Bloquean nuevamente vecinos de la colonia Ruffo Figueroa avenidas principales para exigir el abasto de agua

Planean bloquear el Libramiento a Tixtla hasta que les resuelvan

Texto y foto: Alberto Ramírez
Viernes 7 de junio del 2024
Chilpancingo

Vecinos de la colonia Ruffo Figueroa bloquearon esta mañana las avenidas Juárez y Guerrero, las calles 5 mayo y Abasolo para exigir el abasto de agua a la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado de Chilpancingo (Capach) que nos les ha mandado desde hace más de dos meses, además, otro grupo de pobladores se organizan para bloquear el Libramiento a Tixtla.

Alrededor de 100 manifestantes están distribuidos en distintos puntos de las avenidas y calles, unos están en el lugar conocido como Los Arcos, otros a la altura del parque Benito Juárez de la avenida con el mismo nombre.

También estacionaron coches en plenas avenidas para evitar la circulación lo que ha provocado un caos vial en la ciudad, principalmente al transporte público de las colonias CNOP, Pino Suárez, IMA, Bosques del Oriente, entre otras.

Vecinos de la colonia Ruffo Figueroa bloquearon las calles y avenidas principales de la ciudad para exigir el abasto de agua en su colonia, esta mañana de jueves 7 de junio del 2024. Foto: Alberto Ramírez

La manifestación se inició cerca de las ocho de la mañana y llevan más de tres horas en el bloqueo. Los manifestantes aseguraron que no se van a mover hasta que el agua les llegue.

Los vecinos comentaron que antes ya se había hecho una negociación con Capach y les prometieron que ayer jueves se les iba a distribuir el agua, pero no fue así. Están molestos porque, según sus palabras, son puntuales al pagar los recibos de agua y no les parece justo pagar por nada a cambio.

Además comentaron que ya se presentó personal de Capach y les aseguraron que mañana en la tarde distribuirán el agua a su colonia, sin embargo, advirtieron que no se moverán hasta que el agua les llegue.

Vecinos de la colonia Ruffo Figueroa bloquearon las calles y avenidas principales de la ciudad para exigir el abasto de agua en su colonia, esta mañana de jueves 7 de junio del 2024. Foto: Alberto Ramírez

Algunos de los vecinos comentaron que pidieron permiso en sus trabajos para ser partícipes de la manifestación porque el beneficio es para todos.

Chilpancingo vive la peor crisis en cuanto a la distribución del agua, en los últimos meses ha habido desabasto lo que ha provocado el alza de los precios en pipas.

La falta de agua en las diversas colonias de la ciudad orilló a la mayoría de los capitalinos a comprar pipas de agua a precios muy elevados que van desde los 500 a 700 pesos la pipa chica de 5 mil litros y de 900 a 1,600 pesos la pipa grande de 11 mil litros.

Agua, una crisis de años que sobrellevan comunidades y colonias de Irapuato

En comunidades, pobladores buscan pozos naturales ante el abatimiento de los que fueron perforados hace años, mientras que en colonias se vive a punta de “tandeos” que Japami no reconoce


Texto: Edith Domínguez/Pop Lab

Foto: Pop Lab

Sábado 20 de abril 2024

 

Durante los últimos siete años, Juan ha caminado desde su casa para sacar agua del pozo natural en las orillas de la comunidad de Santa Rosa, en Irapuato. Va acompañado de su burrita para cargar los botes que, una vez llenos, abastecen las necesidades de su familia y su hogar.

Tiene que hacer este recorrido durante las madrugadas, porque de los cuatro pozos de agua potable que se han perforado para proveer a las comunidades de la zona, tres ya se secaron y uno sirve de vez en cuando, sin que sea insuficiente para las necesidades de las 200 familias de Santa Rosa.

La crisis hídrica, que se acerca a un punto culminante en Guanajuato como en el país, es cotidiana para quienes viven en comunidades y colonias irapuatenses, que han buscado la manera de arreglárselas pero que ven extenderse la mancha de la sequía cada vez más.

Es sábado 13 de abril. Hoy Juan no pudo ir por agua porque se enfermó. Una hija les compró el líquido para dos tambos de 200 litros, pagó 45 pesos cada uno; sólo le durará unos días, después verán qué hacen.

A seis kilómetros de Santa Rosa está la comunidad Cañada de la Muerte. Aquí vive Héctor, cuya historia no es diferente: él recorre cuatro kilómetros, también ayudado por una burrita, para sacar de entre las piedras el agua de un pozo natural, y lo hace por la misma razón que Juan; hace dos semanas dejó de salir agua del pozo que abastece a alrededor de mil habitantes, que esperan saber cuál es la causa de la falla. Para ello, cada uno de los 140 jefes de familia pagaron 200 pesos; esperan saber si tendrán o no agua otra vez.

En enero, la comunidad impuso el “tandeo” porque la presión del pozo no era la suficiente para dotar a toda la comunidad de Cañada. En la actualidad los que tienen un vehículo acarrean tambos de agua desde el pozo natural, mientras que quienes tienen más recursos comprarán el agua a los piperos.

La afectación es tan severa que incluso madres y padres de familia deben llevar cubetas, botes o botellas de plástico con agua a las escuelas donde estudian sus hijos. Aun con este acarreo seguirán batallando y prefieren que la comunidad siga a cargo de administrar la operación de los pozos, porque consideran que cederlos al manejo de la Junta de Agua Potable y Alcantarillado (Japami) no redundará en resolver la situación.

La escasez de agua también ha afectado a la zona urbana, donde miles de habitantes de colonias se han acostumbrados al tandeo impuesto por la Japami desde hace años. Aunque en una consulta hecha por POPLab el organismo aseguró que aplica esta medida en una sola colonia de Irapuato, la realidad es que en diversas colonias reciben el servicio por algunas horas, y en la zona sur ha dejado de surtirse el agua por días o semanas, sin aviso previo del organismo operador.

Comunidades: la eterna crisis hídrica y “cubetazos” para las escuelas

Hace por lo menos 11 años que comenzó a bajar el nivel de agua del río que pasa a la orilla de la comunidad de Santa Rosa en Irapuato, recuerdan pobladores. Las familias lavaban en la ladera y se abastecían de este lugar porque uno de los cuatro pozos de agua perforados para la comunidad se secó. Hoy está en agonía el último pozo que no tiene suficiente presión y de la que se extrae una poca agua cada ocho días. Estos pozos también brindaban el servicio a las comunidades de las Adjuntas, Las Estancias y a una parte de Encino del Copal.

Todas las noches Juan se levanta entre las doce y la una de la madrugada, carga dos barriles en la burra y camina hasta “el pocito”, y dura alrededor de una hora para llenar un bote de 200 litros.

El problema tiene varios años; Martina, esposa de Juan, no recuerda la fecha en que dejó de tener agua. La mujer dice que perdió la confianza con el delegado y el comisariado porque no hacen caso, y cuenta que cuando llegan apoyos, como la última vez que llegaron maquinarias para emparejar las calles de la comunidad, sólo se beneficiaron los cercanos al delegado.

De las 200 familias, 197 siguen pagando por el servicio de los pozos, aunque no funcionen, pues se debe cubrir el costo de la energía eléctrica para encender la bomba. “De todos modos pagas, por decir, ahorita que dura mucho el pozo prendido estamos pagando la luz del pozo”, además de 25 pesos a la persona encargada de encenderlo. El cobro se hace por cada jefe de familia, aunque haya más de una viviendo en una misma casa.

“Hay veces que tenemos que llevar (agua) en cubetas, dependiendo del niño llevamos una cubeta de agua, o de plano que no tengamos tampoco nosotros, cooperamos para comprar”, explicó María, quien tiene a un niño en el kínder Juan José Arreola en la comunidad de Santa Rosa, a donde ha tenido que acarrear cubetas.

Además, junto a otros padres de familia, debe pagar un mínimo de 25 pesos para que pague media pipa, que cuesta entre 500 y 600 pesos y se usa para los baños y limpieza de salones.

La última aportación la hicieron antes de las vacaciones de Semana Santa, por lo que el agua alcanzará un mes más. La secundaria y la primaria no padecen de este problema porque sí cuentan con el servicio.

A unos 20 kilómetros de la cabecera de Irapuato se encuentra Cañada de la Muerte, donde habitan alrededor de mil personas que se abastecen del pozo de la comunidad, mismo que hace más de una semana dejó de surtir agua.

Este pozo fue perforado hace 30 años; la gente de la comunidad dice que se detectó arsénico. Se instaló una planta potabilizadora que les vende cada tercer día garrafones de 20 litros a siete pesos.

Las autoridades de la comunidad solicitaron a cada uno de los 140 jefes y jefas de familia la cooperación obligatoria de 200 pesos o ya no les darían agua, una vez que se revise y se detecte la falla en su operación, y si alcanza el dinero para repararlo.

“El pozo ya no quiere echar agua, quién sabe qué tendrá, tenemos más de una semana que está descompuesto, no hay agua”, señalan vecinos.

Cuando el pozo funciona, y debido a que algunos habitantes se quejaron porque no llegaba agua a las zonas altas de la comunidad, a principios de este año determinaron dividir la entrega de agua y cada tercer día se surte del servicio a la mitad de la población, de las 8 de la mañana a la 1 de la tarde.

La gente también se ha visto obligada a comprar cisternas o botes para almacenar, aunque no todos lo han hecho. Héctor cuenta con dos tambos de 200 litros, pero dice que quisiera que lo apoyaran con tinacos grandotes, “y así no batallamos”.

La situación ha llevado a conatos de pleito entre pobladores en algunas de las juntas de la comunidad. Pero además porque la persona encargada de operar el pozo y de la potabilizadora a veces no quiere venderles los garrafones, y porque no hay transparencia en las cuentas del dinero que se obtiene por estas ventas.

Hay familias que pueden pagar hasta 35 pesos por cada tambo de 200 litros, y quienes tienen donde almacenar pagan hasta 1,200 pesos por una pipa de agua de 10 mil litros.

El Encino del Copal está a 5 minutos de Cañada de la Muerte en automóvil. Desde febrero, en esta comunidad el nivel de los pozos bajó y sólo se extrae por algunas horas el líquido. A decir de Efrén Chávez, comisariado ejidal, esto es por las sequías. “Se baja porque no llovió, no tuvimos cosecha, perdimos todo”.

En esta comunidad viven 400 personas; aquí por las pipas de agua se pagan mil 500 pesos. “Sabrá Dios que agua será, pero la usamos para tomar”. A veces el municipio envía pipas que no se les cobran, “nos la regalan” y esa agua se usa para abastecer la escuela primaria y la secundaria. “No es suficiente, pero ayuda”.

Alrededor de 16 niños y niñas del Encino del Copal van a la secundaria y preparatoria de Santa Rosa, donde, como ocurre en otras comunidades, les pidieron que llevaran garrafones o botes de agua para usar en los baños.

La Junta de Agua Potable y Alcantarillado de Irapuato (Japami) entregó una ficha informativa en la que indica que sólo se hace cargo del abasto de agua en las comunidades de Aldama, El Copalillo, Carrizalito, La Charca, San Ignacio, Venado Yóstiro, Pedro Arteaga, Rosario de Covarrubias y Ex Hacienda Buena Vista.

En el resto de las comunidades la población se hace cargo de sus pozos, pero el organismo envía pipas cuando se las solicitan, siempre y cuando las paguen.

Según el organismo, hay un convenio de “atención emergente de sequías” con la Comisión Estatal de Agua en Guanajuato (CEAG) para llevar 72 pipas de agua por 16 semanas a 18 comunidades, pero de esta agua no serán beneficiadas Cañada de la Muerte, Encino del Copal ni Santa Rosa.

En colonias de la zona urbana, “tandeos” no reconocidos

Según la ficha de la Japami, “no hay tandeos de servicio de agua potable en el Municipio”. Y sostiene que sólo se realiza un tandeo en la colonia Expofresas de las 10:00 a las 18:00 horas en la zona de terracería, y de las 18:00 horas a las 10 de la mañana siguiente en otra zona.

En la ficha informativa que entregó -tras cancelar una entrevista- el organismo indicó que la falta del servicio en colonias se debe a la reparación de los equipos y mantenimiento de los pozos, “estos daños ocurren por el uso o fallas que pueden variar de origen”.

En la actualidad se están reparando los pozos 88, 14 y 47, pero Japami no explicó a qué zonas o colonias abastecen.

Hace tres años, Japami instaló el medidor de agua en la casa de Verónica Ramos en la calle Ermita de la colonia Nuevo México, pero a finales del 2021 comenzó a escasear el agua; desde entonces el servicio lo ha tenido a partir de las 6 de la mañana y sólo por unas horas. “Antes sí había día y noche…ahora a las cinco de la tarde para ser exactos ya no hay”.

 

 

 

 

 

 

 

Este texto es reproducido por Amapola Periodismo como parte de la alianza de medios. Puedes leer la nota completa en Pop Lab

Se acerca Chilpancingo al colapso hídrico este 2024

Se adelante estiaje en la ciudad, la escasez desde este mes enero


Texto: Itzel Urieta

Foto: Amapola Periodismo/Archivo

23 de enero del 2024

Chilpancingo

 

Chilpancingo se encamina a una de las peores sequías. Este año, desde el mes de enero hay protestas de vecinos en diferentes colonias de la capital por la falta de agua.

La autoridad responsable del suministro de agua en la ciudad aceptó el pasado 17 de enero en una conferencia matutina que Chilpancingo enfrenta una situación de colapso hídrico, como lo vive el 70% de la población en México.

El director de la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado de Chilpancingo (CAPACH), Carlos Balbuena Schiafinni, anticipó que este año será una de las peores sequías en la capital y la situación se agravará en los próximos meses.

En la última semana en Chilpancingo ocurrieron cinco protestas por falta de agua. Los vecinos denunciaron que llevan cuatro meses sin el servicio.

La Comisión de Agua Potable y Alcantarillado de Chilpancingo (CAPACH) indicó que por falta de lluvias, en los cárcamos de captación, hay bajos niveles de agua.

Año con año Chilpancingo sufre por el desabasto de agua, aunque las protestas y bloqueos para exigir el suministro en años anteriores comenzaban en los meses de marzo y abril.

Este 2024, las protestas comenzaron desde los primeros días de enero.

Yuri Villalba Gómez vive en el colonia Los Sauces y el pasado viernes bloqueó junto con otros vecinos la avenida Juan Álvarez para exigir el suministro que desde hace cuatro meses no tienen.

Vecinas y vecinos de la colonia Los Sauces y de la avenida Juan Álvarez cierran calles para exigir agua en Chilpancingo, el 19 de enero del 2024. Foto: Itzel urieta

“Nosotros vamos a CAPACH y nos dicen que van a enviar al fontanero y viene el fontanero y dice que hay una fuga que está tapada y que va a venir con más personas y a otro día viene una sola persona que dice que no puede sola, y se vuelve a repetir la historia”, contó Villalba Gómez.

Por la falta de agua, más de 50 familias están afectadas en la colonia Los Sauces. Estas familias compran por mes de tres a cuatro pipas con un costo de 400 pesos cada una.

Su gasto mensual de agua es de 1,200 a 1,600 en promedio.

“Ya es una desesperación porque si necesitamos de este suministro y no hemos tenido una respuesta favorable”, agregó Villalba Gómez.

Esta no fue la única protesta por agua en la capital, en la última semana hubo cuatro protestas más de distintas colonias que exigen el suministro.

La mañana de este martes maestros y alumnos de la Escuela Secundaria José Agustín Ramírez protestaron afuera de sus instalaciones para exigir el suministro que no tienen desde hace más de dos meses.

Ciudadanos protestan en las calles de Chilpancingo, el 24 de agosto del 2022. Foto: Oscar Guerrero/Archivo

Con pancartas en mano, los estudiantes pidieron al gobierno municipal atender la problemática de falta de agua.

De acuerdo con la maestra Alba María Salomé Valdovinos, desde el inicio del ciclo escolar tienen problemas con el suministro de agua y, desde hace de dos meses, se quedaron por completo sin servicio.

“Por la cantidad de alumnos y personal que labora en ambos turnos, tenemos que estar comprando una pipa grande cada dos días, lo cual representa un gasto enorme a la institución”, agregó Salomé Valdovinos.

Esta institución gasta un promedio mensual de 6,000 pesos para que estudiantes y planta docente tengan agua.

Varios bloqueos se reportaron por varios puntos de la ciudad desde la semana pasada.

Ayer fue el barrio de San Mateo, donde unos 25 vecinos bloquearon las calles Belisario Domínguez y Narciso Mendoza. Explicaron que desde hace cuatro meses no hay suministro de agua, a pesar de que aseguraron, están al corriente con sus pagos.

Son unas 50 familias afectadas en esas dos calles que desde hace cuatro meses no tienen agua.

El sábado 20, vecinos de la calle 5 de mayo bloquearon esa vía, ubicada en el centro de Chilpancingo, para exigir el suministro.

En este caso, 20 viviendas de la mencionada calle desde hace dos meses no tienen agua.

El martes 16, vecinos de la calle de Heroínas del Sur y Rubén Mora, al oriente de Chilpancingo, cerraron ambas calles para exigir agua a la CAPACH, ahí tienen dos meses sin en el suministro.

Aunque la historia se repite en cada una de las protestas, los vecinos bloquean, funcionarios de CAPACH llegan, prometen el suministro, incumplen y los vecinos regresan a bloquear.

No hay agua, asegura la CAPCH

El director de la CAPACH, Carlos Balbuena Schiaffini, declaró en entrevista que se vive una de las peores sequías en la capital, por lo que la falta de suministro podría agravarse en los próximos meses.

Balbuena Schiaffini justificó el desabasto. Dijo que este no es un problema exclusivo de Chilpancingo. “El desabasto de agua está poniendo en un colapso hídrico a más del 70 por ciento de la República mexicana y 23 estados ya enfrentan una severa crisis por falta de agua”.

Ciudadanos afectados por falta de agua protestan en las calles de Chilpancingo, el 16 de junio del 2023. Foto: Oscar Guerrero/Archivo

“La alarmante falta de lluvias en este 2023, como no había ocurrido en los últimos 15 años, aparejada. Con la disminución de los mantos freáticos está dificultando la situación”, agregó.

De acuerdo con los datos del funcionario, de 460 litros por segundo que deberían llegar a Chilpancingo, llegan 275, lo cual es insuficiente para abastecer a la ciudad.

Servicio de agua gratuito, propone diputada del Congreso local

Texto: José Miguel Sánchez

Fotografía: David Juárez

Chilpancingo

La diputada de Morena, Nora Yanek Velázquez Martínez, presentó una iniciativa de reforma a la Constitución Política del Estado Libre y Soberano de Guerrero, para que el estado garantice un servicio de agua potable gratuito en los hogares de los guerrerenses.

La iniciativa se presentó en la sesión de la Comisión Permanente del 10 de agosto, y de acuerdo con la diputada promovente, se pretende «brindar el servicio de agua potable como un derecho humano, dando preferencia al servicio de los hogares sobre el de los negocios u otros usos», dijo Velázquez Martínez.

Durante su exposición de motivos, la diputada morenista explicó que en el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, ratificado por México en 1981, establece el derecho humano al agua como un tema «interrelacionado» con otros derechos, como a la salud, vivienda y alimentación.

«El Estado está obligado a garantizar el derecho al agua bajo los términos que la ley reglamentaria lo indique, de forma equitativa para la ciudadanía y con visión de largo plazo sobre su uso, con la finalidad de que sea sustentable entre generaciones».

Además dijo que el acceso al agua para uso personal y doméstico debe ser «suficiente, salubre y gratuita, en los términos que señalan la Constitución General y los Tratados Internacionales en un rango de 50 a 100 litros diarios por persona».

Esta iniciativa pretende reformar la fracción sexta, numeral 1 del artículo 6, denominado Derecho al agua, de la Constitución Política del Estado Libre y Soberano de Guerrero.

«Toda persona tiene derecho a disfrutar del agua para consumo personal y doméstico, en forma suficiente y salubre: gratuita, con base en lo estipulado en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y en los tratados internacionales suscritos por el Estado Mexicano», se lee en este artículo constitucional.

Al cual se le pretende agregar lo siguiente: «El Estado garantizará el acceso, disposición y saneamiento y la ley definirá las bases, apoyos y modalidades para el acceso y uso equitativo y sustentable de los recursos hídricos».

Esta iniciativa también plantea que se tome en zonas rurales o poco urbanizadas donde no exista red de agua potable, se establezcan esquemas comunitarios que permitan a la ciudadanía administrar su propia agua bajo los principios de solidaridad, complementariedad, reciprocidad, equidad, diversidad, racionalidad, autogestión y sustentabilidad.

«El servicio público de agua estará a cargo del municipio en términos de la ley aplicable, y no será sujeto de privatización. La gestión del agua será pública y sin fines de lucro», es otro agregado en esta reforma al artículo seis constitucional.

La iniciativa fue turnada a la Comisión de Estudios Constitucionales y Jurídicos para su análisis y dictaminación.

«Queremos con esta reforma que la administración del agua se enfatice en una participación social que se sustente en esquemas comunitarios, que involucra la responsabilidad y decisión de la colectividad; y establecer que el servicio público no puede ser objeto de privatización».


Este contenido es patrocinado por el Congreso del Estado de Guerrero

 

El retraso de las lluvias aumenta los problemas de calor y altas temperaturas en Guerrero

Texto: Itzel Urieta

Fotografía: Óscar Guerrero 

22 de junio del 2023

Chilpancingo

 

El retraso en la temporada de lluvias ya genera consecuencias y estragos en algunas regiones de Guerrero, desde pérdida de ganado, retraso en la siembra hasta que los pozos de captación estén secos.

En la Tierra Caliente, una de las regiones más cálidas de Guerrero, la falta de lluvias ya genera escasez de agua en los ríos y arroyos de la región.

Pobladores contaron a Amapola, periodismo transgresor, que ante la falta de lluvias y agua en los ríos, el ganado ya no tiene qué comer ni de dónde hidratarse.

“Como no llueve todo está bien seco, y ya no hay hojarasca, pastos, matones verdes de donde puedan comer las vacas, ya están rascándole a la tierra lo último y de agua ya los arroyos están secos y no tienen dónde tomar”, contó Jaime Benítez Pérez, poblador de Coyuca de Catalán, región de Tierra Caliente.

Jaime tiene ganado, aunque no es mucho, comenta que mantenerlo es complicado. Ante la situación de la sequía, compra algunas pacas de pasto para que las vacas tenga algo qué comer; compró un bebedero y lo llena con el agua que aún hay en los pozos.

Por el mismo tema de la falta de lluvias, los agricultores no pueden comenzar la cosecha de maíz, calabaza, sandía y melones que en otros años “ya estaría creciendo”.

Datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) reportan que en esta región 80 por ciento de las personas se dedican a la agricultura y a la ganadería, principales actividades económicas de la región.

“Está en peligro toda la actividad económica de la región, necesitamos de la primera lluvia para empezar a sembrar y de ahí los tiempos ya están establecidos para cosecha y consumo, pero así como pinta la cosa se ve que todo estará muy complicado”, comentó Alberto Arenas, otro poblador de la región.

En esta región, durante esta ola de calor, las temperaturas alcanzan los 45 dados centígrados, de acuerdo a Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil, pero la sensación térmica es mucho mayor.

La situación no solamente es crítica en las zonas rurales, en Chilpancingo, de acuerdo con el titular de la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado de Chilpancingo (CAPACH), Carlos Balbuena Schiaffini, los mantos acuíferos que surten agua al municipio están en su mínimo nivel de captación y en el caso de Omiltemi, dijo, “ya está completamente seco”.

El lunes, durante la conferencia de prensa matutina, Balbuena Schiaffini informó que alrededor de 126 colonias del norponiente que se abastecen de agua del sistema Omiltemi resultan afectadas por la nula captación de agua en dicho manantial.

El sistema Omiltemi surte de agua alrededor de 126 colonias del sur y norponiente de la ciudad, principalmente, informó el director de Capach. Las ubicadas en el sur, son atendidas con la poca agua que llega del sistema Acahuizotla.

Ayer pobladores de Acahuizotla tomaron los pozos que surten a la parte sur de Chilpancingo.

De acuerdo con la Comisaría Municipal de Acahuizotla, Tania Téllez Pachecho, la toma de los pozos son una medida de protesta porque la alcaldesa de Chilpancingo, Norma Otilia Hernández Martínez, les prometió construirles la red de drenaje y agua potable desde abril del año pasado.

Colonos de la zona poniente de Chilpancingo protestan por falta de agua el lunes 19 de junio en Chilpancingo. Fotografía: Óscar Guerrero

“Fue la promesa que hizo con el pueblo, ya va a terminar mi año como comisaria y nunca vimos esa obra, por eso el pueblo decidió y tomamos los pozos”, dijo Téllez Pacheco en entrevista telefónica.

La falta de agua en las fuentes de abastecimiento se debe a la falta de lluvia, luego de que la temporada de lluvia inició el 15 de mayo y a casi terminar el mes de junio, sólo una precipitación ocurrió.

Explicó que en años anteriores en Omiltemi, en enero registraba 90 litros por segundo, en febrero 60, en marzo 40, en abril 35, en mayo 30, y junio 15 litros; sin embargo en lo que va del 2023 los números están así: enero registró 90, febrero 50, marzo 35, abril 25, mayo 30 y junio.

“Pedí una pipa en un lugar donde siempre la pido, la pedí para hoy y me comentaron que me la traerán hasta pasado mañana porque hay problemas con el agua”, mencionó una vecina del fraccionamiento Villa Moderna, al sur de Chilpancingo.

Los sistemas de Acahuizotla y Mochitlán también han visto disminuido su caudal, pero aún mantienen un buen afluente, comentó el director de Capach.

En el caso de Acahuizotla, en este momento mantiene un afluente de 50 litros por segundo, en años anteriores en esta misma fecha era de 110; en tanto que Mochitlán maneja 75, antes 130 litros por segundo.

Personas que caminan por el zócalo de Chilpancingo se protegen del sol. Foto: Óscar Guerrero.

 

Se seca laguna de Tixtla, pobladores toman medidas religiosas; autoridades dicen que es normal

Texto: José Miguel Sánchez 

Fotografía: Oficial – Ayuntamiento de Tixlta 

19 de junio del 2023

Chilpancingo 

 

La laguna Tixtla, ubicada a 20 minutos de Chilpancingo, está en su nivel más bajo de la temporada, de acuerdo con la Dirección de Obras Públicas del municipio, porque las lluvias están retrasada más de lo normal.

A su vez la población está preocupada por la falta de agua en la laguna y realizó una actividad religiosa. Hoy sacaron de la iglesia a la imagen del Santo Entierro, una representación de la muerte de Jesús, a recorrer las calles de Tixtla; la creencia de muchos pobladores es que este ritual atrae la lluvia.

Circuló una foto en redes sociales de la laguna de Tixtla, tomada por el creador de contenido cultural Walter Locia, donde se observó la laguna seca y la tierra cuarteada.

La directora de Obras Públicas del Ayuntamiento de Tixtla, Diana Marbeli Zamudio Bello, dijo en entrevista telefónica que la falta de agua en la laguna es por el retraso de las lluvias.

“Es normal que el nivel baje en esta temporada, ya que que baja por fugas de agua, y con el calor se evapora; también tomamos una medida para mitigar inundaciones, que si el suelo no está saturado nos da un margen para que los niveles de la laguna se mantengan y así evitar inundaciones”, dijo.

Zamudio Bello informó que hoy (19 de junio del 2023) el nivel de la laguna es sólo de un 10 por ciento de su capacidad, y que, contrario a la foto, hay partes en las que todavía hay agua.

“Si se puede ver que en la parte sur todavía se conservan los cúmulos de agua y hay ciertas zonas secas, pero es porque bajó el nivel y no se permite que fluya el agua”, agregó.

Para la Dirección de Obras Públicas de Tixtla el bajo nivel de agua no representa un riesgo para los agricultores de hortalizas que siembran en los márgenes de la laguna, porque hay agua debajo del suelo.

“En esa zona el nivel freático está a muy poca profundidad y en los pozos a muy poca profundidad encontramos agua, puede que superficialmente no se vea o se observe, pero bajo tierra el nivel freático está muy cerca”, dijo Zamudio Bello.

Para la población de Tixtla la situación es preocupante y los bajos niveles de agua en la laguna es una muestra de ello.

Una pobladora de Tixtla contó que sacar “a pasear” al Santo Entierro no lo veían desde hace 45 años.

 

Falta de agua en los hogares de los capitalinos acentúa los efectos de la tercer ola de calor

Texto: José Miguel Sánchez 

Fotografía: Óscar Guerrero 

16 de junio del 2023

Chilpancingo 

 

La falta de agua en la capital generó que hoy 20 vecinos de la colonia María Dolores, ubicada al norte de la capital, cerraran la avenida Ignacio Ramirez, en el centro de Chilpancingo, para exigir al gobierno municipal el suministro que agua que aseguran no reciben desde hace cinco meses y que afecta a 1,000 familias del asentamiento.

La falta de agua en los hogares de los capitalinos acentúa los efectos de la tercer ola de calor que afecta a gran parte del país.

María Teresa Santos Molina, habitante de la colonia María Dolores, contó que por la falta de agua han sabido de muchas enfermedades, relacionas con el estómago y otras provocadas por zancudos, sobre todo en niñas y niños.

“Y ni se diga del drenaje, sin agua ya ni se va el drenaje, ya las tuberías están todas apestosas y eso también es un foco de infección, y nadie nos ofrece una solución al problema”, contó.

Antes de las 10 de la mañana, los vecinos se concentraron en el centro de la ciudad y bloquearon la avenida Ignacio Ramírez, una de las más transitadas.

Los colonos denunciaron que en estos cinco meses la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado de Chilpancingo (CAPACH) les ha mentido con el suministro de agua, porque les dije que en abril les repondrían el servicio y no ocurrió.

Para solventar la falta de agua, dijeron, compran agua en pipas y aún así pagan sus recibos de agua.

“No nos queda de otra, el agua la ocupamos hasta dos veces aunque ya esté sucia, porque no hay de otra, estar gastando y comprando en pipas es muy costoso”, agregó María Teresa.

Después de bloquear por una hora los manifestantes liberaron la avenida; personal de la CAPACH les ofreció surtirles el agua a través de pipas.

“Lo único que queremos es que cumplan con su responsabilidad de brindar el servicio que por derecho nos corresponde a 1,000 familias de la colonia que vamos al día con nuestros recibos”, mencionó otro de los manifestantes.

Durante la última semana, en gran parte del estado las temperaturas han oscilado entre los 34 y 45 grados.

Las regiones más afectadas son la Tierra Caliente y la Norte, donde se han registrado temperaturas hasta los 45 grados.

En la capital, las temperaturas van de los 21 a los 34 grados, con sensaciones térmicas de 36, de acuerdo con la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil del estado.

Frente a esta situación, las recomendaciones de las instituciones son consumir abundantes líquidos e higiene en alimentos, lo cual, de acuerdo con los mencionado por los manifestantes es imposible ante la falta del suministro en la ciudad.

La única solución es la compra de pipas, la cual en muchas ocasiones merma la economía de muchos.

La ola de calor afecta el tandeo de agua, asegura CAPACH

El retraso del tandeo de agua en las colonias, de acuerdo con el titular de la CAPACH, Carlos Balbuena Schiafinni, es por la temporada de estiaje. “Los sistemas como Omiltemi que abastece a un importante número de colonias tienen un nivel bajo de este vital líquido”, comentó por teléfono.

Explicó que los sistemas de distribución, como el de Omiltemi que atiende a 104 colonias, en temporada de lluvias tiene una capacidad de 160 litros por segundo, en tanto que en temporada de estiaje baja a 40 litros.

A su vez, el sistema Mochitlán que da atención a 108 colonias, en temporada de lluvias tiene una capacidad de 150 litros por segundo y en estiaje 103 litros por segundo. El sistema Acahuizotla surte agua a 114 colonias y en temporada de lluvias tiene una capacidad de 150 litros, y ahora sólo la mitad.

De acuerdo con el Sistema Meteorológico Nacional (SMN) de manera oficial la temporada de lluvias inició desde el 15 de mayo, pero ninguna lleva tupida ha caído en Chilpancingo y en su alrededores.

Es por esa razón, dijo Balbuena Schiafinni, que los pozos de captación continúan bajos “y de seguir así, sin lluvias, la situación se puede agravar”.

“Solicito a la población respetar el tandeo y pido su comprensión, ya que la demora en la entrega del vital líquido se debe a que la temporada de estiaje se alargó, no sólo en Chilpancingo, sino en el estado y el país”, agregó.

Proyecto de mina a cielo abierto que tramitó uso de dinamita amenaza consumo de agua de Coatepec

Por tercera ocasión intentan activar una mina de pétreos que taparía manantial Las Lajas y afectaría río Suchiapa, ambos cuerpos de agua indispensables para abasto en la región de ese municipio.


Texto: Rodrigo Soberanes / La Marea

Fotografía: Cortesía / La Marea

10 de abril del 2023

 

La zona de producción de agua de Coatepec enfrenta un riesgo más por la activación de un viejo proyecto de minería a cielo abierto situado en las inmediaciones del río Suchiapa y del manantial Las Lajas para el cual fueron tramitados permisos de usos de dinamita dentro de en una Unidad de Gestión Ambiental.

Es el tercer intento de sacar adelante un proyecto minero de extracción de graba en un peñasco conformado por lajas, ubicado en la zona de bosque de niebla de Coatepec. Los dos primeros intentos ocurrieron en 1992 y 2005, pero en ambas ocasiones la oposición ciudadana ayudó a que no se lograran.

En realidad, las autoridades nunca negaron por completo el permiso, sino que el dueño del predio donde está el peñasco no pudo reunir la larga lista de requisitos para dar luz verde a la extracción de graba.

Esta ocasión, ya en 2023, vecinos de la zona vieron signos de reactivación en el predio donde se encuentra el peñasco que les causaron alerta, como entrada de maquinaria, de personas que chapenan y dos guardias de seguridad armados.

De acuerdo con personas entrevistadas por La Marea, esa información fue corroborada de manera informal dentro de una institución federal y en el propio ayuntamiento.

Es información confirmada. Por ese motivo, este 5 de abril un total de cinco organizaciones emitieron un comunicado dirigido al gobierno de Veracruz, a la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y al municipio de Coatepec donde advierten sobre la reactivación del proyecto, que dejaría sin consumo de agua a más de 3 mil personas de la zona norte de Coatepec.

“Se pretende reactivar la explotación de una mina de pétreos a cielo abierto, en el predio “Las Lajas”, municipio de Coatepec, Ver, predio que funciona como recarga de acuíferos que surten a varias colonias, localidades y congregaciones de ese municipio.

El predio de Las Lajas, está en la cúspide del parteaguas de una elevación rocosa, que en sus partes bajas, tiene un importante manantial de agua limpia que se destina para consumo humano a más de 3000 personas”, dice el documento.

Imagen del peñasco que pretenden explotar para extraer materiales pétreos. Foto: cortesía.

 

El terreno está dentro de la Unidad de Gestión Ambiental UGA 91-Cinco Palos Río Atopa, desde donde se generan diversos servicios ambientales para la región de Coatepec. De hecho la razón de ser de la UGA es la preservación-Conservación con criterios aplicables de Agroforestal “y no permite ni la industria ni lo urbano”, es decir, “es negativo para un banco de material”.

A pesar de eso, el ayuntamiento de Coatepec envió un documento a la Dirección General del Registro Nacional de Armas de Fuego y Control de Explosivos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) en septiembre de 2013 avalando la solicitud de 400 kilogramos de “alto explosivo” (dinamita) al mes, 10 toneladas de agente explosivo al mes y otros elementos para dinamitar como cordón detonante.

El documento constancia-certificado, firmado por el entonces alcalde José Manuel Sánchez Martínez, describe que la autorización sería para “labores conectadas con la explotación de Banco y extracción de Piedra Basáltica” en la finca Las Lajas ubicada en la ranchería de Chopantla, ubicada en la congregación de Consolapa, en Coatepec.

Según el documento, la finca Las Lajas, donde se encuentra el peñasco, es un lugar “que por sus condiciones, situación y medidas de seguridad adecuadas, no representa peligro para mantener el orden público, está protegido contra robos y garantiza la tranquilidad de la población”.

 

Quien solicita el permiso es una persona llamada Eugenio López Alvarado quien, en octubre de ese año, recibió una revalidación de permiso por parte de la misma instancia de la Sedena para utilizar 33 mil 720 kilos de alto explosivo y 129 mil 280 kilos de agente explosivo en tres diferentes proyectos ubicados en Córdoba, Zongolica y Tezonapa.

Información recabada por pobladores en las inmediaciones de Las Lajas apunta a que los interesados en establecer la mina “ya tienen permiso del Ejército” lo cual hace deducir a las personas afectadas que ya tendrían un nuevo permiso para dinamitar. “Han dicho que tienen el respaldo del ejército y lo va a lograr”.

Las organizaciones que emitieron el comunicado señalaron que, a diferencia de los tiempos que corrían cuando sucedieron los primeros intentos, “hoy en día la situación ya es grave” por el “estrés hídrico” de una región productora de agua presionada por el crecimiento inmobiliario, la tala, el cambio climático y el avance del la siembra de papa realizada como monocultivo y uso de agroquímicos.

Camino abierto entre el bosque de niebla que da acceso al predio Las Lajas. Foto: cortesía.
Afluente del río Suchiapa, uno de los más limpios de esa región de Veracruz. Foto: cortesía.

Quienes firman son la Asociación de Vecinos del Río Suchiapa AC, la Asociación de Vecinos del Pixquiac-Zoncuantla AC, el Consorcio Campestre Las Arboletas y el Patronato Proagua Consolapa.

Este último mantuvo acercamientos con el actual alcalde de Coatepec, Raymundo Andrade Rivera, quien hasta el momento no ha mostrado su intención de preservar el manantial Las Lajas y el rio Suchiapa pese a las consecuencias de desabasto de agua que están a la vista si se activara la mina.

“Si se abre la mina, sería una catástrofe desde el punto de vista del agua. Sería una crisis de abasto de agua muy grave para el ayuntamiento de Coatepec”, señaló la integrante de una de las organizaciones firmantes, cuyo nombre no se publica por razones de seguridad.

El pasado 28 de marzo el Ejecutivo envió al Congreso la Ley Minera, que entre otros puntos, quita prioridad a proyectos mineros y realza la capacidad de las comunidades a hacer prevalecer sus derechos por encima de esos proyectos.

caja de captación del manantial Las Lajas.

Este texto es propiedad de La Marea. Periodismo en Veracruz y lo reproducimos como parte de la Alianza de Medios de la Red de Periodistas de a Pie. Puedes leer el original en este enlace.

 

La minería deja tantos daños que no la resarcirán con la limpieza del Balsas, plantean especialistas

Texto y fotografía :José Miguel Sánchez

31 de marzo del 2023

Chilpancingo

 

Después de que ayer autoridades estatales, municipales y las empresas mineras asentadas en las cercanías del río Balsas se comprometieron a limpiarlo de residuos sólidos, especialistas consideraron que faltan muchas cosas por hacer si se toma en cuenta que la minería deja muchos más daños

El acuerdo entre las autoridades y las empresas fue que limpiarán el tramo del río Balsas que corre de Mezcala a la Presa del Caracol, en la zona Norte de Guerrero, que ya acumula entre 250 y 300 toneladas de residuos sólidos que contaminan el agua de las comunidades de los municipios de Eduardo Neri, Heliodoro Castillo, Cocula, Apaxtla de Castrejón y Cuetzala del Progreso, zona donde hay explotación minera a cielo abierto.

Las minas que operan en la zona son Equinox Gold y Media Luna. En el acuerdo nunca mencionaron de los residuos que generan estas mineras en el ambiente, incluido el río que, de acuerdo a la documentación de periodistas, provocan grandes daños a la salud de los habitantes.

Lo que sí destacaron es que aportaron 500,000 pesos para la limpieza y una cantidad similar las autoridades.

Para la especialistas y académica en temas del cuidado del agua y el medio ambiente, no es suficiente limpiar de residuos sólidos los ríos, «se tendría que ver también de qué manera desecha su drenaje ácido en el Balsas y hacerse responsable de eso».

Información de la Asociación Interamericana de Derecho Ambiental (AIDA) indican que la minería es una de las industrias que más necesitan agua para funcionar en el mundo, lo que afecta a la cantidad, disponibilidad y calidad en las zonas cercanas.

«La minería de tajo a cielo abierto propicia la erosión y contaminación de los suelos y arrasa de manera permanente con la orografía de los territorios en los que se realiza. La deforestación causada por esta industria afecta tanto el hábitat local de cientos de especies, como los flujos de agua que abastecen a diversas comunidades», se lee en un artículo de la AIDA.

A nivel más local no se tienen números de cuánta agua toman estas minas del río Balsas ni en qué condiciones de contaminación es vertida una vez que se ocupó.

Las minas no entregan dicha información y la autoridades son laxas al no exigirlas.

«La actividad minera consume grandes cantidades de agua que desecha en forma de drenaje ácido. Estos residuos pueden llegar a contaminar las aguas superficiales y subterráneas de los territorios con metales tóxicos».

Aspectos de la mina a cielo abierto Equinox Gold, propiedad de le empresa canadiense Gold Corp, en carrizalillo, en la zona norte de Guerrero. Foto: José Miguel Sánchez (Archivo Amapola)

 

¿Sequía? Sembrar nubes no es la solución

Los bajos niveles de las presas del sistema Lerma-Cutzamala, que surten a agua casi la mitad del Valle de México, serán aliviadas por “siembra de nubes”, un proceso de geoingeniería que será llevado a cabo por la Secretaría de la Defensa y que puede no ser la mejor respuesta a esta sequía.


Texto: Arturo Contreras Camero / Pie de Página

Foto: José Miguel Sánchez (Archivo)

28 de marzo del 2023

Ciudad de México

 

Con la sombra de la sequía que azotó Monterrey el año pasado, en la Ciudad de México, sus habitantes y su gobierno empiezan a tomar medidas para afrontar un estiaje que, dicen algunos, será histórico. Ante tal amenaza, el gobierno Federal anunció que llevará a cabo un programa de siembra de nubes a lo largo del sistema Lerma-Cutzamala, para que sus presas puedan llenarse y surtir a la ciudad.

Según anunció el secretario de la Defensa, Luis Crescencio Sandoval,se llevará a cabo un plan para hacer llover en la capital del país mediante el bombardeo de nubes. Adelantó que el plan se está coordinando con la Comisión Nacional del Agua para realizar la maniobra de bombardeo durante marzo, abril y mayo para que las presas del Cutzamala puedan recargarse.

En la urbe, la noticia suena coherente para muchos, que no asoman los riesgos que semejantes acciones puedan esconder.

Intervenir el planeta para corregir nuestros errores

“Lo más preocupante es que esté ganando terreno la idea de que podemos intervenir el sistema planetario para corregir los síntomas de lo que nosotros hemos creado. Ese es el principio de la Geoingeniería”, comenta al respecto Dolores Rojas, coordinadora del eje verde de la Fundación Heinrich Böll, que promueve la ecología, la sustentabilidad, la democracia, la autodeterminación y la justicia.

La Geoingeniería reúne un compendio de técnicas que han ido ganado popularidad entre los grupos más poderosos del mundo. Es un método para mitigar e incluso controlar la Emergencia Climática. Se tratan de acciones a escala global o regional que usan tecnología de punta para diseminar algas que absorban CO2, sembrar nubes o, incluso, tapar la luz del sol con nubes volcánicas.

“Se entiende que en este momento, cuando te dicen que las presas están en un mínimo histórico, quieras hacer lo que se pueda, claro porque es la preocupación de la gente. Pero esta medida es solo un remiendo, es querer remedar al planeta, de algo que causamos los seres humanos”, comenta Dolores Rojas.

“Podemos empezar con eso y seguir con lanzar sulfato al cielo para reflejar los rayos solares, o lo de sembrar plancton para absorber el exceso de CO2. Basta empezar. Me parece que el riesgo es ese. Pensar que siempre van a haber tecnologías para salvarnos”.

Detrás de esta discusión, queda pendiente atender los temas que han llevado a la sequía que enfrentamos, que van desde la tala clandestina a la siembra semindustrializada de aguacate y pasa por nuestros hábitos de consumo diarios.

Un sueño viejo

Desde tiempos antiguos, las prácticas para hacer llover han variado entre diferentes sociedades; desde hacer danzas, lanzar doncellas a cenotes, sacar santos en procesión, ninguna había probado ser tan efectiva como lanzar litros de yoduro de plata para apurar la precipitación.

Hoy, la Organización Meteorológica Mundial señala que la siembra de nubes produce resultados positivos en muchos casos, pero que depende de muchos factores como la especificidad de las nubes, la velocidad y dirección del viento y el terreno. A pesar de ello, la Sedena ha invertido 35 millones de pesos de presupuesto y cuatro aviones que han bombardeado los cielos de Sonora, Sinaloa, Chihuahua y Coahuila, según reporta el diario El País.

Por ejemplo, el pasado 14 de abril, el gobernador de Nuevo León, Samuel García, anunció con gusto el plan de bombardeo de nubes en Nuevo León para mitigar un incendio en la sierra de Santiago y aliviar la falta de agua en la región.

«Estamos diciendo: vamos a sembrar o bombardear nubes para provocar lluvia, pero ¿qué impactos se pueden tener? De eso no han hablado y no lo sabemos, hay poca información pero no se está comunicando, igual no tiene efectos secundarios más que la lluvia, pero si pensamos que no tiene consecuencias, es ignorar lo que hemos aprendido después de mucho tiempo, que es que todos estos sistemas naturales están interconectados», sentencia Dolores Rojas.

Un plantío de maíz seco en el municipio de Mártir de Cuilapan, Guerrero. Foto: José Miguel Sánchez (Archivo Amapola)

Este texto es propiedad de Pie de Página y lo reproducimos como parte de la Alianza de Medios de la Red de Periodistas de a Pie. Puedes leer el originar en este enlace. 

La autogestión y una nueva Ley de Aguas, probables alternativas para el desabasto en Chilpancingo

Aquí se ofrecen rasgos de cómo esta ciudad pasó de la abundancia a la falta de agua, pero también de cómo la misma población ha sorteado este reto que las autoridades sólo administran


Texto: José Miguel Sánchez 

Fotografía: Oscar Guerrero

Chilpancingo

 

Héctor Gutiérrez Muñoz tienen 80 años, es originario de Chilpancingo y toda su vida ha radicado aquí. Recuerda la abundancia de agua que había en 1950 y como ha disminuido.

Sentado en la sala de su casa, ubicada en el barrio de San Antonio, en el centro de la ciudad, dice que hace unos 50 años el agua no era un problema, aun cuando no contaban con tuberías ni un sistema para su distribución.

“Antes toda el agua que generaban las partes altas de Chilpancingo bajaba por las barrancas, se hacían pozas y de ahí íbamos a traerla, y también había conchitas (espacios públicos destinados para el almacenamiento de agua), donde también podíamos ir a colectar, y realmente nos alcanzaba muy bien”.

Héctor cuenta que las casas cerca de los cauces de las barrancas tenían un pozo de agua para abastecimiento propio.

Con el paso del tiempo y ante el crecimiento urbano acelerado en Chilpancingo durante las décadas de 1980 y 1990, las autoridades estatales y municipales comenzaron a embovedar las barrancas, las convirtieron en drenaje y el agua la entubaron.

Para Héctor ese fue el principio del problema. Durante su infancia y adolescencia nunca sufrió por agua en su hogar, el cual era abastecido por dos manantiales que estaban en los antiguos viveros del gobierno del estado, hoy ese predio es el llamado recinto ferial que está en remodelación desde hace un año.

“De los manantiales nadie sabe qué pasó, después de ser vivero se hizo feria y parece que desaparecieron por arte de magia, y nosotros a partir de ahí comenzamos a sufrir por falta de agua”, comenta.

En el hogar de Héctor nunca se vieron en la necesidad de construir una cisterna para almacenar agua, pero con los años esa fue necesidad y, después, un problema. Su casa ya estaba construida, nunca pensó que una cisterna sería necesaria.

Ahora Héctor cuenta con dos tinacos de 1,000 litros y tres tambos, en donde recolecta el agua desde hace 20 años. Debe comprar una pipa de agua cada mes, que le cuesta 700 pesos.

En lo que va del año, sólo en enero la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado de Chilpancingo (CAPACH) le suministró agua en su calle, para febrero y marzo ha comprado pipas.

“En Chilpancingo hay agua, yo sé y me consta porque lo vi, pero la duda es, ¿por qué nos la escondieron? Ahora nosotros no tenemos pero hay pipas y embotelladoras que nos la venden, ahí está lo raro”, menciona.

Los métodos que emplea Héctor para ahorrar agua son diversos, además del almacenamiento que forzosamente realiza, el agua que sale de lavar ropa y platos la almacenan para utilizarla en el baño.

“Es obvio que no podemos comparar una población de 80,000 personas de hace 50 años a una de 200,000 que tiene actual, pero el desabasto se generó precisamente por una desatención al desarrollo urbano”, comenta.

En Chilpancingo sí hay agua, coinciden especialistas y activistas

El especialista en hidrología y catedrático de la Universidad Autónoma de Guerrero (Uagro), German Urbano Navarrete, asegura que Chilpancingo no tendría por qué sufrir por escasez de agua.

En entrevista para Amapola, periodismo transgresor, el catedrático de la Uagro explico que existe agua suficiente, no sólo de los cuatro puntos de captación con los que actualmente se abastece Chilpancingo si no que debajo hay suficiente agua para surtir a todos los hogares de los capitalinos.

Considera que las autoridades no quieren invertir en investigación y desarrollo para extraer el agua que hay debajo de la ciudad y que puede asegurar el suministro de agua. Atribuye la escasez de agua en la capital a factores políticos que a la falta del recurso natural.

Un factor favorable para la capital, explica, es que Chilpancingo es la zona que más recibe agua durante la temporada de lluvia de la región Centro, lo que garantiza el agua en el subsuelo, mantos acuíferos y ríos de la zona.

“Aquí debajo hay bastante agua, lo que no hay es voluntad de hacer las cosas, en Monterrey todo el tiempo hay escasez y perforan pozos a más de 200 metros bajo tierra, y aquí no quieren hacer eso”.

“Nosotros tenemos un proyecto con varias soluciones, a las autoridades sólo le costaría 3 millones de pesos perforar y saber si debajo de Chilpancingo hay agua, pero prefieren gastar cientos de millones pensando que pueden traer agua del río Balsas o del Papagayo que, por cierto, ya están contaminadísimos”, plantea el académico.

El director de la CAPACH, Carlos Balbuena Schiaffini, en una entrevista para este medio el pasado 22 de enero expuso que la falta de agua en la capital es por falta de inversión en el mantenimiento de las tuberías.

Chilpancingo necesita, menciona, entre 500 y 600 litros de agua por segundo para abastecer de manera eficiente a la población.

En época de lluvias, de acuerdo con el funcionario, a Chilpancingo llegan a ingresar 500 litros por segundo, y la mitad se pierde en fugas por falta de mantenimiento en la red.

El desabasto 

Por la falta de agua, cientos de colonias de Chilpancingo reciben el agua una vez al mes, hay en otras que pasan hasta tres meses y continúan esperándola.

El desabasto genera protestas y bloqueos en calles y avenidas. El bloqueo de calles en el centro de la ciudad en reclamo de agua son casi cotidianos.

Para el arquitecto Victor Antonio Luviano Gutiérrez existe una desatención total de parte de las autoridades al tema del agua. El desabasto en realidad, expone, lo administra y resuelve la propia ciudadanía con sus medidas y gastos adicionales.

“Ya es cultural el tema de la construcción de cisternas, una casa actual que se construye en Chilpancingo tiene que tener su cisterna y sus tinacos para resistir el desabasto”, explica Luviano Gutiérrez.

La falta de agua genera gastos en las familias; las pipas de agua van desde los 300 hasta los 700 pesos, depende del tamaño y la zona.

Hay colonias donde ni siquiera existe una red de agua, menos de drenaje. Como en la Nueva Esperanza, la colonia más alejada del oriente de Chilpancingo, quizá porque está ubicada en los más alto, además de que es una colonia irregular.

El derecho adquirido

Si el Ayuntamiento de Chilpancingo no garantiza el suministro de agua, hay ejemplos de autogestión en la ciudad que les permitió acceder al agua entubada.

Por ejemplo, la comunidad Emperador Cuauhtémoc, un asentamiento al sur de la capital fundado por personas de los cuatro pueblos originarios de Guerrero que se asentaron en la ciudad. Sus habitantes construyeron su propia red de agua para garantizarse el suministro.

Graciela Juárez, integrante de la Comisión Colectiva de la Comunidad Emperador Cuauhtémoc, contó que fueron los mismos colonos que se conectaron a la red de agua de los fraccionamientos contiguos.

“A base de cooperaciones y organización logramos hacer nuestra propia red. CAPACH nunca se hizo responsable y fue que nosotros fuimos y les notificamos; sólo nos hicieron un descuento de un año por hacerles el trabajo”, cuenta Graciela Juárez.

A partir de ahí cada 20 días, aproximadamente, les llega el agua, lapso en que el organismo bombea el agua a los fraccionamientos Río Azul y Villas Vicente. “Si no existieran esos fraccionamientos yo creo no tendríamos agua”, dice.

Falta legislación para garantizar el agua como un derecho humano 

Guerrero cuenta con la Ley 574 de Aguas del Estado que, de acuerdo con la diputada y presidenta de la Comisión de Agua, Infraestructura y Recursos Hidráulicos, Nora Yanek Velázquez Martínez, está obsoleta y se necesita una nueva, que ya construye, para garantizar a la población su derecho de acceso al agua.

En entrevista, al término del foro Diálogo por el Derecho Humano al Agua, realizado en el Congreso local, Velázquez Martínez mencionó que ya se trabaja en una nueva Ley de Aguas que garantice una transversalidad de temas que la anterior no contempla.

“El asunto de esta ley tiene que ver con temas muy transversales como el medio ambiente, género, bienestar animal, justicia social y justicia ambiental, que no están en la ley actual”, explica.

Velázquez Martínez cree que esta ley ampara a todos los sectores afectados por la falta de agua.

Hoy que se celebra el Día Mundial del Agua, la autogestión y una nueva ley que la garantice, quizá sean algunas alternativas para el desabasto.

Lo que exponen especialistas y funcionarios es que sin recursos económicos para atender la fata de agua no resolverán el desabasto.

 

Se pierde casi la mitad de agua potable en fugas por las tuberías viejas y obsoletas: CAPACH

En época de lluvias logran ingresar 500 litros de agua por segundo a la capital, de los 600 que necesitan, pero hasta 43 por ciento de esa agua se desperdicia


Texto: José Miguel Sánchez

Fotografía: José Luis de la Cruz (Portada) y Amílcar Juárez / Archivo Amapola 

24 de enero del 2023

Chilpancingo

 

La problemática de carencia agua en las casas de Chilpancingo tiene que ver con la fuga por las tuberías obsoletas que durante 40 años sólo han recibido reparaciones mínimas, según la versión del director de la Comisión de Agua y Alcantarillado de Chilpancingo (CAPCH), Carlos Balbuena Schiaffini.

“Del 100 por ciento de agua que mandamos a la red, 42, 43 por ciento se pierde en fugas y muchas de las fugas salen a la luz, pero hay otras que no se ven y se producen los famosos socavones”, mencionó en entrevista en las oficinas centrales de CAPACH.

Entonces, los datos que proporcionó Balbuena Schiaffini indican que en época de lluvias logran ingresar 500 litros de agua por segundo a la capital, de los cuales la mitad se pierden en fugas de la red de tuberías que abastece de agua a la capital.

“La necesidad de Chilpancingo puede rondar los 600 litros por segundo y puede no ser mucha la diferencia pero con la pérdida de agua que tenemos, del 40 por ciento, obviamente hace que prácticamente se pierda la mitad”.

La red principal que existe desde hace 40 años y nunca recibió una remodelación, además del crecimiento urbano de Chilpancingo sin planeación.

En la imagen, dos jóvenes sacar agua de un pozo artesanal ubicada en el Barrio de San Mateo. Foto: José Luis de la Cruz (Archivo)

 

“Se le hacen parches (a la red) pero no existe un cambio de mínimo 10 kilómetros de tubería en muchos años y como son obras que son enterradas es complicado”.

La solución sería cambiar toda la red de agua de Chilpancingo y aunque Balbuena Schiaffini reconoce que hay esfuerzos por parte de la administración municipal, no es suficiente.

“Obviamente el presupuesto no alcanza para cambiar toda la red de Chilpancingo”.

Para cambiar la red de agua, de acuerdo con estimados de la CAPACH, necesitan alrededor del 1,000 millones de pesos.

El presupuesto aprobado por el Congreso local para el 2023 para la administración municipal es de 1,027 millones de pesos.

Datos de Conagua mencionan que Guerrero no tiene problemas de agua, pero en Chilpancingo, la capital, los habitantes sufren de desabasto todos los días.

Entre los demás factores que abonan a que el agua no llegue a casa de los usuarios están una deuda de 200 millones que tienen CAPACH a trabajadores y otros servicios, como el de luz eléctrica. De ese monto, 50 millones adeudan sólo a la Comisión Federal de Electricidad (CFE), por esta razón los cortes de luz eléctrica para el bombeo de agua.

El resto, 130 millones son adeudos con trabajadores, por concepto de salarios y pagos.

CAPACH como organismo paramunicipal debería ser autosuficiente, pero no genera los recursos suficientes para serlo.

“El problema con eso son los usuarios morosos; de 43,000 tomas que hay en la ciudad la mitad no paga y el problema se hace más grande, si no paga no tenemos recursos para operar y si no operamos no podemos suministrar el agua”, agregó Balbuena Schiaffini.

Aun con este panorama, el mantenimiento de las tuberías es una responsabilidad institucional, es decir, que recae en la responsabilidad del organismo y, en un plano más amplio, del gobierno municipal.

Ante la falta de agua en Chilpancingo la ciudadanía opta por almacenar agua en tinacos y cisternas. Foto: Amílcar Juárez (Archivo)

Te puede interesar: 

http://t8b.d8e.mwp.accessdomain.com/2023/01/18/el-agua-en-guerrero-es-vasta-la-carencia-esta-en-los-servicios-basicos-revela-estudio/

Salir de la versión móvil