“Llevo 70 días sin menstruar”

La vacuna contra la covid-19 reabrió una herida: la del sesgo de género en los estudios médicos. Mujeres alrededor del mundo hablan sobre los cambios en su menstruación después de ser inmunizadas pero no hay estudios suficientes para ser reconocido como efecto secundario de la vacunación


 

Texto: María Ruiz / Pie de Página

Foto: Olivia Aviña

20 de octubre de 2021

“Pueden presentar fatiga, fiebre, fuerte dolor corporal. En caso de tener alguna duda acérquese conmigo a preguntar”, le dice una doctora al grupo de personas que acaban de ser vacunadas con CanSino en la 24a Zona Militar.

Son personas de distintas edades que conforman un grupo de rezagados en la vacunación. Para el momento en el que les es aplicada la vacuna, testimonios sobre cambios en ciclos menstruales posvacunación inundan las redes sociales.

Me acerco a la doctora y le pregunto, “¿puede haber alguna alteración en mi menstruación?”. Responde un rotundo no. A pesar de los miles de testimonios alrededor del mundo no hay estudios suficientes para incluir las alteraciones del ciclo en la lista de efectos secundarios.

Expertas acusan falta de perspectiva de género en los estudios médicos.

“No se puede encontrar lo que no se está buscando. En los estudios en fase 3 de la vacuna no se han recogido los efectos de la vacunación en el ciclo menstrual. Esto posiblemente se deba a un sesgo de género a la hora de plantear un estudio. Si no consideramos el ciclo menstrual como signo vital que hay que observar, no lo incluiremos en los estudios”.

Laura Cámara es reconocida por ser parte del Proyecto Eva, en la  Universidad de Granada, España, uno de los dos únicos estudios que existen en el mundo sobre efectos de la vacunación en la menstruación.

El otro estudio está a cargo de Clancy labs, un laboratorio que investiga con perspectiva feminista interseccional y que recolectó datos sobre la menstruación de las mujeres durante seis meses. Apenas el 7 de octubre cerraron su cuestionario y actualmente trabajan en el análisis de datos.

En mayo contaban con al menos 80 mil testimonios de mujeres que han vivido alteraciones en sus ciclos. En entrevista con Good Morning América, Kate Clancy y Katherine Lee (quienes comenzaron el estudio en Clancy Labs) explican por qué, aunque los cambios en la menstruación son temporales, deberían ser anunciados y cómo, al no hacerlo, están invisibilizando (de nuevo) a las mujeres:

“A la mayoría de las personas se les recomendó tener Tylenol a la mano en caso de fiebre (después de la vacuna) y estar seguros de tener tiempo para descansar en caso de fatiga o dolor de cabeza, justo esto, las personas deberían poder estar informadas acerca de lo que les podría pasar (con su menstruación) para reaccionar adecuadamente y no asustarse” compartieron para el medio estadounidense.

Joy Valverde, experta en menstruación y creadora de Menstruación Consciente SLP, se dedica a dar consultas para que las mujeres conozcan mejor su ciclo. Desde que comenzó la vacunación a personas más jóvenes su teléfono no dejó de sonar, al día recibía entre 15 y 20 llamadas de chicas preocupadas porque no sabían qué estaba pasando con su menstruación.

Valverde se dedicó a acompañar y a ubicar en qué momento del ciclo se encontraban las mujeres que consultaba para entender por qué los cambios en su sangrado.

“Ayudarles a resolver la encrucijada de los tiempos, ubicarlas en un mapa de en dónde estaban, cuándo se inmunizaron. Una vez ubicándolas entonces les daba una serie de referencias. Gestionar lo que emocionalmente les estaba dando mucha ansiedad, el “no sé cómo funciona la menstruación pero si no está me preocupo”.

La experta recuerda que hizo un enorme esfuerzo por evitar la automedicación y que muchas mujeres optaron por automedicarse para reducir o provocar sangrado. Les explicaba:

“Lo más probable es que se engrosó el endometrio por eso la hemorragia, te recomendaría que no tomes nada para adelantar el sangrado. Tu cuerpo está tomando la decisión de en este momento no. El endometrio tiene su propio proceso de lógica”

Valverde da elementos de contención a las mujeres para que después cada una pueda realizar su propio análisis y entender que hay una lógica de por qué está sucediendo eso en su cuerpo sin necesidad de que eso signifique peligro”

“Al final tener una respuesta inmunológica así no es algo negativo sino el ejemplo perfecto de que su cuerpo sabe qué hacer”, explica.

También les recuerda qué comer, qué no, como grasas o alcohol. Evitar alimentos y bebidas que generen un proceso inflamatorio y descansar, ya que el proceso de vacunación es fuerte y el cuerpo necesita todo el apoyo para lograr recuperarse.

Una anotación muy importante que recalca Valverde es que las mujeres debemos aprender a observar nuestros ciclos. A llevar registros, estar atentas, no como algo que mortifique sino que se traduzcan en beneficios para prepararse para generar futuros ciclos menstruales en bienestar y tranquilidad.

“Yo llevo 70 días sin menstruar”, escribe Montserrat Peralta vía Facebook. A ella le aplicaron la vacuna Sputnik.

Después de cumplir 45 días sin menstruar, Diana Valdez se realizó tres pruebas de embarazo por el miedo, todas salieron negativas. A ella le pusieron la vacuna Sinovac.

Como ellas, otras mujeres han presentado síntomas similares. Joy Valverde explica que mucho tiene que ver la etapa del ciclo durante la que fueron vacunadas:

“La vacuna lo que genera es un proceso inflamatorio. Entonces, si por ejemplo estábamos en fase folicular (antes de la liberación del óvulo) se va a alterar la forma en que va a llegar esa ovulación o simplemente se va a evitar. Si se afecta la ovulación, se afecta todo el ciclo. Una duda básica era por qué no llegó mi ciclo. Sin entender que básicamente ese ciclo se brincó.

Muchas mujeres que se vacunaron posterior a su ovulación, esto pudo adelantar o generar rompimiento prematuro del endometrio, lo que genera una menstruación extremadamente abundante”.

Durante sus consultas Joy se encontró con mucha angustia:

“La gran mayoría llegaba en la angustia total, de “¿qué hago hoy para solucionarlo? Desde la frustración total de ‘¿por qué nadie nos avisó, nos alertó? Era muy conflictivo porque poco o nada podía hacer y también es muy frustrante verlas sufriendo sabiendo que pudo evitarse el que no lo hicieran desde la angustia sino del entendimiento de por qué podía estar sucediendo” denuncia.

“Que no haya evidencia no quiere decir que no pueda haber esa relación, solo que tiene que investigarse más. Es prácticamente lo que dice el paper más reciente al respecto”.

Aleida Rueda, periodista científica y presidenta de la Red Mexicana de Periodistas de Ciencia.

Se trata de el paper Menstrual changes after covid-19 vaccination (Cambios en la menstruación por la vacuna contra el covid-19), publicado el 16 de septiembre del 2021 en la revista médica inglesa BMJ. Donde mencionan que:

Parece ser que los cambios en la menstruación no responden a algún componente de las vacunas sino que es parte de la reacción del sistema inmunológico y que estos efectos secundarios se han presentado con otras vacunas como la del virus del papiloma humano.

El artículo científico publicado por Victoria Male menciona que para el 2 de septiembre más de 30 mil reportes de cambios en la menstruación posteriores a la vacuna contra el covid-19 han llegado a la Agencia Regulatoria de Medicamentos y Productos del cuidado a la salud del Reino Unido, sin embargo no considera que sean suficientes en comparación a la cantidad de personas que han sido vacunadas como para incluirlos en la lista de efectos secundarios.

Conocimiento colectivo

Ante la ausencia de estudios y del reconocimiento por parte de las autoridades médicas, las mujeres están construyendo conocimientos colectivos juntas.

Joy Valverde cuenta que entre sus compañeras especialistas en ciclos menstruales comparten la información que van encontrando, ya sea las encuestas que realizan o información que escuchan en conferencias especializadas sobre vacunas, biología, ginecología.

“Es mucha chamba que las personas interesadas en el tema hemos hecho fuera del sistema, entendiendo que aunque nuestra práctica lo diga la forma oficial todavía no llega y sabemos que perfectamente alguien con la mano en la cintura vendrá a decirnos ¿cuales son tus fuentes? Mis fuentes son las mil ocho mil mujeres que estoy acompañando, de quienes veo sus procesos. Como científica social (es psicóloga) entiendo el tener las fuentes ‘seguras’ o ‘confiables’ pero a esas fuentes no les interesa este tema” cuenta Joy.

La menstruación es salud, no sólo fertilidad

En retrospectiva Valverde comparte con tristeza que la mayoría de las mujeres se están preocupando por las alteraciones de su ciclo no por su salud sino por el miedo a dejar de ser fértiles.

“Entendía que se estaban atendiendo no por querer estar mejor sino porque se les movían todas estas estructuras de que si no estas sangrando puede que no seas fértil. No para su propio bienestar sino para ser y estar para los otros”.

Está comprobado que la vacuna no altera la fertilidad de las mujeres y que los efectos en sus ciclos son temporales. Sin embargo esta preocupación ha detonado entre varias de las chicas que han tenido alteraciones. La vacuna también evidenció el desconocimiento que en su mayoría tiene sobre sus ciclos y la ausencia de una mejor educación al respecto en la escuela o los núcleos familiares.

“Evidencia muchos huecos y cosas que podrían parecer obvias pero no lo son. Una consultante me decía ‘es que estoy expulsando bolitas, como bolitas’. Yo le dije ‘tómale foto o video y me lo mandas’. Cuando lo manda me doy cuenta que son coágulos. Y me decía, ‘¿entonces eso viene de los ovarios?’. Porque ella recordaba la imagen de los ovarios con los folículos. ‘No, quiere decir que estás sangrando demasiado y es una reacción para evitar una hemorragia’. Me contestó: ‘otras partes se ven como pellejos’. Entonces  le di un ejercicio muy fácil para la casa: ‘vaciarlo todo en un cuenquito con agua y enjuagarlos, si se deshacen son coágulos, si no se deshacen es endometrio. Me contestó: ‘Tengo 40 años, cinco hijos y jamás había visto un endometrio. Nunca me había detenido a hacerlo y nunca lo había hecho porque solamente deshecho la toalla”. relata.

Joy cuenta que ella entiende que la mayoría de las mujeres hace lo que puede con lo que tiene y piensa que es necesario que entendamos mejor nuestro ciclo menstrual menos desde la función reproductiva y más como un reflejo de nuestra salud.

La Agencia Regulatoria de Medicamentos y Productos del Cuidado a la Salud de Reino Unido (MHRA’s) invita al personal médico a reportar todos los cambios que registren en los ciclos menstruales, para poder realizar una mejor investigación que permita a los pacientes estar conscientes de estos efectos secundarios. En México todavía no existe ningún esfuerzo por reconocer ni advertir a las mujeres sobre estos efectos secundarios.

*La fotografía de portada es parte de los diarios menstruales de Olivia Aviña, un trabajo fotográfico personal sobre su menstruación.

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