Cierra convocatoria a médicos con 64% de vacantes vacías en las seis especialidades con más falta de personal

Médicos alegan falta de condiciones para realizar su labor en zonas peligrosas o alejadas. “No solo es cuestión de inseguridad, es que falta material, infraestructura y medicamentos para poder realizar bien nuestro trabajo”, señalan.


Texto: Andrea Vega / Animal Político

Fotografía:

6 de junio de 2022

 

Con 64% de vacantes vacías en las seis especialidades en las que más hacen falta médicos cerró, en el último minuto de este viernes 3 de junio, la convocatoria que lanzó el gobierno federal el pasado 24 de mayo para reclutar a médicos especialistas de los que hay una importante carencia en varios estados del país.

Animal Político realizó una revisión del total de vacantes por cada una de las seis especialidades con más falta de médicos –medicina interna, urgencias médico quirúrgicas, ginecología y obstetricia, pediatría, anestesiología y cirugía general, que en total concentraban 66% de las plazas– y encontró que de 8 mil 775 disponibles, 5 mil 613 (63.9%) no recibieron la postulación de ningún interesado.

En la revisión hecha dentro de la plataforma donde se lanzó la convocatoria se encontró que en la especialidad de medicina interna, la de mayor número de vacantes ofertadas, con más de mil 700, el 76.4% no recibió ninguna postulación. La situación en esta especialidad es más crítica en entidades como Veracruz, donde 96.8% de las vacantes se quedaron vacías. En Baja California fue el 94.4%; Nayarit, 93.9%; Morelos, 89.8%; Coahuila, 89.6%. En todos los casos, la falta de postulación de los médicos es mayor en las zonas alejadas de las ciudades.

En Veracruz, para medicina interna, solo recibieron postulaciones (cinco) las vacantes en el puerto de Veracruz, Poza Rica, Cardel, Minatitlán y Tuxpan. Y se quedaron vacías el resto en lugares como: Perote, Entabladero, Misantla, Naolinco, Naranjos, Tierra Blanca, Huatusco, entre muchas otras.

El Consejo Nacional para la Evaluación de la Política Social (Coneval), en su Estudio diagnóstico del derecho a la salud 2018, el último disponible, ya advertía sobre esta inequitativa distribución de los médicos.

Uno de los retos fundamentales que enfrenta el Sistema Nacional de Salud es una tendencia a la concentración de los recursos humanos en las zonas urbanas, que se debe, en parte, a la falta de incentivos adecuados para promover el establecimiento del personal en sitios de difícil acceso, señala el Coneval.

Juan Luis Salgado Loza, presidente del Colegio de Medicina Interna de México señala que los especialistas quieren apoyar a llevar atención a la salud a toda la población, pero no pueden forzar a los médicos a que vayan a zonas de riesgo, donde no se les garantiza su seguridad.

En el estudio, Los médicos especialistas en México , de la División de Estudios de Posgrado de la Facultad de Medicina de la UNAM, se explica que la distribución inequitativa de los recursos humanos en salud es más notoria en entidades federativas con altos índices de violencia.

“Además –dice Salgado Loza– el problema es todavía más complejo, trae aparejadas cuestiones de que no hay la infraestructura suficiente para dar una buena atención ni los recursos materiales necesarios”.

En 2018, dice el reporte del Coneval, las unidades de hospitalización sumaban un total de 4 mil 571 en el sector público en todo el país; 97.7% de estas se encontraban en localidades urbanas y solo 1.5% en poblaciones rurales, un poco menos de cuatro unidades por cada 100 mil habitantes.

Si bien esta alta concentración urbana podría determinar desigualdades entre localidades y regiones del país, esto no debe entenderse, subraya el Coneval, como un llamado a expandir la oferta hospitalaria de forma improvisada a las regiones más dispersas sino a promover una adecuada planeación de la infraestructura sanitaria que sea accesible, asequible y con calidad para toda la población sin importar la localidad en que habite.

Otro factor son las condiciones de vida y de opciones laborales alternas a las que tendrían que ajustarse los médicos y sus familias en las zonas alejadas. El estudio sobre los médicos especialistas de la Facultad de Medicina de la UNAM precisa que en algunas entidades federativas del país hay un menor ingreso per cápita, escaso o nulo acceso a educación básica de calidad (pensando en las familias), poca disponibilidad de servicios básicos (alimentación, vivienda, etcétera), carencia de infraestructura física para el ejercicio adecuado de la profesión y escasa o nula posibilidad de ejercer la práctica privada en conjunción con el ejercicio público.

Falta de información 

Una cuestión que ha generado mucha incertidumbre y especulaciones –porque en la convocatoria solo vienen los salarios que se ofrecen, que llegan hasta 36 mil pesos– es no saber bajo qué esquema se les va a contratar a los médicos especialistas. Esto no se ha especificado.

Que una persona se mueva de entidad, mueva a su familia, mude toda su vida es algo muy complejo como para que solo vayan por unos meses, señala Daniela de la Rosa, vicepresidenta de la Asociación Mexicana para el Estudio de las Infecciones Nosocomiales (AMEIN).

“Hasta ahora –subraya– no sabemos por cuánto tiempo son los contratos. Y muchas de las vacantes que se estaban ofertando en la convocatoria eran vacantes que ya ofrecía el Insabi (Instituto Nacional de Salud para el Bienestar) y eran temporales”.

Sonia López Álvarez, directora ejecutiva de la Sociedad Mexicana de Salud Pública, refrenda lo anterior. “Sí está pesando mucho la cuestión de la inseguridad, pero también la incertidumbre de que no se sabe de qué tipo de contrataciones estamos hablando. Muchas de las vacantes que se ofertaron son las mismas que tenía el Insabi en convocatorias anteriores y esas eran con contratos de solo cuatro meses”.

Además, como el mismo director del IMSS, Zoé Robledo, lo admitió en la conferencia matutina del presidente Andrés Manuel López Obrador, del martes 31 de mayo, en México, para alcanzar las recomendaciones internacionales de 230 médicos por cada 100 mil habitantes, hay un déficit de 154 mil 786 especialistas y 33 mil 832 generales. Es decir, el universo de médicos no es tan grande como para tener más candidatos dispuestos a llenar las vacantes.

La falta de médicos es mucho más grave en estados como Chiapas, donde solo hay 32.2 por cada 100 mil habitantes; Guerrero, con 37; Tlaxcala con 49.4; Oaxaca, 51.1 y Veracruz, 52 por cada 100 mil habitantes.

La situación seguirá siendo crítica en estos estados. En Veracruz, en las regiones de la Huasteca, Montaña y Papaloapan-olmeca hay cero pediatras para atender a más de 2.4 millones de niños. En ese estado no hubo una sola postulación para las 147 vacantes de pediatría ofertadas, todas se quedaron vacías.

En una posición un tanto mejor quedaron Chiapas, con 73.9% vacías, Guerrero, con 69.4% y Oaxaca, con 55.2% sin un solo médico interesado.

En el caso de ginecología y obstetricia, el 60% de las vacantes en todo el país se quedaron sin postulaciones. Veracruz es también en esta especialidad el estado con la situación más alarmante, ahí se quedaron vacías el 100% de las 149 que se ofertaron. En tanto que Chiapas se quedó con el 82.1% de las vacantes para ginecólogos vacías.

Un médico especialista que pidió mantener su nombre bajo reserva aseguró a Animal Político que no se iría a Veracruz por todos los factores que ya se mencionaron, en las zonas donde se requieren médicos no hay seguridad ni infraestructura adecuada para dar una buena atención a los pacientes, tampoco la garantía de buenas escuelas para sus hijos ni de vivienda y servicios adecuados.

¿Qué hacer?

En el artículo Recursos humanos para la salud en el contexto de la reforma sanitaria en México, de los investigadores Gustavo Nigenda, Laura Magaña-Valladares y Doris Verónica Ortega-Altamirano, los autores concluyen que no es posible ordenar el campo de los recursos humanos en salud sin planificación.

La formación de nuevos recursos requiere de periodos largos: para un técnico pueden ser dos años y para un médico especialista hasta 12 años. Además de la temporalidad de la formación, debe considerarse qué función debe desempeñar cada categoría y en qué nivel de atención deben participar.

En un escenario de integración del sistema de salud mexicano, la planeación de los recursos humanos en salud debe ser una función clave, que no solo debe considerar la dinámica demográfica y poblacional sino también los cambios organizacionales en el propio sistema de salud.

En México se debe garantizar que las escuelas de medicina formen al personal que tanto la población como las instituciones de salud requieren, mientras que estas –se precisa en el artículo– deben definir claramente el tipo de profesionales y técnicos que necesitan a partir de los cambios que experimentarán en los próximos años.

Si la integración del sistema se lleva a cabo, la planificación se hará en un escenario de mayor certeza en términos de la definición de requerimientos para lograr una asignación equitativa entre instituciones y regiones y un alto nivel de calidad de su desempeño, dice el estudio.

El Coneval, por su parte, señala que se debe buscar crear las condiciones para hacer más atractivo a los especialistas el ejercicio en zonas semiurbanas y rurales y esto incluso generar las condiciones para realizar bien su trabajo pero también escuelas con buen nivel donde inscribir a sus hijos, viviendas dignas y servicios adecuados, así como garantía de seguridad.


Este texto es propiedad de Animal Político y lo reproducimos con su autorización. Puedes leer el original en este enlace

De Tijuana a Chilapa, ciudades peligrosas reciben pocos aspirantes a plazas médicas; gobierno ofrece sueldos de hasta 36 mil pesos

De las 13 mil 765 plazas que se están ofertando, solo han recibido postulación 4 mil 040, apenas el 29.3% del total. La falta de interés en esas vacantes es más notoria en ciudades con alta inseguridad.


Texto: Andrea Vega / Animal Político

Fotografía: José Luis de la Cruz (Archivo)

1 de junio de 2022

 

A una semana de que el gobierno federal lanzó la convocatoria para llenar las vacantes de médicos especialistas en el país, hay ciudades donde las postulaciones son pocas o incluso nulas. Hay casos como Tijuana, la ciudad número uno en homicidios, donde nadie se ha interesado en las plazas para medicina interna, la especialidad con más demanda en México.

Durante la conferencia matutina del presidente Andrés Manuel López Obrador, el titular del IMSS, Zoé Robledo, admitió que la convocatoria no ha tenido una buena respuesta. De las 13 mil 765 plazas que se están ofertando, solo han recibido postulación 4 mil 040 (el 29.3%).

Esto, pese a que, de acuerdo con una revisión de Animal Político en el portal donde está publicada la convocatoria, se encontró que se están ofreciendo salarios de hasta 36 mil pesos.

Tijuana tiene tres vacantes para medicina interna, en el Hospital General de Tijuana, con un salario neto mensual de 33 mil 744 pesos, pero nadie ha aplicado todavía.

El estado de Baja California tiene 63 vacantes en medicina interna. Solo cuatro interesados han aplicado, aunque en el caso de la especialidad de urgencias médico quirúrgicas, la segunda con más demanda en el país, hay 25 vacantes y 19 interesados.

Asociaciones de médicos y médicos en lo individual han solicitado que se les garantice su seguridad para poder trabajar en estas zonas. Hasta ahora, el gobierno federal no ha presentado una estrategia relacionada con esto.

La Ciudad de México concentra 5 mil 258 postulaciones, mientras que estados como Chihuahua tienen menos de 300. En Ciudad Juárez, la segunda urbe con más homicidios, hay 12 vacantes para médicos internistas, con un salario de hasta 36 mil pesos. Para estas plazas, solo han aplicado tres interesados: uno para el Hospital General de Zona 35 de Ciudad Juárez, del IMSS, para el turno matutino, otro para el vespertino y uno más, aunque este tendría un sueldo de 30 mil 721 pesos, para el Hospital General Regional 1.

En tanto, para la especialidad de urgencias médico quirúrgicas hay 88 vacantes en total en Chihuahua, 13 de estas en Ciudad Juárez, en el Hospital General de Zona 35, del IMSS, y en el número 36, con un sueldo de 36 mil 841 pesos. Para estas plazas no hay postulaciones.

Un estado donde ha estado repuntando la inseguridad, hasta colocarlo en la novena posición en el país en homicidios dolosos, es Zacatecas. En esta entidad, hay 25 vacantes para medicina interna y solo cuatro postulaciones: una en Ojo Caliente, otra en Fresnillo, una más en Tlaltenango y la última en Loreto, con sueldos que van de los 33 mil 744 a los 28 mil 964.

En la especialidad de ginecología y obstetricia, la tercera con más demanda en el país, en Zacatecas hay 28 vacantes. Hasta el momento, el estado ha recibido 23 postulaciones, pero una misma vacante tiene siete. Está en el municipio de Guadalupe, en el Hospital de la Mujer Zacatecana, turno matutino, con un salario de 33 mil 744 pesos.

No van a alcanzar

El problema de la carencia de médicos especialistas no se resolvería ni aunque se cubrieran las 13 mil 765 plazas ofertadas y llegaran los 500 médicos cubanos que el presidente López Obrador aseguró que vendrán, porque en el país no hay especialistas suficientes que quieran cubrir las plazas que hay. Tal como informó Zoé Robledo, México tiene un déficit, para alcanzar las recomendaciones internacionales, de 154 mil 786 especialistas y de 33 mil 832 médicos generales.

Las cifras que dio ayer el director del IMSS contrastan con sus declaraciones, hechas en entrevistas para diversos medios, donde aseguró la semana pasada que de médicos generales no había tanto déficit y por eso no se estaban contratando en este momento.

En cambio, ahora asegura que faltan, mientras decenas de médicos generales se quedaron sin contratos después de estar trabajando durante casi dos años atendiendo enfermos de COVID-19.

Hay estados donde los déficit son más altos. En Guanajuato, por ejemplo, hay 73.6 médicos especialistas por cada 100 mil habitantes, cuando la recomendación internacional es de 230 médicos por cada 100 mil habitantes. En León, la tercera ciudad con más homicidios en el país, sí hay interesados en las plazas, pese al riesgo que existe. En ginecología y obstetricia, por ejemplo, hay dos vacantes y 42 interesados para el Hospital de Gineco Obstetricia 48, del IMSS, para los turnos vespertino y nocturno, con un sueldo de 29 mil 744 pesos.

Las ciudades más grandes, aunque tengan situaciones de inseguridad, están recibiendo algunas postulaciones. Lo contrario sucede en lugares más pequeños y alejados. Zoé Robledo informó que Veracruz es el estado con más necesidad de pediatras. En las zonas de La Huasteca, La Montaña y Papaloapan, no hay de estos especialistas para atender a más de 2.4 millones de niños y niñas.

De acuerdo con la plataforma donde está publicada la convocatoria, en Veracruz se están ofertando 150 vacantes para pediatras, con un sueldo neto de 33 mil 744 pesos al mes, y no hay postulaciones.

Guerrero, otro estado donde se reportó que no hay pediatras en las regiones Norte y Tierra Caliente ni en la región Montaña y Costa Chica, se están solicitando 49 de estos especialistas.

En este caso sí hay interesados, 21, pero nueve aplicaron para Acapulco y cuatro para el Centro. Chilapa de Álvarez, por ejemplo, donde hay ocho vacantes, tiene cero postulaciones, pese al salario que se oferta de 33 mil 744 pesos.

Robledo informó que 3 mil 339 vacantes localizadas en municipios con una población menor a 200 mil habitantes no cuentan con ninguna postulación; el 38% de estas vacantes se encuentra en Chiapas, Michoacán y Veracruz.

Además, 787 vacantes localizadas en municipios con rezago social de medio a muy alto no cuentan con ninguna postulación; el 57% de estas vacantes se encuentra en los estados de Chiapas, que tiene solo 32.2 especialistas certificados por cada 100 mil habitantes; Oaxaca, con 51.1, y Veracruz, con 52.0.

Quedan apenas cuatro días para llenar las vacantes. La convocatoria se cierra en el último minuto del próximo viernes 3 de junio. El martes 7 de junio se presentarán los resultados y el sábado 11 de junio se colocarán mesas en cada estado para recepción y revisión de documentos. Los postulantes seleccionados iniciarán el proceso de contratación.

Personal de salud durante una protesta para exigir contratos laborales y seguridad social a la administración pasada del priista Héctor Astudillo Flores. Foto: José Luis de la Cruz

Este texto es propiedad de Animal Político y lo reproducimos con su autorización. Puedes leer el original dando click en este enlace. 

Médicos: «Queremos trabajar en estados, pero necesitamos seguridad»

En lo individual y agrupados en colectivos, médicos señalan que, contrario a lo que dice el presidente López Obrador, sí están dispuestos a trabajar en comunidades lejanas, pero piden garantías de seguridad para su día a día.


Texto: Samedi Aguirre, Manu Ureste y Andrea Vega / Animal Político

Fotografía: José Luis de la Cruz / Archivo 

20 de mayo de 2022

 

“¿Qué se necesita para que los médicos queramos trabajar en las zonas rurales? Para empezar, que no nos maten”.

La respuesta tajante la da Nora, una doctora que estudió la especialidad en el Hospital Universitario de su ciudad, del que prefiere no dar detalles, así como tampoco de su identidad, para evitar posibles represalias laborales.

Poco antes de terminar su especialidad, se enteró de que había tres plazas en un hospital de una pequeña localidad ubicada en el norte del país. Se trataba de unas de las más de 2 mil 600 plazas que, según datos del IMSS Bienestar, quedaban vacantes para médicos especialistas. Antes de acceder a una plaza de ese tipo, Nora explica que tuvo que acudir a un sorteo anual, donde los médicos egresados de programas educativos del IMSS tienen preferencia. Pero, aun así, la mujer dice que no le importó, pues la plaza que quería estaba en un estado muy poco demandado por los médicos: Tamaulipas.

“Al ser tierra del narco, nadie quería venir para acá. Por eso, el hospital llevaba años sin que un médico llegara a trabajar”, expone.

Sin embargo, pese a cumplir con todos los requisitos, y pese a la escasa demanda en ese centro médico, el resultado no fue el que Nora esperaba: “Aunque yo tenía el certificado del Consejo de Medicina Interna, no me quisieron dar la plaza porque decían que no era egresada del IMSS”.

Finalmente, ante la falta de médicos y la necesidad latente de personal, la directora del hospital tamaulipeco tuvo que saltar por encima de la burocracia e intercedió por Nora ante el sindicato. Y fue así como empezó a trabajar, aunque con un contrato tipo 08, es decir, un contrato que se debe renovar cada 15 días, que por ello no genera antigüedad y que no ofrece ningún tipo de prestación, además de que la paga no está garantizada.

“Yo sí me salí de mi ciudad para trabajar en las comunidades, pero, aun así, no me querían dar la base”, dice Nora, quien asegura que, al contrario de lo expresado por el presidente Andrés Manuel López Obrador, cuando el pasado 16 de mayo justificó la reciente contratación de 500 médicos cubanos diciendo que los especialistas mexicanos no quieren ir a las zonas serranas a trabajar, sí hay doctores que, como ella, están dispuestos a ir a zonas alejadas de las grandes urbes, a pesar del enorme reto que supone para ellos en todos los niveles, tanto económicos como de seguridad.

Nora recalca que sabe muy bien de lo que habla, pues realizó sus prácticas como pasante en la sierra, también en el norte del país. “Sí queremos trabajar en zonas rurales, pero necesitamos seguridad, que no nos maten”, insiste. “A mí, por ejemplo, me amenazaron con machetearme, y nadie está ahí para cuidarte. Además, yo tenía que cubrir mi traslado a la sierra, mi alimentación, y no había medicamentos. Tenías tú que pedírselos a los pacientes”.

No es la única que decidió alzar la voz. Otro ejemplo es la iniciativa #AquíEstamos, a la que se sumaron organizaciones como Nosotrxs. Dicha iniciativa, que surgió en protesta por las declaraciones del presidente y la contratación de 500 médicos cubanos, suma más de 2 mil testimonios recabados en una base de datos a la que Animal Político tuvo acceso.

Otro ejemplo es el testimonio de Samuel, médico especialista en neurología pediátrica, quien, al igual que Nora, expone que “un gran problema” que enfrentan los médicos a diario es la inseguridad que se vive en múltiples puntos del país, especialmente en las zonas más remotas y alejadas, donde el crimen organizado domina el terreno.

“Nos enfrentamos a zonas de extrema carencia y donde la gente es muy agresiva”, dice Samuel. A él, por ejemplo, lo mandaron durante su especialidad a una comunidad de Veracruz. Ahí, sin apenas medicinas ni recursos para atender a la población, un día se le presentó una urgencia: había que trasladar a un recién nacido a un hospital con personal especializado y que tuviera los insumos necesarios.

El padre del niño se negó y lo amenazó para que lo atendiera ahí mismo. Por su seguridad, Samuel tuvo que ser retirado de inmediato de ese centro y fue trasladado a otro lugar en Michoacán, otro estado con altos niveles de violencia.

“Mi primer día fue una balacera”

Al margen de los testimonios de la base de #AquíEstamos, Animal Político entrevistó a otros doctores, que coinciden en señalar que las condiciones de inseguridad y de falta de recursos son una constante que enfrentan a diario.

‘Alicia’, quien pidió ser identificada con un pseudónimo, narra que, en su primer día como médica pasante en San José del Rincón, en la delicada zona limítrofe entre el Estado de México y Michoacán —donde el Cártel Jalisco Nueva Generación y La Familia Michoacana se disputan el control—, el recibimiento que tuvo le metió miedo.

“Mi primer día fue una balacera”, recuerda aún con una risa nerviosa.

Después, una vez cumplida su pasantía, comenzó a trabajar como médica general en otra clínica de una comunidad, también en la zona limítrofe con Michoacán. Y su situación, asegura, no ha mejorado mucho.

“Una vez estaba atendiendo a un hombre que llegó herido, cuando se metieron a la fuerza a la clínica otros hombres. Y claro, ahí no tenemos seguridad ni nada. Y pues no sabes si son familiares o si son de los contrarios que vienen a rematar a esa persona. El caso es que me dijeron: ‘Si no lo salvas, ahora vienen todos los demás a por ti’”.

En cuanto a las condiciones en las que trabaja, la doctora asegura que el lugar donde despacha “es una unidad que se está cayendo a pedazos”.

“Tratas de hablar y de negociar con la misma comunidad, pero la gente no tiene dinero, ni tampoco la intención de remodelarla. De hecho, el mismo municipio te dice: ‘Tú tienes que traer tu computadora, tu impresora y hasta las hojas’”. Y todo, hace hincapié ‘Alicia’, por un salario de apenas 3 mil pesos y un contrato que tampoco genera antigüedad.

“Nosotros nos estamos jugando la vida, literal, por ayudar en las comunidades, y con un sueldo muy bajo. Por eso hay una gran indignación cuando escuchamos que quieren traer a médicos cubanos, a los que, además, les darán sus prestaciones”, asegura ‘Alicia’. “¿Quién va a garantizar la seguridad de esos médicos cubanos, cuando a nosotros nadie nos cuida?”.

No faltan médicos, sino mejores salarios

“No sé cómo van a meter a esa zona a los cubanos”, dice ‘Ángela’, doctora especialista en el Hospital de Alta Especialidad de Veracruz, y a la que también se le modificó el nombre. “Porque los van a llevar a zonas sin condiciones y sin seguridad. Y, además, quién sabe lo que les vayan a pagar, porque a los pasantes mexicanos les dan 2 mil pesos míseros por arriesgar su vida”.

Para ‘Ángela’, contrario a lo dicho por el presidente, el problema no es la falta de médicos ni de doctores que quieran ir a trabajar a las comunidades más alejadas y vulnerables. “El problema son los salarios tan bajos. El problema es que, deja tú las clínicas rurales, los hospitales, incluyendo el mío, que se supone que es de primer nivel, se están cayendo a pedazos, y que no hay medicamentos ni insumos básicos con los que atender a la gente”.

“No es posible, por ejemplo, que un neuropediatra esté cobrando 8 mil pesos quincenales. Y que de contrato no te ofrezcan base, ni nada. Por eso, luego de estudiar tanto, y de arriesgar tanto tu vida, muchos doctores ya no se avientan a jugársela. Y si te ofrecen irte a un pueblito, pues menos, porque la inseguridad es terrible, y por supuesto que nadie se la rifa por una beca de 2 mil pesos”, agrega.

Sobre los salarios, de acuerdo con el último informe de la OCDE, mientras en otros países la remuneración para médicos especialistas se incrementó hasta en 10% (en el caso de Chile) de 2010 a 2019, en México los sueldos para especialistas se han visto disminuidos en 0.1% y en 0.4% para médicos generales.

“No tenemos ni el mínimo básico para trabajar”

Julia es médico general y labora en la Sierra de Oaxaca. Dice que cuenta con una base en un hospital de primer nivel, es decir, donde se otorga la atención médica básica. Pero incluso eso se complica.

“No tenemos un mínimo básico que deberíamos tener. No tenemos jeringa de insulina, ni siquiera vendas o agua oxigenada. La mayoría de las ocasiones tengo que ser yo quien solicita al paciente que si puede apoyar comprando lo que requiere y, al estar a ocho horas del centro de la ciudad, las cosas se tornan un poco más costosas”, señala.

Julia narra que la zona donde se encuentra se considera un foco rojo para la muerte materna. Además, hay violencia y falta de acceso.

“A veces se dice que el médico no quiere venir, pero no se trata de que no quiera. Bueno, llega y aquí está, pero si no tiene esto, no tiene lo otro, y todo es que el paciente lo compre, entonces, ¿a qué viene?”.

Julia dice que ella ha buscado cursar la especialidad, pero no alcanzó vacante.

En 2021, 49 mil 479 médicos presentaron el examen para ingresar al Sistema Nacional de Residencias Médicas (SNRM), pero solo se ofertaron 17 mil 940 plazas, según informó la Secretaría de Salud en un comunicado.

Mauricio Sarmiento, médico y abogado especializado en defensa de los derechos de los médicos en formación, generales y especialistas, explica en entrevista que uno de los grandes problemas con los médicos generales es que, en efecto, los mandan a trabajar a lugares donde no tienen insumos para atender a la población, ni las condiciones de seguridad. Además, dice, la atención a la salud se debe hacer en equipo con varios especialistas, y estar solos les dificulta la tarea de tratar ciertas enfermedades.

Lo otro es que les dan contratos por seis meses o por un año. No tienen estabilidad laboral y esto lo hacen para que no hagan antigüedad y no tengan derecho a su pensión. Así que los médicos generales que trabajan en zonas alejadas lo hacen sin los insumos y medicamentos necesarios, sin el respaldo de un equipo formado por otros médicos, y con sueldos bajos y variados, porque como el sistema de salud todavía está fragmentado, hay una diversidad de instituciones de salud contratando y cada una fija sus sueldos.

Andrés Castañeda, coordinador del Colectivo de Médicos en Formación, señala que para que los médicos quieran ir a trabajar a una comunidad alejada se tienen que crear primero las condiciones adecuadas. Y no solo es una cuestión de salarios, puntualiza, sino que hacen falta infraestructura, insumos y seguridad. Sin eso, concluye, los médicos no pueden hacer bien su trabajo: garantizar a las personas el acceso a la salud.


Este texto es propiedad de Animal Político y lo reproducimos con su autorización. Puedes leer el original en el siguiente enlace.