacer un gobierno es promover la lectura, pero ahora ya hasta nos están levantando, nosotros pedimos estar hasta la quincena y nos dijeron que ya nos tenemos que ir porque (en la Felich) nosotros no pagamos», mencionó el escritor.

La Felich comenzó el pasado 3 de noviembre y culminó el día de hoy y por la falta de condiciones tampoco se realizó el acto de clausura.

Sobre las ventas Sánchez Andraka dijo que no son muchas, pero ayuda a darles visibilidad a las librerías.

«La venta no es tan significativa, aunque vendamos en estos 10 días 200 libros ya serán 200 lectores, además aquí la gente viene, ve libros y aunque no se los lleva nos ubica y sabe que ahí podrá hallar el libro que le gustó», dijo el escritor.

Sobra la situación de la lectura en Guerrero dijo que es una situación preocupante, ya que en la entidad las librerías son alrededor de 18 para un población de tres millones de personas.

«Yo soy el líder de los libreros, si un día quiero hacer una marcha no vamos a llegar ni a 20».

 

 

En la imagen. El escritor guerrerense Juan Sánchez Andraka vende sus libros en la Feria del Libro de Chilpancingo este domingo 13 de noviembre. Foto: José Miguel Sánchez

* En la edición de este domingo 13 de noviembre publicamos esta información con la siguiente cabeza El escritor Juan Sánchez Andraka denuncia boicot a la Feria del Libro; acusa a Norma Otilia.

Queremos ofrecer a nuestros lectores una disculpa por la interpretación en esos términos de las palabras del escritor guerrerense. Aunque lo que dijo prefigura tal situación, efectivamente él nunca mencionó la palabra boicot ni tampoco dijo que la responsable era la alcaldesa, y esto queda claro en el cuerpo de la nota.

Asumimos sin cortapisas la responsabilidad de interpretar sus declaraciones en el título de esta información.


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Ajedrez y lectura, herramientas de David contra el analfabetismo

Desde diciembre del 2018, David acude casi todos los fines de semana a Atliaca; se propuso disminuir el número de personas que no saben leer y escribir. Piensa lograrlo a través de sus dos pasiones: el ajedrez y la lectura


Texto, fotografía y video: Itzel Urieta y José Miguel Sánchez

24 de julio del 2019

Atliaca

 

El inicio

David Juárez es un joven de 23 años, hace unos días se graduó como licenciado en educación secundaria y para su pueblo, la comunidad nahua de Atliaca, en Tixtla, se impuso un objetivo: disminuir el analfabetismo con sus dos pasiones, el ajedrez y la lectura.

Son las tres de la tarde del sábado 13 de julio, en el zócalo de Atliaca, David coloca sus libros —unos cien— de diferentes géneros: cuentos infantiles, novelas, revistas y libros especializados en política o pedagogía, e instala un tablero de ajedrez.

Ya con los libros y el tablero colocado, espera a que los niños, jóvenes y adultos comiencen a acercarse. Algunos curiosos pasan a observar los libros y David les explica la dinámica.

“Pueden tomar cualquier libro y lo pueden leer en cualquier lugar del zócalo, no se lo puede llevar para que más personas lo lean”, explica a una mujer que se paró a ver los libros.

Cuando se acercan los niños, David pregunta si quieren tomar un libro o si quieren aprender a jugar ajedrez. Si los niños se deciden por el ajedrez, los sienta en una jardinera donde tiene el tablero y despacio explica los nombres y posiciones de las piezas, para después enseñarles los movimientos y el juego. Si llega otro niño y quiere jugar, David le pide a uno que ya sabe que ahora él sea quien le enseñe.

Desde diciembre del 2018, David acude casi todos los fines de semana a Atliaca; se propuso disminuir el número de personas que no saben leer y escribir. Piensa lograrlo a través de sus dos pasiones. Por eso esta tarde de sábado están aquí sus libros y su único tablero de ajedrez. Cuando comenzó el proyecto contaba con dos, pero la inquietud de los niños provocó pérdida de piezas y la descompostura de un tablero.

Cuando David tuvo la idea de aportar algo a su comunidad aún estudiaba en la normal Rafael Ramírez Castañeda, en Chilpancingo.

En Atliaca viven 7,439 personas, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI); de ellos 1,651 atliaquenses de más de 15 años son analfabetas y 121 de los jóvenes entre 6 y 14 años no asisten a la escuela. Por eso el interés de David de enseñar a leer y a escribir.

 

Ajedrez y libros; Un proyecto para todos

Muchas personas se acercan a ver los libros, hay para todas las edades, para niños y adultos, sin embargo, los menores son los más interesados, los que más se acercan. Primero como curiosos y una vez que entienden la dinámica, toman un libro y se van a alguna jardinera a leer. Los cuentos infantiles son los que más les gustan, los más leídos.

El concepto de este proyecto no es sólo para los niños, también trata de integrar a los papás. Cuando un niño es muy pequeño o se le dificulta leer, David pide a sus padres que lean con sus hijos y así cumple dos objetivos: no sólo incluye a los padres a la actividad, sino también al hábito de la lectura. Incluso lográ un tercer propósito: momentos entre las familias que muchas veces las labores del campo no lo permiten.

No siempre son las mismas personas ni niños, ya que no cuenta con un grupo como tal, su dinámica consiste en colocarse y esperar a que las personas atraídas por la curiosidad se animen a tomar algún texto o alguno niño o niña desee jugar ajedrez. Cuando comenzó el proyecto era constante, no había fin de semana que no se pusiera, sin embargo, con el paso del tiempo sus actividades escolares y su trabajo no le permiten hacerlo con la misma frecuencia.

Pero cuando el proyecto vivió su momento más constante, se vieron resultados. David cuenta que detectó que los niños comenzaron a cambiar su conducta: eran más respetuosos, más atentos y a tener mayor concentración. David considera que estos cambios de conducta son gracias a la lectura y juego de ajedrez, sin embargo, cuando dejó de ser constante, le perdió la pista a muchos de esos niños.

Los niños más constantes provenían de las zonas alejadas de la comunidad y eran de escasos recursos. Después del periodo de alejameinto que tuvo David, a consecuencia de sus prácticas en la normal, la comunicación con los niños más avanzados se complicó, porque cuando la retomó, avisaba  por medio de redes sociales, específicamente Facebook y Whatsapp, medios a los que muchos niños de las zonas alejadas no tienen acceso.

 

Ajedrez y lectura, herramientas contra el analfatismo

Dificultades

Las cosas no han sido fáciles para David y su proyecto. A lo largo de estos seis meses ha enfrentado dificultades, comenzando por los libros: el número es reducido y también los géneros. Los jóvenes quieren más novelas, los niños más cuentos y, alguno que otro, sobre política. Eso ha provocado que algunos decidan no leer, pues los títulos o géneros no les llaman la atención.

El segundo problema con el que se enfrenta es el ajedrez, sólo tiene un tablero. No es suficiente: a veces llegan muchos niños que quieren jugar.

Para David es primordial continuar con este proyecto; está convencido que ayudará a disminuir el analfabetismo. Sin embargo hasta ahora nadie se ha sumado, necesita más aliados para que haya continuidad y no se interrumpa cuando no pueda asistir por su trabajo. 

La publicidad de la iniciativa es algo que también ha obstaculizado para que más gente conozca el proyecto, debido a que la forma de anunciarlo es a través de redes sociales.

Sin embargo, apela a las donaciones de libros para que pueda crecer el proyecto, algunos amigos les regalan algunos o incluso sus también sus profesores. David no piensa dejar de asistir todos los sábados al zócalo de Atliaca, no se desanima porque piensa que esa labor es fundamental hacerla.

Puedes ver más sobre la labor de David aquí:

Este trabajo fue elaborado por el equipo de Amapola. Periodismo transgresor. Se autoriza su reproducción siempre y cuando se cite claramente al autor.

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