Lenta la reactivación de empleos en Guerrero después de la pandemia

Autoridades han colocado a 3,000 guerrerenses en un trabajo, cuando las cifras de desempleo llegaron a 49,607 en primer trimestre de 2020, el periodo más álgido de la crisis sanitaria


Texto: Beatriz García

Fotografía: Oscar Guerrero y Especial

Chilpancingo

 

Aracely Tecolapa Alejo y Obed Valtierra Pineda cumplirán dos años de emprender el chocolate artesanal Tsqueen Xua Suljaa, después de quedarse sin sus empleos a raíz de la pandemia por la Covid-19. Aun cuando ya retoman sus empleos anteriores, mantendran la producción de este comestible.

Uno de los principales fenómenos visibles durante esta pandemia fue el despido de sus trabajos de miles de personas. En Chilpancingo, fue notorio este suceso y muchas de estás historias fueron documentadas en este medio digital.

En Guerrero, los contagios y las defunciones van a la baja, que mantienen a la entidad en color verde en el semáforo epidemiológico, y las actividades, sobre todo económicas, de a poco vuelven a la normalidad.

De acuerdo con el registro de la evolución de la pandemia que hace la Secretaría de Salud (SSA) del estado a diario, en la entidad hay sólo 15 casos activos por contagio de coronavirus, hasta este sábado, en las últimas 24 horas se registró sólo un nuevo caso y ninguna defunción.

El emprendimiento en pandemia

Tsqueen Xua Suljaa surgió a raíz de la pandemia por la Covid-19. Aracely y Obed, que vievne en Xochistlahuaca, Costa Chica del estado, después de quedarse sin empleo –ella daba clases de náhuatl y él trabajaba en su taller de serigrafía– analizaron qué sabían hacer y qué podían emprender.

La historia fue publicada en Amapola. Periodismo el 23 de noviembre del año pasado con el titular: Tsqueen Xua Suljaa, el chocolate creado con productos y manos de zona amuzga.

Ahora que las actividades económicas en el estado son reactivadas por la baja de contagios y defunciones, es importante conocer cómo va el proyecto de ambos emprendedores. Obed empieza a trabajar en su taller de serigrafía y Aracely decicidó estudiar, y retoman las presentaciones de su trabajo como poeta, aun así no abandonarán la producción de chocolate.

“Ahora que ya se controló lo de la pandemia, ya mucha gente está reanudando en sus trabajos, nosotros si nos estamos acomodando otra vez. El chocolate fue un trabajo que quisimos hacer en ese tiempo, como alternativa, pero sí que le fuimos agarrando cariño, de mi parte, porque yo no sabía, no conocía nada sobre el chocolate”, compartió Aracely pa vía telefónica desde Xochistlahuaca.

Ella es quien está a cargo del proyecto. Continuará con la elaboración del chocolate porque cree que mantiene en funcionamiento una economía más local, próxima a su comunidad. A productores de la región compran la materia prima, como cacao y panela, para elaborarlo.

“Nuestra idea es que este negocio vaya creciendo por la demanda de nuestros clientes, nosotros lo vemos como un ingreso más, y esperamos poco a poco ir mejorando la presentación, la imagen, los sabores que podemos incluir; documentarnos más, o sea tenemos ese compromiso de que el trabajo del chocolate no sólo es hacerlo, va más allá”, destacó la joven.

¿Cuáles fueron los números de desempleo en pademia en Guerrero?

En el tercer trimestre del 2020, periodo en que se contempla el inicio de la pandemia, la cifra de desempleo en el estado fue de 3.3 por ciento, de acuerdo con la Encuesta de Ocupación y Empleo del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI).

En el tercer trimestre del 2020 había 49,607 desempleados y la Población Económicamente Activa (PEA) era de un millón 514,297 personas. Este periodo fue donde la cifra desempleo fue mayor.

En el cuarto trimestre la tasa de desempleo disminuyó a 2.4 por ciento.

Para el 2021, que es el último registro que INEGI, hizo público la tasa de desempleo, que evolucionó de la siguiente manera: en el primer trimestre del año, la tasa de desempleo descendió a 1.7 por ciento, lo que significa 23,954 desempleados, pero la PEA disminuyó a un millón 415,941.

En el segundo trimestre de ese año siguió a la baja la tasa de desempleo con 1.5 por ciento, pero en el siguiente trimestre subió a 1.6 por ciento y, finalmente, en el cuarto trimestre del 2021 la tasa de desempleo bajó a 1.4 por ciento.
Las cifras de este 2022 se desconocen, pero si las restrcciones sanitarias ya se relajaron, se entiende que el problema es menor.

De 11,000 desempleados en Guerrero, sólo 3,000 han recuperado trabajo

La directora general del Servicio Nacional de Empleo en Guerrero, dependiente de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social del estado, Areli Bailón Vélez, informó que desde octubre pasado que inició la actual administración estatal en la dependencia han atendido a 11,559 desempleados que buscan un trabajo, de los cuales sólo a 3,232 les colocaron en un trabajo formal, porque no todos cumplieron con requisitos solicitados.

Los 11,559 desempleados que registró la dependencia estatal en busca de un trabajo, sólo representa la mitad del número que registró de INEGI en Guerrero, que era de 21,327 desempleados, durante el cuarto trimestre del 2021, que es el último registro que hizo el organismo nacional.

La pandemia afectó a toda la población, expuso, en cuanto al empleo, por ende a su economía, entonces muchas personas empezaron a dedicarse al empleo informal, al autoempleo.

Dijo que desde octubre han realizado 60 eventos presenciales, llamados días por el empleo y ferias del empleo, para reactivar los empleos. Estas actividades estaba canceladas por la pandemia y el elevado número de contagios en el estado.

En estas ferias del empleo, las empresas locales de otros municipios, estados o de otros países piden espacios para ofertar trabajo en Sonora (norte de México), Canadá, Estados Unidos, Alemania, este último país en la actualidad solicita enfermeras.

Aun cuando no tiene una cifra, la funcionaria se dio cuenta que aumentó el número de mujeres que buscan empleo.

“Como la Secretaría del Trabajo y Previsión Social cuidamos que los trabajadores se les beneficie con todos los derechos de ley, como servicio médico, un pago justo, vacaciones, servicio médico, seguro de vida, algunas otras prestaciones. No todas tienen esa posibilidad de ofrecerlos pero si procuramos que todas estas empresas cumplan con lo establecido”, manifestó.

 

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Empleadas del hogar: pierden su trabajo por pandemia, ahora se autoemplean para vivir

Texto: Beatriz García

Fotografía: Oscar Guerrero

30 de marzo de 2022

Chilpancingo

 

Aureliana Aguilar Mosso es originaria de El Epazote, municipio de Chilapa, tiene 59 años y 30 de éstos lleva empleándose en lavar ropa a mano. Durante la pandemia por la Covid-19, se quedó sin empleo junto a muchas de sus compañeras.

Aureliana es una de las 800 integrantes de la Red de Mujeres Empleadas del Hogar, tras dos años de pandemia decidieron emprender para generar recursos económicos.

La Red de Mujeres Empleadas del Hogar, con sede en Chilpancingo, busca el respeto de los derechos laborales de estas 800 mujeres, pero también que los conozcan para evitar que sufran la explotación laboral.

De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), en Guerrero, hay 60,000 trabajadoras del hogar.

Desde hace siete años, Aureliana forma parte de la Red de Mujeres Empleadas del Hogar. Una vez llegaron a Chilapa y le explicaron sus derechos para que no permitiera la explotación laboral.

A Aureliana le gustó la idea de organizarse con otras mujeres para buscar su bienestar. La red llegó en un momento oportuno: cuando más le estresaba su trabajo.

“Gracias a las compañeras que me invitaron, antes no platicaba con nadie, estaba estresada y aquí gracias a las compañeras que me invitaron, salgo”, manifestó.

Ahora, Aureliana trata de mantenerse activa en la red asistiendo a talleres y reuniones en Chilpancingo.

Aureliana perdió su empleo durante la pandemia. En estos meses, como muchas de su compañera, experimentó como se negaban a contratarlas cuando se enteraban que tenía un contagio de coronavirus, como cuando su hija se enfermó.

“Mi hija se me enfermó, ella trabaja en Iguala en un Tribunal, dice que le agarró el Covid, se vino a la casa, ni modo que le dijera que no, es mi hija. Sí nos afectó, si se dan cuenta que te dio la enfermedad no te dan el trabajo piensan que tú también tienes Covid, yo me quedaba callada, no decía nada”, explica la trabajadora.

Ante la pandemia, Aureliana y sus compañeras idearon emprender, para buscar cómo generar ingresos económicos y fue que buscaron apoyos económicos mediante convocatorias y así producir lo que saben hacer: pasta de mole, comida, postres, dulces, bordados. La producción la iniciaron el pasado 19 de marzo.

En el caso de Aureliana produjo pasta de mole, porque lo sabe hacer. Hizo equipo para producir mole con dos de sus compañeras, también de Chilapa: Olivia Bello Aguilar y Casilda Juárez Sánchez.

Las tres trabajadoras se han distribuido en su comunidad, en el trabajo de la hija de Aureliana en Iguala, con sus mismas compañeras. Las tres están motivadas para continuar emprendiendo y poco poco volver a reactivar su economía y su empleo en el lavado de ropa.

*

Desde hace 30 años, Aureliana se dedica a lavar ropa a mano, con eso junto con su esposo mantuvo a sus ocho hijos.

Empezó a lavar ropa por invitación de una amiga, que al mudarse le dejó a su cargo las lavadas de ropa de las clientas que ya tenía. Aurelina aceptó.

“Ahí empecé a sobresalir con mis hijos, los mantuve con la lavada, les di estudios como pude porque la licenciatura ya no, eso ya es otro dinero, nomás le di secundaria y prepa. Ahorita gracias a Dios entre mis hijos los más grandes apoyaron a los demás, son dos los que se prepararon”, cuenta.

En Chilapa, Aureliana asiste a lavaderos públicos, donde por 2 pesos lava el tiempo que desee y utiliza el agua que necesita.

Ella pone en costales la ropa que tiene que lavar y se traslada a los lavaderos públicos, ubicados en el barrio de San Antonio.

Al inicio, Aureliana lavó hasta 12 docenas de ropa al día. Poco a poco la conocieron más personas porque todos los días la veían cargando los bultos con ropa e identificaban que a eso se dedicaba y la contrataban.

Ahora que los hijos de Aureliana crecieron y ya no dependen de ella, no abandona su trabajo, aunque lava menos, unas siete docenas diarias.

Al principio lavaba en las casas de quienes la contrataban pero no le gustó, porque los lavaderos eran pequeños y eso le complicaba más el trabajo.

Todavía recuerda a cuánto cobraba la docena de ropa al principio: 8 pesos; actualmente a 45 pesos.

“Cada año le vamos subiendo, porque decimos que entre más sube y más suben de precio las cosas no nos alcanza, a luchas algunos sí van pagado”, dijo.

—¿A raíz de este trabajo que implica fuerza usted padece alguna enfermedad?

—Hasta ahorita gracias a Dios no, pero sí ya me empieza a doler mi riñón, pero no he ido al médico. Me dolían las rodillas pero como me estoy tomando un tecito se me quita, además ya no lavo igual.

Las empleadas del hogar no cuentan con prestaciones de ley, mucho menos, con seguro social, solo perciben el pago, como el caso de Aureliana, por el lavado de la ropa.

Apoyo insuficiente: la red

La coordinadora de Proyectos en la Red de Mujeres Empleadas del Hogar, Petra Hermillo Martínez expuso que la iniciativa de emprender surgió porque las trabajadoras del hogar fueron despedidas de sus trabajos y a otras más les dijeron que después les llamaban, pero desde hace dos años no les llaman.

Las trabajadoras han ido a sus antiguos empleos pero les dicen que no hay trabajo y es por ello que comenzaron a trabajar en la propuesta para autoemplearse.

“Es como empezamos a trabajar una propuesta, una idea, una convocatoria que sacó la Federación Internacional de Trabajadoras del Hogar (FITH). Nos aceptaron”, expresó.

El pasado 8 de marzo recibieron el dinero, a los equipos, de tres o cuatro integrantes, les tocó de entre 7,000 a 10,000 pesos para comenzar su negocio.

Petra Hermillo destacó que las mujeres sí necesitan más apoyo ante las consecuencias que viven por la pandemia y así puedan generar sus propios recursos económicos, la mayoría de las 800 de sus compañeras perdieron su empleo y pocas han regresado.

La representante destacó las carencias de las trabajadoras del hogar, principalmente el de no contar con seguridad social, además de la lucha constante de que el pago que perciban sea proporcional al trabajo que hacen.

El 12 de diciembre del 2012, entró en vigor del Convenio 189 de la Organización Internacional de Trabajo (OIT) sobre Trabajadoras del Hogar, que determina que los funcionarios de todos los niveles sin pretexto deben intervenir y hacer valer los derechos que desde hace décadas pelean las trabajadoras: seguridad social, salario digno, respeto y cero discriminación.

Petra Hermillo lamentó que la pandemia haya impidio accionar este convenio y exigir para que las autoridades lo cumplan, sin embargo, dice, ya es momento de retomarlo así como su lucha para hacer valer sus derechos como trabajadoras del hogar.

 

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Vacuna Covid para niños: En qué países ya se aplica y de qué forma la aconseja la OMS

El desarrollo de vacunas contra COVID-19 sigue avanzando, y en varios países la vacunación en menores de 12 años ya es un hecho.


 

Texto: Samedi Aguirre / Animal Político

Fotografía:

28 de enero de 2022

 

El desarrollo de vacunas contra COVID-19 y la investigación al respecto sigue avanzando, y en varios países, como Estados Unidos, Canadá, Argentina, Cuba, Perú, El Salvador, Chile, Ecuador, Colombia, Holanda, Costa Rica, India, la vacunación en menores de 12 años ya es un hecho.

En México, en tanto, el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador ha sido reticente respecto a la vacunación a niñas y niños, solo abriendo hasta ahora el registro para que sí reciban las dosis aquellos que tengan entre 12 y 17, con alguna comorbilidad.

Uno de los argumentos del gobierno para no extender más la vacunación, incluso a niñas y niños sanos, es que tienen poco riesgo ante COVID y que primero deben darse las vacunas a otros grupos de edad, aunque hay voces e incluso se han presentado recursos judiciales en el país para que también comiencen a recibir también esa protección.

Cuando lo cuestionaron la mañana del 26 de enero, el presidente López Obrador negó que la OMS haya recomendado vacunar a personas de 5 a 11 años, aunque aceptó que revisaría el tema, para seguir lo que apunta el organismo internacional.

Justo cinco días antes, la Organización Mundial de la Salud (OMS) había actualizado sus recomendaciones, señalando los beneficios de vacunar a  niños sanos de entre 5 y 17 años  aunque también apuntando que primero se debería cubrir totalmente a los grupos de alta prioridad.

Es decir, antes de vacunar a niñas y niños sanos primero garantizar los esquemas y los refuerzos correspondientes a: las personas inmunodeprimidas y los trabajadores de salud, adultos con comorbilidades, las mujeres embarazadas, los maestros y otros trabajadores esenciales, “los grupos demográficos desfavorecidos con mayor riesgo de COVID-19 grave”, y las niñas, niños y adolescentes con comorbilidades.

Incluso la OMS refirió que “los países que han logrado una alta cobertura de vacunación en las poblaciones de alto riesgo deberían priorizar el reparto global de las vacunas contra la COVID-19 antes de vacunar a los niños y adolescentes sanos que tienen el menor riesgo de sufrir resultados graves”.

La Secretaría de Salud de México, en un comunicado, refirió al respecto que el Plan Nacional de Vacunación tiene “plasmadas” las recomendaciones de la OMS, y que sigue su ruta para priorizar las dosis, ubicando a niñas, niños y adolescentes sanos en el grupo de menor prioridad.

Carlos Sandoval, investigador del Centro de Biotecnología de la UNAM, explicó a Animal Político que hasta ahora la única vacuna para niños autorizada por la OMS es la de Pfizer.

Sin embargo, países como China e India ya autorizaron la vacunación pediátrica en su población con otros tipos de vacunas contra COVID-19.

Los niños también se enferman

Al inicio de la pandemia falsamente se creía que si había alguien a quien no le afectaba la COVID era a los jóvenes, niños y niñas, pero con el avance de las investigaciones y el desarrollo de la pandemia en todas las poblaciones hoy se sabe que cualquier persona, sin importar su edad, puede enfermar y morir de COVID-19.

“Si bien los niños parecen presentar un cuadro menos severo de la infección no son inmunes a la infección. Se van a infectar y se pueden llegar a convertir en un reservorio, permitiendo que personas con un riesgo mayor se contagien”, dice el doctor Carlos Sandoval.

De hecho, en las primeras dos semanas del 2022 los casos de infecciones confirmadas en menores de edad se quintuplicaron en México, con relación a las cifras reportadas apenas a principios de diciembre.

Entre el 1 y el 16 de enero, se registraron 3 mil 609 casos de COVID-19 en menores de edad y 12 de ellos fallecieron, según un reporte del Sistema Nacional de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes (SIPINNA). El mismo sistema, desde el inicio de la pandemia, había registrado un total de 837 defunciones de niñas y niños.

Al respecto Juan Martín Pérez García, Coordinador de la organización Tejiendo Redes Infancia en América Latina y el Caribe, señala que hay que tener claro que se trata de un subregistro, pues no se aplican pruebas diagnósticas a todos los menores de edad.

La letalidad de la COVID-19 en niños y niñas se conoce desde el inicio de la pandemia, cuando investigadores del Instituto Mexicano del Seguro Social, de la Universidad Autónoma del Estado de México y de la Secretaría de Salud publicaron en la Gaceta Médica de México un estudio en donde encontraron que “Los niños con COVID 19 tienen alta mortalidad en México, por lo que en ellos se debe procurar evitar la neumonía, especialmente en los menores de cuatro años, con riesgo cardiovascular o inmunosupresión”.

Por ello, la ONU destaca que “aunque la COVID-19 grave es poco frecuente en los niños, se produce ocasionalmente, y la vacunación de los niños tiene el beneficio adicional de minimizar la interrupción de su educación, mejorando así su bienestar general”.

Los niños y niñas, refirió también Pérez García, son personas con derechos y no se les debería dar un trato desigual para recibir la dosis, porque incluso podrían vulnerarse algunas de sus garantías constitucionales.

La primera, dice, es el derecho a la no discriminación “porque el plan de vacunación para COVID es universal, así está publicado en el Diario Oficial de la Federación y el mismo Cofepris ya aprobó la vacuna para mayores de 12 años de Pfizer, entonces al no aplicarla se está dando un trato desigual sin ningún tipo de fundamento”.

En segundo termino dice que no vacunar a los niños y niñas aunque la vacuna ya se aprobó para su rango de edad, también es una violación al derecho a la salud “porque no tiene nadie porqué padecer el Covid, infectarse y tener secuelas en su vida”.

“Están vacunando a los maestros para un regreso seguro a clases, y no a los niños y la pregunta es ¿los niños no son personas?”, cuestiona Pérez García.

Vacunación pediátrica no es igual a la vacuna de adultos

Cuando comenzó la vacunación en población adulta, muchas personas se preguntaron por qué no se incluía a los menores de edad en los planes de vacunación. Para empezar, las recomendaciones internacionales siempre han seguido la ruta marcada por la OMS, en donde se da prioridad a grupos vulnerables como adultos mayores y personas con alguna comorbilidad.

Pero también es importante considerar que no se le puede poner exactamente la misma vacuna a una persona de 60 que a otra de 8 años. El doctor Sandoval explicó que esto se debe no sólo al tamaño y peso, sino también a la madurez del sistema inmunológico.

“Normalmente hay una dosis que se administra en personas mayores de 11 años y una versión pediátrica que tiene una dosis más pequeña”, explicó.

Por lo que aunque algunas vacunas ya se aprobaron para ser administradas en población adulta, ahora se requiere que cada vacuna cumpla con los requisitos y evaluaciones de seguridad y eficacia, para población pediátrica.

Pfizer es la primer vacuna pediátrica aprobada por la OMS

La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) autorizó el pasado 19 de diciembre el uso de emergencia de la vacuna de Pfizer en personas de 5 a 17 años.

Recientemente, el Grupo de Asesoramiento Estratégico de Expertos en Inmunización (SAGE) de la OMS señaló que la vacuna de Pfizer-BioNTech (BNT162b2) contra el COVID-19 es segura para su uso en niños y niñas mayores de 5 años, pero con un ajuste en la dosis:  30 microgramos para adultos y 10 microgramos para niños.

Esto lo determinaron luego de revisar los resultados de  ensayos de fase 3 en niños de 12 a 15 años y de 5 a 11 años. Ambos mostraron resultados favorables en cuanto a respuesta inmune y seguridad.

La OMS también señala que a los menores de 17 años con comorbilidades se les debe ofrecer la vacuna, junto con otros grupos de alto riesgo.

Cabe señalar que aún no se ha determinado la necesidad y el momento de las dosis de refuerzo para niños de 5 a 11 años.

En México,  la Cofepris aprobó su usó en adolescentes de 12 a 17 años, pero el gobierno Federal sólo ha abierto el registro para que se vacunen mayores de 15 años, o personas de entre 12 y 17 años con alguna comorbilidad.

Respecto a la seguridad de la vacuna, el doctor Carlos Sandoval señaló que hasta ahora las pruebas realizadas con la vacuna de Pfizer indican que la seguridad y los riesgos son los mismos en adultos como en la población pediátrica.

“Y si hablamos de la población adulta que ha recibido la vacuna sí hay reportes de efectos secundarios pero son muy pocos, estamos hablando de uno en millones de dosis administradas, mientras que el riesgo de complicación por COVID es más elevado, entonces la vacuna implica menos riesgo”, señaló.

De acuerdo con el Sistema de notificación de eventos adversos de vacunas (VAERS) de Estados Unidos, entre el 3 de noviembre y el 19 de diciembre de 2021, VAERS recibió y procesó 4,249 informes de eventos adversos para niños de 5 a 11 años que recibieron la vacuna Pfizer-BioNTech COVID-19; de los cuales 97.6 % no fueron graves. Esto tras la aplicación de 8.7 millones de dosis.

Las reacciones notificadas con mayor frecuencia después de cualquiera de las dosis fueron dolor en el lugar de la inyección, fatiga y dolor de cabeza; mientras que la fiebre se notificó con más frecuencia después de la segunda dosis.

Otras vacunas pediátricas contra COVID

Aunque Pfizer es la única vacuna para niños autorizada por la OMS y por la Cofepris para ser administrada en población menor de edad; ya se han completado estudios y autorizado otras vacunas en el mundo.

En China, por ejemplo, se completaron ensayos en personas mayores de 3 años para las vacunas CoronaVac de Sinovac y BBIBP-CorV de Sinopharm, por esa razón el gobierno de China autorizó su aplicación en dicha población a finales de 2021.

En Argentina, la Administración Nacional de Alimentos, Medicamentos y Tecnología Médica también autorizó el uso de emergencia de la vacuna Sinopharm en niños de entre 3 y 11 años en octubre pasado.

Covarxina, una vacuna desarrollada por Bharat, fue aprobada en India para personas de 12 a 17 años; mientras que en Cuba la vacunación contra COVID a menores de edad comenzó desde septiembre pasado, gracias a la vacuna Soberana.

Mientras tanto, en México,  grupos de padres de familia han tenido que recurrir a amparos para lograr la inoculación en sus hijos sin que se tenga una cifra exacta de esto.

Además, asociaciones como Save the children hacen un llamado para exigir al gobierno federal  que incluya a niñas y niños desde los 5 años en los esquemas de vacunación contra COVID-19, sin condicionar su aplicación a la existencia de comorbilidades.

 

Casos de COVID-19 se quintuplican en niños y adolescentes

Los pediatras refieren que atienden hasta 10 consultas cada tarde por casos ya confirmados o sospechosos


 

Texto: Andrea Vega / Animal Político

Fotografía:

25 de enero de 2022

 

En las dos primeras semanas de enero de 2022, entre el 1 y el 16 de este mes, se registraron 3 mil 609 casos de COVID-19 en menores de edad, confirmados por resultado positivo a la prueba; mientras que en la primera quincena de diciembre de 2021 se contabilizaron 668; es decir, de un mes a otro, en el mismo periodo, los casos se quintuplicaron.

Esto de acuerdo con el reporte del Sistema Nacional de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes (SIPINNA), integrado con información de la base de datos de la Secretaría de Salud federal sobre casos de COVID-19 en México.

Los casos registrados en la primera quincena de este enero de 2022 incluso son el doble de todos los que se contabilizaron en todo el mes de diciembre, cuando hubo mil 412. De los casos confirmados entre el 1 y el 16 de enero, 627 fueron en niños de 0 a 5 años; mil 058, en menores de 6 a 11 años y mil 924, en adolescentes de 12 a 17 años.

En cuanto a las defunciones en niños y adolescentes con casos confirmados de COVID, entre el 1 y el 16 de enero de 2022 se han registrado tres, mientras que en todo diciembre de 2021 se contabilizaron 12 y en noviembre, 22. Esto porque los especialistas concuerdan en que aunque los casos se han disparado, son menos graves.

Cada tarde entre semana, en su consultorio privado, el pediatra infectólogo Sarbelio Moreno atiende entre siete y 10 consultas por COVID en menores de edad, los sábados la cuenta pueda llegar a 30, en esta cuarta ola de contagios en México, impulsada por la variante ómicron.

A su consultorio particular, donde solo labora por las tardes, llegan los menores ya con la prueba positiva o con síntomas. Lo usual es que los padres también estén enfermos. “Hay muchísimos casos en niños y adolescentes, lo mismo que en el resto de la población, pero no son casos graves. De todos los pacientes que he visto en mi consultorio, solo a uno lo tuve que enviar a hospitalización y se le dio de alta al día siguiente”, señala el médico.

Moreno afirma que sí se ve una diferencia entre las olas de contagios anteriores y los de esta variante, que, hasta donde se sabe, parece afectar las vías respiratorias altas (los bronquios, la faringe, la laringe), más que los pulmones y otros órganos”, dice Sarbelio Moreno.

Por eso, agrega el pediatra, “los niños refieren que sienten como vidrios en la garganta, y sí, es algo muy molesto, pero no se compara con que se te acabe el aire y no puedas respirar, como pasaba con las variantes anteriores”.

Coincide con él, Rodolfo Jiménez también pediatra infectólogo del Hospital Infantil Privado, quien asegura que hasta el 70% de los pacientes que está recibiendo en su consultorio llegan por COVID o por sospecha de tenerlo pero, en efecto, la mayoría de los casos no son graves.

Los menores de 18 años que pueden desarrollar cuadros menos leves, coinciden los especialistas, son aquellos con comorbilidades o alguna enfermedad previa.

Sarbelio Moreno, quien por las mañanas labora en uno de los hospitales públicos más importantes del país especializados en pediatría, afirma que ahí hay niños ingresados con COVID, pero son pequeños que padecen leucemia o alguna condición que los hace vulnerables, o bien que ingresaron por apendicitis, pero también tienen COVID, como mucha de la población.

“Están hospitalizados, pero no por la gravedad del COVID, sino por las otras enfermedades que padecen”, asegura. Y precisa que en el hospital público pediátrico hay 21 camas ocupadas con pacientes con coronavirus, pero con este cuadro que refiere: afectados por una enfermedad previa.

En un recorrido que este portal hizo por el Hospital Infantil de México Federico Gómez, de la Secretaría de Salud Federal, y por el Hospital Pediátrico La Villa, de la Secretaría de Salud de la Ciudad de México, solo encontró afuera de este segundo a una madre de familia que llevó a su hijo, Israel, por síntomas como de COVID.

El niño de ocho años llevaba dos días con escurrimiento nasal, dolor de garganta y fiebre. “No tengo termómetro ni oxímetro en casa, por eso lo traje mejor aquí al Hospital La Villa. Le hicieron la prueba para COVID y también la de influenza y dio negativo a las dos, así que me lo van a dar, porque al parecer solo es una fuerte infección en la garganta”, contó Gisela Martínez, vecina de la colonia Martín Carrera, en la alcaldía Gustavo A. Madero.

Rodolfo Jiménez, además de la práctica privada, también trabaja en un hospital pediátrico público, y dice que los pediatras están viendo que hay muchas infecciones respiratorias, el 70% son por COVID en este momento, pero hay de otro tipo.

El especialista precisa que aunque los casos de coronavirus con la variante ómicron parecen ser menos graves, además de en los niños con comorbilidades o enfermedades previas, también es importante estar alerta con los menores de cinco años.

En publicaciones internacionales, dice, ya se ha reportado que, sobre todo, los menores de un año tienen más riesgo de desarrollar COVID grave, lo mismo que los adolescentes, sobre todo los que tienen obesidad; aunque en México los de 15 y más ya tienen vacunas.

En general, dice, los niños menores de cinco años siempre tienen más riesgo con las infecciones respiratorias; por eso si un pequeño tiene dificultad para respirar o lleva cuatro días con fiebre o más, hay que llevarlo a un médico o a un hospital a evaluar, aconseja.

Para evitar los contagios, Jiménez dice que en especial para esta variante ómicron se deben usar cubrebocas de alta eficiencia, como los N95, y hay que mantener los espacios cerrados bien ventilados.

“Si los niños van a la escuela, y como con ellos es complicado que se ajusten bien los cubrebocas, lo que se puede hacer es colocarles primero uno de tipo quirúrgico (los azules) y encima uno de tela, para mantenerlos mejor fijados”.

En los salones de clases, los profesores deben usar también un cubrebocas de alta eficiencia y mantener puertas y ventanas abiertas para una mejor ventilación.

“La pandemia puso en riesgo la salud, seguridad e integridad de las mujeres periodistas en México”: CIMAC

La encuesta Impacto de la COVID-19 en las periodistas: precariedad y violencia elaborada por la Red Nacional de Periodistas y Comunicación e Información de la Mujer A.C. (CIMAC) da cuenta de la precariedad y la violencia en la que las mujeres periodistas deben ejercer su labor.

Para conocer las violencias que viven las profesionales del periodismo, CIMAC, aplicó una encuesta a 289 mujeres periodistas en las 32 entidades federales. Los resultados evidencian que, si bien, ciertos tipos de violencia ya eran recurrentes antes de la crisis sanitaria, tanto dentro como fuera de las redacciones (como el acoso y el hostigamiento sexual), la pandemia vino a agudizar muchas otras desigualdades, como la brecha salarial y el acceso a condiciones de trabajo justas.


Texto: Samantha Anaya / Zonadocs

Ilustración: Zonadocs

24 de enero de 2022

 

El 2021 fue un año violento para las periodistas en México. La encuesta Impacto de la COVID-19 en las periodistas: precariedad y violencia elaborada por la Red Nacional de Periodistas, Comunicación e Información de la Mujer A.C. (CIMAC), muestra que el 73% de las encuestadas vivieron violencia psicológica a través de insultos, comentarios sobre su persona o físico y desvalorización de su trabajo.

La encuesta fue realizada a 289 mujeres profesionales del periodismo en los 32 estados del país.

Previo a la pandemia, la violencia contra las periodistas ya era una constante en el día a día de su labor. El informe de CIMAC, Herencia de un sexenio: simulación y desplazamiento. Violencia contra las mujeres periodistas 2021-2018, menciona que el descrédito social de su trabajo y su palabra, son algunas de las principales consecuencias que enfrentan al ser violentadas.

El documento señala que durante el sexenio de Enrique Peña Nieto las denuncias que realizaron no fueron escuchas y, por el contrario, fueron acusadas de “mentirosas, exageradas o locas”, incluso, aquellas mujeres que recibieron amenazas de violación o asesinato de sus hijas e hijos.

Entre los tipos de violencia que vivieron con mayor frecuencia las profesionales de la información en este periodo de tiempo fueron: actos de intimidación 19.56%; amenazas 13.39%; hostigamiento 11.51%; agresiones físicas 10.15%; bloqueo informativo 8.69%; campañas de desprestigio 7.22% ; y el uso desproporcionado de la fuerza pública 6.28%.

 

Al igual que en otros ámbitos sociales, la pandemia de la COVID-19 vino a agudizar las agresiones contra las mujeres periodistas. Tan sólo, en 2021, 5 de cada 10 identificaron que vivieron violencia sexual a través de tocamientos no deseados, insinuaciones, llamadas o mensajes con contenido sexual, invitaciones sexuales de sus fuentes de información y compañeros de trabajo.

Cirenia Celestino Ortega, periodista e integrante de CIMAC, comparte que la violencia contra las periodistas se vive tanto dentro como fuera de las redacciones:

“Al exterior, sabemos que México es de los países más peligrosos para ejercer la labor periodística. Todo lo que ellas realizan siempre tiende a verse con cierta connotación sexual. Y, al final, todas esas violencias son obstáculos para el ejercicio de la labor periodística”.

En ese sentido, la periodista explica que tal afirmación tiene sentido en virtud de la “violencia externa” que reciben de parte de los funcionarios públicos, quienes son los primeros agresores. De acuerdo con la cartografía de casos de violencia contra periodistas mujeres de la Red, del 11 de marzo de 2020 (fecha en que se decretaron las medidas de confinamiento y sana distancia por la COVID-19) al 31 de diciembre de 2021, fueron registradas 437 agresiones en México, de las cuales 11 tuvieron lugar en Jalisco. De este total, 182 ataques corresponden a casos de violencia institucional.

De igual forma, la violencia y las desigualdades continúan al interior de las redacciones:

“Notamos que estas marcas de género se pueden ver en la brecha salarial. A esto se suma la ausencia de derechos laborales, jornadas laborales que no permiten conciliar la vida laboral con la vida profesional. Ellas reportan que cuando hay cursos de capacitación a ellas se les capacita menos y se les da prioridad a los compañeros hombres. Todo esto va significando obstáculos en su desarrollo profesional”.

Aunado a la violencia de género que ya vivían las profesionistas y especialistas, con la pandemia se agravó la precariedad laboral, pues en medio de este contexto las empresas mediáticas tuvieron que tomar decisiones para poder continuar, “desde reducir su plantilla, mandar a algunas personas a trabajar desde casa, y muchos otros tuvieron que cerrar”. En la encuesta se demuestra que sólo el 30% de las encuestadas señaló que el medio donde labora tomó alguna medida para sobrevivir económicamente a la pandemia.

Asimismo, de cada 10 periodistas:

  • 7 debieron trabajar con sus propias herramientas durante la pandemia.
  • 5 recibieron de su medio medidas y materiales para prevenir contagios del virus.
  • 3 recibieron de su medio medidas para proteger su seguridad en la cobertura durante la pandemia.
  • 1 reconoció que su medio hizo alguna acción o buena práctica específica para mujeres periodistas como comprensión a sus responsabilidades familiares.

Aunado a ello, el 72% reportó que ahora deben laborar sin horario fijo, lo que dificulta la conciliación de la vida personal y profesional.

Para el 77% la contingencia sanitaria significó un incremento en sus gastos. Al trabajar en casa ajustaron sus gastos para pagar el servicio de internet, comprar algún dispositivo electrónico, el gas, la luz y el agua. También, deben comprar frecuentemente sanitizante, cubrebocas, gel antibacterial, pruebas covid, medicamentos. Y tan sólo el 31% de las periodistas encuestadas ganan más de $10,000 MXN mensuales.

Violencia digital

“Cuando tuvimos que trabajar desde casa, el riesgo de ser víctimas de violencia digital aumentó”.

 

El trabajo a distancia significó para las periodistas estar mayormente expuestas a las redes sociales y demás medios digitales, pues, además de su trabajo como reporteras, durante la pandemia el 49% tuvo que conseguir un trabajo adicional.

Cirenia Celestino añade que del 11 de marzo de 2020 a septiembre de 2021, registraron 397 agresiones virtuales contra mujeres periodistas, y los principales ataques que denuncian tienen que ver con bloqueos informativos, seguidos de amenazas y ataques directos, es decir, que la violencia digital aumentó en un 70% contra mujeres periodistas durante la pandemia. Los ataques digitales van desde mensajes que incitan al odio, hasta difusión de información falsa, así como casos de acoso, hostigamiento, amenazas, intervención a sus dispositivos electrónicos, filtración o robo de información, suplantación y/o extorsiones.

“La violencia digital contra nosotras aumentó, aún cuando este es nuestro principal medio de trabajo ahora”.

Ni salud, ni seguridad

Si bien, muchos medios tomaron la decisión de enviar a sus equipos de redacción a trabajar a la distancia, el riesgo de contraer COVID-19al que se enfrentaron las reporteras al ejercer su labor periodística fue constante:

“El hacer coberturas en espacios cerrados, sin ventilación, o el hecho de que a veces las fuentes de información no se quieren poner cubrebocas, o los espacios en los que cubren no tienen medidas de salud fueron factores que hicieron que muchas contrajeran COVID”, sentencia Cirenia.

De las 289 periodistas encuestadas, el 66% adquirió COVID durante el ejercicio periodístico. Mientras que, el 34% abandonó su actividad profesional debido al virus de COVID-19. Y hasta el momento de la aplicación del sondeo (agosto de 2021), 27% tenía COVID-19.

En virtud de lo anterior, Cirenia, desde CIMAC, concluye diciendo que además del aumento en la carga laboral, el trabajo doméstico, la crianza de su hijas e hijos, el contraer COVID-19 se sumó a los factores que impactaron negativamente el desarrollo profesional de las periodistas.

“Recordemos que hombres y mujeres no participan de forma igualitaria y equitativa en las labores de hogar y en la crianza de los hijos e hijas, ahora suma todas las demás desigualdades de género que se vinieron a agudizar a causa de la pandemia”.

El año de la sindemia: ¿que implicó para la niñez en México?

Durante la pandemia de la COVID-19 en México, las niñas, niños y adolescentes se enfrentaron a múltiples crisis, entre éstas: la profundización de las desigualdades y violencias, el incremento de la pobreza, así como, a la marginación adultocéntrica, racista y machista. 

Por ello, con el objetivo de conocer la situación de la niñez y adolescencia mexicana, la Red por los Derechos de la Infancia en México (REDIM) público su Informe anual 2021: “Discriminación y violencia contra la niñez durante la sindemia”


 

Texto: Aletse Torres / Zona Docs

18 de enero del 2022

 

La sindemia, ha sido el término que la Red por los Derechos de la Infancia en México (REDIM) utilizó para evidenciar la relación e interacción que mantienen las desigualdades sociales y los efectos nocivos que ha traído consigo la pandemia de la COVID-19 para ciertos sectores de la población.

Por ello, en su informe anual 2021 “Discriminación y violencia contra la niñez durante la sindemia”, la REDIM denuncia la situación de precariedad y vulnerabilidades que la niñez y adolescencia en el país enfrentaron en medio de este contexto.

En su informe destacan que la crisis de derechos humanos que ya vivía el país expuso nuevas y “dolorosas” cifras sobre la niñez desaparecida, reclutada o asesinada. También, sobre la niñez y adolescencia migrante que se encuentra en México.

A la par de estas situaciones, de acuerdo con su análisis, las niñas, niños y adolescentes se enfrentan a nuevos retos como el regreso a las escuelas, el desabasto de medicamentos y su exclusión en diversos espacios. Por estas razones, la REDIM reconoce que estos resultados tienen el propósito de plantear la agenda pendiente que el país debe cubrir este 2022.

 

La salud es un derecho de todas, todos y todes 

Durante el 2021 hubo una grave desatención en la cobertura de insumos básicos para la plena garantía del derecho a la salud de la niñez mexicana, afirma la REDIM. De tal forma que, las niñas, niños y adolescentes sufrieron la exclusión del plan de vacunación contra la COVID-19, la caída del esquema de vacunación y el desabasto de medicamentos contra el cáncer.

La falta de dotación de medicamentos y de atención especializada ocasionó que 2 mil 077 niños, niñas y adolescentes, entre 0 y 17 años, (897 mujeres y 1,180 hombres) perdieran la vida como consecuencia de tumores (neoplasias) en 2020, de acuerdo con los datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

Lamentablemente no solo faltaron las medicinas, también las vacunas pertenecientes al esquema básico. Desde 2019, se ha documentado su desabastecimiento para la inmunización de enfermedades como: tuberculosis (BCG), hepatitis (HepB), sarampión, difteria, tos ferina y tétanos (DPT3, Tdap, TT), según datos del Informe de País del PAI (Programa Ampliado de Inmunizaciones en el contexto del Sistema de Salud). 

Y pese a los esfuerzos de la autoridad por invisibilizar el impacto que ha tenido la pandemia en la niñez y adolescencia, -restando importancia al número de contagios e, incluso, muertes como consecuencia de la propagación del coronavirus en esta población-, para diciembre de 2021 un total de 82 mil 234 niñas, niños y adolescentes habían sido infectados por COVID-19 en México. 

De éstos, 812 niñas, niños y adolescentes habían muerto, según las cifras del Sistema de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes SIPINNA. De cara a la magnitud del problema, la REDIM denuncia que se les excluyó del plan de vacunación contra la COVID- 19, sin una explicación, incluso, pese a que diversos países del mundo y Latinoamérica comenzaron las campañas de vacunación para los y las menores de edad.

En cambio, México se vio forzado a incluirlos luego de que los niños, niñas y adolescentes exigieron su derecho a vacunarse frente al Palacio de Gobierno.

 

Sin un plan para la niñez huérfana

México, fue el país con más niñas y niños que enfrentaron la muerte de uno o ambos padres (178 mil), así como, de sus cuidadores primarios o secundarios (275 mil 800), de acuerdo con las cifras del estudio “Orfandad COVID-19” de la revista “The Lancet”, citado por el informe anual de la REDIM.

Lamentablemente, advierte el informe, el Sistema Nacional DIF no ha ofrecido datos oficiales desagregados sobre cuántos son, en qué entidades se encuentran, cúal es su situación jurídica y cuáles son los planes de restitución de derechos para cada niña, niño y adolescente en condición de orfandad por COVID19.

La institución declaró a finales de año que existen aproximadamente 118 mil niñas y niños en orfandad por COVID-19, sin otorgar fuentes verificables o contexto que explique la razón de la cifra.

Esta omisión por parte de las autoridades, deja a las niñas, niños y adolescentes en una situación de vulnerabilidad ante la pobreza, el trabajo infantil, la violencia, sexual, el embarazo temprano y el abandono escolar.

 

El esperado regreso a las escuelas

El comienzo de la pandemia en marzo de 2020 implicó el cierre de todas las escuelas de educación básica, media superior y superior del país, así como, el traslado de la clases a la modalidad remota; por ello, el 2021 se auguraba como un año clave para planear el regreso a clases presenciales. 

A decir de la REDIM, la interminable discusión de “volver o no” mostró el profundo adultocentrismo en las políticas y la cultura mexicanas, debido a que los argumentos estuvieron marcados por una estigmatización de los espacios escolares como “poco seguros y poco responsables”, dando por sentado que niñas y niños no podrían atender a las medidas sanitarias necesarias.

REDIM, insistió en la urgencia de generar una estrategia de retorno gradual y segura, dialogando con las comunidades escolares y con la niñez, tomando como referencia a otros países que no asociaban el retorno a las escuelas con el incremento de contagios.

De tal manera que, para junio del 2021, en Latinoamérica solo tres países habían alcanzado las 50 semanas sin clases presenciales México fue uno de ellos.

La organización, explicó que las escuelas son también un espacio de contención y protección social, por lo que, un año de cierre implica una crisis de aprendizaje, problemas de salud mental, incremento del abandono escolar y trabajo infantil. 

En el ciclo escolar 2020-2021, 1.5 millones de personas de 3 a 18 años en el país ya no se inscribieron al nuevo ciclo escolar por motivos asociados al COVID-19. Además, 529 mil ya no se inscribieron por falta de dinero o recursos y 310 mil personas entre 13 y 18 años tampoco lo hicieron porque tenían que trabajar. 

México Evalúa, estimó que aproximadamente el 67% de la población escolarizada regresó a las aulas, esto implica un alto riesgo de abandono escolar no contabilizado oficialmente. 

Hasta la fecha, las autoridades mexicanas carecen de una estrategia educativa y de articulación interinstitucional para identificar y reintegrar al sistema educativo a los millones de niñas y niños que no regresaron a la escuela, afirma la REDIM..

 

Entre el juego y la guerra 

Tras el inicio de la Guerra contra el narcotráfico y las reiteradas medidas de militarización del país en los gobiernos de Felipe Calderón, Enrique Peña Nieto y Andrés Manuel López Obrador, las infancias mexicanas han sido víctimas de violaciones a sus derechos humanos. 

Niñas, niños y adolescentes viven en México todas las formas conocidas de violencia ocasionada por la guerra. Y también mueren por ellas. Entre los meses de enero a noviembre de 2020 y 2021 los homicidios de personas entre los 0 y los 17 años aumentaron de 2 mil 182 a 2 mil 240, representando unincremento del 2.7% respecto al año anterior.

La REDIM señaló que estas cifras dan cuenta de los fallidos resultados de las estrategias de seguridad y combate a la delincuencia y el crimen organizado. Cabe mencionar que, la violencia tiene marca de género, ya que “existe una mayor incidencia en prácticamente todos los indicadores de violencia si se trata de las niñas y adolescentes mujeres”.

Entre el primero de enero y el 5 de diciembre de 2021, 12 mil 918 personas entre 0 y 17 años fueron atendidas en hospitales de México por violencia familiar; de éstas, 88.3% eran niñas y mujeres adolescentes (11 mil 409 en total).

De igual forma, 6 mil 814 personas de 0 a 17 años se atendieron en hospitales del país por violencia sexual en el mismo periodo, siendo 92.8% niñas y adolescentes.

“La mezcla del machismo y el adultocentrismo genera una huella que marca múltiples dinámicas sociales en los hogares” declaró la organización en su informe. 

 

12 niñas, niños y niñes desaparecen al día en México

La niñez desaparecida en México continuó siendo un fenómeno en constante crecimiento en el país, el cual se ha invisibilizado por el adultocentrismo de las autoridades y de los propios sistemas de búsqueda.

En el año 2021 se registró una estadística que mostraba que 12 niñas, niños y adolescentes han sido reportados como desaparecidos, no localizados o localizados cada día, según el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas (RNPDNO). Esta cifra es una expresión de la violencia que se materializa en múltiples violaciones a los derechos humanos de la niñez.

Desde que se tiene registro 80 mil 344 personas de 0 a 17 años han sido reportadas como desaparecidas, no localizadas o localizadas en México hasta el 20 de diciembre de 2021. De estos casos, 15 mil 818 continúan en estado de desaparición o no localizados.

Esta epidemia invisible se expresa en todo el territorio nacional. No obstante, resaltan el Estado de México (con 3 mil 626 casos), Tamaulipas (con mil 701) yJalisco ( con mil 247) como las entidades federativas con mayor número de desapariciones de niñez y adolescencia.

 

¿Qué se tiene que hacer? 

La REDIM propone una serie de recomendaciones para reorientar las políticas públicas del Gobierno Federal, así como, de los estatales, en diversos rubros que conciernen a los derechos y la atención a la niñez y adolescencia en México:

  1. Reorientar la atención y contención de la COVID-19al enfoque sistémico basado en los derechos humanos y carácter global de la pandemia. 
  2. Fortalecer el Estado a través de la gobernabilidad democrática, construcción de ciudadanía y prioridad del Interés Superior de la Niñez.
  3. Incrementar la inversión del gasto públicoen frenar el impacto negativo de la pandemia. 
  4. Crear mecanismos institucionales de participación ciudadana desde la niñez, iniciando en las escuelas. 
  5. Fortalecer el sistemas de salud pública y la prevención comunitaria.
  6. Reducir el impacto de la crisis alimentaria y estimular el retorno a una dieta saludable.
  7. Fortalecer la autodeterminación nacional para decidir la política migratoria de México.

 

Este texto fue elaborado por el equipo de Zona Docs y lo reproducimos como parte de la Alianza de Medios de la Red de Periodistas de a Pie.

Covid-19: Sin freno éxodo de migrantes y violaciones a sus derechos humanos

En la Montaña, Tlachinollan y el Consejo de Jornaleros, documentó un éxodo de 14 mil 500 personas entre mujeres, hombres, niñas y niños que salieron a trabajar a los campos de otros estados del país


Texto: Beatriz García

Foto: Tlachinollan Centro de Derechos Humanos de La Montaña

18 de enero del 2021

Chilpancingo

 

La pandemia de la Covid-19 no impidió el éxodo de jornaleros de Guerrero en 2021 hacia diferentes estados del país.

De acuerdo a la información del Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan y de la Subsecretaría de Migrantes Nacionales del Estado cerca de 35 mil de ellos salieron, entre mujeres, hombres, niñas y niños, pero las condiciones precarias de salud, educación, seguridad y vivienda no se resolvieron.

En un informe publicado el 29 de noviembre por el Centro de Análisis e Investigación Fundar documentó que pese a la pandemia y las restricciones por la misma, millones de personas continuaron trabajando en el campo, para llevar alimentos a sus hogares.

“Las y los jornaleros agrícolas trabajaron y trabajan a la par del personal médico, personal de enfermería, personas cuidadoras, repartidores de alimentos y las millones de trabajadoras esenciales que mantuvieron el país a flote durante 2020 y 2021”, precisa el texto.

El Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan junto con el Consejo de Jornaleros Agrícolas en el estado tiene un panorama puntual de  lo que pasa con los migrantes nacionales, pues la Montaña es una de las regiones del estado que más éxodo de jornalero presenta.

En entrevista, el representante del área de Jornaleros de Tlachinollan, Paulino Rodríguez Reyes, confirmó que tan sólo en esta región de la Montaña el éxodo de migrantes no disminuyó, incluso con relación al 2020.

En la Montaña, Tlachinollan y el Consejo de Jornaleros, documentó un éxodo de 14 mil personas entre mujeres, hombres, niñas y niños que salieron a trabajar a los campos de otros estados del país.

Además, Tlachinollan tiene un registro del fallecimiento de 14 jornaleros en el 2021, algunos por accidentes y  tres por coronavirus.

Rodríguez Reyes precisó que además de tener un mismo número de migrantes que salieron a los campos a trabajar, lo hicieron en las mismas condiciones de precariedad.

“En las condiciones de traslados son pésimas en cuanto a camiones, inseguridad en el trayecto del camino, abuso de autoridad, tránsito, no se diga, igual las  condiciones laborales en los campos agrícolas, ahí por ejemplo, lo que ya se sabe la gente vive de su salario, o de lo que gana en el día sin prestaciones, seguridad social”, describió el defensor de derechos humanos.

Agregó que la mayoría de los campos o los estados donde migran los jornaleros son zonas agrícolas  donde no hay albergues ni guardería para que los hijos e hijas de las familias puedan apoyarse de ellas.

Rodríguez Reyes lamentó que siguen faltando políticas públicas del gobierno para atender la problemática y que es lo que más preocupa.

En 2021, dijo, que también con la pandemia nunca se supo si las familias se vacunaron contra la Covid-19, porque donde trabajan no se priorizó una campaña para ellos y así invitarlos a vacunarse.

Tlachinollan tiene el cálculo de que el 80 por ciento de los jornaleros no se vacunó contra el coronavirus.

El representante del área insistió que no hay un programa especial del gobierno que cobije a la población jornalera y el panorama que se vislumbra para este 2022 es similar.

Dijo que el Consejo de Jornaleros y Tlachinollan están pugnando para que se reactiven las mesas de trabajo de la Comisión Intersecretarial del estado para implemente un programa, y que ojalá en el primer trimestre del año se resuelva.

Esta Comisión nace en el 2011 y la conforman las diferentes dependencias del estado, con el objetivo de que haya atención a los jornaleros.

El defensor adelantó que tres secretarías ya se acercaron: la de Secretaría de Asuntos Indígenas y Afromexicanas, la Secretaría de Migrantes y la Secretaría de Salud. Estas tres dependencias  dialogaron con el Consejo de Jornaleros, quien entregó una agenda de trabajo, mientras que las dependencias prometieron buscar que se reactive la Comisión Intersecretarial y trabajar un planteamiento más integral.

 

Más de 35 mil migrantes de Guerrero salieron en 2021 a los campos agrícolas del país: subsecretaria de Migración Nacional

En entrevista con la subsecretaria de Migración Nacional de estado, Eleazar Marín Quebrado, coincidió que el éxodo de jornaleros no paró pese a la pandemia de la Covid-19 y cerca de 35 mil personas abandonaron sus casas para trabajar en los campos agrícolas.

Pero, reveló, que de enero a octubre que correspondió la atención al gobierno anterior, que encabezó el priista Héctor Astudillo Flores,  no se atendió el problema de los jornaleros.

La funcionaria asumió el cargo a principios de noviembre en el gobierno que encabeza la actual gobernadora Evelyn Salgado Pineda, y junto con otras dependencias reactivaron la Comisión Intersecretarial para que se diera la atención a este problema, a quienes se les planteó con datos estadísticos la situación.

Con las mesas de trabajo de la Comisión, dijo,  se instalaron dos módulos de salud en las Unidades de Servicios Integrales (USI) de Tlapa y de Chilapa que estaban inactivos donde se asignaron médicos, enfermeras y trabajadoras sociales.

La funcionaria informó que en el 2021 tanto en Chilapa como en Tlapa  se registraron 14 mil  jornaleros en cada uno, quienes salieron a diferentes partes del país, y sumando los jornaleros que salen de Ometepec, asciende a un total de 35 mil migrantes nacionales que cada año salen de sus lugares de origen.

Aseguró que en Tlapa se implementó que elementos de Seguridad Pública acompañen a los jornaleros a los límites del estado, además de que para  este año se pretende firmen convenios interestatales con autoridades de los estados receptores de jornaleros agrícolas.

Se supone que estos convenios son para vigilar que se respeten los derechos humanos de los jornaleros.

La subsecretaria agregó que para este año el objetivo es que el programa Sembrando Vida de la Secretaría del Bienestar ayude a disminuir el éxodo de migrantes.

 

Casos de COVID aumentan 201%: Salud registra 44 mil contagios más, nuevo récord en un día

Además, autoridades confirmaron 190 muertes más por la enfermedad, por lo que van al menos 300 mil 764 defunciones reconocidas oficialmente.


 

Texto: Animal Político

Fotografía: José Luis de la Cruz / Archivo

13 de enero de 2022

 

El aumento de casos de COVID en México ya es del 201% en una semana, de acuerdo con datos de la Secretaría de Salud.

La dependencia detectó 44 mil 187 casos recientes, para un acumulado de 4 millones 214 mil 253 casos, desde el inicio de la pandemia, la mayor cifra en el reporte diario.

Sin embargo, estima que 222 mil 221 (el 5%) son los casos activos de COVID, por presentar síntomas en días recientes.

Además, autoridades confirmaron 190 muertes más por la enfermedad, por lo que van al menos 300 mil 764 defunciones reconocidas oficialmente.

De acuerdo con el informe técnico diario, la red hospitalaria registra reducción de 85% en la ocupación con relación al punto más alto de la segunda ola epidémica en enero de 2021. En las últimas 24 horas la disponibilidad de camas generales es de 76%, mientras que la de camas con ventilador mecánico se sitúa en 85%.

Sobre el avance de la vacunación, con la aplicación de 440 mil 149 dosis este martes 11 de enero, se han aplicado en total 152 millones 755 mil 675.

Esta cantidad corresponde a 82 millones 548 mil 376 personas vacunadas, 91% con esquema completo.