Inaugura alcaldesa de Chilpancingo obra de arte ignorada durante cuatro meses 

Texto: Andrea Mendoza

Foto: Facebook oficial Norma Otilia Hernández Martínez 

Martes 16 de abril del 2024

Chilpancingo 

 

En diciembre pasado, un grupo de artistas urbanos guerrerenses realizaron el mural La Cueva del Jaguar, en el paso a desnivel, en el centro de Chilpancingo, como parte de un proyecto artístico universitario.

Hasta hoy, la presidenta municipal Norma Otilia Hernández Martínez anunció en su página oficial de Facebook la inauguración de la obra, la que se llevó a cabo la noche de ayer 15 de abril.

El mural fue concluido el 8 de diciembre del 2023, informó en ese momento Banko, integrante del colectivo Avizpero, responsable de la obra artística.

La presidenta municipal Norma Otilia Hernández Martínez y alumnos de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo en la inauguración del proyecto La Cueva del Jaguar el día 15 de abril del 2024. Foto: Facebook oficial Norma Otilia Hernández Martínez 

El proyecto La Cueva del Jaguar fue realizado por estudiantes de la Escuela de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Autónoma de Guerrero (Uagro), quienes encargaron la parte artística al colectivo Avizpero.

Los artistas terminaron su trabajo y se fueron. Después de unas semanas, el interés de la obra se perdió y artistas desconocidos grafitearon los márgenes del mural.

Banko comentó que faltaba una cabeza grande de jaguar hecha por herreros que se colocaría al comienzo del paso a desnivel. Indicó que desconocía porque quedó inconcluso el proyecto.

Está obra formaba parte de las mejoras visuales para la edición 198 del perdón, en diciembre del 2023.

Cuatro meses después, la alcaldesa retomó este proyecto y lo mencionó en su página oficial de Facebook.

Agradeció a los estudiantes de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAGro) la realización del mural.

La presidenta municipal Norma Otilia Hernández Martínez y alumnos de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo en la inauguración del proyecto La Cueva del Jaguar el día 15 de abril del 2024. Facebook oficial Norma Otilia Hernández Martínez 

Ninguno de los artistas encargados de pintar el mural asistió a su inauguración nocturna. Tampoco se invitó al público a asistir.

Algunos chilpancingueños cuestionaron este intento de atracción turística por su presentación tardía, ignorarla los cuatro meses y menospreciar a los artistas encargados del mural.

Froster: el arte como estilo de vida y fuente de ingresos

Texto: Alberto Ramírez Santos
Chilpancingo
14 de diciembre del 2023

 

Ricardo Bustos Guzmán, de 34 años, mejor conocido en el mundo del arte como Froster, lleva más de 16 años de pintor.

Se formó en la Universidad Autónoma de Guerrero (Uagro), en la Licenciatura en Artes, es pintor decorador y diseñador gráfico.

Define arte como “todo lo hecho por el hombre que podamos ver, tocar y que nos cause alguna emoción”.

Froster nació en San Luis Acatlán, cuando tenía tres años, la familia se mudó a Chilpancingo para buscar mejores condiciones de vida.

En diferentes puntos del estado de Guerrero hay muestras del arte de Froster, como murales y exposiciones de sus trabajos, la mayoría en la capital del estado.

A muchas personas les puede resultar difícil hallar una fuente de inspiración, sobre todo, cuando se trata de alguna actividad artística, como en la música, escultura o pintura; para otros, un objeto muy pequeño, un paisaje, una persona o cualquier ser vivo o no vivo consigue expandir la imaginación y con eso empezar a crear arte. A Froster, por ejemplo, le inspiró ver lo que pintaban sus amistades y quiso explorar un lenguaje diferente en su arte. Sus amigos del barrio son los que lo motivaron e inspiraron y, de manera más general, artistas como Dalí y el movimiento surrealista, prueba de ello, es su más reciente exposición artística Antropómorfos, en La Galería Café, en la que muestra diversos cuadros que permiten que las personas que visitan ese lugar queden maravilladas, pues cada pieza genera que echen a volar su imaginación.

 

Una muestra del arte de Froster. Foto: Cortesía del pintor.

Hay muchas temáticas que se pueden abordar en lo artístico, Froster prefiere hacerlo con la deformación de realidades y crear mundos ficticios con diversos temas, muerte, inframundo, entre otros. Posiblemente su preferencia por estos temas se deba a sus gustos desde la infancia por la mitología.

La técnica que utiliza principalmente en la pintura es el óleo, pero trabaja mucho con acrílicos.

Sus trabajos de muralismo demandan retos técnicos e intelectuales, pero sus clientes siempre quedan satisfechos.

Dificultades y aciertos

En el camino recorrido por el artista hay personas que lo apoyaron en su sueño, desde familiares a personas que apenas lo conocen, él tiene firmeza en sus acciones y decisiones y también sus objetivos bien claros para continuar con su labor.

Él agradeció a cada una de las personas que contribuyeron para llegar donde está el día de hoy.

Una de las primeras personas que confió en él, fue su tío Ángel Guzmán, quien le ayudó a que se involucrara más en la creación. Froster indicó que el apoyo que le brindó su madre, Dora Maria, fue decisivo. “Me dejó hacer estas loqueras sin muchos frenos”, gracias a esto exploró un mundo desconocido.

Son tantos los trabajos realizados a lo largo de su carrera y también muchas temáticas y técnicas a las que ha recurrido.

Sus primeros trabajos como pintor fueron rótulos comerciales que con el tiempo y por su naturaleza efímera se perdieron. Tal vez muchas personas vieron estos bonitos trabajos e, incluso, tomaron alguna foto de ellos, pero no supieron que los hizo un artista.

Froster es muy optimista a pesar de las dificultades por las que pasa él y su gremio.

Ricardo Bustos Guzmán, mejor conocido como Froster, en la sala de su casa. Foto: Cortesía del pintor.

“Cuando existe un poco de talento independientemente del área que desarrollemos, el tiempo decide por sí mismo donde colocarte, es importante no dejar de proponer, trabajar y el costo se vuelve insignificante”, dijo.

En la ciudad y en el estado y probablemente a nivel nacional, el trabajo de los artistas pocas veces es valorado, tanto en lo monetario como en el ámbito social.

En cuanto a lo social, son pocas las personas o instituciones que dedican un poco de su esfuerzo para que no rayen o destruyan los murales que pintan los artistas.

Para Froster, el arte es una parte muy importante en su vida, cada obra o actividad la lleva a cabo con toda su dedicación; da todo de él para entregar un trabajo bien hecho, para que las actividades artísticas que realiza sean su fuente de ingreso y viva de ello, no obstante, cree, que hay dificultades en su camino, pero esto dependerá de las condiciones que enfrente en cada momento.

«Las estructuras institucionales para las artes están corrompidas, es muy difícil acceder a ser parte de un proyecto ya sea de un museo o centro cultural si no es por vías políticas», dijo el artista.

Esta situación que enfrentan los artistas con las áreas institucionales dedicadas a lo artístico frena el potencial de los colectivos.

«Los espacios están llenos de administrativos y pocos perfiles capacitados, este es el mayor daño al sector artístico ya que estos espacios deberían de funcionar como enlaces en diferentes plataformas nacionales e internacionales».

Las instituciones de arte no generan las oportunidades para los artistas, es el sector privado y particulares, indicó Froster.

De la misma forma, los artistas que aportan ideas buenas y frescas, además de desarrollo y sobre todo innovación, son de la iniciativa privada.

 

Las emociones en el arte

Indudablemente cada artista tiene su forma de trabajar, sus particularidades, sus propias fuentes de inspiración y desde luego, sus espacios y maneras de manejar el estrés o frustraciones que surgen antes, durante o después de trabajar en sus piezas.

Para evitar autobloquear las ideas de proyectos futuros, para Froster es muy importante que su equipo de trabajo esté en orden y limpio, eso le ayuda mucho para estar despejado y tener una mejor creatividad.

La carga de trabajo o las exigencias propias de cada individuo pueden afectar la forma de trabajar o el resultado; Froster, algunas veces enfrenta exceso de trabajo, ya que él mismo se pone varios proyectos al día.

Cuando se le pregunta a la sociedad en general qué saben acerca de lo que es el arte, muchas personas contestan que no saben nada acerca del tema. Froster considera que todas las personas conocen de arte porque es parte de la vida cotidiana, es cuestión de hacer un ejercicio mental y definir las cosas como tal, tratar de darle oportunidad a la rareza y romper con patrones establecidos, disfrutar de creaciones humanas dotadas de caracteres diversos.

Exposición de Froster en Galería Café, en Chilpancingo. Foto: Alberto Ramírez.

Además de las obras de Froster que se pueden disfrutar en varios puntos de la capital y del estado, también tiene sus redes sociales en las que se puede conocer más sobre lo que ha hecho, hace ahora y sus proyectos futuros.

En Facebook está como Froster BG; en Instagram, R. Froster y en Youtube Frostermx.

Pintan mural en el paso a desnivel que causa polémica por jaguares futuristas

Texto: Amapola periodismo (con información de Andrea Mendoza) 

Foto: Cortesía de Cultura Guerrerense 

Chilpancingo

8 de diciembre del 2023

 

Una pintura que muestra dos robots con máscaras de jaguar, tipo cómic, hecha por artistas urbanos en el paso a desnivel causó ruido entre la población capitalina.

Desde el 1 de diciembre, un grupo de artistas urbanos pintan un mural en el puente a desnivel que atraviesa de forma subterránea el zócalo de la capital, al que titularon La Cueva del Jaguar.

Una parte de esa pintura hace alusión a la tradicional pelea de tigres en el futuro.

Parte del mural La Cueva del Jaguar que pintan 13 artistas urbanos guerrerenses y que causó polémica.

La obra causó polémica este jueves 7 de diciembre entre los internautas, quienes consideraron la obra una falta de respeto hacia las costumbres y tradiciones de Guerrero y otros cuestionaron al artista y su arte.

La pintura es del artista acapulqueño Daer Gonorrea del colectivo Avizpero, quien comentó a la página Cultura Guerrerense que en su arte enfatiza imágenes futuristas.

Por su parte Banko, fundador del colectivo Avizpero y responsable de la obra, explicó que el mural es una línea del tiempo por las tradiciones guerrerenses, desde lo prehispánico hasta lo futurista, razón por la cual la propuesta del artista fueron los jaguares robots.

En la elaboración del mural participan 13 artistas guerrerenses y cada uno plasma diferentes técnicas y perspectivas, explicó Banko.

Daer al momento de plasmar su idea futurista sobre los jaguares este 7 de diciembre del 2023.

Miky Díaz, otro de los muralista, indicó que la pintura concluirá este 10 de diciembre, fecha en la que el público podrá apreciar el arte de los 13 artistas urbanos que contribuyeron a la creación de la obra.

El arte en las calles: la resistencia feminista ante la violencia

El arte urbano no queda solo como rastro de la ruta por la cual pasan los contingentes feministas al marchar, permanece también como un reclamo a una ciudad machista, misógina y feminicida, que no permite a las mujeres transitar por el espacio público libremente


Texto: Verónica Ramírez / La Verdad

Fotografía: La Verdad

1 de marzo de 2022

 

En casi cada esquina de la Avenida 16 de Septiembre se encuentran cruces negra pintadas sobre un fondo rosa que adornan los muros, postes de electricidad y cabinas telefónicas. Son acompañadas por tags plasmados con pintura en aerosol y pintas que acusan al estado opresor. Reflejan un reclamo…anuncia rabia.

El sol ha descarapelado el papel de algunas de las intervenciones de paste up, obras creadas en papel que son pegadas con engrudo de forma semipermanente paredes y puertas, pero aún se pueden apreciar los diseños.

En las calles del centro de Ciudad Juárez abunda leyendas y las frases en las que se lee “ISA VIVE” y “Nos queremos vivas”. Estas son muestras de resistencia del movimiento feminista en Ciudad Juárez. Con el paso del tiempo, la fina línea entre la creación del arte y el activismo en contra de la violencia de género se va borrando. En los últimos años, las marchas realizadas en marco del 8M, Día Internacional de la Mujer, son acompañadas por convocatorias de paste up, pintas en aerosol, intervenciones en monumentos y rap feminista.

 

 

El arte urbano no queda solo como rastro de la ruta por la cual pasan los contingentes feministas al marchar, también permanece como un reclamo a una ciudad machista, misógina y feminicida, que no permite a las mujeres transitar por el espacio público libremente, dice Eloisa, integrante de la Colectiva Xolas, un proyecto de artistas feministas que surgió de la necesidad de sustento y espacios seguros para mujeres lesbianas precarizadas en Ciudad Juárez.

“Es brutal esa sensación de unión entre compañeras y de plasmar esas palabras, esas imágenes en conjunto en una ciudad en donde todos los días te quieren desaparecer”, afirma Eloisa.

“Ese reclamo es muy poderoso porque nos reunimos, lo hacemos y queda esa memoria o esa especie de justicia instantánea que nosotras mismas vamos creando al dejar plasmado eso”, afirma la artista y escritora.

Susana Alavez, también integrante de la colectiva artística, nota que cada vez más mujeres de todas las edades se suman a las manifestaciones, pero también “se avientan a tomar la lata y rayar”, comenta.

Como fotógrafa, Alavez también ha visto que más participantes llevan sus cámaras y al finalizar la marcha las redes sociales se llenan con distintas perspectivas y memorias de la manifestación.

“Creo que se sienten en un espacio seguro porque también existen los protocolos de seguridad”, dice Alavez. “Todas pueden crear algo hasta en una hoja de papel en un cuaderno, llevarlo y sabes que va a haber un momento para pegar y rayar”.

En la búsqueda de esta seguridad, artistas juarenses han creado colectivas, agrupaciones y espacios en donde pueden aprender, desarrollar sus talentos y dialogar sobre sus experiencias. A raíz de estos espacios feministas, el arte hecho por mujeres se hace más presente dentro y fuera de los contingentes de las marchas.

‘ES NUESTRA CALLE’. OCUPACIÓN DEL ESPACIO PÚBLICO Y ARTÍSTICO

Al transitar por la ciudad, Nayeli, artista gráfica, observa los diferentes tags y graffitis. Son las obras de amigas o compañeras que la hacen apreciar el arte urbano de una forma distinta. Al verlos, dice que se imagina el momento en que debieron hacerlo: unos minutos fugaces en los que no había absolutamente nadie en la calle o más riesgoso aún a horas muy tarde de la noche.

“El riesgo que se corre lo hace más, no sé si valioso o fuerte, pero valoras más el trabajo que se hizo porque conoces el peligro”

Nayeli, quien forma parte de la Colectiva Bravas, “morras artistas fronterizas” .
Ocupar las calles de Ciudad Juárez ya es un riesgo en sí, pero como mujer es común ser blanco de acoso sexual, que puede ir desde lo verbal hasta agresiones y abuso.

Solamente salir a la calle ya es una muestra de resistencia a la prohibición de poder transitar libremente por las calles, explica Nayeli, pero hacer gráfica urbana es la acción de responder a este ataque de violencia y es un arte contestatario en sí.

“Te dicen que no salgas de noche, y de que es peligroso es peligroso, pero el hecho de que te atrevas aún así a hacerlo, el hecho de responder y alzar la voz ya es un acto en sí mismo”, expresa la artista. “Es nuestra calle y también merecemos salir.”

La artista menciona que las mismas agresiones que podía recibir en la calle se presentaba en espacios artísticos dominados por hombres. No se sentía segura para aprender más técnicas o se sentía invisibilizada, al no ser tomada en serio en comparación con otros artistas que eran hombres.

“A algunas amigas les llegó a pasar que reciban acoso o escuchábamos que los vatos alababan a las mujeres por su apariencia y no su trabajo” dijo Nayeli. “Había vatos ofreciéndonos espacios para pintar ¿Pero a cambio de qué, verdad?”

 

De esta misma forma, la rapera feminista Karla Jiménez, consiente de la situación en la que las mujeres juarenses peligran en las calles, a raíz del acoso y agresiones de género, dice que desde joven buscó manifestarse. En el rap de protesta encontró un medio para expresar su rabia.

En eventos de micrófono abierto, Jiménez, conocida como Karma 656, también se encontró con ambientes muy machistas, donde no era tomada en serio por otros raperos. Ella recuerda comentarios sobre su forma de vestir, su apariencia y otras frases acosadoras que le dejaban claro que no era bienvenida en esos espacio.

“Decían cosas como: ‘aquí no hay lugar para las mujeres. Las mujeres son para traer a un lado y no para andar cantando’. Yo si he sentido que he tenido que ganarme mi lugar y en esta sociedad machista si ha sido muy difícil”, cuenta.

Por esta misma razón Jiménez buscó otras artistas que tuvieran ideales parecidos a los suyos y fue cuando se metió de lleno al feminismo y conoció a artistas gráficas, escritoras y poetas que también formaban parte de las colectivas con ideales feministas.

POR Y PARA MUJERES


Con los años, Jiménez notó como cada vez se hacía más latente la presencia de arte en los movimientos feministas a través de murales, pero también vio que había espacio para el rap de protesta.

Ella recuerda que las primeras manifestaciones a las que acudía siempre había un micrófono abierto y en una ocasión la animaron a presentar una canción.

“Desde entonces a cada manifestación que voy, yo me manifiesto con rap”, dice Jiménez, quien este año se ha sumado a eventos de preparación para la marcha 8M en Ciudad Juárez y planea asistir tanto como mujer feminista y como artista.

“Yo me reunía con ellas y conversando con todas nos damos cuenta de nuestras experiencias. Se me hacia muy fuerte que como mujeres no nos permitieran ocupar ciertos espacios artísticos”, dijo Jiménez. “Pero organizándote y teniendo espacios seguros por y para las mujeres llegamos a impulsarnos.”

Comúnmente los colectivos artísticos estaban formadas por puros hombres y se daban situaciones de menosprecio al arte hecho por mujeres, de acoso y eran ambientes muy competitivos en donde no se normalizaba compartir conocimientos o técnicas, explica la artista gráfica que usa el apodo ‘Poli No Police’, también integrante de la Colectiva Bravas.

Existía un sentir de invisibilización y falta de pertenencia que era compartido por muchas mujeres que se sentían solas en el ámbito artístico, cuenta.

“Hubo varias cuestiones que nos hizo crear la colectiva (Bravas) y una era la cuestión del aprendizaje y sentirnos que no teníamos un espacio y no sentirnos validadas en ese aspecto creativo”, menciona Poli. “A partir de este sentir empezó a formarse la colectiva y varias empezamos a usar la gráfica para expresar ciertas problemáticas que están pasando en la ciudad.

 

Como parte de Bravas, integrantes como Poli y Nayeli tuvieron la oportunidad de explorar distintas técnicas de gráfica urbana desde el paste up, stencil, graffiti y muralismo. Pero este aprendizaje no se quedaba entre las integrantes de la colectiva y buscaban compartirlo a la comunidad.

Además de la intervención callejera, Bravas realizó talleres que se llevaron a cabo en el espacio autogestivo CX16 y después con el apoyo de la Secretaría de Cultura estatal en el sur oriente de la ciudad. Los talleres que realizó la colectiva trataban temas desde la violencia de género a los derechos humanos con el propósito de generar espacios de diálogo.

“Creo que es muy importante llegar a otras mujeres que no han tenido este tipo de diálogos. (Nuestro activismo) no solo son estas intervenciones en las calles si no todo lo que hay detrás”, afirma Poli. “También nos importa mucho esta cuestión del proceso de compartir cosas, sentires y crear estas redes que impulsan a otras mujeres”.

Con los talleres, Poli también se dio cuenta que se sentía una energía diferente al hacer un trabajo colectivo y se sentía con más seguridad y fuerza. Para Nayeli, las intervenciones de la Colectiva Bravas, en las calles o través de talleres, siempre fueron consideradas como actos de activismo que traían consigo un sentimiento de catarsis.

“Casi siempre era la manera de sacar lo que traíamos ahí atorado”, dice la artista. “Lo plasmabas en papel y salíamos a la calle a pegarlo. Todo el proceso es liberador porque estas con personas que te entienden y que probablemente han pasado por lo mismo que tu y es una manera en que te sientes apoyada y escuchada”.

Los espacios de dialogo que abrían con las colectivas no solo servían como medios de activismo si no también como formas de auto-cuidado. Las integrantes de las Colectivas Xolas han colaborado con Bravas en la pinta de murales y otras intervenciones.

Sobre la calle Colombia existía un mural que las dos colectivas hicieron en colaboración. Además de permitirles pintar juntas, para Eloisa este fue un trabajo de transformación del espacio público que se hizo en conjunto con la comunidad del barrio.

“Se escuchaban rumores de la gente que pasaba por ahí y hasta entre nosotras mismas que se sentía distinta la calle. Eso fue muy satisfactorio, desde encontrar la pintura, las vecinas se involucraron, hubo comida, hubo música. Era un entorno muy de mujeres y muy seguro. Si se logró la unión y el efecto que queríamos crear”, recuerda Eloisa.

De la misma forma vieron un potencial de generar redes de apoyo y hermandad, dice Alavez, agregando que es necesario crear colectivas hechas por mujeres y para mujeres.

“Creo que también tiene que ver que la creación es como una forma de auto cuidado. Dentro de este espacio puedes crear algo que quizá no estabas segura de hacerlo al inicio y te da ese impulso de explorar o reflexionar otro tipo de cosas que antes no se podían concebir” afirma.

Entre las actividades que la colectiva ha llevado acabo incluye el muralismo, intervenciones de gigantográfia, talleres de poesía, escritura, creación de fanzines y han mantenido una participación en los bazares locales. Además de explorar temas de resistencia feminista y lesbiandad en sus obras, la Colectiva Xolas busca celebrar el amor entre mujeres, ya sea en relaciones sexo-afectivas como los lazos de hermandad.

Más que nada, el mensaje que Xolas busca compartir es decirle a otras, desde su experiencia como mujeres o lesbianas, que están acompañadas.

“Los mensajes puedes ser palabras, pueden ser símbolos, pero siempre es con una intención”, afirma Alavez “Creo que de alguna manera las personas que transitamos esta ciudad sabemos lo que significa la cruz rosa, si vemos el nombre de Isabel en el centro sabemos a que se refiere. Creo que es un decirle a las demás que no están solas y que estamos en las calles”.

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