Un 10 de mayo diferente: Madres buscadoras exigen que no politicen su dolor

En medio de la lucha incansable por encontrar a sus seres queridos desaparecidos, Madres Buscadoras de todo el país exigieron un compromiso claro y continuo por parte de los actores políticos para abordar la crisis de desapariciones en México, esto en el marco de la Marcha por la Unificación Nacional en el marco del 10 de Mayo, Día de las Madres.


Texto: Cristel Hernández/ZonaDocs 

Foto: Denisse Ureña/ZonaDocs 

Sábado 11 de mayo 2024

 

Este 10 de mayo de 2024, Día de la Madre, familiares de personas desaparecidas participaron en la Marcha Nacional de Madres Buscadoras, la cual partió del Monumento a la Madre al Zócalo de la Ciudad de México, esto para demandar visibilidad y justicia para sus seres queridos.

Cerca de 5 mil personas, entre madres, padres, familiares y diversos colectivos, se unieron en esta movilización ante la inacción de las autoridades encargadas de localizar a sus familiares.

Durante el recorrido, las madres acompañadas de las fotografías de sus seres queridos, lonas y fichas de búsqueda lanzaron consignas y recordaron que marchaban juntas y unidas, pues no permitirán que el Estado siga generando divisiones entre las familias buscadoras.

Frente al Palacio Nacional, las Madres Buscadoras intentaron colocar mantas en honor a los desaparecidos, encontrándose con la presencia de un cuerpo de granaderos que custodiaba la entrada del Palacio, lo que dejó claro -una vez más- que para ellas no existirá diálogo y escucha de parte del Gobierno Federal.

María Herrera, madre de cuatro hijos desaparecidos e icono de las madres buscadoras.

En un comunicado leído durante en la plancha del Zócalo, las Madres Buscadoras reiteraron sus demandas, solicitando que su dolor no sea politizado y que se visibilice la injusticia y violencia que enfrentan al buscar por cuenta propia a sus seres queridos desaparecidos.

También recordaron la responsabilidad del gobierno de trabajar por el bienestar de la población más allá de las coyunturas electorales:

“La responsabilidad del gobierno trasciende su afiliación política y debe priorizar el bienestar de la población sobre las coyunturas electorales. Exigimos que la búsqueda de nuestros seres queridos no sea utilizada con fines de denostación y ataques durante las campañas electorales… Además, la búsqueda de nuestros seres queridos ha afectado profundamente la salud de nuestras familias, y el contexto de violencia en el que vivimos ha cobrado la vida de varios compañeros buscadores y buscadoras.”

Frente al Palacio Nacional, las madres exigieron a todos los partidos políticos de México un compromiso firme y continuo para abordar la crisis de desapariciones en el país y priorizar el bienestar de las familias afectadas y a no politizar el dolor de quienes buscan a sus seres queridos.

Foto: Denisse Ureña

El Movimiento Unificado de las Familias Buscadoras recordó que, hasta el 2020, el país registraba más de 116 mil personas desaparecidas y más de 52 mil fallecidos sin identificar; por ello, subrayaron la urgencia de realizar acciones concretas para enfrentar esta crisis humanitaria.

Igualmente, destacaron el riesgo que enfrentan las y los buscadores en su labor, pues han sido secuestros, desaparecidos y asesinados, lo que evidencia la peligrosidad de buscar a los desaparecidos en un contexto de violencia generalizada como el que vive el país.

Las madres y familias buscadoras también resaltaron que los partidos políticos deben asumir su responsabilidad con esta crisis, pues:“más allá de las coyunturas electorales y trabajar de manera concertada deben avanzar en la búsqueda de verdad y justicia para las víctimas de desaparición forzada”.

Finalmente, uno de los hechos más destacados es que se anunció que se ha creado un movimiento de unificación nacional de los colectivos de búsqueda, esto para seguir luchando por localizar a sus seres queridos desaparecidos.

Madres frente a Palacio Nacional en lectura de comunicado (Foto: Darwin Franco).

 

 

 

 

 

 

 

 

Este texto es original de ZonaDocs y es reproducido por Amapola Periodismo como parte de una alianza de medios. Puedes leer la nota original aquí.

Buscadora sonorense de fosas clandestinas pide que grupos del crimen organizado pacten tregua

Texto y foto: Jesús Guerrero 

 17 de abril de 2024

Chilpancingo


Cecilia Patricia Flores Armenta, líder del colectivo Madres Buscadoras de Sonora, pidió a los grupos del crimen organizado de México que pacten una tregua y que dejen de desaparecer personas.

La activista, que en marzo protestó varios días afuera del palacio nacional para solicitar una audiencia con el presidente Andrés Manuel López Obrador y entregarle una pala, estuvo en el zócalo de Chilpancingo para presentar el libro de su autoría _Madres buscadoras_, durante la Feria del Libro _José Agustín_.

Entrevistada antes de la presentación, Cecilia Patricia Flores, más conocida como _Ceci_ Flores, dijo que después de su protesta en la sede del Ejecutivo federal, ha estado recibiendo amenazas.

“Pero no sé de dónde provengan esas amenazas”, dijo.

La madre buscadora estuvo acompañada por Adrián LeBarón, activista que comentó el libro.

De acuerdo con lo que dijo la activista, en su libro está la propuesta de que los cárteles (grupos de la delincuencia organizada) lleguen a acuerdos para establecer un pacto de paz.

“Nosotros esperamos que así sea (el pacto), porque al final, ellos son humanos, tienen mamá, hijos y también les ha tocado a ellos que tienen desaparecidos y que entiendan que a pesar de que ellos son delincuentes, cuando desaparezcan las madres los vamos a buscar”, planteó Cecilia Flores.

Recomendó que las personas de Guerrero que tienen un familiar desaparecido, no deben de tener miedo a las organizaciones criminales, por lo que tienen que seguir en la lucha, buscando a sus familiares en los cerros; también les dijo que no crean que el gobierno les va tocar la puerta de su casa para decirles que los están buscando.

Foto: Jesús Guerrero

La activista sonorense contó que cuando le dijeron que venía a Guerrero a presentar su libro pensó en la violencia que existe en esta entidad y en muchas familias que tienen un desaparecido o desplazado de sus comunidades.

Adrián LeBarón, activista al que en 2019 le asesinaron a varios de sus familiares en su natal Bavispe, municipio de Chihuahua, por parte de la delincuencia organizada, consideró que Cecilia Patricia Flores es una mujer de lucha.

LeBarón mencionó que en el libro de Cecilia Patricia Flores, él escribió un texto en el que relata la visita que en febrero de 2020 realizó a Guerrero, junto con sus hermanos Brayan y Julián, y se percataron de la violencia que existe en la entidad.

Recordó que cuando estuvo con el líder del Colectivo Siempre Vivos, de Chilapa, José Navarro, le pareció increíble ver que la gente marchó en las calles de esa ciudad y con sus pancartas exigía la presentación con vida de sus familiares desaparecidos.

Adrián Lebarón recordó también cuando alguien le preguntó por qué los LeBarón se habían vuelto tan famosos, y él contestó que en muchas partes de México hay personas que se apellidan Cortés, López o García y que también tienen un familiar desaparecido.

“Hay que dar la lucha, porque en este país no hay justicia”, señaló.

Ante unas 40 personas que acudieron a la presentación, Cecilia Patricia Flores preguntó si entre el público había gente que tuviera un familiar desaparecido, y una mujer levantó la mano.

“Yo les digo que no se dejen. Hay que seguir luchando, hay que pedirle a la gobernadora (Evelyn Salgado) que apoye en las labores de búsqueda”, recomendó.

Reveló que en el trayecto hacia Chilpancingo tuvo una conversación muy fuerte con una mamá, quien le comunicó que ya no va a buscar a su hijo porque es un delincuente.

“Me dio mucho coraje lo que me dijo. Yo tengo dos hijos desaparecidos, uno es delincuente y el otro no, pero son mis hijos y yo los seguiré buscando”, advirtió la dirigente de las Madres Buscadoras.

Alejandro Guadalupe, uno de los hijos de activista, desapareció el 30 de octubre de 2015, en Los Mochis, Sinaloa, y Marco Antonio, el 4 de mayo de 2019, en Bahía de Kino, Sonora.

“No he encontrado a mis hijos, pero he encontrado a otras personas más y sé que donde estén mis hijos en el cielo están mirando mi obra”, agregó.

Durante la presentación de su libro, la líder de Madres Buscadoras de Sonora les dijo a las personas de Guerrero que tienen un familiar desaparecido que no le tengan miedo a los cárteles de la droga.

“Yo no les tengo miedo a los cárteles, les tengo mucho respeto porque sé la magnitud en que ellos pueden llegar. No hay que temerles (a los cárteles) hay que pedirles y creo podemos tener más respuesta por parte de ellos”, afirmó.

La activista se refirió a la intervención de autoridades eclesiásticas de Guerrero, que en febrero de este año lograron que grupos del crimen organizado pactaran una tregua.

“Ya ven, los padres (de la iglesia católica) lograron una tregua y han bajado los índices delictivos”, dijo.

Después de la presentación del libro, Cecilia y Adrián colgaron una manta en el kiosco de la plaza central _Primer Congreso de Anáhuac_.

“Los grupos criminales ocupan mantas para mandar / mensajes yo los ocupaba para cubrir a mis hijos / Pido tregua entre los cárteles no necesitamos más muertos / todos merecemos ver crecer a nuestros hijos y celebrar / sus cumpleaños con pasteles y no buscándolos en la tierra”, dice la manta que montaron en el kiosco frente a la catedral de La Asunción.

Se tenía previsto que la presidenta municipal de Chilpancingo, Norma Otilia Hernández Martínez, llegara a la presentación del libro, pero de último momento canceló su asistencia.

Madre y padre desaparecidos, la historia de los hijos de Marla Jiménez Carachure

La maestra Marla fue en 2019 a hacer un trámite a Acapulco y ya no regresó; un año antes desaparecieron a su esposo y padre de sus tres hijos


Texto y foto: Andrea Mendoza

21 de marzo del 2024

Chilpancingo

 

Marla Jiménez Carachure había comprado un coche nuevo unos meses antes de su desaparición. Ese día, 21 de julio del 2019, viajaría a Acapulco con un compañero de trabajo para entregar documentación de la escuela de educación básica donde laboraban como maestros.

Su hijo Brayan Maximiliano Ángel Jiménez, en ese entonces tenía 22 años. Un día antes él le pidió a su madre ir con ella, pero no accedió porque él y sus dos hermanos adolescentes, uno de 17 años con autismo y la niña de 16, tenían escuela.

Su madre le pidió que los cuidara y salió a la mañana siguiente de su casa; dijo que llegaría más tarde.

Brayan le marcó varias veces a su celular para saber si ya estaba en Acapulco; el celular sonaba pero no contestaba. Al paso de unas horas, el celular enviaba directo al buzón. No había noticias de su madre ni de su compañero con el que viajaba.

A los dos días, Brayan levantó una denuncia en la Fiscalía General del Estado (FGE) y en los cuatro años siguientes nunca le proporcionaron un indicio, respuesta o hallazgo de datos.

Lo único que supo es que Marla Carachure no viajaba sólo con un compañero, iban dos personas más con ellos.

Para Brayan y sus hermanos era su segundo pérdida. Su padre desapareció un año antes; los tres hermanos se quedaron solos.

Un año después de la desaparición de su madre, Brayan conoció a integrantes del Colectivo Familiares en Búsqueda María Herrera, de Chilpancingo. Gema Antúnez Flores, la representante del colectivo, y otras madres de desaparecidos auxiliaron a Bryan y a sus hermanos para comenzar la búsqueda de su madre por vías externas a las dependencias oficiales.

Brayan dejó la Universidad, estudiaba Ingeniería Civil en la Universidad Autónoma de Guerrero (Uagro); al desaparecer su madre dejó los papeles de hijo y estudiante para convertirse en proveedor del hogar y mantener a sus dos hermanos. Comenzó a trabajar en la construcción, actualmente es albañil y sus amigos de la carrera, quienes finalizaron sus estudios, le dan espacio en sus obras.

Sus hermanos también dejaron la escuela, al llegar a la mayoría de edad empezaron a trabajar. Tienen en la actualidad una beca federal. De la escuela donde laboraba su madre nunca les dieron ningún apoyo, porque Marla estaba desaparecida, no fallecida.

Brayan y sus hermanos tienen unos tíos que les ayudan y están atentos de ellos, pero desde hace cuatro años se cuidan solos.

Bryan Ángel Jiménez, hijo de Marla Carachure, en la conferencia de prensa en Chilpancingo este 21 de marzo

Gema Antúnez dio a conocer hoy el hallazgo de cuatro cadáveres en una fosa, en Acapulco. Hasta el martes pasado las autoridades dieron aviso sobre la fosa y los cadáveres; uno de ellos es muy probable sea el de Marla.

Hace un año recibió la noticia de que hallaron la cartera de Marla Carachure cerca de una fosa reportada en Acapulco.

Las autoridades no le han confirmado a Brayan que el cadáver sea el de su madre, pero las pruebas de ADN, la vestimenta y algunas cicatrices lo confirman, según la representante del colectivo.

Bryan comenta que estaba esperanzado de hallar a su madre con vida, después se le corta la voz y comienza a llorar. Él ni la activista aún no saben cuándo le darán el cadáver de su madre.

El joven recuerda a su madre como una mujer alegre; sólo tiene buenos recuerdos de ella.

Gema Antúnez, por su parte, pide la aclaración del hallazgo de la fosa, porque el colectivo la reportó desde junio del 2023, pero apenas el martes pasado hallaron los cadáveres de manera oficial.

Porque este hallazgo es resultado de la Jornada Nacional de Búsquedas en Vida en la que participan varios colectivos de búsqueda de familiares de personas desaparecidas, entre ellos el María Herrera.

La jornada tuvo éxito para tres familias de diferentes partes del país; hallaron a seis personas, tres de ellas sin vida: Marla Jiménez Carachure, de Chilpancingo; Goyita Ortiz Garnica, de Guadalajara y el hijo de Sonia Povedeno, integrante del colectivo Una Luz en el Camino, de la Ciudad de México.

Las personas que hallaron con vida son tres que ubicaron en el Centro de Readaptación Social (Cereso), de Acapulco. Uno de ellos es un hombre de 34 años, hijo de Luisa Romo, integrante del Colectivo Voz, de Coahuila. Estuvo cuatro años desaparecido; perdió la memoria de muchas fases de su vida, como su infancia y del momento de la privación ilegal, comparte la representante del colectivo.

Al encontrarse con su madre, cuenta, se abrazaron, pero él sólo pudo cantar una canción de cuna; es lo único que recuerda de su infancia. La madre le dijo a Gema Antúnez que era la canción de cuna que ella le cantaba cuando estaba pequeño.

Otro localizado en el Cereso es Valentín Santibáñez Ramírez, originario de la Ciudad se México.

El tercer localizado con vida es José Manuel Ramos Catalán, también de Ciudad de México.

Al día de hoy Gema Antúnez tiene 96 casos activos de desaparición, de los cuales 22 se han unido en lo que va de este año.

“Este libro es el libro de mi vida”: Cecilia Flores, madre buscadora

“¿Por qué los buscamos?: ¡Porqué los amamos!” fue la consigna que con amor y fuerza en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara en la presentación del libro “Madre Buscadora, Crónica de la Desesperación” realizado por la líder de las Madres Buscadoras de Sonora, Cecilia Flores, quien destacó que esta labor de búsqueda no sólo es por sus dos hijos desaparecidos, sino por todas y todos los desaparecidos del país.


Texto: Sofía Arana Velasco / Zona Docs

Fotografía: Mario Marlo / Zona Docs

04 de diciembre 2023

 

“La lucha es por ellos, mis hijos, esta lucha empezó por amor, por honor a mis desaparecidos, con la esperanza de que nunca me voy a rendir” declaro Cecilia Flores, activista mexicana, fundadora y líder del colectivo “Madres Buscadoras de Sonora”, esto en la presentación de su libro titulada: Madre Buscadora, Crónica de la Desesperación, el cual presentó en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara.

La madre buscadora en este libro narra no sólo su experiencia en la búsqueda de sus hijos Alejandro Guadalupe -quien fue desaparecido el 30 de octubre de 2015 en Los Mochis, Sinaloa-, y Marco Antonio -quien fue desaparecido el 4 de mayo de 2019 en Bahía de Kino, Sonora-, sino también su involucramiento con otras madres y familias buscadoras a lo largo y ancho del país.

En el caso de Jalisco, Cecilia Flores encabezó de las primeras búsquedas de campo masivas que se realizaron en entre marzo y abril de 2022 en diversos municipios de la Zona Metropolitana de Guadalajara. Su presencia, incluso, dio pie a la fundación del colectivo Madres Buscadoras de Jalisco.

Estas madres y familias buscadoras acompañaron a Cecilia Flores en su presentación y lo hicieron portando sus camisas y lonas con la fotografía de sus seres queridos desaparecidos en el Salón No. 6 de la FIL Guadalajara.

Jalisco es el estado del país con la cifra más alta de personas desaparecidas con 14 mil 956; al respecto, Cecilia destacó la falta de apoyo del gobierno federal y del estatal, quienes se han empeñado en maquillar las cifras, tratando de presentar una realidad que no existe, lo que ha obligado a colectivos de familias buscadoras a cumplir con las labores que la autoridad, por ley, debería de desempeñar.

“Jalisco es el estado número uno con más desapariciones y con más hallazgos de fosas clandestinas, lamentamos que aquí las madres tengan que acarrear con todo este dolor y junto con ello la búsqueda”, precisó la líder de Madres Buscadoras de Sonora.

Así mismo, la madre buscadora hizo un llamado a la empatía social, pero también aprovechó la oportunidad de hacer un mensaje a quienes han desaparecido a sus seres queridos:

“Pedimos una tregua. ¡Piedad por nuestros desaparecidos y por las madres buscadoras! Les pedimos que nos los dejen en un lugar donde los podamos sepultar y un lugar digno donde descansar”.

Fotografía: Mario Marlo.

En la presentación del libro, los testimonios de las madres buscadoras también se hicieron presentes no sólo reconociendo la labor de Cecilia Flores, sino también el estado de indolencia de las autoridades, quienes no sólo no buscan a sus hijos sino que tampoco los quieren entregar a pesar de que ya los hayan identificado en el Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses.

Este es el caso de la señora Clara, originaria de Yucatán, quien buscaba a su hijo Héctor de Jesús Huesca desde el 24 de mayo de 2020. Lamentablemente, éste fue localizado en una fosa clandestina que fue encontrada gracias a la labor de las Madres Buscadoras de Guadalajara; por ello, agradeció a Cecilia y las madres buscadoras lo que hicieron para localizar a su hijo, mismo que aún no le quieren entregar:

Aquí su testimonio.

En la presentación también tomó la palabra Virginia Ponce, coordinadora del colectivo Madres Buscadoras de Jalisco y madre de Víctor Hugo Meza Ponce -quien fue desaparecido el 20 de junio de 2020 en Tesistán, Zapopan-, quien agradeció el empuje que Cecilia Flores les dio para salir a buscar a campo a sus familiares desaparecidos, pero también invitó a la ciudadanía a apoyarles: “No necesitan pasar por esta situación, para entender nuestro dolor”.

De acuerdo con un conteo realizado por el diario El País, en México hay alrededor de 234 colectivos de búsqueda, estas agrupaciones representan un esfuerzo invaluable en la localización de personas desaparecidas, esto ante una problemática que, lamentablemente, se extiende a lo largo y ancho del país.

Estos grupos conformados por familiares, voluntarios y activistas, desempeñan un papel crucial en la búsqueda de verdad y justicia, en medio de una situación compleja y muchas veces desatendida por las autoridades.

Su labor, como se destacó en la presentación del libro, va más allá de buscar a quienes han sido desaparecidos, también brindan apoyo emocional a los familiares, generan conciencia sobre la magnitud del problema y presionan por acciones gubernamentales más efectivas.

Cecilia Flores representa un ícono dentro de los colectivos de familias que buscan a sus desaparecidos, pues en la búsqueda de sus hijos también ha acompañado a muchas madres y colectivos que acuden a ella para pedirle consejo.

Fotografía: Mario Marlo.

“Ceci, una mujer valiente”

La presentación del libro contó con la participación de Carlos A. Sánchez -abogado especializado en derechos humanos- quien afirmó que el libro: “refleja más que la realidad de Ceci, la realidad del país”.

Por su parte, la periodista Amalia Escobar, quien ha seguido y apoyado a las madres buscadoras, recalcó la resistencia de las familias buscadoras ante un gobierno que “desmiente e invisibiliza los hallazgos hechos por los colectivos”.

Adrián Lebarón, miembro de la familia Lebarón, quien a partir del asesinato de algunos miembros de su familia, en 2019,-se convirtió en un activista y defensor de derechos humanos compartió que el libro refleja “el valor y la fuerza de Cecilia”, pues pese a las amenazas en su contra se mantiene firme en la búsqueda de todas las personas desaparecidas.

Al final de la presentación, las familias y madres buscadoras comenzaron a corear: “¿Por qué los buscamos? Porque los amamos”, consigna que caracteriza el amor puesto en la búsqueda de las personas desaparecidas, misma que también busca hacer un enérgico llamado a la sociedad para que se solidarice y responda a esta causa.

El libro Madre Buscadora: Crónica de la Desesperación presenta una narrativa que hace sentir en carne propia, a través de la búsqueda de Cecilia Flores, lo que realmente se vive cuando se tiene un ser querido desaparecido.

“Qué vamos a celebrar si nos arrebataron al hijo que Dios nos dio”, denuncian madres buscadoras 

Texto: José Miguel Sánchez

Fotografía: Oscar Guerrero

10 de mayo del 2022

Chilpancingo

 

Durante una misa celebrada esta mañana en Chilpancingo, un grupo de madres que integran el Colectivo de Familiares en Búsqueda María Herrera calificaron el 10 de mayo como una fecha de “sufrimiento”, porque desconocen el paradero de sus hijos desaparecidos.

Con motivo del Día de las Madres, el sacerdote y director del Centro de Derechos de las Víctimas Minerva Bello, Filiberto Velázquez Florencio, ofició una misa para las madres que tienen un hijo desaparecido en la Iglesia de San Francisco.

En la misa, en la primera fila, atenta a las palabras Velázquez Florencio estaba sentada Blanca Mónica Hernández Castro, madre de César Alberto Castro Hernández, quien desapareció el 9 de julio del 2022.

Ese año a Blanca Mónica la marcó la tragedia, además de la desaparición de César, seis meses atrás, en enero del 2022, enfrentó el duelo del asesinato del mayor de sus hijos.

“En menos de un año perdí a mis dos hijos, hoy para mí este 10 de mayo no habrá un feliz día ni flores ni abrazos, o que me digan mis hijos felicidades jefa, como ellos me decían”, mencionó Blanca Mónica.

Para Blanca Mónica la justicia no avanza, en menos de un año perdió a sus dos hijos, en ambos casos no hay avances en las investigaciones, está enferma de cáncer y teme irme “no volver a saber de él (César); ya van 10 meses sin saber ni tener ningún rastro”.

Durante la homilía, el sacerdote Velázquez Florencio denunció omisión de parte de las autoridades al no atender la problemática de los desaparecidos, “que cada día aumentan en todo México y particularmente en Guerrero”.

Durante la misa, debajo del altar, las madres colocaron fotografías de sus hijos desaparecidos.


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“Si las autoridades hicieran su trabajo, nadie de ustedes estaría en estás circunstancias”, dijo Velázquez Florencio.

Las madres oraron y tomadas de la mano gritaron, “¡Porque vivos se los llevaron, vivos los queremos!”.

Al final de la misa, la representante del Colectivo María Herrera, Gema Antúnez Flores, denunció la falta de atención por parte de las autoridades estatales, dijo que desde hace año y medio que inició la administración de la morenista Evelyn Salgado Pineda buscan una audiencia con ella, pero se las han negado.

Además que desde inicios de año la fiscal general del estado, Sandra Luz Valdovinos Salmerón, ya no los recibe, aun cuando los familiares piden saber cómo van las carpetas de investigación.

“Para nosotros es un día de sufrimiento, no de gozo, y de mucha tristeza y coraje porque las autoridades no dan el resultado que uno espera”, mencionó Antúnez Flores.

El Colectivo denunció que las búsquedas de personas las realizan los mismos integrantes y sin algún apoyo institucional.

“Desgraciadamente estamos mal con las autoridades, las búsquedas las estamos haciendo nosotras, las madres, las familias, porque somos los que exigimos que aparezcan nuestros hijos y esposos”, dijo Antúnez Flores.

En el colectivo es conformado por familiares de 88 personas desaparecidas, “por lo que hay 88 madres que hoy no tienen nada que celebrar, si no exigir justicia y su aparición con vida”.

Antúnez Flores es madre de Juan Sebastián García, quien desapareció un 27 de febrero del 2010 y desde entonces encabeza su propia su búsqueda.

Datos del Secretario Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) indican que en Guerrero hay registro de 3,800 personas desaparecidas.

Los datos de los colectivos de personas desaparecidas mencionan que las cifras rebasan las 4,000 personas.

A nivel nacional, de acuerdo a los dato del SESNSP son 100,000 las personas desaparecidas.

El Centro Regional de Defensa de Derechos Humanos José Ma. Morelos y Pavón, en un comunicado condenó las muertes y asesinatos de madres que fallecieron en la búsqueda de sus hijos.

“¿Cómo nos nos explican que más de 10 madres hayan sido asesinados en los últimos años por buscar a sus hijos e hijas?”, cuestionó el Centro Morelos.

“Nuestro mayor reconocimiento y nuestro abrazo es para las mas de 100 mil madres que día a día sufren la ausencia de un hijo o una hija y que todos los días luchan y los buscan con la esperanza de encontrarlos”, mencionaron.

En su comunicado, el Centro Morelos también reconoce a las madres de los 43 estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa y la labor de las integrantes de los colectivos de búsqueda.

“Sin duda en este día el reconocimiento y nuestras felicitaciones deben ser para esas madres que cada día con lágrimas y dolor siguen pariendo a esos hijos desaparecidos”, se lee en el comunicado.

El Centro Morelos también exigió a los tres órdenes de gobierno justicia para las víctimas de la violencia, “detener el dolor y localizar a los hijos e hijas desaparecidos”.

También exigieron juicio y castigo a los militares que participaron en la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, ocurrida en la ciudad de Iguala, en 2014.

 

 

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