Reabren comerciantes de Chilpancingo negocios que cerró la Guardia Nacional

Texto: Beatriz García

Fotografía: Amapola Periodismo

14 de mayo del 2020

 

Chilpancingo

 

Comerciantes del andador Zapata en la capital reabrieron sus negocios la mañana de este jueves porque así lo acordaron con el presidente Antonio Gaspar Beltrán hacerlo, quien después se retractó.

 

Hace justamente ocho días, el jueves 7 de mayo, elementos de la Guardia Nacional y las policías estatal y municipal cerraron 51 comercios del centro para evitar la propagación de coronavirus ante la pandemia de la Covid-19.

 

Esta semana, la Guardia Nacional y del Ejército continuaron sus recorridos. Con autoparlantes invitan a la gente a permanecer en casa, para evitar la propagación del coronavirus, además cumplir con las medidas de sanidad.

 

Las medidas de restricción de negocios continúan. Oficialmente sólo deben abrir negocios “esenciales” como los de venta de alimentos, el resto como de ropa, zapatos, telefonía celular y bares deben cerrar.

 

Este miércoles circuló un oficio con los sellos del ayuntamiento y de la Secretaría de Salud municipal, con el siguiente asunto: “estrategias de reactivación económica en el centro de la ciudad de Chilpancingo”.

 

 

El documento indica que el ayuntamiento a través de Salud municipal implementaría estrategias de comercios del andador Zapata, avenida Alemán, el desayunador La Pérgola y gimnasios, para la reactivación económica del municipio, con un horario de 10 de la mañana a las 5 de la tarde.

 

Por la noche, el alcalde perredista Antonio Gaspar Beltrán se retractó del acuerdo con los comerciantes, de donde salió el documento que circuló durante el día.

 

Los comerciantes anunciaron que por decisión personal abrirían sus negocios, pues su economía ha mermado durante la contingencia.

 

La mañana de este jueves unos 60 comerciantes reabrieron sus negocios, a pesar de las consecuencias como multas o clausuras.

 

Cuando los comerciantes abrían sus negocios llegaron agentes de Gobernación municipal a pedir que desistieran. Los comerciantes ignoraron a la autoridad municipal.

 

Reprocharon que la medida de cerrar obligatoriamente sus negocios no fue igual que al resto de comerciantes en la ciudad.

 

En otros puntos de la capital siguen abiertos negocios, como los de la avenida Álvarez que corresponden a cadenas nacionales, como las tiendas de ropa Santory y Vertiche, y otros negocios locales como de zapatos.

 

En la avenida Alemán también se concentraron comerciantes, pero la mayoría decidió no abrir sus negocios.

 

Algunos abrieron la mitad de su cortina, fue el caso de una tienda de artículos de piel, una zapatería, uno de fayuca, también una papelería, una tienda de abarrotes y también una tienda de ropa norteamericana.

 

Después de la apertura, la Dirección de Salud municipal hizo circular un oficio en el que expone que el estado de Guerrero, calificado como en alerta máxima por el número de casos, impedían que se reabrieran los negocios “no esenciales”, por recomendaciones federales, estatales y municipales.

 

 

 

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