Tráfico ilegal de aves en Guerrero: muchas dependencias involucradas, ninguna efectiva

Texto: Beatriz García

Fotografía: Franyeli García

6 de agosto del 2020

Chilpancingo

 

Decenas de hombres y mujeres entran y salen del mercado central. En la entrada una mujer se detiene a ver unas jaulas de madera apiladas, en las que hay aves de distintos plumajes y colores.

 

Cuando se acerca a las jaulas, una ave trata de ocultarse bajo sus mismas alas; otra, revolotea asustada al primer movimiento que siente cerca.

 

El bullicio de los vendedores de frutas, verduras, aguas frescas, comida, fayuca, opacan ese espacio de unas 10 jaulas con aves dentro. Lejos de lo que debería ser su vida. No se oye su canto.

 

Detrás de las 10 jaulas de madera están dos hombres sentados. Uno mayor con la piel tostada, arrugada y el cabello blanco, y uno joven, de piel morena, delgado. Ambos esperan que alguien se acerque, pague y se lleve las aves.

 

-¿Cuánto cuesta ésta?, pregunta el comprador sin ni siquiera saber qué ave es.

 

-1,300 pesos. Se llama Alondra y canta muy bonito.

 

Hay alondras, pericos australianos, palomas, loros, pericos. De tonos amarillos, rojos, grises, negros, azules.

 

Esta escena no es exclusiva de un mercado en especial; son comunes las aves en venta, aunque no sea una actividad legal.

 

Instituciones como la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) tienen la facultad de regular.

 

En esta tarea deben coordinarse con las instancias del estado como la Procuraduría de Protección Ecológica de Guerrero (Propeg), la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semaren). Incluso las dependencias municipales como las direcciones de Recursos Naturales y Ecología.

 

Muchas instituciones están involucradas, sin embargo, la venta de aves sigue igual.

 

 

En la imagen, un vendedor de aves en el mercado central de Chilpancingo.

 

Tráfico ilegal

El portal oficial de la Semarnat explica que México forma parte de los cinco países megadiversos del mundo. Posee entre 10 y 12 por ciento de las especies biológicas del planeta, ocupa el primer lugar en reptiles, segundo en mamíferos, tercero en plantas, cuarto en anfibios y décimo en aves.

 

Estas peculiaridades hacen atractivo al territorio nacional para el tráfico ilegal de vida silvestre. Por ese motivo, la dependencia federal afirma que la Profepa tiene colaboración a nivel internacional para trabajar en operaciones organizadas por la Interpol y la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES).

 

La dependencia señala que las aves más traficadas son: los psitácidos, una familia de aves comúnmente llamadas loros o papagayos. Su pico es curveado. Sus ecosistemas son zonas cálidas y arboladas, pues además de ser buenas voladoras, son diestras escaladoras de ramas y árboles por sus garras. Se consideran con una gran capacidad craneal, por ser las aves más inteligentes.

 

Comprenden más de 150 especies en el mundo, de éstas 22 son de México, protegidas por las leyes mexicanas, algunas de ellas son: la guacamaya roja, guacamaya verde, loro cabeza amarilla, pericos, ninfas. Y las aves rapaces, entre ellas: el águila real, halcón de Harris, halcón cola roja y gavilán tirano.

 

La Semarnat considera que 77 por ciento de los pericos capturados mueren durante la captura, acopio, transporte, distribución y venta antes de llegar al consumidor, y se estima que entre 50 y 60 mil pericos mueren anualmente.

 

En el 2017 en Guerrero se dio uno de los rescates de la Profepa más grandes de psitácidos; 99 ejemplares eran transportados en un vehículo en la carretera federal Chilpancingo-Acapulco, “con un alto grado de estrés por el hacinamiento y falta de alimentación”, informó la Procuraduría en un comunicado.

 

Semarnat indica que en el marco legal vigente, la Profepa tendría una mayor participación en la defensa de la flora y fauna silvestre, pues se le reconoce como representante legal de la sociedad para exigir la reparación de los daños ocasionados por conductas que afecten el medio ambiente.

 

La Secretaría describe en su documento Tráfico ilegal de vida silvestre, disponible en su portal web, que los organismos víctimas son sometidos a condiciones terribles durante la captura, transporte y venta. Se traduce en lesiones, contagio de enfermedades e incluso una alta mortandad.

 

“La principal consecuencia del tráfico ilegal sobre estos ecosistemas es la defaunación, es decir, la extracción masiva de la fauna silvestre. Lo anterior genera ecosistemas vacíos, aparentemente saludables, pero que no presentan un componente faunístico que realice las funciones ecológicas necesarias para su mantenimiento”, señala el documento.

 

Refiere que la inclusión del delito de tráfico de vida silvestre en la Ley Federal contra la Delincuencia Organizada contribuye a darle mayor relevancia a este delito, y da la posibilidad de agravar la pena que se imponga, y permite la investigación no solamente de las conductas delictivas de manera aislada, sino también sobre la red de vínculos y estrategias utilizadas para la comisión de los mismos.

 

 

Aunque es común la venta de estos ejemplares en el mercado central de Chilpancingo, su comercio es ilegal.

 

Propeg sólo es coadyuvante de la federación

Para entender este problema, principalmente dentro del estado de Guerrero, Amapola. Periodismo Transgresor, consultó al titular de la Propeg, Alfredo Gómez Suástegui.

 

El funcionario afirmó que la Propeg actúa en coordinación con la federación, que es a quien le compete directamente este problema.

 

La Procuraduría comprobó que los vendedores de aves portan permisos que datan de hace diez años, indicó el funcionario.

 

Personal de Semarnat comentó al procurador que ya no autorizarán o renovarán estos permisos, pues son los que inspeccionan, dan órdenes de detención y recuperan las aves.

 

Gómez Suástegui refirió que la Propeg sí tiene la facultad de recoger las aves u otros animales que estén en venta de manera ilegal.

 

El procurador dijo que en la actualidad ya no debería de estar permitida esta venta de aves.

 

Las denuncias de venta de aves que recibe la Procuraduría son especialmente de Chilpancingo, aunque hay conocimiento que en Acapulco también sucede.

 

En Chilpancingo los reportes que se reciben de ventas de aves llegan a la Procuraduría y a la dirección de Recursos Naturales y Ecología municipal. Son específicamente de la venta de aves en el mercado Baltasar R. Leyva Mancilla. Aunque no son denuncias formales, son reportes que llegan a las redes sociales de las dependencias. Aun así las autoridades tienen la facultad de hacer las supervisiones pertinentes.

 

El procurador asegura que está en espera de la notificación de la Profepa para realizar un nuevo operativo de verificación de ventas en aves en Chilpancingo y en Acapulco. No hay fecha.

 

El problema de la pandemia por la Covid-19 puede ser un impedimento para que se hagan los operativos, sobre todo porque son en los mercados y no se puede arriesgar al personal encargado de estas actividades, ni tampoco obligarlos, aceptó Gómez Suátegui.

 

Pero la epidemia es el principal motivo por el que están sin ejecutarse los operativos para hacer las verificaciones de ventas de aves.

 

 

Falta de capacidad operativa de las dependencias facilitan el tráfico: Colegio de Biólogos

El presidente del Colegio de Biólogos del estado de Guerrero, Ricardo Pérez Carmona, consideró que difícilmente una dependencia como la Semarnat da un permiso para la compra y venta de aves, sobre todo, las protegidas como los psitáscidos: guacamayas, loros, cotorros, pericos y periquitos.

 

El Colegio de Biólogos no está facultado para actuar, pero sí remitir a las dependencias correspondientes los reportes que recibe.

 

“El gran problema que tienen las dependencias ambientales, como la Profepa, la encargada de sancionar, es la falta de capacidad institucional”, señaló el biólogo.

 

Para el presidente del Colegio de Biólogos las dependencias presentan una incapacidad operativa, porque en ocasiones son unas cuatro personas las que se encargan de supervisar y sancionar en el estado en distintos temas, como las manifestaciones de impacto ambiental y de la vida silvestre.

 

Aunque afirmó que hay otros problemas alrededor de estas problemáticas ambientales que vuelve más complejo regularlas.

 

“El tema de la corrupción y el tema de la inseguridad son complicadísimos, porque la Profepa no tiene capacidad de hacer las supervisiones”.

 

Es importante un seguimiento puntual al tema de la venta de aves en los grandes mercados como los de Chilpancingo y Acapulco, pues es un problema mal regulado, agregó el biólogo.

 

 

Ecología de Chilpancingo ha recibido tres denuncias informales de venta de aves

La directora de Recursos Naturales y Ecología de la capital, Perla Juárez Moreno, también fue consultada acerca de la competencia que tiene la paramunicipal en el tema.

 

Como dependencia municipal no pueden expedir permisos pero sí hacer verificaciones de las denuncias que reciben.

 

La dirección ha recibido tres denuncias de la venta de aves en el mercado Baltasar R. Leyva Mancilla. Personal de la paramunicipal acudió a verificar con apoyo de la Propeg.

 

La directora coincidió con el procurador de Protección al Ambiente. Al hacer las verificaciones de que esta actividad comercial se esté haciendo legalmente, los vendedores muestran documentación expedida por Semarnat.

 

Los permisos obsoletos fueron autorizados a supuestos criaderos. Ecología municipal se encarga de verificar que los permisos estén vigentes, de no ser así sean actualizados.

 

Juárez Moreno indicó que los permisos que revisó el jurídico del municipio no tienen fecha de vencimiento, por lo que estos documentos aparentemente son legales.