César, un trabajador de Salud que en ocho años no ha logrado basificación

Texto y fotografía: Beatriz García

7 de enero del 2021

Chilpancingo

 

César Augusto Tlatempa Galeana llevaba ocho años ejerciendo la psicología en el sector Salud con un salario desigual y con contratos que no le permiten que su antigüedad sea reconocida, pues sólo duran tres o seis meses. El 31 de diciembre se volvió a quedar sin trabajo y no sabe si la Secretaría de Salud (SSA) lo volverá a contratar.

 

El psicólogo contó a Amapola. Periodismo transgresor que su trabajo en la SSA ha tenido distintas etapas y con desajustes de salario.

 

Primero trabajó para el extinto programa federal Oportunidades; un año en la Montaña con un salario de 6,800 pesos quincenales. Luego fue contratado en el programa de Atención y Prevención a la Violencia, en el subprograma Reeducación para Hombres, pero su salario disminuyó a 4,500.

 

Pero el psicólogo no sólo se enfrentó a la reducción de salario. En Chilapa, donde laboró, le tocó una temporada álgida de violencia, de “balaceras y granadazos”. Pidió que lo cambiaran a otra zona, el riesgo era mucho.

 

A César lo trasladaron a la Jurisdicción Sanitaria 03, con sede en Chilpancingo, le aumentaron el salario, pero desde hace tres años no recibe aguinaldo.

 

Después lo enviaron a trabajar al Hospital Donato G. Alarcón de Acapulco, donde permaneció dos años.

 

Siempre ha estado a disposición de la Secretaría de Salud.

 

 

En marzo que inició la pandemia por la Covid-19 lo mandaron a oficinas centrales para dar terapia virtual a hombres que ejercen violencia contra su pareja. Esta vez no sólo atendería a pacientes de la jurisdicción, sino de todo el estado. En total son 16 grupos virtuales de 10 hombres cada uno. Su jornada laboral es de 8 horas y media al día.

 

Pero el 31 de diciembre terminó su contrato. Esta situación lo obligó a abandonar a sus pacientes y dejar inconclusas las terapias que llevaban. Ninguna autoridad le informa si lo volverán a contratar, sin cuando el programa que atiende es importante.

 

Además de su recontratación lucha por una basificación, pues durante ocho años ha laborado entre un contrato y otro, y sin prestaciones laborales.

 

“Nosotros ya sabemos que el recurso la Federación ya lo mandó (para las basificaciones) y ya lo tiene el Gobernador (Héctor Astudillo Flores), sin embargo lo quieren usar con fines partidarios”, denunció el trabajador.

 

Además pidió que la dirigente del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Salud (SNTS), Beatriz Vélez Núñez no intervenga en el conflicto, quien también tiene aspiraciones políticas. Comentó que ya una vez se acercaron a ella y les dijo que no tenían nada qué porque son trabajadores de contrato.

 

 

Protesta

Este jueves, César junto a unos 300 compañeros marcharon por la ciudad hasta concentrarse en las oficinas centrales de la SSA, y demandar las recontrataciones y bases de unos 600 trabajadores de distintos programas que maneja la dependencia, como el de U-013 (antes Prospera), Derechos Sexuales y Reproductivos, Prevención y Atención de la Violencia, Salud Mental.

 

Los trabajadores portaron pancartas en los que se leían: “¡Queremos bases no formalizaciones!”, “Soy nutrióloga U013 en zona de alta marginación y no tengo empleo!”, ”Somos psicólogos y nutriólogos con 9 años de antigüedad, justicia laboral”, “Soy enfermera U013 estoy desempleada y solicito seguridad laboral”.

 

Al lugar llegaron autoridades, con el fin de evitar que los trabajadores, entre médicos, enfermeras, nutriólogos y psicólogos marcharan y se manifestaran en las oficinas centrales de la dependencia.

 

Aunque lograron pactar una reunión para hablar sobre sus demandas, los trabajadores marcharon y lanzaron consignas: “¡Salvo vidas y me dejaron sin trabajo!”, “¡Obrador tus empleados no corrieron!”.

 

Los trabajadores y trabajadoras se plantaron en la explanada de la SSA.

 

 

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