Cierra sus puertas el Zanate Azul, uno de los pocos espacios culturales en la capital

Interior del centro cultural El Zanate Azul, el 17 de mayo del 2021. Foto: José Miguel Sánchez/Archivo

Texto: Itzel Urieta

Foto: Amapola Periodismo/Archivo

19 de enero del 2024

Chilpancingo

 

El Centro Cultural El Zanate Azul, un espacio independiente dedicado a promover el arte, apoyar a artistas locales, independientes y consolidados, cerró sus puertas a inicios de este año por falta de recursos y apoyo para mantener el proyecto.

Fueron seis años en los que el Zanate Azul organizó más de 72 exposiciones colectivas e individuales para mostrar el trabajo de artistas guerrerenses.

Sofía Sarahí Figueroa Salas, una niña artista que colaboró con El Zanate Azul en una de sus exposiciones de arte, el 30 de abril del 2023. Foto: Iztel Urieta/Archivo

Además de ser un apoyo para los artistas, se impartían clases de pintura, dibujo y grabado para personas de todas las edades, quienes más asistían eran niñas y niños.

En verano también se impartían cursos.

“El Zanate Azul tuvo su época dorada”, mencionó Andrés Aguilar, artista plástico y fundador del Zanate Azul.

Andrés Aguilar contó que después de la pandemia por COVID-19, todo cambió y se volvió complicado por la pérdida de espacios.

El Zanate Azul continuó después de la contingencia, aunque con más dificultades.

Desde el 2022, Andrés Aguilar y su compañera (también fundadora del espacio) Olga Figueroa Lujano, externaron su preocupación por cerrar el lugar ante la poca participación de la ciudadanía y la baja venta de obras.

A pesar de las dificultades, lograron mantener el espacio dos años más.

Andres Aguilar reconoció y agradeció que en ocasiones, los alumnos y alumnas, así como sus padres, cooperaban para los gastos del taller, gracias a eso, lograron juntar el pago de la renta del espacio algunos meses.

Lograron un convenio con el gobierno estatal en el que ellos impartían cursos y talleres y el gobierno les pagaba.

En el mes de noviembre, el gobierno del estado les avisó que el convenio no continuaría. “Y ya no nos pagaron ni el mes de diciembre, sabemos que el mes de diciembre y enero son de los más complicados porque son vacaciones y nadie va a cursos y exposiciones”, contó Andrés Aguilar.

Interior del centro cultural El Zanate Azul, el 17 de mayo del 2021. Foto: José Miguel Sánchez/Archivo

De acuerdo con Andrés Aguilar, el trato con el gobierno estatal era cubrir también el mes de diciembre.

Otro de los objetivos del Zanate Azul era que las personas se acercaran e interesaran en el arte, objetivo que les resultó complicado cumplir.

Andrés Aguilar y Figueroa Lujano continúan con la producción de sus obras de manera individual, planean realizar otros proyectos que darán a conocer en próximos meses.

Los sentimientos de nostalgia son inevitables, se quedan con la satisfacción de que su espacio fue para muchos artistas nuevos, un apoyo para la producción, exposición y venta de sus obras.

“Fuimos de los pocos proyectos artísticos que conservamos nuestra independencia a pesar de tener convenio con el gobierno del estado. Fuimos un espacio seguro para la disidencias sexuales y las mujeres”.

El Zanate Azul nació ante la falta de espacios para apoyar y difundir el arte en Chilpancingo, la idea surgió en el 2017 y se concretó en el 2018 gracias al apoyo del artista plástico Leonel Macial originario de Petatlán, región de la Costa Grande.

Fue el maestro Leonel Maciel quien notó que en la capital no había espacios para los artistas y propuso la creación de un centro cultural para los artistas capitalinos. Figueroa Lujano y Andrés Aguilar estuvieron interesados en ser parte de la creación de este espacio.

El Zanate Azul fue un intermediario entre los artistas y la sociedad, debido a que apoyaron a los nuevos talentos artísticos y a quiénes ya tienen una trayectoria en el mundo del arte.

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