Es la propuesta con la que alumnas de la Secundaria Técnica Número 23 Bandera Nacional, de Iguala, son galardonadas por organizaciones espaciales de Estados Unidos. Las preadolescentes guerrerenses que inician en las ciencias diseñar hábitats para Marte y la Luna
Texto: Beatriz García
Foto: Especial
Chilpancingo
Lunes 29 de junio del 2026
Ailed, Lía y Emily, alumnas de la Secundaria Técnica Número 23 Bandera Nacional, de Iguala, resolvieron la pregunta ¿Cómo habitamos Marte y la Luna?, con el Soterra, una propuesta que crearon de hábitat subterráneo sustentable diseñado con materiales que existen en la Tierra, como el adobe.
Este proyecto fue galardonado por las organizaciones internacionales Explore Mars and SciArt Exchage, en la categoría Desafío de Innovación Lunar y Marte 2026. Ambas organizaciones, con sede en Estados Unidos, que reúne a jóvenes de distintos países para desarrollar soluciones creativas relacionadas con la vida más allá de la Tierra, promueven la exploración espacial, desde enfoques como la política, la ciencia, la ingeniería, el arte y la innovación.
“Sé que como mujer se me han atravesado muchas cosas en la historia, que ha provocado que no tengamos tanto reconocimiento, y tener este reconocimiento a esta edad nos llena de emoción. No muchas mujeres tienen estas oportunidades”, dice Ailed Espinoza García, estudiante de primer grado de secundaria.
En el video que presentaron las alumnas a las organizaciones convocantes como parte de los resultados de su investigación, una de ellas menciona: “Al desarrollar este proyecto entrevistamos a obreros, campesinos y profesionistas, entendimos que su conocimiento y esfuerzo sostienen nuestro planeta y el futuro de nuestra sociedad, aun bajo el sol, la lluvia y muchas adversidades continúan construyendo el mundo que habitamos, aunque muchas veces no reciban el reconocimiento que merecen. De corazón, gracias”.
Reunidas en un aula de la secundaria, las alumnas Lía Marvel Nava Espinosa, Ailed Asiul y Emily Yaretzi Díaz Méndez y el docente de matemáticas y tecnología e integrante de la misión solidaria del Centro Espacial de Houston, Texas, Carlos Espinosa Marchán narraron su experiencia al participar en la convocatoria que lanza Explore Mars (Washington) y SciArt Exchange (Houston).
Este concurso se lanza a nivel mundial con el objetivo de empoderar a estudiantes y creadores para diseñar e imaginar el futuro de la exploración y la vida en el espacio, y este año reunió a 3,000 participantes de las categorías preescolar, primaria, secundaria y preparatoria, de países como Estados Unidos, Brasil, Argentina, Colombia, Chile y México.
Soterra
Lia Marbel Nava, es alumna de segundo grado en la secundaria y tiene 13 años, pero no es la primera vez que participa en concursos de ciencia y tecnología, el año pasado participó en competencias de Lego space, dentro del mismo plantel, y en ese proyecto conoció a sus compañeras Ailed y Emily, quienes son de grados distintos.
Las tres alumnas unieron sus conocimientos. La convocatoria de Explore Mars and SciArt Exchage salió en abril pasado y tenían mes y medio para hacer la investigación pertinente e idear el proyecto con el que participarían, pero las alumnas entraron tarde al concurso, entonces el tiempo de investigación se redujo, pero con el apoyo de su asesor, Carlos Espinoza y sus padres, terminaron.
Para crear Soterra, las alumnas investigaron cómo se vive en el planeta Tierra, principalmente en el campo, qué materiales de resistencia y técnicas se utilizan para habitarlo, y conocieron el adobe, material de construcción a base de mezcla de arcilla y paja utilizado desde hace siglos para la construcción de viviendas; determinaron que les serviría para habitar Marte y la Luna.
Entrevistaron a obreros, albañiles, arqueólogos, carpinteros e historiadores; documentaron fuentes bibliográficas y recibieron capacitaciones por parte de las organizaciones convocantes.
La alumna Lía Marbel explicó que para crear Soterra se basaron en una ciudad subterránea de seis pisos descubierta en Turquía, Derinkuyu, en 1963, que se encuentra a 85 metros bajo tierra y en el que habitaron 10,000 personas con las condiciones óptimas.
En esta ciudad subterránea para evitar el frío en la parte superior habitaban los animales, en Soterra la idea es que también estén en la parte superior pero para regular la temperatura.
Descubrieron que el adobe es un buen reflector de calor y sería óptimo para el clima caluroso de Marte, porque también ayudaría a regular la temperatura y la radiación, el principal problema para que ese planeta sea habitable.
“También incluimos (en Soterra) un poco de mi proyecto anterior: la ectogénesis, que es llevar células reproductoras para fecundarlas en Marte y crear vida, para que esté adaptada desde cero al ambiente”, agregó Lía.
Para conseguir luz y energía las alumnas incluyeron en el proyecto molinos de viento que estarían en zonas estratégicas de Marte, porque además de caluroso hace demasiado viento. “Y lo queríamos aprovechar para poder mantener con energía los búnkers que habría debajo de la tierra, explicó.
Los reconocimientos previos
Las convocatorias de ciencia y tecnología que llegan a la secundaria Bandera Nacional es por el trabajo del profesor Carlos Espinosa Marchán en ciencia y tecnología a nivel internacional, que lo catalogó en el National Teacher Prize como uno de los 10 mejores docentes a nivel nacional.
En National Teacher Prize es un programa que hay en países como México que forman parte del programa internacional Global Teacher Prize, que reconoce, visibiliza y celebra la labor de educadores que están transformando la enseñanza a través de prácticas pedagógicas innovadoras, tecnológicas y de alto impacto social.
El profesor recibió en 2021 el galardón luego de colaborar en proyectos de robótica, realidad virtual y realidad aumentada. Gracias a ello inició relaciones con otras organizaciones en materia de ciencia y tecnología. Cada cierto periodo recibe invitaciones y convocatorias internacionales, como la de Explore Mars and SciArt Exchage, que luego comparte con sus alumnos.
El profesor forma parte de la Misión Solidaria, esta es una iniciativa del Centro Espacial Houston, que tiene como fin inspirar, capacitar y empoderar a profesores y estudiantes de América Latina en las áreas de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM). Este año el profesor culmina su participación después de cinco años de permanecer.
Pero este mismo año fue nombrado como maestro embajador para colaborar en proyectos de temas aeroespaciales a nivel internacional, también en el Centro Espacial de Houston, lo que permite abrir otras puertas de motivación para las y los alumnos del plantel.
El profesor consideró importante que en esta ocasión el reconocimiento sea para alumnas porque, dijo, es un reflejo de que “las mujeres tienen espacio en el espacio, no solo los hombres astronautas”.
Detalles del proyecto
Las alumnas hicieron la presentación del proyecto de forma digital mediante un documento escrito, un video de un minuto, un dibujo y una maqueta.
Ailed Espinoza expuso que el dibujo que presentaron estuvo a su cargo, en el que plasmó las ideas que construyó con sus compañeras para habitar Marte a través de técnicas ancestrales mexicanas, como el adobe y el barro. También dibujó una pirámide como símbolo de resistencia.
Las estudiantes resumieron en el video todas sus ideas sobre Soterra, mostraron el dibujo y la maqueta.
Recibieron la mención especial por mejor video pero desconocen si habrá algún otro tipo de premiación en la sede de las organizaciones, Houston, Texas.
Las alumnas están motivadas por seguir su camino en la ciencia y la tecnología, por ejemplo, Emily Jaretzi compartió que una de sus motivaciones para ingresar a esta secundaria fue el profesor Carlos. Disfruta participar en los proyectos y quiere enfocar su vida a la ciencia mediante la bioquímica, química, bilogía o la zoología.
A Lía algún día le gustaría tener una empresa con la que implemente estrategias con las nuevas tecnologías para un buen rendimiento; le gustaría estudiar bioquímica o mecatrónica.
Alied quisiera dirigir su vida en la medicina y la programación, pero también le llama la atención algún día ser maestra en tecnología.
Las tres alumnas coincidieron en que conocer al profesor Carlos ha sido fundamental en sus vidas, porque les representa una gran motivación para desempeñarse en el mundo de la ciencia y la tecnología.















