El priista Mario Moreno dejó sin comprobar 136 millones de pesos cuando fue alcalde

Aspira al gobierno de Guerrero bajo la alianza PRI-PRD


 

Texto: Amapola Periodismo

Fotografía: José Luis de la Cruz

1 de marzo del 2021

Chilpancingo

 

Impulsado por el gobernador Héctor Astudillo y el ex mandatario Ángel Aguirre, el precandidato a la gubernatura de la alianza PRI-PRD, Mario Moreno Arcos, dejó la alcaldía de Chilpancingo en el 2015 sin comprobar 136 millones 236 mil 320 pesos de recursos públicos de los diversos programas sociales que ejerció durante su encargo, señala un informe de la Auditoría Superior de la Federación (ASF).

 

Los montos observados por la ASF son de las cuentas públicas de los ejercicios fiscales 2013, 2014 y 2015 de recursos del programa del Fondo de Infraestructura Social Municipal y del Fondo de Aportaciones para la Seguridad Pública.

 

La Auditoría Superior de la Federación considera que la no solventación de estos recursos representa un probable daño a la Hacienda Pública Federal.

 

El virtual candidato de esta coalición ha sido presidente municipal de Chilpancingo en dos ocasiones, diputado federal por el distrito 07, delegado estatal del ISSSTE y secretario de Desarrollo Social estatal.

Durante las dos veces que el priista fue edil -del 2005 al 2008 y del 2012 al 2015- la constante en Chilpancingo fue la violencia derivada de la pugna por los grupos de la delincuencia organizada. Al político priista se le vincula a uno de estos dos grupos criminales.

 

En enero del 2014 durante la presentación de la policía comunitaria de la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (Upoeg), en la comunidad de El Ocotito, el empresario y ex dirigente de la Cámara Nacional de Comercio (Canaco), Pioquinto Damián Huato, acusó a Moreno de proteger a los integrantes Los Rojos, uno de los dos grupos criminales que por la disputa generaron el clima violento que continúa en Chilpancingo.

 

Mario Moreno estaba presente en ese acto. Frente a él, Damián Huato lo acusó de haber otorgado concesiones de transporte público en Chilpancingo a Los Rojos.

 

En esa época el jefe de plaza en esta región Centro de Guerrero era José Nava, hermano de Jesús Nava Romero, quien cayó abatido a balazos en el 2009, junto al líder de otro grupo criminal, Arturo Beltrán Leyva, en Cuernavaca, Morelos durante un enfrentamiento con elementos de La Marina.

 

Ese mismo día, durante la noche, cuando Damián acusó a Moreno, el empresario, su hijo y nuera fueron atacados a balazos por un grupo armado cuando venían de regreso de El Ocotito a bordo de una camioneta por el puente de la autopista del Sol, al sur de esta capital.

 

En el ataque armado, la nuera del empresario falleció.

 

Damián Huato acusó ante la entonces Procuraduría General de la República (PGR) a Moreno Arcos de ser el autor intelectual de ese ataque.

 

En estas elecciones del próximo 6 de junio, el PRI y el PRD competirán juntos en una alianza electoral.

 

Moreno le ganó la candidatura al perredista Evodio Velázquez Aguirre en una encuesta que realizaron tres empresas de sondeo que contrataron los dos partidos.

 

Sin embargo el perredista Evodio Velázquez denunció que durante este ejercicio se detectó que en las oficinas del PRI de Acapulco estuvieron entregando dádivas a la gente.

 

Según los perredistas durante la encuesta se observaron camionetas con el logotipo del PRI regalando despensas con la fotografía de Mario Moreno.

 

Obtuvo la candidatura al interior del PRI luego de que según la dirigencia nacional de este partido ganó una encuesta. Ese resultado provocó la inconformidad de su oponente, Manuel Añorve Baños, quien finalmente condicionó darle su apoyo a cambio de espacios políticos para algunos de sus familiares.

 

En esta operación cicatriz, Mario Moreno obtuvo el apoyo de los ex gobernadores René Juárez Cisneros y Rubén Figueroa Alcocer con quienes se ha tomado fotografías que él las difunde en su cuenta personal de Facebook.

 

A finales del 2018, Moreno Arcos fue destituido en la delegación estatal del ISSSTE e inmediatamente fue cobijado por el gobernador Héctor Astudillo Flores quien lo designó secretario de Desarrollo Social desde donde, según sus opositores, empezó a tejer su candidatura presumiendo ser el benefactor de los programas sociales como el de Un cuarto más o la entrega de tinacos rotoplas.

 

Cada uno de estos utensilios para almacenar agua cuesta en el mercado 3,000 y 3,500 mil pesos.

 

Estos tinacos Moreno Arcos los entregó durante su precampaña para ganar la precandidatura a sus oponentes Héctor Apreza Patrón y Manuel Añorve Baños.

 

 

Moreno, el alquimista

Originario de la comunidad serrana de Izotepec, del municipio de Leonardo Bravo, Mario Moreno, de 62 años, y que presume provenir de la cultura del esfuerzo, desde sus tiempos de juventud ingresó a las filas del PRI donde fue cuadro de operadores priistas que ganaban elecciones a través de prácticas como el robo, quema, compra de votos o relleno de urnas.

 

En las elecciones de 1988, en la que se quedó como presidente Carlos Salinas de Gortari, Mario Moreno ya era uno de los operadores priistas junto con sus maestros Enrique Galeana Chopín, Joseph Zetina y Efrén Leyva Acevedo. Era la época cuando todavía el gobierno organizaba los comicios.

 

Tras las elecciones a gobernador del 2011, militantes del PRI pedían la expulsión de las filas de este partido de Mario Moreno debido a que éste apoyó en las operaciones electorales a Ángel Aguirre Rivero para que ganara en la región centro de Guerrero el candidato de la coalición PRD-PT y MC.

 

Durante el proceso interno del PRI para elegir candidato a gobernador en el 2011, Aguirre se inconformó porque la dirección de su partido designó a su primo Manuel Añorve Baños renunciando a su militancia.

 

Sofío Ramírez acompañó en su aventura política a Aguirre pero Mario Moreno se mantuvo en las filas del PRI, trinchera desde la que siguió apoyándolo como su jefe y operador político para obtener votos para que ganara la gubernatura.

 

En estas elecciones para gobernador de Guerrero, el perredista Aguirre Rivero y Héctor Astudillo impulsaron la alianza PRD-PRI para tratar de ganarle las elecciones a Morena el próximo 6 de junio.

 

Lo curioso de este asunto es que en la década de los noventas los dirigentes y militantes del PRD acusaron a Mario Moreno de alquimista electoral, pero ahora lo están apoyando bajo la promesa de que si llega a ganar la gubernatura les darán un cargo en la administración estatal.

 

"Eran otros tiempos y otros dirigentes", señala un viejo ex líder del PRD estatal quien actualmente está en Morena.