Texto : Margena de la O
Foto: Especial
Chilpancingo
18 de noviembre del 2024
A las 19:40 horas de este lunes, la jueza de Control y Enjuiciamiento Penal, Yolanda Mora Silva, vinculó a proceso a Germán Reyes Reyes, por su probable responsabilidad en ordenar el asesinato del alcalde de Chilpancingo, Alejandro Arcos Catalán.
El dictamen ocurrió después de nueve horas y 40 minutos de audiencia, con seis recesos incluidos, en la Sala 2 del Juzgado de Control y Enjuiciamiento Penal del Poder Judicial, ubicada al sur de Chilpancingo.
La jueza resolvió también otorgar un mes de plazo a la Fiscalía General del Estado (FGE) para que realice su investigación complementaria por el caso. Después de que la dependencia cumpla con esta faceta, daría lugar a la audiencia intermedia, donde se dictará la sentencia del caso.
La vinculación a proceso es una situación jurídica preliminar del imputado y para que esto ocurra la FGE presentó elementos de prueba que reunió en una primera fase de su investigación, donde expone elementos sobre una probabilidad de que Reyes ordenara el asesinato del alcalde.
El imputado se desempeñaba como encargado de despechado de la Secretaría de Seguridad Pública Municipal, cargo que le otorgó el mismo alcalde. En la misma audiencia de hoy fue expuesto que su nombramiento lo firmó directamente quien hoy es la víctima directa del caso.
Los elementos de mayor peso en los que la FGE sostiene la acusación contra el ex encargado de la seguridad pública en Chilpancingo, producto de su investigación, es la versión de un testigo único, Cándido Pila Domitilo, de 69 años, a quien hallaron muerto en su casa, en avanzado estado de putrefacción, el 6 de noviembre pasado.
La FGE le habría hecho una entrevista, la cual presentó como elemento de prueba, el 27 de octubre pasado, después de que escuchó a tres personas hablar del asesinato del alcalde, quienes mencionaron que Reyes habría ordenado, en un rancho en Quechultenango, el asesinato de Arcos Catalán.
Otro elemento de peso en la misma investigación es el correo electrónico de un presunto policía municipal, quien no reveló su identidad, el cual envió a la Fiscalía después de que fue pública la detención de Reyes. En ese mensaje señalaba al encargado de la seguridad pública de una responsabilidad en el asesinato de Arcos Catalán.
La jueza expuso en la audiencia que había datos de pruebas que se relacionaban en estos dos elementos reunidos por la FGE, en la que ambos exponían que Reyes había pedido la cabeza de la víctima, y que señalaban del secretario de Seguridad Pública de Chilpancingo, no a cualquier persona, de hacerlo.
Pero otros tantos elementos los declaró improcedentes y otros tantos necesitaban corroborados, lo que tendría oportunidad de hacerlo en la investigación complementaria.
La jueza expuso que la FGE, por ejemplo, carecía de elementos de pruebas para sostener que Reyes forme parte del grupo criminal de Los Ardillos o que la llamada telefónica que, planteó, tuvo con el alcalde a las 11 de la mañana de ese domingo del asesinato, le otorgue una presunta responsabilidad en el crimen.