Policías antimotines golpean a periodistas que cubrían un bloqueo

Los cuatro reporteros agredidos por policías durante una manifestación de este jueves, acudieron a presentar su queja ante la Comisión de los Derechos Humanos del Estado de Guerrero (CDHEG). En la imagen, el momento en que uno de ellos narra detalles de la agresión.

 

Chilpancingo

Policías estatales desalojaron a campesinos que bloqueaban la autopista de Sol y de paso golpearon a cuatro reporteros que cubrían la protesta.

 

Los agentes arremetieron a toletazos contra los manifestantes, aun cuando éstos aceptaron retirarse de la carretera que cerraron para exigir la construcción de caminos para pueblos de municipios como Mochitlán y Quechultenango.

 

Los policías también se fueron contra los fotorreporteros Dassaev Téllez, de La Jornada Guerrero y Jessica Torres, de El Sur, a quienes los golpearon cuando tomaban fotos del desalojo que encabezó el secretario de Seguridad Pública estatal, David Portillo Menchaca.

 

También agredieron a los reporteros Alberto Gómez y Josué Miranda, quienes colaboran en Agencia de Noticias México (ANM) y Agencia IRZA. A ellos les quitaron su teléfono celular. Se los regresaron después de que los reporteros que también cubrían la protesta, y otros tantos que se sumaron, hicieron un mitin frente al secretario exigiéndole que se investiguen las agresiones –porque no es la primera vez que policía agreden a periodistas durante su trabajo –y se castigue a los responsables.

 

A partir de las once de la mañana de este jueves, más de 300 campesinos de comunidades de los municipios de Quechultenango y Mochitlán cerraron la autopista del Sol a la altura del punto conocido como el Parador del Marqués, para exigir una audiencia con el gobernador Héctor Astudillo Flores y la demanda de que les cumpla el compromiso de construirles caminos en sus pueblos.

 

Pero en lugar de una respuesta positiva, arribaron policías estatales, encabezados por David Portillo Menchaca, advirtiéndoles que de no retirarse los desalojarían.

 

Los manifestantes habían accedido retirarse, aun con esa garantía, los agentes empezaron a agredirlos. Los reporteros intentaron documentar el desalojo, es decir, hacer su trabajo, pero los elementos tambaleen se fueron contra ellos y los agredieron.

 

Durante el desalojo, según la versión de las autoridades de los pueblos presentes, los agentes detuvieron a cinco manifestantes y golpearon a cuatro reporteros.

 

 

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