Sin Límites: El acapulqueño Giancarlo, el número 1 de los 100 mejores taekwondoínes en su categoría en México

Texto: Beatriz García

Fotografía: Cortesía 

5 de julio del 2023

Chilpancingo

 

La disciplina, constancia y el apoyo incondicional de sus padres durante 14 años hicieron posible que el acapulqueño Giancarlo Escamilla Nogueda sea el número uno de los 100 mejores taekwondoínes en la categoría menos 78 kilos.

El taekwondo es un arte marcial que requiere disciplina. Se usan las manos y los pies para vencer al adversario; su marca distintiva es la combinación de los movimientos del torso con patadas.

México es uno de los 206 países donde se practica el taekwondo, de acuerdo con la información publicada en la página web de los Juegos Olímpicos.

En Acapulco está una promesa en este deporte: Giancarlo, de 17 años, quien es cinta negra cuarto Dan (experto, nivel de perfección técnica). Practica esta disciplina desde los cuatro años.

Giancarlo fue consultado por teléfono porque estuvo por cuarto año en el torneo de los Juegos Conade (Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte), esta vez celebrados en Tabasco. Comenzó cuando cursaba el preescolar.

Sus padres, Nancy Nogueda Abarca y Carlos Escamilla Rezendis, alentados porque su hijo practicara un deporte lo anotaron en la escuela a clases extras de taekwondo. Inició con dos clases por semana, pero se convirtió en su modo de vida.

Giancarlo es modesto pero tiene claro lo que significa el taekwondo en su vida. “Es el deporte de mi vida, es algo increíble, gracias a ello se me han abierto puertas, gracias a ello son quien soy como persona y como deportista”, comentó.

A los 6 años los padres de Giancarlo notaron que ya no era suficiente que su hijo sólo tomara clases de taekwondo en la escuela. Empezó otra etapa de su vida.

Continuó con las clases de taekwondo en la escuela, pero también afuera, para tener un mejor preparación; su objetivo era destacar.

A los 8 años estaba listo para asistir a su primer torneo importante. Fue su primer selectivo para asistir a un torneo en Guadalajara, Jalisco. Lo ganó.

Pero ser ganador y medallista taekowdoín no es fácil, dice Giancarlo. En este deporte no todo es escalada, pero sí siempre firmeza y constancia.

Pasaron los años y Giancarlo siguió forjándose en la disciplina; entrenó con firmeza en su dojo (término empleado en Japón al espacio destinado para la práctica de artes marciales) Taekwondo Olímpico de México Madrid Papagayo, ubicado en Acapulco.

Todo el entrenamiento forjado durante más de 10 años lo llevó a superar su metas. Ser reconocido por la Federación Mexicana de Taekwondo como el número 1 de los 100 mejores taekondoínes de su categoría menos 78 kilos, como todo en la vida, le ha significado sacrificios, como perderse las celebraciones familiares o las salidas comunes con amigos.

Por ejemplo, por ahora está de vacaciones en la escuela, pero diario entrena, porque el siguiente mes representará al estado en un torneo nacional en Queretaro.

“Entre mayor sea el sacrificio más gratificante será el resultado”. Para él es muy importante saber que cuenta con el apoyo de sus padres.

Practicar este deporte le ha ayudado a tener buena salud física, emocional y ser disciplinado, no sólo en el taekwondo, también en otros aspectos de su vida, como en la escuela.

El deporte te ayuda a ser buena persona, tener valores, respeto, compañerismo, el deporte es lo que te fomenta, insistió.

Las barreras del deporte en Guerrero

Para el taekwondo, además de esfuerzo, disciplina y constancia, son necesarios los recursos económicos.

Hay torneos en los que se tiene que pagar inscripción, además de transporte, hospedaje, comidas. A excepción de los Juegos Conade, donde todo es subsidiado.

Sus padres han hecho el esfuerzo de que se mantenga en este deporte y han costeado los gastos que su hijo requiere para los torneos de taekwondo en el país.

Cada año se paga una credencial, una registro ante la Federación; tiene un costo de 1,000 pesos aproximadamente. A veces recibe apoyos de particulares para costear algunas necesidades, como los uniformes.

En Amapola, periodismo transgresor hay más historias de deportistas en el estado, donde han repetido que no existe apoyo económico por parte de las autoridades estatales, como en el caso de Instituto del Deporte.

El joven manifestó que la falta de apoyo económico de las instituciones está reflejado en los resultados de las diferentes disciplinas. Su caso, como lo de otros tantos es extraordinario, y el esfuerzo es personal y de su familia.


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Ejemplificó que a diferencia de otros estados, como Jalisco, Nuevo León, Ciudad de México, Estado de México, donde dan apoyo al deporte, y eso es evidente en a través de lo centros de alto rendimiento con los que cuentan, además de que los deportistas asisten a los torneos con psicólogo deportista, fisioterapeuta, uniformes, equipos.

Aun con estas limitantes, Giancarlo logró una de sus principales metas en el mundo del taekwondo, ser parte de la Selección Mexicana de Taekwondo.

Los títulos conquistados

Giancarlo está de vacaciones en su escuela, pero tiene un reto todos los días, acudir a su dojo en Taekwondo Olímpico de México Madrid «Papagayo», con su profesor Marcos Librado Patricio, a prepararse para su siguiente torneo que será en Queretaro el próximo mes.

Estos esfuerzos le han valido tener metas en la vida, irlas cumpliendo y sumar éxitos durante los últimos 14 años de su vida.

El taekwondoín reconoce sus principales logos, como el segundo lugar en los Juegos Conade 2019, el campeonato nacional en el Abierto Mexiquense el mismo año. La pandemia llegó y en el 2020 no hubo competencias. Poco a poco se reanudaron en el 2021 y logró una medalla nacional.

Para Giancarlo el 2022 fue uno de sus mejores años, logró ser campeón nacional y medallista trinacional, lo que le dio el pase para la Selección Mexicana. Como seleccionado asistió a Tijuana a un torneo trinacional junto con Costa Rica y Estados Unidos; obtuvo el tercer lugar.

Ser parte de la Selección Mexicana fue cumplir con una de sus dos metas; su siguiente meta es representar a su país fuera de México, y terminar la preparatoria para seguir con la carrera universitaria de Arquitectura.

Pidió a los jóvenes hacer deporte, porque a él le cambió la vida.

El acapulqueño Giancarlo Escamilla Nogueda, a sus 17 años está rankeado como el número uno de los 100 mejores taekwondoínes en su categoría menos 78 kilos; forma parte de la Selección Mexicana de Taekwondo. Foto: Cortesía.

 

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