Conocimientos de plantas medicinales y gastronómicas por indígenas de los Altos de Chiapas

El estado de Chiapas cuenta con una variedad florística de entre 9,000 y 10,000 especies de plantas. No sorprende saber que, en las localidades de los Altos de Chiapas, se tiene amplio conocimiento sobre plantas que se encuentran en su región y cómo utilizarlas en la vida diaria.


 

Texto: Chiapas Paralelo

19 de marzo del 2020

 

Cinthia Asunción Peralta González, Rodolfo Mondragón Ríos y Eduardo Bello Baltazar del Colegio de la Frontera Sur (ECOSUR) investigaron en San Cristóbal de Las Casas (SCLC), una perspectiva constructivista y bajo el enfoque teórico de la comunicación participativa, analizar espacios socioculturales en los que habitantes participen para intercambiar conocimientos sobre plantas medicinales y alimenticias.

Establecimientos comerciales, instituciones públicas y propiedades privadas son espacios de aprendizaje que permiten la generación, selección y acumulación de saberes y prácticas respecto a la agricultura y son reproducidos por diferentes medios a través de un proceso comunicativo para permitir el intercambio de experiencias, lo que da fe de la construcción de mecanismos de comunicación para obtener conocimientos sobre las propiedades y usos de plantas medicinales y gastronómicas.

Los conocimientos se construyen en lo social y cultural en un proceso dialéctico de interacciones entre sujetos y su contexto, mediados por acciones que se convierten en experiencias de vida que dan sustento a su existencia colectiva comentaron la investigadora e investigadoras.

Peralta, Mondragón y Bello trabajaron con integrantes de la red de agricultura urbana Sembrando Jovel (SJ) por ser pioneros en San Cristóbal de Las Casas en prácticas de agricultura urbana y periurbana, la sana alimentación y temas relacionados en plantas medicinales y gastronómicas. También, colaboraron personas del Barrio de Santa Lucía, Tianguis de Comida Sana y Cercana y de los principales mercados de la ciudad. Su objetivo fue indagar en el conocimiento que los participantes tienen acerca de plantas medicinales y alimenticias.

Los participantes de esta investigación expusieron que los conocimientos sobre los usos que dan a las plantas alimenticias y medicinales corresponden a saberes ancestrales transmitidos de una generación a otra durante años, permitiendo que se mantengan vivos.

En las plantas encontraron que son requeridas como remedio para curar, prevenir enfermedades, malestares y para sanar heridas como quemaduras, raspones o rozaduras. Son consumidas en tés, infusiones, licuados, como ungüentos, cremas, compresas, para hacer vaporizaciones o inhalaciones.

Plantas medicinales y gastronómicas de San Cristóbal de Las Casas. Cortesía: Ecoosfera.

 

Las plantas medicinales fueron relacionadas, con hierbas como el hinojo, la ruda, el ajenjo, la hierba buena, entre otras. En el caso de la chilchahua es usada para aliviar infecciones gastrointestinales como la salmonelosis y otros problemas estomacales, su eficacia ha generado confianza entre personas considerándola como “la planta milagrosa”.

Presencia de malestar estomacal en una joven. Cortesía: Más México.

 

Peralta, Mondragón y Bello encontraron que algunas plantas se usan en la preparación de alimentos. Son usadas como saborizantes o aromatizantes para guisos que se prepararan o como acompañantes que se consumen en ensaladas o se agregan a sopas. Indagaron sobre el doble uso que se otorga a las plantas, por sus propiedades medicinales y por uso gastronómico.

“Tenemos un buen de literatura que da cuenta de esto. O sea, que el ajo y la cebolla sean tan usados en todos lados pues es que son muy ricos, pero también como que ayudan mucho, o sea, las bacterias de tu intestino grueso son felices cuando tú les das alguna cebolla. Es como esas plantas que tienen múltiples propósitos […] por un lado medicinales y por otro alimenticias” dijo Linda una de las entrevistadas.

De un total de 115 plantas mencionadas, a 43 se le atribuyó uso medicinal, 48 como plantas gastronómicas y los últimos 24 para ambos usos. Las plantas de doble uso expuestas: acelga, albahaca, ajo, arúgula, betabel, cebolla, caléndula, chaya, cilantro, diente de león, epazote, espinaca, hierba buena, hinojo, jengibre, orégano, papa, pepita de calabaza, perejil, piña, nopal, romero, sábila y tomillo, son usadas para aliviar diferentes malestares, estas mismas se utilizan en los alimentos como saborizante o aromatizante o se pueden consumir crudas.

Los testimonios recabados por Peralta, Mondragón y Bello sobre los usos de las plantas medicinales, gastronómicas o ambas se aprenden, en diferentes ámbitos sociales, que pueden ser categorizados como formales, no formales e informales.

En el espacio formal se le atribuye a la formación académica los conocimientos acerca del uso de plantas medicinales y gastronómicas, lo que les ha permitido usarlos en su vida cotidiana y/o como parte de su trabajo profesional. Conocen personas que a través de la academia han obtenido dichos saberes.

Talles de plantas medicinales. Cortesía: Infrarural.

 

Los espacios no formales se presentan como sistemas organizados de educación extraescolar como talleres o cursos, tienen relevancia debido a que facilitan el aprendizaje en grupos particulares de la población. El colectivo red Sembrando Jovel realiza talleres y encuentros enfocados en temas de agricultura urbana, periurbana y la sana alimentación, incluidas las plantas medicinales y gastronómicas en los que se fomente el aprendizaje por medio de la convivencia intergeneracional y el intercambio de saberes y experiencias

El espacio informal se distingue por su duración de por vida y por la capacidad de adquirir, por experiencias cotidianas en el trabajo, el entorno familiar y el ambiente de ocio, diversidad de conocimientos, habilidades y actitudes, existen cuatro tipos en el que se facilita la construcción y reproducción de conocimientos: la familia, el trabajo, el círculo de amigos y conocidos y el vecindario.

“Cuando trabajaba en comunidades, veía las hierbitas que tenían ahí las señoras en sus casas y muchas eran medicinales […] en una plática informal te dicen o te dan el nombre en su lengua, o en el monte también caminando a la milpa, me decían, ah mira, este es el barbazo, sirve para esto o para esto otro” mencionó José Murphi, durante la entrevista.

Los espacios socioculturales dan pie a la recreación de significados y conocimientos. Puede identificarse en los discursos sobre sana alimentación, en los que se argumenta la necesidad de consumir plantas y alimentos sanos para mantenerse saludable. Estos discursos han generado conciencia y sentido de emergencia frente a las lógicas consumistas que el sistema dominante intenta insertar en la sociedad. En SCLC el uso de plantas sigue reproduciéndose entre generaciones, con el fin de que pervivan estas costumbres y tradiciones.

 

 

 

 

 

 

 

Este trabajo fue elaborado por el equipo de Chiapas Paralelo y lo reproducimos como parte de la Alianza de medios de la Red de Periodistas de a Pie. Consulta este material en su sitio web

 

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