Caras largas y silencio, después gritos de ¡No estás solo!, al ahogarse candidatura de Félix Salgado

Texto: Marlén Castro

Fotografía: Oscar Guerrero

27 de abril del 2021

Chilpancingo 

 

“Hay toro”, externó alguien en tono bajo, sin festejo, cuando José Luis Vargas, el presidente del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) dijo que el candidato de Morena, Félix Salgado Macedonio, no merecía la máxima sanción por su omisión al no presentar sus gastos de precampaña.

 

Para ese momento, la suerte de Félix Salgado ya estaba echada. Los otros seis magistrados ya habían expuesto sus argumentos, aunque aún no votaban el dictamen.

 

La mayoría consideró que dejar competir a Félix Salgado, en Guerrero y a Raúl Morón, en Michoacán, sería un mal precedente para la transparencia y eso lesiona la democracia, además de que incentivaría que otros aspirantes no presenten dicho informe en un futuro.

 

Unos 300 felixistas siguieron la transmisión del TEPJF en el patio trasero de una cafetería sobre la avenida Insurgentes, al sur de Chilpancingo. Se supone que llegaría Félix Salgado, como no aparecía, la desolación invadía ese espacio de cobertizos de madera, bajo dos ficus frondosos y largos bambúes.

 

Desde que el magistrado ponente de la sentencia, Indalfer Infante, presentó el dictamen para confirmar la cancelación de las candidaturas de Félix Salgado y de Raúl Morón, el silencio cayó como losa sobre los simpatizantes morenistas.

 

Aun con el dictamen en contra de Salgado y Morón, la expectativa de que el TEPJF restituyera las candidaturas era alta.

 

–Sólo es el dictamen –expresó con optimismo uno de los seguidores. Las hijas del candidato y la esposa seguían la transmisión en el mismo lugar.

 

 

El segundo magistrado también se pronunció por confirmar la cancelación de la candidatura a Salgado.

 

Pero apenas era el segundo. Como un órgano colegiado compuesto por siete integrantes, los seguidores esperaban que por lo menos cuatro magistrados tuvieran argumentos en contra de la aprobación del dictamen.

 

El tercer magistrado en hablar fue Felipe de la Mata Pizaña. De la Mata también dijo que obstruir el modelo de fiscalización debe ser sancionado con la pena más alta, porque esa conducta lesiona la transparencia. “No se trata del monto, sino de la actitud”, argumentó.

 

Felipe Alfredo Fuentes Barrera era el cuarto magistrado y su postura determinante en el aspecto de los contrapesos. Fuentes Barrera se expresó en el mismo tono. Dijo que la fiscalización no era un asunto de trámite, sino una exigencia y que el candidato tuvo una actitud dolosa al negar al órgano fiscalizador su calidad de precandidato.

 

En las redes sociales, cuando se cruzó la línea del cuarto magistrado a favor del dictamen y en contra de restituir a Salgado como candidato, algunos comenzaron a festejar y a poner en sus estados ¡No hay toro!

 

Militantes morenistas de Guerrero, como Diana Bernabé, candidata suplente a una diputación local exigió en su red que el secretario general con funciones de presidente, Marcial Rodríguez Saldaña, deje el cargo, porque este problema legal tenía que ver con su omisión como dirigente partidista.

¡Marcial debe salir!, exigió y otros simpatizantes replicaron la demanda en sus muros. 

 

 

 

En el patio trasero de la cafetería de la avenida Insurgentes el optimismo se desvaneció. El silencio reinó aun cuando era un espacio pequeño para unos 300 asistentes.

 

La ausencia de Félix acentuaba el fantasma de la derrota.

 

–¿Y Félix no va a venir? –se preguntaban los seguidores.

 

–A lo mejor él ya sabía que esto iba a pasar, –especuló un grupo de mujeres procedentes de la Barra de Tecoanapa, del municipio de Marquelia, región de la Costa Chica.

 

Cuando el quinto magistrado terminó su participación y también en contra de la candidatura, las mujeres de la Costa Chica se levantaron.

 

Marisol Rendón estuvo a punto de llorar de decepción. Dijo que con su grupo, unas 10 mujeres que venden pescado en la Barra de Tecoanapa, se iban de ahí indignadas.

 

Contó que se vinieron de Marquelia a las seis de la mañana para festejar con Félix Salgado cuando el Tribunal le regresara su nombramiento de candidato.

 

–Pero no va a haber festejo y Félix no está, –dijo desilusionada.

 

Félix Salgado no estaba lejos de ahí. Veía la transmisión por ese mismo rumbo, en la casa de uno de sus abogados, el ex magistrado del Tribunal Superior de Justicia (TSH), Miguel Barreto Cedeño. Por la mañana, como tratando de infundir ánimo a sus seguidores, había jugado un partido de futbol, en una cancha frente al Hospital del Niño y la Madre, también por el sur.

 

Con todo y desánimo, los felixistas escucharon al sexto integrante del Tribunal, a la magistrada Marisol Soto. Más postración.

 

Al final, el magistrado presidente expresó que la máxima pena era un exceso. Consideró que la falta de Félix Salgado no era dolosa, porque nunca tuvo la forma de que él rindiera su informe.

 

“Hay toro” dijo alguien para levantar el ánimo, pero nadie le hizo segunda. La votación de los integrantes del cuerpo colegiado era mero trámite. Seis votaron a favor de la confirmación de la cancelación de la candidatura de Félix Salgado, uno en contra solamente, el del magistrado presidente.

 

La transmisión se cortó abruptamente. Una voz gritó ¡Ánimo hay toro! Félix Salgado apareció y la gente brincó de sus sillas, alzó el brazo y coreó: “¡No estás solo!”.

 

Félix Salgado se presentó a recordar a todos que hay una cita para este miércoles a las 12 horas en la alameda Granados Maldonado, en donde en asamblea decidirán qué hacer, porque la última palabra la dice el pueblo.

 

“Ya vieron ustedes el debate, decidieron que yo no vaya, pero esa es la decisión de ellos, muy respetable”.

 

Dijo que en esa asamblea se decidirá las opciones que hay.

Félix Salgado cerró este día decisivo en la vida política de Guerrero, y quizá del país, tocando durante un minuto las percusiones en la banda de rock Anbu, cuya participación se canceló.

 

“El INE con el TRIFE va a caer porque el toro se los va a coger”, rocanroleó el vocalista Hugo Leyva al ritmo de la percusión de Félix Salgado, el candidato cercado.