“Quiero olvidarme de Otis”: infancias, las más vulnerables después del huracán en Acapulco

Profesionales de la salud mental trabajan con niños y niñas para ayudarles a superar el trauma causado por el huracán Otis y procurar su salud emocional. 


Texto y fotografía: Margena de la O / Amapola periodismo

Acapulco

11 de diciembre 2023

 

Es mediodía del jueves 7 de diciembre, ha pasado mes y medio desde que el huracán Otis causó destrucción en su paso por Acapulco, y una veintena de niñas y niños están en círculo en una cancha de futbol de una localidad en la parte sureste del puerto. Cantan, dibujan y hablan de sus experiencias sobre el desastre natural como parte de una sesión en el “espacio amigable”, que instalaron profesionales de la organización Save The Children.

En los alrededores de la cancha todavía permanecen los escombros de la devastación. Ahí, los trabajadores sociales y psicólogos trabajan desde hace dos semanas con los menores, aunque su labor comenzó desde hace un mes para ubicar los lugares con más daños y diseñar un plan para contener a la niñez y adolescencia de las zonas más vulnerables en este momento de crisis.

En el arranque, las niñas y los niños escuchan y dan la bienvenida a sus compañeros, comparten cómo les fue y qué hicieron en las horas posteriores a la sesión del día anterior. Aquí los menores son quienes ponen las reglas de convivencia.

Después desinfectan sus manos para seguir con otras actividades con la finalidad de procurar su salud emocional y mental después de Otis, que en pocas horas pasó de tormenta tropical a huracán categoría 5. El interés principal es saber y trabajar los niveles de shock en ellos por el huracán. 

En medio de esta veintena de niños se encuentran José, Ana, Gael y Lía, a quienes se les cambió el nombre para proteger su identidad. Todos dicen que hace un par de semanas estaban «tristes» por el huracán, pero ahora se sienten «felices».

–¿Cómo estás?–, se le pregunta a José, quien tiene 12 años y cursa el primer grado de secundaria.

–De maravilla–, responde sin rodeos.

José se destaca entre los niños presentes, no solo por ser uno de los mayores, sino por su elocuencia y claridad al expresar lo que siente.

–Antes de ver cómo quedó mi casa me sentía triste y derrotado. Aquí me ayudaron a elevar mis emociones, me ayudaron a sentirme feliz y contento–, comenta después.

El motivo de su tristeza se debía a lo que vivió la madrugada del huracán. El 25 de octubre, ninguno de los cinco miembros de su familia, incluyendo a sus dos hermanos, uno mayor y otro menor de cuatro años, que también está en el espacio amigable, su padre, su madre y él, durmió en casa porque se quedaron sin techo. El viento se llevó parte de las láminas, y en medio del viento y la lluvia buscaron refugio en casa de su tío, quien tiene una casa de concreto.

Al segundo día del huracán vieron cómo quedaron las casas, incluida la suya; «estaban muy feas y fue cuando nos dio pa’bajo». Porque «el material volaba; despedazaba las casas y muchas personas murieron», dice José al rememorar esos momentos.

Niños, niñas y adolescentes en «los espacios amigables» donde los apoyan en su salud emocional.

Después, vio cómo su madre lloraba porque no tenía para darles de comer. Debido a la destrucción del huracán y los saqueos en las tiendas, hubo escasez de alimentos en el puerto. Tampoco había luz, agua, telefonía ni comunicación en las carreteras; mucho menos había trabajo.

La organización independiente Save the Children México trabaja con infancias en varios ejes, según el contexto y las necesidades del lugar al que acuden. Por ejemplo, en el norte del país suelen enfocarse en el tema de migración, pero en el caso particular de Acapulco después del desastre natural, están centrados en los ejes educativos y de salud.

La mayoría de los niños y las niñas están sin clases porque sus escuelas quedaron afectadas. Hasta el pasado 5 de diciembre, 829 escuelas permanecían con daños. Mientras que, de acuerdo con autoridades locales, 403 escuelas públicas de los distintos niveles educativos reanudaron clases presenciales en Acapulco y Coyuca de Benítez, de las mil 200 en ambos municipios.

En las primeras semanas tras el huracán, la suspensión de clases por los daños en escuelas de Acapulco y Coyuca de Benítez afectó a 214 mil 716 alumnas y alumnos de todos los niveles escolares.

El eje de salud incluye aspectos físicos y mentales, y temas de agua, higiene y saneamiento, que la organización cataloga como «Wash», con el objetivo de que los menores contribuyan a su comunidad. 

Dentro de estos ejes, el elemento de mayor atención es el de salud mental.

«(…) Nosotros, como tercera brigada, ya estamos abordando temas específicos como salud mental, ya que estamos viendo que los niños están experimentando un duelo, y no lo están expresando. Sus emociones no están siendo gestionadas, y no tienen cómo canalizarlas, entonces hemos observado emociones mal gestionadas. Lo que estamos trabajando es salud mental con ellos», dice Arizaí Anzueto Pérez, gestora de Protección de Save the Children México.

El trabajo previo y actual de esta organización en Acapulco se realiza a través de brigadas dentro de los ejes determinados. Las dos primeras brigadas trabajaron en el mapeo de las zonas más afectadas e hicieron el primer contacto con la población, mientras que la tercera brigada, activa en estos momentos, se enfoca en el aspecto de la salud emocional.

Lo hacen utilizando la metodología «Heart», un programa de sanación a través de las artes, como la música, la pintura, el diseño y la escritura, para que los menores se expresen y, al mismo tiempo, exploren su creatividad.

En la localidad donde se encuentra este «espacio amigable», los daños son tan evidentes como las condiciones precarias en las que viven muchas familias. Además, enfrentan otras consecuencias, como la falta de atención institucional en aspectos como la seguridad pública, a pesar de que este lugar no está a más de 15 minutos en transporte público colectivo de la zona urbana de Acapulco. La situación de inseguridad en el puerto es conocida tanto dentro como fuera del estado.

El huracán agravó situaciones que los menores ya experimentaban.

«Tal vez, lo primero que se piensa es que el mismo huracán generó las afectaciones; aquí solo vino a acentuar muchas vulnerabilidades que ya existían en la zona», comenta Jorge Ángel Coca, líder de Medios de Vida de la organización.

Él se refiere en particular a vulnerabilidades que también existen en el lugar, como el aspecto de la higiene personal y la prevención de riesgos, ya que muchas familias se dedican a la recolección de basura.

Pero entre las muchas vulnerabilidades se encuentra el contexto de inseguridad del puerto y las historias de vida individuales de cada niño. Ana, de 11 años, lo menciona cuando profundiza sobre la tristeza que le acentuó el huracán al ver su casa destruida.

«Hace unos días estaba triste, a veces lloraba, porque mi mamá no está conmigo ni mi papá. A mi papá lo mataron, y mi mamá no está conmigo, se fue a Tijuana».

Afortunadamente, ahora, incluso en medio de lo que está viviendo, su estado emocional es diferente. «Me he sentido feliz aquí», agrega.

Los espacios amigables de esta misión tienen como función crear un lugar seguro para proteger a niñas, niños y adolescentes que corren riesgos debido a diferentes circunstancias que, en muchos casos, podrían derivar en abusos.

Son ellos quienes establecen el ritmo.

Uno de los puntos cruciales de la misión es identificar las vulnerabilidades de la zona y escuchar las necesidades de las niñas, niños y adolescentes, y atenderlas siguiendo el ritmo y la dirección que ellos marcan. Uno de los principales objetivos de la metodología que emplean es que los menores puedan expresarse a través de los juegos que eligen.

«Lo que vamos identificando es lo que preguntamos con ellos, y en eso nos centramos: que ellos puedan expresar sus emociones, que puedan disfrutar del juego libre y que puedan desarrollar el autocontrol», explica Jorge.

Arizaí dice que, a través de los dibujos, han identificado aspectos graves que los menores están experimentando, por lo que buscan trabajar en colaboración con otras áreas, organizaciones e instituciones. Colaboran muy de cerca con las madres y los padres de familia en las comunidades.

De todo lo que hace José en el «espacio amigable» de su comunidad, disfruta especialmente el de la pintura, pero también ha disfrutado mucho de los ejercicios de respiración, quizás porque le brindan un momento de tranquilidad.

Ana, Gael y Lía también se sienten atraídos por la pintura, pero valoran estas acciones de la misión como su refugio.

Las escuelas primarias y secundarias de la zona están destruidas, al igual que sus casas. Las niñas, niños y adolescentes no tienen actividades porque muchas, incluyendo las educativas, no han sido reactivadas en el puerto.

En la casa de Lía, solo quedó en pie la única habitación de concreto que tenían, lo que determina la situación de ella y su familia. «Para distraerme, porque nos la pasamos aburridos en casa, por eso no falto», dice Lía, de 11 años, cuando se le pregunta para qué le ha servido el «espacio amigable».

Save the Children México tiene actualmente dos «espacios amigables» abiertos en diferentes localidades de Acapulco, incluida la que se visitó, y en una tercera localidad están realizando mapeo. Estos espacios funcionan de lunes a viernes, de 10 a 12 y de 2 a 4 de la tarde. Se han omitido los nombres de todos estos lugares para proteger la seguridad de los niños y adolescentes.

El proyecto prototipo de la organización independiente en respuesta a esta crisis del desastre natural tiene una duración de 18 meses. Comenzaron hace un mes, pero el plan es expandir los espacios amigables y mantenerlos de manera permanente con la colaboración de los habitantes de las comunidades.

–¿Te han gustado las actividades?, –se le pregunta a Gael, de 10 años.

–Sí.

–¿En qué te han ayudado?

–Para olvidarme de Otis.

 

 

 

Este contenido es exclusivo de Amapola periodismo para Animal Político.

“La publicidad televisiva de juguetes en México refuerza y replica estereotipos de género”

En el Marco del Día de la Niñez, el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) presentó los resultados del “Monitoreo de estereotipos a la publicidad televisiva de juguetes dirigida a niñas y niños”, esto con el objetivo de señalar el uso o desarraigo de estereotipos de género.

De 286 comerciales analizados, el 58% presentaron estereotipos, el 31% manejaron un discurso neutral y sólo un 11% apostaron por desarraigarlos.


Texto: Alondra Angel Rodriguez / ZonaDocs

Ilustración: ZonaDocs

28 de abril del 2023

 

En la publicidad televisiva mexicana que promociona juguetes para las infancias sigue dominando una narrativa binaria, pues aún prevalecen estereotipos de género que venden la idea de que “tales juguetes son exclusivos para niñas y tales para niños”; así lo demostraron los resultados del “Monitoreo de estereotipos a la publicidad televisiva de juguetes dirigida a niñas y niños” realizado por el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT).

Este estudio analizó 286 comerciales de juguetes para niñas y niños que fueron transmitidos entre el 1 de noviembre de 2021 y el 15 de enero de 2022 por señales de televisión radiodifundida y televisión restringida en México. Dicha temporalidad consideró el contexto de fin de año y la estrategia comercial de “El Buen Fin”, en el que muchas familias adquieren juguetes para las festividades navideñas.

De los 286 mensajes comerciales utilizados para el monitoreo, se identificó que 120 se dirigen a infancias en general y 166 tuvieron como público objetivo a un sexo en específico (60% fueron para niñas y 40% para niños).

Sobre estos comerciales también se estudió el uso de los colores rosa y azul para saber si sobresalían en los mensajes, considerando que estos suelen asociarse de manera estereotipada a niñas y niños; los resultados que se obtuvieron fue que: “el 48% de los comerciales analizados usaron el rosa o azul de manera predominante. De éstos, 71 mensajes priorizaron el color rosa y 68 lo hicieron con el color azul.

Para relacionar el público objetivo con el tipo de juguete de los spots que se observaron también se realizaron diferentes clasificaciones de los juguetes, estos fueron los resultados:

En la categoría “muñecas y accesorios” estaba mayoritariamente dirigida para las niñas con 96% y 4% para ambos sexos.

En la categoría “juegos educativos, de manualidades y arte” se encontró 69% para ambos sexos, 18% para niños y 13% para niñas.

En las categorías “vehículos, pistas de carreras y accesorios” y “figuras de acción y accesorios”, la publicidad se dirigió a niños con el 68% y 82% respectivamente.

Entre los hallazgos más importantes del monitoreo fue que:

“De los 286 comerciales analizados: 58% presentaron estereotipos de género, 31% tuvieron una postura neutral, mientras que el 11% sí elaboraron mensajes que podrían contribuir a desarraigo de dichos estereotipos”.

En lo que respecta al desarraigo de estereotipos se los considero así, ya que de acuerdo al IFT buscan:

“mostrar una participación activa tanto de niñas como de niños, una convivencia igualitaria, diversidad étnica, trabajo en equipo, un uso de adjetivos neutros, así como la libertad de seleccionar juguetes y roles de género”.

Por otro lado, el monitoreo también encontró que 113 mensajes reproducen estereotipos femeninos porque muestran a niñas juegan con muñecas, a niñas que están preocupadas por su aspecto físico y que sólo juegan con otras niñas.

De la misma manera, se contabilizaron 82 mensajes vinculados a lo masculino, donde se presenta al niño como alguien que compite, que juega con vehículos y que, al igual que las niñas, sólo juega con otros niños.

En cuanto a las acciones llevadas a cabo por niñas y niños en los mensajes comerciales, se detectó que las niñas fueron representadas en demostraciones de afecto, en roles de cuidadoras de bebés y en juegos asociados a la moda, cuidado personal y belleza.

Mientras que la participación de los niños se vinculó con disparar, combatir, simular sonidos de animales o diálogos de figuras de acción con referencias a conflictos armados.

Con respecto a las palabras o frases empleadas en los mensajes fue posible detectar que los anuncios que van dirigidos a las niñas principalmente evocan a los sentidos mencionando colores, texturas, sonidos y sabores; por ejemplo: “ruiditos”, “palmaditas”, “eructito”, “comidita” y “casita”. En tanto que en los que se dirigen a niños se identificaron: “épico”, “extremo”, “súper”, “enorme”, “gran” e “impactante”.

En contraparte, las descripciones de los juguetes para niños estaban enfocadas en los rasgos heroicos y magníficos del producto: “épico”, “extremo”, “súper”, “enorme”, “gran” e “impactante”.

Sobre este tema, el Monitoreo también precisó el tipo de mensaje por género:

En los mensajes en los que se habla de “diversión” para niñas se presentan experiencias creativas (crear, pintar y colorear) y cuidado de bebés o mascotas, mientras que para los niños la “diversión” se relaciona con los juegos de aventura acompañados de dinosaurios, robots y autos.

Para las investigadoras e investigadoras que participaron en el estudio, esto permitió identificar:

“una diferenciación por sexo en los verbos utilizados en spots de juguetes personalizables, es decir, se emplea “decorar” para niñas y “crear”, “armar” o “construir” para niños”.

Tras este análisis, las conclusiones a las que llegaron fueron que la mayoría de los comerciales analizados contribuyen a perpetuar: “la idea de que las niñas deben ser “coquetas”, “bonitas”, “sexys”, “cuidadoras” o “princesas”, mientras que los niños, deben conducirse “como hombres”, “héroes” o “guerreros”.

Se deben de atender las desigualdades de género en la publicidad televisiva

Oscar Diaz Martínez, Titular de la Unidad de Medios y Contenidos Audiovisuales del IFT, consideró que es importante poner atención en lo que se presenta en la publicidad, ya que las niñas, niños y adolescentes están expuestos a esto día con día:

“los conecta de alguna manera con los objetos, situaciones que miran a traes de la pantalla y podrían estar generando una oleada de ideas y emociones que influyen en su comportamiento y en su manera de ver la vida. No es menor la influencia de la publicidad de nuestras infancias a través de los contenidos audiovisuales”.

Por su parte, Ronit Leventhal Greenspun, directora de Monitoreo de Contenidos, señaló:

“en este ejercicio se detectaron avances en los anuncios que presentan un discurso audiovisual neutro o desarraigar estereotipos todavía existen áreas de oportunidad para que la industria siga trabajando con el fin de erradicar algunos”.

Melanie Tobal, fundadora y presidenta de Publicitarias agregó que, desde su experiencia en las agencias de publicidad, se está en un momento de transición, pues las industrias publicitarias tienen buenas intenciones de cambios e inclusión, pero hay una falta de capacitación para tomar en serio estos temas.

“En lo superficial parece que cambió, pero en lo profundo se ve que lo que se modificó fue lo macro y se siguen dando estas reproducciones de estereotipos. Aunque en su totalidad no se reproduzcan cuestiones estereotipadas las narrativas, escenografía, locuciones, entre otros siguen manteniendo los estereotipos”, precisó.

Ignacio Gaspar, director general de Toy Planet, compartió que la cadena de jugueterías desde 2011 comenzó a cuestionar por qué ciertos juguetes y colores se asociaban a estereotipos de género, esto los llevó a crear la campaña ¡Juguetes para todxs!, una propuesta que busca promover la igualdad de género, mostrando a niñas y niños por igual, independientemente de los colores que se utilizan y del tipo de juguete que se anuncia.

En la campaña se desarrolló un catálogo de juguetes, donde se buscaba que tanto niñas como niños pudieran aparecer en todos los juguetes, dejar de considerarlos juguetes “para niñas o para niños”. Esto tuvo una repercusión internacional, y fue un parteaguas para que empresas internacionales comenzaran a tomar cartas en el asunto”.

Además, enfatizó la importancia de promover y vender productos para niñas y niños con perspectiva de género. No eliminando los colores rosa y azul, sino intercalándolos e integrando otros elementos: “Los juguetes de perce no tienen género, lo que provoca los estereotipos de género son la forma de presentarlos y comunicarlos”.

Melanie Tobal respecto al caso de Toy Planet es un claro ejemplo de lo que se debe de hacer para comenzar a luchar contra las construcciones culturales de género a las que debemos enfrentarnos día con día, las cuales -precisa- debemos entender como lo que son:

“estereotipos muy arraigados que se deben trabajar activamente para desarmarlos, ya que influyen en la vida y oportunidades de las infancias, como se distribuyen los roles y las dinámicas de vida”.

La especialista concluyó que “siempre habrá personas que no estén de acuerdo en estos avances y cambios, pero hay que tener bien presente que es una convicción que tiene que ver con derechos humanos”.

Finalmente, invitó a las audiencias a poner atención en la publicidad televisiva para dialogar con las infancias sobre lo que opinan de lo que ven en los comerciales.

Por su parte, el Comisionado Presidente en suplencia, Javier Juárez Mojica, precisó que este Monitoreo servirá para que:

“los distintos actores que participan en la cadena de valor del quehacer publicitario vislumbren nuevos caminos y elementos en el desarrollo de los mensajes y campañas que difunden, esto para hacer valer el interés superior de la niñez y los derechos de las audiencias infantiles”.

En la Convención de Derechos del Niño se reconoce que todas las infancias del mundo tienen derecho a jugar, no sólo como esparcimiento, sino también como una herramienta fundamental de desarrollo y educación; por ello, se deben de dejar de lado los estereotipos de género en los juguetes para las infancias, esto como una medida para combatir la desigualdad.

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Los resultados completos de este Monitoreo pueden consultarse aquí:

https://www.ift.org.mx/sites/all/themes/bootstrap/templates/ift-umca/files/pdfs/eramca/monitoreo_estereotipos_publicidad_juguetes.pdf


Este texto es propiedad de ZonaDocs y lo reproducimos como parte de la Alianza de Medios de la Red de Periodistas de a Pie. Puedes leer el original en este enlace.

 

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