Texto: Beatriz García
Fotografía: José Luis de la Cruz
11 de septiembre del 2021
Chilpancingo
Han transcurrido 38 días desde que Selena Cortés Romero, de 17 años, desapareció de Atlixtac, parte de la región Montaña. Su abuela vivió el martirio durante tres días para que un agente de Ministerio Público (MP) le tomara la denuncia, pero después de eso nada pasó. Ahora sus familiares han pesando que Selena pueda ser víctima de trata.
Selene desapareció el 2 de octubre pasado, ella es una de los seis menores que desaparecieron en ese mes y por quien sus familias interpusieron una denuncia formal, lo que originó la activación de las fichas Alerta Amber.
Además de los seis menores desaparecieron 19 personas más en octubre, 25 en total, de acuerdo con la documentación que hizo el equipo de Amapola. Periodismo transgresor durante el mes.
Octubre es el mes que menos registros de desaparecidos tiene en lo que va del año, pero el único que evidencia un caso posible de trata de personas. Si se comparan estas cifras con la de otros meses arroja que julio es el mes con desapareciones hasta ahora, con 50 casos. Le sigue junio con 47 y agosto con 32.
De la desaparición de Selena se sabe poco y su abuela tiene miedo, contó la activista y feminista que acompaña a la familia de la menor, María Luisa Garfias Marín. El miedo de la abuela fue el obstáculo para que accediera a dar detalles sobre el caso de su nieta.
El 18 de octubre pasado, la feminista anunció una conferencia de prensa junto a familiares de Selena, para denunciar su desaparición y exigir su localización pronta y con vida, pero al final se canceló porque la familia no llegó.
La última vez que la abuela vio a Selena fue la mañana del 2 de octubre, en Atlixtac.
Después, la abuela, encontró un audio de voz en el celular de su nieta, que casualmente no se llevó. La voz era de un hombre y el número era desconocido. Le decía que se fuera a Chilapa y que ahí la esperarían para que tomara un autobús.
La abuela tuvo un presentimiento, porque no era normal lo que ocurría, decidió ir a Tlapa a interponer la denuncia ante el MP, sin embargo, al contarles del audio que encontró de su nieta, los ministeriales se negaron a tomarle la denuncia y le dijeron que tenía que ir a Chilapa.
En ese peregrinar, la abuela logró que al tercer día de la desaparición de Selena, el 5 de octubre, le tomaran la declaración en Chilapa que quedó asentada en la carpeta de investigación 12040190400199051021.
Garfias Marín expuso que la abuela no cree que su nieta se fue por su voluntad con algún muchacho, de ser así, por las costumbres de la región, los familiares la habrían visitado para acordar una boda.
Además, familiares de Selene hallaron mensajes privados desde la red social Facebook de la menor donde se leía que ella estaba bien, que los llamaría, pero después borraban los textos; además nunca les llamó. “Como que alguien tuviera el control de la página”, dijo la activista.
La abuela tiene mucho miedo, por eso también se resiste a hacer alguna acción para exigir la aparición de su nieta; tiene temor y no se descarta que Selene sea víctima de trata de personas, insistió Garfias Marín.
Así como ha pasado con otros y otras personas desaparecidas, en el caso de Selene, las autoridades ministeriales no presentan ningún avance en la investigación, ni un dato de dónde podría estar la menor.

Locatel registró el mayor número de desaparecidos
Durante octubre, mediante la línea telefónica de ayuda para la localización de personas desaparecidas Locatel, se recibieron las denuncias de 10 personas desaparecidas, entre ellas ocho hombres y dos mujeres.
Las edades de los desaparecidos que se denunciaron en esta línea telefónica fluctúan entre nueve y 41 años.
De estas 10 personas, cuatro fueron reportadas como localizadas, pero Héctor Miguel Reyes Rodiles de 25 años, Luis Iván Romero de 28 años, Nazly de Jesús Sánchez Delgado de 14 años, Darío Marcial Dina de 41 años, Juan Jesús Arriaga Molina de 18 años y Rodolfo Bautista Hernández de 32 años, siguen sin ser localizados.
En octubre, la Fiscalía General del Estado (FGE) activó ocho fichas Has visto a… por la desaparición del mismo número de hombres mayores de edad, de los cuales a ninguno han localizado. Las edades de los desaparecidos son de entre 26 y 74 años.
Ellos son Alejandro Rodríguez Espinoza de 43 años, desaparecido en Pilcaya; Ramiro Álvarez Salgado de 37 años y Oswaldo González Gallardo de 16 años, ambos desaparecidos en Iguala; Silvestre Añorve Hernández de 45 años en Acapulco, Santiago Calleja de 59 años originario de San Luis Acatlán, Carlos Pérez Basilio de 47 años desapareció en Eduardo Neri, Iván Zamora Esteban de 28 años, desapareció en Buenavista de Cuellar y Gabino Bautista Marín de 74 años también desapareció en Eduardo Neri.
Sólo dos menores localizados
En octubre, las familias de seis menores de edad de entre dos años y 17 años, interpusieron una denuncia por la que activaron las alertas Amber.
Las fichas, principalmente, circularon en redes sociales como Facebook y Twitter.
De los seis menores de edad desaparecidos, cuatro son mujeres y dos hombres, y sólo en dos fichas la FGE colocó la frase “localizada”, pero nunca especificaron si los hallaron vivos o muertos.
Los menores que siguen desaparecidos son de Zihuatanejo, Danna Monserrat Pérez Trejo de dos años y Cristopher Omar Pérez Trejo de tres años, al parecer hermanos. También, de Chilapa, Walfre Rodrigo Pineda Jiménez de 14 años y Selena, la menor con la que iniciamos este texto.
En el caso de las fichas de Alerta Alba, es decir, de mujeres mayores de edad desaparecidas y por quienes sus familiares interpusieron una denuncia formal, solo se activó una durante el mes pasado, se trata de la desaparición de Rubidalia López Acevedo, de 36 años, en Arcelia, de quien después la Fiscalía colocó la frase “localizada” a su ficha de búsqueda, tampoco se sabe las condiciones en que la hallaron.



